Tres libros para repensarse la cosa ésta de las redes sociales

Tres libros para repensarse la cosa ésta de las redes sociales

https://www.dropbox.com/s/2se3c4bpzy251i1/The%20End%20Of%20Absence-Reclaiming%20What%20Weve%20Lost%20In%20A%20World%20of%20Constant%20Connection%20-%20Michael%20Harris.epub?dl=0

https://www.dropbox.com/s/j7kdm51y44s2foh/Digital%20Minimalism%20-%20Cal%20Newport%3B.epub?dl=0

https://www.dropbox.com/s/k5qn4e7l317i6iq/Ten%20Arguments%20for%20Deleting%20Your%20-%20Jaron%20Lanier.epub?dl=0

AlphaGo, documental sobre Inteligencia Artificial, el espíritu humano y un juego de mesa

Una película emocionante y fascinante sobre el torneo que jugaron Lee Sedol, maestro de Go (juego de mesa de 4000 años de antigüedad) y la computadora AlphaGo, de Google, en Marzo de 2016. Recuerdo seguir el torneo maravillado mientras revocaba las paredes de una casa de cob en Galicia. Ganó la máquina pero Lee Sedol deslumbró. El documental está en netflix y descargable en youtube y aplicaciones de móvil como appflix. Es una pasada. Os pongo el link a otra peli de juegos de mesa, en este caso el ajedrez. Es el filme que hizo Toby McGuire, el de Spiderman, sobre el torneo en Islandia entre Fischer y Spassky, gran gran peli.

https://mega.nz/#!JKpAXRLb!esHRP6Za4TeBvysdcsWrgWVZEmj9YGmElCu0Wsu4iNg

Reciclaje de biosólidos para hacer ladrillos sostenibles

¿Cómo puede reciclar las reservas mundiales de lodos de aguas residuales tratadas e impulsar la sostenibilidad en la industria de la construcción, todo al mismo tiempo? Convierte esos biosólidos en ladrillos sostenibles.

Los biosólidos son un subproducto del proceso de tratamiento de aguas residuales que se puede utilizar como fertilizante, en la rehabilitación de tierras o como material de construcción. Alrededor del 30 por ciento de los biosólidos del mundo se almacenan o envían a vertederos, usando tierras valiosas y potencialmente emitiendo gases de efecto invernadero, lo que crea un desafío ambiental.

Ahora, un equipo de la Universidad RMIT ha demostrado que los ladrillos de arcilla cocida que incorporan biosólidos podrían ser una solución sostenible para las industrias de tratamiento de aguas residuales y de fabricación de ladrillos. Publicado este mes en la revista  Buildings , la investigación mostró que la fabricación de ladrillos de biosólidos solo requería alrededor de la mitad de la energía que los ladrillos convencionales.

Además de ser más baratos de producir, los ladrillos de biosólidos también tenían una conductividad térmica más baja, transfiriendo menos calor para dar a los edificios un mayor rendimiento ambiental. La UE produce más de 9 millones de toneladas de biosólidos al año, mientras que los Estados Unidos producen alrededor de 7,1 millones de toneladas. En Australia, 327 000 toneladas de biosólidos se producen anualmente. El estudio descubrió que había una oportunidad importante para crear un nuevo mercado de reutilización beneficioso: los ladrillos. Alrededor de 5 millones de toneladas de los biosólidos producidos en Australia, Nueva Zelanda, la UE, los EE. UU. Y Canadá actualmente se envían a vertederos o reservas cada año. El uso de un mínimo de 15 por ciento de contenido de biosólidos en el 15 por ciento de los ladrillos producidos podría agotar estos 5 millones de toneladas.

Reciclar biosólidos de los vertederos del mundo

El investigador principal, Profesor Asociado Abbas Mohajerani, dijo que la investigación buscaba abordar dos problemas ambientales: las reservas de biosólidos y la excavación del suelo requerido para la producción de ladrillos. «Más de 3 mil millones de metros cúbicos de tierra arcillosa se desentierran cada año para que la industria global de ladrillos produzca aproximadamente 1,5 billones de ladrillos«, dijo Mohajerani, ingeniero civil de la Escuela de Ingeniería de RMIT. «El uso de biosólidos en ladrillos podría ser la solución a estos grandes desafíos ambientales». «Es una propuesta práctica y sostenible para reciclar los biosólidos almacenados actualmente o en vertederos en todo el mundo».

La investigación examinó las propiedades físicas, químicas y mecánicas de los ladrillos de arcilla cocida que incorporan diferentes proporciones de biosólidos, del 10 al 25 por ciento.

Los ladrillos reforzados con biosólidos pasaron las pruebas de resistencia a la compresión y el análisis demostró que los metales pesados ​​están en gran parte atrapados dentro del ladrillo. Los biosólidos pueden tener características químicas significativamente diferentes, por lo que los investigadores recomiendan pruebas adicionales antes de la producción a gran escala.

Los ladrillos de biosólidos son más porosos que los ladrillos estándar, lo que les otorga una conductividad térmica más baja

La investigación también mostró que la demanda de energía para la cocción de ladrillos se redujo hasta en un 48,6 por ciento para los ladrillos que incorporaban un 25 por ciento de biosólidos. Esto se debe al contenido orgánico de los biosólidos y podría reducir considerablemente la huella de carbono de las empresas de fabricación de ladrillos.

Los resultados de una evaluación comparativa del  ciclo de vida  y un  estudio de emisiones  realizado como parte de la investigación confirmaron que los ladrillos de biosólidos ofrecían un enfoque alternativo sostenible para abordar los impactos ambientales de la gestión de los biosólidos y la fabricación de ladrillos.

La investigación, financiada por las becas RMIT University, Melbourne Water y Australian Government Research Training Program, se publica en el «Número especial de materiales de construcción ecológicos» de  la revista Building  (enero de 2019, DOI: 10.3390 / buildings9010014).

Comunidades sostenibles. Educación de Diseñadores de Ecoaldeas (E.D.E.)

Comunidades Sostenible. Durante las últimas cuatro semanas, entre el día siete de octubre y el cuatro de noviembre del 2006, participé en un entrenamiento de instructores de diseñadores de ecoaldeas en la Fundación Findhorn por el Norte de Escocia.

Allí tuvo lugar uno de los primeros programas piloto de la nueva iniciativa de “Gaia Education” (Educación Gea), un consorcio internacional de educadores asociado a la G.E.N. (Red Global de Ecoaldeas). En sí misma la G.E.N. (Global Ecovillage Network), lleva mas de 10 años como una O.N.G que ofrece consultoría a las Naciones Unidas y facilita la cooperación global, regional, y local de miles de comunidades por todo el mundo, promocionando un enfoque holístico a los desafíos diversos de la sostenibilidad.

El currículo para la,”Educación de Diseñadores de Ecoaldeas” (E.D.E.) fue creado por educadores procedentes de varias de las ecoaldeas más establecidas como ”Crystal Waters” en Australia, ”Auroville” en la India, “Lebensgarten” y “Sieben Linden” en Alemania, Findhorn en Escocia y varias otras ecoaldeas e instituciones como el “Satyana Institute” de WILL KEEPIN y el “Village Design Institute” de CHRIS MARE. En Octubre de 2005, durante una conferencia internacional celebrando la primera década de la Red Global de Ecoaldeas, lanzaron este currículo holístico que indicaba estrategias claras para la creación de comunidades, ciudades y biorregiones sostenibles, apoyando así la base de una civilización humana sostenible.

El currículo está endosado por la UNITAR, el Instituto de Entrenamiento e Investigación de las Naciones Unidas, y es una contribución oficial a la década de la educación para el desarrollo sostenible de las Naciones Unidas (2005-2014).

Representantes de todo el mundo aprendiendo el diseño de comunidades sostenibles

Con tantas credenciales internacionales, no sorprende que nuestro grupo de 34 personas incluía representantes de veintiuna naciones: de la China, Sudáfrica, Estados Unidos, Canadá, Estonia, Inglaterra, Escocia, Argentina, Brasil, Alemania, Tailandia, Japón, Bélgica, Francia, España, Portugal, Irlanda, México, Grecia, Palestina e Irak. Por supuesto es una experiencia muy especial compartir cuatro semanas de estudios de diseño social, ecológico, económico, y con tanta diversidad de gente se aprende a varios niveles. Formamos una comunidad autoeducativa aprendiendo de su riqueza y sabiduría interna. Los profesores fueron participantes y facilitadores de este proceso de intercambio de conocimientos y experiencias. A pesar de tanta diversidad no hubo enfrentamientos, y los pocos momentos de problemas interpersonales que surgieron fueron tomados por todos como una oportunidad para aprender la mediación y facilitación de conflictos. El balance de géneros fue más o menos equilibrado, las edades variaron entre 25 y 60 años, y las ocupaciones profesionales en nuestro grupo fueron casi tan diversas como nuestras procedencias: había varios arquitectos, científicos, artistas, académicos, activistas, trabajadores de O.N.G.s, estudiantes, diseñadores, ingenieros, educadores, funcionarios y gerentes de proyectos de desarrollo, fruticultura y permacultura.

El currículo incluye cuatro secciones distintas pero interrelacionadas: la ideología y las valores de una con ciencia holística, el diseño social, el diseño ecológico, y el diseño económico. Dedicamos una semana entera a cada de estas secciones. Por las mañanas enfocamos el contenido del currículo, y como participamos en un entrenamiento de instructores usamos las tardes practicando la enseñanza de los conceptos en grupos pequeños. Cada persona tenía la oportunidad de enseñar varios talleres breves empezando con cinco minutos y subiendo poco a poco hasta tres cuartos de hora.

La primera semana empezó con una presentación por Jonathan  Dawson, el director actual de la Red Global de Ecoaldeas, sobre los resultados de la investigación de la huella ecológica de la eco-aldea de Findhorn, que fue asistido por los expertos del ”Stockholm Environment Institute” (El Instituto del Medio Ambiente de Estocolmo). Mientras todavía queda la necesidad de reducir la huella ecológica aún más, la eco-aldea de Findhorn con su parque eólico comunitario, sus sistemas de agricultura comunitaria local, sus coches compartidos, tecnologías y casas ecológicas y los cambios de hábitos asociados a una vida más comunitaria, ha conseguido reducir su huella ecológica a menos de la mitad de la media nacional de Inglaterra y otros países del Norte de Europa.

Cada mañana antes de las clases, teníamos la oportunidad de practicar la meditación con Pracha  Hutanuwatr, un activista tailandés que fue monje budista por doce años antes de dedicar su vida a un activismo espiritual comprometido a mejorar problemas sociales y ecológicos. Durante la primer semana enfocada a la ideología y conciencia holística, dialogamos con Pracha sobre lo que significa el trabajo de transformar su conciencia y expandir su círculo de compasión desde el ”yo egocéntrico”, hacia la comunidad, los ecosistemas, y todos los seres vivos, hasta ser capaz de identificarse con su ”yo ecológico”; un concepto central del budismo y también de la ecología profunda. Integrar las prácticas humanas en los procesos de la naturaleza y aprender de la naturaleza en vez de intentar dominarla son los resultados de esta actitud.

Una de las famosas casas de barriles de whiskey, hecho con madera reciclada (foto: Daniel C. Wahl)

Ecología profunda

Para facilitar este proceso de identificación con la comunidad de la vida entera nos pusimos a trabajar con las prácticas de la ecología profunda desarrolladas por Joanna  Macy  y John  Seed. Compartimos la pena por el derroche de los ecosistemas, la pérdida de biodiversidad y de la riqueza cultural de la humanidad y la futilidad de la guerra. Compartir este dolor por lo que está pasando en el mundo, que normalmente llevamos oculto dentro, con otra gente es una experiencia muy emocionante. Organizamos un ”consejo de todo los seres”, un práctica de la ecología profunda en la cual cada persona elige un aspecto de la vida o una especie para representarla y hablar en su lugar durante el consejo. Creamos máscaras muy artísticas para convertirnos en varias especies de árboles, flores, animales, el viento, el agua, y la fertilidad de la tierra. Cada vez que participo en este ritual, me sorprende de nuevo la sabiduría y autoridad que surge cuando prestamos nuestras voces humanas a los otros seres de la comunidad de vida.

Los procesos de facilitación May East, la directora del proyecto E.D.E en Findhorn y una de los fundadores de la G.E.N. y de ”Gaia Education”, facilitaba un proceso de profundización del conocimiento de la ideología y conciencia holística a través de varias conversaciones sobre las ciencias como la física cuántica, la teoría de sistemas complejos, y la ecología, que acumulen pruebas de cómo de verdad vivimos todos en un planeta y un universo de interconexión y interdependencia fundamental.

Además realizamos en varios ejercicios prácticos enfocados a generar un sentido de comunidad y de confianza mutua entre nosotros. Todos los desafíos fueron diseñados de una manera en que la única solución viable precisara de la cooperación entre todos los participantes. Este espíritu de la colaboración también fue promocionado a través de arte colectivo. En un proyecto de colaboración artística varios grupos pequeños se dedicaron a decorar un pétalo de una flor compuesta por las contribuciones de todos nosotros.

Durante una tarde el grupo trabajó en la regeneración ecológica y recuperación artística de un arenal abandonado del antiguo aeropuerto militar, donde la eco-aldea de Findhorn fue iniciada hace más de cuarenta años.

Diseño social

La segunda semana se dedicó al tema del diseño social, que es la base de una comunidad sana y una ecoaldea, capaz de un desarrollo flexible y de superar los conflictos que forman parte natural de la vida comunitaria. Dialogamos sobre cómo se pueden evitar conflictos estructurales en la formación de proyectos de ecoaldeas a través de una declaración escrita, de la visión y de la misión del proyecto, al igual que una afirmación de los valores y aspiraciones comunes. Intentar expresar esta base colectiva del proyecto durante la fase del primer encanto, puede ofrecer un punto de referencia cuando los primeros conflictos interpersonales surgen a posteriori.

Otros temas importantes del diseño social incluyeron talleres de comunicación no-violenta (‘Non Violent Communication”), de ”coaching”, y de mediación y facilitación de conflictos con profesionales de la Fundación Findhorn. Enfocamos un día a la salud individual y comunitaria, relacionado con la salud de ecosistemas y la planetaria. El tema del último día de la 2ª semana, lo dedicamos a cómo se podían diseñar sistemas complejos como comunidades no aisladas, pero conectadas con sus propias biorregiones de manera sostenible que permitiese responder a la mayoría de las necesidades de sus habitantes con los recursos ecológicos, naturales y sociales autóctonos.

La conclusión fue que no es posible diseñar comunidades sostenibles sin, al mismo tiempo, enfocar el diseño de ciudades, regiones y una civilización humana también sostenible. El reto más importante para la humanidad, durante el siglo XXI, es dar forma a una humanidad sostenible a través de la cooperación local, regional, y global. La pobreza, la desigualdad nacional e internacional, las guerras y la degradación ecológica, son problemas interrelacionados que necesitan respuestas de diseño integrado y holístico al nivel local y global. El diseño de ecoaldeas ofrece una estrategia por donde podemos empezar a hacer realidad el sueño de una civilización humana sostenible.

Diseño ecológico

La tercera semana del curso de Educación de Diseñadores de Ecoaldeas (E.D.E), fue dedicado al diseño ecológico y trataba todos los temas que normalmente están asociados con el diseño sostenible: la construcción y restauración ecológica, sistemas de energías renovables, ecomáquinas y otros aspectos de ingeniería ecológica, modos de transporte más sostenibles y la creación de sistemas de alimentación sostenibles a través de la permacultura y la agricultura ecológica.

Michael  Shaw , el director del”Ecovillage Institute” (Instituto de EcoAldeas), es un experto en tratamiento ecológico de desagües y diseño de comunidades sostenibles. Nos explicó los detalles del diseño de ecomáquinas. Para concretar la práctica, Michael facilitaba dos proyectos reales de diseño de ecoaldeas: uno situado en dos hectáreas en el lugar de una antigua fábrica en medio de la ciudad brasileña de Sao Paulo y el otro una ecoaldea rural de 140 ha. en el estado de Washington (EE.UU.). Trabajamos en dos equipos de varios grupos pequeños y, al final de la semana, presentamos planes detallados sobre la infraestructura de cada ecoaldea, con modos de construcción, producción de alimentos y estimaciones del uso de agua y energía, con detalles sobre diversas tecnologías para su generación y utilización.

Durante los fines de semana había la oportunidad de profundizar nuestros conocimientos sobre las prácticas de la construcción ecológica. Galen Fuford, también del Instituto de Ecoaldeas, guiaba grupos en varios proyectos, como la construcción de un horno de barro, un taller de sistemas fotovoltaicos, la construcción de un modelo real de una depuradora ecológica de desagües y una visita de la ecomáquina de Findhorn, (ver EcoHabitar Nº 9, pp.33-37), con análisis de su funcionamiento. El Instituto de ecoaldeas ha instalado sistemas de ingeniería ecológica en muchos países, incluso Rusia, Hong Kong, India, y Bolivia. Actualmente forma parte de un gran equipo de consultores de diseño sostenible, colaborando en un proyecto de construcción de una ecociudad de más de 20.000 personas en ”Harlow North” al Norte de Londres.

Comunidades sostenibles

Muchos de los participantes tenían conocimiento previo de los principios de la permacultura, algunos trabajan en sus propios proyectos permaculturales para conseguir sus licencias como instructores. Dedicamos un día entero a la revisión de la permacultura, que informe la filosofía y práctica de todo el programa de E. D.E. Visitamos la granja comunitaria de la eco-aldea y ayudamos en la cosecha de pepinos y chiles dentro de uno de las invernaderos.

Por la tarde, el grupo entero se dedicó a cocinar un banquete internacional para las más de 120 personas, utilizando para ello el comedor de Findhorn. La autosuficiencia en la producción de la mayoría de la verdura consumida por la ecoaldea, colabora en la reducción de la huella ecológica de la comunidad. La agricultura, la panadería, la tienda ecológica, varios negocios de bioconstrucción y el diverso programa educacional, contribuyen en la formación de una sólida economía local y en la creación empleo para los habitantes.

El ‘Centro de la Comunidad’; en la planta alta tuvo lugar el curso E.D.E. La planta baja es el comedor y la cocina comunal (Foto: Daniel C Wahl)

Diseño económico

El diseño económico fue el tema central de la última semana dirigida por Jonathan  Dawson. Empezamos dialogando sobre las estructuras y procesos que actualmente contribuyen a una economía global insostenible: las externalidades y subsidios económicos repercuten en los precios de fuel y en los bienes de consumo transportados por todo el mundo, los cuales no reflejan los costes sociales, ecológicos reales y a largo plazo. Las tarifas de comercio internacional manipulan el ”mercado libre” a favor de los países ricos. Existen problemas intrínsecos al sistema de tasas basado en tasar trabajo en vez de tasar el uso de materias primas y energía. Igualmente, sistemas monetarios basados en el interés y la creación de dinero virtual basado en deudas y créditos no pueden ser sostenibles a largo plazo.

Dedicamos mucho tiempo a explorar los nuevos sistemas de dinero local o regional, que existen en varios países, como las redes de trueque en Argentina, las ”Horas“ de Ithaca en EE.UU., el ”Crédito“ de la ecoaldea italiana de Damanhur, el propósito del ”Saber“ desarrollado para facilitar el intercambio de conocimiento en Brasil, y el ”Eko“ la moneda comunitaria de Findhorn. Estos medios de intercambio alternativos juegan un papel muy importante en reforzar las economías locales y protegen las regiones de las fluctuaciones, cada vez más inestables de las economías nacionales y global.

Otros temas del diseño económico incluyeron: cómo ganarse la vida justamente (ver EcoHabitar Nº 1, pp.44-45); las formas legales y estrategias para montar negocios sociales y ecológicamente responsables; la creación de cooperativas de productores, de parques eólicos comunitarios y de compañías de fideicomiso y fundaciones que garantizan el mantenimiento de las tierras y recursos comunes de una ecoaldea.

Diseño holístico

Intentar establecer una eco-aldea o transformar comunidades existentes hacia la sostenibilidad, requiere claramente de un proceso de diseño cooperativo e integrado que considere las sinergias que se pueden crear en la tierra fértil donde conectan los aspectos sociales, ecológicos y económicos de un diseño holístico. La ideología, la conciencia y los valores que guían el diseño hacia la sostenibilidad y la consideración de las generaciones futuras, se puede entender como el ”meta-diseño” que resulta de cambios inmateriales que de repente afectan nuestra manera de ser y todos los diseños materiales como resultado de estos. Al final, es al nivel del meta-diseño de la conciencia humana, más allá del cambio de paradigmas y de las innovaciones tecnológicas, sociales y económicas, donde se decide si la humanidad tiene la capacidad de adaptarse de una manera sostenible a los cambios climáticos y ecológicos del siglo XXI.

Me siento más cómodo al saber que existen personas como las que han compartido conmigo la riqueza de la amistad, enseñanza, experiencia, pasión y compasión por el mundo y la familia de los seres humanos, viajando hacia una nueva conciencia de interdependencia y colaboración. A través de las diversas actividades de mis compañeros del curso E.D.E. Findhorn 2006 en sus 21 diferentes países de orígen, continuará la transformación hacia una civilización sostenible; de esto estoy convencido.

El hermoso mosaico de la emergente visión de una humanidad sostenible está compuesto por miles y miles de diversas y sanas comunidades y biorregiones sostenibles. La perspectiva holística ofrecida por los nuevos cursos de Educación de Diseñadores de Eco-aldeas y la estrategia integrada del diseño de comunidades sostenibles, ofrece la esperanza de que todavía existe la posibilidad de cambiar el rumbo, empezar a diseñar y crear un futuro sostenible, digno y humano.


Este artículo apareció en el nº 13 de primavera de 2007. Ver aquí.

Agricultura urbana. Laboratorio para cultivar la ciudad del mañana

Un proyecto innovador, abierto a la ciudad, es este edificio de agricultura urbana diseñado por la firma de arquitectura Ilimelgo. Un edificio responsable del desarrollo de un sector de producción de alimentos, que ofrece a los residentes locales productos frescos con una huella ecológica baja, reduciendo el uso del transporte por carretera a la vez que genera puestos de trabajo y formación.

Es la unión del invernadero hortícola y el edificio industrial, el proyecto está organizado en volúmenes  racionales y flexibles, lo que facilita la organización de los flujos y las áreas de producción.

Las plantas se benefician del sol natural optimizado gracias a la exposición favorable de las fachadas del edificio. Diseñado como un entorno bioclimático controlado, el edificio combina sistemas para la producción de calor, ventilación e iluminación en envolturas térmicas eficientes  adaptadas a las plantas.

Este futuro edificio de agricultura urbana tiene como objetivo participar en  la vida del vecindario y transmitir valores y  principios de economía circular. El edificio también es un espacio abierto a residentes y visitantes locales  para desarrollar el conocimiento y la práctica de la  cultura en la ciudad.

Un edificio innovador

El diseño, los volúmenes y los materiales se han diseñado para maximizar la cantidad de luz natural. Las instalaciones interiores, técnicas y de almacenamiento satisfarán las necesidades de los operadores, lo que garantiza unas condiciones de trabajo óptimas.

Para garantizar la producción ecológica, el proyecto proporciona ventilación natural, recolección de agua de lluvia y el uso de compost.

Finalmente, ansiosos por llevar a cabo un proyecto sostenible, los diseñadores del proyecto han ideado una envoltura reforzada para un mejor aislamiento del edificio, pantallas móviles y térmicas para limitar la pérdida de calor en invierno y luchar contra el sobrecalentamiento en verano. La gestión y el control de las instalaciones técnicas se optimizarán para permitir una regulación fina del riego. Finalmente, se ha favorecido el uso de materiales de origen biológico (aislamiento en balas de paja y fibra de madera).

Ficha:
Costo de las obras :  5.138.678 € HT.
Superficie útil: 2184m².
Fase: Obra en curso, entrega primavera 2019.
Cliente: Ciudad de Romainville
Ubicación: Romainville (Francia)
Dominio del trabajo: Secousses architectes en colaboración con Ilimelgo architectes (agente)

Estructura BET / Economista: Alcance
BET HQE: Estambre; Agrónomo: Terre’eau Ciel
Paisajista: LAND’ACT

Perspectiva: Poltred

Vivienda en madera CLT con calificación ‘A’ de eficiencia energética

House Habitat (www.househabitat.es) ha concluido la construcción de una vivienda unifamiliar pareada con estructura de madera CLT de tres alturas en la localidad de Vilanova i la Geltrú (Barcelona). La casa tiene una superficie de 174 metros cuadrados repartidos en 3 plantas donde se distribuyen 3 dormitorios (uno de ellos suite con vestidor), 3 baños, salón-comedor a doble altura con cocina integrada, sala de juegos y terraza.

La casa ha obtenido la calificación ‘A’ en el certificado de eficiencia energética. Para ello, entre otras actuaciones, la capacidad de aislamiento térmico de un material como la madera se ha reforzado con aislamiento por el exterior de fibra de madera y acabado de fachada combinado SATE (Sistema de Aislamiento Térmico por el Exterior) y machihembrado de madera.

La carpintería exterior es de madera laminada, con doble vidrio bajo emisivo y control solar. Además, se ha instalado un sistema de ventilación mecánica -que garantiza la calidad del aire interior en todo momento-, así como placas solares para calentar el agua.

El sistema de construcción con paneles de madera contralaminados (CLT) aporta una serie de ventajas en entornos urbanos -como es el caso de Vilanova i la Geltrú- respecto a otros materiales convencionales: permite trabajar en seco, no causa molestias como ruido y polvo, y el plazo de ejecución se acorta no solo en relación a la obra tradicional, sino también respecto a otros sistemas de construcción en madera. En este caso la estructura se completó en 4 días.

madera CLT

El diseño de la vivienda es obra de Federico Pesl, del despacho Amomicasa (www.amomicasa.com), y Lucila Pérez-Elizalde. En el mismo se ha dado el mayor protagonismo posible de la madera CLT en el interior, que está a la vista en todos los forjados y la mayoría de las paredes.

El síndrome del edificio enfermo: diagnóstico sensorial de factores microambientales

Cada vez es más patente el problema del síndrome del edificio enfermo. Hace unos pocos años fue noticia en todos los medios el brote de Lipoatrofia semicircularis que aún afecta a los trabajadores de inmuebles tan singulares como Gas Natural y Agbar, una plaga que se extiende a más de 400 edificios laborales sólo en Cataluña.

Hoy día está oficialmente reconocido por el Ministerio de Trabajo que muchos edificios presentan factores microambientales que pueden resultar patógenos para los trabajadores, es lo que conocemos como Síndrome del Edificio Enfermo (SEE).

La mayor parte de la gente percibe, de manera más o menos consciente, esos factores del clima interior de los edificios que definen su confort y habitabilidad, y en la práctica todo el mundo detecta el Síndrome del Edificio Enfermo sin necesidad de instrumentos técnicos, gracias a su sensibilidad natural.

A continuación analizamos los principales factores microambientales en cinco breves sainetes:

síndrome del edificio enfermo1. Ahaaág! Me ahogo

Todos hemos sentido la sensación de ahogo, debida a la atmósfera cargada,  al penetrar en ciertos locales. Con frecuencia la calidad del aire en un ambiente cerrado puede favorecer la aparición de síntomas como rinitis, conjuntivitis, reacciones cutáneas, y las personas más sensibles pueden presentar crisis de asma o alergias.

Esto se debe a la calidad del aire respirable dentro del edificio, donde existe déficit de ventilación, pues necesitamos 10.000 litros de aire por persona y día, y ese aire debe ser puro y fresco. Sin embargo el aire respirable dentro de muchos edificios tiene un exceso de polvo, polen, ácaros, y es caldo de cultivo de legionella o aspergillus, además de otros agentes químicos tóxicos. El informe Greenpeace sobre el polvo doméstico, encuentra más de 100 productos tóxicos en el polvo de nuestra casa.

Otros factores de confort son la humedad, la temperatura, y en particular la ionización, pues el exceso de iones positivos favorece la proliferación de agentes patógenos e incrementa las molestias descritas.

La publicidad nos ofrece ahora máquinas que fabrican “aire medicinal”, purificadores de aire, algo tan simple como el aire limpio y fresco de alta montaña, pero a un precio de mercado capitalista.

síndrome del edificio enfermo2. Toy cansao, tengo “depre”…

Muchas personas que están deprimidas en casa, sienten necesidad de huir del trabajo y escaparse al bar de la esquina, deben saber que el primer motivo puede ser la necesidad de ver el sol. El primer factor microambiental mensurable es la cantidad de luz, literalmente podemos afirmar que vivimos en la oscuridad. Los “urbanitas” pasamos hasta el 80% del tiempo en entornos cerrados, casa, transporte o trabajo, unos recintos opacos, con poca o ninguna la luz solar. Frente a la escasa iluminación artificial que tenemos dentro de los edificios, entre 300 y 500 lux, la luz natural del sol nos ofrece en un día nublado más de 50.000 lux, intensidad luminosa que puede alcanzar los 150.000 lux en un día luminoso de verano.

La falta de luz natural es la causa de la aparición de la depresión otoñal (TAE), y es un factor de riesgo en muchas patologías como la fibromialgia o el cansancio crónico. En la naturaleza el ciclo circadiano de la luz, noche-día, produce una estimulación cíclica de los neurotransmisores, los mensajeros de la información entre neuronas. A través de la glándula pineal nuestro reloj biológico responde a la luz, y la luz diurna favorece la producción de serotonina y dopamina, que activan la atención y estimulan la actividad. Por el contrario en ausencia de estímulos luminosos, aumenta la melatonina, que induce el sueño y el descanso reparador. La falta del ritmo luminoso natural del sol, altera el ciclo melatonina-serotonina, lo que causa somnolencia matinal e insomnio de noche. El 30% de la población mundial, la mayoría en los países desarrollados, sufre de fatiga matinal e insomnio crónico.

También nos afecta cierta arquitectura monocromática, con exceso de blanco (o beige), pues las frecuencias vibratorias de los colores son imprescindibles para estimular los chacras, armonizar los órganos internos, y activar el sistema inmunitario. La solución, mientras no podamos montar la oficina en la playa, nos la proveen las lámparas del tipo fullspectrum, con temperatura de color de 5.400 ºK o superior, lo que nos asegura una luz idéntica al sol de mediodía, con alta intensidad y todos los colores el arco iris.

Necesitamos luz ¡más luz! mucha luz de calidad biológica para verlo claro.

3. Sacadme de aquiií!!!

Muchos sentimos sensación de opresión, incluso una aguda claustrofobia, al penetrar en ciertos edificios. Esto es natural pues tenemos una necesidad vital de espacio, y un buen piso se cotiza por su panorámica, por tener amplia perspectiva. Como sabe cualquier agente de la propiedad inmobiliaria las ofertas comerciales nos anuncian un pisito con vistas, lo que lleva a evitar los pisos interiores, e incrementa la demanda de áticos.

La especulación en construcción lleva a que en la mayoría de casas nos falta espacio, espacio para libros o trastos, espacio para respirar, espacio para el silencio, espacio para bailar, espacio para vivir. Los pasillos o las puertas son demasiado estrechos, no permiten pasar con una bandeja, y menos con una silla de ruedas o una camilla, la despensa o el trastero han desaparecido, y la pregunta es ¿donde guardo la bici o el triciclo del niño?

Con los mini pisos de 30 m2 vemos que el espacio horizontal es cada vez más estrecho, y sin darnos cuenta también nos roban también el espacio vertical. Desde mediados del siglo XX los pisos han pasado de 4 m de altura, a un techo cada vez más bajo, hoy la norma permite construir con altura de 2,50 m. Donde antes se construían seis plantas, hoy caben casi diez alturas, o sea que nos ha robado el 40% del volumen habitable, y los pisos son un zulo.

Como decía un anuncio de televisión ¿Y si el verdadero lujo fuera el espacio?

4. Estoy que hecho chispas

Esa sensación de sentirse saturado, agresivo, sobrecargado de energía, corresponde literalmente a estar cargado de electricidad. El cuerpo humano es una máquina bioeléctrica, los órganos funcionan eléctricamente y la actividad electromagnética del entorno nos afecta. La carga eléctrica de la atmósfera modifica la resistencia eléctrica de la piel, afecta al ritmo cerebral y cardíaco, cambia el metabolismo e incluso altera la polaridad de la membrana celular. En un entorno artificialmente electrificado, caminando sobre un suelo aislante como parket plástico, o calzados con materiales sintéticos, esta carga eléctrica se incrementa. La tensión eléctrica del cuerpo se reduce rápidamente al tumbarse sobre la arena o el césped, pues se produce una descarga a tierra que normaliza las constantes biológicas y favorece el relax y el descanso.

La medición de la tensión eléctrica en el cuerpo humano revela que permanecer cerca de equipos o materiales que generen campos eléctricos o magnéticos modifica las constantes bioeléctricas del organismo, y produce estrés electromagnético, o electroestrés. Un individuo sano, en estado de reposo, presenta una descarga eléctrica corporal del orden de 100 mV, y durante una actividad física moderada (trabajo, deporte), esa tensión eléctrica puede alcanzar hasta 500 mV, Sin embargo la tensión eléctrica de diversos operarios de ordenado puede subir a más de 10.000 mV, e incluso hasta 24.000 mV. La causa puede ser los campos eléctricos artificiales, o la carga  electrostática de materiales, revestimientos y vestuario sintéticos, por ser aislantes eléctricos. Nos carga la cercanía constante de redes eléctricas, ordenadores, electrodomésticos y telecomunicaciones, y nos descarga instalar una buena toma de tierra, con menos de 5 Ohm de impedancia y usar materiales naturales.

La dolorosa descarga eléctrica al tocar la lavadora, que puede ser visible al sacarse un jersey. sintético en la oscuridad, nos permite tomar conciencia de que realmente ¡estoy que echo chispas ¡ Quizá necesitemos sentirnos como un gorila de montaña, trepar a un árbol, y caminar por el césped o la arena descalzos.

5.  ¡¡¡ Me disuelvo !!!

Con el brote descrito de Lipoatrofia semicircularis. el efecto de los campos eléctricos aparece de modo visible y palpable y el Ministerio de Sanidad tendrá que revisar su afirmación de que es inocuo, o no está demostrado.

Cualquiera puede ver que la grasa del muslo se disuelve, generalmente formando una depresión en semicírculo, como si llevásemos una prenda apretada. La evidencia muestra que la patología remite espontáneamente cuando la persona está unas semanas fuera de ese entorno agresivo, con frecuencia un puesto de trabajo informatizado, plastificado y excesivamente electrificado.

Los investigadores saben que la grasa es el aislante de los nervios, vaina de mielina, y la desmielinización es la causa del Parkinson, ya que dificulta o impide la señal eléctrica que controla los músculos. La pregunta es ¿la grasa del cerebro también se disuelve? Si fuera así estaríamos identificando una posible causa de la demencia de Alzheimer, y otras patologías como la esclerosis, cuyo primer síntoma es la desmielinización, que hoy puede observarse con la resonancia magnética.

No es casualidad que el incremento de estas patologías coincida con la electrificación intensiva de nuestro hábitat, gracias a la aparición de los electrodomésticos a partir de los años 50. Hoy la informática y la telefonía móvil se han generalizado en la casa y en le trabajo y llevan la invasión electromagnética hasta el interior de nuestras neuronas.

Epílogo optimista

Después de preocupar al lector con los riesgos de los factores microambientales, y motivarle quizás al urgente cambio de hábitat, vamos a abrir una ventana al pensamiento positivo.

Según el Instituto de Higiene y Seguridad en el Trabajo el 30% de los edificios laborales están enfermos, donde el ambiente interior resulta molesto o nocivo para los trabajadores. Con los criterios más exigentes de la biología del hábitat el 80% de los edificios pueden ser considerados insanos, o claramente nocivos para las personas.

Sin embargo, con nuestra praxis profesional demostramos cada día que se pueden rehabilitar, o construir casas sanas a un coste competitivo, la solución es la Bioconstrucción, edificios naturales, saludables y sostenibles.


©  EcoHabitar y Carlos M. Requejo. Domobiotik. Oct. 2008. www.domobiotik.com.

© de las ilustraciones EcoHabitar y Marta Folqués


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Manual de construcción con fardos de paja. Nuevo libro

«Manual de construcción con fardos de paja» es el último libro editado por la editorial EcoHabitar, en una ya extensa colección de libros sobre bioconstrucción.

La paja es un material de construcción económico y con muy buenas propiedades de aislamiento térmico. En esta nueva edición los autores describen los métodos de construcción y sus características estructurales, importantes cuando se trata de la paja como material de construcción.

En este libro se muestra, concreta y prácticamente, técnicas y detalles de ejecución que se pueden utilizar para construir viviendas bien aisladas y duraderas construidas con paja: una descripción característica del fardo de paja; la física de la construcción con fardos de paja, balance de CO2, diseño estructural, construcción de muros, bóvedas, aislamiento del techo, de la solera; aspectos constructivos especiales; revoques, pinturas; hidrofibración; fachadas ventiladas. Con instrucciones concretas para el proceso de la construcción, costes de construcción, seguros de edificios. Acompañan gráficos, tablas, dibujos técnicos, fotografías.

Manual de construcción con fardos de paja

Manual de construcción con fardos de paja

Finaliza el libro con 36 ejemplos de edificios construidos con balas de paja, con explicaciones técnicas y fotografías en Alemania, Austria, Eslovaquia, España, Francia, Hungría, Irlanda, Italia, Países Bajos, Portugal, Suiza, Brasil, Chile, Uruguay y EE.UU.

Sobre los autores

Gernot Minke, reconocido arquitecto, ha escrito otras obras de gran relevancia, como Techos Verdes y Manual de construcción en tierra. Su dilatada experiencia se ha forjado entre el Instituto Kassel en Alemania y las muchas construcciones que ha realizado en todo el mundo. En América ha desarrollado técnicas adaptándolas a las características propias de cada lugar, a los materiales, morfología, sismicidad, etc. Actualmente es profesor emérito en la Universidad de Kassel, en Alemania. Dirige el Departamento de Arquitectura del Laboratorio de Investigación para la Construcción Experimental (FEB). Benjamin Krick es Dr. Ingeniero, arquitecto y experto en bioconstrucción y en construcción con fardos de paja, e investigador en el Passivhaus Institut, en Darmstadt, Alemania.

Manual de construcción con fardos de paja > puedes encontrarloaquí
Gernot Minke y Benjamin Krick
151 páginas. 195 x 260 mm
Color. Fotografías e ilustraciones
Edita EcoHabitar V.S. S.L.


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