Relaciones híbridas. Pensando en una oficina para Triodos Bank

Parece que la banca tiende a ser digital, la mayoría de los bancos están reduciendo sus oficinas presenciales y potenciando sus herramientas digitales. Incluso hay bancos sin oficinas, bancos que ya solo funcionan a través de una App. La tendencia obviamente es digital, los servicios de la banca cada vez serán más digitales pero sabemos que la experiencia de usuario de los clientes del futuro está más basada en la construcción de experiencias innovadoras y alineadas con ciertos valores; y concretamente para Triodos Bank, en la construcción de relaciones valiosas y humanas.

Las relaciones hoy en día son híbridas. El mundo digital ha impregnado en nuestras vidas y ha construido un mundo de relaciones abiertas, múltiples, frágiles, diversas, que se une a las relaciones más tradicionales, unas relaciones más sólidas, personales, minoritarias. Ambos aspectos, digital y presencial, definen lo que entendemos por relaciones híbridas (Domenico Di Siena, “Diseño Cívico”), y están estructurando la sociedad de hoy en día. Las relaciones digitales las podemos entender como relaciones líquidas en el sentido de la “modernidad líquida” de Zygmunt Bauman, y relaciones presenciales como relaciones físicas, en principio más sólidas. Read more

Masia de Can Monner

Masia Can MonnerVivienda unifamiliar en St. Llorenç Savall, Vallès Occidental, Barcelona.

Joan llegó al estudio de parte de unos buenos amigos, quería un arquitecto ecológico para hacer su hogar, e integrar en el proyecto una serie de elementos característicos de viejas masias, rescatados del olvido por él mismo durante años, y una lista de otras antigüedades singulares reutilizadas, como pilares de hierro fundido, viejas vigas de madera para reciclar en las carpinterías, sobretodo y lo más importante, su particular “museo de tinajas”. Joan y familia van a montar una granja de hierbas aromáticas, caballos y su huertito biológico.

Ahí empezó el encargo, diseñando desde pequeños elementos, con el concepto integral de la bioconstrucción; que cuadraba con lo que él traía para “colocar” en la casa. Un puzle desconexo de piedras para montar arcos!!! Que no pertenecían originalmente al mismo arco!!!! Unos restos de partidas de piedra de marés mallorquín para colocar en “alguna pared”… que quede bien!

El proyecto, como se puede imaginar, fue a la par divertido y loco. Hasta el punto que, de repente, aparecieron en la obra unas vigas encaballadas de 5,5 m, para cubrir la nave agrícola que ya tenía los cimientos para una estructura de 6,0 metros de luz… ja!,… Pues estaban desmontando una vieja nave de textil en Terrassa y al pasar por ahí, se compró unas cuantas tijeras dignas de un museo de historia industrial de Cataluña…

Para el arquitecto, esta parte de colocar elementos rescatados era algo estimulante en el proyecto, no debían ser el centro de atracción, sino simplemente recolocarlos en una obra nueva, pero, por otro lado, el hecho de construir de nueva planta un edificio “típico” medieval no era cómodo.

Una vez aceptado que así era como él y su familia querían vivir, nos adentrarnos en el conocimiento de las tipologías ancestrales de la casa rural catalana: un edificio de tres cuerpos estructurales, normalmente a dos aguas, con el cuerpo central más alto. Y añadida a esta definición formal, la definición de su uso: Un espacio agrícola prácticamente autosuficiente…, esta segunda característica encajaba perfectamente en la matriz ideológica de nuestro estudio de arquitectura: proyectos de autosuficiencia como desarrollo ecológico sostenible.

Otro punto relevante del proyecto es la propuesta integral del uso del agua: doméstico, agroforestal y de piscina, recirculado y biodepurado; así como autosuficiencia en energía térmica, con un programa de gestión agroforestal completo: bosque, huerta, frutales, hierbas y herbívoros… y como dirían Robert Venturi o Christopher Alexander, una propuesta kirsch de la cultura catalana intemporal. Sin saberlo, Joan tiende a la permacultura.

 

Entrega del primer certificado MINERGIE® en España

El mes pasado, 21 de septiembre, se celebró la entrega oficial del primer certificado definitivo del prestigioso estándar suizo Minergie, en el marco de una jornada técnica, organizada por la constructora vasca de madera Egoin. Daniel Tigges, representante de Minergie en España, conjuntamente con el cónsul suizo del Pais Vasco, Markus Schaub, entregaron a Egoin y al Arquitecto Iñaki Aspiazu tanto el certificado como la placa Minergie. Este estándar garantiza no sólo una demanda muy baja para ambientar el edifi cio, sino también un confort superior al de la construcción habitual que cumple las normativas vigentes.

Hasta ahora Minergie ha estado muy relacionado con el mercado Suizo, pero por fi n se está internacionalizando. Con la fundación de la Sociedad anónima Minergie Internacional, planifi cada para fi nales de este año, se sentarán las bases para su expansión. Con esta nueva situación se liberarán recursos para consolidar Minergie España. El primer paso será la presencia online de Minergie, la pagina web en castellano, que facilitará el acceso al listado de los más de 25.000 edifi cios certifi cados en Suiza, en la Unión Europea y en todo el mundo.

Entrega del certifi cado delante del edifi cio Casa Vita, de izquierda a derecha: Daniel Tigges, Arquitecto representante Minergie; Iñaki Aspiazu, Arquitecto; Jon Gorroño, representante Egoin; Markus Schaub, Cónsul honorífi co de Suiza en el País Vasco; Foto: Nueva Europa Komunikazioa

Otro paso previsto es el inicio de formaciones específi cos en este ámbito, una transferencia de conocimientos entre Suiza y España. Esta necesidad se manifi esta por el alto interés en formaciones de construcción sostenible en general, pero también por las solicitudes que han llegado a Minergie desde España para formarse en este campo. Los primeros cursos serán más generales para proporcionar los conocimientos de la construcción de edifi cios de bajo consumo, más adelante se planifi carán otros cursos en los campos de energía incorporada, materiales de construcción tóxicos, y otro más.

El edificio que se certifi có es una casa prototipo de la empresa constructora de madera vasca Egoin. Este edifi cio destaca no sólo por cumplir los requerimientos técnicos de Minergie, sino también por ser un ejemplo de arquitectura excelente, que le añade aún más valor. La Casa Vita esta construída con paneles de madera contralaminados (CLT), que sirven como estructura portante. Ese no es requisito exigible por Minergie, pero facilita adaptarse a los valores de transmitancias bajísimas y a la vez reduce el impacto del edifi cio, ya que la energía incorporada de la madera es claramente inferior a la de una estructura convencional pesada. La madera de construcción incluso se puede considerar un almacenamiento de CO2, ya que el árbol durante su crecimiento absorbe CO2 de la atmósfera y lo convierte, entre otros
elementos, en la parte maciza de la madera. Analizando los cálculos de demanda, este edifi cio incluso supera las exigencias del estándar suizo. Es un edifi cio energía plus, que signifi ca que produce más energía de la que consume. La suma de su producción de energía solar térmica conjuntamente con la producción de energía eléctrica a través de la plantilla fotovoltaica supera la demanda de energía para el uso del edificio. Esta solución progresista se posiciona por encima del estándar de edifi cio casi cero energía, que es lo que pide el decreto 2010/31 del parlamento europeo para toda obra nueva a partir del año 2020.)

Edifi cio Casa Vita, Foto: Cesar San Millán

La realización de la Casa Vita con el certifi cado Minergie confiere un plus a nivel tecnológico y de conocimiento a la empresa constructora, que en el futuro será de un valor incalculable para dicha empresa. En la situación en la que se encuentra el sector de la construcción, hoy en día es aún más importante que un promotor se distinga pro la especifi cidad de su producto y que encuentre industriales que sepan llevarlo a la práctica. Otro gran reto será la rehabilitación energética de edifi cios existentes. Este sector también proporcionará encargos a las empresas preparadas para realizarlos.

Más info:
www.tiggesarchitekt.ch
www.minergie.com

Arquitectos con sello verde que sí tienen trabajo

El viaje hacia una arquitectura responsable y sostenible acaba de empezar. Desde los albores de los tiempos se ha construido de una forma bioclimática, utilizando materiales autóctonos y biodegradables. Pero era debido a las circunstancias, no a una conciencia sostenible”. Así conciben su trabajo en Quarkarquitectos, estudio con sede en Málaga, donde sus dos jóvenes socios arrancaron en 2006, apenas dos años antes de que la burbuja inmobiliaria estallara y dejara a decenas de profesionales del gremio con ganas y sin trabajo.

En esta provincia, uno de los puntos calientes de la peor cara del exceso del ladrillo, los arquitectos Kusha Ghoreishi y Guillermo Casado han sabido dar la vuelta a edificios ineficientes y derrochadores de energía combinando técnicas y materiales milenarios y tecnología vanguardista. “Actualizamos lo tradicional con tecnología contemporánea y podemos sobrevivir solo gracias a esto”, cuenta Ghoreishi, de origen iraní. Él y su socio pudieron crear el estudio tras entrar en la cantera de proyectos spin-off de la Universidad de Málaga por su visión de una arquitectura más amable con el entorno. “Ahora tenemos sobre todo clientes particulares interesados en casas pasivas por su escaso impacto ambiental”.

La Administración y la industria les ha confiado desde 2006 varios proyectos, pero dada la escasez de fondos públicos y el ahogo de las empresas, sus principales encargos por el momento son de particulares “que quieren hacer una rehabilitación energética de sus viviendas; suelen ser extranjeros, con un elevado nivel cultural y conciencia ecológica”, explican. Las fachadas vegetales son la marca de su empresa, como las que cuelgan de una nave industrial en Granada, donde la experiencia en producción agrícola de los propietarios permite mantener, sustituir y cuidar todas las especies vegetales que sirven para el cerramiento del edificio y para reciclar las aguas grises, que luego se utilizan para el riego. Aquí, el aislamiento se ha conseguido a base de corcho, cáñamo, tierra comprimida y cal, lo cual le ha valido a este edificio la calificación más alta de eficiencia energética en el registro andaluz.

En un proyecto de vivienda particular en Vícar, en la provincia de Almería, el sistema de refrigeración de la casa bebe del milenario modelo persa de las torres de viento, creando circulaciones de aire que se enfrían al contacto con el agua y refrescan la vivienda, que aprovecha la balsa sobre la que se ha levantado para refrescarse. Estos arquitectos también plasman el rescate de lo antiguo en los proyectos que eligen, como el cortijo La Píndola, en la malagueña Ronda, que ha sido transformado en incubadora de empresas artísticas y culturales manteniendo la estructura original, muy dañada.

La apuesta verde de estos arquitectos está siendo su única baza para sacar la cabeza en un sector engullido por la crisis económica. “Los que no están metidos en esto lo pasan peor, otros se han ido al extranjero”, según Ghoreishi. Ahora es el momento de diversificar su negocio, con incursiones en el ecodiseño y mobiliario de alta gama, intentando aguantar hasta que el mal momento pase.

Fuente: Cinco días

Un espacio de trabajo sobre los árboles

Este campus, desarrollado por el arquitecto francés Patrick Arotcharen, demuestra el compromiso que la empresa Quicksilver tiene hacia la bioconstrucción y la sostenibilidad. Está diseñado de manera que alcanza los estándares de normas de calidad medioambiental y simboliza la unión de la arquitectura y la naturaleza.

Los edificios de oficinas están perfectamente integrados en su entorno.
Por otra parte, el bosque ha sido restaurado sobre la ladera, con 600 árboles reforestados y un huerto nuevo utilizando variedades antiguas de árboles frutales.

Productos cuidadosamente seleccionados, procesos de sistemas y construcción
Las oficinas “cabaña” se diseñaron para que se fusionaran con el bosque. Se han construido utilizando Pinus Douglasiana, proveniente de bosques europeos de reforestación sostenible. La construcción en sí consta de elementos prefabricados; el montaje está hecho sin utilizar agua. Se escogió la madera como material a utilizar, no solo por razones arquitectónicas sino también por motivos ecológicos, ya que es neutral en emisiones de carbono.

Los rascacielos de madera pueden transformar el rostro de las ciudades

Cambiar el cemento y el acero por madera es la visión de un grupo de arquitectos con mentalidad ambiental, quienes están planeando construir estos edificios alrededor del mundo.

El arquitecto Michael Green piensa en un rascacielos de 30 pisos de madera en Vancouver, Canadá; mientras que los planes para un edificio de 17 pisos y otro de 20, están a flote en Noruega y Austria, respectivamente. Aunque la memoria de su proyecto, colgado en la web, ha centrado los detalles de investigación de una edificación de 30 plantas, Green considera que a largo plazo podrían realizarse construcciones de mayor altura.

“Creemos que podemos llegar a más de 30 pisos de altura”, dijo Green. “Dejamos de explorar a la madera hace unos 100 años (con el descubrimiento del acero y el concreto); ahora estamos viendo todo un nuevo sistema de productos que usan madera”.

Green asegura que nuevos materiales derivados de la madera han existido desde hace 20 años, pero solo habían sido usados en proyectos locales o en edificios bajos. Lo que ha cambiado es la manera en la que arquitectos y constructores piensan acerca de su uso.

“El verdadero cambio se dio cuando empezamos a pensar en el cambio climático. El acero y el concreto son geniales, pero no son amigos del medio ambiente” añadió.

Cortar árboles para hacer edificios tampoco suena muy ecológico que digamos, pero si se usa madera de bosques manejados sustentablemente, como los de Europa y Norteamérica, puede estar más de acuerdo con el medio ambiente.

Los edificios de madera encierran el dióxido de carbono durante el ciclo de vida de una estructura, mientras que la manufactura del acero y el concreto producen grandes cantidades de CO2. La Agencia Internacional de Energía (IEA, por sus siglas en inglés) estiman que por cada 10 kilos de cemento que se crea, se producen de seis a nueve kilos de CO2.

La estructura Tallwood de Green está diseñada con grandes paneles de madera de construcción laminada, un compuesto de tiras de madera pegada. Otros productos de madera masivos utilizan capas de madera fusionada junta en ciertos ángulos lo que las hace inmensamente fuertes y pueden ser usadas para soportar la carga de la infraestructura, las paredes y los pisos.

A pesar de estar hecha de madera, cualquier preocupación por un incendio puede ser descartada, dice Green, porque la madera, con una capa de carbón que aísla la estructura de debajo, se comporta muy bien ante el fuego.

“Puede no sonar intuitivo, pero actuar bien en un fuego es algo natural en una pieza de madera grande, es por eso que en los incendios forestales los únicos que sobreviven son los más grandes”, dice.

Actualmente uno de los edificios modernos más altos está en Londres y se llama el Stadthaus Murray Grove. Es un edifico residencial de nueve pisos que mide poco menos de 30 metros. Hasta los elevadores y las escaleras están hechos de madera.

“Mide menos de 30 metros porque las regulaciones del Reino Unido dicen que si es más alto se tienen que instalar regaderas contra incendios y entran otras condiciones”, dijo Craig Liddell, director comercial de KLH UK, la compañía que desarrolló el laminado cruzado de madera para el edificio.

Liddell dice que 15 pisos son posibles sin tener que utilizar otros materiales como acero, pero dice que es por esas regulaciones que no vemos edificios de madera más altos “y actualmente, por el descenso de la economía”, agregó.

“Para que la idea de que los edificios altos de madera son viables, éstos deben de ser efectivos en su costo”, aseguró Green. “Podemos demostrar que las estructuras de madera son más baratas comparadas con otros edificios”.

Green piensa que más allá de todo eso, debemos pensar en grande.

“Realmente estamos en un punto en el que podemos empezar a demostrar que es posible; un poco como cuando planearon la Torre Eiffel. Fue construida cuando nadie hacía o entendía las estructuras altas, pero demostró lo que se podía hacer, pero más importante fue que alentó la imaginación”.

Fuente: CNN