MatMap, una empresa creada para dar una segunda vida a los materiales de construcción

La plataforma web MatMap conecta, desde el programa Garaje de Lanzadera, la aceleradora del empresario Juan Roig, empresas que tienen materiales de construcción que ya no necesitan con profesionales que desean darles una segunda vida en este mismo sector.

La arquitecta María Martínez es la artífice de esta joven startup que, como intermediaria, ofrece la posibilidad a distribuidores y a empresas de demolición de anunciar aquellos materiales, tanto nuevos (por ejemplo, sobrantes de stock) cómo reutilizados que se quieren vender y que se muestran geolocalizados en un catálogo con la información relativa a su disponibilidad y a su cantidad.

De esta manera, cualquier diseñador, arquitecto o constructor puede acceder a estos materiales y cubrir las necesidades de sus proyectos a pequeña escala de una manera económica y responsable con el medioambiente, ya que evita la generación de residuos. Además, la startup ayuda al vendedor a gestionar el transporte del producto.

Los materiales con los que trabajan actualmente a través de su catálogo son maderas, cerámicas y metales, así como láminas de caucho, paneles y revestimientos decorativos y tubos de cartón duros. Según indica Martínez, el equipo tiene en mente también dar uso a las redes sociales para aportar consejos a los posibles compradores sobre cómo utilizar los tipos de producto que ofrecen.

De momento, MatMap está trabajando activamente en la Comunitat Valenciana en la captación de clientes, pero en los próximos meses pretende ampliar su ámbito de influencia al resto del país.

La economía circular aplicada al sector de la construcción español

MatMap toma ejemplo del sistema de economía circular que funciona en países como Holanda. Un cambio de modelo productivo que pretende dejar a un lado la fabricación de bienes con obsolescencia programada a partir de materias primas para centrarse en repensar el uso continuado de estos productos sin desecharlos.

La idea es que si, por ejemplo, la lavadora se te rompe por una pieza que se puede cambiar, no haya que tirar el electrodoméstico para comprar otro nuevo, es decir, evitar generar residuos, pero llevado al sector de la construcción”, explica Marc Martínez, CFO de la empresa.

Sobre MatMap

La creadora y CEO de MatMap, la alicantina María Martínez, como arquitecta apasionada del diseño y de las soluciones sostenibles, comenzó a materializar su proyecto después de su participación en el programa Erasmus para Jóvenes Emprendedores en Holanda, donde aprendió cómo se construía con residuos, y de ganar un concurso europeo en Chipre con el modelo de negocio de su startup. El equipo lo completan Marc Martínez (CFO), Marine Fournier (COO) y Diego Asensio (CTO).

 

House Habitat recibe el premio ‘Obra Sant Josep’ por el edificio plurifamiliar de madera en Sants

House Habitat ha obtenido el premio ‘Obra Sant Josep’ que otorga el Gremi de la Fusta a la obra de la ciudad o de la comarca más destacada por la utilización de la madera, ya sea como elemento ornamental o estructural. El galardón fue entregado durante la tradicional cena de hermandad del Gremi, celebrada en el Club Deportivo Terrassa Hockey.

El Gremi de la Fusta concede sus premios anuales con motivo de la festividad de San José, patrón de los carpinteros, fecha en torno a la cual la asociación empresarial organiza diferentes actos. Este año, la junta directiva de la entidad fundada para defender los intereses del sector de la madera y el mueble, ha reconocido la labor llevada a cabo en la construcción del edificio plurifamiliar en el barrio de Sants (Barcelona), por sus características singulares de diseño y la utilización de la madera.

Para House Habitat supone un honor recibir el reconocimiento de una entidad del prestigio y arraigo como es el Gremi de la Fusta. La madera se ha utilizado en construcción desde siempre y estamos convencidos de que es el material del futuro, por su menor impacto medioambiental y su contribución a combatir el cambio climático, así como sus cualidades relacionadas con la salud y el confort“, afirma Pere Linares, responsable de House Habitat. “El premio nos llena de ilusión y motivación para seguir poniendo nuestra ‘viruta de madera’ (granito de arena) en el camino hacia una Barcelona y una Catalunya más sostenibles“, añade.

Edificio de Sants

El edificio plurifamiliar de cuatro plantas con estructura de pilares y jácenas de madera situado en la calle Melcior de Palau, tiene la particularidad de que en el proyecto de construcción se preservó la fachada existente, que data de 1895 y está catalogada como histórica por Patrimonio.

Lejos de suponer un obstáculo, el diseño del arquitecto Pau Benach consiguió su integración en el nuevo edificio dotándole de una estética única que entronca la tradición arquitectónica de la ciudad con la innovación que representa la construcción con madera y de baja demanda energética.

En el edificio, que alberga cuatro viviendas, se combina la utilización de técnicas para lograr altos resultados de eficiencia energética con el empleo de materiales saludables. Así, además de las cualidades propias de la madera, el aislamiento se reforzó con paneles de fibra de madera y celulosa reciclada insuflada. También se instaló un sistema de renovación de aire con recuperador de calor, que ahorra energía a la vez que mejora la calidad del aire interior que respirarán sus habitantes. Para calentar el agua se emplea una fuente de energía de origen renovable como es la aerotermia. Para el acabado de la fachada se ha elegido mortero de silicato aplicado sobre panel de fibra de madera, así como tabiques pluviales laterales.

House Habitat es una empresa de contrastada trayectoria especializada en construcción sostenible con madera como material estructural con sedes en Barcelona, Girona e Islas Baleares. Entre sus obras más reconocidas, además de la de Sants, destaca el edificio de cinco plantas con estructura de madera en el distrito de Gracia, realizado en 2015 como edificio más alto de Barcelona construido con este material natural, renovable y reutilizable; o ‘Esencia Mediterránea’, primera construcción a pie de playa en Catalunya en recibir el certificado Passivhaus, el estándar más exigente del mundo en eficiencia energética en la edificación.¡

Timber frame, sistema tradicional de entramado pesado de madera

 

“Timber frame, post & beam, oak framing” son las mismas denominaciones para un sistema de construcción tradicional de entramado pesado de madera. No hay que confundirlo con el entramado ligero, que en algunos países, también lleva el nombre timber frame.

Es un sistema integral de carpintería para construir estructuras y edificios de madera maciza, sin usar un solo clavo ni refuerzo de acero, 100% madera. Es la suma de un conjunto de uniones, ensamblajes y técnicas, desde una sencilla caja espiga hasta una compleja unión de 5 piezas, donde hay que tener en cuenta las fuerzas de compresión y tensión de la estructura.

Tras casi 2000 años de historia aún sigue desarrollándose

Como sistema es completo, y muestra precedentes de cómo construir con madera muy superiores a los métodos modernos que utilizamos hoy en día.

Utilizando maderas macizas como el roble, abeto Douglas, pino o castaño, con este sistema se puede realizar todo tipo de estructuras. La fuerza y la clave no sólo reside en las vigas y sus dimensiones, sino también en el conjunto de piezas, encajes y medidas realizadas por el carpintero para asegurar una estructura sólida e integral.

El conjunto forma una estructura de madera maciza que queda vista desde el interior y, a veces, desde el  exterior del edificio. Las maderas y las uniones están a la vista y son parte de la estética del edificio, normalmente se tratan con aceites naturales y ceras o, simplemente se deja sin tratar, en su forma natural; las vigas representan una gran obra de arte estructural.

Las técnicas que se usan para construir un “timber frame” prácticamente no han cambiado en muchos siglos, son sistemas de “layout” (trasposición) que siguen los mismos principios y reglas de construcción, la diferencia es que hoy hay máquinas eléctricas portátiles que facilitan una fabricación más rápida.

Cada madera se comporta de forma distinta, el diseñador y el carpintero tienen que ajustar sus técnicas y las uniones a la materia prima empleada, no sólo para dimensionar las vigas en relación a las fuerzas y cargas del edificio, sino también las uniones individuales y adecuar los cambios.

Históricamente utilizaban madera seca y madera verde, maderas con un nivel de humedad muy por encima del 20%. Actualmente, en Inglaterra, el sistema está basado casi exclusivamente en roble verde, sólo se utilizan piezas secas para fines específicos, donde el movimiento debe ser el mínimo o cuando las piezas son más finas y suelen moverse más. En EE.UU., y en otros países europeos, usan una combinación de las dos, depende de la estructura que estén trabajando. Se pueden conseguir vigas de grandes dimensiones, secadas en hornos al vacío, aunque lo más común es utilizar vigas en verde. En el caso de la madera verde, el carpintero y el diseñador tienen en cuenta las dilataciones previstas y toman medidas para mantener la fuerza de cada unión.

Lo más ecológico y natural es utilizar vigas verdes; los hornos de vapor para secar la madera usan grandes cantidades de energía, aun en este caso, resulta una opción sostenible y ecológica, puesto que estas estructuras durarán cientos de años.

Sistemas y métodos de timber framing

Hay varios sistemas, a veces se emplea una combinación de ellos en el mismo edificio. Cada sistema se ha desarrollado en una parte del mundo que, con el tiempo se han unido y fusionado.

Scribe rule

Es el sistema más antiguo, representa una estética natural. Consiste en organizar las vigas en forma de portones, armazones, o secciones de la casa, p.ej.: una pared. Se colocan unas sobre otras, se nivelan, se aploman y se marcan las intersecciones. Así se pueden incorporar vigas de cualquier tipo, curvadas o torcidas.

Lofting

También uno de los sistemas más antiguos y que hoy seguimos utilizando. El carpintero dibuja a escala real, en el suelo totalmente nivelado, la forma del armazón o sección que está fabricando. Después coloca cada viga sobre el dibujo, apoyándolas en bloques, unas sobre otras. Como en el scribing, se aploman las intersecciones y posiciones de cada viga para marcar cada unión. Se tiene en cuenta las imperfecciones de cada viga, el carpintero copia “scribes” el perfil de cada viga, con o sin imperfecciones, en la cara de la otra viga para realizar uniones exactas y naturales. Las maderas pueden ser irregulares, sin cepillar y con su propia forma.

Una estructura de roble en verde, estilo Ingles, fabricado a mano.

Square rule

Desarrollado en EE.UU., las vigas están organizadas en líneas de vigas comunes, es un sistema de producción, donde se fabrican todas las piezas a la vez, basado en la estandarización de las mismas. Es un sistema desarrollado en Nueva Inglaterra, que se puede utilizar en espacios pequeños y en interiores. Lo más probable es que existía un recurso de vigas más perfectas y más rectas de las disponibles en Europa.

El carpintero asume que, dentro de cada viga irregular hay una viga perfectamente escuadrada. En cada intersección entre viga y viga, en los puntos donde habrá uniones, se cepillan las vigas hasta llegar a una dimensión estándar. P.ej., entre las que se van a utilizar, de dimensiones aproximadas de 20×20 cm, existe una perfecta (y menor) de 19×19 cm. Así se pueden preparar todas las vigas en serie, aunque no se disponga de todo el material para la estructura. Es un proceso de medidas y cálculos donde el carpintero trabaja con sus dimensiones estándares.

Mill rule (una ramificación de square rule)

Este sistema es el más común en EE.UU., entre otros países. Las vigas generalmente llegan bien cepilladas a cuatro caras desde los aserraderos y las imperfecciones son mínimas; se analiza cada viga para ver si está a escuadra, repasando y cepillando cada punto de unión a mano para que quede perfectamente a escuadra. No se utiliza la estandarización y no hace falta cepillar todos los encuentros a una dimensión fija y uniforme, como en square rule.

Después, utilizamos un sistema de “layout”, marcamos las uniones y realizamos las piezas trabajando en milímetros como si fuera ebanistería, utilizando líneas de tinta y otros trucos que nos permiten incorporar vigas torcidas y curvadas.

Edificaciones enteras, pueden tener cientos de uniones y toritos de madera, asegurando cada unión.

 

Organización del trabajo

El carpintero, usando los planos como guía, selecciona las vigas clasificándolas. P.ej.,busca el “pith” el corazón de la viga, para ver cerca de qué cara de la viga está, así puede determinar donde se agrietará y posicionar la viga donde menor impacto visual exista. No evita las grietas, son naturales y hermosas, la madera es un material vivo e imperfecto, sólo intenta mantener la estética e integridad estructural. Hace lo mismo con los nudos y la posición de las uniones.

En este proceso selecciona cada una, las organiza en grupos y las marca, busca las mejores características, las formas del grano etc., de las caras visibles, e intenta colocar estas caras en las habitaciones de uso frecuente o más visible pensando en la estética de cada habitación.

Después, marca todas las uniones de la estructura con uno o varios de los sistemas de “layout” (trasposición) ya indicados, el timber framer usa un sistema de numeración o categorización propio para indicar cada viga, su posición en la casa, el orden de montaje, etc.

Luego empieza el primer corte de la estructura, hoy utilizamos máquinas eléctricas para esta parte del trabajo, máquinas corrientes, sierras circulares, taladros etc. Hacemos los primeros “rough cuts”, p.ej., devastando las cajas y espiga.

Para acabar el trabajo, rematar cada unión con grandes formones de acero laminado y cepillos de mano, esta parte es muy importante para el carpintero, es tradicional y no ha cambiado en mil años. El formón debe estar y conservarse muy afilado. Los actuales, de fabricación en serie, no tienen esta calidad y hay pocos lugares que los fabriquen adecuados para “timber framing”.

Un timber framer limpiando una caja con su formón, tras el primer corte de la viga.

La CNC

Hay empresas en EE.UU. que emplean máquinas de control numérico para fabricar partes de la estructura, aún así, el carpintero tiene que hacer todo el proceso de diseño, selección y calificación de maderas,  las partes más elaboradas o aquellos elementos que la máquina no puede hacer.

CNC puede ser muy útil para trabajos muy repetitivos de edificios muy grandes.

Pero en cualquier caso el carpintero tiene que buscar la posición de cada unión en la viga para evitar nudos, formas raras en el grano y otros elementos que puedan debilitar la estructura, una maquina de CNC no puede hacerlo y no existe control sobre la integridad de la estructura final.

Fabricando a mano siempre es la primer opción, un proceso totalmente artesanal. Los ejemplos más atractivos de “timber frame” son los que incorporan piezas naturales y curvadas, aprovechándolo todo de la madera, las maquinas de CNC no pueden hacer esto y solo pueden trabajar con vigas procesadas y perfectas.

El montaje

Cuando la estructura está cortada y terminada se lija, limpia y se acaba con aceites naturales; dependiendo del taller la estructura se monta y el proceso de acabado final, se hace en obra.

Para montar el “timber frame” utilizaban palos de madera muy largos que llamaban “pikes”, cuerdas, caballos y muchísima gente para levantar secciones o “bents” de la casa entera. Hoy se levanta con grúas móviles o manipuladores telescópicos en secciones o pieza por pieza. Para estructuras pequeñas o con la gente necesaria, se puede hacer a mano utilizando poleas para evitar maquinaria. Hay que replantear el montaje cuando está en el proceso de diseño, todos los encajes tienen que ser analizados, muchos sólo tienen un trabajo específico de enganchar algunas piezas y uniones. En edificios rudimentarios no es complicado, pero cuando tenemos cubiertas de varias aguas puede ser bastante difícil de montar y hay que determinar la secuencia correcta.

Timber frame, estética, compatibilidad de interacción con otros materiales

Normalmente los edificios de timber frame los diseñan carpinteros o diseñadores especializados, que ya saben por la experiencia, lo que va a funcionar estética y estructuralmente.

Las vigas seleccionadas casi siempre son sobredimensionadas, uno de los aspectos más influyentes que marca la estética del sistema y permite que el edificio sea más robusto y duradero. Suelen ser más grandes que las que recomendaría un ingeniero. Un arquitecto puede diseñar un timber frame hermoso, pero después el diseñador/carpintero tendrá que revisarlo y asesorarle para efectuar los cambios necesarios. Cuando trabajan juntos desde el principio es cuando se llevan a cabo los mejores diseños.

El sistema puede adaptarse a formas contemporáneas. El hecho de que sistemas de “timber frame” parecidos se desarrollaran en la misma época, en distintas partes del mundo con su correspondiente arquitectura autóctona, nos muestra su flexibilidad y posibilidades.

Los mejores programas para diseñar timber frames son los de 3d; trabajar en 3d, es crucial para ver las interacciones de cada pieza, ayuda al carpintero a decidir si la unión es óptima, pudiendo evaluar los cambios necesarios. Este proceso de visualización permite al carpintero crear nuevas formas y modificar las uniones para acomodar nuevas estéticas y estilos de arquitectura. Se puede adaptar casi cualquier diseño.

Cimentaciones

Aunque es un sistema de entramado pesado, es más ligero que una casa de ladrillo. Las cargas no son uniformes, son puntuales y ofrece más opciones, además de la posibilidad de reducir hormigón. En Japón desarrollaron sistemas de cimentación sofisticados, p.ej., cimientos formados por piedras y grava de varios tamaños, que se compactan bajo cada pilar principal. Dentro de las piedras y grava, se coloca una piedra “maestra” donde se apoya el pilar. La forma de la piedra principal se traslada al pilar utilizando el método de “scribe”, esculpiéndola para que quede completamente encajada. En Japón existen templos, con más de 1000 años construidos con este sistema.

Otros sistemas que se adaptan a las normas actuales son los de “piers” o zapatas aisladas. El pilar principal se engancha en la zapata con una conexión de acero y la madera se separa del hormigón con una lámina asfáltica, chapa de cobre u otro material adecuado, para eliminar la capilaridad. El forjado de la casa estará elevado sobre el suelo, con aislante y barreras de humedad. Se utiliza menos cantidad de hormigón, por lo que resulta una solución económica.

Otro sistema ligero de hormigón es “rubble trench” (trinchera de grava) inventado por Frank Lloyd Wright. Se construyen trincheras poco profundas (dependiendo del suelo) en el perímetro de la estructura y se rellenan con grava compacta (tras instalar un sistema básico de drenaje). Encima se coloca una viga continua de hormigón de 30 cm x 20 cm, la estructura se monta sobre ella, la zapata de hormigón traslada las cargas a la piedra compacta y al subsuelo.

Cerramiento y revestimiento

Hay muchas formas de acabar una estructura “timber frame”. En EE.UU. existen bastantes ejemplos, con paredes de paja o mezclada con arcilla y encofrados (light straw clay).

El entramado ligero de madera facilita una construcción rápida y una fácil incorporación del aislante. Se utilizan viguetas de 100 mm ó 150 mm x 50 mm, entramadas cada 60 cm, en el exterior de la estructura, se pueden utilizar aislantes ecológicos como lana natural, celulosa o fibras de madera/cáñamo. Para conseguir un rendimiento óptimo y eliminar completamente los puentes térmicos, se puede cerrar con paneles de fibras de madera compuesta. Aparte de cómo acabemos las paredes externas, el sistema no restringe en ningún caso el diseño de una casa de bajo consumo energético.

Se tienen en cuenta desde el principio del proceso los detalles de la infraestructura, el sistema de fontanería, cables eléctricos etc., se pueden encajar por las vigas en algunas ocasiones, pero siempre es mejor que se instalen por los suelos y en cerramientos.

“Timber frame” es un sistema flexible, adaptable y consolidado que se ha forjado en el tiempo, totalmente compatible con la construcción ecológica actual y presenta una solución estética y éticamente superior a la construcción convencional.

Una solución moderna que proviene del pasado

Por muchas razones, el mundo de la construcción ha intentado, y sigue intentando, estandarizar la madera, con productos uniformes y compuestos como vigas laminadas, productos cuyas características se pueden calcular fácilmente.

Aunque estos productos comerciales son sostenibles hasta cierto punto y tienen su sitio en la construcción actual, no hay que castigar a un material como la madera por ser como es o por desconocimiento; utilizar un material como la madera, no sujeto a un proceso industrial, siempre es óptimo para el medio ambiente.

La madera maciza seca o verde que se emplea en estas estructuras no es estándar, se precisa de un cierto nivel de conocimiento para utilizarla adecuadamente, no debemos olvidar la madera maciza a favor de la estandarización. Ésta crea una multitud de productos comerciales, producidos en entornos industriales, uniformes, cuya mano de obra es poco especializada. Crear más productos comerciales y “soluciones” que necesitan menos mano de obra y eliminamos trabajos con alma, y esta eliminación de habilidades artesanales refuerza las divisiones en clases y posición social, cuando sólo estamos creando más trabajos en fábricas industriales y simplificando la mano de obra.

Este sistema apuesta por la mano de obra especializada, conocimientos antiguos y orgullo en el trabajo en vez de mecanización, procesos industriales y producción masiva. Se basa en otros valores, es un sistema natural fundamentado en el conocimiento directo de nuestros antepasados, en “cómo construir para siempre”.

Hay algo sereno y natural en un “timber frame”, son espacios especiales para vivir, es una forma de arquitectura humana que tiene sitio en nuestro futuro. Para construir de forma ecológica y sostenible, la respuesta no sólo se encuentra en los materiales que utilizamos, sino en cómo hacemos los trabajos que creamos y las gentes que lo hacen.

Historia

Se trata de una forma de construcción de madera tradicional con orígenes en Europa pre-medieval y que se desarrolla simultáneamente en China y Japón. Existen edificios en Inglaterra que cuentan con 900 años de antigüedad, todavía en uso. Westminster Hall, S XIII, es uno de los ejemplos más emblemáticos en el mundo. Nuestros antepasados desarrollaron un sistema íntegro de uniones de madera, para utilizar en todas los situaciones concebibles, un método para construir todo tipo de edificios y espacios.

En Inglaterra, la primera opción en madera era el roble (el “oak”), y los carpinteros que trabajaban con ella eran oak-wrights o literalmente “los que manipulan el roble”. Inglaterra tenía gran abundancia de roble y maderas nobles que no gestionaba adecuadamente.

En este sistema, estilo inglés, la vigas de las paredes perimetrales siempre estaban a la vista desde el exterior y desde el interior, los huecos entre las vigas se rellenaban con “wattle and daub” (mezclas de arcillas montadas sobre un entramado ligero de ramas pequeñas) y, finalmente, se acababa con mortero de cal.

Tras casi agotar la madera, construyendo flotas para dominar los océanos, empezaron a ser más ingeniosos, incorporando piezas imperfectas o curvadas, desarrollando nuevos métodos para utilizar estas vigas irregulares. Hoy, estos ejemplos nos parecen los más curiosos e interesantes.

Más tarde, los que emigraron a EE.UU., con los conocimientos de “timber framing”, encontraron bosques vírgenes, maderas largas y perfectas y el estilo de construcción y sus métodos evolucionaron. Estos sistemas se han fusionado y disponemos de una enorme gama de métodos, estilos y capacidades para construir, con esta técnica, cualquier edificio.

Es típico en este sistema, que las vigas estén sobredimensionadas, los carpinteros no tenían la capacidad para calcular las cargas, compresiones  y tensiones de la estructura. La única guía que tenían eran las estructuras de sus antepasados. Utilizaban y perfeccionaban las técnicas de sus antecesores, copiando los métodos, las uniones que funcionaban mejor y dimensionando las vigas como los maestros anteriores; se tardó siglos en desarrollar las técnicas y consolidar los sistemas. El proceso alcanzó su cumbre aproximadamente en el SXIII cuando se realizó Westminster Hall en Inglaterra, el nivel de conocimiento, tanto en el diseño como en la ejecución es asombroso. En Japón en esta misma época se alcanzó el cenit con la construcción de magníficos templos.

 

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Construir con madera

Antes incluso de la edad de piedra (2.500.000 – 3.000 a.C.) la madera se convirtió ya en un material imprescindible en la vida cotidiana de la humanidad. Mantener las hogueras encendidas, elaborar sencillas armas y herramientas o construir las primeras cabañas que recubrían con pieles, fueron los inicios de este estrecho vínculo que ha perdurado hasta día de hoy.

Hablar de historia constructiva es, indudablemente, hablar de la madera como solución estructural. Desde el paleolítico, su aplicación ha permitido solventar muchos de los desafíos técnicos que la humanidad ha debido hacer frente para elaborar sus construcciones. Allí donde los asentamientos humanos se toparon con las extensiones forestales, la técnica constructiva de la madera se desarrolló, prosperó y se transmitió generación tras generación. A pesar de sus múltiples propiedades naturales, la madera se ha visto relegada en diferentes etapas de la historia a un papel secundario. Su escasez en el entorno más próximo, la tendencia constructiva de ciertas culturas, la aparición de nuevos materiales o exclusivamente motivos económicos, fueron algunas de las principales causas. Hoy en día, gracias al desarrollo de nuevas técnicas como la madera laminada y, sobre todo, al reconocimiento de sus características ecológicas y de sostenibilidad, su aplicación parece estar recobrando el protagonismo que se merece.

La Casa Biológica abre las puertas

THE BIOLOGICAL HOUSE es un proyecto piloto de EEN TIL EEN y el primero de su tipo: un concepto de vivienda moderna basada en la nueva tecnología digital y la aplicación de materiales de alta calidad basados ​​en la biología. Los desechos de la industria agrícola se procesan en materiales que pueden reemplazar los productos derivados de la madera, como la madera contrachapada y el OSB. The Biological House pretende ser una muestra del uso y la aplicación de estos nuevos productos en una solución hogareña completa y funcional para la familia moderna del siglo XXI. Expuesta en una ubicación privilegiada del parque ecológico BIOTOPE en Middelfart Dinamarca, la casa demostrará la frontera de la tecnología de construcción basada en la biología a una audiencia anual de 120.000 visitantes.

La casa biológica está construida principalmente a partir de productos biológicos agrícolas y demuestra cómo los recursos residuales locales pueden reciclarse en componentes de construcción valiosos. La casa tiene como objetivo estimular la economía verde y local con una tecnología de construcción única que puede utilizar la abundancia de, por ejemplo, paja cerelaes y de arroz, junco, cáñamo, lino, algas y otras fibras de celulosa. La idea general del proyecto fue desarrollar un concepto de vivienda moderna, inspirada en la filosofía Cradle to Cradle, utilizando los residuos como recurso y, por lo tanto, ofreciendo una solución al desafío climático inherente y la crisis global de la vivienda. Al combinar la tecnología avanzada de fabricación digital con bi-proudcts agrícolas reciclados, The Biological House demuestra cómo construir hogares asequibles, saludables y sostenibles en un contexto global.

Localizado en Middelfart, Dinamarca, y fabricado con materiales reciclados, incluido el revestimiento de Kebony Character, Biological House es un concepto de vivienda modular, sostenible y moderno con un enfoque específico en arquitectura, materiales, calidad del aire interior y diseño único. Una ‘casa biológica’ se construye típicamente con productos residuales de la industria agrícola reciclada, materiales que incluyen hierba, paja y algas marinas, que normalmente se consideran desechos y se queman para obtener energía. En su lugar, estos materiales se procesarán en valiosos materiales de construcción naturales, formando la mayor parte de las materias primas necesarias para el proyecto y, por lo tanto, evitando el impacto ambiental que causaría su quema.

El diseño y la construcción de este nuevo proyecto ha sido un proceso riguroso, con técnicas innovadoras que se prueban y desarrollan a lo largo del camino. En lugar de una base de mortero de cemento tradicional, que incrementa las emisiones de carbono y no permite la misma capacidad de reciclaje, el edificio se asienta sobre pilotes de tornillo, que normalmente se utilizan para construir cimentaciones profundas con un ruido y una vibración mínimos. El desarrollo cuenta con el pleno respaldo del Fondo Danés del Ministerio del Medio Ambiente para la Construcción Ecológica, con todos los materiales utilizados en la construcción probados y aprobados y disponibles comercialmente.

La sostenibilidad fue de suma importancia para los arquitectos durante todas las etapas de diseño y construcción, por lo que seleccionaron el sistema Kebony para el revestimiento debido a sus credenciales ambientales, así como la hermosa pátina gris plateada que se forma con el tiempo. Desarrollada en Noruega, la tecnología patentada Kebony es un proceso respetuoso con el medio ambiente, que modifica las maderas blandas de origen sostenible al calentar la madera con un líquido biológico. Al polimerizar la pared celular de la madera, las maderas blandas adquieren permanentemente los atributos de la madera dura tropical, incluida la alta durabilidad, dureza y estabilidad dimensional.


Este proyecto establece un precedente para la construcción sostenible, ya que la propiedad se puede adaptar fácilmente para cada cliente, utilizando la última tecnología de producción digital para garantizar que la construcción sea rápida y precisa. Una vez construida, la casa se puede sacar fácilmente en cualquier punto sin dejar rastros y sin causar ningún daño al área circundante; luego puede reconstruirse en el mismo o diferente contexto en otro lugar.


Desde su concepción hasta su finalización, más de 40 socios principales han participado en la construcción de la Casa Biológica, incluyendo Novofibre, Horn Group, Thermocell, Derbigum, Rheinzink y Kebony. La Casa Biológica es la primera construcción que se abrirá como parte de BIOTOPE, un nuevo y único parque de exposiciones y centro de conocimiento para la construcción sostenible y la exposición permanente de construcción más grande de Dinamarca.

Kim Christofte, CEO de Een til Een, comentó: “Ha sido un proyecto largo, y ciertamente todos hemos aprendido mucho en el transcurso de la planificación y la construcción. Ha sido un placer ver al equipo encontrar tantas soluciones inteligentes para los problemas encontrados en el camino y estamos encantados de finalmente abrir las puertas para compartir esta casa única con el público “.

Mona Gøtske, de Kebony Denmark comentó: “Ser parte de esta asociación estratégica ha sido un verdadero privilegio, y estamos encantados de haber proporcionado una solución de fachada para la primera Casa Biológica del mundo que demuestra la fuerza y ​​los valores sostenibles de Kebony en los mejores Una salida posible.”

El riesgo del amianto

Hace poco más de diez años que se prohibió el amianto en España 1. Se prohibió la utilización, producción y comercialización de las fibras de amianto y de los productos que las contenían. Pero la ley no reguló un aspecto importante: qué debemos hacer con los diferentes productos y materiales con amianto que están colocados en nuestros edificios 2

Esta situación permite y, por tanto hace invisible el hecho de que el amianto permanezca colocado conviviendo con nosotros. ¿Es esta una situación de riesgo?

El amianto forma parte de un gran número de materiales colocados en buena parte de los edificios construidos durante el siglo XX. Forma parte intrínseca de redes de saneamiento, depósitos de agua, cubiertas y medianeras, en el fibrocemento o “uralita”, llamado así en honor al mayor fabricante e importador de amianto en España. Además de los materiales de fibrocemento, existen otras aplicaciones fundamentales en la edificación como son los aislantes térmicos y acústicos, las ignifugaciones y las calorifugaciones que también pueden contener las fibras. Este último grupo de materiales con amianto es mucho más desconocido para la población en general y, a su vez, supone un riesgo mayor para la salud, ya que son materiales fibrosos, de baja densidad, que desprenden fibras con bastante facilidad. Las fibras de amianto al llegar al aire y ser respiradas pueden quedarse depositadas en nuestro organismo que, no pudiéndolas absorber ni eliminar, se protege de ellas dando paso a diferentes patologías graves. La inhalación de fibras de amianto puede ocasionar enfermedades como el mesotelioma pleural, la asbestosis y el cáncer broncopulmonar, enfermedades irreversibles, de largos periodos de latencia, que se pueden desarrollar 20 ó 30 años después de haber estado en contacto con las fibras.

Fuentes de exposición a las fibras

A partir de los años 80 y mientras se fabricaron productos con amianto en nuestro país, el sector reconocido como expuesto al riesgo de amianto era el que directamente manipulaba o estaba presente en la elaboración de los diferentes materiales. No se consideró durante muchos años que la población cercana a una fábrica de productos de amianto, o los familiares de los trabajadores como las mujeres que lavaban las ropas de trabajo contaminadas con las fibras, fuesen también un sector expuesto. Numerosos estudios 3 han demostrado la relación entre patologías derivadas de la exposición a amianto y las personas que no han trabajado directamente con el mineral, considerando estas fuentes de exposición como ambientales, domésticas y de convivencia.

En la actualidad se tienen identificadas diferentes fuentes posibles de exposición:

  • Exposición laboral: afecta a los trabajadores que pueden inhalar fibras de amianto mientras desarrollan su jornada laboral, ya sea de forma directa porque trabajen manipulando amianto en tareas de mantenimiento, rehabilitación o desamiantado, o indirecta porque puedan inhalar las fibras que se desprenden de un material ubicado en el lugar de trabajo.
  • Exposición por convivencia: no debería existir en la actualidad, ya que la legislación vigente no permite que las ropas de trabajo contaminadas se lleven a casa, siendo el empresario el responsable del lavado y descontaminado de las mismas.
  •  Exposición ambiental: puede afectar a cualquier persona, ya que es la provocada por las fibras que se encuentran en el aire, bien sea de forma natural (zonas cercanas a minas de amianto), por la fricción y desgaste de los frenos y embragues de los automóviles que contienen amianto (comercializados hasta 2002) o por una posible contaminación de trabajos con amianto en edificios, en el transporte de residuos, vertidos incontrolados, etc.
  • Exposición doméstica: está provocada por el desprendimiento de fibras en utensilios de uso doméstico como guantes de cocina, forros de tablas de plancha, aislamientos en tostadoras de pan y secadores de pelo, protecciones de hornos y chimeneas, mantas, etc. Todos estos productos y utensilios son de fabricación muy antigua, ya que están prohibidos desde hace 20 años, por lo que cada vez son menos habituales en nuestras viviendas.
  • Exposición en el interior de edificios: está provocada por el desprendimiento de fibras de los materiales que contienen amianto y forman parte de la construcción. Aunque el uso de la mayoría de productos con amianto para  la construcción (al margen del fibrocemento) se prohibió en el año 1993, esos 20 años no son suficientes para establecer que en los edificios no queda amianto. El riesgo dependerá del tipo de material, de su localización y del estado de conservación.

 

El amianto en los edificios

El amianto es un excelente aislante térmico y acústico, es ignífugo, tiene una gran resistencia a la fricción y es prácticamente indestructible. Estas valiosas cualidades hicieron proliferar innumerables materiales de construcción que se colocaron en los edificios, según fuesen las necesidades en cada caso.

a) Según el tipo de estructura del edificio.

A finales de los años 50 las ciudades españolas más relevantes empezaron a poblarse de imponentes edificios en altura, símbolo del crecimiento y el desarrollo del país. Muchos de estos edificios se construyeron con estructuras metálicas que, en muchas ocasiones, se protegieron contra el fuego con revestimientos ignífugos como el amianto, recomendado en la normativa de la época como material ignífugo y aislante de grandes propiedades.

En el caso de las estructuras de hormigón, los revestimientos ignífugos no han sido tan habituales debido a la resistencia del propio material. No obstante, y con el objeto de proporcionar más resistencia al fuego en una posible rehabilitación o intervención para adecuación a la normativa, podemos encontrar este tipo de estructuras revestidas de morteros o proyecciones de amianto.

b) Según el uso a que está destinado el edificio.

En cuanto al tipo de uso, el sector terciario de edificios de servicios es el que tiene más posibilidades de tener materiales con amianto en sus soluciones constructivas: hospitales, escuelas, teatros y salas de cine, estudios de grabación, oficinas, edificios industriales… Por un lado, porque se ha desarrollado más normativa y legislación específica, y por otro, porque los requerimientos particulares del servicio daban paso a productos específicos como:

  • El aislamiento acústico en estudios de grabación, cines, teatros y bibliotecas, en forma de placas acústicas o fibras sueltas como la borra de amianto en cámaras de aislamiento y en el interior de falsos techos.
  • Los pavimentos resistentes al agua, a las grasas, a los agentes químicos y que impedían la propagación del fuego en cocinas y restaurantes, comercios, oficinas, hospitales y escuelas como los pavimentos de amianto- vinilo.
  • Los falsos techos registrables que facilitaban la revisión de instalaciones en oficinas y comercios.
  • El control de la humedad por condensación en vestuarios y piscinas cubiertas, o industrias textiles, con proyecciones de fibras de amianto.
  • Los revestimientos resistentes al desgaste como zócalos de protección en escuelas, en talleres y en equipamientos, con morteros y pinturas con amianto.
  • Los aislamientos térmicos extremos en naves frigoríficas, laboratorios e industria, con mantas y borra de amianto.
  • La protección al fuego de instalaciones, compuertas cortafuego, fosos de ascensores, cuadros eléctricos, puertas RF, telones en teatros…, así como las ignifugaciones en aparcamientos.

En el caso de las viviendas, las edificaciones que tuvieron una mayor calidad en su construcción, las que tuvieron mejores acabados y más prestaciones, son las más susceptibles de tener aplicaciones de amianto de riesgo alto como los aislamientos térmicos, acústicos o calorifugaciones de instalaciones, mientras que los edificios de menor calidad se quedaron con las aplicaciones de menor coste y de menor riesgo, como son todas las derivadas del fibrocemento.

c) Según el tipo de instalaciones que contiene el edificio.

Otro parámetro que nos puede determinar la existencia o no de amianto en el edificio es el tipo de instalaciones que alberga:

  • Las instalaciones centralizadas de producción de agua caliente sanitaria o de calefacción por agua caliente, con calorifugaciones de tuberías y calderas.
  • Las protecciones de radiadores, las juntas de tuberías y masillas aislantes.
  • Las protecciones de focos puntuales de calor, como repisas aislantes sobre radiadores, separadores entre paredes y elementos como hornos y chimeneas.
  • Las instalaciones de distribución de aire climatizado y evacuación de humos.
  • Las instalaciones de hornos o cámaras de altas temperaturas aisladas con placas de amianto, con cordones y juntas de aislamiento.
  • Las instalaciones en talleres y en la industria en general, con conducciones de ácidos y derivados del petróleo, productos químicos corrosivos y vapor de agua, líquidos y gases con requerimientos de altas temperaturas, y pH extremos, en forma de aislamientos, juntas de estanqueidad y masillas aislantes.

d) Productos de fibrocemento.

El fibrocemento o “uralita”, clasificado aquí como una categoría aparte por la gran variedad de productos que se fabricaron, fue un material muy versátil, moldeable, ligero, incombustible, impermeable y, sobre todo, barato. Con él  se realizaron redes de suministro de agua potable, depósitos, canalizaciones de desagüe en edificios, cubiertas de chapa lisa y ondulada, tabiques pluviales en medianeras, revestimientos de fachadas, persianas, sombreretes, rejas de ventilación, tuberías de aire, tanto en impulsión como en evacuación de humos, jardineras….y un largo etcétera.

La protección de la población en riesgo

La legislación española en temas de amianto regula y ampara el sector laboral, por lo que se deben considerar dos poblaciones diferenciadas: los trabajadores expuestos a amianto durante el transcurso de su jornada laboral y el resto de la población.

La protección de los trabajadores.

Dentro del sector laboral se encuentran, de una parte el personal que trabaja directamente con amianto y de otra, los que trabajan en un edificio que contiene amianto.

Los primeros son los trabajadores que deben realizar tareas de extracción de amianto o desamiantado, trabajos de mantenimiento o rehabilitación donde deba manipular el amianto, así como los trabajadores ligados a la gestión del residuo y su deposición en vertedero, al control de calidad ambiental, a los laboratorios de análisis… Todos estos trabajos necesitan de la realización de un Plan de Trabajo con amianto que debe aprobar la autoridad laboral competente, deben estar inscritos en el RERA (Registro de Empresas con Riesgo por Amianto), así como realizar un control periódico sanitario a los trabajadores implicados, todo ello según el RD 396/2006 4 .

Dicho de otra manera, este sector claramente identificado y considerado de riesgo por la legislación es el que conoce la existencia del amianto, trabaja 5 según la legislación vigente, y por tanto, está bajo su amparo en cuanto a protección sanitaria y dineraria (por la responsabilidad civil del empresario). Por tanto, se podría decir que en la actualidad los trabajadores del amianto son un sector de riesgo controlado que está protegido por la legislación vigente.

El segundo grupo lo componen las personas que trabajan en un edificio que contiene amianto. Éstos también están protegidos por la ley. En este caso es la ley de prevención de riesgos laborales la que otorga al empresario la responsabilidad de la seguridad de sus trabajadores. Por tanto, es obligación del empresario adoptar las medidas necesarias para garantizar la seguridad y la salud de los trabajadores a su servicio en todos los aspectos relacionados con el trabajo. No obstante y aún estando legislado, este grupo no está claramente definido, ya que los empresarios no conocen si el edificio donde se desarrolla su actividad tiene o no amianto. Los principios de acción preventiva se suelen entender directamente ligados a la actividad, considerándose el edificio como un elemento inerte.

Por tanto, se podría decir que las personas que trabajan en un edificio con amianto son un sector de riesgo no controlado, aun estando protegido por la legislación vigente.

La población en general.

Por último, está el resto de la población. Los que vivimos en edificios, estudiamos en ellos, acudimos a ellos a hacer compras, a ver espectáculos, a sanar nuestras enfermedades o a dejar el coche en sus aparcamientos. Todos formamos parte de un sector potencial de riesgo no controlado, que no es conocido y que no está legislado.

Pero no todas las personas que hemos estado expuestas a las fibras padeceremos una enfermedad relacionada con el amianto. Dependerá de la sensibilidad del organismo de cada individuo, del tipo de fibra, del tiempo e intensidad en la exposición, así como de factores sinérgicos como el tabaco.

Dicho esto, hay que puntualizar que, tal y como la EPA instruyó en 1971, y que ha sido nuevamente refrendado por el Parlamento Europeo en marzo de 2013 6 , “no se conoce un límite de exposición al amianto por debajo del cual no existan riesgos”. Por tanto, es imprescindible evitar la exposición al amianto, por una parte, trabajando con las medidas de seguridad establecidas, y por otra, conociendo la existencia de las fibras y su peligrosidad ya que el verdadero riesgo del amianto es el desconocimiento de su existencia.

No debemos olvidar que pese a hacer más de 30 años que están reguladas las condiciones de trabajo en la manipulación de amianto, el reconocimiento al trabajador de padecer una enfermedad profesional derivada del amianto, y las consecuentes reclamaciones por daños y perjuicios por falta de medidas de seguridad suponen, a día de hoy, arduos procesos con finales más ventajosos para las grandes empresas responsables que para los enfermos o familiares de los fallecidos. Los afectados por exposiciones no laborales aún lo tienen peor.

Consumo mundial de amianto en 1979, Asbestos: overview and handling recommendations, Deutsche Gesellschaft fur Technische Zusammenarbeit (GTZ) GmbH, Eschborn 1996. Ilustración © EcoHabitar


*Lara Trujillo, la autora de este artículo, es Ingeniera de Edificación, máster en Patología, Diagnosis y Técnicas de Rehabilitación del Patrimonio Arquitectónico. Se dedica a la docencia en la universidad, así como a la rehabilitación energética, diagnosis de edificios y edificación sostenible. www.edilar.net

  1. La Orden de 7 de diciembre de 2001 por la que se modifica el anexo I del Real Decreto 1406/1989, de 10 de noviembre, por el que se imponen limitaciones a la comercialización y al uso de ciertas sustancias y preparados peligrosos, dice en su articulado que «El uso de productos que contengan las fibras de amianto… que ya estaban instalados o en servicio… seguirá estando permitido hasta su eliminación o el fin de su vida útil».
  2. Resolución de 30 septiembre 1982 sobre normas para la aplicación y desarrollo de la Orden de 21 de julio de 1982 sobre las condiciones en que deben realizarse los trabajos en los que se manipula el amianto.
  3.   Enfermedad por amianto en una población próxima a una fábrica de fibrocemento, Arch Bronconeumol. 2009; 45(9):429–434, J. Tarrés, R. Arbós-Herràndiz, C. Albertí, et al. Contenido pulmonar de amianto en la población de Barcelona, Arch Bronconeumol. 2006;42:17, R. Recuero, A. Freixa, M.J. Cruz, et al.
  4. El Real Decreto 396/2006 de 31 de marzo, por el que se establecen las disposiciones mínimas de seguridad y salud aplicables a los trabajos con riesgo de exposición al amianto, se enmarca en la Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales, cuyo ámbito de aplicación incluye «a los trabajadores vinculados por una relación laboral en sentido estricto», quedando fuera de este ámbito los trabajadores autónomos.
  5.   Background Information. Proposed National Emission Standards For Hazardous Air Pollutants: Asbestos, Beryllium, Mercury. Environmental Protection Agency, North Carolina, December 1971.
  6. Resolución del Parlamento Europeo, de 14 de marzo de 2013, sobre los riesgos para la salud en el lugar de trabajo relacionados con el amianto y perspectivas de eliminación de todo el amianto existente.

Crece el interés por el uso de la madera certificada en la Construcción, según FSC España

FSC España ha confirmado a través de una encuesta el creciente interés de arquitectos y constructores por el uso de la madera certificada en la construcción. Cada vez más habitual en recubrimientos y decoración, su aceptación como material en estructuras es sin embargo todavía escasa en relación con el uso que se le da en otros países de la UE, por lo que un 40% los profesionales propone mejorar el conocimiento del producto y desmitificar conceptos erróneos como los de su fragilidad o precio elevado.

“La madera es un material óptimo para ser utilizado en la construcción dada su sostenibilidad,versatilidad, trazabilidad medioambiental, calidez y confort que se unen a unas extraordinarias propiedades estructurales”, explica Gonzalo Anguita, director ejecutivo de FSC España. Sin embargo, resalta Anguita, “el uso de la madera en estructuras de la edificación es todavía significativamente inferior al de otros países de nuestro entorno a pesar del potencial forestal de nuestro país”.

Para corregir este déficit y promover el uso de la madera como material bello, natural y ecológico siempre que proceda de fuentes sostenibles, e impulsar su utilización en construcciones y rehabilitaciones, FSC ha puesto en marcha el proyecto HAVE A WOOD DAY. Una iniciativa pionera en España que además de esta encuesta y reuniones con expertos tiene prevista la próxima publicación de un manual técnico para prescriptores y una guía divulgativa.

Con todo ello se pretende aumentar la conciencia y el conocimiento del uso de la madera en la construcción entre los profesionales y promotores, resaltando su huella ecológica positiva y su ciclo de vida siempre mejor que el de otros materiales alternativos, los exigentes sistemas de verificación de las fuentes sostenibles, la conveniencia de emplear maderas tropicales que no estén amenazadas por la sobreexplotación,así como el uso estructural y de los numerosos productos y soluciones constructivas con madera que en la actualidad están disponibles en el mercado.

Creciente importancia internacional

El sector de la construcción es uno de los principales usuarios de madera certificada por FSC en todo el mundo. Se prevé que crezca un 67% en 2020 y que su valor crezca de los 7,2 billones de dólares de hoy a 12 billones de dólares, lo que supondrá el 13% del PIB mundial. Hoy en día, alrededor del 25% de los titulares de certificados de FSC poseen un certificado de cadena de custodia que cubre el uso de madera para la construcción.

Al elegir maderas sostenibles y certificadas por el FSC respecto a las no certificadas, y al optar por especies madereras menos conocidas certificadas por el FSC respecto a maderas tropicales no certificadas, el sector de la construcción puede desempeñar un papel esencial en apoyar prácticas forestales responsables y detener la destrucción de los bosques del planeta para su transformación en plantaciones de soja, palma o pastos.

Encuesta entre profesionales

El objetivo de la encuesta de FSC ha sido contar en España con un diagnóstico real acerca del uso de la madera y sus derivados en el ámbito de los proyectos constructivos, base para implementar acciones futuras relacionadas con su promoción y puesta en valor.

En ella han participando 70 profesionales de alta cualificación. Por ejemplo, un 12% de la muestra ha cursado el Máster de Ingeniería de Madera Estructural de la Universidad de Santiago de Compostela que dirige el profesor Manuel Guaita.

Casi de la mitad de las respuestas confirman el uso de la madera estructural en cubiertas y forjados, así como en rehabilitaciones, destacando su eficiencia energética e importancia cuando se aplican los estándares Passive House (casa pasiva). Sin embargo, un 27% piensa que no hay buenos proveedores de madera estructural en España. Los tres criterios más importantes para elegir materiales serían, por este orden, precio, información suministrada y cumplimiento del Código Técnico de la Edificación (CTE).

A pesar de la alta eficiencia energética de la madera y su relación directa con las directivas europeas referidas a la construcción de edificios de consumo de energía casi nulo, aún no se han incorporado requisitos específicos en el CTE. La nueva ley de contratación pública sin duda podrá ayudar en este sentido.

Como muestra del desconocimiento que existe con el uso de este material, un 30% cree erróneamente que la madera nunca debe emplearse en cimentaciones, sótanos o exteriores no protegidos, mientras que para un 12% es desaconsejable en la construcción de edificios en altura.

Esta idea se contradice con la realidad de otros países, donde se levantan altísimos edificios en madera como el vanguardista edificio de 20 plantas que actualmente se construye en la ciudad canadiense de Vancouver. Y evidencia la pérdida de conocimiento entre los carpinteros y ebanistas, unos oficios de los que en España siempre hubo excelentes profesionales pero que en los últimos años han ido perdiendo importancia.

La encuesta demuestra igualmente el abandono del uso de materiales tradicionales. En este sentido, es mayoritaria en España la opinión de que la utilización de madera en estructuras constructivas tendría menos aceptación entre los clientes. De hecho, un 37% reconoce haber sustituido a petición del promotor la madera estructural por hormigón o acero, pensando que así será más fácil su venta final, cuando en realidad hacer proyectos multirresidenciales en madera puede incrementar su interés comercial.

Para aumentar el grado de aceptación de la madera en la construcción, un 40% de los profesionales propone desmitificar y mejorar el conocimiento del producto, exactamente lo que el proyecto Have a Wood Day pretende conseguir con próxima publicación de un manual técnico y una guía divulgativa enfocada a otros públicos que están en contacto directo con los clientes.

Maderas tropicales

Las ventajas de uso de las maderas tropicales son bien conocidas. El 79% de los profesionales encuestados por FSC considera que su durabilidad o mayor resistencia a la humedad las hacen muy indicadas para su empleo en exteriores.

Para un 51,2% el problema de estas maderas estaría en su falta de garantía de origen y legalidad, cuestionando así su sostenibilidad. Se piensa que a pesar de estar certificadas pueden ser el resultado de explotaciones ilegales e insostenibles.

Los costes medioambientales también se ven como un problema dado lo elevado de su huella de carbono debido a necesitar transportes más largos. Un 46,5% piensa que su alto precio es también un inconveniente a la hora de seleccionar este tipo de maderas.

Sostenibilidad de la madera

Un 75% de los encuestados conoce el certificado FSC y su significado. Para un 31% el uso de los certificados FSC es alto (70-80% de las obras) o muy alto (90-100% de las obras).

A pesar de esta aceptación, un 40% manifiesta que los clientes no lo demandan y un 70% afirma que no es requisito en obra pública. Para un 47% el uso de maderas certificadas FSC añade valor al proyecto de edificación. El 87% ve beneficioso usar maderas certificadas FSC como garantía de sostenibilidad, principalmente en el uso de maderas de procedencia no europea donde supone una garantía de legalidad, especialmente en el caso de maderas tropicales o que proceden de países con escasas garantías democráticas.

Precisamente, una reciente encuesta internacional demuestra que la marca FSC ofrece a los consumidores una clara señal de que las empresas se toman en serio la gestión forestal responsable, donde un 80% la considera una imagen corporativa positiva. Y el 85 por ciento considera la certificación FSC como una prueba creíble de la legalidad de la madera, dándoles confianza respecto a que proviene de bosques gestionados de manera responsable.

Estos resultados están respaldados por el crecimiento de la certificación FSC en el mundo. El número de certificados de gestión forestal del FSC ha aumentado un 35% en los últimos cinco años, y en el mismo período las áreas forestales certificadas por FSC han crecido en 47 millones de hectáreas, un área aproximadamente el doble del tamaño de Rumania.

Focus Group

El diálogo directo con seis arquitectos de distintos ámbitos profesionales ha permitido complementar la información disponible en la encuesta realizada por FSC España, opiniones que se han resumido en un vídeo de libre difusión disponible en este enlace: https://youtu.be/OJh0I_e-38E

Miguel Díaz, arquitecto en Ruiz-Larrea y Asociados, destaca en él cómo los clientes de una vivienda unifamiliar son más receptivos a utilizar madera en las estructuras, mientras que los promotores de grandes proyectos residenciales son más reacios.

“No hay materiales buenos o malos, hay una correcta o incorrecta gestión de ellos”, resalta Gerardo Wadel, arquitecto, doctor por Universitat Politècnica de Catalunya (UPC) y técnico colaborador de Green Building Council.

Paloma Campo Ruano, arquitecta en DL+A Arquitectos Asociados, cree que “no debemos ver la madera como un material para hacer todo el edificio, que también puede hacerse, sino estudiar todas estas compatibilidades que para el acero o el hormigón están tan resueltas. Tenemos menos cultura de la madera en España, y quizás la normativa del código técnico tiene mucho que hacer respecto a cómo se hace el control de calidad en obra de una estructura de madera”.

Federico Sáez Baos, arquitecto en ACSO Actuaciones Sostenibles en Arquitectura, destaca cómo la madera debe adecuarse al uso que se demanda. Una frondosa será más versátil para revestimientos y acabados, mientras que las coníferas tienen excelentes resultados en usos estructurales.

Toni Escudé Poulenc, arquitecto, prescriptor en ARQUIMA, lamenta la escasa presencia de maderas españolas en los mercados. “Nos interesa un material de cercanía, pues actualmente lo más próximo que estamos encontrando proviene de Francia y Austria”.

Informe: aislamientos ecológicos. Comparativa global

Por supuesto hay que elegir aislantes ecológicos y aunque todos tengan sus puntos débiles, destacan sobre todo sus grandes cualidades.

En primer lugar su buen balance medioambiental: los aislantes ecológicos tienen la ventaja, en la mayoría de los casos, de consumir poca energía en su fabricación, lo cual no es el caso de sus primos “convencionales” tales como el poliestireno y el poliuretano derivados de la industria petroquímica. También son más fáciles de reciclar y proceden de materias primas de origen vegetal o animal, que son renovables por naturaleza.

En segundo lugar, su durabilidad, que precisamente no es la característica principal de la lana de vidrio, la cual ofrece un bienestar mediocre en verano y, además no soporta la humedad.

Una vez elegida la versión ecológica del aislamiento, todavía tienes la posibilidad elegir entre dos tipos: el distribuido y revocado.

El aislamiento distribuido permite obtener una pared directamente aislante: en paredes de ladrillos (que, desgraciadamente, tienen una huella de carbono elevada), en balas de paja y fibras aglutinadas (tierra y paja, cáñamo y cal).

Del aislamiento revocado no se hablará en este artículo por cuestiones de espacio.

Las páginas siguientes están dedicadas al aislamiento distribuido, que permite fortalecer térmicamente las paredes poco o insuficientemente aisladas. Este aislamiento incluye apenas una decena de familias de materiales presentados en la tabla de resumen que está a continuación. Para un bajo consumo energético y un bienestar interior tanto en verano como en invierno, hay que prever un espesor consecuente. Un aislamiento de alto rendimiento, del tipo propuesto por el sello BBC Effinergie1, requiere de 26 a 40 cm de aislamiento en techo (R entre 6.5 y 10) y 13 a 22 cm en la pared (R 3,2 a 5,5), para los aislantes que tienen un lambda cerca de 0.040.

En España, la información sobre los efectos en la salud de los productos de construcción se ofrece a cuentagotas. Sabemos que el poliestireno emite humos tóxicos en caso de incendio y pentano durante la instalación; que las lanas minerales pueden causar afecciones dermatológicas importantes, por no mencionar el riesgo de asma, debido a los aglutinantes y además persisten las dudas sobre el potencial cancerígeno de sus fibras2. Sin embargo todavía no hay datos fiables o son insuficientes tanto para los aislamientos de origen mineral y sintético como para los ecológicos y su instalación, ya que también requieren tomar algunas precauciones.

En cuanto a los aislantes convencionales, su corte, manipulación e instalación generan polvo, que puede causar enfermedades respiratorias.

Se recomienda el uso de una máscara (clase de eficiencia P1, P2 o P3, CE, EN 149). Sobre todo porque las sales de boro, insecticidas ignífugos y fungicidas naturales, que se utiliza en algunas guatas de celulosa o lana de oveja, consideradas por mucho tiempo inofensivas, fueron clasificadas en noviembre de 2008 como neurotóxica, cuando se inhala.

Todavía no disponemos de datos de los valores de umbral, pero el principio de precaución invita a protegerse.

La barrera de vapor y el revestimiento exterior, debidamente instalado, evitará el contacto de estos  tóxicos, con los ocupantes de la casa.

Nuestros criterios para la comparación

Entre los criterios técnicos presentados en este primer cuadro, figura la lambda,(λ) que es un coeficiente de conductividad térmica (en W/mK), que proporciona información sobre la capacidad aislante de un material.

Cuanto menor es el lambda, mayor es su capacidad de aislamiento.

La mayoría de los aislantes tienen un lambda situado a unos 0.040.

Hay que tener cuidado con los documentos comerciales, que sólo indican “0.04” ya que el tercer dígito después del punto decimal es importante. Hemos decidido deliberadamente no tomar este criterio comparativo en las tablas de comparación de las páginas siguientes ya que los fabricantes, rara vez calculan el lambda de la misma manera.

Sin un método común, la comparación sería necesariamente parcial. Para comparar los espesores de las familias de aislamiento con un mismo rendimiento térmico, se optó por tomar una resistencia térmica, R (m 2 K/W) de 5, que corresponde a un buen aislamiento de las paredes. R se obtiene dividiendo el espesor de un material (en metros) por su lambda.

La capacidad higroscópica es la capacidad de un material para absorber el exceso de vapor de agua cuando el aire está demasiado húmedo y devolverlo cuando se seca.

El coeficiente de resistencia a la difusión del vapor de agua (µ), por su parte, indica la capacidad de un material para permitir la difusión de vapor de agua. Más µ, mayor será la resistencia y menor es el vapor de agua que puede pasar a través de la pared. Este valor (sin unidades) es interesante para componer la máxima  capacidad transpirable de la pared.

La resistencia al fuego se rige por Euroclases. La clase A se refiere a productos que contribuyen poco o nada al desarrollo del fuego. En cambio, en la clase F se encuentran los materiales sin ninguna característica contra la propagación del fuego.

El desfase de un material juega un papel importante en la confortabilidad de la vivienda en verano.

Representa el tiempo entre el momento en que la temperatura es más alta en el exterior y el momento en que es más alta en el interior. Se dará preferencia en las zonas de sobrecalentamiento estival a un aislamiento de la azotea con un desfase de al menos 10 horas, para que la ola de calor exterior del mediodía llegue al interior de la casa durante la noche.

Guía de implementación

Para llevar a cabo un buen aislamiento, se necesita un experto en la materia. Un buen aislante colocado descuidadamente no será más eficaz que un aislante malo. Y ahí es donde radica el problema en España, ya que los profesionales capacitados en la colocación de aislamiento térmico son escasos. Según un informe que el OPEN (Observatorio Permanente de la reconversión de vivienda) publicó en julio 2008, sólo el 8% de los hogares renovados en el 2006 consiguen “un nivel de rendimiento térmico ejemplar” .

Podemos concluir que el 92% restante son viviendas repletas de puentes térmicos o de defectos de estanqueidad al aire, los errores más comunes, o que el espesor del aislamiento es insuficiente.

Para evitar contratiempos lo mejor es contactar con el área de ahorro energético de su comunidad, o con distribuidores de materiales aislantes ecológicos; estas empresas están relacionadas con profesionales capacitados para hacer un buen aislamiento. También hay técnicas para comprobar en qué estado está su aislamiento, la termografía infrarroja es una de ellas, esta técnica permite fotografiar los puentes térmicos. Y para verificar la estanqueidad al aire, existe la prueba de soplador de puerta. Pero cuidado ¡ecológico o no, el aislamiento no lo es todo! Una pared es un conjunto: estructura, albañilería, revestimiento y sellado, todo ello juega un papel significativo en la calidad final del aislamiento.

Hacer clic para ampliar. © EcoHabitar y autores

 


1.- Sistema de certificación de aislamiento en Francia.

2.- 1987: OMS clasifica la lana de vidrio y la lana de roca como posibles cancerígenos en el grupo 2B.

1997: La Directiva de la UE del 05/12 clasifica a las fibras de aislamiento de lana de vidrio como posible carcinógeno pero insuficientemente evaluadas con la posibilidad de riesgos irreversibles.

2001: OMS reclasifica las lanas minerales en la categoría 3 o sea que no son clasificables en cuanto a su potencial cancerígeno en el hombre. Aparentemente los fabricantes han trabajado para  reducir la biopersistencia de las fibras.


Este articulo apareció en el número 30 de Ecohabitar.


 

Análisis del ciclo de vida: instrumentos para cuantificar los impactos medioambiemtales

Aislamientos térmicos sostenibles para la arquitectura: aislamiento de celulosa

Los aislamientos térmicos a base de celulosa suponen una alternativa ecológica a las lanas minerales o las espumas químicas, teniendo como materia prima el papel reciclado, principalmente de periódicos, alcanzando el 75% de su composición, proporcionando altas prestaciones como aislamiento tanto térmico como acústico, de una forma más sostenible y respetuosa con el medio ambiente.

Este sistema de aislamiento no es nuevo, se utiliza en América desde su invención a finales del siglo XIX, y tuvo su auge en la crisis del petróleo de los años 70, disminuyendo posteriormente su uso debido a campañas de desprestigio del material en cuanto a sus propiedades ignífugas por empresas de la competencia.

Este gran inconveniente que podía presentar el material, su inflamabilidad, y por tanto su baja resistencia frente al fuego, se subsana incluyendo bórax, ácido bórico, o sulfato de amonio en su composición.

También se le aplican tratamientos contra ataques biológicos, siendo a su vez totalmente inocuo para las personas.

Se puede encontrar en distintos formatos: tipo manta (como las mantas de fibra de vidrio o lana de roca), celulosa suelta, para su utilización en seco, rellenando cámaras o en superficies horizontales, y celulosa proyectada, aplicada en spray, añadiendo una pequeña cantidad de humedad que se evapora en un corto plazo de tiempo, entre 24 y 48 horas.

La Asociación de Fabricantes de Aislantes de Celulosa, Cellulose Insulation Manufacturers Association (CIMA), ha estudiado las propiedades aislantes de la celulosa en comparación con las de otros aislamientos tradicionales, tan sólo superadas por las espumas de poliuretano, además de los consumos de energía, la huella de carbono, etc. superando a todos ellos en cuanto a aspectos ecológicos y sostenibles se refiere.


La siguiente tabla es un resumen de la información tomada deEnvironmental Building News del 1 de enero de 2005 y destaca algunos de los principales impactos ambientales de los tipos de aislamiento seleccionados.

Tenga en cuenta que no existe un valor R “genérico” para los diferentes tipos de aislamientos. Cada fabricante tiene valores R diferentes, así que verifique la etiqueta en el envase para recomendaciones específicas. Hemos incluido un rango para proporcionar el relativo de la comparación de los diferentes valores R de aislamiento.

Tipo Método de instalación Valor R por pulgada (RSI/m) Materias primas Contaminación en la fabricación Impactos de la calidad del aire interior Comentarios
Celulosa Relleno suelto, proyectado (húmedo), manta 3.6-4.0
(21-26)
Periódicos antiguos, guías telefónicas, borax, sulfato de amonio Inapreciable Fibras y productos químicos pueden ser irritantes Alto contenido reciclado y muy baja energía incorporada
Fibra de vidrio Manta, proyectado, manta semi-rígida 3.0-4.0
(15-28)
Arena de sílice, piedra caliza, boro, vidrio reciclado, resina fenol-formaldehído
o resina acrílica
Emisiones de formaldehído y alto consumo de energía durante la fabricación Las fibras pueden ser irritantes Alta energía incorporada
Lana mineral Proyectado, manta, plancha semirrígida o rígida 2.8-3.7
(19-26)
Escoria de alto horno de mineral de hierro, roca natural, aglutinante fenol-formaldehído Emisiones de formaldehído y alto consumo de energía durante la fabricación Las fibras pueden ser irritantes Alta energía incorporada; El tablero rígido puede ser un drenaje y un aislador excelentes de la fundación
Algodón Manta 3.0-3.7
(21-26)
Trozos de algodón y poliéster (especialmente denim) Inapreciable Considerado seguro Alto contenido reciclado y muy baja energía incorporada
Espumas de poliuretano para pulverización de células cerradas Revestimiento por aspersión o en aerosol sobre cubierta 5.8-6.8
(40-47)
Combustibles fósiles; HFC-24.5fa agente de soplado; Retardante de llama no bromado Alto consumo de energía durante la fabricación; Potencial de calentamiento global del agente de expansión de HFC Muy tóxico durante la instalación (respiradores o aire suministrado requerido); Permitir varios días de ventilación antes de la ocupación Energía incorporada muy alta
Espuma de poliuretano de baja densidad de celdas abiertas Relleno de la cavidad de pulverización 3.6-3.8
(25-27)
Combustibles fósiles y soja; Agua como agente de soplado; Retardante de llama no bromado Alto consumo de energía durante la fabricación Muy tóxico durante la instalación (respiradores o aire suministrado requerido); Permitir varios días de ventilación antes de la ocupación Energía incorporada muy alta

 

http://www.cellulose.org/CIMA/TableEnvironmentalFactsMaterials.php

ISOBIO, Proyecto Europeo para desarrollar materiales de Construcción naturales a gran escala

ISOBIO da nombre al proyecto de Desarrollo de Materiales de Aislamiento de Altas Prestaciones a partir de Agregados Bio-derivados. El proyecto europeo, que empezó en febrero de 2015 y dura 4 años, pretende desarrollar nuevos materiales aislantes y revocos a partir de la combinación de agregados de materiales naturales, como fibras vegetales y residuos agrícolas, y aglomerantes biológicos.

El proyecto ISOBIO tiene una duración de cuatro años.

El proyecto se engloba dentro del contexto de Horizon2020, programa de investigación de la Unión Europea, en el apartado de Materiales para la Envolvente de los Edificios. Y este plantea:

  • Reducción de la energía y el CO2 embebido a nivel de producto de la construcción.
  • Mejora de las prestaciones aislantes de los aislamientos desarrollados.
  • Reducción de costes de producción.

El proyecto abarca desde el estudio y elección de los materiales de origen biológico hasta la implantación en el mercado europeo, pasando por el desarrollo, la industrialización y el análisis de los productos resultantes. Este proceso se ha dividido en paquetes de trabajo, que se desarrollan a lo largo de estos 4 años de duración y que implican unos resultados concretos para cada uno.

Desarrollo de los Paquetes de trabajo

Los primeros paquetes de trabajo se han centrado en la caracterización de bio-agregados, materiales biológicos que actúen como aglomerante y la compatibilización de componentes para crear materiales estables, con propiedades aislantes que puedan conformar productos fiables y durables en el tiempo. Desde el inicio del proyecto y durante todo el proceso, hay un equipo de trabajo encargado de realizar el análisis de ciclo de vida y de costes, desde el material base hasta los productos aislantes y de revoco resultantes del proyecto.

Una vez desarrollados los materiales, hay otros paquetes de trabajo donde se desarrollan los productos concretos, definiendo el formato, sistemas de instalación, usabilidad del producto,… Además se definirá el proceso de producción e industrialización de los productos.

El proyecto tiene una fase de ensayos, en el que se testearán prototipos en diversos climas y se realizarán simulaciones dinámicas con software especializado como DesignBuilder-EnergyPlus y WUFI Pro para comprobar y optimizar las propiedades térmicas e higrotérmicas.

Durante todo el proyecto también hay un paquete de trabajo dedicado a la explotación y difusión del trabajo y de los productos resultantes, que estudia y planifica su inclusión en el mercado de la construcción actual.