Deconstruyendo la electro-polución

En este artículo voy a hablar de qué es la electro-polución, cómo influye en la salud y qué recomendaciones propongo como precauciones. Pero en primer lugar quiero a explicar un poco por qué es importante este concepto y qué tiene que ver con los seres humanos.

Somos seres en equilibrio bio-eléctrico y magnético. ¿Qué significa esto? Para empezar, la Tierra está envuelta globalmente por un campo bio-eléctrico atmosférico y produce un campo magnético.

A nivel eléctrico, en la atmósfera hay una tensión entre la acumulación de cargas negativas más cerca de la superficie terrestre y el aumento de las cargas positivas a medida que nos separamos de la corteza. Del mismo modo, los humanos y todos los seres vivos, y también las células que nos componen, tenemos un campo eléctrico a nuestro alrededor con una tensión entre cargas negativas y positivas por la separación entre las dos. De hecho, la vida en sí misma existe por el intercambio eléctrico entre el medio y los seres vivos. Un ejemplo de nuestra sensibilidad al campo eléctrico es que descansamos más en posición horizontal, ya que la atmósfera no añade tensión entre nuestros pies y nuestra cabeza cuando quedan a la misma altura. Read more

Exposición a campos electromagnéticos artificiales. ¿Dónde están los límites?

electro-cocinaLa electro contaminación es un tema que hace correr cada vez más tinta. Todos estamos expuestos a ella, producto de la “modernización” y electrificación de nuestros espacios vitales. Los límites de exposición propuestos están basados en las búsquedas sobre mutaciones biológicas dentro de la cultura celular. Pero, ¿es esta vía de investigación un buen indicador de estas posibles influencias nocivas, cuando se sabe que el agotamiento de los factores de reparación celular constituye la última etapa, sin retorno a la salud, de la fase destructiva de estos campos? Con esta premisa, el equipo multidisciplinar del Doctor Piquemal, en su Consultorio de Biofísica, ha realizado el análisis de las Bio Diferencias de Potenciales Eléctricos Cutáneos (o Bio-DDP) durante la exposición a campos electromagnéticos de baja frecuencia, he aquí los resultados de esta investigación.

El estudio de las bio-diferencias de potenciales eléctricos o Bio-DDP permite un análisis cuantitativo de la variación de la organización eléctrica del cuerpo humano. Percibidas en los puntos de acupuntura, las Bio-DDP informan del estado funcional del ser, concebido como un conjunto coherente de sistemas de equivalentes eléctricos dinámicos. Recientes exploraciones neurológicas han podido corroborar ciertas relaciones establecidas entre zonas cutáneas y sus proyecciones cerebrales, utilizadas hace ya miles de años por los acupuntores con fines terapéuticos. El estudio de estos “puertos de comunicación” o puntos de acupuntura, nos permite percibir mejor la dinámica de lo vivo por medio de intercambios eléctricos de los cuales son la sede. La bio-electricidad, nueva rama de la biofísica, se encarga de aclarar la complejidad de los lazos que une y mantiene este conjunto órgano-funcional. Para ello, le otorga una nueva dimensión: el tiempo, ya que ¡existe siempre presesión de la señal eléctrica con respecto a lo biológico!

Con esta herramienta, intentamos evaluar la influencia de los campos eléctricos y magnéticos en el cuerpo humano, o más exactamente en lo que percibimos de su dinámica, mediante la medición de las Bio-DDP.

En un ambiente fuera de la importante influencia de los artefactos electromotores, como en una simple caja de Faraday, las Bio-DDP son relativamente estables, mostrando, en 20 segundos de grabación, una separación tipo del orden de 0,006 para una frecuencia de muestra de 1000 datos por segundo.

¿Existe un cambio de estabilidad de las Bio-DDP cuando el cuerpo está sometido a un ambiente contaminado electro magnéticamente? y ¿Se acentuará dicho cambio si se intensifica esta contaminación?

El estudio

Para el estudio se constituyó una populación de 15 personas de predominancia femenina, de horizontes socio-culturales y económicos diferentes. La recolección de datos, tomados en la piel de manera pasiva y no invasiva se realizó en la persona en posición declive. El conjunto del protocolo, de una duración de 16 minutos, fue dividido en dos ambientes de contaminación electromagnética de intensidades diferentes: en una primera etapa, el paciente fue ubicado en posición declive, en la zona 1, de muy baja electro contaminación, durante 8 minutos, para luego ser trasladado a la zona 2, de mayor influencia electromagnética, durante otros 8 minutos.

En la zona 1, se recolectaron dos tipos de datos: primero, los niveles de contaminación electromagnética – campos eléctricos y magnéticos de baja frecuencia (5-500Hz) y de alta frecuencia (500-400.000Hz) – medidos en seis puntos diferentes: alrededor de la cabeza, el abdomen y los pies.

Posteriormente se recolectaron los valores de las Bio-DDP, en ocho puntos de acupuntura del cuerpo (intestino grueso, en ambos lados; corazón, en ambos lados; estómago, en ambos lados y vejiga en ambos lados, todos referenciados con respecto al punto de acupuntura: Inn Trang). Estos datos, de orden eléctrico, tomados en el paciente mediante electrodos despolarizados conectados a una tarjeta de adquisición de datos de muy alta impedancia, de 8 pistas, en modo diferencial, se extienden sobre tres ciclos de una duración de 20 segundos cada uno.

En la zona 2, se procedió a la recolección de los mismos valores para poder compararlos con los anteriores.