Ciudad feliz. Transformar nuestras vidas a través del urbanismo.

Os pongo la descripción del libro que me han pasado tal cual. No lo he leído pero parece que vale la pena intentarlo.

Después de décadas de expansión descontrolada, más personas que nunca regresan a la ciudad. La vida urbana densa se ha prescrito como una panacea para las crisis ambientales y de recursos de nuestro tiempo. ¿Pero es mejor o peor para nuestra felicidad? ¿El metro, las aceras y las viviendas en torres son una mejora en la dependencia del automóvil de la expansión?

El galardonado periodista Charles Montgomery encuentra respuestas a estas preguntas en la intersección entre el diseño urbano y la ciencia emergente de la felicidad, durante un emocionante viaje por algunas de las ciudades más dinámicas del mundo. Conoce al alcalde visionario que introdujo un bus “sexy” de lápiz labial rojo para aliviar la ansiedad por el estado en Bogotá; el arquitecto que trajo las lecciones de las ciudades medievales de las colinas toscanas a la actual ciudad de Nueva York; el activista que convirtió las autopistas urbanas de París en playas; y un ejército de habitantes de los suburbios estadounidenses que han transformado sus vidas al piratear el diseño de sus calles y vecindarios.

Rica en historia y nuevos conocimientos de la psicología, la neurociencia y los propios experimentos urbanos de Montgomery, Happy City es una herramienta esencial para comprender y mejorar nuestras propias comunidades. El mensaje es tan sorprendente como esperanzador: al adaptar nuestras ciudades para la felicidad, podemos enfrentar los desafíos urgentes de nuestra era. La ciudad feliz, la ciudad verde y la ciudad baja en carbono son el mismo lugar, y todos podemos ayudar a construirla.

https://cp.sync.com/dl/3c292a5a0/bn9uxj3f-zgvsb98v-g9x7249a-4q3yiiqc

El Ayuntamiento de Palma registra una huella de carbono de 0,144 toneladas de CO2 por habitante

El Ayuntamiento de Palma ha conseguido el registro de la huella municipal de carbono a través del cálculo de la huella de carbono municipal durante el año 2015. La huella de carbono es un indicador ambiental sencillo de entender por la ciudadanía y que está íntimamente relacionado con el calentamiento global.

El Ayuntamiento de Palma tiene una huella de carbono de 0,144 t CO2/habitante.

La huella de carbono municipal resulta de dividir el conjunto de emisiones de gases de efecto invernadero generadas por la actividad diaria del Ayuntamiento durante un año entero, dividida entre todos los habitantes de la ciudad.

El Ayuntamiento de Palma ha hecho el cálculo de la huella de carbono correspondiente a:

  • Las emisiones directas generadas por el consumo de combustibles por el transporte de la flota de vehículos municipales, las emisiones generadas por el consumo de combustibles para calefacción de edificios e instalaciones municipales y las emisiones generadas por el escape de gases refrigerantes en equipos de climatización y refrigeración (ALCANCE 1 al registro).
  • Las emisiones indirectas causadas por el consumo de energía eléctrica en edificios e instalaciones municipales (ALCANCE 2 al registro).

Para este cálculo se han tenido en cuenta los datos de:

  • Ayuntamiento (todos los edificios municipales, instalaciones y colegios de educación infantil y primaria),
  • Instituto Municipal de Innovación (IMI)
  • Instituto Municipal de Deportes (IME)
  • Empresa Municipal de Transportes (EMT)
  • Empresa Municipal de Aguas de y Alcantarillado (EMAYA)
  • Empresa Funeraria Municipal
  • MercaPalma
  • Sociedad Municipal de Aparcamientos y Proyectos (SMAP)
  • Patronato Municipal de Escoletes

El resumen de las emisiones generadas por estas actividades municipales son:

  • Emisiones directas: 33.229 t CO2 – 0,077 t CO2/habitante
  • Emisiones indirectas: 28.706 t CO2 – 0,067 t CO2/habitante

La suma supone un total de 61.935 t CO2 equivalente, por lo tanto, el Ayuntamiento tiene una huella de carbono de 0,144 t CO2/habitante. (A nivel estatal España emite 339.325.940 t CO2 equivalente 7,3 t CO2/habitante.)

Las ciudades tienen huellas microbianas que las distinguen

La geografía es lo que más influye en la composición de las comunidades bacterianas del interior de los edificios que habitamos, revela un estudio.

Las ciudades tienen sus propias comunidades microbianas distintivas, ha revelado un estudio realizado en nueve oficinas de tres ciudades estadounidenses. Sus resultados señalan que la geografía es lo que más influye en la composición de las comunidades bacterianas del interior de los edificios que habitamos. Hace poco se descubrió que también las personas tienen una huella bacteriana única.

 Muestras de microbios de nueve oficinas de tres ciudades norteamericanas han revelado que las ciudades tienen comunidades microbianas distintivas, que no varían mucho entre los edificios de una misma ciudad; y que la piel humana contribuye en gran medida a la composición bacteriana presente en este tipo de edificios.

La investigación, dirigida por la Northern Arizona University de Flagstaff, ha sido publicada por mSystems, una revista de acceso abierto de la Sociedad Americana de Microbiología, y arroja luz sobre cómo los microbios se instalan y viven en las construcciones humanas.

Cómo se hizo

Para entender cómo los microbios se establecen en dichos entornos con el paso del tiempo, Gregory J. Caporaso, subdirector del Centro de Genómica y Genética Microbiana de la Northern Arizona University y director del estudio, y sus colaboradores supervisaron durante un período de tiempo de un año tres oficinas en cada una de las siguientes ciudades: Flagstaff, San Diego y Toronto.

En todas las oficinas fueron instaladas tres placas para la captación de muestras: Una en el suelo, otra en el techo y otra en la pared.

Por otro lado, cada una de estas placas contenía dos o tres trozos de paneles de yeso pintado, techo y alfombras (para comprobar cómo las bacterias se instalaban en estos materiales); así como sensores que permitían supervisar los parámetros del entorno (humedad relativa, luz disponible, temperatura, etc.)

Las muestras depositadas en las placas fueron recogidas una vez por estación (cada cuatro períodos de seis semanas). Por último, se utilizaron técnicas de laboratorio para identificar bacterias (la secuenciación del ARNr 16S y la ITS-1), y así determinar el perfil de las comunidades bacterianas y fúngicas presentes en las muestras.

Importancia geográfica

De esta forma, el equipo encontró que las muestras del suelo, independientemente del material, contenían más microbios que las superficies de paredes o techos (seguramente por el contacto con los zapatos); que el muestreo frecuente de las placas de prueba había perturbado solo ligeramente a las comunidades microbianas presentes en ellas; y que las ciudades tenían sus propias “firmas” de comunidades bacterianas.

“Esto fue especialmente interesante porque, incluso dentro de cada ciudad, las oficinas que estudiamos diferían entre sí en términos de tamaño, patrones de uso o sistemas de ventilación”, explica Caporaso.

Este hecho sugiere que “la geografía influye más que cualquiera de estas características en la composición de la comunidad bacteriana de las oficinas, dentro de los rangos que hemos estudiado”, sigue diciendo el investigador.

También se constató que las oficinas de Flagstaff tenían comunidades microbianas más ricas y variadas que las de San Diego o Toronto, más similares entre sí; un hecho cuya causa no ha sido aclarada.

El efecto humano

Para comprobar si trabajadores particulares o sitios del cuerpo humano eran fuentes específicas de microbios, los investigadores también recogieron muestras microbianas nasales, orales, fecales y de piel de un total de 11 trabajadores de una de las oficinas de Flagstaff; así como de los individuos que llevaron a cabo las técnicas de muestreo en las tres ciudades analizadas.

Así, se descubrió que la piel humana era la principal fuente identificable de bacterias: Entre un 25 y un 30% del microbioma superficial de las oficinas procedía de esa fuente. El microbioma humano nasal demostró ser una fuente pequeña pero consistente de comunidades microbianas. Pero sobre todo las bacterias procedían de fuentes no humanas, como el entorno.

Los investigadores no encontraron ninguna asociación significativa entre los microbios recogidos en las oficinas y las variables ambientales interiores de estas, como la temperatura o la humedad.  Ahora planean simular inundaciones para examinar cómo las comunidades de hongos se adaptan a los cambios de su entorno con el tiempo.

Huella microbiana personal

No solo las ciudades serían distinguibles por su «huella microbiana». También se ha constatado que cada persona suelta al aire al respirar un rastro único de bacterias, es decir, que puede saberse a quién pertenecen dichas bacterias al analizarlas.

Esto fue descubierto el año pasado gracias a un estudio de la Universidad de Oregón (EE.UU.), en el que se secuenciaron microbios del aire circundante a 11 personas diferentes, dentro de una cámara experimental desinfectada.

Se encontró entonces que la mayoría de los ocupantes de la cámara pudieron ser identificados en 4 horas sólo por las combinaciones únicas de las bacterias que los rodeaban.

Esta otra investigación podría ayudar a comprender los mecanismos implicados en la propagación de enfermedades infecciosas en los edificios; y también para posibles aplicaciones forenses, por ejemplo para identificar o determinar dónde ha estado una persona.


Referencia bibliográfica:

John Chase, Jennifer Fouquier, Mahnaz Zare, Derek L. Sonderegger, Rob Knight, Scott T. Kelley, Jeffrey Siegel, J. Gregory Caporaso. Geography and Location Are the Primary Drivers of Office Microbiome Composition. mSystems (2016). DOI: 10.1128/mSystems.00022-16.

Espacios verdes reducen las enfermedades crónicas

Así lo afirma un estudio realizado por la Facultad de Medicina Miller de la Universidad de Miami, en el cual afirman que a mayor cantidad de espacios verdes en las ciudades reducen los casos de enfermedades crónicas.

Zonas verdes como el césped, árboles o cualquier otro tipo de vegetación, influyen de manera positiva en la población que viva cerca y evita que sufra menores tasas de enfermedades crónicas como la hipertensión, diabetes, y la hiperlipidemia (estrechamente ligada a los altos niveles de colesterol).

Según el estudio realizado por la Facultad de Medicina Miller de la Universidad de Miami y publicado en la revista American Journal of Preventive Medicine, una alta concentración de espacios verdes en las ciudades está vinculada a una reducción significativa de enfermedades crónicas, menciona el portal Muy Interesante.

De acuerdo al análisis realizado, un mayor nivel de zonas verdes se asoció con 49 enfermedades crónicas menos por cada 1.000 personas y con una reducción de las posibilidades de sufrir diabetes en un 14%, hipertensión en un 13% e hiperlipidemia en un 10%. Asimismo, la investigación señala que los efectos de la relación a más zonas verdes más salud son especialmente fuertes y consistentes en los habitantes de barrios con un nivel económico medio y bajo, más que en aquellos con ingresos elevados.

Estos resultados han llegado para reforzar la idea del impacto positivo que las zonas verdes tienen en nuestra salud. La clave podría hallarse en que los espacios verdes invitan a la actividad física y a llevar una vida menos sedentaria.

Madrid impulsa la nueva Ley del Suelo

 

El consejero de Medio Ambiente, Administración Local y Ordenación del Territorio, Jaime González Taboada, se ha reunido con el concejal de Desarrollo Urbano Sostenible del Ayuntamiento de Madrid, José Manuel Calvo, para conocer las opiniones y propuestas del Consistorio sobre la nueva Ley del Suelo.

El primer compromiso es crear una comisión técnica bilateral que se reunirá una vez al mes para tratar los temas que afectan a la capital.

Este encuentro se enmarca en la ronda de contactos que está manteniendo la Comunidad de Madrid con todas las administraciones y asociaciones implicadas en la ordenación del territorio para elaborar la nueva norma con el máximo consenso, y llega apenas diez días después del que mantuvo González Taboada con los portavoces parlamentarios en materia de urbanismo, representantes de la Federación Madrileña de Municipios y del Colegio de Arquitectos.

El consejero ha insistido en que la prioridad de la Comunidad de Madrid es elaborar un texto legal consensuado con todos, “en el que prime la transparencia y la participación ciudadana y que permita desarrollar un urbanismo sostenible que prime el reequilibrio territorial y dinamice la actividad económica y empresarial y la creación de empleo”.

González Taboada ha destacado que todas las partes implicadas en la redacción de la nueva Ley están de acuerdo en la necesidad de reformar distintos aspectos de la norma actual, como por ejemplo el artículo que hace referencia a la limitación de construir más de tres alturas.


 

Fuente: Comunidad de Madrid

 

Primer método para calcular la huella de carbono en un plan urbanístico

Madrid

Hasta ahora no existía ningún método que calculara la huella de carbono global a la hora de diseñar el plan urbanístico de una localidad. Este concepto ambiental identifica y cuantifica los gases de efecto invernadero emitidos por los productos o actividades humanas de forma individual.

“Nuestro método es novedoso porque, a nivel de diseño urbanístico, resulta muy sencillo implementar medidas preventivas de las emisiones sostenibles en el tiempo”, afirma Sergio Zubelzu, profesor de la facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad Complutense de Madrid (UCM).

En un estudio en colaboración con la Universidad Antonio de Nebrija, Zubelzu ha definido las actividades que generan gases de efecto invernadero propias del plan urbanístico, como la potabilización de agua, la gestión de aguas residuales, el tratamiento de residuos, el transporte y el suministro eléctrico y gasístico. El modelo clasifica las diferentes actividades industriales en categorías y divide el uso del suelo en urbano, urbanizable y no urbanizable.

Los datos utilizados proceden de 33 localidades de tamaño medio entre Madrid y Toledo, como Chinchón, Villaconejos o Titulcia. “Se trata de un conjunto de municipios con un sector industrial relevante y muy dependientes en términos económicos tanto de Madrid como, en menor medida, de Toledo”, añade el profesor.

 

Las mayores fuentes contaminantes 

El trabajo, publicado en Energy Policy, revela que las industrias químicas son las más contaminantes, como consecuencia de su elevado consumo energético, con 1.110,71 kg de dióxido de carbono por metro cuadrado.

Las industrias de muebles y otros productos manufacturados son las que menos emisiones generan, con 43,5 kgCO2/m2. La media de la huella de carbono de todas las actividades industriales se situó en 469,89 kgCO2/m2.

El gas y la electricidad son las mayores fuentes contaminantes en la industria química y de productos minerales no metálicos (como el cemento), mientras que el transporte es el mayor agente de emisiones en las demás actividades industriales.

El nuevo método se puede emplear en municipios semejantes a los estudiados. “La herramienta se puede aplicar en cualquier zona con características similares a las analizadas, especialmente, si se sitúan en el entorno de un gran centro económico y cuentan con actividades industriales”, asegura Zubelzu.

En opinión de los autores, los municipios pueden influir de forma decisiva en la huella de carbono industrial porque la mayoría de las reducciones se pueden conseguir tomando decisiones en la planificación urbanística.


Referencia bibliográfica:

Sergio Zubelzu y Roberto Álvarez. “Urban planning and industry in Spain: a novel methodology for calculating industrial carbón footprints”. Energy Policy 83, 2015. DOI: 10.1016/j.enpol.2015.03.025.


 

Fuente: SINC

Guía sobre la Certificación del Urbanismo Ecológico

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La Agencia de Ecología Urbana en colaboración con el Ministerio de Fomento presenta esta guía para certificar planeamientos y actuaciones urbanísticas.

La Guía sobre la Certificación del Urbanismo Ecológico, elaborada por la Agencia de Ecología Urbana de Barcelona a partir de un convenio con el Ministerio de Fomento, tiene como objetivo la elaboración de un procedimiento instrumental que permita evaluar con criterios de sostenibilidad las actuaciones urbanísticas en municipios con un umbral de población mayor a 50.000 habitantes.

 

La guía es metodológica en la medida en que establece los requerimientos de información necesarios, los indicadores y los pasos para su cálculo, así como los valores de referencia que se consideran mínimos o deseables. Se parte de un marco conceptual que define el modelo urbano sostenible de referencia: el urbanismo ecológico, del que emanan los criterios para la certificación. Este modelo recoge los criterios de sostenibilidad del Libro blanco de la sostenibilidad en el planeamiento urbanístico español.

En forma de fichas de indicadores, se recogen los condicionantes concretos que deben guiar las actuaciones urbanísticas, agrupados en dos grandes bloques:

  • Indicadores de referencia en el caso de actuaciones de planeamiento de desarrollo, que se divide en dos bloques. El primer apartado está formado por una batería de 30 indicadores y el segundo de 44, con lo que el proceso de certificación de una nueva actuación urbanística se regula mediante el análisis de 74 indicadores:
    • Análisis de las características del contexto en el que se introduce la actuación urbanística.
    • Análisis de la actuación propiamente dicha.
  • Indicadores a aplicar en el caso de un proceso de certificación de tejidos urbanos existentes. Contiene 52 indicadores diseñados para hacer una diagnosis exhaustiva del estado actual de las ciudades.

Cada bloque es independiente del otro, ya que responde a situaciones distintas: nueva actuación y diagnosis de tejido existente. Sin embargo, como no puede ser de otro modo, los criterios de sostenibilidad empleados para definir los indicadores son los mismos, y los ámbitos de evaluación también lo son, ya que parten de un mismo modelo teórico.

Ningún sistema de indicadores puede reducir la realidad de las ciudades a una consideración numérica, por potente que sea el sistema y lo sofisticada que sea la metodología utilizada. Sin embargo, sí puede ofrecer valiosas herramientas interpretativas, que ayuden en el proceso de toma de decisiones y que orienten la configuración de las ciudades hacia un modelo de urbanismo que incorpore en detalle todos los elementos que impulsan, de forma global, las piezas integrantes del modelo de ciudad más sostenible.

Es lo que pretende el sistema de evaluación de indicadores que incorpora la guía, cuyo producto final sería la emisión de un certificado, por parte de la entidad certificadora, y la concesión de una acreditación o certificación a la propuesta específica de ordenación o al gestor público del sistema urbano objeto de certificación.

Proyectos de construcción suecos al primer plano: desde edificios individuales hasta distritos citadinos enteros

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El reconstruido distrito citadino Lagersberg de Eskilstuna, en la parte central de Suecia, fue dotado con áreas exteriores —tales como lotes para cultivos— donde la gente puede reunirse. Se ha invitado a los residentes a aportar su opinión en los proyectos de rediseño de patios y áreas de juego. Fotografía: Simon Allinggård © Formas


En Suecia se construye con la sostenibilidad siempre en la mente —desde edificios individuales hasta distritos citadinos enteros— y el país tiene mucho que mostrar al mundo. En la conferencia SB14 que se celebrará en Barcelona del 28 al 30 de octubre se presentará a diez ganadores de concursos.

Ubicados en varios lugares del país, se expondrán en la conferencia cinco nuevos edificios, dos casas reconstruidas y tres proyectos de distritos citadinos, lo que pondrá de relieve el papel que desempeña Suecia como líder mundial en materia de construcción sostenible.

Los proyectos ganadores están cimentados en una sólida ideología de sostenibilidad que abarca desde investigaciones sobre desarrollo urbano hasta soluciones innovadoras con enfoque en el entorno y en la gente. Varios de los edificios ganadores están certificados conforme al sistema sueco de certificación Miljöbyggnad, que evalúa el rendimiento energético, el clima en interiores y el material seleccionado.

Los ganadores en la categoría de Nuevos Edificios son: el Greenhouse Augustenborg en Malmö, la guardería para niños Backsippan en Ronneby, el edificio para oficinas Väla Gård en Helsingborg, la escuela Herrestaskolan en Järfälla y el Masthusen Kvarter 11 en Malmö. Los ganadores en la categoría de Reconstrucciones son: Rådhus Skåne en Kristianstad y Swecohuset en Estocolmo. Los ganadores en la categoría de Distritos Citadinos son: Albano en Estocolmo, Lagersberg en Eskilstuna y Brunnshög en Lund.

Bienvenido a SB14 en Barcelona entre el 28 y el 30 de octubre de 2014. Venga a visitar Formas/SGBC en el piso de exhibición, stands 27 y 28, http://www.wsb14barcelona.org.

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La escuela Herrestaskolan, construida recientemente en Järfälla, al norte de Estocolmo, se construyó con madera contralaminada. Las áreas verdes y las construidas forman un conjunto que funcionará como el centro vital y vibrante para el nuevo distrito. Ilustración: Liljewall Arkitekter © Formas

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El edificio gubernamental Rådhus Skåne, reconstruido en Kristianstad, al sur de Suecia, tiene oficinas con superficies adaptables y salas para conferencias. Para el conjunto se utilizó la arquitectura de tres períodos diferentes. Fotografía: Felix Gerlach © Formas

Certificación del Urbanismo Ecológico

certificacion_urbanismo_ecologicoEl proceso de certificación planteado en esta publicación tiene como objetivo la elaboración de un procedimiento instrumental que permita evaluar con criterios de sostenibilidad las actuaciones urbanísticas. Se plantea la aplicación de esta metodología en tejidos urbanos para aquellos municipios con un umbral poblacional mayor a 50.000 habitantes. No debe entenderse como un recetario directamente aplicable en cualquier territorio. Esta guía es metodológica en la medida en que establece los requerimientos de información necesarios, los indicadores y los pasos para su cálculo, así como los valores de referencia que se consideran mínimos o deseables.

El documento parte de un marco conceptual que define el modelo urbano sostenible de referencia; el urbanismo ecológico, del que emanan los criterios para la certificación. Este modelo recoge los criterios de sostenibilidad del Libro blanco de la sostenibilidad en el planeamiento urbanístico español.
La guía recoge, en forma de fichas de indicadores, los condicionantes concretos que deben guiar las actuaciones urbanísticas. Las fichas se agrupan en dos grandes bloques: los indicadores de referencia en el caso de actuaciones de planeamiento de desarrollo y los indicadores a aplicar en el caso de un proceso de certificación de tejidos urbanos existentes. Cada bloque es independiente del otro, ya que responde a situaciones distintas: nueva actuación y diagnosis de tejido existente. Sin embargo, como no puede ser de otro modo, los criterios de sostenibilidad empleados para definir los indicadores son los mismos, y los ámbitos de evaluación también lo son, ya que parten de un mismo modelo teórico.

El primer bloque consta de dos partes, una para analizar las características del contexto en el que se introduce la actuación urbanística y otro para analizar la actuación propiamente dicha. De este modo no sólo se tienen en cuenta las medidas de sostenibilidad que se pueden introducir en el planeamiento de desarrollo, sino cómo éstas dialogan con su entorno. El primer apartado está formado por una batería de 30 indicadores y el segundo de 44, con lo que el proceso de certificación de una nueva actuación urbanística se regula mediante el análisis de 74 indicadores.

El segundo bloque corresponde al análisis de los tejidos urbanos existentes. Contiene 52 indicadores diseñados para hacer una diagnosis exhaustiva del estado actual de las ciudades.
Ningún sistema de indicadores puede reducir la realidad de las ciudades a una consideración numérica, por potente que sea el sistema y lo sofisticada que sea la metodología utilizada. Sin embargo, sí puede ofrecer valiosas herramientas interpretativas, que ayuden en el proceso de toma de decisiones y que orienten la configuración de las ciudades hacia un modelo de urbanismo que incorpore en detalle todos los elementos que impulsan, de forma global, las piezas integrantes del modelo de ciudad más sostenible. Es lo que pretende el sistema de evaluación de indicadores que incorpora la guía, cuyo producto final sería la emisión de un certificado, por parte de la entidad certificadora, y la concesión de una acreditación o certificación a la propuesta específica de ordenación o al gestor público del sistema urbano objeto de certificación.

Descargar Certificación del Urbanismo Ecológico

 

La Certificación del Urbanismo Ecológico ha sido elaborada a partir de un convenio entre el Ministerio de Fomento y la Agencia de Ecología Urbana.

Dirección del proyecto:
Salvador Rueda
Director de BCNecologia

Coordinación institucional:
María Dolores Aguado
Subdirectora General de Política de Suelo

Coordinación
Francisco Cárdenas

Coordinación técnica
Berta Cormenzana
Mercedes Vidal

Colaboración:
Jordi Abadal, David Andrés, Vanesa Benítez, Gabriela Berrocal, Marta Blanco, Elisenda Comas, Cristina Cosma, Cynthia Echave, Manuel García, Cristian Gesell, Elisabet López, Montse Masanas, Moisès Morató, Marta Pascual, Carlos Sanchez, Ferran Sanchis, Marta Vila.

Equipo técnico Subdirección General de Política de Suelo:
Luis Miguel Rodríguez
Eduardo de Santiago

Edita:
Centro de Publicaciones
Secretaría General Técnica
Ministerio de Fomento©

Primera edición: 2012
ISBN: 978-84-498-0914-9
Nipo: 161-12-042-8
Deposito Legal: M-17336-2012

Ciudad y salud: un recorrido histórico

Resulta interesante y urgente reunir estos dos términos, ciudad y salud,  para estudiar qué relación tienen en la actualidad y cuál ha sido su evolución a lo largo de la historia.

¿Fueron en algún momento sinónimos? ¿Se puede entender la construcción de la ciudad sin tener en cuenta la salud de sus ciudadanos? Veamos cómo la Organización Mundial de la Salud define el concepto mismo de salud:

“Salud no es sólo ausencia de enfermedad, de afecciones, sino que es un estado de completo bienestar físico, mental y social”

La vida en las ciudades actuales se aleja de esta definición. Sin embargo la tendencia de la población mundial a concentrarse en grandes núcleos urbanos parece imparable. Si sigue esta dinámica,  en 2050 dos tercios de la población mundial vivirá en grandes ciudades y perderá la salud en ellas.

Trataremos de entender por qué se da esta contradicción.

Los problemas de la ciudad actual son herederos de la Metrópolis, la gran urbe que surge de la Revolución Industrial.

La Revolución Industrial tuvo lugar gracias a tres factores: una nueva fuente de energía, el carbón;  un invento técnico, la máquina de vapor y un cambio en la comunicación, el telégrafo. Estos tres elementos revolucionaron los transportes con el desarrollo del ferrocarril, cambiaron la manera de producir de las fábricas implantando la producción en serie y aceleraron el intercambio de información a través del telégrafo.