Un número significativo de hogares españoles registra altas tasas de radiactividad natural sin que lo sepan sus ocupantes

A pesar de la inquietud generalizada frente a los riesgos por contaminación nuclear, las principales fuentes de exposición a radiactividad proceden de la  naturaleza y de nuestros propios hogares. El gas radón es una sustancia radiactiva muy presente en los suelos graníticos, como los que hay por ejemplo en la sierra noroeste de la Comunidad de Madrid, y también en materiales de decoración y construcción habituales en los hogares españoles, como basaltos o granitos, ciertos hormigones o tipos de gres y cerámica. La inhalación de gas radón es la segunda causa mundial de muerte por cáncer de pulmón, según la Organización Mundial de la Salud, por detrás del tabaco.

El radón se genera en el suelo por la desintegración de un isótopo del radio. Puede penetrar en los edificios bien desde el terreno sobre los que se asientan, bien desde la propia estructura de la construcción y vigas, bien de elementos del interior de la vivienda, como encimeras de cocina, suelos, etc. El gas radón tiende a acumularse en las zonas menos ventiladas, como sótanos, o a ras del suelo en los interiores de la vivienda, dado que pesa más que los gases de la atmósfera. En esos casos, una ventilación sólo a través de las ventanas puede ser insuficiente, tal y como explica Ruth Echeverría, licenciada en Física y coordinadora de Formación de la Fundación para la Salud Geoambiental. “De hecho, en esas situaciones es muy importante garantizar una correcta y frecuente ventilación a ras de suelo. Lo ideal es instalar un sistema de ventilación específico, que requiere una pequeña obra”, sostiene.

Para verificar si existen valores elevados de gas radón en el interior de un inmueble, la Fundación para la Salud Geoambiental recomienda ir más allá de las habituales mediciones con un contador Geiger y utilizar instrumentos más precisos para la detección de este gas o de sus subproductos. Algunos son de uso muy sencillo, como las cámaras iónicas con electretes, un pequeño recipiente que se sitúa en una estancia durante aproximadamente una semana y que se analiza posteriormente para comprobar la cantidad de radiactividad detectada.

Según explica María José Vizcaíno, licenciada en Geología y responsable de Proyectos de Investigación de la Fundación para la Salud Geoambiental, “además del terreno, hay fuentes de radiactividad natural que cualquiera puede tener en su cocina: una encimera de ciertos granitos puede contener trazas de elementos radiactivos que en altas concentraciones son muy peligrosos.”

El Código Técnico de la Edificación, en su Documento Básico de Salubridad, establece que se deben eliminar los contaminantes que se produzcan de forma habitual durante el uso normal de los edificios, garantizando la extracción del aire viciado por los contaminantes.

Fuente: www.saludgeoambiental.org

bool(true)

3 thoughts on “Un número significativo de hogares españoles registra altas tasas de radiactividad natural sin que lo sepan sus ocupantes

  1. En el caso del suelo de una vivienda con granito, se podria cubrir con parquet para minimizar los efectos, o aun es peor?

    Monica.

    • Hola Mónica. Ni será mejor ni peor, la madera no haría nada. El granito suele tener unos índices de radiactividad más alto que otros materiales. LO que tienes que hacer es ser consciente de que tienes un elemento de riesgo que a lo mejor por sí solo no es preocupante (depende del grado de sensibilidad) pero que junto al resto de elementos nocivos como tóxicos, aire contaminado, etc. si que debería ser preocupante.
      Ventila bien cada día y si vieras que hay una posible hipersensibilidad entonces habría que ponerse manos a la obra. Saludos.

  2. Aquí se indica que el granito emite gas radón. Si otro tipo de encimeras para cocinas tienen materiales tóxicos…¿Cuál sería entonces la encimera ideal, o, al menos, la menos dañina para la salud?

    Muchas gracias,

    Ester

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *