Caña Viva. Estructura construida con caña

Los Molinos del Río de Aguas, es una cortijada situada en el Parque Natural del Karsts de Yesos de Sorbas, cercano al pueblo de Sorbas.

Este es el segundo karsts de yeso en importancia de los cuatro que hay en el planeta; por este especial lugar transcurre el Río Aguas y se encuentra la cortijada, en la ladera de la depresión que forma un valle estrecho y colmado de vegetación; una vegetación frondosa de un verde claro, cuenta, además, con un especial interés botánico debido a la existencia de plantas endémicas.

Las huertas, en la ladera Sur, menos abrupta, bajan suavemente en terrazas desde la meseta. Los frutales, olivos, nogales, higueras, chumberas, se distribuyen entre las huertas.

El río es la fuente de la vida de este precioso lugar.

Cuando Jhon llegó, la belleza natural del lugar le inspiró un proyecto singular, una estructura viva que incluirá una habitación climatizada naturalmente, armazón especial para escalar y áreas con sombra para diversas actividades, realizada sobre el río con cañas vivas, uniéndolas unas con otras, atándolas con cuerda, sin cortarlas ni desplazarlas. Una estructura aerodinámica suficientemente fuerte para soportar las crecidas, inundaciones y vientos que se producen en invierno.

El pueblo está situado en la parte alta de la ladera Sur de la depresión, la meseta tiene una vegetación esteparia que contrasta con la frondosa del valle; las casas frescas y blancas discurren en terrazas, encaminadas hacia el lecho del río; huertos de hortalizas, huertos de aromáticas, con senderos y caminos que se cruzan suavemente para unir los espacios; el sonido de los pájaros y del rumor del viento se mezclan con el tac, tac de la turbina de agua; la luz del sol llega hasta el último rincón, dorando todo cuanto acaricia; molinos de viento, placas solares, una turbina que sube el agua del río a la acequia para el riego, completan un paisaje excepcional, y nos recuerda lo cerca que está Sunseed. Aquí Jhon descubrió que se podía vivir bien con poco dinero y creando en libertad.

Desde la antigüedad la vegetación del río siempre ha sido utilizada por sus valores medicinales, nutritivos y también para la construcción, la caña, el esparto, la sarga. El yeso es un material ligero y fuerte que se utiliza todavía para juntar piedras; elesparto para rellenos de morteros, para hacer cuerda, sandalias, cestas; la caña para construir tejados, cestería y otros utensilios domésticos.cañaviva

La estructura se crea doblando las cañas suavemente en grupos de cinco o seis, generando una múltiple interconexión de arcos que llevan el potencial de tensión de la caña al máximo y distribuyen las fuerzas equitativamente, formando estructuras muy resistentes, plantadas en la tierra. Cuando se circula por esta estructura se siente esta fuerza, la tensión, la resistencia.

Nos explica que la curva natural que se consigue doblando las cañas es ideal para crear formas orgánicas y fluidas, que pueden cubrirse con otros materiales naturales, piedra, yeso, barro y con estos materiales realizará una estructura aerodinámica cubierta y fuerte para resistir las inundaciones. Cuando la estructura desaparezca como tal, quedarán las cañas con su ciclo natural de vida.

Jhon nos habla de su proyecto mientras subimos y bajamos, por la estructura; él va revisando las cañas que tiene ya preparadas y las dobla suavemente, revisa nudos, trepa y vuelve para enseñarnos los renuevos que crecen entre los nudos de las cañas, algo interesante, un nuevo rincón, se da un baño saltando desde el puente y vuelve.


Para contactar con Caña Viva: http://canyaviva.com/Castellano/Inicio.html 

Un aislante termo-reflector de barro. Vermiculita

vermiculita okLa mayoría de fabricantes de aislamientos “modernos” nos bombardean con los datos de la conductividad térmica de sus productos contaminantes y poco sostenibles, llegando incluso a presentarlos como ecológicos por la generación de un ahorro energético al utilizar sus productos. No se quieren dar cuenta de que el ahorro energético no lo es todo.

Como amante de la construcción ecológica y biológica me encanta utilizar el criterio de unir materiales o elementos de procedencia muy próxima entre si. Por ejemplo, para aislar una cubierta de madera utilizamos el corcho negro, que es la protección natural de la madera de un árbol, en este caso la del alcornoque. Qué mejor aislamiento para la madera, que el que se produce naturalmente en la siempre sabia naturaleza. Con este mismo criterio utilizo una arcilla para aislar, en el exterior, las viviendas realizadas con ladrillos de arcilla cocida o cerámica; un aislante termo-reflector de arcilla, la “vermiculita”.

Descripción

La vermiculita es una arcilla, o lo que es lo mismo, es un mineral o una roca compuesta esencialmente por filosilicatos hidratados, que se presentan en cristales muy pequeños, en este caso en láminas hexagonales. La vermiculita concretamente es un silicato alumínico hidratado de estructura reticular aplanada. Los minerales de arcilla poseen dos componentes estructurales básicos, en el caso de la vermiculita es un octaedro, en el cual un átomo de aluminio, magnesio y/o hierro es rodeado por seis aniones (2 ó 4 oxígenos y 4 ó 2 hidróxidos).

Las arcillas constituyen familias cuyas variedades dependen de sus características químicas, de sus propiedades físicas, etc., etc..

Dichas familias se pueden presentar de la siguiente manera:

  1. Caolinita
  2. Illita (Micas)
  3. Esmectita (Montmorillonita, Beidellita, Bentonita)
  4. Vermiculita
  5. Clorita
  6. Attapulgita
  7. Sepiolita

La vermiculita es un tipo de arcilla con grupo propio, aunque se suele presentar como un subproducto de la mica.

 

Revocos de arcilla. Ingredientes y preparación: 2ª parte

Os proponemos introduciros a los revocos de arcilla. Los revocos de arcilla son adecuados para usar en exteriores (con la debida protección) e interiores.

Se puede aplicar sobre cualquier material, dando un aspecto natural y acogedor.  Tienen muchas ventajas, y alguna desventaja (que se puede vencer si trabajas con conciencia).

Ventajas de Revocos de Arcilla

  • La arcilla es un material producido por la Madre Naturaleza.  No hace falta ningún procesamiento químico ni energía en su producción. En consecuencia es, probablemente, el material de construcción más renovable, sostenible y ecológico que existe en todo el mundo. Además es reciclable 100%. Como no es tóxico (es bueno para ti), se puede aplicar con las manos desnudas, permitiéndote un contacto integral y grato con el material.
  • Es fácil conseguir los materiales en casi cualquier sitio.
  • Es resistente y adaptable cuando se mezcla con la cantidad correcta de paja y/o arcilla. Cuando se seca se puede obtener una dureza parecida a la del cemento, haciéndola adecuada para recibir mucho peso y reforzar paredes ligeras.
  • Es hermoso para ver.
  • Se seca lentamente, dándote tiempo para trabajar con ella, añadiendo o rectificando tranquilamente.
  • La arcilla añade masa térmica a tu casa, permitiéndote mantener una temperatura más constante.

Desventajas de Revocos de Arcilla

  • Cuando el revoco se moja mucho se reblandece, haciendo que sea más fácil de erosionar. La solución es protegerlo debidamente del agua con aleros grandes y pinturas  impermeables y transpirables. También hay muchos ingredientes que puedes añadir a la mezcla para hacerla más resistente.  Si no lo proteges, tendrás que retocarlo de vez en cuando.
  • A veces suelta mucho polvo. La solución es pintarlo con algún material natural para sellarla, lo más sencillo (en interiores) es con pintura de caseína.
  • No se pueden dar “recetas” para revocos de arcilla, porque las proporciones de los ingredientes dependen de la arcilla que vas a usar.  La solución es hacer pruebas uno mismo.
  • Si encuentras la arcilla en forma de terrones duros puede ser difícil de procesar. La solución: hay que remojarla primero y utilizar mucho esfuerzo físico o algo de maquinaria.
  • Es difícil encontrar profesionales con experiencia para consultar o contratar.  Lo más probable es que tengas que hacerlo tú con tus amigos.

¿De qué se hace la mezcla?

  • Arcilla, arena y paja (en cantidades, calidades y tamaños variados) son  los ingredientes más comunes en los revocos de arcilla.
  • El pegamento de la mezcla es la arcilla. La arena evita que la mezcla se encoja y la endurece. La paja añade resistencia a la tensión.  Se podría decir, comparándola con el hormigón, que la arcilla es el cemento, la arena es arena y la paja es el hierro.
  • La arcilla es pegajosa, cumpliendo la función de unir todos los ingredientes.
  • La arena es extremadamente dura e inerte. La función de la arena en la mezcla es darle dureza.  Además, la arena no cambia de tamaño con diferencias de humedad o temperatura, así actúa como estabilizador. Es mejor usar arena que sea irregular (de cantera o viva), con los cantos afilados. La arena que se encuentra en la playa o los ríos está redondeada por el viento y el agua. La de ríos se puede usar en ciertos revocos decorativos en el interior, pero para construir con ella o reforzar un muro es necesario usar arena de cantera.

La paja

La paja da integridad estructural a la mezcla, creando un tejido tridimensional de refuerzo flexible.  Permite que la mezcla sea flexible (capaz de mover y doblar sin romper y resistir seismos y vientos) y fuerte a la vez. Es la “estructura de hierro” de la mezcla, con la ventaja de que está distribuida por igual en toda la masa, en vez de proporcionar un refuerzo irregular. Si el revoco se encoge al secar, la paja distribuye las fuerzas, haciendo que aparezcan muchas grietas diminutas en vez de una grande.

Se puede pensar que la paja dentro de un revoco de arcilla se pudrirá con el tiempo. No es así. Una vez seco, el revoco de arcilla mantiene una humedad relativamente baja (regulado por la arcilla). Hay muy poco oxígeno dentro del revoco seco, haciendo un hábitat desfavorable para los micro-organismos que producen la putrefacción.  La paja “se momifica” dentro de la arcilla.

Ingredientes para los revocos de arcilla: paja triturada, arena, arcilla, celulosa. Foto © Rikki Nitzkin, Maren Termens y EcoHabitar

Ingredientes para los revocos de arcilla: paja triturada, arena, arcilla, celulosa. Foto © Rikki Nitzkin, Maren Termens y EcoHabitar

Como preparar los ingredientes

Hay tres variedades generales de revocos de arcilla: arcilla con paja, arcilla con arena y arcilla con arena y paja. Para hacer estos revocos necesitarás preparar masilla de arcilla y paja picada.

Masilla de arcilla:

Si tienes suerte puedes encontrar la arcilla en la naturaleza, en forma de masilla. Eso ocurre en  las orillas de ríos, lagos o pantanos. Si la compras en forma de polvo sólo hay que añadir agua y mezclarla. Si la encuentras en forma de terrones duros (lo más común) tendrás que procesarla para convertirla en masilla. La masilla consiste en arcilla disuelta en agua.

En primer lugar tendrás que picar los trozos lo mejor que puedas con una azada o martillo grande. Según la arcilla  puede ser poco o mucho trabajo. Si compras o encuentras arcilla en forma de polvo o masilla, no hace falta picarla. Una vez picada, déjala en un recipiente grande, cubierta con unos 5 cms. de agua. No llenes el recipiente más de dos tercios y tendrás espacio para añadir más tierra o agua si es necesario. Déjala al menos unas horas si vas a batirla con maquinaria. Si lo vas a hacer a mano, cuanto más tiempo esté en remojo, más fácil  será batirla después.

Herramientas

Recomiendo utilizar algunas herramientas sencillas, que hacen menos trabajoso lo de mezclar.  La mejor herramienta que he encontrada para ello es una mezcladora de mortero con broca de batir.  Introduces la batidora dentro de un recipiente grande y mezclas. Tendrás que limpiar la broca de vez en cuando. Verás que las piedras grandes se caen al fondo del recipiente y al cabo de un rato tendrás una masilla uniforme y untuosa. La consistencia final debe ser como yogurt cremoso o masa de bizcocho. ¡Tendrá una consistencia con un aspecto apetecible!  Si has hecho mayonesa casera alguna vez, busca el momento en que “cuaja”, la sensación es muy parecida.

Si es muy espesa añade agua y si es muy líquida añade más arcilla. Si es muy espesa es difícil añadir la paja y la arena, pero es más pegajosa. Si es muy líquida, es más fácil hacer la mezcla pero tendrás que dejarla más tiempo en reposo antes de usarla, para que se haga pegajosa.

La arena:

Se suele usar arena de tamaño mediano en las capas más gruesas o bastas, y arena fina cribada o de colores bonitos en las capas decorativas o de acabado.

Paja picada:

La paja para el revoco debería tener alrededor de 5-10 cm de largo para trabajarlo bien. Se puede usar paja más larga para rellenar huecos grandes, pero el resultado es menos fino. En revocos decorativos y de acabado, cuanto más fina se pique la paja, más fino será el resultado.

Hay muchas maneras de picar paja. La puedes picar a mano con un machete, o con una segadora, con una motosierra, una máquina de picar restos del jardín, o mi preferido, una desbrozadora dentro de un barril. No olvides tapar los orificios de respiración de las máquinas con gasa y limpiarlas con frecuencia para que no se caliente la máquina, ni se llene de polvo.

Si vas a usar paja en la mezcla, conviene dejar la masa en reposo entre varias horas y varios días (según el calor que haga) antes de usarla. Durante este tiempo de reposo, el agua descompone la película de cera que lleva la paja encima, permitiendo que la paja se reblandezca, haciéndola más manejable. También se evapora algo de agua de la mezcla, haciendo la arcilla más pegajosa. Mucha gente tiene prisa y aplica la mezcla en seguida, pero es más difícil de aplicar. Haz una prueba si acaso, para ver la diferencia. Vale la pena esperar, si puedes.

Cuando trabajo sola, suelo revocar por la mañana y por la tarde preparo el trabajo para el día siguiente.  Mezclo los ingredientes que preparé el día anterior en una nueva masa y pongo a remojo más arcilla y pico paja para el día siguiente. Así es cómo el tiempo me cunde más. Si estás trabajando en equipo, puede ser más práctico alternar trabajos todo el día, para que no se canse la gente.

Herramientas para hacer la mezcla

Deberás tener a mano la mayoría de estas herramientas:

  • Recipientes grandes o bañeras viejas para hacer la mezcla y remojar la arcilla.
  • Plástico para tapar la mezcla y almacenarla.
  • Una mezcladora de mortero (¡lo mejor!) o una hormigonera en que se mueven las aspas.
  • Varios cubos más pequeños del mismo tamaño para medir los ingredientes.
  • Brochas anchas para mojar las paredes y aplicar la masilla, o mejor aún una Tirolesa (máquina usada para hacer “gotelé”), para proyectarla manualmente.
  • Una botella de spray para agua, para remojar la arcilla y la pared.
  • Llanas de distintos tamaños y formas (cuanto más flexibles mejor); o se puede aplicar a mano con guantes de goma fuertes.
  • Una carretilla.
  • Una pala.
  • Una azada para romper terrones de arcilla.
  • Una criba fina para la arena (si vas a hacer un revoco fino) o comprar arena fina.
  • Una criba mediana para la arcilla (para revocos finos).

La mayoría de gente hace dos capas de revocos de arcilla, uno basto y grueso de base y relleno, y otro delgado y fino encima. Es muy recomendable si vas a revocar una superficie muy irregular. Sin embargo, según lo que vas a revocar y el efecto que deseas, a veces con una sola capa ya basta. Si vas a usar pintura encima, para que te quede bien no hace falta que sea tan fina.

Cuando usas el revoco en el exterior de la casa, conviene probar las muestras, con agua a presión para ver que tal resiste. Algunas arcillas son más resistentes que otras. Por ejemplo, la arcilla de colores muy vivos suele ser menos resistente que las arcillas grises, que muchas veces también contienen cal. Si no estás satisfecho con el resultado puedes añadir ingredientes, a la mezcla, para hacerla más resistente o pintarla con algo impermeable y transpirable. HAY QUE HACER PRUEBAS. Es la única manera de asegurarte que vas a tener una mezcla adecuada para tus necesidades.

Preparación de la pared para el revoco

Si vas a revocar sobre ladrillo, algunas clases de piedra o paja, basta con pintar la pared con masilla de arcilla para hacerla pegajosa y revocar directamente encima. En el caso de piedra hay que hacer pruebas para ver si se cae o no, depende de la clase de piedra que sea.

Sobre otros materiales (madera, cemento, superficies lisas o resbaladizas) hay que cubrirla con algún material al cual se pueda pegar la arcilla. Lo más sencillo es grapar, clavar o atornillar cañizo de jardín sobre la pared; hay que estirarla lo máximo posible para que queden aperturas entre caña y caña. Hay que pintar este cañizo con masilla de arcilla (rebajada un poco en agua para que tenga consistencia de pintura espesa en vez de yogurt). Encima de maderos estrechos (ej. marcos de puertas o ventanas) basta con taparlos con tela de saco a alguna rejilla de plástico.

Afeitado

Si vas a revocar sobre una pared de balas de paja hay que afeitar las paredes antes de revocar, para eliminar paja larga que sobresale y hacer la superficie más uniforme. Esto se puede hacer con una desbrozadora, motosierra o cuchillo de paja. También deberías rellenar los agujeros que se forman donde se juntan dos balas con paja larga, doblada para caber dentro o paja larga mezclada con un poco de masilla de arcilla. A esta pared alisada, aplica una capa de masilla de arcilla rebajada a la consistencia de pintura o nata espesa. Se puede aplicar con una brocha grande, pero penetra mejor en la paja si la proyectas con una Tirolesa (disponible un tiendas de pintura).

Untado francés

Otra opción que tienen los que van a revocar balas de paja es el “Untado Francés”, creación del Holandés Tom Rijven (“Hábitat Vegetal”, Francia) (ver entrevista con Tom en el nº 58 de EcoHabitar). Consiste en mojar la cara interior y exterior en masilla de arcilla líquida antes de colocarla en el muro. Dispón de la arcilla en una bañera, descansa la bala encima de la masilla (flotará) y empuja hasta que se hunda unos 5cm, da la vuelta a la bala y haz lo mismo por el otro lado. Déjala escurrir un poco y colócala en la pared.  Este sistema tiene varias ventajas: no hay que afeitar las paredes, haces un pre-revoco que protege y refuerza la paja hasta que tengas tiempo para revocarla, para aplicar la primera capa de revoco sólo hay que remojarla y revocar. Hace que la pared se comprima menos en el caso de muros portantes. Su mayor desventaja es que es un proceso muy pringoso.

Así, ya sabemos preparar los ingredientes y las paredes. En Arcilla III explicaré cómo mezclar, aplicar, proteger y decorar Revocos de Arcilla.


Riki es autoconstructora con balas de paja y artesana, cofundadora de la Red de Construcción con Balas de Paja, www.casasdepaja.com.  Está disponible para asesoramiento y talleres sobre construcción con Balas de Paja y acabados de Arcilla.  Email: rnitzkin@hotmail.com


Articulo aparecido en el nº 8 de EcoHabitar (pendiente de reedición).

Extracto del libro “Casas de paja. Una guía para autoconstructores”  de Rikki Nitkin y Maren Termens.
Puedes encontrarlo en este enlace.


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Horno solar de Barro el arte de cocinar con el sol

cocina13La cocina solar es un sistema de cocer alimentos con una muy elevada eficiencia energética: funciona exclusivamente con energía solar, a partir de una única transformación: de lumínica a térmica.

Hay dos grandes tipos de cocinas solares según su principio de funcionamiento: las de concentración y las de acumulación, además de híbridos entre los dos sistemas.

Las de concentración consisten en un espejo parabólico con un soporte en su punto focal, donde se coloca una olla de color negro con los alimentos. Orientando debidamente el aparato se alcazan temperaturas de más de 200ºC.

Las de acumulación, como la que presento en este artículo, se basan en la optimización del efecto invernadero. El horno en si es un pequeño espacio forrado con plancha de color negro por dentro, cerrado con tapas de cristal y paredes bien aisladas. Cuando se orienta correctamente recibe la luz del sol en el interior, ésta es absorbida por el metal oscuro y rebotada en forma de calor, que queda atrapado por la tapa y las paredes. La luz sigue entrando mientras el calor no puede escapar, de forma que la temperatura aumenta, llegando a máximos de 120º a 150º C. La mayoría de estas cocinas incluyen un reflector externo para recoger más luz en el interior y aumentar el rendimiento.

El modelo de barro

Respetando el principio de funcionamiento de la cocina solar, la versatilidad es muy alta. Hay cocinas de cartón, de madera, de metal…Es fácil autoconstruirlas a la vez que existen modelos fabricados en serie.

Normalmente las cocinas solares son móviles, de forma que se sacan al sol cuando se quiere cocinar y se entran después, para protegerlas de la lluvia, viento, etc.

Pero nada impide que un horno solar sea permanente, resistente a la intemperie, siempre bien orientado y además bioconstruido. Y esto es lo que hemos conseguido: tenemos un rincón en el jardín siempre a 120º, mientras hace sol.

El reto fue construir un horno de obra con materiales locales y sin comprar nada o casi nada. Para la base se usaron piedras unidas con mortero de cal. Para el cuerpo, tierra del mismo lugar mezclada con paja y agua. Para forrar el interior se usó aislante de corcho aglomerado y plancha de aluminio de imprenta, pintada de negro. El bastimento exterior es de madera de roble. El cristal es de tipo óptico, más transparente que el convencional. Finalmente, el reflector externo se hizo con unos trozos de OSB y un “aironfix” brillante, además de un cordel tensor.

Está funcionando muy bien: sobre las 12 del mediodía consigue 120º y los mantiene hasta las 5 de la tarde. En invierno bajará el número de horas útiles, pero sin duda será suficiente, por lo menos, para cocinar el almuerzo para seis personas.