Los techos verdes ahorran energía. Nuevos resultados

Ni el Reglamento de Ahorro Energético (EnEV, siglas en alemán), ni el DIN 4108 Protección Calorífuga y Ahorro Energético en Edificios, tienen en cuenta los efectos que tienen los techos verdes en relación a la protección térmica en verano y en invierno. Por ello en el Centro para la Construcción con Consciencia Ambiental (ZUB, siglas en alemán) de Kassel, se realizaron, entre noviembre de 2007 hasta febrero de 2009, unas mediciones en cinco techos verdes distintos, con el objetivo de determinar sus respectivos comportamientos de aislamiento térmico. El proyecto fue subvencionado por la Fundación Alemana de Medio Ambiente (Minke/Gross 2010).

Los techos verdes tienen la capacidad de reducir considerablemente el calor producido por la radiación solar en verano y la pérdida de calor, por radiación, de los techos en invierno.

Los gráficos 1 y 2 muestran los resultados de las mediciones de temperatura que el autor realizó en Kassel en un techo verde de inclinación leve. Este techo estaba cubierto por una espesa vegetación de pastos silvestres/hierbas silvestres, formando un sustrato ligero de 16 cm de espesor. Con una temperatura al mediodía de unos 30º C en septiembre, la temperatura en la cubierta por debajo de la capa de sustrato ascendía hasta un valor máximo de 17,5º C. Con una temperatura de -14º C en enero, la temperatura bajo tierra (sustrato) no descendió nunca por debajo de 0º C. Las curvas evidencian una reducción particularmente fuerte de las diferencias de temperatura, mostrando así el potencial de su ahorro energético en la climatización del edificio.

Gráfico 1. Forma de la curva de temperatura en un techo verde con 15 cm de sustrato ligero en otoño.

 

Gráfico 2. Forma de la curva de temperatura en un techo verde con 15 cm de sustrato ligero en invierno.

Los ensayos (ver tablas 1, 2 y 3 pág. 35)

El lugar del ensayo se ubicó a unos 14 metros de altura en el centro urbano de Kassel. Consistió en una sala de experimentación climatizada y fuertemente aislada, sobre la cual estaban dispuestos seis campos de pruebas, con una superficie de 1,00 m x 1,20 m cada uno, con su respectivo aislamiento lateral de 25 cm de espesor.

En la cámara climática había una temperatura de 20º C, con una oscilación del 10% de máxima.

Como campo de referencia sirvió un techo equipado con un aislamiento calorífugo (λ = 0,04 W/(m·K) de 20 cm de espesor y con una piel de tejado sintética para la evacuación del agua, sin capa de sustrato ni de vegetación. La tabla 2.8 muestra la disposición de los campos de pruebas. Se eligieron diferentes espesores de sustratos y especies de vegetación para poder registrar, de forma separada, la respectiva influencia del sustrato y de la vegetación.

En cada campo de medición se introdujeron 12 detectores Pt 100, además de una sonda para medir la corriente térmica. Cada 6 minutos se registraron los valores de medición de los respectivos sensores.

Tabla 1. Resumen de los tipos de construcciones de tejado.

Tabla 2. Diferencia proporcional de las pérdidas de calor por transmisión en relación con el campo de referencia.

Tabla 3. Diferencia proporcional de las pérdidas de calor por transmisión del campo V y del campo VI.

La medición de resultados

El gráfico 3 muestra las temperaturas medidas debajo del sustrato (es decir, las temperaturas reinantes en el elemento de construcción) de los cinco techos verdes durante una semana en verano, en comparación con las respectivas temperaturas detectadas por debajo de la impermeabilización de tejados del campo de referencia sin sustrato ni vegetación. Éstas resultaron entre 25º C a 45º C más altas que las de los techos verdes, aunque la temperatura del aire medida por encima del campo de referencia era sólo 7º C (de máxima) más alta, debido a la fuerte radiación solar. En comparación, durante la noche, la temperatura en la superficie del campo de referencia llegó a ser hasta 7º C inferior que la temperatura del aire, lo que demuestra el efecto nocturno de pérdida de calor transmitida en este tipo de techos.

Gráfico 3. Temperaturas en el elemento de construcción de todos los campos, además de la temperatura del aire exterior en la semana de verano de 2008.

 

Comparando los campos V y VI, se constató que el sustrato de 15 cm de espesor, en el campo V, con una densa vegetación de variedades de pasto, producen una mayor disminución en el rango de las temperaturas, que en el campo VI, cuyo sustrato tenía sólo 8 cm de espesor, y cuya cubierta de vegetación era, sobre todo, de Sedum (véase el gráfico 3), además demuestra que, debido al efecto del techo verde, las oscilaciones de las temperaturas exteriores se reducen un promedio de 50%, en el campo IV y de 70%, en el campo V.

Gráfico 4 Temperaturas en el elemento de construcción de todos los campos, además de la temperatura del aire exterior en la semana de invierno de 2009.

Resulta particularmente efectiva la reducción de las oscilaciones de temperatura debido a los techos verdes en invierno, tal como demuestran los valores medidos en la cubierta (véase la tabla 3). Durante la semana de enero, el valor máximo de la temperatura del aire exterior fue de 18º C, y la correspondiente máxima del campo de referencia ascendió a 15º C. Mientras tanto, en los campos con un sustrato de 15 cm de espesor no se registraron oscilaciones, mientras que en los campos con un sustrato de 8 cm de espesor se dieron unas oscilaciones máximas de sólo 3º C. En tiempos en que la temperatura del aire estaba continuamente por debajo de 0º C, bajando incluso hasta -18º C, lo que hacía oscilar las temperaturas en el campo de referencia entre +3º y –12º C, la temperatura en los campos con un sustrato de 15 cm nunca fue inferior al punto de congelación. Sin embargo, en el campo con un sustrato de 8 cm de espesor, la tierra llegó a congelarse.

El gráfico 5 muestra la pérdida (o la ganancia) mensual de calor por transmisión de los cuatro campos con un aislamiento calorífugo de 20 cm de espesor durante el año 2008. Con ello se evidencia que el campo de referencia en los tres meses de verano sufre un considerable aumento de calor, el cual ascendió a 960 Wh/m2 en el mes de junio, mientras que, en los demás campos, solamente alcanzó la quinta parte de este valor. En el gráfico 6 queda representada la pérdida (o la ganancia) mensual de calor por transmisión durante los meses de junio a agosto de 2008.

Gráfico 5. Pérdida mensual de calor, además del registro de calor para el campo de referencia, el campo II, el campo III y el campo IV. Se considera el período entre enero de 2008 y agosto de 2008.

A pesar de que, durante la semana de invierno del 2 al 8 de enero de 2009, reinaban continuamente unas temperaturas del aire de 0º C a -17º C, la temperatura por debajo del sustrato, de 15 cm de espesor, del techo verde cubierto con pastos se mantuvo constantemente en +1º C. Este hecho puede ser explicado, sobre todo, por el efecto de almacenamiento de calor latente por la humedad del sustrato.

De la tabla 2 se deduce que, en comparación con el techo de referencia, las pérdidas de calor invernales, en el caso del techo con un sustrato de 15 cm de pastos, fueron 25% menores en diciembre, alcanzando una reducción de 18,2% de promedio, durante todo el período de calefacción.

La tabla 3 muestra que el techo con una vegetación de pastos y con un sustrato de 15 cm de espesor mostró 10% menos de pérdida de calor durante el período de calefacción en comparación con los correspondientes valores del techo equipado con un sustrato de sólo 8 cm de espesor y con una vegetación de Sedum.

Los resultados de la prueba confirman que, incluso en comparación con un aislamiento calorífugo de 20 cm de espesor, el techo verde presenta una considerable protección calorífuga en verano, e, igualmente, un considerable efecto adicional de aislamiento térmico durante todo el período de calefacción. Además, resultó obvio que es recomendable emplear una espesa vegetación de pastos silvestres, con un sustrato ligero de 15 cm de espesor, en vez de una vegetación de Sedum, menos espesa, con un sustrato ligero de solamente 8 cm de espesor. Únicamente habrá que tomar en consideración que los 7 cm adicionales de sustrato ligero se traducen, en su estado saturado de agua, en un aumento de peso de unos 70 – 80 kg/m2.

Gráfico 6. Pérdida total de calor, además del registro de calor para el campo de referencia, el campo II, el campo III y el campo IV. Se considera el período entre junio de 2008 y agosto de 2008.

Conclusiones

Los efectos térmicos de techos verdes se deben  a los siguientes fenómenos:

  • Se da una protección térmica adicional en verano porque, debido a la sombra producida por la vegetación, los rayos solares no alcanzan la tierra y, además, la energía solar en el colchón vegetal es, casi completamente, consumida por la reflexión y por su absorción para la fotosíntesis.
  • El colchón de aire encerrado actúa como una capa de aislamiento térmico. Dürr parte del hecho de que un colchón denso de pastos muestra un λ de 0,17 W/(m·K), mientras que un sustrato húmedo como la tierra muestra un λ de 0,6 W/(m·K) [Dürr 1995], véase también [Umweltbundesamt 1987].
  • Un colchón vegetal espeso protege la superficie del sustrato contra el viento. Debido a que así no se registra casi ningún movimiento de aire, la pérdida de calor por el efecto del viento tiende a cero.
  • En la madrugada, cuando la temperatura del aire exterior llega a su punto más bajo de la noche, normalmente se produce rocío en la vegetación. Este rocío matinal aumenta la temperatura en la capa de vegetación, debido a que la condensación de 1 g de agua hace liberar alrededor de unas 530 calorías térmicas. De esta manera, se reduce en parte la pérdida de calor por transmisión.
  • La masa térmica de la capa del sustrato, además del agua almacenada en las plantas y en el sustrato, producen una reducción en el rango de temperaturas.
  • A través de la respiración por las raíces se da una ganancia de calor – aunque sea muy leve – en la tierra. En invierno, esta ganancia de calor contribuye a que la tierra se congele con menos frecuencia.

Además, la fotosíntesis y la respiración ayudan a que se suavicen las oscilaciones de temperatura entre el día y la noche:

  • En la fotosíntesis, para cada molécula producida de C6H12O6 (glucosa) se consumen 2,83 kJ de energía. En días de verano, cuando prevalece la fotosíntesis, se produce un efecto de refrigeración. De noche, cuando ya no se da ningún proceso de fotosíntesis, se produce calor debido a la respiración.
  • El efecto de almacenamiento del calor latente en el sustrato ligero, hace que se amortigüen las diferencias de temperatura: cuando el agua en la capa superior del sustrato se congela, la transformación de un gramo de agua a un gramo de hielo hace que se liberen alrededor de unas 80 calorías térmicas. El sustrato en proceso de congelación permanece por un tiempo muy prolongado a una temperatura de 0º C, aunque la temperatura exterior sea bastante inferior. Durante la descongelación del hielo se consume otra vez la correspondiente cantidad de energía de unos 80 cal/g del hielo para la transformación del estado de agregación; sin embargo, casi toda esta energía se extrae del aire. Analizando el proceso en su totalidad, el efecto de almacenamiento del calor latente conduce a una ganancia térmica para el tejado.

En viviendas de construcción antigua y en oficinas en altillos, la protección térmica en verano conseguida por los techos verdes es de notable importancia. En edificios ubicados en Kassel, en varios casos se verificó que, con unas temperaturas exteriores de 30º C, la temperatura por debajo de la capa de tierra del techo verde nunca fue superior a 20º C (véase también el gráfico 2.6), y que la temperatura interior no superó nunca los 25º C. La fotografía  muestra el ejemplo de Berlín-Kreuzberg donde, gracias a la ampliación sobre la azotea, se ganó un local habitable adicional. Bajo el techo ajardinado se creó un clima confortable.

 

Techos Verdes

Por ley, los edificios de la ciudad de Córdoba (Argentina) deberán contar con “techos verdes”

El Concejo Deliberante de la ciudad de Córdoba (Argentina) aprobó un proyecto de ordenanza que obliga a los edificios a contar con “techos verdes”. La medida se aplicará en un amplio sector de la ciudad y tiene como objetivo paliar la situación de contaminación que sufre la ciudad principalmente en la zona céntrica.

Según Lucas Cavallo, concejal por UCR, y uno de los autores del proyecto explicó a Perfil.com: “Con esta iniciativa queremos hacer una ciudad más sustentable principalmente en sus áreas de mayor densificación, con mayor cantidad de cemento. Le vamos a exigir a los edificios que tengan una superficie mínima de 400 m2 de terraza libre este tipo de cubierta o terraza verde”.

De esta manera en los techos de los edificios cordobeses deberán instalarse coberturas de plantas entre las que se incluye una amplia variedad de especies autóctonas. Además el proyecto prevé la posibilidad de hacer huertas.

“Es una tendencia a nivel mundial. En Suiza, Suecia, Noruega y muchos países europeos se está utilizando para combatir la contaminación en las áreas con mayor población. Hay distintos tipos de cubiertas verdes y la ordenanza prevé la posibilidad de colocar cualquiera para no condicionar a nadie en ese sentido. La idea de esto es oxigenar el ambiente, generar una posibilidad de ahorro energético, ya que este es el sector de la ciudad que más energía consume y por último alivianar los desagües pluviales de la zona céntrica” agregó Cavallo.

“La cubierta en verano es aislante de calor y en invierno aislante del frío por lo que estimamos que en algunos edificios el ahorro energético rondará el 25 %” completó el funcionario.

Los edificios ubicados principalmente en zona céntrica tendrán un plazo de tres años para adecuarse a la Ordenanza.

Cubierta ajardinada con huerto

En la ciudad de Manacor (Mallorca) hemos construido nuestra propia vivienda, un edificio de planta baja y dos pisos entre medianeras, siguiendo criterios de bioconstrucción, sostenibilidad y eficiencia energética. El estudio geobiológico, la buena orientación, la ventilación natural, el uso de materiales ecológicos como el corcho negro, la fibra de madera o la lana de oveja, los forjados de madera, los morteros de cal, el uso de energías renovables como la solar térmica y la biomasa han sido los elementos utilizados en este proyecto. Además, se ha construido una cubierta ajardinada de 40 m2, con un grueso de 25 cm de tierra, que se está utilizando como huerto urbano ecológico. Las ventajas de un techo verde son muchas: reducción de superficies pavimentadas, producción de oxígeno y consumo de CO2, limpieza del aire, regulación de la temperatura ambiente, regulación de la humedad, protección de la membrana impermeable y gran aislamiento térmico y acústico.

Ésta, además, produce alimentos. Veamos paso a paso como se construyó.

A partir de la primera planta el elemento estructural predominante es la madera: viguetas de madera laminada GL24h de 10×20 cm y tableros estructurales de OSB de 22 mm del tipo 3 (medio húmedo), combinados con pilares y jácenas metálicas. Es muy importante a la hora de realizar una cubierta ajardinada asegurarse de que la estructura es capaz de aguantar la carga prevista. Para un sustrato aligerado saturado de agua se puede considerar una carga de 100 kg/m2 para cada 10 cm de tierra al que hay que añadir la sobrecarga de uso.

Las pendientes se han realizado con el mismo aislamiento con el fin de reducir peso, en este caso se ha colocado un mínimo de 8 cm de corcho natural. El corcho es un excelente aislante térmico, tiene un buen comportamiento acústico, es transpirable, imputrescible, resiste el ataque de insectos y hongos, no emite vapores ni partículas tóxicas, tiene una elevada resistencia a la compresión, es ignífugo (M-2) y tiene una buena relación calidad precio. Debajo del corcho, en la cara caliente del aislamiento se ha colocado una barrera de vapor para evitar las posibles condensaciones intersticiales.

La impermeabilización utilizada ha sido EPDM de 1.14 mm, sin adherirla al soporte de base y rematada con un perfil lateral de sujeción. El EPDM, dentro del mundo de las telas impermeables, es la mejor a nivel de flexibilidad, resistencia y durabilidad y permite la recogida de agua potable. Es, sin duda, la más ecológica comparada con las de PVC o las asfálticas. Es la que se suele utilizar en los pequeños y grandes embalses. Realizamos la prueba de estanqueidad preceptiva. Las uniones en este tipo de tela se hacen “vulcanizadas”, similar a una soldadura en frío. Es el mismo procedimiento que se utiliza cuando se pone un parche en una rueda de bicicleta.

Empezamos la cubierta ajardinada propiamente dicha. Las capas de abajo hacia arriba son: 1.- Manta retenedora: absorbe agua para mantener más tiempo la humedad y ahorrar agua, y también protege la tela impermeable. 2.- Placa drenante de polietileno: también hace las funciones de retener parte del agua y de drenar el resto, además de proporcionar protección a las capas inferiores. 3.- Manta separadora: geotextíl anti-raíces, que evita que las raíces pasen por debajo de este nivel. También evita que las tierras pasen a un nivel inferior y sean lavadas por el agua.

Ha llegado la hora de colocar el sustrato o la tierra preparada. En este caso un amigo nos preparó una tierra donde había mezclado fibra de coco, turba, estiércol y piedra pómez, para que fuera ligera, esponjosa, con suficientes nutrientes y con capacidad para retener el agua.

Ya podemos empezar a plantear el huerto con el sistema de “Parades en Crestall” del mallorquín GASPAR CABALLERO. Se hacen como mínimo 4 paradas con caminos entre ellas para pasar. Con este sistema, la tierra que se cultiva no se pisa, se colocan bovedillas en medio de cada parada para poder poner el pie si es necesario. Dentro de cada parada se coloca “compost”, entre las bovedillas se siembran flores y plantas aromáticas para favorecer la polinización de los cultivos. También es conveniente montar un sistema automático de riego para ahorrar trabajo. El recomendado es el tipo de tubo exudante. Después, dentro de cada parada, se siembran las semillas o el plantel según las familias a plantar. Cada parada tiene unas familias asignadas y cada año se hace una rotación para garantizar que un mismo cultivo no vuelva a pasar por la misma parada hasta dentro de 4 años, de esta manera los nutrientes que aporta o quita cada cultivo se van compensando.

Aquí tenemos el resultado unos meses después de haber hecho la siembra: judías, tomates, pimientos, berenjenas, lechugas, pepinos, cebollas, remolachas, y más adelante ajos, coles, zanahorias, rábanos, puerros… sin prácticamente haber tenido que quitar malas hierbas y sin utilizar pesticida. Un elemento adicional que no puede faltar en el huerto es la compostera, en ella pondremos los restos de fruta y verdura de las comidas de cada día, así como los restos de la poda del huerto. De esta manera fabricaremos nosotros mismos el “compost” para las siguientes temporadas y cerraremos el ciclo.

 

Tableros OSB 22 mm

16,30 €/m2

Barrera de vapor

1,80 €/m2

Corcho natural negro de 8 cm

22,36 €/m2

Tela impermeable de EPDM de 1.14 mm

15,00 €/m2 (incluye mano de obra)

Perfil lateral de anclaje paravtela EPDM

9,00 €/m2 (incluye mano de obra).

Manta retenedora

4,75 €/m2 (incluye mano de obra)

Placa drenante

14,00 v/m2 (incluye mano de obra).

Membrana protectora

2,25 €/m2 (incluye mano de obra).

Sustrato de tierra

80,00 €/m3

Material de riego 40 m2

60 € (incluye programador de riego).

Artículo aparecido en el nº 38 de EcoHabitar. Verano 2013

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Aportación

Techos verdes

Aquí un catálogo de plantas para cubiertas vegetales. No está hecho para España y tiene un interés sólo relativo. Realmente los que hacemos cubiertas vegetales sólo ponemos la tierra en el tejado y dejamos que las semillas locales agarren. Aún con eso, merece una ojeada.

Este artículo en inglés va en la misma línea: https://inhabitat.com/top-10-plants-for-a-living-roof/

https://www.dropbox.com/s/3wtw8s70smwcs2i/INTA%20-%20Catalogo%20de%20plantas%20para%20techos%20verdes.pdf?dl=0

El jardín vertical más grande del mundo

El biólogo y experto en botánica Ignacio Solano ha sido el responsable de diseñar y coordinar, el que es hasta la fecha el jardín vertical más grande del mundo. Se trata de un edificio del barrio Chapinero Alto de Bogotá (Colombia), bautizado como Santalaia, un coloso de más de 3.100 metros cuadrados. Su cobertura vegetal está compuesta por cerca de 115.000 plantas de 10 especies y 5 familias diferentes. El tiempo de ejecución para esta gigantesca obra han sido ocho meses para su diseño y otros ocho meses para su ejecución.

A finales del 2015, el equipo de Paisajismo Urbano, encabezado por Ignacio Solano y la empresa Groncol de Colombia, se embarcaron en esta gran aventura por petición de Exacta Proyecto Total. Esta empresa colombiana les pidió un edificio vivo que tuviera capas uniformes de plantas tanto en color como en volumen.

En esta ocasión Solano trató de utilizar el mayor número posible de plantas endémicas, para ello previamente realizó una expedición a las selvas del Chocó colombiano para recoger muestras, reproducirlas in vitro y, una vez crecidas, incorporarlas a la obra.

El reto más importante que hubo que solventar en este proyecto fue el sistema de riego. Finalmente y tras mucho trabajo se superó creando más de 40 sectores de riego que se regulan de acuerdo con la humedad y la radiación solar. Además, esta estructura cuenta como medida adicional con una planta de tratamiento que recicla el agua sobrante del muro al igual que algunas aguas grises del edifico. Este ecosistema vertical, se ha convertido en un gran corazón verde en la mitad de la densa ciudad de ladrillo de Bogotá.

Jardines en movimiento, el innovador proyecto de Marc Grañén

La incorporación de cubiertas verdes en las ciudades es una solución óptima como medida de sostenibilidad aplicada a la nueva construcción o rehabilitación, porque aporta ventajas económicas y ecológicas, a la vez que se mejora el balance energético de los edificios.

Marc Grañén es un experto en este tema y colabora en proyectos públicos y privados, cuyo objetivo es mejorar la calidad de vida de las personas, siempre desde una perspectiva artística, lógica y de sostenibilidad. Marc Grañén es el creador de un pionero plan: PhytoKinetic, un proyecto para el desarrollo de “jardines en movimiento”, es decir, cubiertas verdes en vehículos urbanos que contribuyan a aumentar los espacios verdes en las ciudades.

Phytokinetic2

Para estos proyectos Marc utiliza el sustrato Urbanscape de Knauf Insulation, un sistema innovador, ligero y fácil de instalar, con gran capacidad de retención de agua que actúa como aislante térmico y acústico.

autobus

Explicación del proyecto según Marc Grañén:

Las ciudades están llenas de techos vacíos y sin uso, que podrían convertirse en jardines, incluso techos que están en movimiento durante todo el día, como los de los vehículos urbanos. PhytoKinetic es un proyecto que tiene como objetivo convertir los techos de transporte público de todo el mundo en jardines.

En julio de 2012, PhytoKinetic presentó la primera cubierta verde del mundo instalada en un autobús urbano. La temperatura en el interior del vehículo se redujo 3,5ºC en pleno verano, debido a la alta capacidad de aislamiento de las plantas, lo que también significa que es un importante mecanismo de ahorro energético.

La cubierta verde actúa como un sumidero de CO2 para el vehículo. Teniendo en cuenta que la superficie útil media de un autobús urbano es de 15m2, sólo tenemos que multiplicar esta cifra por el número de autobuses en la ciudad para saber los jardines que se moverían, ayudando a regenerar el aire urbano.

También se tuvo en cuenta el peso de la cubierta verde, para que no superar los Kg que era capaz de soportar la estructura del vehículo, incluso en movimientos bruscos.

Desde el primer momento comprendí la importancia de trabajar con un producto que ofreciera ligereza y sostenibilidad con igual proporción, por eso se eligió Knauf Insulation. Era esencial que el techo fuera impermeable 100% y sin humedad, por lo que se han utilizado poliurea, que sella el techo. La poliurea tiene un espesor máximo de 1,5 mm, y se aplica a una temperatura de más de 80ºC y se seca en 10 segundos.

El siguiente paso fue la colocación de la rejilla perforada de acero inoxidable (que se usa para drenar el agua) que enmarca el techo, recorriendo todo su perímetro. La fijación de las bandas perforadas a lo largo de la superficie interior evita que el material plantado se mueva en el caso de una frenada brusca y se colocan a intervalos de 30 cm a lo largo de toda la cubierta.

Para apoyar el enraizamiento, se sustituyó el sustrato orgánico por sustratos de cultivo Urbanscape multifuncional de Knauf Insulation. Este sustrato es hasta 10 veces más ligero y tiene mayor capacidad hidratante, y debido a su gran capacidad aislante, permite aislarlo térmicamente del frío y del calor, que es uno de puntos más importantes de PhytoKinetic.

Las mantas Sedum se colocan en la parte superior como capa de vegetación principal, que no sólo reduce la pérdida de humedad a través de la luz solar, sino que también abarca el techo por completo. Y en función de los gustos personales, las plantas se colocan en todas partes.

Por último, una malla de peso ligero y resistente está estrechamente fijada al perímetro interior y la red para asegurar que nada se mueve de su lugar. En sólo unas pocas semanas, esta malla desaparecerá debajo de la vegetación, aunque todavía estará funcionando como mecanismo de seguridad más importante.

Marc_Grañen

El riego se hace mediante el uso del agua sobrante de la instalación de aire acondicionado, que, en lugar de ser extraída de la parte inferior del autobús, se extrae de la parte superior, que es donde la unidad de aire acondicionado está situada. Esto significa que el jardín de la azotea se riega según lo necesiten las plantas, mucho menos que un jardín normal.

Nuevo sistema de cubierta verde ligera Urbanscape

La preocupación por el crecimiento masivo de los espacios urbanos sobre el medio ambiente ha generado controversia en cuanto a la manera de cómo se están construyendo las ciudades, y cómo se modifican los lugares donde habitamos. Si bien el diseño de los edificios ha evolucionado con el paso del tiempo, su función sigue siendo prácticamente la misma: protección, comodidad, calor en invierno y frescor en verano.

Los principales problemas del crecimiento acelerado de las ciudades son la escasez de espacios verdes y el aumento de la temperatura urbana, y en consecuencia la reducción de la calidad medioambiental. Para mejorar estas condiciones, la incorporación de Cubiertas Verdes en los edificios es la mejor solución como medida de sostenibilidad aplicada a la nueva construcción o rehabilitación de edificios existentes, aportando enormes ventajas económicas y ecológicas, a la vez que se mejora el balance energético de los edificios.

Las Cubiertas Verdes reproducen la naturaleza en la cubierta de un edificio, y cumplen una de las principales condiciones del desarrollo sostenible, la reconciliación entre economía y ecología, ya que ofrecen numerosas ventajas tanto económicas como sociales y medioambientales.

Dada la importancia que ha adquirido la sostenibilidad, es fundamental recordar que, desde el punto de vista de la vida útil de los edificios, el impacto medioambiental de éstos es el resultado del consumo de energía durante su uso, del uso de energías renovables y de la incorporación de materiales y sistemas constructivos sostenibles empleados durante el proceso de construcción.

En los últimos años, las cubiertas verdes se han convertido en un componente fundamental en el desarrollo urbano sostenible, y se pueden encontrar en edificios de casi todas las grandes ciudades del mundo, mejorando el medioambiente urbano y de sus habitantes. Tanto en los países más cálidos como en los más fríos, estos sistemas protegen a los edificios acumulando calor en invierno o protegiéndolos de la radiación solar durante las estaciones más cálidas. Las cubiertas verdes van más allá del concepto de arquitectura contemporánea y dan un nuevo valor al papel que desempeñan los edificios dentro de la planificación urbana. Están diseñadas no solo para volver a introducir el elemento natural en el entorno urbano, sino también para dar soluciones a cuestiones importantes, tales como la gestión de las aguas pluviales y el efecto de isla de calor urbana.

En abril del 2012, Toronto reguló una ley para implementar las cubiertas verdes en edificios de más de 2000 m2, exigiendo entre un 20 y un 60% de cubierta verde. Como resultado ha generado 1,2 millones de m2 verdes en desarrollos comerciales, institucionales y residenciales de varias unidades. También ha generado un ahorro energético anual de más de 1,5 millones de kWh para los propietarios de dichos edificios. Posteriormente Chicago y Nueva York también han tomado medidas similares, igual que Tokio y Buenos Aires.

En Europa encontramos casos significativos como Suiza, donde es obligatorio incluir cubiertas verdes en todos los edificios nuevos, y recientemente, Copenhague aprobó una ley que obliga a los propietarios de nuevos edificios a tener algún tipo de vegetación en sus techos con objetivos de eficiencia ambiental. Además, ha iniciado planes de adaptación para los edificios más antiguos ya que en la actualidad Copenhague posee alrededor de 20.000 metros cuadrados con azoteas en donde es posible implementar estos desarrollos. También existen al menos 30 edificios con techos verdes y se prevé que la nueva ley incrementará anualmente 5.000 metros cuadrados de techos verdes correspondientes a nuevas construcciones.

El caso de España no es diferente, y al margen de algunos edificios significativos construidos en los últimos años, o los actualmente en construcción que también están incorporando cubiertas verdes, ciudades como Barcelona ya han tomado nota y han pasado inmediatamente a la acción. El 67% de las cubiertas de los edificios de Barcelona son susceptibles de acoger actividades, instalaciones de aprovechamiento de la energía e incorporar cubiertas verdes. El Ayuntamiento promueve actualmente actuaciones para que las cubiertas de la ciudad se conviertan en espacios de uso comunitario y nuevos espacios de verde urbano, en un plan enmarcado en los objetivos de Hábitat Urbano y siguiendo la línea del Plan del Verde y la Biodiversidad. En este sentido, se promoverá la dinamización y activación social de las cubiertas, a la vez que se fomentará la rehabilitación de los edificios existentes desde el punto de vista energético o de incremento del verde y la biodiversidad para avanzar hacia el objetivo de Barcelona como ciudad autosuficiente. Para el desarrollo de este proyecto, el Ayuntamiento de Barcelona ha puesto en marcha una línea de ayudas a la renaturalización, con financiación del 50% (y un tope de 60.000 euros), a los proyectos de ajardinamiento de las cubiertas.

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Beneficios de las cubiertas verdes

Las cubiertas vegetales son “planteamientos ecointeligentes; aunque se han utilizado durante mucho tiempo, hace unos pocos años que una “moda verde” ha resurgido con fuerza, reconociendo las múltiples ventajas de sistemas urbanos de cubiertas verdes para contribuir a la sostenibilidad de las ciudades:

Beneficios medioambientales

Reducción del efecto de Isla de Calor Urbano

Una de las mejoras más perceptibles de las Cubiertas Verdes es la de reducir la temperatura ambiente en las zonas urbanas, es decir la mitigación del efecto Isla de Calor Urbano. Así se conoce al efecto producido por la variación de temperatura entre la ciudad y sus alrededores. Ésta puede llegar a generar diferencias de 10°C en verano y reduce la calidad del aire a medida que suben las temperaturas debido a la absorción de calor de los edificios y de las calles.

Asimismo, mientras una cubierta de naturaleza asfáltica puede llegar a alcanzar los 70°C, una superficie vegetal nunca sobrepasa los 26°C, permitiendo así reducir la demanda energética del edificio protegido. Según un estudio realizado por el Centro Tyndall para el Cambio Climático se necesitaría un 10% más de vegetación en las ciudades para mitigar el efecto de la isla de calor urbana.

Retención de aguas pluviales

Otra de las ventajas fundamentales de las cubiertas verdes es su alta capacidad para la reducción de las aguas pluviales, lo que, en verano, puede reducir la carga de los sistemas de alcantarillado entre un 70 y un 95%. Parte del agua de lluvia se almacena temporalmente en el sustrato, es absorbido por las plantas y devuelta a la atmósfera por efecto de evapotranspiración.

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Una de las consecuencias del Cambio climático es la disminución del volumen de agua de lluvia, pero también el incremento de los episodios torrenciales. Por otra parte, el incremento de zonas urbanizadas conlleva un importante incremento de las zonas impermeables. Las Cubiertas Verdes reducen significativamente el volumen de escorrentía superficial, la disminución de la carga en los sistemas de alcantarillado y pueden ayudar a reducir las inundaciones como consecuencia de lluvias intensas. Las cubiertas verdes influyen en la reducción de costes debido a la escasa o nula necesidad de cisternas de recogida de aguas pluviales y de equipo similar que normalmente se usa para la gestión de las aguas pluviales, ya que la mayor parte del agua vuelve directamente a su ciclo por transpiración y evaporación. La capacidad de retención de aguas pluviales ayuda a limitar los accidentes provocados por precipitaciones abundantes.

Depuración de las aguas pluviales

Mediante biofiltración natural, las cubiertas verdes impiden que los contaminantes y las toxinas lleguen a las corrientes y a los canales. Según un estudio de Kohler & Schmidt (1990), el 95% del plomo, cobre y sulfuro de cadmio y el 19% del cinc que procede de las aguas pluviales se queda en el sustrato, lo que ayuda a mejorar la calidad del agua de la zona.

Reducción del CO2

Las cubiertas verdes mejoran la calidad del aire mediante la reducción de la cantidad de CO2 presente en la atmósfera, algo que se considera una de las causas más importantes del calentamiento global. Según el National Research Council of Canada, 1 m2 de cubierta vegetal puede absorber hasta 5 kg de CO2 al año. Además, debido al escaso consumo de energía, el dióxido de carbono se reduce adicionalmente en unos 3,2 kg al año. Para hacerse una idea, 1 m2 de cubierta vegetal puede absorber la misma cantidad de CO2 que emitiría un vehículo normal en un recorrido de 80 km.

Aire más limpio: reducción de los niveles de polvo y smog

La contaminación del aire causa efectos graves a la salud. En particular, los óxidos de nitrógeno, monóxido de carbono y compuestos orgánicos volátiles están creando peligrosas combinaciones de sustancias tóxicas para las personas. Las plantas de las cubiertas verdes también pueden recoger las partículas en suspensión en el aire, tales como polución urbana, metales pesados y compuestos orgánicos volátiles de la atmósfera de la zona, lo que también tiene un efecto positivo en la calidad del aire y en la salud de los habitantes. Según la United States Environmental Protection Agency EPA 1 m2 de cubierta vegetal puede ayudar a absorber 0,2 kg al año de partículas en suspensión en el aire (polvo de aerosoles y partículas de smog). Además, los nitratos y otros materiales nocivos en el aire y de las precipitaciones se depositan en el medio de cultivo.

Hábitat natural

Conforme aumenta el desarrollo urbano, uno de los requisitos clave que deben satisfacer los Ayuntamientos es garantizar la biodiversidad. Las cubiertas verdes pueden servir de hábitat para varias especies y restablecer el ciclo ecológico alterado por la infraestructura urbana.

Las Cubiertas Verdes se han venido instalado en Centro Europa desde principios de 1970 considerando la conservación de la biodiversidad como uno de sus principales objetivos, ya que proveen un nuevo hábitat para especies comunes como aves e invertebrados. En países como el Reino Unido la idea de reverdecimiento de los principales desarrollos urbanos se debe a decisiones de los propietarios de las viviendas, que además están siendo impulsadas y apoyadas por las autoridades locales y los gobiernos municipales para tratar de amortiguar las consecuencias del cambio climático. En los últimos diez años, la demanda es cada vez mayor, y cada vez más los gobiernos locales están haciendo un importante esfuerzo para que los nuevos desarrollos urbanísticos incluyan provisión de vegetación en las cubiertas de los edificios.

Para las Administraciones Públicas, las Cubiertas verdes se erigen en uno de los principales indicadores relacionados con el posible aumento de la biodiversidad y se incluyen en sus estrategias ya que las cubiertas verdes incrementan el porcentaje de suelo permeable en altura para el conjunto de la ciudad, y con ellas se trata de crear el máximo de superficies continuas con potencial de conexión entre las cubiertas de los edificios -de altura entre 15 y 25 m- y el arbolado de gran porte.

 

Beneficios económicos

Mayor durabilidad de las cubiertas

Está demostrado que las cubiertas verdes triplican la durabilidad esperada en una cubierta. Los materiales sobre los que se asientan las cubiertas están protegidos de los daños mecánicos, de la radiación ultravioleta y de las temperaturas extremas, Asimismo, los sistemas de impermeabilización reducen su degradación por desgaste del viento, la radiación ultravioleta del sol, así como cambios bruscos de temperatura e incluso posibles daños mecánicos. Todo ello da como resultado una reducción de los costes de mantenimiento de la cubierta y reposición de los elementos impermeabilizantes.

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Eficiencia energética

Las Cubiertas Verdes ayudan mejorar el rendimiento térmico de un sistema de cubierta a través del sombreado, la evapotranspiración y la masa térmica. La moderación del flujo de calor a través de la cubierta reduce el promedio de la demanda de energía diaria para el espacio acondicionado, lo que puede llegar significar un 25 % en calefacción y un 75 % en refrigeración del espacio acondicionado del edificio*.

La Cubierta Verde es muy eficaz para mantener frescos los edificios en zonas cálidas y en general durante el verano. Los vegetales y el sustrato mantienen la cubierta fresca por la sombra directa, la refrigeración por evotranspiración de las plantas y el sustrato, el aislamiento adicional tanto de las plantas y el medio de cultivo y los efectos de masa térmica del sustrato. Debido al constante aumento del precio de la energía, la posibilidad de reducir los costes de calentamiento y enfriamiento resultan cada vez más importante.

En cuanto al beneficio de este tipo de cubiertas sobre los sistemas de energía fotovoltaica, las Cubiertas Verdes y paneles fotovoltaicos son tecnologías complementarias, de manera que los módulos funcionan mejor gracias al ambiente más fresco que proveen las Cubiertas Verdes, y éstas a su vez se benefician de las áreas de sombra generadas por los paneles. Esta mejora en el rendimiento se debe a que las plantas, a través de la evaporación, actúan como un sistema natural de enfriamiento para los módulos disminuyendo la temperatura del aire circundante y ayudando a que los paneles solares consigan un mejor rendimiento, ya que disminuirían su eficiencia si la temperatura del módulo excede de 25° C. En general se puede considerar un 0,5 % de pérdida de rendimiento por cada grado celsio de calentamiento.

*Thermal performance of Green Roofs through field evaluation of National Research Council of Canada

Reducción del ruido

Un sistema de cubierta verdes ofrece un buen aislamiento acústico, hace que las viviendas sean más tranquilas y crea entornos más agradables en las zonas urbanas. La combinación de suelo, plantas y el aire atrapado en el interior de las capas del sistema actúan como barrera aislante del ruido ya que estas capas absorben, reflejan o desvían las ondas sonoras. Las Cubiertas verdes reducen la reflexión del sonido hasta en 3dB y pueden mejorar el aislamiento acústico hasta en 8dB, actuando especialmente sobre las bajas frecuencias y ayudando a reducir de manera general el ruido, de suma importancia para personas que viven en edificios próximos a zonas industriales y aeropuertos

 

2.3 Beneficios sociales

Aspecto natural y espacio verde útil

El carácter natural de las cubiertas verdes aligera el aspecto de las construcciones de hormigón de las zonas urbanas e introduce cambios importantes en la arquitectura moderna. Las cubiertas verdes transitables se pueden diseñar como jardines comunitarios o como un espacio de ocio o comercial permitiendo, de ese modo, numerosas oportunidades de uso.

Según varios estudios, la presencia de zonas verdes tiene un efecto psicológico relajante, ayuda a reducir la presión sanguínea y disminuye las pulsaciones. Debido a sus múltiples beneficios, las cubiertas verdes aumentan considerablemente el valor de los inmuebles comerciales y residenciales a la vez que convierte la cubierta en un espacio útil, una zona verde para el ocio y para la estética paisajística aportando imagen mediática, y resaltando de manera radical el compromiso medioambiental de estos edificios singulares, tanto para la propiedad privada como para las instituciones públicas.

Agricultura urbana

Adicionalmente, las cubiertas verdes pueden crear oportunidades para la agricultura urbana. Pueden reducir la huella urbana de una población, gracias a la creación de sistemas de alimentación locales, y garantizar la autonomía, por cuanto se refiere a los recursos alimenticios

“No deben quedarnos dudas que en la actualidad, las Cubiertas Verdes son un componente importante y fundamental para un desarrollo urbano sostenible”.

 

Tipología de cubiertas verdes

De acuerdo al espesor de la capa de sustrato incluido en el diseño de la cubierta, podemos encontrarnos con diferentes tipologías de cubiertas verdes, lo que condicionará los diferentes usos y requerimientos en cuanto a diseño, selección de plantas, mantenimiento y necesidad de resistencia a cargas del soporte elegido:

3.1 Cubiertas verdes extensivas

Las cubiertas verdes extensivas tienen suelos poco profundos (normalmente de 8 a 15 cm). Soportan sedum, musgo, aromáticas y césped y cualquier otra vegetación que necesite poco o ningún mantenimiento. Este tipo de cubierta verde es la más ligera y sirven de protección pesada para la membrana impermeable. Una vez terminada la instalación, se debería revisar una o dos veces al año. Para garantizar el resultado y un crecimiento adecuado es necesario abonarlas en otoño y primavera y no es necesario un sistema de riego a menos que se preveean largos períodos de sequía. No es necesario acceder con regularidad a las cubiertas verdes extensivas.

3.2 Cubiertas verdes intensivas

Las cubiertas verdes intensivas tienen una capa de suelo más profunda (más de 15 cm) y se pueden cultivar diversos tipos de plantas, desde césped hasta arbustos ornamentales y árboles de crecimiento medio. El tipo de plantación determinará la profundidad del suelo necesaria, la necesidad de un sistema de riego y el nivel de mantenimiento. Son cubiertas multifuncionales ya que posibilitan la combinación con otros usos, por ejemplo, terrazas, zonas peatonales, de recreo, incluso acceso con vehículos. Generalmente, requieren de una estructura subyacente con una alta capacidad de carga, es decir, podrían necesitarse modificaciones en el diseño de las estructuras, de forma que soporten el peso de medios de cultivo más amplios y plantas mayores.

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Podríamos consideran un tipo intermedio de cubierta verde, la Semi-Intensiva, con un sustrato de espesor entre 15 – 30cm.

 

Nuevo sistema de cubierta verde extensiva urbanscape

Urbanscape es un sistema completo de Cubierta Verde extensiva, innovador, ligero, fácil y rápido de instalar, con alta capacidad de retención de agua, de impacto visual inmediato y con un mínimo mantenimiento, diseñado específicamente para Cubiertas Verdes urbanas de edificios residenciales, no residenciales e industriales, válido tanto para obra nueva como para la rehabilitación

El nuevo sistema Urbanscape presenta enormes ventajas y garantías respecto a otros sistemas de cubiertas verdes tradicionales:

  • Solución completa: Urbanscape Green Roof System es un sistema completo, y las capas se instalan fácilmente sin necesidad de equipos especiales
  • Sistema muy ligero: El sustrato Urbanscape es más ligero en comparación con el sustrato tradicional del suelo y se puede utilizar en casi cualquier estructura del edificio sin comprometer la estabilidad estructural, ya que el peso en seco del sistema total es de 15-20 kg/m2 incluida la vegetación
  • Alta absorción de agua y conservación estable: 1 kg de sustrato Urbanscape absorbe hasta 13 litros de agua de lluvia: (20-70% mejor capacidad que otros sustratos disponibles). El sustrato Urbanscape proporciona un rendimiento de re-absorción de agua rápido y estable a largo plazo, y una capacidad de almacenamiento entre 30 y 50 litros para un espesor de 40mm.
  • Alto rendimiento térmico: Sustrato Urbanscape ofrece un rendimiento térmico del 50% mejor que otros tipos de sustratos para cubiertas verdes -(λ 0.040W/mK)- y garantiza un efecto de enfriamiento duradero debido a la alta capacidad de almacenamiento de agua
  • Alto rendimiento acústico
  • Alta resistencia al fuego: El sustrato Urbanscape es Euroclase A1
  • Instalación eficiente: Su instalación requiere un trabajo de baja intensidad. Para un correcto funcionamiento, en 1000m2 de cubierta verde sólo son necesarios 2-5 Tm de sustrato Urbanscape, frente a los 100 Tm de un sistema tradicional, lo que conlleva costes de instalación más bajos. El rendimiento de instalación del sistema completo puede llegar a los 750 m2/día de cubierta para un equipo básico de operarios.
  • Solución sostenible: El substrato Urbanscape está hecho de una mezcla de minerales disponibles ampliamente en la naturaleza. Su estructura ligera y abierta permite una buena distribución de las raíces y el buen crecimiento de las plantas.

 

Composición del Sistema de Cubierta Verde Urbanscape

Urbanscape es un sistema completo compuesto por una membrana anti-raíces, un sistema de drenaje con depósito de agua, un sustrato de lana mineral de roca único y patentado, y una capa de vegetación a base de sedum. El sistema de riego se puede proporcionar en función de las condiciones climáticas de la zona.

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  • Urbanscape Root Membrane: Lámina de LDPE (Polietileno de Baja Densidad) su misión es evitar una posible penetración hasta la impermeabilización de raíces procedentes de especies incontroladas o no incluidas inicialmente en la capa vegetal suministrada.
  • Urbanscape Drainage System: Lámina de Polietileno reciclado de alta calidad perforadas en la cara superior para permitir un rápido drenaje, con doble cara con depósito lo que garantiza el almacenamiento de agua en períodos de sequía y airear las raíces de las plantas. El sistema de drenaje, permite el flujo apropiado del agua que proviene del medio de cultivo hacia el exterior de la cubierta cuando este se encuentra saturado y adicionalmente, retiene agua para proveerla a las raíces en los periodos secos.
  • Urbanscape Green Roll Sustrate: Sustrato ligero de Lana Mineral de roca para Cubiertas Verdes fabricado con fibras largas especialmente cosidas para formar un fieltro compacto y estable dimensionalmente, lo que asegura una excelente retención de agua. Es un excelente medio de cultivo por su combinación de distintas mezclas de minerales. Está compuesto exclusivamente de fibras vírgenes de RMW, y está disponible con o sin partículas súper absorbentes (polímero hidroretenedor) dispersas por el fieltro que almacenan aún más agua, liberándola cuando es necesario. También protegen el agua contra la evaporación y lixiviación cuando las temperaturas son elevadas.
  • Urbanscape Sedum-mix Blanket: Mantas biodegradables de Sedum premezclado sin necesidad de periodo de adaptación a la climatología insular o peninsular ibérica. Las plantas de Sedum sebáceas son expertas en el almacenaje de agua en sus hojas y son las más adecuadas para las diferentes condiciones climáticas. Son plantas suculentas, que se regeneran fácilmente, tienen raíces no agresivas, son resistentes a la sequía y al fuego, dado que tienen follaje con alto contenido de humedad y bajo de resinas.

A la entrega, las mantas están cubiertas al 95%, es decir, el sedum ya está crecido y no es necesario esperar varias semanas o incluso meses para tener una cubierta completa. Las mantas incluyen de 10 a 12 especies de diferentes variedades cultivadas para la producción de los tepes de sedum. Las especies de sedum Acre, Hispánicum, Album y Reflexum, son autóctonas en la península ibérica. Las variedades de sedum Lydium, Sexangulare, Spurium, Floriferum, Kamschaticum y Hybridum, aun no siendo autóctonas, algunas están ya naturalizadas, o son frecuentemente cultivadas y utilizadas en jardinería.

El sedum es una planta que aunque florece, y por lo tanto produce semillas, su sistema de reproducción es por esquejes (reproducción vegetativa), y su crecimiento es lento. Son especies que necesitan varios años para desarrollarse en un espacio concreto, y tanto su tamaño como porte siempre es reducido, y difícilmente se propagará más allá de los límites de la cubierta.

De acuerdo a la precipitación de la zona, puede requerirse un sistema de riego o no.

 

Instalación y mantemiento

Para la instalación y puesta en marcha del sistema Urbanscape no es necesario mano de obra de alta cualificación, aunque siempre será necesaria la dirección y asesoramiento de un profesional.

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  • Etapa 1 – Preparación de la cubierta: barrido de la cubierta para comprobar que la membrana impermeable está en buen estado para garantizar la impermeabilidad de la cubierta.

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  • Etapa 2 – Membrana antiraíces Urbanscape: cuando la membrana impermeable no sea resistente al enraizamiento la cubierta se deberá cubrir con la membrana antiraíces Urbanscape.

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  • Etapa 3 – Sistema de drenaje Urbanscape: elegir el sistema de drenaje, con depósito o sin depósito de agua, y cubrir el área con los paneles/rollos de drenaje.

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  • Etapa 4 – Urbanscape Green Roll: desenrollar transversalmente el sustrato Urbanscape Green Roll encima de los rollos / paneles de drenaje Urbanscape.

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  • Etapa 5 – Tepe Urbanscape Sedum-mix: desenrollar transversalmente el tepe de Sedum encima de los sustratos Urbanscape Green Roll.

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  • Etapa 6 – Sumidero – Colocar el sumidero en las tuberías de desagüe y el perfil de aluminio alrededor del sedum.

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  • Etapa 7 – Zona de grava. Es importante, rellenar el espacio entre el borde de la cubierta y el tepe Urbanscape Sedum-mix con grava con un tamaño de entre 16 y 32 mm.

 

  • Etapa 8 – Después de la instalación, cortar la membrana antirraíces que sobresalga por el borde de la cubierta y regar la vegetación hasta que el sustrato Urbanscape Green Roll esté empapado.

 

Posteriormente a la instalación, el sistema Urbanscape no requiere de un mantenimiento exigente, pudiendo llevarse a cabo por personal no especializado, aunque siempre con asesoramiento profesional. Se trata de un espacio verde de bajo coste y mantenimiento mínimo, que apenas necesitará de revisión 1 ó 2 veces al año para eliminar plantas indeseadas o malas hierbas, y para la limpieza, si fuera necesario, de los puntos de drenaje

Por sus características, el sistema Urbanscape nos permite minimizar el consumo hídrico a través de un diseño eficiente, de acuerdo a nuevas tendencias en materia de paisajismo como la xerojardinaría, siguiendo pautas de ahorro a través de la incorporación de sistemas de riego con aprovechamiento tanto del agua de lluvia como de aguas grises.

La excelente distribución horizontal del sustrato Urbanscape (hasta 50cm de dispersión de la fuente en todas direcciones) permite la disposición de sistemas de riego colocados entre el propio sustrato y la capa vegetal, lo que optimiza aún más el consumo de agua ya que evita las pérdidas por evaporación, tal como ocurre con los sistemas tradicionales de riego por aspersión.

No es necesario realizar actuaciones de poda sobre el tepe de sedum, aunque se puede realizar en Mayo/Junio. Se recomienda el uso de fertilizantes de liberación lenta (aprox. 1kg para 40m2) 2 veces al año, preferentemente en otoño y primavera

 

Conclusiones

El nuevo sistema de cubierta verde Urbanscape de Knauf Insulation presenta un gran número de ventajas para todos los actores que participan en el proceso de elección, diseño y ejecución del sistema.

La incorporación de mantas biodegradables de Sedum supone:

  • Plantación de mantas vegetales precultivadas, con uso de distintas variedades de sedum de alta adaptación
  • Mismas necesidades hídricas y nutricionales para toda la cubierta
  • Variedad de especies no invasivas
  • Cobertura verde total: ≥ 90% de la superficie plantada, lo que implica un impacto visual, inmediato, ausencia de problemas de erosión por escorrentías, y la correcta regulación de temperatura por evapotranspiración

Para el prescriptor, el sistema Urbanscape garantiza:

  • Uso de materiales de baja inercia térmica
  • Mismo esquema básico de diseño para toda la cubierta
  • Solución ligera, con un peso <75 kg/m2 saturada de agua
  • Materiales con alta capacidad de retención de agua, aprox. 50 l/m2
  • Perfecta distribución horizontal del agua (de hasta 50 cm de dispersión de la fuente)
  • Posibilidad de sistema se riego entre la vegetación y el sustrato, sin pérdidas por evaporación
  • Fácil evacuación de elementos libres o móviles sin riesgo de erosión
  • Evacuación de las aguas pluviales de forma regular
  • Diseño eficiente: xerojardinería

Por último, el instalador también encuentra enormes ventajas cuando instala Urbanscape frente a otros sistemas de cubiertas verdes tradicionales por:

  • Uso de materiales ligeros específicos para cubiertas verdes urbanas
  • Facilidad en el trasporte y movimiento de los materiales durante la instalación
  • Instalación simple, rápida y fácil sin necesidad de mano de obra especializada
  • Disminución del coste de la mano de obra de instalación
  • Impacto visual inmediato una vez finalizada la instalación
  • Mínimo mantenimiento: revisión 1 ó 2 veces /año
  • Nutrición: fertilizantes de liberación lenta – 2 veces/año

 

Departamento Técnico de Knauf Insulation.

Para más información, contactar con  Josep Bové, Resp. Técnico en Sostenibilidad de Knauf Insulation (Arquitecto técnico) JOSEP.BOVE@knaufinsulation.com

Cubiertas vegetales: refrigeración natural para los edificios

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Las cubiertas verdes con elevada densidad de vegetación son un 60% más eficientes energéticamente que las cubiertas sin vegetación.

Demostrar la eficacia energética de las cubiertas verdes ha sido el objetivo fundamental de una investigación realizada por la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) y la Università Politecnica delle Marche (en Italia). Los investigadores han desarrollado un modelo numérico con el que han conseguido probar los efectos sobre el enfriamiento pasivo de los edificios provocado por la variación de la densidad de vegetación de las cubiertas ecológicas. Con tan solo un error que varía entre el 5% y el 7%, este modelo podría utilizarse para estudiar el ahorro energético generado por estos elementos arquitectónicos.

Las cubiertas verdes llevan mucho tiempo utilizándose, si bien solo en los últimos 20 años ha habido un creciente interés en sus beneficios energéticos y ambientales, tanto a nivel urbano como a nivel de edificio. De hecho, en los últimos años, muchos estudios se han ocupado de estos aspectos, aunque la complejidad de los fenómenos asociados con el comportamiento termo-físico de las cubiertas verdes implica que todavía no se haya desarrollado un modelo de análisis que pueda fácilmente integrarse en el proceso de diseño del edificio. A pesar de que la tecnología de las cubiertas verdes puede considerarse una tecnología madura y el costo de muchas soluciones de cubiertas ecológicas extensivas es competitivo con otras soluciones convencionales, en la mayoría de los países todavía no se ha generalizado su uso, ya que este no ha sido regulado por la legislación y no existe ningún tipo de incentivo.

Muchos estudios sobre la eficacia energética de los techos verdes se basan en el desarrollo de modelos matemáticos complejos que implican una comprensión de las características de vegetación y sustrato, lo que generalmente va más allá de los conocimientos técnicos de la mayoría de los arquitectos. Por otro lado, las investigaciones que se basan en la observación de datos experimentales casi siempre se refieren a períodos cortos de análisis y los resultados obtenidos, aunque de gran interés para la comprensión del comportamiento del tipo de techo analizado, son difíciles de extrapolar a otros contextos y a otras soluciones. Por otra parte, en la mayoría de los estudios se considera la cubierta verde como una sola unidad constituida por plantas y sustrato y se estudia como si siempre tuviera la máxima densidad de vegetación, sin tener en cuenta que, a menos que no se trate de un sistema de cubierta verde pre-vegetada, la vegetación necesita tiempo para desarrollarse después de haber sido instalada y que las plantas pueden secarse y el techo puede no tener vegetación durante un cierto período de tiempo.

En el caso concreto de esta investigación, los objetivos fijados fueron tres: analizar el impacto de la densidad de la vegetación en la eficiencia energética de una cubierta situada en un clima mediterráneo costero; desarrollar un modelo numérico simplificado que permita calcular los valores de resistencia térmica equivalente de plantas y substrato y validar el modelo numérico utilizando datos experimentales.

Los resultados demuestran que  cuando la densidad de vegetación es elevada, el calor entrante en el edificio a través de la cubierta es de un 60% inferior al calor que entra cuando no hay vegetación. Además, se ha demostrado que la cubierta con una elevada densidad de vegetación actúa como un sistema de refrigeración pasivo; de hecho, la energía que sale del edifico a través de la cubierta durante el verano supera en un 9% la energía que entra durante el mismo período. Por último, se demuestra que el modelo numérico desarrollado tiene un buen grado de aproximación, ya que reproduce el comportamiento térmico de la cubierta con un error que varía entre el 5% y el 7%. Esto permite utilizar el modelo para estudiar el ahorro energético generado por las cubiertas vegetales en localidades con clima mediterráneo costero.

OLIVIERI, F.; DI PERNA, C.; D´ORAZIO, M.; OLIVIERI, L.; NEILA, J. “Experimental measurements and numerical model for the summer performance assessment of extensive green roofs in a Mediterranean coastal climate”. Energy and Buildings 63: 1-14. DOI: 10.1016/j.enbuild.2013.30.054. AUG 2013.

Fuente: UPM

Barrio Ecológico “Valle Tucán”, Emboscada, Paraguay

Paraguay se ha convertido para muchos europeos en un sitio muy atractivo para vivir. Es un país políticamente estable, seguro, con un clima subtropical muy agradable, una temperatura media de 22 grados centígrados y tiene una vegetación exuberante.

El asentamiento ecológico “Valle Tucán”, está situado a orillas de una pequeña ciudad llamada Emboscada, a 40 km de la capital Asunción y a 25 km del aeropuerto internacional, dentro de un paisaje como de parque natural.

En este terreno cercado de 30 hectáreas, se encuentran 92 parcelas con áreas desde 600 hasta 3500 metros cuadrados para construcción de viviendas. Aproximadamente 5 hectáreas para zonas comunes, con zonas húmedas para sauna, cuartos para terapias, cafetería, zonas de deporte, salones para eventos con restaurante, una edificación para centro médico y una panadería con almacén.

Cuenta con una recepción y áreas de oficinas, así como habitaciones para los empleados y una portería. Además, se planearon apartamentos para invitados y personas que quieran vivir un tiempo de prueba.

Sistema de ventilación natural de las cubiertas que evita la acumulación de calor

20150128-ventilacion-natural-cubiertas-inclinada-jaume-iInvestigadores de la Universitat Jaume I de Castellón han desarrollado un sistema modular de ventilación para cubiertas inclinadas que resuelve el problema de la acumulación de calor por la radiación solar bajo los tejados sin necesidad de recurrir a instalaciones de refrigeración. El sistema patentado por la UJI supone una solución pasiva y energéticamente eficiente para el acondicionamiento térmico de edificios. El módulo puede aplicarse en restauración y rehabilitación de cubiertas, especialmente de aquellas de valor histórico, y en edificios de nueva planta.

Tanto en las casas unifamiliares como en los áticos de las plurifamiliares resulta cada vez más importante y necesario optimizar la ocupación en planta y habitar espacios que tradicionalmente quedaban reservados a otras actividades en las plantas bajo cubierta. El problema de estos espacios es que la temperatura suele ser muy elevada como consecuencia de la radiación directa, explica Juan Antonio García Esparza, investigador del grupo de Tecnología, Calidad y Sostenibilidad en la Edificación de la UJI. La solución desarrollada por los investigadores permite disipar el calor mediante la ventilación natural exterior a través de unos módulos cuya fabricación e instalación resulta sencilla, económica y acorde a la legislación en materia de eficiencia económica.

El módulo patentado comprende un armazón con una configuración alargada y plana y con una sección en forma de “U” invertida. Dicho armazón está destinado a unirse a los elementos estructurales de la cubierta de forma que se crea un espacio entre una cara superior del armazón y dicha cubierta a través del que fluye el aire, posibilitando las ventajas de refrigeración. Para revestir toda la cubierta se emplea una pluralidad de armazones que se encastran entre sí. Además se dispone de unos aleros, con varias aberturas, también destinadas a permitir el paso del aire, para lo que existen igualmente unas aberturas en la zona de la cumbrera de la cubierta, explica García Esparza. Este sistema permite que el aire entre a través de las aberturas de los aleros, recorra la cubierta a través del espacio libre que se crea con los armazones y salga por las aberturas de las piezas de cumbrera. Esta libre circulación de aire por la cubierta refrigera el habitáculo del edificio que queda directamente bajo cubierta, mejorando así las condiciones de confort de estos espacios.

La tecnología desarrollada ofrece soluciones para los edificios de nueva construcción, mejorando su eficiencia energética con un coste reducido, y también resulta de gran utilidad en edificios históricos, monumentos o inmuebles que interesa preservar como patrimonio, mejorando su habitabilidad y confort sin afectar a su estructura ya que, según explica García Esparza, el módulo evita un elevado impacto en su ejecución y no daña de manera irreversible el material soporte.

Una vez desarrollada y patentada la tecnología, desde el grupo de Tecnología, Calidad y Sostenibilidad en la Edificación han iniciado la fase de búsqueda de socios industriales a los que transferir la tecnología para su comercialización.


 

Más info: ujiapps.uji.es