La Comisión Europea, en busca de las mejores soluciones climáticas en Europa

Connie Hedegaard, Comisaria europea de Acción por el Clima, va a poner en marcha un concurso de proyectos bajos en carbono con el que se quiere animar a todas las personas creativas e innovadoras de la Unión Europea para que pongan a prueba sus iniciativas ecológicas. El desafío El mundo que quieres forma parte de la campaña de actuación climática de ese mismo nombre.

La Comisaria Hedegaard ha afirmado lo siguiente: «El desafío es una excelente oportunidad para demostrar que el cambio climático no es solo un tema de conversación. Los proyectos presentados nos ayudarán a poner de manifiesto que construir el mundo que queremos, con el clima que queremos, es viable y asequible, y que nuestras vidas no se volverán tristes y grises por ello».

Durante tres meses, a partir de hoy, cada cual puede presentar su propio proyecto bajo en carbono al desafío El mundo que quieres. Se tendrán en cuenta todos los proyectos, ya sean grandes o pequeños, presentados por particulares o por organizaciones de un Estado miembro de la Unión Europea, siempre que su objetivo principal sea reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.

Puede tratarse de una bicicleta eléctrica que se utilice para transportar mercancías, de un proceso de producción innovador que reduzca las emisiones de gases de efecto invernadero y las facturas de energía, de edificios sostenibles o de soluciones para la calefacción. A lo largo de Europa hay multitud de ejemplos prácticos sobre estilos de vida bajos en carbono que ayudan al clima a la vez que mejoran nuestra calidad de vida. El desafío El mundo que quieres se propone ofrecer una plataforma que permita mostrar estos proyectos y premiar los más creativos, prácticos y eficaces.

Información práctica:
En mayo y junio, quienes visiten el sitio web de la campaña (http://world-you-like.europa.eu/en/) podrán votar por la iniciativa más creativa e imaginativa de entre un grupo de ellas seleccionadas previamente. Un jurado presidido por Connie Hedegaard seleccionará tres proyectos entre los diez más votados. Los ganadores recibirán los premios Sustainia en la ceremonia de entrega de estos galardones que se celebrará en octubre de 2013 en Copenhague bajo los auspicios de Sustainia, una iniciativa internacional en cuestiones de sostenibilidad dirigida por Arnold Schwarzenegger que también participa en esta campaña. Sustainia se ocupa de descubrir y promover soluciones fácilmente disponibles.

La campaña se centra especialmente en cinco países —Bulgaria, Italia, Lituania, Polonia y Portugal—, en los cuales, los proyectos de los ganadores nacionales se exhibirán en una campaña nacional de carteles publicitarios que tendrá lugar en el otoño de 2013.

Contexto de la campaña:
El concurso forma parte de la campaña El mundo que quieres, con el clima que quieres. Desde su puesta en marcha en octubre de 2012, la campaña ha atraído a más de 20 000 seguidores en las redes sociales y a más de 130 socios oficiales, entre los cuales hay autoridades públicas, organizaciones no gubernamentales, centros académicos y empresas. Su finalidad es mostrar métodos actuales rentables con los que alcanzar el objetivo de reducir entre un 80 y un 95 % las emisiones de gases de efecto invernadero de aquí a 2050 y fomentar nuevas soluciones.

Enlaces:
Se puede obtener más información sobre la campaña y el concurso, incluidos los criterios de selección, en el sitio web de la campaña o a través de Facebook y Twitter:
http://world-you-like.europa.eu/es/

https://www.facebook.com/EUClimateAction

https://twitter.com/EUClimateAction #worldulike

Para más información sobre los premios Sustainia, se puede visitar: http://www.sustainia.me/

Para más información acerca de la Hoja de ruta de la Comisión, se puede consultar el sitio web de la DG CLIMA: http://ec.europa.eu/clima/policies/roadmap/index_en.htm

Emisiones Cero en la Antártida

 

emisiones cero antàrtidaLa Base Princess Elizabeth autosuficiente con energías renovables, inaugurada el 15 de febrero 2009.

Todo comenzó en 2004, cuando Alain Hubert, ingeniero industrial y explorador de las regiones polares comprobó la falta de medios para investigar. Fundó la International Polar Foundation para construir la Base Antártica belga Princess Elizabeth y financiar la Base; en 2009 felizmente terminada.

La Base belga anterior fue la Roi Baudouin, cerrada en 1967.

A. Hubert se propuso construir una Base de nueva generación, que no fuese sólo un proyecto nacional belga, sino el resultado de una colaboración internacional, y la primera Base antártica de emisión cero en el lugar más inhospitalario del mundo.

Las Coordenadas: El lugar escogido: 71º 57’ Sur y 23º 20’ Este.

Recordemos que el primer Meridiano pasa por Greenwich, Londres. A partir de él medimos la Longitud geográfica Este-Oeste.

La Base Belga queda lejos del Polo Geomagnético, pero el anillo de auroras pasa por encima de la Base. Excelente posición para estudiar la aurora.

El Polo Geográfico Sur se mueve con un desplazamiento de unos 10 m/año. Esto podrá sorprender al lector. Entendemos por Polo Geográfico el punto de intersección de la superficie terrestre con el eje de rotación de la Tierra. Se encuentra cerca de la Base Amundsen-Scott, con muchas señales en el terreno, que representan el movimiento errático del Polo.

La distancia entre el Polo Geográfico Sur y el Polo Magnético Sur es de 2.858 kms.

El Polo Magnético Sur es el punto de la superficie terrestre en que la dirección del campo magnético es vertical. El instrumento, balanza magnética, mide el ángulo entre el plano horizontal  y las líneas del campo magnético terrestre. En el Polo señala un ángulo de 90º. Tampoco el Polo Magnético Sur está fijo, su posición se mueve unos 5 kms/año. Ahora se desplaza hacia el norte-noroeste.

En 2007 el Polo Magnético Sur se hallaba a 64.497º S y 137.684º E. Las líneas del campo magnético en dirección al Polo Norte Magnético no suelen ser paralelas al Meridiano. La diferencia entre el Polo Geográfico Norte y el Magnético Norte se llama Declinación Magnética.

 

 

Gases de efecto invernadero en la UE en 2011


Las emisiones de gases de efecto invernadero en la Unión Europea (UE) descendieron por término medio un 2,5 % entre 2010 y 2011, si bien aumentaron en varios países. Según dos informes publicados por la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA), casi todos los países europeos avanzan en el cumplimiento de sus compromisos en el marco del Protocolo de Kioto.

El informe “Approximated EU greenhouse gas inventory: early estimates for 2011en” incluye estimaciones preliminares de las emisiones de gases de efecto invernadero durante el año pasado y aporta datos esenciales para el informe sobre “Greenhouse gas emission trends and projections in Europe 2012en”, que evalúa los progresos realizados por la UE en relación con sus compromisos en el marco del Protocolo de Kioto.

“La Unión Europea en su conjunto superará su objetivo de reducción de emisiones de Kioto”, ha afirmado Jacqueline McGlade, directora ejecutiva de la AEMA. “En dos meses, habremos llegado al final del primer periodo de compromiso previsto en el Protocolo de Kioto. Desde 1997 se han hecho progresos considerables, pero todos los Estados miembros deben cumplir sus planes. Aquellos Estados miembros de la UE que no hayan cumplido su objetivo mediante la reducción de las emisiones nacionales seguirán teniendo a su disposición los mecanismos flexibles del Protocolo de Kioto hasta 2015.”

Reducción de emisiones en 2011

Según estimaciones de la AEMA, las mayores reducciones de las emisiones de 2010 a 2011 en términos porcentuales se registraron en países relativamente pequeños en el conjunto de las emisiones totales de la Unión Europea: un 13 % en Chipre, seguido de un 8 % en Bélgica, Finlandia y Dinamarca. El Reino Unido llevó a cabo las mayores reducciones de emisiones en términos absolutos, con una reducción de 36 millones de toneladas de equivalente de CO2 (Mt eq. CO2) en 2011, o el 6 %, seguido de Francia (24 Mt eq. CO2, 5 %) y Alemania (17 Mt eq. CO2, 2 %).

Nueve Estados miembros de la UE incrementaron las emisiones entre 2010 y 2011. Bulgaria aumentó las emisiones un 11 %, mientras que Lituania lo hizo un 3 % y las emisiones rumanas aumentaron un 2 %. Sin embargo, estos países han realizado algunos de los recortes más drásticos en las emisiones totales desde 1990.

Si bien los factores económicos han podido ser más determinantes en unos países que en otros, cabe destacar que la economía de la UE creció en su conjunto un 1,5 %, mientras que las emisiones disminuyeron un 2,5 %. La mayoría de países que registraron los recortes de emisiones más importantes experimentaron un crecimiento económico positivo en 2011.

Un factor clave de la reducción de emisiones en 2011 fue el invierno suave en la mayoría de los países, por lo que la demanda de combustibles fósiles para calefacción fue menor que en 2010. El sector residencial y comercial —en su mayoría no incluido en el régimen de comercio de derechos de emisión de gases de efecto invernadero de la Unión Europea (’RCDE UE’)— fue el que más contribuyó a la reducción de las emisiones en la Unión Europea.

Las cifras de la AEMA se consolidarán a mediados de 2013 en el inventario de gases de efecto invernadero de la UE. El inventario permitirá realizar un análisis detallado de las tendencias de las emisiones en los Estados miembros de la UE.

Países europeos que se acercan a sus objetivos de Kioto

Las emisiones no incluidas en el ‘RCDE UE’ son importantes, porque los cambios en estos sectores no comerciales determinan en parte si los países cumplirán sus objetivos de emisiones. A nivel de la UE, las emisiones totales de los sectores no incluidos en el ‘RCDE UE’ se redujeron aproximadamente un 3,0 %, mientras que las emisiones de los sectores incluidos en el ‘RCDE UE’ se redujeron un 1,8 % en 2011.

En los 15 Estados miembros con un compromiso común en el marco del Protocolo de Kioto (EU-15), las emisiones de gases de efecto invernadero procedentes de sectores no comerciales disminuyeron en un 3,8 % entre 2010 y 2011. Esta reducción de las emisiones, en combinación con contribuciones previstas de las actividades relacionadas con los sumideros de carbono y los mecanismos flexibles del Protocolo de Kioto, confirma que la EU-15 está en vías de superar su objetivo del 8 % de reducción de emisiones. Sin embargo, para cumplir este objetivo, todos los países deben cumplir sus objetivos individuales.

Con los límites máximos de emisión ya fijados para los sectores incluidos en el ‘RCDE UE’, las reducciones de emisiones de los sectores no incluidos en el ‘RCDE UE’ , junto con las contribuciones de los sumideros de carbono, determinará finalmente cuántos créditos de emisiones necesitarán algunos Estados miembros para alcanzar sus objetivos individuales a más tardar a principios de 2015. El informe de la AEMA evidencia que algunos Estados miembros todavía deben desarrollar planes específicos sobre estas adquisiciones (Italia) o cumplir los planes ya existentes (en particular Austria, Bélgica, Portugal y España).

 

Avances en el cumplimiento de los objetivos de 2020

La UE ha aprobado medidas legislativas para reducir los gases de efecto invernadero en un 20 % entre 1990 y 2020. Las últimas cifras muestran que las emisiones en la UE han caído un 16,5 % y que la Unión está en vías de cumplir este objetivo. Si se excluye la aviación internacional, como es el caso en el marco del Protocolo de Kioto, las emisiones en la UE han descendido un 17,5 % desde 1990.

Las proyecciones de los Estados miembros indican que, con las políticas y medidas actualmente en vigor, las emisiones de la UE seguirán cayendo hasta alcanzar en 2020 el 19 % inferior a los niveles de 1990. Menos de la mitad de los Estados miembros de la UE prevén que sus niveles de emisión disminuyan por debajo de su objetivo individual de 2020, solo con las medidas nacionales vigentes.

Aunque la ’Decisión sobre el esfuerzo de los Estados miembros para reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero a fin de cumplir los compromisos adquiridos por la Comunidad hasta 2020en’ permite a los Estados miembros recurrir a mecanismos de flexibilidad para cumplir sus objetivos de emisiones anuales, la mayoría de los Estados miembros tienen que redoblar esfuerzos para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero acelerando la aplicación de las políticas y medidas adicionales ya planificadas.

Fuente: www.eea.europa.eu

Entrega del primer certificado MINERGIE® en España

El mes pasado, 21 de septiembre, se celebró la entrega oficial del primer certificado definitivo del prestigioso estándar suizo Minergie, en el marco de una jornada técnica, organizada por la constructora vasca de madera Egoin. Daniel Tigges, representante de Minergie en España, conjuntamente con el cónsul suizo del Pais Vasco, Markus Schaub, entregaron a Egoin y al Arquitecto Iñaki Aspiazu tanto el certificado como la placa Minergie. Este estándar garantiza no sólo una demanda muy baja para ambientar el edifi cio, sino también un confort superior al de la construcción habitual que cumple las normativas vigentes.

Hasta ahora Minergie ha estado muy relacionado con el mercado Suizo, pero por fi n se está internacionalizando. Con la fundación de la Sociedad anónima Minergie Internacional, planifi cada para fi nales de este año, se sentarán las bases para su expansión. Con esta nueva situación se liberarán recursos para consolidar Minergie España. El primer paso será la presencia online de Minergie, la pagina web en castellano, que facilitará el acceso al listado de los más de 25.000 edifi cios certifi cados en Suiza, en la Unión Europea y en todo el mundo.

Entrega del certifi cado delante del edifi cio Casa Vita, de izquierda a derecha: Daniel Tigges, Arquitecto representante Minergie; Iñaki Aspiazu, Arquitecto; Jon Gorroño, representante Egoin; Markus Schaub, Cónsul honorífi co de Suiza en el País Vasco; Foto: Nueva Europa Komunikazioa

Otro paso previsto es el inicio de formaciones específi cos en este ámbito, una transferencia de conocimientos entre Suiza y España. Esta necesidad se manifi esta por el alto interés en formaciones de construcción sostenible en general, pero también por las solicitudes que han llegado a Minergie desde España para formarse en este campo. Los primeros cursos serán más generales para proporcionar los conocimientos de la construcción de edifi cios de bajo consumo, más adelante se planifi carán otros cursos en los campos de energía incorporada, materiales de construcción tóxicos, y otro más.

El edificio que se certifi có es una casa prototipo de la empresa constructora de madera vasca Egoin. Este edifi cio destaca no sólo por cumplir los requerimientos técnicos de Minergie, sino también por ser un ejemplo de arquitectura excelente, que le añade aún más valor. La Casa Vita esta construída con paneles de madera contralaminados (CLT), que sirven como estructura portante. Ese no es requisito exigible por Minergie, pero facilita adaptarse a los valores de transmitancias bajísimas y a la vez reduce el impacto del edifi cio, ya que la energía incorporada de la madera es claramente inferior a la de una estructura convencional pesada. La madera de construcción incluso se puede considerar un almacenamiento de CO2, ya que el árbol durante su crecimiento absorbe CO2 de la atmósfera y lo convierte, entre otros
elementos, en la parte maciza de la madera. Analizando los cálculos de demanda, este edifi cio incluso supera las exigencias del estándar suizo. Es un edifi cio energía plus, que signifi ca que produce más energía de la que consume. La suma de su producción de energía solar térmica conjuntamente con la producción de energía eléctrica a través de la plantilla fotovoltaica supera la demanda de energía para el uso del edificio. Esta solución progresista se posiciona por encima del estándar de edifi cio casi cero energía, que es lo que pide el decreto 2010/31 del parlamento europeo para toda obra nueva a partir del año 2020.)

Edifi cio Casa Vita, Foto: Cesar San Millán

La realización de la Casa Vita con el certifi cado Minergie confiere un plus a nivel tecnológico y de conocimiento a la empresa constructora, que en el futuro será de un valor incalculable para dicha empresa. En la situación en la que se encuentra el sector de la construcción, hoy en día es aún más importante que un promotor se distinga pro la especifi cidad de su producto y que encuentre industriales que sepan llevarlo a la práctica. Otro gran reto será la rehabilitación energética de edifi cios existentes. Este sector también proporcionará encargos a las empresas preparadas para realizarlos.

Más info:
www.tiggesarchitekt.ch
www.minergie.com

El CO2 derivado de la construcción y el papel captador del bambú Guadua como material alternativo

Si utilizamos la guadua como material de construcción en una vivienda unifamiliar estaremos dejando de emitir aproximadamente 1,3 toneladas de CO2 al año. Esto sin considerar los incontables beneficios aportados al cultivar y utilizar este material.

¿Hasta qué punto son importantes los materiales de construcción en el balance energético de una vivienda?

Cuando se examina el consumo energético de una casa se suele prestar atención a su diseño, a su climatización, a su equipamiento, al uso de energías renovables. Sin embargo, a menudo se suele obviar la propia casa en sí, es decir, la cantidad de energía requerida para producir cada uno de sus componentes: ladrillos, vigas, cemento, tejas, baldosa, etc.

Esta información resulta muy interesante y puede producir algunas sorpresas. Y este tipo de análisis puede crear controversia, pero dará un enfoque muy interesante de la edificación. Y también evitaría que, como ocurre a menudo hoy en día, se coloque la etiqueta de “ecológico” o se certifique como sostenible a edificaciones que en realidad van a seguir incrementando las emisiones de CO2 por los materiales de construcción utilizados y sin contar otros aspectos como la movilidad de sus ocupantes.

Mediante la identificación y cuantificación de los materiales de construcción consumidos por superficie construida, se puede conocer el impacto medioambiental que produce una tipología definida y su tectónica, a través de uno de los indicadores de impacto ambiental más relevantes asociados al peso por m2 de construcción, como son las emisiones de CO2 derivadas del proceso de fabricación de los materiales de construcción empleados en su ejecución.

Las actividades asociadas al proceso de construcción intervienen en el medio ambiente natural utilizando los recursos extraídos de la naturaleza, para lo que son  requeridas enormes cantidades de energía, tanto para la explotación de canteras y bosques como para transformación en productos de construcción, depositando en el ambiente desechos, vertidos y emanaciones a través del ciclo de vida de los productos y obras, generando emisiones a la atmósfera.

Responsables de los impactos más relevantes

Está claro, que los materiales que utilizamos para la construcción de nuestros edificios son responsables de los impactos más relevantes que se producen en el medio, como consecuencia de un excesivo consumo energético y de la liberación de grandes cantidades de dióxido de carbono (CO2) y otros gases contaminantes.

Es tal vez por ello, que el mundo en que vivimos apuesta decididamente  por la investigación y la innovación tecnológica en el campo de la reducción de las emisiones de CO2 en la construcción de edificaciones, como aportación a la meta del desarrollo sostenible.

Los profesores de la universidad de Bath, Inglaterra, Prof. Geoff Hammond y Craig Jones, en su “INVENTORY OF CARBON & ENERGY (ICE) Version 2.0” de Enero de 2011, estiman los valores para los materiales comunes empleados en construcción que tomaremos de base para el comparativo al utilizar la Guadua como material de construcción y la incidencia de su impacto.

Para nuestro caso particular hemos calculado el  índice para el bambú Guadua basados en la guía para el cálculo de emisiones de GEI de la oficina catalana del cambio climático obteniendo un índice de 0,225 Kg de CO2 por cada Kilogramo de material puesto en obra en España (10000 km de transporte marítimo y 1400 de transporte terrestre). Teniendo en cuenta que apenas genera emisiones en los procesos de corte (manual),  tratamiento y transformación artesanal que, además genera empleo y mejora la calidad de vida de la comunidad productora, además de no afectar la biofauna gracias a su transporte a lomo de mula desde el sitio de corte al de tratamiento y acopio.

Este estudio considera el análisis Cradle-to-gate o evaluación realizada desde la fase de extracción de recursos a la puerta de la fábrica, es decir, antes de su transporte hasta el consumidor, no incorporando la fase de uso ni de demolición.

Un estudio realizado por Sustainable Homes, empresa de consultoría del Reino Unido, titulado “Embodied energy in residential property development” valora la energía incorporada y añade el valor de CO2 incorporado en tres tipos de edificios (ver tabla) y para nuestro caso particular hemos calculado 839 Kg CO2/m2  en promedio para una vivienda unifamiliar de construcción convencional.

Energía incorporada CO2 incorporado
Tipo de edificio KWh/m2 (x3,6 MJ/m2) Kg CO2/m2
Vivienda unifamiliar 280-500 500-1000
Edificio plurifamilia 250-360 800-1200
Oficina 280-500 500-1000

 

Recordemos  que las políticas europeas de eficiencia energética por ahora sólo inciden en reducir la energía consumida en la fase de uso de los edificios, proponiendo el empleo de mejores materiales aislantes y mayores secciones de envolventes, elevando de esta manera la energía incorporada, solo a futuro, se propondrán medidas correctoras para reducir la energía incorporada en los materiales y productos de construcción.

Así entonces estamos perdiendo una gran oportunidad de actuar sobre la eficiencia desde la misma elección de los materiales  y por tanto debemos considerar la energía utilizada en la construcción además de su uso y para ello tomamos como referencia los datos de la tabla anterior  y mostrar en que medida aporta en favor de la solución al problema la utilización del bambú Guadua como material de construcción.

De esta forma para la comparativa de una construcción convencional y una que utilice Bambú Guadua como material de construcción tendríamos:

Al analizar los datos arrojados del estudio podemos afirmar:

  • Si consideramos  únicamente lo correspondiente a los materiales incidentes en la estructura que equivalen a un 48 % en la construcción convencional y un 57% en la que incorpora la Guadua, tendremos un ahorro de emisiones  del 63%, equivalente a 25 toneladas de CO2 para una vivienda de 100 m2, pasando de emitir 39,8 toneladas a solo 14,8 toneladas.
  • Si nos referimos a la totalidad de los materiales tenderíamos un ahorro del 69% o lo que es lo mismo: 57,6 toneladas de CO2  que sumadas a las emisiones ahorradas  en el consumo hacen un total de 64,2 toneladas de CO2 equivalentes al 29% en ahorro de emisiones en los mismos 100m2 de construcción usando el bambú  Guadua como material.

En conclusión al utilizar la Guadua como material de construcción en una vivienda unifamiliar estaremos dejando de emitir aproximadamente 1,3 toneladas de CO2 al año. Esto sin considerar los incontables beneficios aportados al cultivar y utilizar este material.

Recordemos que de la Guadua podemos obtener gran variedad de productos transformados de larga duración con lo cual se estaría fijando CO2 por largos periodos de tiempo lo que es una ventaja sobre otras especies forestales.


Ampliación del estudio y aclaraciones:
Contactar: iberguadua@evidally.net   www.iberguadua.net


Te puede interesar:

http://www.ecohabitar.org/el-bambu-guadua-como-material-de-construccion/

EPDM, techos verdes y CO2, cómo lograr un retorno energético menor

Un buen día pude ver unos datos del ITeC (Instituto Tecnológico de la construcción de Cataluña) sobre una cubierta invertida transitable con lámina de EPDM (cubierta verde), la valoración de sus emisiones de CO2 a la atmósfera rondaban los 137 kg/CO2/m2. Esto me preocupó, pero, si tenemos en cuenta los materiales utilizados en este elemento constructivo, de alguna forma es comprensible y lógica esta valoración sostenible.

La lámina de EPDM cuenta con una energía primaria incorporada muy elevada, con 126,50 MJ, esta lámina cuenta con una cifra de cantidad de energía incorporada mucho más elevada que la presente en el acero. Así que, sólo ella, genera una emisión de 18,67 KgCO2/m2. Algunas láminas similares como el Caucho-Butilo o el Neopreno tienen una energía incorporada ligeramente más baja y emiten una cantidad de CO2 ligeramente menor. (Ver gráfico 1)

Como no me gustaban algunos materiales contaminantes utilizados en el sistema constructivo nombrado por el ITeC realicé unos cambios en su diseño, siguiendo los criterios utilizados en bioconstrucción, logré reducir las emisiones de este tipo de cubierta invertida a 62 kg/CO2/m2.

Bien podríamos sumarle el CO2 generado en el obligado sobredimensionado de la estructura para su colocación, transporte y el mantenimiento futuro durante 100 años a los 62 kg KgCO2/m2 emitidos por nuestra cubierta verde con EPDM. Creo que la cantidad puede acercarse a los 70 kg CO2/m2.

WWF propone la rehabilitación energética de más de tres millones de viviendas para reducir las emisiones de CO2

El pasado día 29 de febrero ha tenido lugar la jornada “Rehabilitación energética y construcción sostenible: Edificios eficientes para salir de la crisis” y a la exposición de arquitectura bioclimática en La Casa Encendida (Madrid).

El objetivo de este encuentro ha sido presentar el informe “Retos y oportunidades de financiación para la rehabilitación energética del parque existente de viviendas”, que ha elaborado WWF en colaboración con la consultora Climate Strategy & Partners. Georgios Tragopoulos, Técnico de Eficiencia Energética de WWF España y Peter Sweatman, Director General de Climate Strategy & Asociados y autor del,informe han sido los encargados de presenetarlo.

En el marco de una de las crisis financieras más severas de las últimas décadas, WWF considera que la rehabilitación energética de los edificios es imprescindible para lograr una reducción significativa del consumo de energía, una mayor independencia energética del exterior y empleo de mayor especialización sostenible a largo plazo.

A través de este informe, WWF analiza las herramientas y las políticas existentes a nivel internacional para financiar proyectos de rehabilitación energética del sector residencial. También pretende examinar las posibilidades que hay para la adopción de políticas similares que puedan impulsar el sector de la rehabilitación energética del parque residencial español.

La rehabilitación energética de los edificios es clave para reducir las emisiones de CO2 en más de ocho millones de toneladas al año en 2020 y generar una importante fuente de empleo sostenible a largo plazo. Esta es la idea principal de la jornada sobre edificios eficientes de WWF, que reunió a arquitectos, empresas de servicios, constructoras y a la Administración Pública en La Casa Encendida (Madrid).

Este documento proporciona un análisis financiero, desarrollado con Climate Strategy & Partners, de la extensa investigación llevada a cabo por WWF (link) en 2010 para estudiar la oportunidad de eficiencia energética que existe en las viviendas españolas. WWF concluye que la rehabilitación energética permitiría reducir las emisiones de CO2 en más de 8 millones de toneladas al año en 2020 y beneficiaría tanto a la economía y como a la sociedad españolas.

En este encuentro, la organización ha pedido que las políticas del sector de la rehabilitación de los edificios se centren en eliminar los obstáculos normativos, en mejorar los aspectos económicos de las reformas y en potenciar una financiación a largo plazo y de bajo coste. El objetivo es reducir, al menos, un 75% la energía que consume el parque residencial de nuestro país.

WWF considera que el papel del Gobierno es fundamental para integrar la política y la financiación en un entramado en el que participen entidades financieras, empresas energéticas, Empresas de Servicios Energéticos (ESE) y otros agentes de distribución.


Eliminar los obstáculos normativos

En este contexto español, la organización pide que se eliminen los obstáculos normativos. Para lograrlo, es importante que se facilite la decisión de reforma de viviendas multifamiliares, se proporcione información clara a los consumidores y se recuerde que estas rehabilitaciones también mejoran la salud y el confort de los ciudadanos y aumentan la productividad laboral.


Mejorar las medidas fiscales

Asimismo es imprescindible mejorar los aspectos económicos de las reformas. Esto supone incorporar el valor añadido que supone para el propietario la reducción de las emisiones de CO2, incorporar medidas fiscales que impliquen deducciones fiscales para las reformas en profundidad y crear un impuesto a las emisiones de CO2, que proporcionaría los fondos públicos necesarios para estimular el sector.


Financiación a largo plazo y bajo coste

En tercer lugar, WWF pide que la financiación sea a largo plazo y a bajo coste. Con ello, se lograría que los programas gubernamentales financiaran parcial o totalmente las operaciones relacionadas con la rehabilitación energética de los edificios. En este sentido, la organización propone realizar un programa de financiación dentro de una factura ya existente, como el Green Deal, en Reino Unido, o el programa PACE, en EEUU.

Según Georgios Tragopoulos, Técnico de Eficiencia Energética de WWF España: «La rehabilitación energética de los edificios supone una oportunidad para salir de la crisis. Al disminuir el consumo de energía, es posible ahorrar en importaciones de combustibles fósiles y minimizar las emisiones de CO2, contribuyendo así a frenar la crisis climática. Además, fomenta la creación de empleos de calidad, ya que la rehabilitación energética de 3,3 millones de viviendas en España hasta 2020 crearía 150.000 empleos locales sostenibles a largo plazo”.

En el informe, se analizan las herramientas financieras que Alemania, Reino Unido y Estados Unidos han utilizado para financiar proyectos de rehabilitación enrgética. Alemania ha sido uno de los países europeos con más éxito en cuanto a estímulo de la rehabilitación energética. Entre 2006 y 2009, la financiación del banco estatal KfW ha permitido la reforma energética de un millón de viviendas y la construcción de 400.000 nuevos hogares altamente eficientes. Estas cifras significaron también la creación de 240.000 empleos nuevos al año.

Además, durante la jornada se presentó el reportaje de WWF de Edificios Bioclimáticos, que puedes ver en nuestra videoteca, sobre cuatro ejemplos reales de arquitectura bioclimática y se contó con la presencia de dos de los arquitectos participante en el documental que pudieron explicar sus proyectos: Carlos Expósito, de Alia-Arquitectura, Energía y Medio Ambiente y Cesar Ruiz Larrea, de Ruiz Larrea y Asociados.

El CO2, un componente más en el precio de los productos

La gestión de las emisiones de dióxido de carbono (CO2) avanza lentamente en España. Una de cada cuatro compañías españolas (25,64%) tiene en cuenta el precio del CO2 a la hora de fijar el valor de su producto, más del doble que hace un año (cuando el porcentaje se situaba en el 11,84%), según el informe Los mercados de carbono en España en 2011, elaborado por la firma especializada en cambio climático Factor CO2.

El estudio muestra que los sectores industriales (excepto la generación eléctrica) siguen sin externalizar el precio del CO2 en sus productos, aunque muestra algunos avances en actividades como la cogeneración (donde el 23,53% de las empresas repercute el precio de los derechos de emisión, frente al 13,04% de 2010) o la cerámica (un 20%, doce puntos porcentuales más).

En el lado contrario, se observa un retroceso en sectores como cal y cemento y pasta y papel.

La regulación del CO2 está teniendo impactos económicos en la gestión empresarial, al menos así lo consideran casi el 80% de las industrias españolas. Aumenta, asimismo, el porcentaje de compañías que opina que el mercado europeo de derechos de emisión ha tenido consecuencias en su empresa (87,36%, frente al 82,5% de 2010).

El mismo informe destaca que más de la mitad de los empresarios afirma conocer en detalle la regulación en vigor hasta 2020 y que cerca del 30% dispone de una estimación cuantitativa sobre su posición hasta ese año.

Tercer país de la UE

Los datos confirman que España es el tercer país de la UE más activo en el uso de créditos de carbono procedentes de proyectos de reducción de emisiones (CER); este mercado de derechos regula la emisiones de cerca de 11.000 instalaciones, que representan el 40% de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI).

La industria sujeta al comercio de derechos de emisión emitió 121,5 millones de toneladas de CO2 en España en 2010, un 11% menos que en 2009, como consecuencia de la desaceleración industrial provocada por la crisis, a pesar de lo cual las fábricas españolas siguen siendo las más activas de Europa en el uso de créditos de carbono por detrás de Noruega y Lituania.

2011 se caracterizó, según Factor CO2, por una volatilidad en el volumen y precio de mercado del CO2 con dos fases diferenciadas: los primeros meses del año se produjo un alza de precios provocada por un contexto de recuperación industrial, el giro de la política nuclear alemana y las posibles restricciones previstas para el periodo 2013-2020.

A partir de marzo, la situación dio un vuelco por el accidente de la central de Fukushima (Japón), la crisis de la deuda, el peligro de una nueva recesión mundial y la subasta anticipada de derechos de emisión. Esto produjo una oscilación entre los 17 euros de marzo y los siete euros de principios de diciembre. Los analistas auguran un precio en el entorno de los 15 euros para 2020.

La industria española sigue siendo una de las más activas a la hora de tomar parte en el comercio de derechos de emisión. Un 57,89% de las compañías participantes en el estudio confirma haber realizado ventas de derechos de emisión, mientras que un 17,89% declara haber comprado derechos (EUA) o créditos CER y el 31,58% ha realizado operaciones de permuta de EUA por CER.

Para el director ejecutivo de Factor CO2, Iker Larrea, en el plano internacional hay sobre oferta en el mercado de derechos de emisión, gracias en parte a la salida de Canadá del Protocolo de Kioto, así como por el superávit de países como Rusia o Ucrania, e insiste en que «tanto más que el precio, es importante tener en cuenta el proceso de toma de decisiones políticas respecto al CO2».

 

Fuente: Expansión

Para medir las emisiones de gases de efecto invernadero ya hay don nuevos proyectos

Acaban de entrar en funcionamiento dos nuevos proyectos financiados con fondos europeos cuya finalidad consiste en investigar formas de medir las emisiones de gases contaminantes.

El primero de los proyectos, titulado AMITRAN (Metodologías de evaluación para las TIC en el transporte multimodal, desde el comportamiento del usuario hasta la reducción del CO2), tiene la finalidad de incrementar, por medios científicos, la precisión en el cálculo del dióxido de carbono (CO2) emitido desarrollando una metodología con la que evaluar las repercusiones de utilizar las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) y de los sistemas de transporte inteligentes (STI) en el CO2 emitido desde el sector de los transportes.

AMITRAN cuenta con la participación de entidades de Bélgica, Alemania, España, Países Bajos y Rumanía y dispone de una financiación por valor de 1.900.000 euros concedida en virtud del tema de TIC del Séptimo Programa Marco (7PM).

Las medidas por medios informáticos podrían contribuir a que los transportes sean menos intensivos en carbono y más eficientes, y también a reforzar la seguridad, gestionar la demanda del transporte, asegurar la fiabilidad de los desplazamientos e incrementar la fluidez del tráfico. El uso de las TIC en el sector de los transportes incluye su aplicación en sistemas de navegación e información sobre rutas, asesoramiento en ruta par

a ayudar al conductor a seguir comportamientos ecológicos, sistemas logísticos y de gestión de flotas, optimización de la sincronización de semáforos en cruces, reserva de plazas de aparcamiento y pago de peajes.

El coordinador del proyecto AMITRAN, Gerdien Klunder, de la «Organización para la investigación científica aplicada de los Países Bajos» (TNO), explicó el cometido del proyecto: "Los STI son un campo en rápida expansión en el que se están desarrollando numerosas tecnologías y aplicaciones, algunas de las cuales ya se encuentran en el mercado.

Pese a ello, aún no se dispone de una metodología establecida que permita a los científicos del ramo calcular las emisiones de CO2 que podrían reducirse implantando tales tecnologías. Se trata de información determinante para las autoridades, por ejemplo en el contexto de los convenios relacionados con el cambio climático".

Han Zwijnenberg, también investigador de la TNO, añadió: "Ya se dispone de modelos del tráfico y de las emisiones que abarcan aspectos específicos del sistema de movilidad, pero su interconexión plantea varios problemas. AMITRAN se dedicará a permitir la comunicación entre los modelos para obtener una evaluación precisa y exhaustiva "del pozo a la rueda" de las reducciones de las emisiones".

A su término, del proyecto saldrá una lista de comprobación y un manual que se pondrán a disposición del público y que podrán utilizarse en futuros proyectos relevantes. Estos resultados servirán como referencia a la hora de evaluar las ventajas de los STI en cuanto a reducción de las emisiones de CO2 del transporte de pasajeros y del traslado de mercancías por carretera, ferrocarril y barco.

Los medios de comunicación prestan atención principalmente al CO2, pero hay otros gases dañinos de efecto invernadero que también requieren soluciones con carácter urgente. Por ello se ha puesto en marcha otra iniciativa financiada con fondos europeos dedicada a realizar mediciones precisas de gases de efecto invernadero como el metano y el óxido nitroso.

Se trata de INGOS (Sistema integrado para la observación de gases de efecto invernadero distintos al CO2), financiado en parte con casi 8 millones de euros en virtud del tema de Infraestructuras del 7PM y en el que participan instituciones de 14 países: Bélgica, Dinamarca, Finlandia, Francia, Alemania, Hungría, Italia, Países Bajos, Noruega, Polonia, España, Suecia, Suiza y Reino Unido.

Hasta ahora la cantidad emitida de estos gases de efecto invernadero se ha calculado sobre todo a partir de estimaciones. INGOS tiene la finalidad de facilitar mediciones objetivas de las emisiones en los países participantes.

Así, se tomarán medidas en torres, cimas, postes altos y otros puntos de interés de toda Europa. La red que se establecerá también empleará modelos informáticos para informar con precisión de la fuente y la magnitud de las emisiones.

La puesta en marcha de estos dos nuevos proyectos pone de manifiesto que, tanto dentro como fuera de la red vial europea de transportes, para cumplir los objetivos climáticos marcados por la UE es esencial realizar medidas exactas de todos los gases de efecto invernadero. Tanto AMITRAN como INGOS pretenden impulsar la investigación sobre uno de los retos más importantes y acuciantes que afronta actualmente la UE.

La Comisión Europea ha propuesto el ambicioso objetivo de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en el sector de los transportes en un 60 % en el periodo que va de 1990 a 2050. Pero a la vista de que las emisiones actuales de dicho sector se sitúan un 27 % por encima de los niveles de 1990, es evidente que queda mucho trabajo por hacer.