Level(s), nuevo Marco de la UE para mejorar la Sostenibilidad de los Edificios

La Comisión Europea ha puesto en marcha el 28 de septiembre la fase de prueba de Level(s), un nuevo marco de la UE para la sostenibilidad de los edificios que ayudará a transformar el sector de la construcción y que, además, es el primer instrumento de este tipo desarrollado para su uso en toda Europa.

Level(s) es el resultado de una amplia consulta con la industria y el sector público, y se centra en una serie de indicadores de rendimiento en diferentes ámbitos como las emisiones de gases de efecto invernadero, la eficiencia en el uso de los recursos y el agua, y la salud y el bienestar. El objetivo es establecer un “lenguaje común” sobre lo que implica la construcción sostenible en la práctica, llevando el debate más allá del rendimiento energético.

Un lenguaje ecológico común

Level(s) es un marco de evaluación de código abierto elaborado por la Comisión Europea en estrecha colaboración con agentes clave como Skanska, Saint-Gobain, la Sustainable Building Alliance y los Green Building Councils.

Se han publicado dos informes técnicos orientativos como material de apoyo para la fase de prueba. El primer informe técnico ofrece una introducción a Level(s) y su funcionamiento, mientras que el segundo informe técnico contiene unas orientaciones detalladas sobre cómo hacer evaluaciones del rendimiento con Level(s). Asimismo, la Comisión organizará un taller sobre la fase de prueba de Level(s) en Bruselas el 4 de diciembre de 2017 para las organizaciones interesadas en participar.

Antecedentes

Level(s) se centra en los principales aspectos del rendimiento de un edificio y facilita el acceso a este campo para quienes deseen construir edificios más sostenibles. Entre tales aspectos se incluyen los siguientes: emisiones de gases de efecto invernadero a lo largo del ciclo de vida del edificio, ciclos de vida de los materiales que sean circulares y eficientes desde el punto de vista de los recursos, uso eficiente de los recursos hídricos, espacios sanos y confortables, adaptación y resiliencia al cambio climático, y coste y valor del ciclo de vida completo del edificio. Cada uno de los indicadores de Level(s) se ha diseñado con el objetivo de vincular el impacto ambiental de un edificio a las prioridades de la UE en el ámbito de la economía circular. Además, el marco supone la ampliación efectiva de la agenda para el sector de la construcción con miras al refuerzo de la consecución de los objetivo de desarrollo sostenible de las Naciones Unidas.

¿En qué consiste Level(s)?

Level(s) es un marco voluntario de información para mejorar la sostenibilidad de los edificios. Utilizando las normas existentes, Level(s) proporciona un enfoque de la UE para la evaluación del comportamiento medioambiental en el entorno construido.

El sector de la construcción es un gran consumidor de recursos en Europa. Utiliza alrededor de la mitad de todos los materiales extraídos, la mitad de toda la energía consumida y un tercio de toda el agua que se utiliza, y genera un tercio del total de residuos. Esta es la razón por la que la construcción es un objetivo clave de la política de la Comisión Europea para una economía circular, que consiste en un sistema económico regenerativo que reduce al mínimo el consumo de recursos y de energía.

Level(s) contribuye a la economía circular, ofreciendo un procedimiento por etapas para la evaluación del ciclo de vida.

El marco de Level(s) con sus indicadores tiene por objeto:

  • Sensibilizar al público en general, a los promotores y a los servicios de contratación pública ante la necesidad de disponer de edificios mejores y aumentar la demanda de estos.
  • Incrementar los conocimientos sobre la eficiencia del uso de los recursos en el entorno construido con el fin de apoyar una mejor toma de decisiones por parte de los diseñadores, arquitectos, promotores, empresas de construcción, fabricantes de productos de construcción, inversores y propietarios inmobiliarios.

Para cada indicador es posible un planteamiento «gradual», que permite a los usuarios pasar de unos métodos de cálculo más simples a otros más precisos y complejos, y ampliar la información.

¿A qué se refieren los indicadores?

Cada indicador se ha concebido para vincular el impacto de un edificio con las prioridades de sostenibilidad de la UE.

Cada indicador puede utilizarse para distintos tipos de evaluación del comportamiento, desde un nivel de base hasta un análisis del ciclo de vida (ACV) completo.

El punto de entrada a Level(s) son los indicadores de comportamiento comunes: el uso más sencillo y accesible de cada indicador. Level(s) establece unidades comunes de medida y metodologías básicas de cálculo, que pueden ser utilizadas por los profesionales de la construcción o en los sistemas de evaluación de edificios, las herramientas de notificación de los inversores y las iniciativas del sector público.

Para comparar el comportamiento ambiental de los edificios, a nivel de cartera o nacional, Level(s) ofrece la opción de una evaluación comparativa del comportamiento. Esta opción es adecuada para los profesionales de la construcción y para los propietarios de carteras inmobiliarias.

Para que los profesionales de la construcción que trabajan a un nivel más detallado mejoren el comportamiento y optimicen el comportamiento de diseño y el comportamiento del edificio según la construcción, la optimización del comportamiento de diseño representa la utilización más sutil de cada indicador. Con objeto de suprimir las diferencias entre el comportamiento de diseño, el comportamiento del edificio según la construcción y el comportamiento del edificio ocupado, los usuarios pueden informar sobre los indicadores en distintas fases de un proyecto:

  • fase de diseño (sobre la base de los cálculos),
  • fase de finalización (sobre la base de los planos según la construcción),
  • fase de finalización (sobre la base de los planos según la construcción),
  • fase posterior a la ocupación (sobre la base del comportamiento medido).

¿Por qué usar Level(s)?

Level(s) ayuda a los profesionales de la construcción y a sus clientes a identificar los ámbitos clave para la mejora del rendimiento ambiental. A fin de colmar las lagunas de rendimiento en materia de sostenibilidad entre el diseño, la obra definitiva y el edificio tras su ocupación, los indicadores de Level(s) pueden aplicarse en diferentes fases de un proyecto de construcción: diseño, ejecución, puesta en servicio y fase posterior a la ocupación. Por otra parte, Level(s) permite comparar el rendimiento de los edificios entre distintas carteras y emplazamientos.

Level(s) también puede utilizarse en el marco de los sistemas de evaluación y certificación a fin de:

  • garantizar que sus criterios reflejan las principales prioridades de la economía circular en Europa,
  • facilitar la comparación entre los datos y resultados de diferentes sistemas para la calificación del rendimiento de los edificios en materia de sostenibilidad.

Finalmente, Level(s) puede servir de instrumento informativo básico, con un enfoque por niveles para la evaluación del ciclo de vida.

Level(s) se centra en los aspectos más importantes del rendimiento de un edificio en materia de sostenibilidad y ofrece un punto de entrada sencillo a un ámbito que puede resultar muy complejo. Asimismo, Level(s) puede servir de base para que los usuarios hagan uso de sistemas e instrumentos de evaluación del rendimiento más sofisticados.

Inscripción para probar Level(s)

Tras más de dos años de trabajo, Level(s) está listo para someterse a ensayo desde el otoño de 2017. Las empresas, las asociaciones y las autoridades públicas están cordialmente invitadas a participar.

El período de ensayo durará dos años, y la Comisión Europea prestará apoyo técnico durante este proceso.

Level(s) se centra en los principales aspectos del comportamiento de los edificios, aportando un sencillo punto de entrada a lo que puede ser una tarea muy compleja. Al utilizar Level(s), los profesionales de la construcción y sus clientes pueden mejorar su comprensión de cómo afectan sus edificios al medio ambiente. Level(s) muestra cómo reducir el impacto ambiental y puede preparar a los usuarios para aplicar sistemas y herramientas de evaluación del comportamiento más exigentes.

Los participantes pueden optar por someter a ensayo el marco completo de Level(s), o solo determinadas partes de él. La información que arrojan los resultados de los ensayos ayudará a mejorar Level(s) antes de su publicación definitiva, a fin de garantizar que los indicadores y las directrices de utilización sean sólidos y puedan empezar a aplicarse.

Por último, si quiere asistir al taller sobre la fase de prueba que tendrá lugar en Bruselas en diciembre, envíe un correo electrónico a europe@worldgbc.org

GBCe trabaja en la adaptación de su herramienta VERDE a los indicadores europeos LEVEL(S)

Green Building Council España (GBCe) está inmerso en la adaptación de los criterios de evaluación de su herramienta VERDE de certificación de edificios a los indicadores europeos LEVEL(S).

LEVEL(S) es un nuevo marco de evaluación voluntario para mejorar la sostenibilidad y conducir la demanda hacia mejores edificios en Europa. Proporciona un enfoque común en la Unión Europea para la evaluación de la sostenibilidad del entorno construido y recoge unos indicadores comunes basados en el ciclo de vida de los edificios.

Además, GBCe ha colaborado con la Unión Europea en la elaboración y desarrollo de estos nuevos indicadores junto a otros agentes del sector, incluyendo a varios Green Building Councils europeos y otras herramientas de certificación como HQE o DGNB.

Para Paula Rivas, responsable del Departamento Técnico de GBCe “LEVEL(S) supone crear el ADN común para todas las herramientas que asuman este compromiso permitiendo nuestras singularidades, VERDE ya ha asumido este reto en las nuevas versiones de nuestra herramienta y esperamos incluirlos al 100% en los próximos seis meses”.

GBCe también está en la fase de buscar edificios para hacer un estudio piloto de la madurez de estos nuevos indicadores que tienen en cuenta el ciclo de vida del edificio y sus materiales y algunos aspectos novedosos como su resiliencia al cambio climático o la economía circular.

“Que se tengan en cuenta estos criterios que valoran el uso y el impacto del edificio a lo largo de toda su vida útil es muy importante y vital para una correcta evaluación del edificio. Hay muchas cosas positivas en LEVEL(S) que iremos incorporando de forma progresiva a nuestra herramienta VERDE”, añade Paula Rivas.

El próximo 26 de septiembre a las 13.00 horas, GBCe organizará. en el marco de la Green Building Week, un webinario online para explicar estos indicadores. El encuentro virtual está dirigido a evaluadores acreditados en VERDE y otras herramientas, profesionales del sector y estudiantes. Pueden solicitar su asistencia gratuita aquí.

En la página de Medio Ambiente de la Comisión Europea se pueden consultar los dos informes publicados y otros documentos de difusión de LEVEL(S).

Crece el interés por el uso de la madera certificada en la Construcción, según FSC España

FSC España ha confirmado a través de una encuesta el creciente interés de arquitectos y constructores por el uso de la madera certificada en la construcción. Cada vez más habitual en recubrimientos y decoración, su aceptación como material en estructuras es sin embargo todavía escasa en relación con el uso que se le da en otros países de la UE, por lo que un 40% los profesionales propone mejorar el conocimiento del producto y desmitificar conceptos erróneos como los de su fragilidad o precio elevado.

“La madera es un material óptimo para ser utilizado en la construcción dada su sostenibilidad,versatilidad, trazabilidad medioambiental, calidez y confort que se unen a unas extraordinarias propiedades estructurales”, explica Gonzalo Anguita, director ejecutivo de FSC España. Sin embargo, resalta Anguita, “el uso de la madera en estructuras de la edificación es todavía significativamente inferior al de otros países de nuestro entorno a pesar del potencial forestal de nuestro país”.

Para corregir este déficit y promover el uso de la madera como material bello, natural y ecológico siempre que proceda de fuentes sostenibles, e impulsar su utilización en construcciones y rehabilitaciones, FSC ha puesto en marcha el proyecto HAVE A WOOD DAY. Una iniciativa pionera en España que además de esta encuesta y reuniones con expertos tiene prevista la próxima publicación de un manual técnico para prescriptores y una guía divulgativa.

Con todo ello se pretende aumentar la conciencia y el conocimiento del uso de la madera en la construcción entre los profesionales y promotores, resaltando su huella ecológica positiva y su ciclo de vida siempre mejor que el de otros materiales alternativos, los exigentes sistemas de verificación de las fuentes sostenibles, la conveniencia de emplear maderas tropicales que no estén amenazadas por la sobreexplotación,así como el uso estructural y de los numerosos productos y soluciones constructivas con madera que en la actualidad están disponibles en el mercado.

Creciente importancia internacional

El sector de la construcción es uno de los principales usuarios de madera certificada por FSC en todo el mundo. Se prevé que crezca un 67% en 2020 y que su valor crezca de los 7,2 billones de dólares de hoy a 12 billones de dólares, lo que supondrá el 13% del PIB mundial. Hoy en día, alrededor del 25% de los titulares de certificados de FSC poseen un certificado de cadena de custodia que cubre el uso de madera para la construcción.

Al elegir maderas sostenibles y certificadas por el FSC respecto a las no certificadas, y al optar por especies madereras menos conocidas certificadas por el FSC respecto a maderas tropicales no certificadas, el sector de la construcción puede desempeñar un papel esencial en apoyar prácticas forestales responsables y detener la destrucción de los bosques del planeta para su transformación en plantaciones de soja, palma o pastos.

Encuesta entre profesionales

El objetivo de la encuesta de FSC ha sido contar en España con un diagnóstico real acerca del uso de la madera y sus derivados en el ámbito de los proyectos constructivos, base para implementar acciones futuras relacionadas con su promoción y puesta en valor.

En ella han participando 70 profesionales de alta cualificación. Por ejemplo, un 12% de la muestra ha cursado el Máster de Ingeniería de Madera Estructural de la Universidad de Santiago de Compostela que dirige el profesor Manuel Guaita.

Casi de la mitad de las respuestas confirman el uso de la madera estructural en cubiertas y forjados, así como en rehabilitaciones, destacando su eficiencia energética e importancia cuando se aplican los estándares Passive House (casa pasiva). Sin embargo, un 27% piensa que no hay buenos proveedores de madera estructural en España. Los tres criterios más importantes para elegir materiales serían, por este orden, precio, información suministrada y cumplimiento del Código Técnico de la Edificación (CTE).

A pesar de la alta eficiencia energética de la madera y su relación directa con las directivas europeas referidas a la construcción de edificios de consumo de energía casi nulo, aún no se han incorporado requisitos específicos en el CTE. La nueva ley de contratación pública sin duda podrá ayudar en este sentido.

Como muestra del desconocimiento que existe con el uso de este material, un 30% cree erróneamente que la madera nunca debe emplearse en cimentaciones, sótanos o exteriores no protegidos, mientras que para un 12% es desaconsejable en la construcción de edificios en altura.

Esta idea se contradice con la realidad de otros países, donde se levantan altísimos edificios en madera como el vanguardista edificio de 20 plantas que actualmente se construye en la ciudad canadiense de Vancouver. Y evidencia la pérdida de conocimiento entre los carpinteros y ebanistas, unos oficios de los que en España siempre hubo excelentes profesionales pero que en los últimos años han ido perdiendo importancia.

La encuesta demuestra igualmente el abandono del uso de materiales tradicionales. En este sentido, es mayoritaria en España la opinión de que la utilización de madera en estructuras constructivas tendría menos aceptación entre los clientes. De hecho, un 37% reconoce haber sustituido a petición del promotor la madera estructural por hormigón o acero, pensando que así será más fácil su venta final, cuando en realidad hacer proyectos multirresidenciales en madera puede incrementar su interés comercial.

Para aumentar el grado de aceptación de la madera en la construcción, un 40% de los profesionales propone desmitificar y mejorar el conocimiento del producto, exactamente lo que el proyecto Have a Wood Day pretende conseguir con próxima publicación de un manual técnico y una guía divulgativa enfocada a otros públicos que están en contacto directo con los clientes.

Maderas tropicales

Las ventajas de uso de las maderas tropicales son bien conocidas. El 79% de los profesionales encuestados por FSC considera que su durabilidad o mayor resistencia a la humedad las hacen muy indicadas para su empleo en exteriores.

Para un 51,2% el problema de estas maderas estaría en su falta de garantía de origen y legalidad, cuestionando así su sostenibilidad. Se piensa que a pesar de estar certificadas pueden ser el resultado de explotaciones ilegales e insostenibles.

Los costes medioambientales también se ven como un problema dado lo elevado de su huella de carbono debido a necesitar transportes más largos. Un 46,5% piensa que su alto precio es también un inconveniente a la hora de seleccionar este tipo de maderas.

Sostenibilidad de la madera

Un 75% de los encuestados conoce el certificado FSC y su significado. Para un 31% el uso de los certificados FSC es alto (70-80% de las obras) o muy alto (90-100% de las obras).

A pesar de esta aceptación, un 40% manifiesta que los clientes no lo demandan y un 70% afirma que no es requisito en obra pública. Para un 47% el uso de maderas certificadas FSC añade valor al proyecto de edificación. El 87% ve beneficioso usar maderas certificadas FSC como garantía de sostenibilidad, principalmente en el uso de maderas de procedencia no europea donde supone una garantía de legalidad, especialmente en el caso de maderas tropicales o que proceden de países con escasas garantías democráticas.

Precisamente, una reciente encuesta internacional demuestra que la marca FSC ofrece a los consumidores una clara señal de que las empresas se toman en serio la gestión forestal responsable, donde un 80% la considera una imagen corporativa positiva. Y el 85 por ciento considera la certificación FSC como una prueba creíble de la legalidad de la madera, dándoles confianza respecto a que proviene de bosques gestionados de manera responsable.

Estos resultados están respaldados por el crecimiento de la certificación FSC en el mundo. El número de certificados de gestión forestal del FSC ha aumentado un 35% en los últimos cinco años, y en el mismo período las áreas forestales certificadas por FSC han crecido en 47 millones de hectáreas, un área aproximadamente el doble del tamaño de Rumania.

Focus Group

El diálogo directo con seis arquitectos de distintos ámbitos profesionales ha permitido complementar la información disponible en la encuesta realizada por FSC España, opiniones que se han resumido en un vídeo de libre difusión disponible en este enlace: https://youtu.be/OJh0I_e-38E

Miguel Díaz, arquitecto en Ruiz-Larrea y Asociados, destaca en él cómo los clientes de una vivienda unifamiliar son más receptivos a utilizar madera en las estructuras, mientras que los promotores de grandes proyectos residenciales son más reacios.

“No hay materiales buenos o malos, hay una correcta o incorrecta gestión de ellos”, resalta Gerardo Wadel, arquitecto, doctor por Universitat Politècnica de Catalunya (UPC) y técnico colaborador de Green Building Council.

Paloma Campo Ruano, arquitecta en DL+A Arquitectos Asociados, cree que “no debemos ver la madera como un material para hacer todo el edificio, que también puede hacerse, sino estudiar todas estas compatibilidades que para el acero o el hormigón están tan resueltas. Tenemos menos cultura de la madera en España, y quizás la normativa del código técnico tiene mucho que hacer respecto a cómo se hace el control de calidad en obra de una estructura de madera”.

Federico Sáez Baos, arquitecto en ACSO Actuaciones Sostenibles en Arquitectura, destaca cómo la madera debe adecuarse al uso que se demanda. Una frondosa será más versátil para revestimientos y acabados, mientras que las coníferas tienen excelentes resultados en usos estructurales.

Toni Escudé Poulenc, arquitecto, prescriptor en ARQUIMA, lamenta la escasa presencia de maderas españolas en los mercados. “Nos interesa un material de cercanía, pues actualmente lo más próximo que estamos encontrando proviene de Francia y Austria”.

Certificaciones ambientales de edificios. Su contribución a la transformación del sector de la edificación

Desde hace unos años se oye mucho hablar de las Certificaciones ambientales de edificios, herramientas que permiten reconocer los méritos ambientales de los edificios a través de unas etiquetas. En este artículo se pretende aclarar en qué consisten, hacia qué tipo de sostenibilidad llevan, qué requisitos tienen que cumplir.

certificaciones en el mundo

Las certificaciones ambientales de edificios son herramientas de aplicación voluntaria, pensadas para identificar su calidad ambiental a través de una etiqueta y para acompañar su proceso de diseño. Suponen el reconocimiento por una organización independiente, tanto del promotor como del proyectista, de los valores medioambientales de un edificio a través de la aplicación de una metodología de evaluación reconocida.

Su gran contribución, aparte de identificar el comportamiento ambiental del edificio, es poder incidir en ello, detectando sus puntos débiles y sugiriendo mejoras. En el proceso de certificación intervienen el promotor, el proyectista, la entidad certificadora, que emite el certificado después de realizar un control de los datos ambientales del edificio, y el certificador, que aparte de elaborar estos datos puede intervenir a lo largo del proceso como asesor para aportar mejoras ambientales.

Algunas tienen difusión internacional como la estadounidense LEED, la inglesa BREEAM o la alemana DGNB; otras están pensadas para ser aplicadas dentro del territorio nacional como las españolas VERDE y ECÓMETRO, las italianas ITACA y CASA CLIMA, la japonesa CASBEE, etc.

Las primeras certificaciones BREEAM1, LEED2 y GBTOOL3 surgen en los años 90, como respuesta a la toma de conciencia de que nuestro planeta tiene recursos limitados. A estas han seguido las certificaciones impulsadas por organizaciones como iiSBE4 (por ejemplo la española VERDE y la italiana ITACA) y WGBC5 (como LEED y sus adaptaciones locales), y otras más recientes como DGNB. Actualmente, aunque su aplicación siga siendo voluntaria, se están difundiendo cada día más. Se pueden encontrar certificaciones de código abierto, como ECÓMETRO6 y OPENHOUSE7, que se desarrollan con un trabajo abierto y colaborativo.

¿En qué consisten?

Las certificaciones ambientales de edificios tienen origen en la necesidad de que el sector de la edificación, para acelerar su cambio hacía prácticas sostenibles, disponga de un medio simple para identificar el comportamiento ambiental de sistemas tan complejos como los edificios, porque “lo que no se define no se puede medir, lo que no se mide, no se puede mejorar, lo que no se mejora, se degrada siempre”8.

Todos los programas de certificación (las herramientas informáticas que se aplican para obtener la certificación) consisten en una selección de indicadores9 de sostenibilidad, cada uno de los cuales asocia una valoración a un aspecto de la sostenibilidad ambiental, social o económica de un edificio. Los indicadores de sostenibilidad son parámetros medidos u observados que describen el estado del medioambiente, el más famoso es la emisión de CO2. En relación al uso de los indicadores la científica Donella Meadows10  remarca que “a menudo están mal escogidos, su elaboración es un proceso lleno de trampas, pero tampoco es posible moverse sin ellos porque los sistemas son demasiado complejos para gestionar toda la información (…) No garantizan los resultados, pero los resultados son imposibles sin indicadores adecuados, y los indicadores adecuados, en sí, pueden producir resultados”.

Están caracterizados por un proceso de certificación y un método de valoración.

El proceso de certificación consiste en la entrega, a la entidad certificadora, de los documentos que argumentan los resultados de cada indicador obtenidos por el edificio. Estos documentos están elaborados en una colaboración entre certificador, proyectista y promotor. En el proceso de certificación pueden y se deben proponer medidas para la mejora del desempeño ambiental del edificio, que pueden ser aceptadas o no por el promotor. Este proceso de ida y vuelta de información y cambios al proyecto puede empezar en fase de uso o en fase de proyecto ejecutivo o básico, esta última es la opción preferible por poder aplicarse la mayor cantidad de mejoras.

El método de valoración puede basarse en planteamientos diferentes. Por ejemplo VERDE realiza un análisis del ciclo de vida (ACV) donde se ponderan los potenciales impactos en valores absolutos y luego a estos se asocia uno de los 6 niveles de certificación a través de una comparación con un edificio de referencia; finalmente visualizan el resultado global con una gráfica representada por hojas conquistadas (de 0 a 5). Los sistemas check-list, como BREEAM y LEED, suman los puntos obtenidos en cada indicador (no dan los valores absolutos de los potenciales impactos) y visualizan el resultado global con porcentajes el primero y medallas de oro, platino etc. el segundo.

Los aspectos de la sostenibilidad medidos por los indicadores suelen ser la eficiencia energética y del uso del agua, la energía imbuida de los materiales de construcción, el impacto debido a la ubicación de la parcela, la durabilidad del edificio y la flexibilidad de uso, aparte de temas ligados a la sostenibilidad social y económica, como el confort, la seguridad, los ciclos económicos, etc.

Teniendo en cuenta que cada indicador se ocupa de un tema importante para la sostenibilidad, los protocolos de certificación pueden utilizarse para orientar sobre cuáles son los factores importantes para la sostenibilidad de un edificio.

¿Hacia qué tipo de sostenibilidad llevan?

Según los estándares ISO dedicados a las certificaciones ambientales de edificios11, su principal función es ubicar los edificios dentro de un ranking de sostenibilidad que ellas mismas determinan.

Cuando se certifica un edificio, el hecho de obtener una puntuación mayor tiene que coincidir proporcionalmente con un mejor comportamiento ambiental, circunstancia que no siempre se verifica, porque el resultado puede ser “camuflado” por buenas prestaciones en indicadores de sostenibilidad social y económica, que permiten obtener la certificación aunque los méritos ambientales sean escasos o ausentes.

En la investigación realizada por la autora de este artículo en su tesis doctoral12, donde se han analizado las cuatro certificaciones CASBEE, GBTOOL, ITACA y LEED, se ha constatado que si un edificio obtiene la valoración máxima en todos los indicadores, la disminución de impactos que se consigue en este respecto a los valores estándar es de un 50%. Resultado muy inferior a cuanto requiere la exigencia de la sostenibilidad. El planeta exige edificios que ofrezcan una habitabilidad digna generando un balance de gasto de recursos no renovables y producción de impactos igual a cero.

¿Qué requisitos tienen que cumplir?

Las certificaciones tienen que incluir todos los temas importantes para la sostenibilidad de un edificio en todas sus fases de ciclo de vida, incluyendo indicadores sobre agua, energía, materiales, suelo, biodiversidad en las fases de extracción y fabricación de materiales, transporte, construcción, uso, mantenimiento y derribo. Pero es necesario limitar el número de indicadores a la cantidad mínima indispensable, para maximizar la agilidad de uso.

La puntuación final obtenida por los factores de sostenibilidad social y económica externos a la sostenibilidad ambiental, como las condiciones de confort y de seguridad, y los ciclos económicos, no tendría que sumarse a la valoración obtenida por producción de impacto, para que quede clara cuál es la eficiencia ambiental del edificio. También es recomendable que se incluyan “filtros éticos”, indicadores que impidan la certificación si en el edificio intervienen factores contrarios a la dignidad de la vida, como trabajo infantil o esclavo o producción de  armas, en su construcción o uso.

Diferenciar realidad geográfica y tipología

Las puntuaciones deberían adaptarse a las peculiaridades del área geográfica y a la tipología de aplicación. El entorno de valoración debería ser homogéneo respecto a clima, aspectos culturales, aspectos sociales, aspectos económicos y aspectos técnicos de la construcción. No es lo mismo valorar la eficiencia energética o el consumo de agua en Galicia o en Murcia por las diferencias climáticas. También es importante adaptar la valoración a la tipología edificatoria, porque no pueden pretenderse los mismos consumos energéticos o de agua en un edificio residencial o de oficinas. Coherentemente a estos conceptos, los indicadores de VERDE pueden adaptarse a los datos climáticos y pluviométricos del municipio donde se evalúa. De VERDE, LEED y BREEAM existen varias versiones adaptadas a las varias tipologías.

Diferenciar fases de construcción y de uso

Además, para que la valoración sea lo más ajustada posible a la realidad, en el cálculo de los impactos se tendría que diferenciar entre el porcentaje provocado en fase de construcción y el porcentaje previsto para la fase de uso. El primero está provocado por la extracción de materias primas, su transformación, transporte y puesta en obra; el segundo por los flujos de recursos requeridos para obtener habitabilidad y para desarrollar actividades dentro del edificio (flujos, es importante recordar, que dependen en primer lugar de los usuarios). Los primeros son más fáciles de prever, por ejemplo basándose en el cómputo métrico, y pueden ser reducidos escogiendo otros materiales y/o sistemas constructivos. Los segundos pueden preverse basándose en simulaciones, pero en la realidad, mucho dependerá de la actuación del usuario en lo cotidiano, especialmente para gestionar estrategias de bioclimática.

Se  remarca que, para facilitar un buen uso del edificio, la certificación debería incluir manuales de uso y de recursos sobre cómo funciona el edificio para permitir al usuario controlar directamente los sistemas de regulación de temperatura, radiación solar y ventilación natural.

Configurarse sobre las exigencias del profesional de la construcción

Para que la certificación no se limite a valorar e incida en la mejora de la calidad ambiental del proyecto, su funcionamiento tendrá que ser fácil de entender por quien interviene en su desarrollo. Así que los métodos y criterios para asignar los puntos deberán ser fáciles de comprender, transparentes y objetivos. Lo más fácil es que los datos requeridos sean los que pueden encontrarse ya ordenados en la lógica del proyecto, como la información que se genera para cumplir la normativa o el cómputo métrico, aumentando de esta manera también su viabilidad económica. Las certificaciones tendrían que recurrir cuanto sea posible a la representación gráfica y a las explicaciones visuales (gráficos, fotos, imágenes, etc.) de conceptos, resultados y propuestas de mejora. Siempre aclaran mucho y hacen el uso de la herramienta más liviano.

El protocolo de certificación puede guiar la mejora medioambiental del proyecto aunque no se llegue a certificar

Como conclusión se recomienda que, aunque no se certifique un edificio, se tenga en cuenta que los programas de certificaciones ambientales y las guías de uso pueden utilizarse como soporte al proyecto, por su capacidad de explicar qué factores son importantes para la sostenibilidad y de detectar en qué aspectos el proyecto o el edificio construido deben mejorar. La mayoría pueden descargarse gratuitamente de la web13. En algunos casos ofrecen también buenas prácticas y una librería de soluciones constructivas, materiales, productos de construcción, etc.

Las certificaciones ambientales y los protocolos de certificación pueden ser un medio potente para ayudar al sector de la edificación en el necesario cambio hacía prácticas sostenibles. 


1.- www.breeam.org. Realizado por la empresa privada inglesa BRE Global
2.- www.usgbc.org/leed. Impulsado por la asociación sin ánimo de lucro USGBC
3.- http://www.iisbe.org/sbtool-2012. Impulsado por la asociación canadiense sin ánimo de lucro iiSBE, de origen académico
4.- iiSBE – International Initiative for a Sustainable Built Environment es una organización sin ánimo de lucro cuyo objetivo principal es facilitar y promover activamente la adopción de políticas, métodos y herramientas para acelerar el movimiento hacia la práctica de construcción sostenible a nivel mundial.
5.- WGBC World Green Building Council es una organización internacional que tiene como objetivo apoyar el cambio de la industria de la construcción hacia la sostenibilidad.
6.- www.ecometro.org
7.- www.openhouse-fp7.eu
8.- William Thomson, físico y matemático británico del siglo XIX que llevó a cabo importantes trabajos respecto a la termodinámica. Ha establecido la escala de temperatura Kelvin que mide la temperatura absoluta
9.- De acuerdo con la terminología OECD – Organization for Economic Co-operation and development, un indicador de medioambiente es un parámetro o propiedad medida u observada que describe el estado del medioambiente. Son una manera de medir, señalar, apuntar con mayor o menor exactitud.
10.- Donella Meadows, científica ambiental y ecóloga coautora del relevante libro Los límites del crecimiento
11.- Los dos estándares ISO (International Standardisation Institute) para la Certificación ambiental de los edificios: Norma UNE-ISO/TS 21929-1:2009 – Sostenibilidad en Construcción de Edificios – Indicadores de Sostenibilidad. Marco para el Desarrollo de Indicadores para Edificios; Norma UNE-ISO/TS 21931-1:2008 – Sostenibilidad en construcción de edificios. Marco de trabajo para los métodos de evaluación del comportamiento medioambiental de los trabajos de construcción. Parte 1: Edificios
12.- Chiara Monterotti, Análisis y propuesta sobre la contribución de las herramientas de evaluación de la sostenibilidad de los edificios a su eficiencia ambiental,  www.tdx.cat
13.- VERDE propone la herramienta HADES como soporte al proyecto y la guía de uso, www.gbce.es/es/pagina/herramienta-de-ayuda-al-diseno-hades;

LEED propone un check list por cada  versión de la herramienta www.usgbc.org/resources/new-construction-v2009-checklist-xls.
Ambas pueden descargarse gratuitamente.

* Chiara Monterotti es arquitecta, doctora en arquitectura y evaluadora acreditada de la certificación VERDE. Ha realizado una tesis doctoral sobre certificaciones ambientales de edificios. Se dedica a la certificación y a la rehabilitación de edificios existentes para mejorar la calidad de vida de la gente con el mayor respeto para el medio ambiente. buenasenergias21@gmail.com

 

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Etiquetas ecológicas o ecocertificados

Comparación de certificación de calidad ambiental y estándares energéticos de la edificación

Ecohouse, en la Conferencia Passivhaus que por primera vez se celebra en Pamplona

Pamplona, 2 de noviembre de 2016.  La 8ª Conferencia Española Passivhaus, evento anual de carácter estatal de eficiencia energética en el sector de la construcción se celebra por primera en Navarra. Baluarte Pamplona acogerá la octava edición de esta cita entre los días 2 y 4 de noviembre.

El encuentro, que organiza la Plataforma de Edificación Passivhaus (PEP) con la colaboración del Gobierno de Navarra, la Federación Navarra de Municipios y Concejos y el Ayuntamiento de Pamplona, presenta importantes novedades respecto a otros años. La principal, la apertura al público general para el que se ha dispuesto un programa gratuito de actividades paralelo al habitual, enfocado a los profesionales del sector.  La iniciativa tiene como objetivo satisfacer el progresivo interés social por este tipo de construcción que, además de ser más respetuosa con el medio ambiente, permite ahorrar hasta un 90% de energía en los hogares manteniendo una temperatura confort, tanto en inverno como en verano.

Ecohouse, empresa navarra especializada en construcción pasiva o de consumo de energía casi nulo con estructura de madera y materiales ecológicos, participa de forma activa en la 8ª Conferencia PEP, en la que dispondrá de un stand informativo para que los visitantes puedan resolver sus dudas sobre las casas pasivas. Además, dentro del ciclo de charlas divulgativas abiertas al público, Alfonso Perkaz, director de Ecohouse, hablará sobre passivhaus y construcción en madera (Viernes, 4 -18.30 horas), con ejemplos de proyectos que está desarrollando la constructora navarra, como la vivienda unifamiliar de Azoz, actualmente en proceso de certificación.

Edificio pionero en Navarra

Precisamente Ecohouse está llevando a cabo las obras de un proyecto pionero en Navarra: el edificio dotacional construido en madera y de consumo casi nulo en Mendillorri, el primer nZEB (nearly Zero Energy Building) de Navarra, impulsado por el Ayuntamiento de Pamplona y adjudicado a Ecohouse junto a Egoín y ByE arquitectos.

El nuevo edificio, con estructura de madera contralaminada, consta de 290 metros cuadrados de superficie y se ejecutará en solo dos meses y medio. La planta baja acogerá tres aulas de uso múltiples, mientras que la superior servirá para que los gigantes del barrio puedan ensayar.

Este proyecto pone de manifiesto el compromiso del Ayuntamiento pamplonés con la eficiencia energética, adelantándose así a la aplicación de la directiva 2010/31 de la Unión Europea que, a partir del 31 de diciembre de 2018, obligará a que los nuevos edificios de propiedad o uso público sean de consumo de energía casi nulo; mientras que a partir de la misma fecha de 2020 también tendrán que serlo todas las nuevas construcciones de titularidad privada.

Esta disposición comunitaria se enmarca dentro del objetivo europeo 20-20-20, que persigue reducir un 20% el consumo de energía primarias, disminuir un 20% sus emisiones de dióxido de carbono (CO2) y aumentar un 20% el empleo de renovables. En la misma se define un edificio de consumo casi nulo como aquel que tiene un nivel de eficiencia energética muy alto. Además, la cantidad casi nula o muy baja de energía que requiera ha de cubrirse, en muy amplia medida, por energía procedente de fuentes renovables

El edificio dotacional construido en madera y de consumo casi nulo en Mendillorri, tendrá certificación energética A. Su demanda total de calefacción y refrigeración será inferior a los 15 Kwh por metro cuadrado y año, mientras que el consumo de energía primaria no superará los 120 Kwh, como establece el passivhaus. En línea con el estándar de origen alemán, está previsto realizar las pruebas de blower door para cumplir con la exigencia de hermeticidad del (máximo 0,6 renovaciones de aire/hora). De este modo, posibilitará ahorrar hasta un 90% en la factura de suministros energéticos.


http://www.eco-house.es/

Más información sobre la Conferencia Passivhaus en Pamplona: http://www.conferencia-pep.org/passivhaus/

El Hotel rural Amalurra de Artzentales obtiene la etiqueta Ecológica

El Hotel Rural Amalurra, ubicado en Artzentales, Bizkaia, es uno de los pocos alojamientos turísticos en Euskadi que ha obtenido la etiqueta Ecológica europea. Este certificado ambiental, Eu Ecolabel, lo concede la Comisión Europea a través de la Viceconsejería de Medio Ambiente, órgano competente en la concesión.

La concesión de este sello acredita que el Hotel Amalurra cumple diversos criterios ambientales como: el uso de energía limpia, el reciclaje de aguas residuales, el implemento de energías renovables, criterios de reciclaje, sensibilización y comunicación sobre temas medioambientales a los clientes,..etc. Según Alejandra Iturrioz, Directora de Administración Ambiental del Gobierno Vasco “Los establecimientos que obtienen esta etiqueta ecológica europea son sometidos a una estricta auditoría para certificar que cumplen los estándares ambientales exigidos por la Comisión Europea”.

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Segundo reconocimiento europeo: neZEH

La acreditación europea de ECOLABEL llega después de que el Hotel Amalurra hubiera sido seleccionado, junto con otros 17 hoteles europeos, para el proyecto europeo neZEH (Hotel de Energía Casi Nula). Hoteles de Energía Casi Nula son aquellos establecimientos hosteleros con un nivel de eficiencia energética muy alto. La cantidad casi nula o muy baja requerida debería estar cubierta en muy amplia medida por fuentes de energía renovables, incluyendo la producida in-situ o en el entorno.

El complejo hostelero Amalurra tuvo que pasar una auditoría en la que se analizaron las medidas de ahorro y eficiencia energética, la instalación de paneles fotovoltaicos, los sistemas de control de climatización y de iluminación eficiente, entre otras, que habrían de llevarse a cabo para reducir su consumo energético.

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Medias implementadas en el Hotel Amalurra

Entre las medidas medioambientales que el Hotel Amalurra ya cumple y/o está en fase de implementar resaltamos: La reducción de emisiones de CO2, el uso de placas solares térmicas, la instalación de un sistema de calderas de biomasa en distric heating que abastece a tres de los siete edificios que componen el complejo hostelero, la aplicación de la bioconstrucción en gran parte de sus edificaciones, la sustitución de la iluminación existente por otra de bajo consumo con leds, la instalación de detectores de presencia y temporizadores en áreas comunes y circuitos de iluminación exterior programados, el aislamiento en las conducciones de agua caliente, la reducción del consumo de agua con la instalaciones de perlizadores en grifos y duchas, el uso de productos ecológicos tanto en la alimentación como en los productos de limpieza, la reforestación con especies autóctonas,…etc. Entres estas medidas se incluyen igualmente la información a los clientes y la formación al equipo y personal de trabajo.

Con todo esto, se estima una reducción del consumo energético del 40% y un 70% en las emisiones contaminantes.

Por último, mencionar que en el Congreso Mundial de Turismo Sostenible TS20 que tuvo lugar recientemente en Vitoria-Gasteiz, el Hotel Amalurra ha sido incluido como un caso de éxito por sus buenas prácticas medioambientales en el sector turístico.


Más info:

Amalurra la convivencia responsable

 www.amalurra.com

Entrega del tercer certificado MINERGIE® en España

 

El estándar Minergie, marca registrada de construcción sostenible, es la receta suiza de éxito para lograr la reorientación hacia una edificación más sostenible. En suiza existen alrededor de 40.000 edificios Minergie y se certifican en la actualidad aproximadamente el 13% de la obra nueva y el 2% de las renovaciones. Últimamente se está aplicando cada vez más en otros países europeos y del mundo.

El sábado pasado, 12 de diciembre, se celebró la entrega oficial del tercer certificado del prestigioso estándar suizo Minergie, en el marco de un open house con visita al edificio y una copa de cava, organizadas por el Consulado General de Suiza en Barcelona y con el apoyo de Presencia Suiza. El Cónsul General de Suiza, Bruno Ryff, entregó al arquitecto suizo Daniel Tigges el Certificado Minergie. Este estándar garantiza no sólo una demanda muy baja en energía para ambientar el edificio, sino también un confort superior al de la construcción habitual que cumple las normativas vigentes.

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Los proyectos singulares de tipo Minergie marcan el camino del futuro, definido por el decreto del Parlamento Europeo 2031/10/UE que exige a partir del año 2020 a todos los edificios de obra nueva un balance cero de energía. Sólo se podrá alcanzar este reto empezando hoy a poner en práctica las altas exigencias para lograr este tipo de edificios. De esta manera se pueden formar técnicos implicados en planificación y ejecución de los proyectos en tecnología puntera y así preparar el mercado de construcción para el futuro próximo.

Daniel Tigges, arquitecto, certificador Minergie España

Comparación de certificación de calidad ambiental y estándares energéticos de la edificación

Certificación de calidad ambiental. Todo edificio necesita recursos (energía, agua, materiales, etc.) para ser construido y funcionar, y genera residuos (emisiones de CO2, materiales sobrantes, etc.) a lo largo de su ciclo de vida. Esos inputs y outputs hacen posible prestar el servicio principal de la arquitectura, que es la habitabilidad. La relación entre habitabilidad e impactos ambientales (recursos y residuos) establece el nivel de calidad ambiental.

Qué medimos para conocer la calidad ambiental

La manera más precisa de medir el impacto ambiental de un edificio es el análisis de ciclo de vida que, debido a su complejidad, se suele ejecutar en forma simplificada. Permite medir consumos de recursos y generación de residuos en cada fase de la vida útil, estableciendo un balance final y permitiendo, gracias a ello, comparar objetivamente diferentes alternativas. Los sistemas de certificación más completos se basan en esta metodología.

La diferencia entre evaluar, calificar y certificar edificios

El análisis ambiental de los edificios comienza por la evaluación de impactos (cuánta energía gasta, qué materiales consume, etc.). Una vez reunidos estos datos, comparándolos con una referencia conocida (el promedio de los edificios de su tipo, por ejemplo) es posible clasificarlo, ponerle una determinada nota ambiental. El último paso es la certificación, en el que una institución reconocida valida el proceso y sus resultados.

Qué es un sistema de certificación ambiental

La evaluación ambiental (también la calificación y la certificación) puede abarcar desde todas las fases del ciclo de vida (producción de materiales, uso del edificio, etc.) a solo una de ellas. También puede contemplar diferentes impactos ambientales (consumo de energía, toxicidad, etc.) o solamente unos pocos de ellos. De esta manera, puede realizarse un análisis de ciclo de vida más o menos completo o solamente centrarse en aspectos puntuales.

Criterios para comparar y elegir un sistema

Existen diversas razones, según el interés del promotor, que permiten distinguir las ventajas y desventajas de los distintos sistemas. Es importante conocerlas y analizarlas previamente a la elección de una certificación.

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Recursos y emisiones en los edificios. Fuente Detail Green.

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Metodologías disponibles, información que aportan

Los sistemas de certificación calidad ambiental evalúan emplazamiento, energía y atmósfera, recursos naturales, calidad ambiental interior, aspectos sociales y económicos, etc., y pueden agruparse en dos grandes ramas. La primera se basa en un check-list de criterios, que representa el edificio sostenible. La segunda calcula impactos del edificio de proyecto y los compara con el estándar habitual. En el primer caso se obtienen puntos, en el segundo valores de impacto ambiental.

Sistemas de primera y segunda generación

Primera generación (tipo check-list)

1. El proyecto se evalúa contrastándolo con criterios de buenas prácticas.

2. Se otorgan puntos globales o “ecopuntos” que unifican impactos diferentes.

3. La evaluación de impactos específicos no es visible para el usuario.

4. El sistema no aporta datos cuantificados de impacto ambiental.

5. La calificación se hace por rangos de puntuación, en ocasiones hay referencias.

Segunda generación (tipo ACV resumido)

1. El proyecto se evalúa mediante la modelización de su comportamiento.

2. Se utilizan indicadores de impactos con magnitudes objetivas.

3. La evaluación de impactos específicos sí es visible para el usuario.

4. El sistema sí aporta datos cuantificados de impacto ambiental.

5. La calificación se hace comparando impactos con una referencia y por puntuación.

Características de los sistemas de certificación ambiental

Características de los sistemas de certificación ambiental

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Comparativa sistemas de certificación. Fuente: Chiara Monterotti, 2013.

Conclusiones y orientaciones para elegir

Para llegar a buenos resultados en la certificación calidad ambiental, a reducir impactos ambientales, es imprescindible que la implantación de la calidad ambiental sea simultánea con el inicio de la promoción. Es un error frecuente comenzar a evaluar el edificio en fase avanzada de proyecto, cuando la mayoría de las decisiones ya están tomadas y los actores ya han sido elegidos. La promoción debe definir sus objetivos ambientales desde el principio. 

Esquema de implantación de la calidad ambiental en el proyecto. Imagen: I. Alomar

Esquema de implantación de la calidad ambiental en el proyecto. Imagen: I. Alomar

 

Igualdad y el desarrollo en el mundo de la arquitectura

Roca presentó este cuadro comparativo entre los principales sellos energéticos en el marco de la conferencia ‘Certificaciones ambientales y energéticas. Los principales sellos en la misma sala’, la segunda sesión del ciclo ‘Hacia una arquitectura eficiente’, en el Roca Barcelona Gallery. El cuadro analiza el comportamiento de los sellos BREEAM, LEED®, DGNB, VERDE, ECÓMETRO, MINERGIE®, PASSIVHAUS y CT HE Certificación Energética, a través de una tabla visual y organizada cromáticamente. El objetivo es proporcionar al profesional una herramienta de fácil consulta. Para llevar a cabo esta puesta en común de información, se han tenido en cuenta cinco criterios: utilización de las energías renovables; proyecto y estrategias pasivas en el bioclimatismo; materiales, productos, sistemas y residuos en el ámbito de la ecoconstrucción; el entorno (movilidad y recursos); y la gestión y reutilización del agua. En el encuentro, dirigido a profesionales de la construcción, se dieron a conocer estos sellos, los más utilizados actualmente en un ámbito general y estatal, y se establecieron los criterios que valoran cada uno de ellos. Las ponencias corrieron a cargo de Gerardo Wadel (Societat Orgànica), Mara Rodríguez Hermida (BREEAM), Emmanuel Pauwels (LEED®), Francesc Bonvehí (DGNB), Bruno Sauer (VERDE), Iñaki Alonso (ECÓMETRO), Daniel Tigges (MINERGIE®) y Micheel Wassouf (PASSIVHAUS).

Desde el pasado 28 de abril y hasta el 9 de julio, Roca organiza el ciclo de conferencias ‘Hacia una arquitectura eficiente’, dirigido a profesionales del sector de la construcción. El objetivo de las cuatro sesiones es desvelar las necesidades y oportunidades que los nuevos paradigmas ambientales aportan a la sociedad actual.

A lo largo de estas cuatro sesiones, los asistentes obtendrán una completa visión de la arquitectura eficiente al tratarse temas como la autosuficiencia y las certificaciones energéticas, las estrategias empresariales que implican el uso eficiente de los recursos mediante un nuevo círculo de producción y las últimas innovaciones en el uso del agua.

 

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Certificaciones ambientales de edificios. Observaciones sobre su contribución a la transformación del sector de la edificación

Lucía, el edificio más sostenible de Europa, certificado con VERDE GBCe

Edificio LUCIA

Ha recibido múltiples premios desde que se inauguró en febrero de 2014. LUCIA, acrónimo de Lanzadera Universitaria de Centros de Investigación Aplicada, es uno de los edificios más sostenibles que se ha edificado en Europa. Era el objetivo fundamental de sus promotores y las certificaciones que ha conseguido le aúpan a lo más alto del ranking de edificios verdes de todo el mundo.

Se trata de un edificio de laboratorios y espacios de aprendizaje, con una inversión total de más de ocho millones y medio de euros para una superficie total construida de 7.500 metros cuadrados. Este proyecto de edificación CERO CO2 y CERO Energía promovido por el Vicerrectorado de Patrimonio e Infraestructuras de la Universidad de Valladolid, ha obtenido la máxima puntuación de la certificación LEED Platinum de un edificio de nueva construcción de toda Europa y de todo el Hemisferio Norte.

Pero además, este edificio obtuvo una calificación de cinco hojas la máxima en la herramienta VERDEGBCe, con una puntuación de 4,52 puntos (sobre 5). Sus evaluadoras acreditadas, María Jesús González y Cristina Gutiérrez, certificaron que este edificio reduce en un 31 por ciento el agotamiento de recursos no renovables diferentes de la energía primaria que toda la edificación conlleva y en más de un 90 por ciento los impactos de la edificación respecto al cambio climático, la pérdida de la fertilidad del suelo, la emisión de productos fotoxidantes y agotamiento de energía primaria no renovable. Asimismo, reduce lo máximo posible el daño que la edificación implica en la vida acuática, el agotamiento de las aguas potables y la generación de residuos peligrosos, todo ello garantizando la salud y el bienestar para los usuarios

Según María Jesús González, una de las evaluadoras acreditadas del edificio, “el proceso de la certificación resultó muy enriquecedor y fue un permanente reto técnico.” Además, según González con este edificio se han conseguido los objetivos planteados, “para conseguir un buen resultado hay dos factores fundamentales: uno es plantearse una nueva forma de hacer las cosas desde la primera fase del proyecto, desde las primeras reflexiones arquitectónicas, incluso desde antes del diseño. El otro es procurar una buena disposición de todo  el equipo y de todos los participantes en el proceso en esta misma dirección. El resultado será mejor cuanto más se cumplan  estos dos requisitos. Y en el edificio Lucía se han cumplido con creces”.

VERDEGBCe evalúa los impactos ambientales del inmueble según doce indicadores del Conjunto Básico de Indicadores de la Agencia Europea del Medio Ambiente.
Las claves para conseguir la importante reducción de consumos se han basado principalmente en el ahorro energético; la reducción del consumo de agua; la utilización de materiales de bajo impacto medioambiental; y la gestión de residuos que se producirán en el edificio tanto en las fases de construcción y uso, como en la de demolición futura, con estrategias para desmontaje, reutilización y reciclado.

El diseño bioclimático, el incremento del aislamiento, la ventilación pasiva y otras estrategias, también permitirán una reducción de la demanda energética de más del 50%.

La sede de SENER en Cataluña consigue la certificación VERDEGBCe de Green Building Council España

Sede de SENER certificada

Green Building Council España (GBCe) ha concedido al edificio de SENER en Cerdanyola del Vallès (Barcelona), sede de la división en Cataluña del grupo de ingeniería y tecnología, la calificación global de 4 hojas VERDEGBCe (de un máximo de 5), gracias a su diseño eco-tecnológico y a la incorporación de soluciones pasivas y energéticamente eficientes.

Para ello, la institución ha valorado positivamente aspectos de parcela y emplazamiento como las estrategias para la clasificación y el reciclaje de residuos sólidos urbanos, la selección de plantas autóctonas en la urbanización que minimizan las necesidades de riego o la baja contaminación lumínica gracias a la elección de luminarias con un correcto diseño; aspectos relacionados con la energía y la atmósfera, como el empleo de materiales o sistemas constructivos de bajo impacto energético y la adquisición de los mismos entre suministradores locales, en un radio de 100 km de distancia; el uso de las energías renovables, con elementos tan representativos como la pérgola fotovoltaica (más de 1.162 m2 de placas fotovoltaicas cubren el edificio a modo de umbráculo y suman una potencia instalada de 215 kWp, con lo que se puede abastecer el 43,5 % de la demanda eléctrica anual del edificio) o un sistema de climatización mediante conexión a un District Heating and Cooling que minimiza la emisión de sustancias foto-oxidantes. En total, la nueva sede presenta un consumo de energía notablemente bajo, que no supera los 145 kWh/m2 al año, y las emisiones de CO2 se reducen a 32 kg/m².

Igualmente, ha puntuado el aprovechamiento y la gestión de los recursos naturales, entre ellos: un óptimo consumo de agua potable; soluciones para la reutilización de aguas de lluvia y de aguas grises para riego en jardines; estrategias de demolición y la correcta gestión de los residuos llevada a cabo por SENER durante la construcción, a través de un plan de gestión medioambiental que contempla, entre otras medidas, el reciclaje de los materiales desechados; la calidad del ambiente interior con el uso de materiales no tóxicos; un alto aprovechamiento de la luz natural en los puestos de trabajo; la baja contaminación acústica, con medidas de protección frente al ruido procedente del exterior y el generado en las propias instalaciones; y otras medidas de eficiencia energética, referidas tanto a la envolvente del edificio como a la orientación del inmueble, que contribuyen a reducir la concentración de CO2. La calidad del servicio ofrecida por el edificio, con un buen control de la iluminación y de la climatización, un sistema de recarga de vehículos eléctricos en el aparcamiento subterráneo y la implementación de un plan de gestión de mantenimiento de las instalaciones una vez en uso, son aspectos que también se han tenido en cuenta.

Por último, Green Building Council España ha evaluado igualmente los aspectos sociales, como la accesibilidad universal o el acceso visual desde las áreas de trabajo, y los económicos, con un coste de construcción, de uso y de mantenimiento realmente bajos.

El edificio de SENER en Barcelona, inaugurado en 2014, cuenta con 7.500 m2 de suelo y 16.000 m2 de techo sobre rasante, con una capacidad extra de ampliación de 4.000 m2 adicionales. En él trabajan más de 300 profesionales de distintas disciplinas, entre ingenieros, arquitectos, matemáticos, físicos y médicos. Está equipado con instalaciones de altas prestaciones para llevar a cabo proyectos en el estado del arte de la tecnología: oficinas técnicas, dos salas blancas, entre ellas una sala limpia clase 10.000, un laboratorio de electrónica con capacidades de soldadura SMD (Superficial Mounted Devices) y convencional, dos salas de integración de hardware y talleres mecánicos de precisión de gran capacidad.

El proyecto de diseño y construcción ha sido desarrollado por el equipo de arquitectos e ingenieros de SENER con especial atención a los aspectos de sostenibilidad que marca la propia metodología de la Certificación VERDEGBCe. De hecho, el inmueble obtuvo el año pasado la categoría A en la escala de Certificación Energética para edificios del Instituto Catalán de Energía de la Generalitat de Cataluña.