Deconstruyendo la electro-polución

En este artículo voy a hablar de qué es la electro-polución, cómo influye en la salud y qué recomendaciones propongo como precauciones. Pero en primer lugar quiero a explicar un poco por qué es importante este concepto y qué tiene que ver con los seres humanos.

Somos seres en equilibrio bio-eléctrico y magnético. ¿Qué significa esto? Para empezar, la Tierra está envuelta globalmente por un campo bio-eléctrico atmosférico y produce un campo magnético.

A nivel eléctrico, en la atmósfera hay una tensión entre la acumulación de cargas negativas más cerca de la superficie terrestre y el aumento de las cargas positivas a medida que nos separamos de la corteza. Del mismo modo, los humanos y todos los seres vivos, y también las células que nos componen, tenemos un campo eléctrico a nuestro alrededor con una tensión entre cargas negativas y positivas por la separación entre las dos. De hecho, la vida en sí misma existe por el intercambio eléctrico entre el medio y los seres vivos. Un ejemplo de nuestra sensibilidad al campo eléctrico es que descansamos más en posición horizontal, ya que la atmósfera no añade tensión entre nuestros pies y nuestra cabeza cuando quedan a la misma altura. Read more

Declaración científica internacional para adoptar medidas de protección de la salud frente a la contaminación electromagnética

Electro y Químico Sensibles por el Derecho a la Salud EQSDS asistió al acto, celebrado el pasado jueves 28 de septiembre en la Real Academia Nacional de Medicina, que presentó la pionera Declaración Científica Internacional de Madrid enfocada a proteger la salud de la población frente a la contaminación electromagnética. En la jornada, expertos en Bioelectromagnetismo denunciaron que “la exposición a altas y bajas frecuencias generadas por aparatos eléctricos e inalámbricos y dispositivos por radiofrecuencia como móviles, wifis, antenas y otros sistemas generan una situación indiscutible e insoslayable de impacto en la salud pública” que hay que legislar, proteger y dar a conocer a la opinión pública sin más demora.

Por este motivo se pidió bajar los niveles de exposición ciudadana a 0,1 µW/cm2,-e ir reduciéndolos consecutivamente a 0,01 µW/cm2–  niveles considerados más seguros y suficientes para garantizar una buena calidad de cobertura de redes ya que ciudades como San Sebastián y varias europeas funcionan a esta potencia eficazmente. Para ello la Declaración de Madrid pide aplicar la Resolución 1815 de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa, viable en nuestro país, ya que además, “España es un miembro activo de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa y no se entendería que la haya votado y apoyado para no aplicarla”, expuso el abogado Alberto Arrate.

Asimismo, los ponentes exhortaron a las administraciones a acogerse a los actuales estudios científicos y a los llamamientos científicos sobre los riesgos documentados en un momento además en que “la sociedad cada vez es más consciente de estos riesgos y exige más medidas de prevención y protección”, señaló el ingeniero en telecomunicaciones y sociólogo Pedro Costa, Premio Nacional de Medioambiente quien defendió el derecho de las personas informadas a protegerse. Además aseveró que “es técnicamente posible la reducción de niveles de exposición” pero que la respuesta de la industria ante la preocupación ciudadana ha sido el camuflaje de las antenas.

Por su parte, Elizabeth Kelley MA, directora de la comunidad científica EMFscientist.org, autora del llamamiento  realizado en 2015 por 240 científicos a la ONU y la OMS, señaló que miles de estudios documentan que los dispositivos inalámbricos pueden producir stress celular, aumento de radicales libres, cambios en el sistema reproductivo, daños en la memoria y el aprendizaje, trastornos neurológicos y del bienestar humano, daños genéticos y  cáncer. Todos estos daños, que ya han convertido a un 3% de la población en electrosensible, síndrome que sigue en aumento, pueden hacer que otras patologías se cronifiquen ya que los campos electromagnéticos pueden deteriorar el buen funcionamiento del reloj biológico alterando el sueño y a medio/largo plazo contribuir a desarrollar trastornos severos como alteraciones metabólicas, diabetes tipo II, alzheimer, parkinson y cáncer, apuntó el catedrático en Fisiología D. Darío Acuña en su ponencia “Melatonina y campos electromagnéticos” en base a los hallazgos sobre ritmos circadianos de los recientes galardonados con el premio nobel de medicina.

El notable neurocientífico del Instituto Karolinska de Suecia, Olle Johansson, que acudió a la jornada para apoyar la Declaración de Madrid,  habló del efecto pernicioso de los campos magnéticos en la glándula pineal para realizar con normalidad la secreción de melatonina, alterando así los ritmos circadianos, tema documentado extensamente por D. José Luis Bardasano, presidente de la Fundación Europea de Biolectromagnetismo que inauguró la jornada.

Emilio Mayayo, catedrático de anatomía patológica, destacó que los campos electromagnéticos no son inocuos y sus efectos son acumulativos, lo que junto a la variabilidad individual hace que las personas respondan de manera diferente. Esta razón, añadió, justifica hoy la existencia de personas electrosensibles que necesitan protegerse porque muestran una respuesta particular debido a una mayor sensibilidad, pero que en otras personas puede dar lugar a trastornos cardiopulmonares, dermatológicos, mentales y de distinta índole.

El ingeniero José Manuel Amaya disertó sobre el concepto de tecnoentropía y la necesidad de humanizar el desarrollo tecnológico, para “no generar más problemas de los que resuelve” ya que, como mostró el físico Alvarez-Ude, los campos electromagnéticos pueden modificar y alterar las cualidades de las moléculas de nuestro cuerpo.

Para finalizar, el abogado Alberto Arrate, experto en contaminación electromagnética, instó a los gobiernos y administraciones a aplicar la Resolución 1815 “ya que tienen competencias para ello y no interfiere ni dificulta el normal funcionamiento del servicio de telecomunicaciones”,  en un contexto en el que el 73% de los europeos comparte su preocupación por este tema y “el poder judicial es sensible, lo cual es favorable para poder implantar esta resolución en España.”  También Arrate abogó por crear zonas blancas para los afectados de la electrosensibilidad que la exposición no controlada ha generado en estas personas.

La Declaración de Madrid se encuentra en la misma línea que el reciente llamamiento realizado  a la UE por más de 180 científicos solicitando una moratoria para el despliegue de redes 5G hasta que científicos independientes evalúen su impacto en el medioambiente y la salud. También en febrero de este año se produjo el llamamiento de Reykiavik en el que un largo número de científicos constataron los riesgos en la salud de los niños por la masiva instalación en las aulas de tecnologías inalámbricas pidiendo que el acceso a internet en las escuelas fuera por cable.

Fuente: www.electroyquimicosensibles.org

Cáncer infantil y medio ambiente, posibles desencadenantes

dossier_presentacion_proyecto_cancer_infantil_y_medio_ambiente-1

La Asociación de Familias de Niños con Cáncer de Castilla-La Mancha (Afanion), la Fundación para la Salud Geoambiental y el Grupo de Química y Contaminación Atmosférica de la Universidad de Castilla-La Mancha han firmado un acuerdo para investigar conjuntamente la relación entre el cáncer infantil y el medio ambiente. La iniciativa busca estudiar y analizar los factores de contaminación geoambiental del entorno habitual de niños con cáncer, con el objetivo de identificar factores comunes que puedan contribuir a la aparición de la enfermedad, así como de ayudar a evitar la exposición de estos pacientes a un entorno potencialmente nocivo para su salud.

Para cualquier persona el cáncer siempre es una enfermedad difícil y dolorosa, pero se convierte en algo desgarrador cuando la víctima es un niño. Cada año se diagnostican cerca de 1.400 nuevos casos de niños con cáncer en España. De hecho, el cáncer infantil es ya la primera causa de muerte por enfermedad en nuestro país en menores de 14 años. Muchos de los cánceres infantiles tienen su génesis en el medio ambiente, debido a la exposición a radiaciones, pesticidas, disolventes, campos electromagnéticos, metales pesados, productos químicos, etc.

La mayoría de estas causas son evitables. El estudio de los factores geoambientales permite aumentar nuestro conocimiento e información al respecto y abre la puerta a nuevas vías de prevención. El programa Cáncer infantil y medio ambiente surge de la inquietud de Afanion de estudiar zonas concretas de determinadas localidades donde existe una alta prevalencia de varios tipos de cáncer en niños. También surge de la necesidad de encontrar respuestas a las preguntas que un padre se plantea cuando a su hijo le diagnostican un cáncer.

La Fundación para la Salud Geoambiental aporta su conocimiento, su experiencia y su trabajo con el objetivo fundamental de ayudar a encontrar causas evitables en los casos de cáncer infantil, divulgar los resultados para contribuir a reducir esta lacra del siglo XXI, y establecer las medidas preventivas oportunas para que se reduzca la incidencia de cáncer en el futuro.

El Grupo de Química y Contaminación Atmosférica de la Universidad de Castilla-La Mancha aporta su trabajo y experiencia en la elaboración de campañas de muestreo y análisis de sustancias químicas tóxicas con el objetivo de analizar la calidad del aire en el interior de las viviendas, determinar el origen de dichas sustancias y estimar el potencial riesgo para la salud.

Los trabajos de campo se realizarán inicialmente en zonas concretas donde se ha detectado una mayor prevalencia de cánceres infantiles como la leucemia, tumores cerebrales, cánceres de huesos y otros. En algunas zonas, según Afanion, esto casos se dan en un orden de seis veces más que en otros lugares. Existe la sospecha de que algunos contaminantes procedentes de industrias cercanas pueden tener una relación directa con estas altas tasas de prevalencia de cáncer.

La Fundación para la Salud Geoambiental determinará el historial de exposición ambiental de la zona, de sus habitantes y de su entorno, y realizará un análisis de todos y cada uno de los contaminantes y factores de riesgo presentes en el entorno, tanto individualmente como de forma combinada.

A la finalización del estudio, las conclusiones se harán públicas y además los detalles estarán disponibles para cualquiera que los quiera consultar. La Fundación para la Salud Geoambiental se plantea asimismo como objetivo la posibilidad de que este trabajo sirva para impulsar cambios en la legislación vigente sobre medio ambiente y salud, tanto a nivel local como nacional y europeo.

Para colaborar con el proyecto: aquí

 

http://www.saludgeoambiental.org/cancer-infantil-medio-ambiente

Las pequeñas variaciones en los campos magnéticos pueden ser estresantes ambientales


Estamos rodeados por campos magnéticos que cambian constantemente, ya sean terrestres o los que emanan de los dispositivos, como teléfonos celulares. Carlos Martino, profesor asistente en la Universidad de Nevada, Reno, está interesado en la comprensión de cómo estas fluctuaciones del campo magnético cambian las reacciones bioquímicas en nuestro interior.

Martino explica que el tema es controvertido. “Nuestra investigación muestra que la exposición a diferentes tipos de campos magnéticos afectan la respuesta biológica”, dice. “Más importante aún, los niveles de exposición están muy por debajo de los niveles normales”, aprobados por la Organización Mundial de la Salud. “Esto plantea la preocupación de los problemas de seguridad”, añade. Martino presentó algunos de sus trabajos en la reunión de Biología Experimental 2012 en San Diego, California, el 23 de abril.

Los campos magnéticos vienen en diferentes tipos. Hay campos estáticos, como los que rodean los imanes permanentes. El campo magnético de la Tierra es casi estático, lo que significa que puede variar ligeramente. Luego están los campos magnéticos de radiofrecuencia, que pueden variar tanto en intensidad como frecuencia.

El trabajo de Martino se refiere a niveles bajos campos magnéticos estáticos, que son de uno a dos órdenes de magnitud más débiles que el campo de la Tierra, así como los débiles campos magnéticos de radiofrecuencia. Martino da el ejemplo de los teléfonos celulares, que emiten campos magnéticos muy débiles. No hay debate sobre si estos campos magnéticos hacen que los tumores cerebrales en usuarios de teléfonos celulares.

Martino dice que su trabajo de los campos magnéticos de bajo nivel y los campos de radiofrecuencia plantea “la cuestión de la reevaluación del límite normal de la exposición porque vemos claramente los efectos tanto in vitro como in vivo en el campo magnético de bajo nivel y el rango de radiofrecuencia .”

Pero no todo es pesimismo. De hecho, la comprensión de cómo los campos magnéticos débiles afectan a los procesos celulares de cáncer y el crecimiento del tumor, Martino considera la posibilidad de una terapia basada en la debilidad de los campos de radiofrecuencia.

Él explica que su grupo ha demostrado recientemente que la reducción del campo magnético de la Tierra inhibe las tasas de crecimiento de células cancerosas de pulmón, las células de fibrosarcoma de cáncer colorrectal y de células endoteliales primarias. Añade que los campos de bajo nivel pueden modular la producción de moléculas reactivas del oxígeno, que se sabe que afectan la proliferación y la supervivencia celular. Curiosamente, Martino dice que las células de cáncer de páncreas muestran un aumento en la tasa de crecimiento en los mismos campos magnéticos de baja, indicando que los diferentes tipos de células reaccionan de manera diferente a los cambios en los campos magnéticos.

Martino ha extendido su trabajo más allá de los cultivos celulares a modelos animales. Por ejemplo, su grupo ha demostrado que los campos magnéticos débiles radiofrecuencia pueden inhibir el crecimiento tumoral en modelos animales. Sin embargo, en toda su obra, dice Martino, su grupo tiene el objetivo de llegar al fondo de los mecanismos moleculares que hacen que células diferentes de reaccionen de diversas maneras a las fluctuaciones en los campos magnéticos estáticos y alternos.

Fuente: http://www.datoanuncios.org/

Contaminación Electromagnética

La contaminación electromagnética se ha convertido en la segunda mitad del siglo XX en un problema a escala planetaria, que pone en grave peligro la supervivencia no sólo de múltiples especies animales, sino incluso la del propio ser humano.

Lamentablemente, en lugar de mejorarse en los últimos años, a los contaminantes ya conocidos, se ha venido a sumar la contaminación electromagnética, como subproducto del desarrollo tecnológico masivo, basado en la electricidad y las comunicaciones.

Contaminación electromagnética o electropolución es la contaminación producida por los campos eléctricos y magnéticos, tanto estáticos como variables, de intensidad no ionizante, que, para su estudio, se dividen en varias bandas, dependiendo de su frecuencia: ELF, producidos por la corriente eléctrica; de radiofrecuencia, producidos por las transmisiones de radio y televisión, y las microondas, utilizados fundamentalmente por algunos electrodomésticos, la TV y la telefonía móvil.

Dada la proliferación incontrolada de fuentes de contaminación electromagnética a nuestro alrededor, muchos científicos han mostrado su interés por el tema, advirtiendo del creciente riesgo a que nos vemos sometidos, según apuntan en las investigaciones publicadas.

Contaminación electromagnética

Entre los efectos adversos que se mencionan destacamos los siguientes: cefaleas, insomnio, alteraciones del comportamiento, depresión, ansiedad, leucemia infantil, cáncer, enfermedad de alzheimer, alergias, abortos, malformaciones congénitas, etc.

Debido a esta preocupación creciente por la electropolución surge el proyecto CEM (de campos electromagnéticos), auspiciado por la Organización Mundial de la Salud, mediante el cual se pretenden aunar esfuerzos con el objeto de lograr un adecuado conocimiento sobre los efectos de la contaminación electromagnética.

La Comisión de las Comunidades Europeas, en 1998 elaboró unas Recomendaciones para los países europeos en materia de contaminación electromagnética.

Fuentes de electropolución son:

  1. Los tendidos de alta y media tensión, con sus subestaciones y transformadores:
    Su alcance es variable y sus efectos pueden ser perjudiciales para la salud.
  2. Las emisoras de radio y TV, así como las estaciones base de telefonía móvil:
    La contaminación es en el nivel de radiofrecuencia y microondas (desde 100 KHz – 300 GHz). Los campos electromagnéticos producidos son pequeños, aunque en la cercanía de las antenas emisoras (dependiendo de su potencia y frecuencia) pueden alcanzarse niveles de densidad de potencia y campo
    eléctrico perjudiciales para la salud. Estas radiaciones tienen un gran alcance y están experimentando un crecimiento exponencial.
  3. Los electrodomésticos y las instalaciones eléctricas caseras:
    Principalmente debido a electrodomésticos que no dispongan de las adecuadas medidas de seguridad: microondas, calefactores, vitrocerámicas; o que las instalaciones eléctricas no posean una correcta toma de tierra.
  4. Las instalaciones y aparatos de uso industrial:
    Si se pretendiera minimizar este efecto, pueden adoptarse alguna de las siguientes medidas:
  • Exigir a las compañías prestatarias del servicio eléctrico que revisen los transformadores de media tensión instalados en zonas urbanas, a fin de que garanticen el mínimo de radiación electromagnética, o su traslado cuando no se garantice  estos mínimos.
  • Instar a las mismas compañías a que soterren y aíslen adecuadamente contra campos electromagnéticos los tendidos de media tensión.
  • Exigir el traslado de los tendidos de alta tensión y las subestaciones de transformación lejos de las zonas habitadas.
  • Dictar  normativas prohibiendo la instalación de torres de telefonía móvil en las terrazas de los edificios, obligando a situarlas lejos del núcleo urbano, y tomar las medidas oportunas para el traslado de las ya existentes.
  • Promover el traslado de las emisoras de radio y televisión a una distancia mínima del casco urbano que asegure unos niveles de radiación no perjudiciales para la población
  • Exigir estudios detallados de impacto medioambiental ante cualquier propuesta de instalación que pueda suponer un riesgo de irradiación electromagnética para los ciudadanos.
  • Informar debidamente a la población sobre los posibles efectos de la electropolución
  • Fomentar la investigación y estudios epidemiológicos que permitan un adecuado conocimiento de los efectos biológicos de la electropolución
  • Promover la comercialización de productos eléctricos y electrónicos electromagnéticamente seguros, que dispongan de tecnología de atenuación de campo.
  • Exigir que las instalaciones eléctricas en las viviendas de nueva construcción dispongan de las medidas técnicas que garanticen una mínima irradiación

Obviamente no se ven intenciones de avanzar en estos puntos, por eso solo pretendemos con este artículo acercar algo de información para difundir esta problemática.

Como verán los intereses que hay en juego son importantes y esto atenta contra el derecho a una adecuada información al respecto.

Lo importante es que se siga hablando del tema y analizar que este producto del desarrollo pueda convivir adecuadamente con nosotros, que somos los usuarios.

“Los cerebros, como los corazones, van a donde son apreciados”. Robert McNmara

Fuente: Seguridad & Ambiente

 

Declaración científica internacional para adoptar medidas de protección de la salud frente a la contaminación electromagnética

Vivir con radiaciones y salud