Detergentes

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Los detergentes modernos suelen contener un alto contenido de agentes tensioactivos petroquímicos y fosfatos que perjudican la salud (incrementan el riesgo de sufrir eccema, alergias, etc.) además de tener un gran impacto en el medio ambiente al ser una fuente de contaminación de agua y suelos.

Como primera medida se pueden elegir detergentes “amigos del medio ambiente” y detergentes de ropa libres de fosfato, prefiriendo los detergentes líquidos antes que los en polvo (que suelen tapar más los conductos de las lavadoras y los de desagüe). Si se ha de utilizar cloro se recomienda diluirlo en agua ½ taza en 5lts de agua).

Existe también la posibilidad de elaborar sus propios detergentes naturales:

Limpiadores multiuso: mezclar vinagre de malta destilado con bicarbonato de sodio, jugo de limón y aceite de lavanda.
Limpiador de cristales y quita manchas: utilizar vinagre blanco mezclado con agua: se mezcla ¼ de taza de vinagre en 1 litro de agua.
Para las hornillas de la cocina: se deja remojar en vinagre y luego se frota.
Para limpiar los pisos de madera: mezclar 1 cucharadita de cristales de sodio en 4 litros de agua. Enjuagar y dejar secar.
Madera no barnizada: lustrar con aceite de almendra, nuez u oliva o cera de abeja sin solvente de petróleo.
Maderas antiguas: aceite de linaza.
Desengrasar: vinagre blanco o jugo de limón.
Limpiador de horno: calentar el horno, humidificar las paredes y empolvar con bicarbonato de sodio o sal. Fregar y enjuagar.
Destapar una cañería: mezclar 1 taza de bicarbonato de sodio con 1 taza de vinagre. Dejar actuar 15mn. Enjuagar con agua hirviendo.
Desinfectar: En la mayoría de los casos basta utilizar agua caliente con jabón, pero se puede agregar un poco de bórax para aumentar la eficacia.
Para la bañera, lavamanos y mesada de la cocina: utilizar ¼ de taza de cloro mezclada en 4 a 5 litros de agua.
Para el wc: utilizar frecuentemente bicarbonato de sodio para quitar el sarro, dejar actuar 20mn y frotar. Evitar utilizar los desodorantes de baño que contienen un derivado de benceno.
Suavizante de ropa: el vinagre blanco es un gran suavizante de ropa que permite además que los colores se mantengan vivos. Para lograr un aroma agradable, se puede hacer hervir en 1lt. de agua flores secas de lavanda. Se agrega al aclarado final.
Insecticida: En la cocina. Un geranio o una planta de albahaca le ayudará, además de a limpiar la atmósfera, a acabar con los mosquitos y otros insectos.
Ambientador de casa: para darle a su casa un agradable aroma, se recomienda tener flores frescas en un jarrón. O bien tener un pot pourri o también utilizar la aromaterapia (el aceite no debe quemarse por más de 20mn ya que pasado ese tiempo el efecto es contrario al buscado).
Aceites estimulantes: albahaca, jazmín, menta, romero e Ylang-Ylang.
Aceites relajantes: melisa, limón, valeriana, sándalo, bergamota y lavanda.
Aceites que refuerzan el sistema nervioso: enebro, salvia, lavanda y manzanilla.

Marcos de esparto, un nuevo producto que abre el negocio a la sostenibilidad en el mercado del arte

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Fotografía ©Peris&co + ©Sanserif.es

La implantación de la sostenibilidad y la reducción del impacto ambiental llega también al arte de la mano de la colaboración entre Artespart y Sanserif Creatius, que se ha traducido en un marco 100% natural realizado en esparto y que se ha convertido en un complemento de la obra de fotógrafos como Eduardo Peris.

Este marco natural, realizado artesanalmente, abre una nueva vía de negocio al procesado tradicional del esparto, que se está perdiendo en España, al tiempo que posiciona este material natural en un sector al que hasta la fecha no había tenido acceso; El arte, tal y como ha explicado, Ana yago, directora de Sanserif Creatius.

Se trata de un material muy adecuado para proteger una obra de arte –especialmente la fotografía- por la durabilidad y resistencia de la fibra de esparto, al tiempo que decora y ensalza las piezas que acompaña de forma natural. Para demostrar las virtudes de este material, se ha realizado un tríptico con fotografías exclusivas de Eduardo Peris, pertenecientes a la colección Raw Matters –materias primas-, una serie de retratos sobre los materiales con los que trabajan los artesanos –barro, vidrio, metal…- realizados mediante body-painting y cuya dirección creativa correspondió a la propia Ana Yago.

El objetivo de esta propuesta se traduce en trasladar a la sociedad que un material “pobre” puede convertirse en un complemento indispensable de productos a los que concedemos otros valores, en palabras de la creativa valenciana.

No hay que olvidar que las fibras obtenidas de la amplia variedad de plantas silvestres del grupo de las gramíneas que agrupamos comúnmente como esparto se utilizaban casi con exclusividad para elaborar sogas, alpargatas, cestos y estropajos, como una manufactura esencial en la economía de muchos pueblos de España, según ha señalado Ana Yago, que ha destacado que estos productos han reducido su cuota de mercado y funcionalidad en la sociedad actual, con un efecto devastador entre el colectivo profesional que tradicionalmente ha cultivado y procesado este material, así como el empobrecimiento del entorno rural en el que se cultivaba.

En este sentido, Ana Yago ha recordado que el esparto forma parte de la vegetación característica de los ambientes esteparios ibéricos y que, al igual que ha ocurrido con otros productos naturales, actualmente se reconoce su valor ecológico por su importancia como protector del suelo, pero no sus prestaciones para la industria.

De hecho, en la Comunidad Valenciana apenas quedan un par de artesanos reconocidos que mantengan el cultivo y procesado del esparto, de ahí que fuera uno de los materiales elegidos por el equipo de diseñadores de Sanserif Creatius para el proyecto Esencia, una iniciativa en la que se hibrida el diseño y las técnicas artesanales para concebir un nuevo universos de objetos que promuevan la apertura de nuevos mercados para la artesanía y los oficios tradicionales que han perdido cuota de mercado.

Pervivencia de oficios

Para el coordinador expositivo, José Antonio Giménez, el objetivo principal de Esencia es ayudar a la pervivencia de las técnicas y oficios tradicionales mediante la implantación de políticas de I+D y la colaboración entre diseñadores y artesanos para desarrollar una nueva gama de productos orientados a las Nuevas Tecnologías (NNTT), el crecimiento sostenible y la innovación.

“Se trata de reconfigurar y reposicionar el catálogo de productos artesanos en el mercado dando respuestas a necesidades reales y actuales de la sociedad”, según ha explicado Giménez, que ha citado como ejemplo la relación con dispositivos electrónicos, la hibridación de espacios que mezclan tradición y tecnología o ambientes contemporáneos, o simplemente el hecho de reutilizar materiales o productos para el uso diario partiendo de técnicas tradicionales y con bajo impacto ambiental.

Entre los productos planteados junto a los marcos de esparto se encuentran, por ejemplo, “Wineries”, juego de copa y vaso de vidrio que surgen al partir en dos una botella de vino (por: Sara Sorribes + Sanserif Creatius), “Estuches florales” decorativos para botellas de vino y cava, realizados en medula de junco (por: Marifé Navarro y Sanserif Creatius) o “Fundas NNTT”, realizadas en seda tradicional valenciana y cosidas en piel para dispositivos con formato tablet o para smart-phones (por: Alfonso Torres y Sanserif Creatius).
Una muestra de la primera colección de objetos desarrollados por Sanserif Creatius y una veintena de artesanos de diversas disciplinas para la primera edición de Esencia, proyecto impulsado en colaboración con el Centro de Artesanía de la Comunidad Valenciana y la Dirección General de Comercio de la Generalitat Valenciana, puede visitarse hasta el próximo 28 de febrero en la Fundación Española para la Innovación de la Artesanía (Fundesarte).

La presencia de la muestra en  Fundesarte es hasta el 8 de marzo.

Mas info: www.sanserif.es

Campaña «hogar sin tóxicos»,

Ftalatos, retardantes de llama, compuestos perfluorados, alquilfenoles, bisfenol A, metales pesados o compuestos orgánicos volátiles son algunas de las sustancias presentes en productos tan cotidianos como los de aseo personal, cosméticos, limpieza, alimentos, muebles o menaje, al amparo a veces del secreto comercial que permite a la industria un etiquetado sin demasiados detalles
 
Nuestro entorno más inmediato, en el que pasamos la mayor parte del tiempo, está invadido por la química sintética. En 1930 el hombre producía un millón de toneladas anuales de sustancias químicas, pero hoy en día se producen centenares de millones de toneladas. Muchas son neurotóxicas, inmunotóxicas, cancerígenas o disruptoras hormonales, pero hay muchas más sin estudiar y nadie se detiene a analizar el ‘efecto cóctel’ que provocan al combinarse
Madrid, 16 de octubre de 2012.- Nuestra casa está llena de sustancias químicas que pueden hacernos enfermar. Estas sustancias están presentes en materiales y productos de uso cotidiano, a los que recurrimos. Son químicos cuyos nombres apenas suenan al consumidor o quizás jamás hayan oído hablar de ellos: ftalatos, bisfenol A, compuestos perfluorados, alquilfenoles, etc., y eso sin olvidar la creciente contaminación electromagnética a la que estamos sometidos en nuestro propio hogar. Todos estos elementos tienen efectos serios para la salud, hasta el punto de constituir una seria amenaza sanitaria. Para atajar esta situación y concienciar a los ciudadanos sobre la composición de los productos que usan a diario, la Fundación Vivo Sano ha puesto en marcha la campaña ‘Hogar sin tóxicos’, dirigida por el experto en temas ambientales Carlos de Prada y respaldada por Greenpeace.

El eje de la campaña es la web www.hogarsintoxicos.org. En ella, las personas interesadas en conocer más sobre los tóxicos químicos y las radiaciones presentes en nuestro entorno encontrarán información amplia y detallada sobre cuáles son los riesgos, qué venenos hay en nuestros hogares, qué productos de uso diario constituyen una fuente de contaminación, qué enfermedades pueden causar, qué estudios científicos respaldan esta preocupación y qué se puede hacer para mejorar esta situación. También encontrarán folletos descargables con información sobre riesgos específicos, como una guía de alimentos entre cuyos ingredientes hay disruptores endocrinos, qué químicos contribuyen a la actual epidemia de cáncer de mama o qué estudios científicos relacionan obesidad, diabetes y contaminantes químicos.

La propia Unión Europea señala a la industria como piedra angular de esta situación. Según el marco reglamentario de gestión de las sustancias químicas (REACH) vigente en el ámbito comunitario, “REACH obliga a las empresas que fabrican e importan sustancias y preparados químicos a evaluar los riesgos derivados de su utilización y a adoptar las medidas necesarias para gestionar cualquier riesgo identificado. La carga de la prueba de la seguridad de las sustancias y preparados químicos fabricados o comercializados recae en la industria”(1). Como agravante de esta situación hay que señalar la falta de percepción, por parte del consumidor, de una situación de riesgo. Detergentes, geles de baño, lociones y cremas hidratantes, ambientadores, desodorantes, perfumes, friegasuelos, sprays, pesticidas domésticos, alimentos elaborados… “Todos vienen etiquetados y eso da una falsa sensación de seguridad, porque las etiquetas no son detalladas”, explica Carlos de Prada.

Para apoyar sus palabras, De Prada muestra toda una batería de etiquetas de productos que están a la venta ahora mismo en cualquier supermercado. “Donde pone tensioactivos no iónicos puede haber, por ejemplo, alquilfenoles, entre los cuales hay sustancias que pueden ser tóxicos reproductivos. Y raro será encontrar una etiqueta donde se alerte de la presencia de sustancias tan preocupantes como los ftalatos, los éteres de glicol basados en el etileno, el 1,4 dioxane, los compuestos perfluorados, etc, y eso a pesar de que infinidad de investigaciones científicas asocian estas sustancias a problemas sanitarios incluso a niveles muy bajos de concentración. Sin embargo, a diferencia de lo que sucede con el tabaco, no se nos informa debidamente ni se nos alerta de estos riesgos”, critica el director de la campaña.

Efecto cóctel de consecuencias imprevisibles

La responsable de la campaña de contaminación de Greenpeace, Sara del Río, denuncia la falta de transparencia industrial que permite que tengamos al alcance, dispersemos por nuestro hogar o incluso apliquemos directamente sobre nuestro cuerpo sustancias químicas tóxicas de manera totalmente inconsciente. “El volumen de sustancias químicas producidas por el hombre se ha multiplicado extraordinariamente, pasando desde el millón de toneladas anuales que se producían en 1930 a los centenares de millones de toneladas que se producen anualmente hoy en día. Algunas están estudiadas, pero muchísimas no y, lo que es peor, pueden provocar efectos combinados que desencadenan un ‘efecto cóctel’ de consecuencias imprevisibles y que sólo veremos con el paso de los años si ninguna administración responsable pone remedio”, advierte.
El científico Jesús del Mazo, del Centro de Investigaciones Biológicas del CSIC, señala que existen estudios epidemiológicos y ambientales sobre el incremento de alteraciones en el ámbito de la reproducción y el desarrollo gonadal, tanto en humanos como en animales.

“En nuestro entorno cotidiano existen sustancias, llamadas disruptores endocrinos por su potencial efecto adverso en nuestro sistema hormonal, que parecen estar relacionadas con el actual aumento de cánceres testiculares, malformaciones genitales, disminución de la calidad y cantidad espermática, etc. Son sustancias particularmente activas en etapas embrionarias e incluso pueden tener un efecto transgeneracional, por lo que es urgente aumentar la investigación sobre sus potenciales efectos que permita dictar normas que nos protejan a nosotros y a las generaciones futuras”, afirma.

De hecho, según Carlos de Prada, “ni siquiera se sabe exactamente cuántas sustancias químicos hay en el mercado. Ante la exigencia de pre-registro de la regulación REACH en la UE se pre-registraron  143.835 sustancias, y de esa enorme cantidad de sustancias sintéticas que el hombre ha inventado y sacado al mercado no se ha estudiado debidamente ni un 1% sobre sus efectos sobre la salud de las personas y el medio ambiente”. De Prada recuerda que se han realizado múltiples análisis del contenido químico del polvo doméstico y se ha detectado la presencia en él de infinidad de sustancias tóxicas. “Si consideramos que cada día respiramos entre 15.000 y 20.000 litros de aire, no es de extrañar que esas sustancias, en un complejo cóctel, estén ya en los cuerpos de todos nosotros”, añade.

Un ejemplo muy estudiado de una sustancia química a la que nos exponemos en la vida cotidiana es el bisfenol A. Cientos de investigaciones científicas lo asocian a problemas sanitarios como la alteración de nuestro sistema endocrino y trastornos hormonales. Recientemente la Unión Europea prohibió su uso en biberones infantiles. “Sin embargo, el bisfenol A sigue presente en el interior de un alto porcentaje de latas de comida sin que nadie lo impida. Ni siquiera se informa de ello a los consumidores, lo cual viola su derecho a la libre elección de a qué riesgos quieren exponerse o no. Esto, evidentemente, limita nuestra posibilidad de proteger nuestra salud”, comenta Carlos de Prada.

Para poner coto a esta situación, los organizadores de la campaña han enviado misivas a los responsables de Sanidad y Medio Ambiente  del gobierno central y de las comunidades autónomas, así como a las comisiones de sanidad y medio ambiente en Congreso y Senado, reclamándoles que tomen cartas en el asunto y promuevan medidas que pongan fin a esta amenaza para la salud pública. En la página web de la campaña puede consultarse el Llamamiento a responsables sanitarios y de medio ambiente, base de la petición política.

Sobre Carlos de Prada
Carlos de Prada es periodista con una amplia trayectoria en radio, prensa y televisión, y un prestigioso conferenciante y comunicador en materias ambientales. Su labor a lo largo de cerca de un cuarto de siglo en importantes medios de comunicación le ha valido reconocimientos como el Premio Global 500 de la ONU, el Premio Nacional de Medio Ambiente, el Premio Castilla y León o el Premio Internacional Vida Sana. Es autor de varios libros (los dos últimos: La epidemia química. La crisis de salud provocada por la contaminación química cotidiana, Ediciones i, 2012, y Anti-Tóxico, Vive una vida más sana, Espasa, 2010), y es presidente del Fodesam (Fondo para la Defensa de la Salud Ambiental www.fondosaludambiental.org), entidad dedicada a dar a conocer los riesgos sanitarios y ambientales de la contaminación química.

Sobre la Fundación Vivo Sano
La Fundación Vivo Sano (www.vivosano.org) es una organización independiente, de iniciativa privada y sin ánimo de lucro, orientada a la salud. Trabaja para crear una sociedad más sana donde las personas se encuentren bien en todos los aspectos de su vida, disfrutando de una buena salud física y emocional y de unas relaciones constructivas, viviendo en un entorno saludable. Para ello, promueve hábitos saludables para el cuerpo, la mente, el medio ambiente y la sociedad; fomenta un nuevo modelo de atención sanitaria basado en la medicina integrativa; y vela para que instituciones y legisladores antepongan la salud de los ciudadanos a cualquier otra consideración.

(1)  http://europa.eu/legislation_summaries/internal_market/single_market_for_goods/chemical_products/l21282_es.htm


Mas info: http://www.hogarsintoxicos.org/

Desarrollan detergentes y productos de limpieza más eficientes y ecológicos

En la actualidad, gran parte de los detergentes y otros productos de limpieza se fabrican a partir de aceite crudo, un combustible fósil no renovable. Y aunque se ha intensificado el uso de detergentes elaborados a partir de recursos sostenibles, gran parte de ellos aún requieren compuestos producidos químicamente. Un desarrollo llevado a cabo por un grupo de ingenieros de la organización alemana Fraunhofer-Gesellschaft permitirá la producción de detergentes más respetuosos con el medio ambiente. En su elaboración se emplean recursos renovables generados a partir de la actividad de hongos y bacterias, a través de métodos biotecnológicos. Por Pablo Javier Piacente.

Los productos de limpieza, como detergentes, lavavajillas o cremas y geles de uso personal, podrán desarrollarse con técnicas 100% ecológicas, empleando hongos y bacterias y haciendo uso de diferentes métodos biotecnológicos. Esto será posible gracias a un avance llevado a cabo por un grupo de especialistas de la organización alemana Fraunhofer-Gesellschaft. El sistema supondrá una alternativa superadora en este campo, tanto con respecto a los detergentes elaborados con compuestos químicos como a los producidos mediante aceite crudo.

Hasta el momento, gran parte de la producción de detergentes y otros artículos de limpieza depende del aceite crudo para su desarrollo, y aunque los productores recurren cada vez más a los detergentes elaborados a partir de recursos sostenibles, se trata generalmente de tensioactivos producidos químicamente.

El problema de esta alternativa es que, aunque se elimina la dependencia de un combustible fósil como el aceite crudo, las sustancias producidas mediante procesos químicos son adecuadas solamente para un pequeño número de aplicaciones, debido a las limitaciones de su estructura molecular. Asimismo, su carácter químico tampoco resulta del todo respetuoso con el medio ambiente.

La investigación de la Fraunhofer-Gesellschaft parece resolver este problema, ya que hace uso de hongos, bacterias y procesos biotecnológicos, incrementando la eficacia, empleando recursos renovables y bajo un método totalmente ecológico. Este desarrollo ha sido difundido mediante una nota de prensa de la Fraunhofer-Gesellschaft y a través de un artículo publicado en el medio especializado Science Daily.

Biodegradables y eficientes

El enfoque de los especialistas del Fraunhofer Institute for Interfacial Engineering and Biotechnology incluye la producción de biosurfactantes microbianos, basados en recursos sostenibles como el azúcar y el aceite vegetal. Se utilizan los lípidos celobiosa (CL) y mannosylerythritol (MEL), ya que las pruebas han demostrado que estas variedades son prometedoras para su aplicación industrial.

Se producen en grandes cantidades gracias a la acción de ciertos tipos de hongos, y además la variedad celobiosa (CL) también tiene propiedades antibacterianas. Lo que diferencia a estos tensioactivos biológicos de sus competidores sintéticos es su mayor diversidad estructural. Además, son biodegradables, son menos tóxicos y son también muy eficientes para aflojar las grasas.

A pesar de todas estas ventajas, hasta la fecha se utilizan solamente en unos pocos productos para el hogar y cosméticos. La razón es que son costosos y difíciles de producir, con bajos rendimientos en este punto. De esta forma, los propios responsables de la investigación desarrollada en Fraunhofer-Gesellschaft creen que esta condición es uno de los desafíos a superar.

Según Suzanne Zibek, una de las responsables del estudio, para que los surfactantes naturales puedan conquistar el mercado es necesario aumentar los rendimientos de la fermentación. Para ello, los científicos están optimizando el proceso de producción con el fin de reducir los costes de fabricación.

Próximos pasos

Los especialistas están cultivando actualmente los microorganismos en un biorreactor, donde crecen en un medio de cultivo que se agita continuamente y que contiene azúcar, aceite vegetal, vitaminas y sales minerales. El objetivo es alcanzar altas concentraciones en el menor tiempo posible.

Para ello, es necesario alentar el crecimiento de los microorganismos, logrando el mayor número posible de ellos. Existen numerosos factores que influyen en el resultado, como por ejemplo el suministro de oxígeno, el valor del pH, la condición de las células y la temperatura alcanzada.

La composición del medio de cultivo también es crucial. Esto no tiene que ver únicamente con la cantidad de azúcar o aceite vegetal que se utiliza en la mezcla, sino también con la velocidad a la que se añaden. Ya se han alcanzado concentraciones de 16 gramos por litro para la celobiosa (CL) y de 100 gramos por litro para el mannosylerythritol (MEL), números más que auspiciosos.

El siguiente paso será separar los compuestos biotensioactivos desde el medio de fermentación, adaptándolos con la ayuda de socios industriales para su uso en líquidos lavavajillas, productos de limpieza o cosméticos. Las sustancias también pueden ser modificadas o mejoradas a nivel enzimático, para lograr condiciones especiales de acuerdo a cada producto. Otro avance incluye la producción de tensioactivos biológicos a partir de productos de desecho.

Texto publicado por la revista Tendencias21 (www.tendencias21.net)

Derroches energéticos

Es, a priori, una contradicción: ¿Cómo puede “consumir” un aparato eléctrico apagado? Sin embargo, estudios realizados por el Ing. Christian Couderc demuestran lo contrario*. Aclaremos, antes de seguir más adelante, que se entiende por “aparato apagado” al aparato en modo Off, sin desconectarlo de la corriente y por “aparato desenchufado” aquel aparato eléctrico desconectado totalmente de la corriente.

Introducción

El título de esta nota parece paradójico, trata del consumo de aparatos que creemos apagados pero que, en realidad, siguen siendo energizados con inútiles y sorprendentes desperdicios energéticos.
Sólo he tomado algunos ejemplos para sensibilizar acerca de estos consumos domésticos aberrantes que terminan siendo derroches inútiles porque están alimentados 24h/24h.
Para convencerlos de esta realidad apaguen todo en su casa y miren cómo sigue girando sucontador. No se trata de ser paranoicos pero sí tomar conciencia de este inútil derroche.
En la habitación de un adolescente, todos los aparatos eléctricos quedan conectados en periodos de no uso y el consumo es del orden de 150VA permanentemente desperdiciados. Desconecte uno por uno cada uno de estos accesorios para darse cuenta.

En una casa mediana (sin adolescente), con todos los aparatos apagados, excepto el refrigerador y congelador, las múltiples terminales telefónicas, lámparas de baja tensión, televisores, tienen un consumo permanente del orden de unos 100VA o sea 70€ anuales.

Medidas y método
Todas las medidas se realizaron con un vatiometro (preciso al watt o VA) lo que es suficientemente preciso para este estudio.

Algunas medidas
Como se puede apreciar algunos aparatos consumen casi lo mismo estando apagado.

Aparatos Consumo en W
Apagado Encendido
Equipo de sonido Hi-Fi Sony 23 27
Lámpara Ikea de bajo consumo 16 30
Desmodulador sat Nextvave EX310 9 13
Desmodulador Sat Radix 7300S 0 18
Desmodulador Canalsat 38 43
Televisor Panasonic 51cm 0 75
Televisor Mobile 33cm 13 41
Televisor Radiola 33cm 6 50
Videograbadora Goldstar 0 20
Videograbadora Toshiba 11 22
Lector DVD Bench 0 13
Lector DVD Siemens 0 12
PC portatil Sony Vaio (2002) 2 a 10 80 a 120
Impresora HP Laserjet 4 0 25 a 600 en espera
Osciloscopio Techtronix 15 41
Medidor de frecuencia EIP 351D 10 a 20 100
Congelador refrigerador sin objeto 0 100
Frecuanciometro 10 a 20 100

 

Consideraciones ecológicas básicas

El objetivo de este artículo no es denunciar todos los consumos inútiles ni hablar del ni hablar del indispensable, útil y superfluo. Por suerte la mayoría de los materiales eléctricos sólo consumen al estar funcionando.
Tenemos la suerte de disponer de una multitud de aparatos eléctricos que nos hacen la vida más fácil y es imposible negar el progreso. Estos aparatos nos son indispensables. Por ende sólo hablaremos de algunos casos muy particulares.
Estufas, hornillas eléctricas, cautín…

Es perfectamente normal que estos aparatos consuman varios watts al estar funcionando, sin embargo no es entendible que sigan consumiendo varios decenios de watts al estar apagados.

Refrigerador, congelador
En el caso de estos aparatos, según la marca, su potencia de consumo puede variar de una a tres veces más. Conviene, entonces, leer muy bien las fichas técnicas de estos materiales a la hora de elegirlos.

Aire acondicionado, climatizadotes, etc.
Productos de moda que son, sin embargo, anti-ecológicos por donde se los mire. Ideal para personas a las que poco les interesan los derroches energéticos o problemas de cambios climáticos.

Ordenador

En el caso del ordenador se observan dos fenómenos:

  • Aquellas personas que dejan su computador encendido porque temen los riesgos de sobrevoltaje al encenderlo. Los monitores de tubo catódico se mantienen encendidos pero con el video apagado para que la pantalla no se marque. Un computador casero, con escáner e impresora en estado de espera consumen varios centenares de watt. Los ventiladores acumulan polvo lo cual disminuye su capacidad de enfriamiento. Muchos componentes tienen una corta vida útil, en particular aquellos que giran, como son los ventiladores, discos, etc. Los MTBF (Mean Time Between Failures) son sólo del orden de 1 año (10.000 horas = 417 días = 14 meses), por ende se presentarán frecuentes fallas. Si bien es cierto que el golpe energético de puesta en marcha puede romper algunos componentes, en particular los condensadores, no se puede justificar que las personas dejen su computador encendido a menos que se trate de servidores solicitados las 24 horas del día.
  • Otras personas cortan la energía de todos los equipos mientras no los utilizan. Para una aplicación casera, es la única alternativa posible. Globalmente, además de un ahorro energético y económico evidente (de unos cientos de euros anuales) un material desenchufado será mucho más confiable a la hora de ser utilizado.

Otra razón por la que desenchufar un equipo es bueno es para protegerlo contra la posible caída de rayos.

Conclusión

Existen tecnologías baratas para equipar todos los materiales de alimentación cuyo consumo es casi nulo, a la espera de ser activados por un control remoto. Esto no cuesta más al momento de la concepción del producto. Es, entonces, escandaloso encontrarse con productos que nos las ocupen. Evidentemente esto no está indicado y es un parámetro que se desconoce al momento de la compra. Si tienen un sentido ecológico es bueno volver a la tienda si comprueban que el producto comprado sigue consumiendo escandalosamente mientras está apagado.

Fuente  http://www.voilelec.com/notes/consos.php

Eco-gestos en el hogar

Esta es una lista de eco-gestos (o gestos ecológicos), de muy fácil aplicación, que cada uno de nosotros puede hacer desde su hogar para haced contribuir a mejorar el Medio Ambiente.

En casa

1.- Descongele cada tres meses su refrigerador y congelador : una capa de 4mm de hielo multiplica por dos el consumo de electricidad.

2.- Diluya sus detergentes en agua (lavaplaos, shampoo, jabón). Usar menos cantidad y seguirá siendo igual de eficaces ya que los fabricantes suelen prescribir dosis mayores para asegurarse de que limpien como lo dicen.

3.- Evite los aerosoles, contienen CFC y son causantes de la destrucción de la capa de ozono, u otros gases que también contribuyen al efecto invernadero. Los pulverizadores son una buena alternativa y son recargables.

4.- Los ambientadores no eliminan los malos olores sino que desprenden otros más fuertes que nos impiden detectar los primeros. Prefiera tener flores frescas en un jarrón que perfuman naturalmente el ambiente.

5.- Evite usar productos agresivos: limpiahornos, etc. que impiden los procesos biológicos de depuración del agua. Nunca tire productos tóxicos, pintura o aceite de cocinar al desagüe.

6.- Repare sus grifos. Una gota por segundo son 30 litros al día.

7.-Para ahorrar agua, instale un sistema de doble descarga en el inodoro, o bien recurra al método de llenar una botella de plástico con agua, tápela y póngala en el estanque, así al haber menos espacio disponible cabrá menos líquido y por lo tanto al descargar el estanque se usará menos agua.

8.- Es mejor cocinar con gas natural, es mucho más barato que con electricidad.

9.- Tape sus ollas, sobre todo para calentar agua: así hervirá en menos tiempo y ahorrará energía.

10.- Al lavar su ropa en lavadora baje la temperatura: 80% de la electricidad utilizada sirve para calentar el agua.

11.- Desenchufe sus electrodomésticos (televisores, computadores, etc) cuando no los utiliza. Así evitará estar en un permanente campo electromagnético remanente perjudicial para su salud y ahorrará hasta 10% de electricidad ya que estos aparatos suelen seguir energizado al estar en modo stand by, a la espera de ser activados por control remoto.

12.-Prescinda de los electrodomésticos innecesarios como cepillos de dientes, abrelatas, cuchillos eléctricos, etc.

13.- Tenga en cuenta los criterios de ahorro energético al comprar nuevos frigoríficos, lavadoras, etc.

14.-Las bombillas incandescendentes pierden el 80% en energía térmica. Prefiera las de bajo consumo que quizás son más caras que las normales, pero duran hasta 8 veces más y consumen la quinta parte de energía para dar la misma cantidad de luz.

15.- No olvide apagar la luz al salir de una habitación. Tres habitaciones iluminadas “por nada” consumen igual que un refrigerador.

16.- Conecte sus aparatos a la red de suministro de electricidad siempre que esto sea posible. Si le es imprescindible usar pilas, procure que sean recargables.

19.-Aproveche bien el papel: úselo por ambas caras. Rechace el papel blanqueado con cloro. Prefiera alternativas ecológicas como papel reciclado o papel con sello FSC que protege los bosques.

20.- Las ventanas con doble vidrio ahorran 10% de energía. En su defecto, se puede también colocar gruesas cortinas frente a las ventanas que amortiguarán el efecto térmico.

21.- No pretenda estar en manga corta durante el invierno, a costa de gastar mucha calefacción. Es preferible ponerse un suéter. En verano no abuse del aire acondicionado, que también libera CFC.

22.- ¿Por qué no pensar en una instalación solar? Algunos paneles solares pueden cubrir el 50% de necesidades de agua caliente y calefacción en una casa.

23.- En cuanto a la basura, recuerde siempre la regla de las “3R”. Recicle (el vidrio, el papel, etc), Repare (en vez de ser botados algunos productos pueden ser reparados), Reutilice (los envases de tetra pack, por ejemplo, pueden ser ideales para plantar semillas), Regale (la ropa usada por ejemplo) y Reduzca su nivel de basura (al hacer compost sus desechos orgánicos, por ejemplo).

Al comprar

24.-Antes de comprar un producto pregúntese si realmente lo necesita. Cualquier consumo innecesario es en esencia anti-ecológico.

25.- Evite comprar bebidas en lata, el envase vale más que el contenido.

26.- Evite comprar productos sobre-embalados. Compre productos a granel o en grandes cantidades esto permitirá reducir su cantidad de desechos.

27.- Prefiera consumir verduras y frutas de su región y de la temporada.

28.- Prefiera los envases biodegradables (papeles o cartones) o reciclables (vidrio, metal, etc.) en vez de los envases plásticos, sobre todo los que contienen PVC que producen furanos y dioxinas al ser incinerados.

29.- Prefiera comprar detergentes para ropa libre de fosfatos y con menos tensio-activos.

30.- Prefiera los productos locales cuyo transporte no ha sido muy grande y por ende muy costoso (tanto en término económico como energético).

31.- Lea las etiquetas de los electrodomésticos y las ampolletas : allí se indica su consumo y compare entre unos menos derrochadores de energía.

32.- Limite el consumo de bolsas de plástico en las cajas. Prefiera que se las envuelvan en cajas de cartón o bien lleve Ud. mismo su bolsa.

33.- Opte por los productos recargables: pilas, detergentes, etc.