Una aplicación del ITC mide el impacto ambiental de las empresas

La nueva herramienta de ecodiseño Prosocom, desarrollada por el Instituto de Tecnología Cerámica (ITC), ubicado en Castellón, permite a las empresas industriales medir el impacto ambiental que produce su actividad y poder así diseñar una estrategia empresarial más ecológica.

En el desarrollo de este proyecto han participado los institutos tecnológicos AIJU (juguetes), AIMME (metalmecánico), AINIA (agroalimentario), AITEX (textil), INESCOP (calzado) e ITE (eléctrico), todos ellos pertenecientes a red de institutos tecnológicos REDIT de la Comunitat Valenciana. El proyecto busca procurar herramientas como esta a los diversos sectores industriales que integran el tejido productivo valenciano, para que sean cada vez más ecoeficientes y sostenibles en sus procesos.

Prosocom, según han señalado fuentes del ITC, es una aplicación informática específica y adaptada a varios sectores industriales y servicios que permite estimar los potenciales impactos ambientales asociados a un producto, proceso o servicio a lo largo de todo su ciclo de vida. El programa identifica aquellos aspectos más significativos sobre los que se puede trabajar, para poder mejorar su desempeño ambiental, según han manifestado los investigadores del ITC.

Para utilizar esta herramienta, según han explicado desde el Área de Sostenibilidad del ITC, no se requiere una preparación técnica específica, y además, “se trata de una versión actualizable, ampliable y adaptable a cualquier empresa del sector secundario o terciario”. El manejo no es complicado ya que para la ejecución de la herramienta, la empresa deberá introducir en la aplicación las cantidades consumidas de materiales y energía, así como los residuos, emisiones atmosféricas y/o vertidos asociados a su producto o actividad.

A partir de estos datos introducidos, la herramienta ejecutará un motor de cálculo que “traducirá” estos valores en categorías de impactos ambientales mediante una serie de factores de clasificación y caracterización.

Una de estas categorías ambientales es, por ejemplo, el Potencial de Calentamiento Global, que mide relativamente cuánto calor puede ser atrapado por un determinado gas de efecto invernadero en comparación con un gas de referencia, por lo general dióxido de carbono.

Otra es el Potencial de Destrucción de la Capa de Ozono, que ofrece un valor que se refiere a la capacidad de destrucción de ozono estratosférico causado por una sustancia o varias.

También se mide el Potencial de Acidificación, que causa daño a los ecosistemas por ejemplo con la conocida lluvia ácida, o el Potencial de Eutrofización, por el que pueden desequilibrarse ecosistemas acuáticos o terrestres, además del Potencial de Formación de Ozono Troposférico, cuyos compuestos foto-oxidantes pueden dañar la salud humana, los ecosistemas y las cosechas.

El objetivo de esta herramienta es, según el ITC, “identificar aquellos parámetros sensibles desde el punto de vista ambiental”, por tanto, “se considera oportuna una representación con valores relativos en un gráfico de barras, ya que se identifica fácilmente la contribución de cada uno de los parámetros a cada una de las categorías de impacto ambiental consideradas”.

También es muy útil para la prospección de medidas de ecodiseño, de forma que, “una vez identificados los parámetros ambientales más sensibles, es muy sencillo cuantificar la mejora ambiental asociada a la implantación de una estrategia de ecodiseño”. Esta herramienta, además de ayudar a las pequeñas empresas a mejorar de forma eficiente el comportamiento ambiental de sus productos o servicios, facilita valores que pueden ser empleados como marketing ecológico.

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