Beetle’s house de Terunobu Tujimori

Beetle’s house “La casa del escarabajo” es el nombre de la casa en el árbol diseñada por el arquitecto japonés Terunobu Tujimori. El diseño de la pequeña vivienda está revestido de tablas de pino negro carbonizado con la técnica Shou Sugi Ban, y sin duda el nombre de la casa hace referencia al color del escarabajo. Este tipo de madera crea una textura única que preserva la madera y extiende la vida útil del edificio. La estructura, al igual que otras obras de Terunobu Tujimori, pretende pasar por alto todos los estilos arquitectónicos, devolviendo el acto de la vida a un estado más primitivo. Esta casa está diseñada para albergar la tradicional ceremonia del té japonés. Solo se puede acceder a través de una escotilla pequeña en el piso desde la cual los visitantes entran desde una escalera.

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Este proyecto promueve una actitud hacia la arquitectura donde “habitar” significaba algo más que simplemente encontrar refugio. El edificio invita a la participación del espectador. El entorno vuelve a despertar la capacidad de las personas para habitar el espacio arquitectónico tanto a nivel físico como emocional.

Gran parte de la arquitectura de Terunobu Tujimori tiene como objetivo reconfigurar nuestra visión del paisaje natural que nos rodea. Al llegar a esta sala de té ‘flotante’ a través de una escalera, los visitantes son recompensados ​​con una vista elevada de los alrededores. El exterior de madera chamuscada y ennegrecida, con su superficie texturizada y táctil, representa un extremo de la materialidad. El proceso de quemar la madera también actúa para preservar el material de construcción, lo que aumenta la vida útil de la estructura.

Shou Sugi Ban quemando la madera

La madera, material único para una construcción sostenible

El martes 5 de junio se celebra el Día Mundial del Medio Ambiente, una jornada para concienciar e implicar a individuos y colectivos en la responsabilidad compartida de conservar y mejorar el entorno. Se estima que el 30% de las emisiones de CO2 -principales causantes del cambio climático- en Europa procede de los edificios, que consumen el 40% del total de la energía. En nuestro país “el ladrillo” nos dejó un extenso parque de viviendas de bajas calidades en cuya construcción se omitieron los criterios relacionados con la sostenibilidad.

En un modelo de construcción sostenible, más respetuoso con el medio ambiente, la madera recobra su protagonismo. Si el acero fue el material de la arquitectura del siglo XIX y el hormigón  el del XX, a madera es el material del siglo XXI. Recurso natural, renovable, reutilizable y biodegradable, óptimo en una economía circular, la madera atesora un conjunto de beneficios medioambientales que la diferencian del resto y hacen que sea única.

Cambio climático

El cambio climático nos advierte de que no podemos continuar con un sistema de construcción pernicioso, tan demandante de energía y emisor de gases de efecto invernadero. En este sentido, la madera requiere mucha menos energía en el proceso de transformación -de materia prima a material de construcción- que el acero o el hormigón. Por ejemplo, en el edificio de cinco plantas que House Habitat construyó en el distrito barcelonés de Gracia, las emisiones de CO2 resultantes de la fabricación de la estructura de madera fueron cinco veces más bajas que si se hubiera realizado en hormigón, y ocho que en acero.

La madera, además, es el único material de construcción que sigue absorbiendo y almacenando CO2 de la atmósfera a lo largo de toda la vida útil del edificio. Algo muy importante sobre todo en entornos urbanos donde la concentración de emisiones es elevada. Por tanto, de las dos maneras que existen para reducir el CO2 de la atmósfera: evitar las emisiones o detraerlo y almacenarlo, la madera es el único material que aúna ambas capacidades.

Proteger los bosques

El empleo de madera para la construcción garantiza asimismo, por medio de una gestión responsable, controlada y económicamente viable, la preservación de los bosques, sumideros naturales de dióxido de carbono. Las principales organizaciones medioambientales, como FSC o PEFC, afirman que el aprovechamiento sostenible de los recursos forestales es la única garantía de de su supervivencia.

Los árboles jóvenes -plantados para obtener la madera- absorben más CO2 que los maduros, los cuales finalmente se mueren y se pudren, devolviendo su almacenamiento de CO2 a la atmósfera; mientras que la mayor parte del CO2 de los árboles cortados en un bosque bien gestionado sigue almacenada a lo largo de la vida útil del producto de madera resultante.

Ahorro de energía

La madera es uno de los materiales de construcción que mejor aíslan, tanto del frío en invierno como del calor en verano. Es un material idóneo para cumplir con los exigentes estándares de baja demanda energética de la construcción pasiva o de consumo de energía casi nulo (nZEB). Si el consumo de energía es menor, contaminaremos menos el entorno.

Fuente: House Habitat (www.househabitat.es)

Empresas gallegas desarrollan un tablero ecológico ultrafino para construcción sostenibl

Tres empresas gallegas, coordinadas por el Clúster da Madeira e o Deseño de Galicia (CMD) han desarrollado un tablero ecológico ultrafino para aplicar en construcción sostenible.

Se trata de un proyecto de I+D, en el ámbito de la industria 4.0, desarrollado por las empresas Betanzos HB, Aliusporta (Portadeza) y Puertas Betanzos, con la coordinación del Cluster da Madeira e o Deseño de Galicia (CMD).

Entre julio de 2017 y marzo de 2018 los miembros del consorcio han trabajado para conseguir aplicaciones novedosas de Tablex, tablero hardboard de madera, libre de colas y de formaldehido bajo el acrónimo Board2Door.

Betanzos HB, que produce desde 2015 este tablero en espesores de 2 mm como mínimo, ha logrado implementar tecnología y reingeniería de procesos para conseguir bajar la medida hasta los 1,8 mm de tal forma que se minimizase el consumo de material sin comprometer las prestaciones técnicas.

Mientras, los otros dos socios avanzaron en el desarrollo de productos finales. Aliusporta (Portadeza) concentró su trabajo en la realización de exhaustivos controles de calidad a nivel de acabados y de estabilidad, así como en los procesos de recubrimiento polimérico y mecanizado para la producción de puertas.

Por su parte, Puertas Betanzos participó desarrollando componentes constructivos basados en los nuevos tableros así como soluciones de unión específicas para Tablex. Los desarrollos dieron como resultado aplicaciones específicas para paredes y techos técnicos, con lo que se definió un conjunto de soluciones constructivas que suponen una alternativa a los paneles de cartón yeso.

Nuevos productos en el mercado

Como resultado del proyecto, se han lanzado al mercado nuevos productos para la construcción de viviendas, oficinas y locales, basados exclusivamente en madera gallega. Se trata de un catálogo de soluciones innovadoras basadas en materiales renovables que mejoran el perfil medioambiental de la construcción tradicional.

El Ministerio de Economía, Industria y Competitividad, valora de forma favorable este proyecto de industria 4.0 para el desarrollo de productos paramétricos basados en Tablex, y lo apoya económicamente a través de la convocatoria para el apoyo a Agrupaciones Empresariales Innovadoras (AEI) con objeto de mejorar la competitividad de las pequeñas y medianas empresas.

House Habitat recibe el premio ‘Obra Sant Josep’ por el edificio plurifamiliar de madera en Sants

House Habitat ha obtenido el premio ‘Obra Sant Josep’ que otorga el Gremi de la Fusta a la obra de la ciudad o de la comarca más destacada por la utilización de la madera, ya sea como elemento ornamental o estructural. El galardón fue entregado durante la tradicional cena de hermandad del Gremi, celebrada en el Club Deportivo Terrassa Hockey.

El Gremi de la Fusta concede sus premios anuales con motivo de la festividad de San José, patrón de los carpinteros, fecha en torno a la cual la asociación empresarial organiza diferentes actos. Este año, la junta directiva de la entidad fundada para defender los intereses del sector de la madera y el mueble, ha reconocido la labor llevada a cabo en la construcción del edificio plurifamiliar en el barrio de Sants (Barcelona), por sus características singulares de diseño y la utilización de la madera.

Para House Habitat supone un honor recibir el reconocimiento de una entidad del prestigio y arraigo como es el Gremi de la Fusta. La madera se ha utilizado en construcción desde siempre y estamos convencidos de que es el material del futuro, por su menor impacto medioambiental y su contribución a combatir el cambio climático, así como sus cualidades relacionadas con la salud y el confort“, afirma Pere Linares, responsable de House Habitat. “El premio nos llena de ilusión y motivación para seguir poniendo nuestra ‘viruta de madera’ (granito de arena) en el camino hacia una Barcelona y una Catalunya más sostenibles“, añade.

Edificio de Sants

El edificio plurifamiliar de cuatro plantas con estructura de pilares y jácenas de madera situado en la calle Melcior de Palau, tiene la particularidad de que en el proyecto de construcción se preservó la fachada existente, que data de 1895 y está catalogada como histórica por Patrimonio.

Lejos de suponer un obstáculo, el diseño del arquitecto Pau Benach consiguió su integración en el nuevo edificio dotándole de una estética única que entronca la tradición arquitectónica de la ciudad con la innovación que representa la construcción con madera y de baja demanda energética.

En el edificio, que alberga cuatro viviendas, se combina la utilización de técnicas para lograr altos resultados de eficiencia energética con el empleo de materiales saludables. Así, además de las cualidades propias de la madera, el aislamiento se reforzó con paneles de fibra de madera y celulosa reciclada insuflada. También se instaló un sistema de renovación de aire con recuperador de calor, que ahorra energía a la vez que mejora la calidad del aire interior que respirarán sus habitantes. Para calentar el agua se emplea una fuente de energía de origen renovable como es la aerotermia. Para el acabado de la fachada se ha elegido mortero de silicato aplicado sobre panel de fibra de madera, así como tabiques pluviales laterales.

House Habitat es una empresa de contrastada trayectoria especializada en construcción sostenible con madera como material estructural con sedes en Barcelona, Girona e Islas Baleares. Entre sus obras más reconocidas, además de la de Sants, destaca el edificio de cinco plantas con estructura de madera en el distrito de Gracia, realizado en 2015 como edificio más alto de Barcelona construido con este material natural, renovable y reutilizable; o ‘Esencia Mediterránea’, primera construcción a pie de playa en Catalunya en recibir el certificado Passivhaus, el estándar más exigente del mundo en eficiencia energética en la edificación.¡

Creciente interés por la construcción en madera en España

Tras la crisis económica de los últimos años, la construcción va recuperándose, siendo la construcción en madera la que más ha crecido y está creciendo en los últimos tiempos, tanto la construcción de viviendas como de edificios para cualquier tipo de uso. También han aumentado las remontas y las edificaciones verticales. La madera, como material natural, renovable y reutilizable, es uno de los protagonistas de la economía circular. 

Las edificaciones pasivas reducen las emisiones de carbono; son más eficientes en el consumo de energía; dependen muy poco de la red eléctrica; contribuyen a aumentar la concienciación ambiental y suponen un gran ahorro económico (entre un 75% y un 90% menos que una vivienda tradicional). Poco a poco este tipo de construcciones se van implementado. En la actualidad España está copiando los modelos de Europa de hace 40 años. La sociedad de hoy es cada vez más consciente de que hay que cuidar el medio ambiente.

Esta empresa está especializada en construcción industrializada de edificios de consumo energético nulo o casi nulo, con criterios de arquitectura bioclimática, pasiva y de máxima eficiencia energética, obligatorios para la edificación pública a finales de este mismo año.

Durante 2017 la compañía de edificación sostenible ha realizado numerosos proyectos, entre los que destacan la finalización de 2.000 m² de fachadas del Centro de Medicina Comparativa y Bioimagen de la Fundación Institut d’Investigació en Ciències de la Salut Germans Trias i Pujol de Badalona (Barcelona), el montaje en tan solo tres semanas de los 1.000 m² de estructura y envolvente del renovado Hotel-Balneario de Yémeda (Cuenca) o la certificación de su primera vivienda Passivhaus en Barcelona.

En la actualidad ARQUIMA cuenta con 25 proyectos en marcha, tanto de viviendas unifamiliares y plurifamiliares como de edificios de equipamientos públicos y privados.

El equipo de ARQUIMA, liderado por José Antonio González, está convencido de que “así como el acero fue el material del siglo XIX y el hormigón el material del siglo XX, la madera será el material del siglo XXI”.

ARQUIMA ofrece una alternativa respetuosa con el medio ambiente, con la salud de las personas y energéticamente eficiente para reducir el exceso de emisiones de CO2 en el planeta. El tipo de madera utilizado por ARQUIMA para la envolvente de los edificios es el abeto KVH certificado. ARQUIMA sólo utiliza materiales con una mínima huella de carbono, como la madera de bosques gestionados de manera sostenible y certificados con sellos PEFC (Programme for endorsement of Forest Certification Schemes) y FSC® (Forest Stewardship Council).

Las envolventes de los edificios se realizan completamente en la fábrica de ARQUIMA y se transportan los módulos en 2D en camiones hasta el lugar del montaje, donde, con la ayuda de una grúa se monta de manera rápida y limpia. Como las paredes llevan ya integradas las carpinterías exteriores y el revestimiento de fachada, el montaje es muy rápido y además la obra no necesita andamios y apenas genera residuos.

Este tipo de edificaciones aportan más rapidez de ejecución, más confort térmico y más calidad del aire interior. El coste económico constructivo puede ser ligeramente superior al de la construcción tradicional, pero se amortiza en pocos años ya que su ahorro energético es de hasta un 90% respecto a las construcciones tradicionales. El plazo de ejecución puede llegar a reducir en un 50% el plazo de una obra tradicional, y esto, en sectores como el hotelero o el de los promotores inmobiliarios, puede generar muchos beneficios.

Para más información:  www.arquima.net

Shou Sugi Ban quemando la madera

Shou Sugi Ban, en japonés 焼杉板 significa literalmente “tabla quemada de cedro”, es la palabra utilizada para describir la técnica centenaria Japonesa de carbonizar, “Sugi”, las tablas de cedro que se emplean en recubrimientos de fachadas, suelos y vallas.

Esta técnica tiene sus orígenes en unos carpinteros japoneses que buscaban un acabado artístico y duradero con madera recuperada de las playas. Al estar en el mar, la madera expuesta al agua salada era muy valorada por su apariencia y durabilidad.

Al ser muy cotizadas, pero escasas, los artesanos japoneses comenzaron a buscar otra técnica para embellecer y proteger la madera y así descubrieron que el fuego puede dar un resultado bonito, económico y duradero.

Shou Sugi Ban era una técnica común a partir del siglo XVIII, posiblemente es más antiguo, aunque sufrió un declive en el siglo XX a consecuencia de la abundancia de materiales baratos como el hormigón, el plástico o el aluminio.

En los primeros años de siglo XXI comenzó el renacimiento de Shou Sugi Ban a manos del arquitecto japonés Terunobu Fujimori siendo visto como una técnica vanguardista en Japón, Estados Unidos y Europa.

Esta técnica tiene sus orígenes en unos carpinteros japoneses que buscaban un acabado artístico y duradero con madera recuperada de las playas. Al estar en la mar, la madera expuesta al agua salada era muy valorada por su apariencia y durabilidad.

Al ser muy cotizadas, pero escasas, los artesanos japoneses comenzaron a buscar otra técnica para embellecer y proteger la madera y así descubrieron que el fuego puede dar un resultado bonito y duradero.

Shou Sugi Ban era una técnica común a partir del siglo XVIII, posiblemente es más antiguo, aunque sufrió un declive en el siglo XX a consecuencia de la abundancia de materiales baratos como el hormigón, el plástico o el aluminio.

En los primeros años de siglo XXI comenzó el renacimiento de Shou Sugi Ban a manos del arquitecto japonés Terunobu Fujimori siendo visto como una técnica vanguardista en Japón, Estados Unidos y Europa.

Acabados y usos

El acabado puede variar desde profundamente carbonizado “piel de cocodrilo” hasta un ligero quemado. Según el deseo de los clientes es posible cepillar y tratar las tablas para variar la textura y color.

Fachadas, suelos, vallas, tarimas exteriores, muebles y casi cualquier artículo de madera es apropiado para tratamiento con Shou Sugi Ban. Su uso en interiores, tiendas y exposiciones da un efecto vanguardista/artístico/moderno.

 

Los acabados varian de entre una simple veladura hasta una superficie carbonizada.

Los acabados varian de entre una simple veladura hasta una superficie carbonizada.

Ecológico

Los productos para el tratamiento de la madera más modernos y ecológicos requiere una reaplicación periódica debido al efecto de la luz ultravioleta. En Japón, un país con una clima bastante húmedo, las fachadas exteriores con tablas Shou Sugi Ban pueden tener una vida útil de hasta 60 años, incluso en algunos casos hasta 80 años. El diseño y montaje también pude afectar a la vida útil.

Después de muchos años tratando la madera con productos altamente tóxicos Shou Sugi Ban es un tratamiento ecológico que también puede ofrecer un grado de protección contra el fuego, los hongos y los insectos.

Uno de los efectos del fuego es que la capa exterior de la celulosa es eliminada, material más blando e inflamable que las capas de lignina del interior.

Almacén/taller con la técnica Shou Sugi Ban

El proyecto principal, la rehabilitación de una casa, incluye la construcción de una caseta/almacén.

Tradicionalmente estos almacenes se construyen enteramente de piedra, sin cimentaciones y con un techo de losa o teja árabe. En los últimos 40/50 años se ha visto un cambio radical en los materiales y técnicas utilizadas para la construcción, por ejemplo para las cimentaciones con plancha de hormigón, estructura de bloques revocada con morteros de cemento y techo de chapa o uralita.

Que el proceso sea rápido y económico, bajo en mantenimiento y, sobre todo, fácil de construir, hace que sea la solución más pragmática, y económica.

Shou Sugi Ban

Una caseta de madera

En nuestro caso el proyecto está situado en las afueras de una aldea, con unas vistas espectaculares, y es importante que la estética encaje con el paisaje que le rodea. Larga vida útil, cumplir un presupuesto económico y el empleo de técnicas de bioconstrucción son algunos de los elementos tenidos en cuenta en el diseño de esta caseta. Parte del proyecto para reformar la casa era una ampliación de la superficie en la cara norte –una galería de madera– y la construcción de un gallinero. A todo esto se sumó la idea de construir una caseta de madera. En principio se tuvo en consideración comprar una caseta prefabricada, pero el coste, la calidad, la estética, además de la necesidad de excavar y hacer una plancha de hormigón, desecharon la idea.

Inspirado por el hórreo –la caseta tradicional en Galicia– el diseño original fue modificado durante la construcción por razones prácticas. En vez de hacer toda la construcción al mismo tiempo realizamos varios modelos por separado y se montó la estructura por partes.

La imagen que se tiene de la madera como material de construcción en España es bastante negativa a pesar del bajo nivel de humedad que existe en muchas zonas. Con esta percepción el consenso general es que, a la hora de tratar la madera en construcción, es imprescindible el uso de productos altamente tóxicos.

Proceso de quemado de las tablas del exterior con un soplete de butano.

Proceso de quemado de las tablas del exterior con un soplete de butano.

En contraste, la madera es un material utilizado muy a menudo en el norte de Europa, sobre todo en construcción de cubiertas y techos en el Reino Unido. Hace muy poco fue obligatorio el tratamiento de maderas si se quería obtener permiso de construcción. Hoy en día el diseño, la elección del tipo de madera en relación a la cantidad de lluvia a la que se expone y la capacidad que tiene la madera para secarse son factores más importantes.

Construida con madera, la estructura se levanta sobre una serie de piedras para facilitar el flujo del aire, combatiendo la humedad.

La fachada se construye con madera de alerce (Larix decidua) resistente a la humedad, utilizada tradicionalmente en la construcción de barcos.

La colocación, a mano, de las piedras era un desafío. Para conseguir la alineación en paralelo y nivelado se utiliza un nivel de agua graduado, una escuadra de madera y un plomo con soporte en forma de “A”. Enterradas entre 40 cm y 60 cm, las piedras son calzadas sobre una grava fina en el fondo de la excavación,  rellenada con más grava, compactada y terminada con tierra.

La idea de utilizar tejas para la cubierta era la solución más pragmática, estaban disponibles en suficiente cantidad y gratis.

El tratamiento de la madera exterior es, a veces, un rompecabezas para el bioconstuctor. El aceite de linaza puede servir como un medio para evitar el crecimiento de moho. El aceite de teca puede incluir productos bastante naturales a base de trementina y ceras, pero a veces lleva mezclas de disolventes con colorante. Hay también productos a base de agua, la mayoría con una larga lista de componentes tóxicos. Barnices y gel de acrilato tienen el problema de que la madera queda sellada y la humedad no puede escapar al exterior. Normalmente la madera se trata después de montar y en el caso de barnices su aplicación necesita la eliminación de las capas viejas antes de repintar. Puedes imaginar el laborioso proceso de lijar decenas de metros cuadrados de madera montada en una fachada.

El proceso de Shou Sugi Ban tiene su trabajo y para mantener sus calidades estéticas uno puede repasar periódicamente la superficie con un trapo mojado con aceite o dejar que la madera cambie naturalmente bajo los efectos del paso del tiempo.

Artículo aparecido en el nº 47 de EcoHabitar. Otoño 2015

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Aportación


Timber frame, sistema tradicional de entramado pesado de madera

Timber frame, sistema tradicional de entramado pesado de madera

 

“Timber frame, post & beam, oak framing” son las mismas denominaciones para un sistema de construcción tradicional de entramado pesado de madera. No hay que confundirlo con el entramado ligero, que en algunos países, también lleva el nombre timber frame.

Es un sistema integral de carpintería para construir estructuras y edificios de madera maciza, sin usar un solo clavo ni refuerzo de acero, 100% madera. Es la suma de un conjunto de uniones, ensamblajes y técnicas, desde una sencilla caja espiga hasta una compleja unión de 5 piezas, donde hay que tener en cuenta las fuerzas de compresión y tensión de la estructura.

Tras casi 2000 años de historia aún sigue desarrollándose

Como sistema es completo, y muestra precedentes de cómo construir con madera muy superiores a los métodos modernos que utilizamos hoy en día.

Utilizando maderas macizas como el roble, abeto Douglas, pino o castaño, con este sistema se puede realizar todo tipo de estructuras. La fuerza y la clave no sólo reside en las vigas y sus dimensiones, sino también en el conjunto de piezas, encajes y medidas realizadas por el carpintero para asegurar una estructura sólida e integral.

El conjunto forma una estructura de madera maciza que queda vista desde el interior y, a veces, desde el  exterior del edificio. Las maderas y las uniones están a la vista y son parte de la estética del edificio, normalmente se tratan con aceites naturales y ceras o, simplemente se deja sin tratar, en su forma natural; las vigas representan una gran obra de arte estructural.

Las técnicas que se usan para construir un “timber frame” prácticamente no han cambiado en muchos siglos, son sistemas de “layout” (trasposición) que siguen los mismos principios y reglas de construcción, la diferencia es que hoy hay máquinas eléctricas portátiles que facilitan una fabricación más rápida.

Cada madera se comporta de forma distinta, el diseñador y el carpintero tienen que ajustar sus técnicas y las uniones a la materia prima empleada, no sólo para dimensionar las vigas en relación a las fuerzas y cargas del edificio, sino también las uniones individuales y adecuar los cambios.

Históricamente utilizaban madera seca y madera verde, maderas con un nivel de humedad muy por encima del 20%. Actualmente, en Inglaterra, el sistema está basado casi exclusivamente en roble verde, sólo se utilizan piezas secas para fines específicos, donde el movimiento debe ser el mínimo o cuando las piezas son más finas y suelen moverse más. En EE.UU., y en otros países europeos, usan una combinación de las dos, depende de la estructura que estén trabajando. Se pueden conseguir vigas de grandes dimensiones, secadas en hornos al vacío, aunque lo más común es utilizar vigas en verde. En el caso de la madera verde, el carpintero y el diseñador tienen en cuenta las dilataciones previstas y toman medidas para mantener la fuerza de cada unión.

Lo más ecológico y natural es utilizar vigas verdes; los hornos de vapor para secar la madera usan grandes cantidades de energía, aun en este caso, resulta una opción sostenible y ecológica, puesto que estas estructuras durarán cientos de años.

Sistemas y métodos de timber framing

Hay varios sistemas, a veces se emplea una combinación de ellos en el mismo edificio. Cada sistema se ha desarrollado en una parte del mundo que, con el tiempo se han unido y fusionado.

Scribe rule

Es el sistema más antiguo, representa una estética natural. Consiste en organizar las vigas en forma de portones, armazones, o secciones de la casa, p.ej.: una pared. Se colocan unas sobre otras, se nivelan, se aploman y se marcan las intersecciones. Así se pueden incorporar vigas de cualquier tipo, curvadas o torcidas.

Lofting

También uno de los sistemas más antiguos y que hoy seguimos utilizando. El carpintero dibuja a escala real, en el suelo totalmente nivelado, la forma del armazón o sección que está fabricando. Después coloca cada viga sobre el dibujo, apoyándolas en bloques, unas sobre otras. Como en el scribing, se aploman las intersecciones y posiciones de cada viga para marcar cada unión. Se tiene en cuenta las imperfecciones de cada viga, el carpintero copia “scribes” el perfil de cada viga, con o sin imperfecciones, en la cara de la otra viga para realizar uniones exactas y naturales. Las maderas pueden ser irregulares, sin cepillar y con su propia forma.

Una estructura de roble en verde, estilo Ingles, fabricado a mano.

Square rule

Desarrollado en EE.UU., las vigas están organizadas en líneas de vigas comunes, es un sistema de producción, donde se fabrican todas las piezas a la vez, basado en la estandarización de las mismas. Es un sistema desarrollado en Nueva Inglaterra, que se puede utilizar en espacios pequeños y en interiores. Lo más probable es que existía un recurso de vigas más perfectas y más rectas de las disponibles en Europa.

El carpintero asume que, dentro de cada viga irregular hay una viga perfectamente escuadrada. En cada intersección entre viga y viga, en los puntos donde habrá uniones, se cepillan las vigas hasta llegar a una dimensión estándar. P.ej., entre las que se van a utilizar, de dimensiones aproximadas de 20×20 cm, existe una perfecta (y menor) de 19×19 cm. Así se pueden preparar todas las vigas en serie, aunque no se disponga de todo el material para la estructura. Es un proceso de medidas y cálculos donde el carpintero trabaja con sus dimensiones estándares.

Mill rule (una ramificación de square rule)

Este sistema es el más común en EE.UU., entre otros países. Las vigas generalmente llegan bien cepilladas a cuatro caras desde los aserraderos y las imperfecciones son mínimas; se analiza cada viga para ver si está a escuadra, repasando y cepillando cada punto de unión a mano para que quede perfectamente a escuadra. No se utiliza la estandarización y no hace falta cepillar todos los encuentros a una dimensión fija y uniforme, como en square rule.

Después, utilizamos un sistema de “layout”, marcamos las uniones y realizamos las piezas trabajando en milímetros como si fuera ebanistería, utilizando líneas de tinta y otros trucos que nos permiten incorporar vigas torcidas y curvadas.

Edificaciones enteras, pueden tener cientos de uniones y toritos de madera, asegurando cada unión.

 

Organización del trabajo

El carpintero, usando los planos como guía, selecciona las vigas clasificándolas. P.ej.,busca el “pith” el corazón de la viga, para ver cerca de qué cara de la viga está, así puede determinar donde se agrietará y posicionar la viga donde menor impacto visual exista. No evita las grietas, son naturales y hermosas, la madera es un material vivo e imperfecto, sólo intenta mantener la estética e integridad estructural. Hace lo mismo con los nudos y la posición de las uniones.

En este proceso selecciona cada una, las organiza en grupos y las marca, busca las mejores características, las formas del grano etc., de las caras visibles, e intenta colocar estas caras en las habitaciones de uso frecuente o más visible pensando en la estética de cada habitación.

Después, marca todas las uniones de la estructura con uno o varios de los sistemas de “layout” (trasposición) ya indicados, el timber framer usa un sistema de numeración o categorización propio para indicar cada viga, su posición en la casa, el orden de montaje, etc.

Luego empieza el primer corte de la estructura, hoy utilizamos máquinas eléctricas para esta parte del trabajo, máquinas corrientes, sierras circulares, taladros etc. Hacemos los primeros “rough cuts”, p.ej., devastando las cajas y espiga.

Para acabar el trabajo, rematar cada unión con grandes formones de acero laminado y cepillos de mano, esta parte es muy importante para el carpintero, es tradicional y no ha cambiado en mil años. El formón debe estar y conservarse muy afilado. Los actuales, de fabricación en serie, no tienen esta calidad y hay pocos lugares que los fabriquen adecuados para “timber framing”.

Un timber framer limpiando una caja con su formón, tras el primer corte de la viga.

La CNC

Hay empresas en EE.UU. que emplean máquinas de control numérico para fabricar partes de la estructura, aún así, el carpintero tiene que hacer todo el proceso de diseño, selección y calificación de maderas,  las partes más elaboradas o aquellos elementos que la máquina no puede hacer.

CNC puede ser muy útil para trabajos muy repetitivos de edificios muy grandes.

Pero en cualquier caso el carpintero tiene que buscar la posición de cada unión en la viga para evitar nudos, formas raras en el grano y otros elementos que puedan debilitar la estructura, una maquina de CNC no puede hacerlo y no existe control sobre la integridad de la estructura final.

Fabricando a mano siempre es la primer opción, un proceso totalmente artesanal. Los ejemplos más atractivos de “timber frame” son los que incorporan piezas naturales y curvadas, aprovechándolo todo de la madera, las maquinas de CNC no pueden hacer esto y solo pueden trabajar con vigas procesadas y perfectas.

El montaje

Cuando la estructura está cortada y terminada se lija, limpia y se acaba con aceites naturales; dependiendo del taller la estructura se monta y el proceso de acabado final, se hace en obra.

Para montar el “timber frame” utilizaban palos de madera muy largos que llamaban “pikes”, cuerdas, caballos y muchísima gente para levantar secciones o “bents” de la casa entera. Hoy se levanta con grúas móviles o manipuladores telescópicos en secciones o pieza por pieza. Para estructuras pequeñas o con la gente necesaria, se puede hacer a mano utilizando poleas para evitar maquinaria. Hay que replantear el montaje cuando está en el proceso de diseño, todos los encajes tienen que ser analizados, muchos sólo tienen un trabajo específico de enganchar algunas piezas y uniones. En edificios rudimentarios no es complicado, pero cuando tenemos cubiertas de varias aguas puede ser bastante difícil de montar y hay que determinar la secuencia correcta.

Timber frame, estética, compatibilidad de interacción con otros materiales

Normalmente los edificios de timber frame los diseñan carpinteros o diseñadores especializados, que ya saben por la experiencia, lo que va a funcionar estética y estructuralmente.

Las vigas seleccionadas casi siempre son sobredimensionadas, uno de los aspectos más influyentes que marca la estética del sistema y permite que el edificio sea más robusto y duradero. Suelen ser más grandes que las que recomendaría un ingeniero. Un arquitecto puede diseñar un timber frame hermoso, pero después el diseñador/carpintero tendrá que revisarlo y asesorarle para efectuar los cambios necesarios. Cuando trabajan juntos desde el principio es cuando se llevan a cabo los mejores diseños.

El sistema puede adaptarse a formas contemporáneas. El hecho de que sistemas de “timber frame” parecidos se desarrollaran en la misma época, en distintas partes del mundo con su correspondiente arquitectura autóctona, nos muestra su flexibilidad y posibilidades.

Los mejores programas para diseñar timber frames son los de 3d; trabajar en 3d, es crucial para ver las interacciones de cada pieza, ayuda al carpintero a decidir si la unión es óptima, pudiendo evaluar los cambios necesarios. Este proceso de visualización permite al carpintero crear nuevas formas y modificar las uniones para acomodar nuevas estéticas y estilos de arquitectura. Se puede adaptar casi cualquier diseño.

Cimentaciones

Aunque es un sistema de entramado pesado, es más ligero que una casa de ladrillo. Las cargas no son uniformes, son puntuales y ofrece más opciones, además de la posibilidad de reducir hormigón. En Japón desarrollaron sistemas de cimentación sofisticados, p.ej., cimientos formados por piedras y grava de varios tamaños, que se compactan bajo cada pilar principal. Dentro de las piedras y grava, se coloca una piedra “maestra” donde se apoya el pilar. La forma de la piedra principal se traslada al pilar utilizando el método de “scribe”, esculpiéndola para que quede completamente encajada. En Japón existen templos, con más de 1000 años construidos con este sistema.

Otros sistemas que se adaptan a las normas actuales son los de “piers” o zapatas aisladas. El pilar principal se engancha en la zapata con una conexión de acero y la madera se separa del hormigón con una lámina asfáltica, chapa de cobre u otro material adecuado, para eliminar la capilaridad. El forjado de la casa estará elevado sobre el suelo, con aislante y barreras de humedad. Se utiliza menos cantidad de hormigón, por lo que resulta una solución económica.

Otro sistema ligero de hormigón es “rubble trench” (trinchera de grava) inventado por Frank Lloyd Wright. Se construyen trincheras poco profundas (dependiendo del suelo) en el perímetro de la estructura y se rellenan con grava compacta (tras instalar un sistema básico de drenaje). Encima se coloca una viga continua de hormigón de 30 cm x 20 cm, la estructura se monta sobre ella, la zapata de hormigón traslada las cargas a la piedra compacta y al subsuelo.

Cerramiento y revestimiento

Hay muchas formas de acabar una estructura “timber frame”. En EE.UU. existen bastantes ejemplos, con paredes de paja o mezclada con arcilla y encofrados (light straw clay).

El entramado ligero de madera facilita una construcción rápida y una fácil incorporación del aislante. Se utilizan viguetas de 100 mm ó 150 mm x 50 mm, entramadas cada 60 cm, en el exterior de la estructura, se pueden utilizar aislantes ecológicos como lana natural, celulosa o fibras de madera/cáñamo. Para conseguir un rendimiento óptimo y eliminar completamente los puentes térmicos, se puede cerrar con paneles de fibras de madera compuesta. Aparte de cómo acabemos las paredes externas, el sistema no restringe en ningún caso el diseño de una casa de bajo consumo energético.

Se tienen en cuenta desde el principio del proceso los detalles de la infraestructura, el sistema de fontanería, cables eléctricos etc., se pueden encajar por las vigas en algunas ocasiones, pero siempre es mejor que se instalen por los suelos y en cerramientos.

“Timber frame” es un sistema flexible, adaptable y consolidado que se ha forjado en el tiempo, totalmente compatible con la construcción ecológica actual y presenta una solución estética y éticamente superior a la construcción convencional.

Una solución moderna que proviene del pasado

Por muchas razones, el mundo de la construcción ha intentado, y sigue intentando, estandarizar la madera, con productos uniformes y compuestos como vigas laminadas, productos cuyas características se pueden calcular fácilmente.

Aunque estos productos comerciales son sostenibles hasta cierto punto y tienen su sitio en la construcción actual, no hay que castigar a un material como la madera por ser como es o por desconocimiento; utilizar un material como la madera, no sujeto a un proceso industrial, siempre es óptimo para el medio ambiente.

La madera maciza seca o verde que se emplea en estas estructuras no es estándar, se precisa de un cierto nivel de conocimiento para utilizarla adecuadamente, no debemos olvidar la madera maciza a favor de la estandarización. Ésta crea una multitud de productos comerciales, producidos en entornos industriales, uniformes, cuya mano de obra es poco especializada. Crear más productos comerciales y “soluciones” que necesitan menos mano de obra y eliminamos trabajos con alma, y esta eliminación de habilidades artesanales refuerza las divisiones en clases y posición social, cuando sólo estamos creando más trabajos en fábricas industriales y simplificando la mano de obra.

Este sistema apuesta por la mano de obra especializada, conocimientos antiguos y orgullo en el trabajo en vez de mecanización, procesos industriales y producción masiva. Se basa en otros valores, es un sistema natural fundamentado en el conocimiento directo de nuestros antepasados, en “cómo construir para siempre”.

Hay algo sereno y natural en un “timber frame”, son espacios especiales para vivir, es una forma de arquitectura humana que tiene sitio en nuestro futuro. Para construir de forma ecológica y sostenible, la respuesta no sólo se encuentra en los materiales que utilizamos, sino en cómo hacemos los trabajos que creamos y las gentes que lo hacen.

Historia

Se trata de una forma de construcción de madera tradicional con orígenes en Europa pre-medieval y que se desarrolla simultáneamente en China y Japón. Existen edificios en Inglaterra que cuentan con 900 años de antigüedad, todavía en uso. Westminster Hall, S XIII, es uno de los ejemplos más emblemáticos en el mundo. Nuestros antepasados desarrollaron un sistema íntegro de uniones de madera, para utilizar en todas los situaciones concebibles, un método para construir todo tipo de edificios y espacios.

En Inglaterra, la primera opción en madera era el roble (el “oak”), y los carpinteros que trabajaban con ella eran oak-wrights o literalmente “los que manipulan el roble”. Inglaterra tenía gran abundancia de roble y maderas nobles que no gestionaba adecuadamente.

En este sistema, estilo inglés, la vigas de las paredes perimetrales siempre estaban a la vista desde el exterior y desde el interior, los huecos entre las vigas se rellenaban con “wattle and daub” (mezclas de arcillas montadas sobre un entramado ligero de ramas pequeñas) y, finalmente, se acababa con mortero de cal.

Tras casi agotar la madera, construyendo flotas para dominar los océanos, empezaron a ser más ingeniosos, incorporando piezas imperfectas o curvadas, desarrollando nuevos métodos para utilizar estas vigas irregulares. Hoy, estos ejemplos nos parecen los más curiosos e interesantes.

Más tarde, los que emigraron a EE.UU., con los conocimientos de “timber framing”, encontraron bosques vírgenes, maderas largas y perfectas y el estilo de construcción y sus métodos evolucionaron. Estos sistemas se han fusionado y disponemos de una enorme gama de métodos, estilos y capacidades para construir, con esta técnica, cualquier edificio.

Es típico en este sistema, que las vigas estén sobredimensionadas, los carpinteros no tenían la capacidad para calcular las cargas, compresiones  y tensiones de la estructura. La única guía que tenían eran las estructuras de sus antepasados. Utilizaban y perfeccionaban las técnicas de sus antecesores, copiando los métodos, las uniones que funcionaban mejor y dimensionando las vigas como los maestros anteriores; se tardó siglos en desarrollar las técnicas y consolidar los sistemas. El proceso alcanzó su cumbre aproximadamente en el SXIII cuando se realizó Westminster Hall en Inglaterra, el nivel de conocimiento, tanto en el diseño como en la ejecución es asombroso. En Japón en esta misma época se alcanzó el cenit con la construcción de magníficos templos.

 

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Aportación


Mas contenido

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El edificio de madera más alto del mundo

Construir con madera

Antes incluso de la edad de piedra (2.500.000 – 3.000 a.C.) la madera se convirtió ya en un material imprescindible en la vida cotidiana de la humanidad. Mantener las hogueras encendidas, elaborar sencillas armas y herramientas o construir las primeras cabañas que recubrían con pieles, fueron los inicios de este estrecho vínculo que ha perdurado hasta día de hoy.

Hablar de historia constructiva es, indudablemente, hablar de la madera como solución estructural. Desde el paleolítico, su aplicación ha permitido solventar muchos de los desafíos técnicos que la humanidad ha debido hacer frente para elaborar sus construcciones. Allí donde los asentamientos humanos se toparon con las extensiones forestales, la técnica constructiva de la madera se desarrolló, prosperó y se transmitió generación tras generación. A pesar de sus múltiples propiedades naturales, la madera se ha visto relegada en diferentes etapas de la historia a un papel secundario. Su escasez en el entorno más próximo, la tendencia constructiva de ciertas culturas, la aparición de nuevos materiales o exclusivamente motivos económicos, fueron algunas de las principales causas. Hoy en día, gracias al desarrollo de nuevas técnicas como la madera laminada y, sobre todo, al reconocimiento de sus características ecológicas y de sostenibilidad, su aplicación parece estar recobrando el protagonismo que se merece.

Tiny TIM, vivienda mínima, ecológica, autosuficiente y transportable

La idea es bien sencilla: lo pequeño es hermoso. Si eres capaz de vivir en el mínimo espacio, cómodo e inteligente, construido con un mínimo de materiales ecológicos, capaz de autoabastecerte energéticamente, capaz de depurar sus aguas, flexible, funcional y móvil vas a reducir tus emisiones de CO2 de forma radical..

Tiny Tim es un diseño que consigue un espacio habitable completo en tan sólo 13 m2. Se trata de un espacio diáfano ocupado por el salón y la cocina, donde el único habitáculo cerrado es el baño, sobre el cual se dispone un altillo donde se encuentra el dormitorio.

El uso del espacio es inteligente como en un velero. El interior de la cabina es flexible y multifuncional; el sofá también es una cama y se construyen cajas donde meter cosas en todas partes.
Tiny TIM se ha configurado con esta lógica de velero. Sobre el baño esta el dormitorio. Esto se puede llegar a través de una escalera que también sirve como armario de cocina, encimera y sofá. La cocina también está hecha a medida; el fregadero puede replegarse parcialmente para despejar el pasillo hacia el baño. El sofá se compone de tres cajas de almacenamiento que pueden colocarse en diferentes configuraciones y con las cuales se puede hacer una cama extra. La mesa se puede agrandar como se desee y también puede servir de contraventana con obturador aislado temporalmente.

 

 

 

La madera

El 90% es de madera blanda producida de forma sostenible. La madera es un material con una maravillosa combinación de propiedades. Además del almacenamiento de CO2, la madera tiene muchas más cualidades: la madera es liviana, la madera es hermosa y agradable, la madera respira, la madera aísla, la madera es fuerte, la madera es multifuncional.

En Tiny TIM, la madera se usa lo más pura posible; cuando sea posible, se usaron técnicas alternativas más sostenibles en lugar de pintura. Por ejemplo, la fachada de madera quemada y los marcos de las ventanas de Accoya®. Accoya está hecho de pino de rápido crecimiento de bosques gestionados de forma sostenible. La madera se trata con una alta concentración de vinagre y tiene una clase de durabilidad 1. Es tan buena como la madera dura tropical, pero mucho más duradera.

Tiny TIM hace un uso óptimo de todas las propiedades de la madera. ¡La madera es el material primario en la filosofía de la cuna a la cuna! Debido a que el peso de Tiny Tim es solo una centésima de una casa común, Tiny TIM economiza las materias primas.


 

Shou Sugi Ban

Shou Sugi Ban, literalmente ‘ciprés quemado’, es una técnica tradicional japonesa en la que la madera de coníferas se tuesta por un lado. Tradicionalmente, esto se hacía uniendo tres tablones a una chimenea y encendiendo un fuego en la parte inferior.

La razón original de la quema fue, irónicamente, prevención de incendios. Las casas japonesas eran en su mayoría de madera, y en los pueblos y ciudades la gente tenía miedo al fuego. Al quemar las secciones de la pared de antemano, se crea una capa de carbón ignífuga. Además, esta capa, se descubrió, ofrecía una buena protección contra plagas y hongos. En las islas de la prefectura de Kanawa, muchas casas todavía están alineadas con Shou Sugi Ban.

Paredes

Las Tiny TIM están construidas con un kit ligero y transpirable de los denominados paneles SIP (paneles con aislamiento estructural) con aislamiento de fibra de madera. Las propiedades de los paneles son su peso liviano y resistencia, lo que hace posible mantener el peso dentro de los requisitos máximos.

Energía

Las Tiny TIM son totalmente autosuficientes, capaces de abastecer de luz y agua sin conexión, gracias a la incorporación de placas solares híbridas, turbinas eólicas y una fachada verde de filtración y purificación de agua.

Los paneles solares híbridos generan energía desde tres fuentes: a través de células solares y mediante la combinación de agua caliente y aire. El agua caliente se almacena en un tanque de 500 litros de capacidad, que abastece de agua caliente sanitaria y sirve también para calefactar el reducido espacio interior, mientras que la energía excedente se almacena en dos baterías que proporcionan electricidad en días nublados y por la noche.

La fachada verde de purificación de agua, que se instala en la parte lateral de la vivienda, es la innovación más importante que se incorpora en el proyecto. La casa tiene un circuito cerrado de agua, compuesto por un depósito de 2000 litros, donde se recoge el agua de lluvia, y un sistema de filtrado de plantas, grava y bacterias capaz de reciclar el agua de la ducha, del fregadero y la orina del inodoro seco Ecosave / Separett, que dispone de un sistema separador, transformándola en agua potable con una superficie de 6 m2 de fachada. En este novedoso sistema de filtración, las plantas y las bacterias existentes se alimentan con nutrientes procedentes de las aguas residuales, como la orina, proporcionando después del filtrado nada más que agua potable.


Transportable

Tiny TIM está diseñado de tal manera que el remolque se puede quitar de debajo. Esto es particularmente útil si la casa tiene que permanecer en un lugar un tiempo más largo. La ventaja es que sin el remolque la entrada es mucho menos alta, ademas un remolque se puede usar para varios TIMs pequeños.

Imágenes: http://www.tinytimhouse.nl/

 

Tiny homes

Crece el interés por el uso de la madera certificada en la Construcción, según FSC España

FSC España ha confirmado a través de una encuesta el creciente interés de arquitectos y constructores por el uso de la madera certificada en la construcción. Cada vez más habitual en recubrimientos y decoración, su aceptación como material en estructuras es sin embargo todavía escasa en relación con el uso que se le da en otros países de la UE, por lo que un 40% los profesionales propone mejorar el conocimiento del producto y desmitificar conceptos erróneos como los de su fragilidad o precio elevado.

“La madera es un material óptimo para ser utilizado en la construcción dada su sostenibilidad,versatilidad, trazabilidad medioambiental, calidez y confort que se unen a unas extraordinarias propiedades estructurales”, explica Gonzalo Anguita, director ejecutivo de FSC España. Sin embargo, resalta Anguita, “el uso de la madera en estructuras de la edificación es todavía significativamente inferior al de otros países de nuestro entorno a pesar del potencial forestal de nuestro país”.

Para corregir este déficit y promover el uso de la madera como material bello, natural y ecológico siempre que proceda de fuentes sostenibles, e impulsar su utilización en construcciones y rehabilitaciones, FSC ha puesto en marcha el proyecto HAVE A WOOD DAY. Una iniciativa pionera en España que además de esta encuesta y reuniones con expertos tiene prevista la próxima publicación de un manual técnico para prescriptores y una guía divulgativa.

Con todo ello se pretende aumentar la conciencia y el conocimiento del uso de la madera en la construcción entre los profesionales y promotores, resaltando su huella ecológica positiva y su ciclo de vida siempre mejor que el de otros materiales alternativos, los exigentes sistemas de verificación de las fuentes sostenibles, la conveniencia de emplear maderas tropicales que no estén amenazadas por la sobreexplotación,así como el uso estructural y de los numerosos productos y soluciones constructivas con madera que en la actualidad están disponibles en el mercado.

Creciente importancia internacional

El sector de la construcción es uno de los principales usuarios de madera certificada por FSC en todo el mundo. Se prevé que crezca un 67% en 2020 y que su valor crezca de los 7,2 billones de dólares de hoy a 12 billones de dólares, lo que supondrá el 13% del PIB mundial. Hoy en día, alrededor del 25% de los titulares de certificados de FSC poseen un certificado de cadena de custodia que cubre el uso de madera para la construcción.

Al elegir maderas sostenibles y certificadas por el FSC respecto a las no certificadas, y al optar por especies madereras menos conocidas certificadas por el FSC respecto a maderas tropicales no certificadas, el sector de la construcción puede desempeñar un papel esencial en apoyar prácticas forestales responsables y detener la destrucción de los bosques del planeta para su transformación en plantaciones de soja, palma o pastos.

Encuesta entre profesionales

El objetivo de la encuesta de FSC ha sido contar en España con un diagnóstico real acerca del uso de la madera y sus derivados en el ámbito de los proyectos constructivos, base para implementar acciones futuras relacionadas con su promoción y puesta en valor.

En ella han participando 70 profesionales de alta cualificación. Por ejemplo, un 12% de la muestra ha cursado el Máster de Ingeniería de Madera Estructural de la Universidad de Santiago de Compostela que dirige el profesor Manuel Guaita.

Casi de la mitad de las respuestas confirman el uso de la madera estructural en cubiertas y forjados, así como en rehabilitaciones, destacando su eficiencia energética e importancia cuando se aplican los estándares Passive House (casa pasiva). Sin embargo, un 27% piensa que no hay buenos proveedores de madera estructural en España. Los tres criterios más importantes para elegir materiales serían, por este orden, precio, información suministrada y cumplimiento del Código Técnico de la Edificación (CTE).

A pesar de la alta eficiencia energética de la madera y su relación directa con las directivas europeas referidas a la construcción de edificios de consumo de energía casi nulo, aún no se han incorporado requisitos específicos en el CTE. La nueva ley de contratación pública sin duda podrá ayudar en este sentido.

Como muestra del desconocimiento que existe con el uso de este material, un 30% cree erróneamente que la madera nunca debe emplearse en cimentaciones, sótanos o exteriores no protegidos, mientras que para un 12% es desaconsejable en la construcción de edificios en altura.

Esta idea se contradice con la realidad de otros países, donde se levantan altísimos edificios en madera como el vanguardista edificio de 20 plantas que actualmente se construye en la ciudad canadiense de Vancouver. Y evidencia la pérdida de conocimiento entre los carpinteros y ebanistas, unos oficios de los que en España siempre hubo excelentes profesionales pero que en los últimos años han ido perdiendo importancia.

La encuesta demuestra igualmente el abandono del uso de materiales tradicionales. En este sentido, es mayoritaria en España la opinión de que la utilización de madera en estructuras constructivas tendría menos aceptación entre los clientes. De hecho, un 37% reconoce haber sustituido a petición del promotor la madera estructural por hormigón o acero, pensando que así será más fácil su venta final, cuando en realidad hacer proyectos multirresidenciales en madera puede incrementar su interés comercial.

Para aumentar el grado de aceptación de la madera en la construcción, un 40% de los profesionales propone desmitificar y mejorar el conocimiento del producto, exactamente lo que el proyecto Have a Wood Day pretende conseguir con próxima publicación de un manual técnico y una guía divulgativa enfocada a otros públicos que están en contacto directo con los clientes.

Maderas tropicales

Las ventajas de uso de las maderas tropicales son bien conocidas. El 79% de los profesionales encuestados por FSC considera que su durabilidad o mayor resistencia a la humedad las hacen muy indicadas para su empleo en exteriores.

Para un 51,2% el problema de estas maderas estaría en su falta de garantía de origen y legalidad, cuestionando así su sostenibilidad. Se piensa que a pesar de estar certificadas pueden ser el resultado de explotaciones ilegales e insostenibles.

Los costes medioambientales también se ven como un problema dado lo elevado de su huella de carbono debido a necesitar transportes más largos. Un 46,5% piensa que su alto precio es también un inconveniente a la hora de seleccionar este tipo de maderas.

Sostenibilidad de la madera

Un 75% de los encuestados conoce el certificado FSC y su significado. Para un 31% el uso de los certificados FSC es alto (70-80% de las obras) o muy alto (90-100% de las obras).

A pesar de esta aceptación, un 40% manifiesta que los clientes no lo demandan y un 70% afirma que no es requisito en obra pública. Para un 47% el uso de maderas certificadas FSC añade valor al proyecto de edificación. El 87% ve beneficioso usar maderas certificadas FSC como garantía de sostenibilidad, principalmente en el uso de maderas de procedencia no europea donde supone una garantía de legalidad, especialmente en el caso de maderas tropicales o que proceden de países con escasas garantías democráticas.

Precisamente, una reciente encuesta internacional demuestra que la marca FSC ofrece a los consumidores una clara señal de que las empresas se toman en serio la gestión forestal responsable, donde un 80% la considera una imagen corporativa positiva. Y el 85 por ciento considera la certificación FSC como una prueba creíble de la legalidad de la madera, dándoles confianza respecto a que proviene de bosques gestionados de manera responsable.

Estos resultados están respaldados por el crecimiento de la certificación FSC en el mundo. El número de certificados de gestión forestal del FSC ha aumentado un 35% en los últimos cinco años, y en el mismo período las áreas forestales certificadas por FSC han crecido en 47 millones de hectáreas, un área aproximadamente el doble del tamaño de Rumania.

Focus Group

El diálogo directo con seis arquitectos de distintos ámbitos profesionales ha permitido complementar la información disponible en la encuesta realizada por FSC España, opiniones que se han resumido en un vídeo de libre difusión disponible en este enlace: https://youtu.be/OJh0I_e-38E

Miguel Díaz, arquitecto en Ruiz-Larrea y Asociados, destaca en él cómo los clientes de una vivienda unifamiliar son más receptivos a utilizar madera en las estructuras, mientras que los promotores de grandes proyectos residenciales son más reacios.

“No hay materiales buenos o malos, hay una correcta o incorrecta gestión de ellos”, resalta Gerardo Wadel, arquitecto, doctor por Universitat Politècnica de Catalunya (UPC) y técnico colaborador de Green Building Council.

Paloma Campo Ruano, arquitecta en DL+A Arquitectos Asociados, cree que “no debemos ver la madera como un material para hacer todo el edificio, que también puede hacerse, sino estudiar todas estas compatibilidades que para el acero o el hormigón están tan resueltas. Tenemos menos cultura de la madera en España, y quizás la normativa del código técnico tiene mucho que hacer respecto a cómo se hace el control de calidad en obra de una estructura de madera”.

Federico Sáez Baos, arquitecto en ACSO Actuaciones Sostenibles en Arquitectura, destaca cómo la madera debe adecuarse al uso que se demanda. Una frondosa será más versátil para revestimientos y acabados, mientras que las coníferas tienen excelentes resultados en usos estructurales.

Toni Escudé Poulenc, arquitecto, prescriptor en ARQUIMA, lamenta la escasa presencia de maderas españolas en los mercados. “Nos interesa un material de cercanía, pues actualmente lo más próximo que estamos encontrando proviene de Francia y Austria”.