Petición al gobierno de prohibición de los ftalatos

Geles, champús, jabones, lacas de uñas, maquillajes, juguetes infantiles, papeles pintados, cables, pegamentos, suelos de PVC, envases de plástico para alimentos, tintas de impresión, ropas y tejidos, ambientadores, productos de limpieza del hogar, lacas y barnices, juguetes sexuales, material médico… Este listado variopinto es sólo una pequeña muestra de los objetos donde están presentes los ftalatos, unas sustancias químicas artificiales que se usan como plastificantes y fijadores que pueden alterar nuestro sistema endocrino, y que han sido asociadas a numerosos problemas de salud. Estas sustancias, o sus metabolitos, están presentes en la sangre y la orina de virtualmente todas las personas, según han demostrado múltiples estudios, tal es el nivel de exposición al que estamos sometidos. Por eso se los considera contaminantes universales, y también por eso urge que los poderes públicos tomen medidas urgentes para poner coto a este problema.

Esto es lo que plantea la Fundación Vivo Sano, a través de la iniciativa Hogar sin tóxicos, en un extenso y detallado informe que acaba de hacer público. Son 120 páginas en las que se revisan multitud de estudios científicos que alertan sobre la extendida presencia de los ftalatos y que los relacionan con efectos en la salud tales como deterioro de la calidad del semen, alteración de los niveles de hormonas sexuales, infertilidad, alteraciones tiroideas, bajo peso al nacer, partos prematuros, alergias, obesidad, crecimiento de células cancerosas, malformaciones genitales congénitas (criptorquidias, hipospadias), etc.

El informe de Hogar sin tóxicos también recoge una petición formal a las autoridades para que pongan en marcha cuanto antes una estrategia nacional dirigida a reducir la exposición de los ciudadanos a estas sustancias, y en especial la de los niños y mujeres embarazadas, por ser más sensibles a sus efectos. Entre las acciones propuestas está la de impulsar ante la Unión Europea una regulación más estricta sobre los disruptores endocrinos, prohibir en España la puesta en el mercado de productos que contengan los ftalatos identificados como de mayor riesgo, prohibir estas sustancias en materiales en contacto con alimentos, imponer tasas a las empresas que fabriquen o comercialicen productos con ftalatos, establecer el etiquetado obligatorio de la presencia de ftalatos en bienes de consumo, etc.

Desde Ecologistas en Acción, su responsable de Políticas de Sustancias Químicas, Dolores Romano, coincide en que la normativa actual no protege lo suficiente la salud de los ciudadanos. “Las propuestas de regulación de algunos de estos ftalatos en Europa han sido rechazadas hasta la fecha por el bloqueo de un pequeño grupo de países entre los que se encuentra España, representada por el Ministerio de Sanidad. Nuestras autoridades sanitarias deberían explicar en qué beneficia a la salud de la población española mantener estas sustancias en el mercado”, subraya.

Inhalados, ingeridos y absorbidos por la piel

Según Carlos de Prada, responsable de Hogar sin tóxicos y autor del informe, “los ftalatos son un problema que nos afecta a todos y de forma indiscriminada, porque son inhalados, ingeridos y absorbidos por la piel”. Al no unirse químicamente a los productos de cuya composición forman parte, como el PVC, los ftalatos se van desprendiendo lentamente a lo largo de mucho tiempo, lo que puede causar que se acumule en el polvo doméstico, en el aire que respiramos. A esto se suman los ftalatos que pueden llegarnos a través de la comida o, por ejemplo, a través de la piel por cremas u otros productos. El resultado es una exposición continuada.

Los estudios realizados hasta el momento demuestran que estas sustancias están presentes en el 98% de las personas analizadas. Algunos ftalatos se concentran en mayor cantidad en los niños, y se sabe que las mujeres también suelen tener mayores niveles que los hombres de ciertos ftalatos, probablemente por su mayor uso de ciertos productos de aseo y belleza. Preocupa además la exposición de mujeres en edad fértil por los efectos que estas sustancias pueden tener sobre el feto.

Además, se ha visto que el efecto de la exposición continua a varios ftalatos simultáneamente, que es lo que sucede en la vida real, puede tener efectos mucho mayores y más graves que la exposición a una sola de estas sustancias. “Es lo que se llama efecto cóctel”, explica Carlos de Prada, “y sin embargo la inmensa mayoría de las evaluaciones de riesgo que se han hecho hasta ahora no tienen esto en cuenta y establecen límites hipotéticamente seguros para la exposición a cada una de estas sustancias aisladamente, cuando en realidad nos exponemos a varias a la vez, y se sabe que el efecto combinado puede ser mucho mayor en esos casos”.

En España, más ftalatos que en Europa

Sólo en la Unión Europea se producen cerca de un millón de toneladas anuales de ftalatos. En España, el Instituto de Salud Carlos III encontró en niños españoles (de dos localidades del centro de la Península) unos niveles de ftalatos muy superiores a la media registrada en otros 16 países europeos. El estudio, realizado en 2011, fue parte de un proyecto europeo llamado COPHES/DEMOCOPHES que consistió en análisis realizados en parejas madre-hijo en esos 17 países.

Otros estudios en España han arrojado resultados aún más elevados, como el que realizó el Centro de Investigación en Epidemiología Ambiental (CREAL) de Barcelona con madres y niños reclutados para participar en el proyecto Infancia y Medio Ambiente (INMA). Los niveles del ftalato conocido como MEP eran, en el estudio del Carlos III, de 174,1 µg/l en las madres y de 169 µg/l en los niños, mientras que en el estudio de INMA eran de 324 µg/l y 755 µg/l respectivamente.

La exposición humana a sustancias capaces de alterar el equilibrio hormonal, como los ftalatos, puede tener un alto coste económico, según denuncia Hogar sin tóxicos. La Endocrine Society cifra esta cantidad entre 157.000 y 270.000 millones de euros al año en la UE, entre estancias hospitalarias, servicios médicos, caídas de productividad, bajas laborales, muertes tempranas, incapacidades, etc. En el capítulo dedicado a los ftalatos se hablaba específicamente de un coste anual de 15.000 millones de euros por la obesidad en adultos, 4.600 millones de euros por infertilidad masculina y 8.000 millones de euros por mortalidad asociada a bajos niveles de testosterona.

Pese a la evidencia disponible, las medidas adoptadas hasta ahora son muy limitadas. Hay cerca de 100 ftalatos que se usan con cierta frecuencia en todo el mundo, de los cuales 26 están registrados en las bases de datos de la Agencia Europea de Productos Químicos (ECHA). Y de ellos, 12 han sido incluidos en la lista de sustancias altamente preocupantes por sus posibles efectos para la salud. De estos 12 ftalatos, algunos requieren una autorización por la Comisión Europea previa a su utilización: BBP, DEHP, DBP y DIBP. Mientras tanto, la lista de ftalatos considerados preocupantes sigue creciendo.


Puedes bajarte el informe completo haciendo clic aquí.


Sobre la Fundación Vivo Sano: La Fundación Vivo Sano (www.vivosano.org) es una organización independiente, de iniciativa privada y sin ánimo de lucro, orientada a la salud. Trabaja para crear una sociedad más sana donde las personas se encuentren bien en todos los aspectos de su vida, disfrutando de una buena salud física y emocional, de unas relaciones constructivas, viviendo en un entorno saludable. Para ello, promueve hábitos saludables para el cuerpo, la mente, el medio ambiente y la sociedad; fomenta un nuevo modelo de atención sanitaria basado en la medicina integrativa; y vela para que instituciones y legisladores antepongan la salud de los ciudadanos a cualquier otra consideración. La Fundación Vivo Sano es la creadora e impulsora de campañas de concienciación como www.hogarsintoxicos.org y www.escuelasinwifi.org.

Toxicidad de los retardantes en los objetos cotidianos

Los científicos alertan sobre el riesgo tóxico de sustancias retardantes de llama que impregnan objetos cotidianos. Declaración de San Antonio sobre retardantes de llama bromados y clorados

La Declaración ha sido suscrita inicialmente por 150 científicos de 22 países y apoyada por el Panel Internacional sobre Contaminación Química (IPCP).

Muchos científicos están trabajando para concienciar a la sociedad acerca de graves riesgos. No obstante, la población, singularmente la española, pocas veces llega a conocer tales alertas de la comunidad científica. El Fodesam , intermediario entre la ciencia y la población, da a conocer aquí uno de estos importantes textos científicos para la que gente sepa a lo que nos exponemos.

Muchos de los objetos que nos rodean cotidianamente están impregnados en estas sustancias que acaban, por ejemplo, en el polvo doméstico que podemos inhalar.

En este caso, la advertencia tiene que ver con unos contaminantes omnipresentes en nuestro entorno más inmediato. Plásticos, tejidos y otras muchas cosas cotidianas están impregnados con ellos, y podemos respirarlos diariamente en el polvo de nuestras casas. Son sustancias que se aportan teóricamente para dificultar que ardan muchas de las cosas que nos rodean en una casa. Su volumen de toneladas utilizadas es exorbitado.

La declaración científica , que lleva el nombre de la ciudad estadounidense de San Antonio (Texas) es  esta:. San Antonio Statement on Brominated and Chlorinated Flame Retardants (Declaración de San Antonio sobre retardantes de llama bromados y clorados) http://ehp03.niehs.nih.gov/article/info:doi/10.1289/ehp.1003089. Está firmada por decenas de investigadores internacionales y dice lo siguiente:

  1. Las partes firmantes del Convenio de Estocolmo han tomado medidas respecto a tres retardantes de llama bromados que han sido catalogados en el tratado para una eliminación global. Estas sustancias incluyen los componentes de los comerciales  penta-bromodiphenyl éter y el octa-bromodiphenyl éter, con hexabromobiphenyl. Otro retardador de llama con bromo , hexabromocyclododecane, está bajo evaluación.
  2. Muchos retardantes de llama bromados y clorados comúnmente usados pueden ser transportados ambientalmente con largo alcance.
  3. Muchos retardantes de llama bromados y clorados aparecen como  persistentes y bioacumulativos, causando la contaminación de cadena alimentaria, incluyendo la leche materna.
  4. Muchas de estas sustancias carecen de la adecuada información acerca de su toxicidad, pero preocupan los datos que se acumulan de forma creciente sobre ellos.
  5. Muchos tipos diferentes de retardantes de llama bromados y clorados han sido incorporados en productos aún cuando faltaba la adecuada información toxicológica.
  6. Los retardantes de llama bromados y clorados presentes en variedad de productos son liberados a los ambientes interiores y exteriores.
  7. Los productos eléctricos y electrónicos cercanos a su fin de vida o ya en él, son una preocupación creciente como consecuencia del vertido en países en vías de desarrollo, que resulta en un tráfico ilegal de sus componentes peligrosos. Entre ellos figuran los retardantes de llama bromados y clorados.
  8. Hay una falta de capacidad para manejar la basura electrónica en una manera ecológicamente sana en casi todos los países en vías de desarrollo y países con economías en transición, lo que conduce a la liberación de sustancias peligrosas que causan daños a la salud humana y el entorno. Estas sustancias incluyen retardantes de llama bromados y clorados.
  9. Los retardantes de llama bromados y clorados , pueden aumentar la toxicidad de fuego, pero sus beneficios globales en el campo de la seguridad frente al fuego no han sido probados.
  10. Cuando los retardantes de llama bromados y clorados se queman, se forman dioxinas y furanos muy tóxicos.

Por lo tanto, estos datos apoyan lo siguiente:

  1. Retardantes de llama bromados y clorados son sustancias que preocupan por su persistencia, bioacumulation, transporte de largo alcance, y toxicidad.
  2. Hay una necesidad de mejorar la disponibilidad y el acceso a la información sobre los retardantes de llama bromados y clorados y otros compuestos químicos en productos en la cadena de suministro y en todas partes del ciclo de vida de cada producto.
  3. Los consumidores pueden desempeñar un papel en la adopción de alternativas a retardadores de llama dañinos si ellos son conscientes de la presencia de las sustancias, por ejemplo, por el etiquetaje de producto.
  4. El proceso de búsqueda de alternativas a los retardantes de llama no solo deberían incluir alternatvas químicas  sino también innovaciones y cambios del diseño de los productos, los procesos industriales, y otras prácticas que no requieran el empleo de ningún retardador de llama.
  5. Debe hacerse un esfuerzo para asegurar que tanto los retardantes de llama que se usan como sus alternativas químicas no tengan propiedades peligrosas, tales como mutagenicidad y carcinogenicidad , o efectos adversos sobre los sistemas reproductivos, sobre el desarrollo, o sobre los sistemas endocrino, inmune o nervioso.
  6. Cuando se buscan exenciones para los ciertos usos de los retardadores de llama, la parte que solicita la exención debería suministrar alguna información que indique por qué dicha exención que se solicita es técnicamente o científicamente necesaria y por qué las alternativas potenciales no son técnicamente o científicamente viables; una descripción de los procesos potencialmente alternativos, de los productos y materiales, o de los sistemas que eliminan la necesidad del producto químico; y una lista de fuentes investigadas.
  7. 1Los desechos que contienen retardantes de llama con características de contaminantes orgánicos persistentes (COPs), así como los productos y artículos, deberían ser eliminadas de tal modo que el contenido de COPs sea destruido o transformado irreversiblemente de modo que no puedan exhibir las característiicas propias de los COPs.
  8. Los retardadores de llama con características de COPs no debe permitirse que se sujeten a formas de gestión que puedan conducir a la recuperación, el reciclaje, la recuperación, la reutilización directa, o los empleos alternativos de las sustancias.
  9.  Los desechos que contienen retardantes de llama con propiedades de COPs no deberían ser transportados a través de fronteras internacionales a no ser que sea para la disposición de tal modo que el contenido de COPs sea destruido o irreversiblemente transformado.
  10. Es importante considerar la administración de producto y ampliar aspectos de la responsabilidad del productor en la gestión del ciclo de vida de productos que contengan retardantes de llama con propiedades de COPs, incluyendo productos electrónicos y eléctricos.

La revista Environmental Health Perspectives publica además un editorial en el que  desgrana algunos aspectos clave de la grave problemática ecológica y sanitaria derivada del uso de los retardantes de llama. E incide en uno de los aspectos más significativos, como es que a medida que se descubría la peligrosidad de un tipo concreto de sustancias se ponían en uso otras nuevas que generaban problemas a su vez, en una especie de ciega huída hacia adelante. (Brominated and Chlorinated Flame Retardants: The San Antonio Statement. Editorial. (Accesible en http://ehp03.niehs.nih.gov/article/info:doi/10.1289/ehp.1003088 ).

El editorial narra como enseguida se vieron los problemas generados por los polibromobifenilos (PBBs) , con cierta similitud con los PCBs, o con otros compuestos bromados como el tris(2,3-dibromopropyl) phosphate , utilizado en los pijamas infantiles, y con propiedades mutágenas y carcinógenas. Y como cuando sustancias como estas sufrieron restricciones por sus efectos sanitarios y ambientales, se incrementó el uso de los PBDEs ( polibromodifenil éteres ) que también han dado problemas. Cuenta como en 2004 la UE prohibió dos de ellos ( PentaBDE y OctaBDE ) estábleciendose en EE.UU. medidas voluntarias (!) para su retirada. Las dos sustancias pasaron a la preocupante lista del Convenio de Estocolmo sobre COPs. También alerta de como el DecaBDE  es hoy amplísimamente utilizado, a pesar de restricciones en la UE y medidas «voluntarias» en USA. Y así mismo como también las alternativas buscadas para los PBDEs, como sucede con hexabromocyclododecane y deca-bromo-diphenyl ethane, vuelven a ser conflictivas. Comentan como el Chlorinated Tris [tris(2,3-dichloro-propyl)phosphate] es mutagénico , pero que es actualmente usado como sustituto del PentaBDE en espumas de poliuretano. O que el Tetrabromobisphenol A (TBBPA) es vastamente usado en equipos electrónicos y ha sido detectado en los huevos de aves rapaces y en la leche humana, pareciendo tener propiedades  de alteración hormonal. Todas estas y otras cosas, concluyen los autores indican en el sentido de una desastrosa línea de búsqueda de sustitutos. Insisten en la posible similitud con los riesgos que en el pasado se derivaron de la extensa utilización del plomo dentro de los hogares, por ejemplo en pinturas, y todas las consecuencias que ello trajo consigo.