Y después qué?…

botijo6Uno de los edificios más emblématicos del la Expo de Zaragoza, el “Botijo”, languidece a orillas del Ebro, después de haber sido el “faro” de las propuestas más sociales de las ONG’s, en una feria mundial dedicada al agua y que pasará a la historia por haber impulsado una gran contradicción respecto al H2O.

La historia de esta aventura en la que ha estado sumergido Ricardo Higueras, el arquitecto nómada, como a el le gusta llamarse, ha sido novelesca, llena de peripecias y de la que ha extraído muchas experiencias profesionales.

Ricardo (Richi) es un arquitecto atípico, vive en una carabana y se dedica a esta profesión por vocación. Ya en el nº 10 de EcoHabitar mostramos un proyecto suyo de una vivienda realizada con Cannabric, los bloques de tierra y cañamiza.

La historia del Faro o el “Botijo”, como se ha llamado cariñosamente por todos, comienza cuando desde la Expo salió a concurso la realización de un edificio con las bases que Ecodes había confeccionado. Richi propuso un proyecto diferente: una construcción, de gran envergadura, con un diseño bioclimático realizado con balas de paja, madera, bambú y barro. Un edificio que mostrase a los visitantes las posibilidades que tienen estos materiales. Este edificio debía cumplir con las más exigentes normas de ahorro energético en su diseño, en los materiales utilizados y durante todo su ciclo de vida. Se trata de un edificio con 0 emisiones.

La idea cuajó y, después de defender el proyecto con la ayuda de Iñaki Urquía, ganó el concurso.

Los problemas comienzan cuando la promotora, Expo Agua S.A., pasa el proyecto a la constructora, una UTE, compuesta por Sacyr Vallehermoso y Decomnsa, con un total desconocimiento de los sistemas de bioconstrucción y ningún tipo de experiencia con estos materiales y lo adapta a sus sistemas de trabajo, sin contar con las especificaciones del arquitecto “hubiera sido mejor haberlo hecho entre voluntarios no especializados”. Esto supuso, según nos comenta Richi, un gran problema, pues “se tuvo que rediseñar todo el proyecto, alargando, cerca de un mes, la ejecución de la obra”.

Comienzan las obras

“La constructora redefinió el modo de montaje con módulos de fachada prefabricados en taller, contrario al proyecto y criterio del equipo autor del proyecto, al hacer esto se pierde la continuidad de cúpula y la estructura pasa a ser articulada de pilares y vigas, como consecuencia, las tensiones pierden su recorrido fácil y se formaron irregularidades y distensiones. Además la puesta en obra de los módulos es imposible al no poder adaptarse a la estructura real afectada por flechas e irregularidades de ejecución, como consecuencia se perdió tiempo y se perdió la estructura de cúpula original haciéndose necesario reforzar interiormente la cúpula grande”, comenta Richi haciendo balance.

Aunque el Faro es una construcción efímera, pues no cumple con una de las máximas de la construcción con tierra que es “tener un buen sombrero”, esto es disponer de una buena cubierta que impida a la lluvia erosionar las paredes, si que es cierto que la idea era que durase sólo el tiempo en que la Expo estuviese operativa. Aun así, y debido a como se construyó y no emplear a los especialistas propuestos desde el proyecto para los trabajos de bambú, paja y barro de modo que el acabado no es como debía haber sido el edificio, presentó enseguida problemas en la sujeción del barro. La empresa constructora hizo caso omiso de las reiteradas peticiones del arquitecto para fratasar el revoco de barro, lo que provocó fisuras y erosiones en el edificio, se colocaron módulos prefabricados sin cerrar los anillos de la estructura de madera, habiendo quitado puntales (justo lo contrario de lo que Richi le decía al arquitecto de obra y la constructora) motivo de la deformación general del edificio, tampoco se realizaron los ensayos de granulometría y adherencia propuestos para la obra.

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One thought on “Y después qué?…

  1. Para todo hay dos, o incluso más versiones.
    Lo cierto es que las maquetas y la infografía, como el papel, lo soportan todo.
    Pero luego hay que construirlo y …

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