La pérdida de carbono del suelo puede acelerar el cambio climático

La investigación revela que con el aumento de la temperatura de la Tierra los suelos podrían liberar más carbono hacia la atmósfera, lo que haría aumentar aún más la temperatura. Esto nos haría entrar en un círculo redundante difícil de parar. “La activación de esta retroalimentación puede acelerar e intensificar el cambio climático”, alerta Peñuelas. Los suelos de las regiones boreales y de latitudes aún más altas, que hasta ahora han estado en parte congelados y almacenando grandes stocks de carbono, serían los más sensibles al aumento de la temperatura.

El estudio explica cómo el calentamiento terrestre puede comportar que los suelos liberen, según la previsión más conservadora, más de 55 petagramos de carbono (55 billones de kg) hasta el 2050. Este valor es el equivalente a aumentar un 17% las emisiones humanas de carbono a la atmósfera previstas para este periodo.

Los autores del estudio calculan que el aumento en 1 ºC de la temperatura terrestre puede provocar que los suelos liberen de dos a tres veces el carbono emitido en un año por las actividades humanas. Una perspectiva preocupante ya que el acuerdo de la COP21 en París del año pasado fijaba como objetivo que el aumento no supere los 2 ºC en 2100.

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Los suelos de altas latitudes tienen una baja actividad de los microorganismos debido a las bajas temperaturas. Autor: Hannes Grobe (CC-BY-SA-2.5)

La investigación muestra cómo los suelos más sensibles al aumento de la temperatura son los de las regiones más frías. “Los suelos árticos y subárticos están fríos y a menudo congelados, como lo han estado durante siglos o incluso milenios. Con el frío, la actividad microbiana ha sido menor y los restos vegetales no se han descompuesto. Así, estos suelos han liberado poco carbono a la atmósfera y han acumulado grandes stocks”, explica Marc Estiarte. Como estas regiones son las que más se calentarán, según indican los modelos, “se puede liberar una enorme cantidad de carbono a la atmósfera”, añade Estiarte.

De hecho, otro estudio donde también han participado Josep Peñuelas y Marc Estiarte, publicado el pasado 14 de noviembre en la revista estadounidense Proceedings of the National Academy of Sciences, explica por qué los suelos de latitudes altas son los más sensibles al cambio de temperatura de la Tierra. En esta investigación se ha visto que la liberación de carbono por parte del suelo aumenta hasta que la temperatura del suelo alcanza los 25 ºC, y más allá de este umbral se van reduciendo las emisiones de carbono.

La temperatura de los suelos de regiones templadas y tropicales es más cercana a este límite, no así la de los suelos boreales más al norte que tienen, por tanto, más recorrido para aumentar sus emisiones de carbono a la atmósfera. Esto, sumado a los grandes stocks de carbono que albergan, hace que los suelos árticos y subárticos sean claves para las predicciones de cambio climático.


Artículos

Crowther, T.W., Estiarte, M., Peñuelas, J. et al. (2016). Quantifying global soil carbon losses in response to warming. Nature. DOI: 10.1038/nature20150

Carey, J.C., Estiarte, M., Peñuelas, et al. (2016). Temperature response of soil respiration largely unaltered with experimental warming. Proceedings of the National Academy of Sciences. DOI: 10.1073/pnas.1605365113

El acolchado de paja reduce en un 78% el nivel de erosión en suelos

En la cuenca mediterránea se dan varias circunstancias que han favorecido la degradación del suelo. Por un lado, el propio clima mediterráneo, cálido y con precipitación relativamente baja y muy variable de un año a otro, lo que produce períodos de sequía más o menos intensos. Por otro, el uso agrícola del suelo durante los últimos dos mil años, que ha favorecido la pérdida de materia orgánica y nutrientes, así como otros procesos de degradación. La erosión en la región Mediterránea no es un proceso continuo sino que en ocasiones bastan una o dos lluvias intensas para generar tasas altas de erosión anuales.

Un equipo de científicos, entre los que se encuentran invetigadores de la Universidad de Sevilla, han publicado un artículo en la revista Science of The Total Environment, en el que analizan el efecto de un acolchado de paja de cebada sobre la pérdida de agua y sedimentos en suelos de viñedo frente a episodios de lluvia intensa poco frecuentes, característicos del clima mediterráneo.

“Las prácticas agrícolas tradicionales contribuyen a agravar esta situación, ya que eliminan la protección del suelo y favorecen la erosión. En situaciones de riesgo, la pérdida de la capa de suelo fértil puede tener fuertes impactos económicos y sociales. Por esta razón, es necesario investigar sobre el manejo agrícola de suelos en riesgo de erosión y encontrar tipos de manejo que favorezcan la protección del suelo a un coste razonable para el agricultor como es el acolchado de paja”, afirma el profesor de la Universidad de Sevilla y uno de los autores del estudio, Antonio Jordán.

Los investigadores han comparado la erosión producida en suelos sin protección con la de suelos bajo acolchado de paja de cebada y han calculado la tasa de aplicación teniendo en cuenta el coste económico de la compra, transporte y aplicación del material, que debe ser rentable para el agricultor.

Para controlar la intensidad de lluvia, su duración e incluso el tamaño de las gotas, se ha utilizado un simulador de lluvia portátil diseñado por investigadores de la Universidad de Valencia.

“El uso de simuladores de lluvia en la investigación sobre erosión es útil, porque permite controlar fácilmente todos los factores implicados. En este caso, simulamos tormentas intensas, relativamente frecuentes en la zona, que son las que originan la mayoría de los procesos erosivos más intensos en el área de estudio”, explica Antonio Jordán.

Para el estudio se realizaron 20 experimentos sobre suelo desnudo y otros tantos sobre suelo acolchado, y en cada caso se calcularon parámetros hidrológicos como el tiempo de encharcamiento, el tiempo de generación de flujo de agua superficial, las tasas de infiltración y formación de escorrentía, así como la pérdida de suelo producida.

De la Universidad al campo

La aplicación de acolchados de paja es muy sencilla y barata, y es útil para todo tipo de suelos cultivados. En general, es una práctica muy beneficiosa en varios sentidos. Trabajos anteriores señalan que el acolchado favorece tanto la fertilidad física como química del suelo, además, diversos investigadores han comprobado que también contribuye a reducir el riesgo de contaminación del suelo y los acuíferos.

Es un sistema que se ha utilizado también con éxito en la recuperación de suelos afectados por incendios. “Sin embargo, es necesario conocer cuándo aplicarlo, dónde y en qué cantidad. Además de menos rentables, cantidades excesivas, mal utilizadas o materiales inadecuados pueden producir efectos no deseados”, añade el profesor de la Universidad de Sevilla.

Este trabajo ha sido dirigido por Massimo Prosdocimi (Universidad de Padova, Italia) en colaboración con el Med_soil Research Group de la Universidad de Sevilla, Paolo Tarolli (Universidad de Padova, Italia), Saskia Keesstra (Universidad de Wageningen, Holanda), Ágata Novara (Universidad de Palermo, Italia) y Artemi Cerdà (Universidad de Valencia).


Referencia bibliográfica:

Massimo Prosdocimia, Antonio Jordán, Paolo Tarolli, Saskia Keesstra, Agata Novara, Artemi Cerdà.”The immediate effectiveness of barley straw mulch in reducing soil erodibility and surface runoff generation in Mediterranean vineyards”.  Science of The Total Environment 547, 15 March 2016, Pages 323–330. doi:10.1016/j.scitotenv.2015.12.076


Agencia SINC

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Vida secreta de tu huerto. Ecología para la nueva agricultura

En marzo de 2013, impartí una serie de charlas en La Rioja sobre “biodiversidad auxiliar en las explotaciones agrícolas” junto con los compañeros de la Asociación Riojana de Educación Ambiental (ARDEA). Durante las mismas, explicábamos a los agricultores las ventajas de tener un agrosistema diverso para reducir el impacto de las plagas en las explotaciones.

A raíz de las preguntas y conversaciones que tuvimos con aquellos agricultores, me di cuenta de lo poco que se conoce normalmente sobre el funcionamiento de los ecosistemas y su biodiversidad fuera de los círculos académicos. Especies indudablemente beneficiosas, como murciélagos, sapos, reptiles o arañas, así como plantas adventicias de todo tipo que pueden aportar ventajas a los agricultores, siguen siendo hoy perseguidas y exterminadas con rabia y odio por culpa de mitos y bulos, algunos tradicionales, a veces, y otros originados por grupos económicamente interesados en crearles mala fama.

Pero lo más preocupante no era que los propios agricultores no supieran lo que están haciendo, sino que muchas veces las autoridades supuestamente competentes (en toda España y Europa en general) toman medidas claramente contraproducentes para la estabilidad de los agrosistemas.

Contra toda recomendación científica, vemos habitualmente cómo se permite la dispersión de cebos envenenados contra los topillos, provocando la muerte de sus depredadores y aumentando las posibilidades de que haya nuevas plagas en años venideros, cómo se permite la caza libre del zorro en zonas consideradas como afectadas por los conejos, o cómo se permite incendiar linderos y ribazos en zonas afectadas por ácaros.

Todo esto, además, bien regado y condimentado con décadas de reinado de los agrotóxicos sobre el sentido común, hace que nuestros campos estén siendo sometidos a un asedio constante a unos niveles que no se habían visto en la historia de la Tierra.

Y lo peor, es que los ecosistemas responden a estas agresiones de manera cada vez más virulenta e impredecible, como todos sabemos.

Los estudios científicos llevados a cabo a lo largo y ancho de todos los continentes donde se practica la agricultura, demuestran que existe una alternativa real y efectiva a las malas prácticas agrícolas realizadas por particulares y administraciones. Pero debemos ser nosotros quienes las pongamos en marcha.

Los conocimientos científicos que se tienen actualmente sobre el papel de la biodiversidad auxiliar en los agrosistemas, nos permite abrir los ojos de agricultores y gestores del medio sobre la importancia de mantener ecosistemas completos y complejos.

Es necesario comprender el funcionamiento de los ecosistemas, la pirámide trófica, la importancia de la biodiversidad, la historia del Control Biológico de Plagas (no confundir con la Regulación Biológica de Plagas) y otras técnicas de agricultura ecológica; comprender que un agrosistema es un ecosistema que ha sido simplificado por el agricultor y que cualquier efecto que causen los seres vivos sobre el mismo va a ser amplificado y probablemente catastrófico.

Por ello, lo más importante para una agricultura ecológica fructífera y sostenible a lo largo del tiempo, es aumentar la complejidad de ese agrosistema.

Esto se consigue, básicamente, de dos formas: aumentando la disponibilidad de comida o agua para los seres vivos y aumentando la disponibilidad de refugio. Obviamente, si aumentamos demasiado la disponibilidad de comida, les estamos quitando a los controladores naturales de nuestras plagas el interés que puedan tener en… ¡comerse a nuestras plagas! ¿Por qué digo entonces esto?

La respuesta es sencilla: Las plagas suelen afectar en momentos puntuales del año, por lo que es en esos momentos cuando necesitamos que sus controladores estén cerca. Pero el resto del año no podemos permitir que se vayan, por si acaso una racha de calor fuera de época hace que los gorgojos y demás familia salgan de sus escondrijos y nos pillen con el paso cambiado.

Por eso, tenemos que asegurar a nuestros amigos comida suficiente para permanecer en nuestro terreno durante todo o la mayor parte del año.

Esto generalmente se consigue con bancales de insectos, setos vivos y otras estructuras que aportan flores nectaríferas y presas alternativas, mientras las plagas no están todavía en modo “destruir”.

Por otra parte, al labrar la tierra, sobre todo en grandes zonas de cultivos intensivos como el valle del Ebro o la estepa castellana, estamos destruyendo también la vegetación autóctona, la capa de humus del suelo y, en general, cualquier refugio que pueda tener la fauna local para resguardarse de las inclemencias del tiempo, reproducirse, esconderse de sus propios depredadores, etc.

Así, muchas veces, el problema principal que tiene la biodiversidad para establecerse y mantenerse en una zona determinada es precisamente esa falta de refugios.

¿Cómo podemos solucionar esto?

Pues aportando estructuras que permitan a los seres vivos aprovecharse de todas estas ventajas, como son (una vez más) los setos vivos, pero también las cajas nido o los muros de piedra seca.

En el fondo son actuaciones sencillas y que se han utilizado durante milenios en la agricultura tradicional. Lo que ocurre es que nuestros ancestros no tenían porqué saber que estas actuaciones y estructuras eran no solo buenas para sus cultivos, sino que también eran positivas para la agrodiversidad de su localidad (o precisamente eran buenas para los cultivos… ¡porque eran buenas para la agrodiversidad!).

La idea es devolver este conocimiento a los hortelanos y permitir que, entendiendo los procesos que rigen la naturaleza, podáis diseñar vuestras propias estrategias para aumentar la biodiversidad en los terrenos agrícolas, beneficiando de este modo a la naturaleza, a vuestros cultivos, a vuestros bolsillos, y a todos los demás habitantes de este planeta.

Vida Secreta de tu huertowVida secreta de tu huerto

J. Luis Martínez-Zaporta
Ilustraciones Victor Samei
192 pág. 19 x 24,5 cm
Color. Fotos, gráficos, dibujos.

En este libro el autor describe cada especie, los beneficios que nos pueden ofrecer y cómo atraerlos, sus hábitos, formas de evolución, el ámbito donde se mueven, cómo mantenerlos.

Nos propone construir cajas nidos, bichotel, areneros, cobijos para mamíferos; compost, te de compost, setos vivos, trampas para microorganismos…

Una forma de entender la fauna auxiliar (insectos, microorganismos, aves, reptiles y mamíferos) que podemos tener en nuestro huerto, como grandes aliados que no ayudarán a mantener saludable nuestro entorno.

Trabajar con la naturaleza y no en su contra, apoyando la biodiversidad, observando y aplicando los procesos propios de la naturaleza para combatir las plagas habituales, gestionando el suelo y las infinitas posibilidades que tenemos a nuestra disposición, de forma gratuita y también de forma grata, divertida, creativa y responsable.

Puedes conseguirlo en la tienda EcoHabitar


Podéis seguir a  J. Luis Martínez-Zaporta: Facebook “Luis Maza”, blog “elverdecillo.com” y Twitter “@elverdecillo1”.

Iniciativa de Semillas de Código Abierto en contra de las corporaciones

La privatización de la vida es una de las consecuencias más salvajes del capitalismo. Si las semillas están patentadas no se pueden guardar de un año para otro para plantarlas. Es un delito. La capacidad de reproducción de la vida se ha privatizado gracias a la presión de las Corporaciones Transnacionales y a la connivencia de los gobiernos. Esta situación no sólo tiene graves consecuencias que se desencadenan sobre la soberanía alimentaria de países enteros, sino por la penalización de aquello que los campesinos y campesinas de todo el mundo llevan haciendo desde el año 7.000 a.C.

Las semillas no entienden de ratios de producción, ni de ahorro de costes, ni de optimización de insumos. Las semillas simplemente se reproducen y esto pone muy nerviosas a las grandes corporaciones. Tres han sido los mecanismos que han utilizado para conseguir la mercantilización y privatización de la vida: uno biológico (la hibridación), uno genético (los organismos genéticamente modificados) y uno legal (las patentes). Gracias a estos tres mecanismos, los agricultores y agricultoras de todo el mundo han dejado de poder realizar esa tradición milenaria que supone recoger la cosecha, secar las semillas y guardarlas para los próximos años.

La mejora de las semillas mediante técnicas tradicionales es un proceso eminentemente colaborativo, cuanta más gente implicada, mejor. Baggett, un agricultor de Estados Unidos, consiguió un brócoli cuyo tallo era más largo y por tanto la cabeza de la planta estaba más alejada del suelo y era más fácil de cosechar. Usó el método tradicional: cruzó un brócoli con otro, identificó la mejor variedad y guardó las semillas para el año siguiente. Esto fue repetido durante décadas y Bagget consiguió un brócoli tan “separado” que los gorriones usaban sus ramas para posarse. Bagget utilizó una planta que había sido cultivada en los años 50 por la Universidad de Massachusetts. Inició su proceso de mejora de la planta en 1966 y fue ayudado y seguido por Myers, otro agricultor de la zona de Oregón.

Bagget and Myers compartieron su conocimiento con otros agricultores y agricultoras a lo largo de los Estados Unidos. El problema apareció cuando su versión mejorada del brócoli llegó a manos del departamento de brócoli de la Royal Sluis, una empresa holandesa que tenía granjas de investigación en California. Gracias a los tentáculos de distintas consolidaciones corporativas su semilla acabó en la corporación de de semillas vegetales más grande del mundo, Seminis, la cual en 2005 fue absorbida por la corporación de tecnología agrícola más grande del mundo, Monsanto. En el año 2011 Seminis recibió la Patente US 8.030.549 “Brócoli adaptado para facilitar la cosecha” cuya principal característica identificativa era tener una cabeza lo suficientemente separada del suelo como para facilitar su cosecha. Más de un tercio del material de la planta patentada venía de las mejoras realizadas por Bagget.

Los abogados de Seminis comenzaron a llamar a Myers, pidiendo más ejemplos de semilla de brócoli. La Patente US 8.030.549 cubría sólo unas pocas variedades de la planta y la corporación quería patentar la “característica”, es decir, todos los brócolis adaptados para facilitar la cosecha. Seminis necesitaba otras plantas para comprar y probar que su invención era absolutamente novedosa. La petición de patente fue denegada, pero Seminis ha recurrido y el proceso puede estar abierto durante años.

El amparo de la ley y la connivencia de los gobiernos

En Estados Unidos, la Ley de Protección de Variedad de Semillas (PVPA en su acrónimo inglés) de 1970 permitió a los y las agricultoras guardar las semillas y replantarlas (pero no intercambiarlas y venderlas). Las patentes de uso, son sin embargo, absolutas, sin excepciones, no se pueden guardar las semillas ni cruzarlas. Las patentes empezaron con los granos, sobre todo con maíz y trigo, pero en la actualidad abracan a gran variedad de lechugas y están llegando a las zanahorias, cebollas, brócoli, coliflores y otros vegetales.

En los 80 la ingeniería genética superó todas las expectativas. La industria se consolidó y las grandes corporaciones compraron pequeños agricultores que no podían competir. En Estados Unidos empezó a ser legal patentar semillas como si fueran invenciones privadas y se extendieron las patentes a todas las formas de vida desarrolladas a través de la ingeniería genética. En el año 2001 la corte extendió estos derechos al cultivo tradicional, por lo cual, una planta obtenida a través de un cruce de semillas, podía ser patentada.

Guardar semillas se vuele un crimen con las patentes. La consolidación de la industria genética y las restricciones impuestas por la propiedad intelectual, han llevado a que los y las agricultoras cada vez tengan menos opciones y trabajen de manera más aislada, además de a una reducción de la riqueza natural del mundo vegetal. En el corto plazo puede que las consecuencias sean tener menos variedades de tomate en la mesa, pero en el largo plazo, las consecuencias pueden ser devastadoras, atacando a la propia resiliencia de la agricultura. El tener acceso a una amplia gama de semillas es para los agricultores fundamental. Cada vez que la protección de los derechos intelectuales de las corporaciones se ponen encima de la mesa, una línea genética se reduce.

En torno a los años 90 las grandes corporaciones empezaron a utilizar la metáfora del software para aplicarlo a las semillas. Las consideraban un bien comercializable, cuyo código pertenecía a un sistema de mayor envergadura perteneciente a la corporación y que incluía pesticidas, herbicidas, etc. Se calculó que por aquella época, el negocio de las semillas a nivel global estaba en torno a los 14.5 mil millones de dólares. En torno a 2013 había crecido un 250%, a los 39.5 mil millones de dólares y hay estimaciones de que para 2018 serán 52 mil millones.

La Iniciativa de Semillas de Código Abierto

Volviendo a Myers, harto del acoso de Seminis para patentar su brócoli fácil de cosechar, fundó junto con otros colegas, la OSSI, la Open Source Seeds Initiative, o lo que es lo mismo, la Iniciativa de Semillas de Código Abierto, en el año 2012. Su finalidad era restablecer el intercambio libre de semillas creando una reserva de semillas que no pueden ser patentadas, “un parque nacional de germoplasma” [1] lo llama uno de sus fundadores.

Precisamente utilizando la metáfora del software utilizado por las corporaciones, OSSI decide inspirarse en el software de código abierto. La idea es utilizar la misma herramienta que las corporaciones pero con la finalidad contraria: crear y reforzar el intercambio y la creación conjunta. El objetivo práctico de OSSI es crear una reserva de germoplasma, pero en realidad estamos hablando de redistribuir el poder en el mundo. Estamos hablando de luchas de base y de reconocimiento del derecho natural de la vida a reproducirse a sí misma sin pertenecer a nadie.

Jack Kloppegurg, otra de las personas implicadas, reconoce que las semillas es uno de los recursos que siempre ha pertenecido al área de los bienes comunes, los recursos naturales que son públicos de manera inherente, como el aire, el sol o la lluvia, pero gracias a las patentes, esta riqueza cultural, estos recursos que pertenecen a todos, han entrado en la lógica mercantilista para el beneficio privado. El problema de las patentes no es sólo éste, sino que también tienen un efecto disuasorio: las personas ya no intercambian semillas por miedo a las multas, aunque sus plantas no hayan sido genéticamente modificadas. Si una corporación consigue demostrar que el material genético de su maíz patentado y el maíz de un agricultor privado es muy similar, este último puede ser acusado de cometer un delito contra la propiedad intelectual.

Lo que distingue a las semillas OSSI es su etiqueta, la cual reza: “Tienes la libertad de utilizar las semillas OSSI de la manera que desees. A cambio, te comprometes a no restringir el uso de estas semillas o sus derivados mediante patentes u otros medios. Asimismo debes incluir esta etiqueta en cualquier intercambio que realices con estas semillas o sus derivados”.

En la actualidad hay más de 20 compañías de semillas que promueven semillas de código abierto. La página web de OSSI conecta a compradores y empresas de variedades OSSI tratando de crear una red de intercambio de semillas que proteja los bienes comunes, y en última instancia, la vida.


[1El germoplasma es el conjunto de genes que se transmite por la reproducción a la descendencia


Vía: www.elsalmoncontracorriente.es

Baño Seco de Humus de Lombriz de Flujo Continuo

Desde 1996 el Instituto Argentino de Permacultura comenzó a investigar diversos modelos de baños secos a partir de lo cual empezaron a construir y diseñar nuevos modelos que fueran una síntesis de máxima eficiencia, que pudieran reciclar los desechos humanos de forma segura y con máximo aprovechamiento de recursos, buscando a la vez un mínimo requerimiento de mantenimiento. Así surgió el Baño Seco de Humus de Lombriz.

Los baños que conocemos en las zonas urbanizadas y los que propone el modelo de vivienda moderna, se basan en un uso intensivo del agua para la eliminación de los desechos humanos. Este modelo conlleva un enorme despilfarro de un recurso escaso como es el agua dulce, que en lugar de usarse como bebida esencial para la vida o para riego de cultivos, se degrada y subutiliza como mero vehículo de dilución y transporte. Usarlo de esta manera implica su inevitable contaminación; el agua transportadora de desechos se transforma toda ella en un desecho contaminado y contaminante que debe ser tratada en una planta especial, o seguirá contaminando todos los suelos y cursos de agua con los que se mezcle y tome contacto. Si este agua fue, además, previamente extraída de un curso de agua; depurada y potabilizada; transportada por enormes redes de cañerías, y luego de su uso en el inodoro (doce litros en promedio en cada descarga) debe ser nuevamente transportada por la red cloacal hasta la planta de tratamiento de aguas cloacales y/o hasta el mismo curso de agua del que se la extrajo originalmente para su “disposición final”, se habrá despilfarrado, además del precioso líquido originario, una enorme cantidad de energía y recursos complementarios.

Un baño seco nos da la oportunidad de cambiar este paradigma cambiando la contaminación del agua y del suelo por un enriquecimiento del mismo ya que permite aprovechar los residuos humanos como fertilizantes naturales de alto rendimiento y ahorrar una considerable cantidad de energía. Los baños secos no utilizan agua para la evacuación de orina y excrementos y no se conectan a la red de aguas residuales. Una familia tipo contamina anualmente el equivalente a una piscina con los desechos que envía a la red cloacal. Sin embargo, en Gaia, los baños benefician al sistema ya que transforman la materia fecal (altamente contaminante) en humus y procesan la orina para aprovechar sus nutrientes para la fertilización de los cultivos.

Te presentamos un documento en el cual se desarrollan en detalle los conceptos claves de este sistema y sus principales ventajas en relación a otros baños secos. Podés descargar el documento completo en este UPP – Baño Seco de Humus de Lombriz

Un gallinero multifuncional

Este fin de semana EcoHabitar ha estado apoyando a las gentes de Arterra Bizimodu en una de las actividades, en unas jornadas en cierta medida estresantes, por la cantidad de eventos programados. Esta ha sido la inauguración del gallinero multifuncional compartido instalado en las afueras del pueblo. La idea es que las familias de Artieda, el pequeño pueblo donde se asienta Arterra, recogen sus residuos orgánicos en unos recipiente dedicados a ello. Estos son llevados al gallinero, que se ha construido, se echan en los compartimentos y sirven de comida a las gallinas, recoges unos huevos y te vas a tu casa tan tranquilamente. Así de sencillo pero tan efectivo.

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El sistema ofrece alimento a la gallinas y el material orgánico que ellas no se comen se composta allí mismo, sin trabajo: círculo cerrado.

 

Mercado ecológico en Valencia

Si hay algo en Valencia que destaca, o debería destacar, es su huerta. Digo “debería” porque tengo la impresión que es más un tópico que una realidad. Por lo menos a huerta respetuosa y ecológica, ya que la anterior administración del caloret, las fallas de Calatrava, el despilfarro y los cardados al estilo la Guerra de las Galaxias de la señora del IVAM, no era muy propensa a esto de lo eco.

La nueva administración del ayuntamiento no ha tardado mucho en hacer cambiar el viento y este domingo pasado organizó  un mercado de agricultura ecológica, además de charlas, demostraciones culinarias, puestos de artesanía y actividades relacionadas con la huerta que rodea la ciudad. Unos 80 puestos, que han estado abiertos desde las 10 de la mañana y que han llenado la plaza de gente.

 

Enhorabuen pues ya se empieza a ver la luz al final del túnel.

El poder del ciclo del carbono

Venus y Marte son planetas en equilibrio, según James Lovelock, el escritor que difundió la teoría de GAIA. La Tierra, por el contrario, no está en equilibrio porque en ella existe la Vida.

La Vida es un gran regalo del que disfrutamos en la tierra. Muchas personas han tratado de definirla y explicarla y muchos de nosotros nos preguntamos cada día qué es la vida. En este artículo nos centraremos en hablar de la Vida desde un enfoque de la física. En este sentido, la Vida puede explicarse como una forma de trabajo (entendiendo el trabajo como fuerza por distancia según la física). Dicho trabajo es el que hace que la tierra no esté en equilibrio. La fuente que aporta la energía y la potencia o poder necesarios para la vida procede principalmente del Sol.

Del Sol recibimos un enorme poder que va distribuyéndose en lo que llamamos las 7 generaciones de la luz solar y que vamos a explicar a continuación. Para ello vamos a apoyarnos en algunas cifras procedentes de diferentes fuentes, que nos sirven para dimensionar y entender mejor el alcance de cada una de las generaciones o niveles.

Antes de comenzar, para poder hacer analogías y contextualizar cada una de las cifras que aportan, debemos recordar muy brevemente la definición de potencia y la de un caballo de potencia (horse power, en inglés).

Por Raquel Gómez

Permacultura: Acolchado en caminos (vídeo)

11º capítulo del programa “Permacultura con Albert Piqué”: ACOLCHADO EN CAMINOS . En este capítulo Albert nos enseña cómo se hace el acolchado en caminos. En su caso ha usado serrín y cartones para evitar la aparición de hierbas y mantener la humedad que favorece las raíces de las plantas cercanas.

Video propiedad de Tv Bio , un canal online especializado en agricultura ecológica, cocina sana, remedios naturales y cosmética ecológica y natural.

PunPun, centro para la vida sustentable.

Fue por el año 2003 cuando Jon Jandai junto a Peggy Reents llegaron a comprar un sitio poco prometedor, según los propios vecinos afirmaban que era un lugar con suelo pobre y difícil de trabajar. Grande fue la sorpresa cuando con el correr de los años se fue transformando en un vergel, un lugar de producción de múltiples frutas y hortalizas, a modo de ejemplo en Tailandia se pueden encontrar usualmente 3 tipos de tomates, en cambio en PunPun ya han llegado a 100 diferentes variedades.

Nuestro paso por PunPun fue breve, pero nos llamó la atención primero por contar con el mejor jugo de mango que probamos en nuestro viaje y segundo y más importante, por el trabajo arduo de convertir un lugar árido en una reconocida granja orgánica.

Este proyecto está ubicado a poco más de una hora de la amurallada ciudad Tailandesa de Chang Mai, un lugar de renombre por tres ejes principales, la producción orgánica de alimentos, la construcción natural y la reproducción de semillas, cabe destacar que cada año llega cerca de un millar de personas a pedir semillas las cuales son entregadas de manera gratuita para así conservar el patrimonio genético del país.

Hoy con ya más de 13 años de vida, viven cerca de 25 personas, reciben voluntarios todo el año y dan talleres de distintas temáticas manteniendo una vida constante para un lugar que se ha transformado en inspiración para otros proyectos en la región.

Para más información visita: www.punpunthailand.org