El suelo sano, motor del ciclo del carbono

¿Qué tienen en común Arsenio Oliver, productor andaluz de almendras, los hermanos Domínguez Campa, productores de Extremadura, Antonio Gómez, ganadero avileño y Federico Lehmann, el mayor distribuidor de productos ecológicos de Europa?

Gracias a la energía del sol, el carbono del aire es convertido por las plantas y algunos microorganismos en azúcares y otros compuestos fundamentales de la vida de cualquier organismo. El suelo es precisamente el centro de gravedad del ciclo del carbono, donde este elemento se transforma y recicla de unos organismos a otros. En un suelo vivo, según los expertos, este ciclo tiene 8 veces más poder o potencia del que puede generar toda la tecnología inventada por el hombre. Hoy, son miles los agricultores y ganaderos que han decidido “conectarse” a esta fuente inagotable de energía y gozan de sus beneficios económicos, ecológicos y sociales.

Sin embargo, la mayoría de los productores desconocen que el suelo es su verdadero capital y se empeñan en destruirlo, roturándolo, desnudándolo, erosionándolo o llenándolo de químicos que acaban con la microbiología autóctona y la vegetación adventicia, clave para mantener activo el ciclo del carbono y la vida.

¿Por qué este empeño? La respuesta está en la ignorancia que se ha instalado calladamente, inducida lenta e intencionadamente desde los tiempos de Von Liebeg, padre de la agro-química, y con mucha más fuerza a partir de la revolución verde, desconectando al agricultor y ganadero del ecosistema donde vive y del que depende. Con sus paquetes tecnológicos, la industria ha conseguido que los productores dejen de fomentar la fertilidad en el suelo y se dediquen a comprarla en las casas comerciales junto con herbicidas, insecticidas, fungicidas y todo un elenco de “–cidas”.

Para colmo, esta misma industria se ha vestido de verde y ahora vende bio-agro-insumos. ¿Qué ha cambiado para el agricultor y ganadero? Muy poco, sigue atrapado en el consumo de caros agro-productos industriales, ahora llamados “ecológicos”.

La buena noticia es que actualmente el agricultor y ganadero dispone de muchas técnicas para restaurar la fertilidad natural del suelo. Una de ellas es el Keyline o Línea Clave, que sirve para entender y mover el agua en los terrenos, optimizar su uso y evitar toda erosión. Esta técnica es originaria de Australia y poco a poco va dándose a conocer en todo el mundo.

Otra gran herramienta es la Biofertilidad, desarrollada en Latinoamérica, basada en biofermentos, baratos y fáciles de elaborar localmente. Estos se complementan con microorganismos nativos, que ahora se capturan con trampas caseras, sin extraer mantillo del bosque, una práctica que hemos comprobado que deteriora la microbiología del bosque de origen.

Por su parte, ganaderos y pastores, pueden hoy regenerar suelos y praderas con el Manejo Inteligente de Ganado, que estudia el comportamiento del pasto en presencia del ganado y la importancia de hacer un pastoreo intensivo, moviendo el ganado y respetando los periodos de recuperación del pasto en cada lugar.

linea_clave

Estas y muchas otras técnicas y estrategias, junto con la Permacultura, son las que Máshumus, y su alianza internacional de profesionales, se dedica a promover para mejora de la calidad de vida del medio rural, capacitando, asesorando y diseñando terrenos por Latinoamérica, Europa, Australia y norte de África. Después de 8 años como grupo, cientos de cursos y más de 35 diplomados en Latinoamérica, Europa y Australia, han revisado y renovado gran parte de su oferta educativa para ayudar a los agricultores y ganaderos a conectarse al Poder del Ciclo del Carbono y así resolver sus problemas de fertilidad, productividad y rentabilidad de las tierras, a cosechar y aprovechar toda el agua que llega y a regenerar praderas con el ganado, incrementando la carga animal.

Sabemos que la nutrición y productividad de las plantas dependen de la salud del suelo y que un suelo sano, además de materia orgánica, debe tener una microbiología equilibrada que solubilice los minerales y los ponga a disposición de las plantas. Para entender qué ocurre en el suelo, recientemente hemos incorporado a nuestro trabajo la biología molecular, que nos permite monitorizar continuamente, para asegurar una gran diversidad de microorganismos y que la biomasa de los benéficos predomina sobre la de patógenos.

Sin duda, lo que nuestros amigos agricultores y ganaderos tienen en común, es que ya están conectados al Poder del Ciclo del Carbono: Arsenio produce 3 veces más que sus colegas, los hermanos Domínguez han cosechado más agua y por lo tanto incrementado su producción, Antonio cada día encuentra más formas de sacarle jugo a sus tierras y Manolo Báez, encargado de las plantaciones de Federico, está feliz con la reacción que sus frutales están teniendo ante las aplicaciones de biofermentos.

Trabajar con 8 veces más poder se nota.

Por Raquel Gómez y Eugenio Grass


Artículo aparecido en el nº 45 de EcoHabitar. Puedes verla aquí

La agricultura natural de Masanobu Fukuoka y Emilia Hazelip

¿Por qué la agricultura natural no es fácil? Tiene que ser difícil entender las cosas sencillas, porque de otra manera, no sólo los agricultores biológicos, sino también los convencionales, conocerían y alabarían desde hace ya mucho tiempo, una agricultura que evita la necesidad del laboreo, de los productos químicos de síntesis, los fertilizantes, el compost e incluso desherbar y podar.

La agricultura natural propugnada por Masanobu Fukuoka en “La revolución de una brizna de paja”, donde se describen 40 años de agricultura del ‘no-hacer’, es justamente este tipo de agricultura, y fue esta inspiración directa la que motivó a Emilia Hazelip a desarrollar la Agricultura Sinérgica, que ella describió como un intento de adaptar el trabajo de Fukuoka al clima templado. Lamentablemente Emilia nos dejó hace casi 3 años y Fukuoka, aunque esté aún con nosotros, a sus 92 años ya no puede viajar y enseñar como antes. Por mi parte yo también estuve inspirado por el ejemplo de Fukuoka y mi amistad con Emilia, y a través de  los contactos de los seguidores de Fukuoka en Japón, la cooperación con la “Scuola Emilia Hazelip” en Italia y como miembro de la asociación de permacultura “Las Encantadas” aquí en Francia, tengo la esperanza de continuar esta tradición de agricultura natural, escribiendo, enseñando y, lo más importante, con la creación de un ejemplo de granja que funciona para la experimentación de la agricultura natural de clima templado.

3

Fukuoka en la Universidad de Ehima, Japón 1998.

¿Qué hay de lo sencillo que se nos escapa? La pérdida continuada de tierra por todo el planeta es dolorosamente visible: los barrancos profundos que entrecortan los viñedos de la zona después de las intensas lluvias de este otoño, son un recordatorio elocuente de esta situación; pero, a pesar del creciente coro de voces que describen esta pérdida, el ritmo de la destrucción no hace más que aumentar.

¿Hay una especie de locura detrás de esto o el problema está en las máquinas y las maquinaciones mentales que hemos creado a partir de nuestra famosa capacidad de razonar? La razón ha creado miríadas de mundos a partir de los hechos individuales que consideramos como saber, llamemos eso ciencia, filosofía o aquellas racionalizaciones diarias inexpresadas, dentro de aquella cosa complicada, pero profunda, que llamamos sentido común.

Cuando el emperador desfiló delante del pueblo con sus ‘nuevos hábitos’, fue un niño el que primero le apuntó y se rió de su desnudez y es esta percepción fresca, compartida por la agricultura natural que Fukuoka describe, donde: “Todo aquello que había mantenido con firme convicción, todo lo que ordinariamente había confiado, fue barrido por el viento…Sentí que no comprendía nada. [y como nota a pié de página aclara] “No entender nada”, en este sentido, es reconocer la insuficiencia del conocimiento intelectual”.[1]

La agricultura natural de Emilia Hazelip

Asimismo, Emilia describe irónicamente su nacimiento en Barcelona durante un bombardeo en el último año de la guerra civil española y los paseos de su infancia a través de unos campos sin vida: “Era aún una niña cuando me di cuenta de que los adultos no tenían idea de lo que hacían en cuanto a la agricultura. La tierra de los campos españoles era horrible: reseca, árida y sin vida. No tenia la menor idea de lo que se podía hacer, pero una cosa sabía con certeza, que debía haber una mejor manera!”.[2]

Entonces, no necesitamos ningún conocimiento nuevo sino un cambio de percepción para detener e invertir la destrucción de la Tierra. Recuerdo a Emilia preguntándome la primera vez que la encontré, qué experiencia tenía de agricultura. Le contesté que ninguna. “¡Bien, dijo ella, tendrás menos por desaprender!“ A pesar de mi ignorancia me ha costado muchos años de desaprendizaje comprender que lo sencillo es fácil porque, al fin y al cabo, es la naturaleza y no las personas, quien hace crecer las plantas.

Reconociendo la primacía de los procesos naturales, esta agricultura prescinde de la parafernalia tecnológica que procede del conocimiento y busca a la vez maneras de permitir a la naturaleza actuar, tal como explica Fukuoka: “Yo estaba apuntando a un método de hacer la agricultura agradable, natural, que condujese a hacer el trabajo más fácil en vez de más pesado. ¿Qué tal si no se hace esto? ¿Qué tal si no se hace aquello? Esta era mi manera de pensar. Finalmente llegue a la conclusión de que no había necesidad de arar, ni de aplicar abono, ni de hacer compost, ni de utilizar pesticidas. Cuando se profundiza en ello pocas prácticas agrícolas son realmente necesarias”. [1]

Éste es el enfoque hacia el no-hacer que aplicó Emilia en su Agricultura Sinérgica para clima templado, diciendo: “Durante 25 años tuve como objetivo occidentalizar el trabajo de Fukuoka, con la esperanza de que experimentando con este sistema conseguiría hacer arraigar la práctica y los principios de la Agricultura Natural, tanto para la creación de huertos familiares como para granjas comerciales, introduciendo algunos compromisos para adaptarla al clima templado: el uso de máquinas, invernaderos y riegos”. [2]

Maíz sarraceno y coles (2002).

Maíz sarraceno y coles (2002).

Emilia sabía que estos compromisos estaban en contra del movimiento de la agricultura natural y, por el respeto que le tenía a Fukuoka, eligió llamar a su agricultura “Sinérgica”. Pero a causa de su muerte prematura, su versión templada de la agricultura natural quedó sin terminar.

Es mi intención continuar este trabajo sin acabar y seguir desarrollando el método resueltamente práctico de Emilia, que intenta alejarse de la agricultura basada en el conocimiento que no incluye sólo la agricultura convencional y científica, tal como aclara Fukuoka: “De todas formas, el problema está en que la mayoría de personas no comprenden todavía la diferencia entre la agricultura ecológica y la natural. Tanto la agricultura científica y la ecológica tienen un enfoque básicamente científico. El linde entre las dos no está claro.” [3]

El siguiente análisis, hecho por Emilia durante una clase, pone de manifiesto la confusión contenida en el enfoque científico de la fertilidad: “Si las plantas contienen el 75% de agua y un 25% de materia seca, entonces esta materia seca puede subdividirse en un 20% de hidratos de carbono producidos por la misma planta a través de la fotosíntesis y un 5% de elementos traza y nitrógeno. Si la radiación solar y las precipitaciones son adecuadas, el suelo no aporta más que el 5% de las necesidades nutritivas de una planta. En la agricultura convencional este 5% se pierde para el suelo durante la cosecha con el traslado de los productos y el arado sucesivo, lo cual puede llegar a enterrar tanto las raíces, que se vuelvan inalcanzables para el cultivo siguiente. Por eso es necesario añadir artificialmente nitrógeno y elementos traza a través de fertilizantes u otra cantidad de enmiendas modernas.

Agricultura natural. Acolchado natural en este huerto de nabos.

Acolchado natural en este huerto de nabos.

Pero, si nos damos la molestia de devolver todos los residuos de la cosecha al campo como acolchado- el acolchado nunca se debería incorporar- y añadiendo o un cultivo de cobertura intercalado o de un fijador de nitrógeno de invierno, que puede proveer a todas las necesidades de nitrógeno para el cultivo de  la temporada siguiente, este 5% de pérdida para el sistema es casi evitable. Siempre habrá alguna pérdida, y por consiguiente un decremento de la fertilidad a largo plazo.” [2]

Por lo tanto, en la agricultura convencional, tanto la científica como la ecológica, el déficit de fertilidad percibido debe ser compensado por enmiendas usando la lógica de “cultivos fuera y enmiendas dentro”. La agricultura natural se da cuenta de que cuando el agricultor ara, fertiliza, fumiga o deshierba, mata la vida del suelo, lo cual no hace más que asegurar que deba seguir arando, fertilizando, fumigando o desherbando para remplazar la fertilidad natural así destruida!

La fertilidad no es un proceso estático y lineal

Mientras la investigación científica siga intentando comprender  los procesos vitales utilizando las exitosas técnicas de la física aplicada, que consiste en la reducción de los procesos holísticos en partículas cada vez más pequeñas, los complejos procesos que contienen la interdependencia de toda la vida permanecerán ignorados. La fertilidad no es un proceso estático y lineal. La materia inorgánica o la materia orgánica muerta  nunca podrán remplazar la autonomía dinámica de la vida. La fertilidad no se deriva de plantas o microorganismos, ni del sol o de la lluvia. Es más, la fertilidad es un concepto y por ello vacío, no existe en ningún lugar o cosa concretos; no es otra cosa que la renovación completa de la vida dentro del suelo al no interferir con ello. Es una ironía que a agricultores y  horticultores, involucrados en el desarrollo de la vida, todavía les falta integrar ‘la vida’ en sus prácticas culturales.

Como no son las personas que hacen crecer las plantas sino la naturaleza, los agricultores deberían simplemente ocuparse de cuidar, después de haber prestado atención a la expresión local de los procesos naturales. Prestar atención es esencial para mantener la fertilidad sin tener que recurrir a aportes externos y costosos, tanto desde el punto de vista económico como ambiental. Los abonos verdes y los cultivos de cobertura, la devolución al suelo de todos los residuos del cultivo, siguen el proceso natural obvio de cubrir el suelo y los beneficios que esta capa de acolchado le aporta, pueden aumentar aún más con la selección y la rotación apropiadas del cultivo comercial en sí. Esta práctica suave devuelve la agricultura al campo de las artes después de haberse convertido en ciencia en occidente, siendo este arte dirigido a la comprensión de la primacía de los procesos naturales.

Agricultura natural para clima templado

Una agricultura natural para clima templado debe proceder de la simplificación, aplicando el enfoque del ‘no hacer’ a través de la experiencia práctica. Esta experiencia sólo puede alcanzarse desde la observación profunda, que sólo puede darse si nos abrimos a los procesos naturales, lo cual, en ultima instancia, es el trabajo de una vida. Curiosamente, progresando a lo largo del camino de la agricultura natural, llega la realización de que la agricultura o la horticultura que se desvela no es agricultura en absoluto, porque: “La agricultura natural pura…no va a ninguna parte y no busca victoria alguna. Lo único que el agricultor debería esforzarse por conseguir es poner en práctica  el ‘no hacer’… La esencia de la agricultura natural será alcanzada una vez comprendido que intentar conseguirlo hace perder la alegría y la felicidad. La meta última de la agricultura no es el cultivo de las plantas, sino el cultivo y la perfección de los seres humanos.” [1]


5

Emilia en una de sus charlas en los cursos sobre Agricultura Sinérgica.

Agricultura Sinérgica y Permacultura

Los fundamentos de la Agricultura Sinérgica reflejan estrictamente los 4 principios básicos de la Agricultura Natural de Fukuoka: no labrar, no abonar, no desherbar y no depender de productos químicos, y son:

  1. Mantener el suelo sin compactar y sin perturbar
  2. Utilizar la fertilidad propia del suelo como abono
  3. Integrar la zona de deshechos en el perfil del suelo agrícola
  4. Desarrollar y establecer colaboraciones con organismos benéficos que protejan los cultivos

El alentador aumento de una “labranza conservadora” durante la última década, ha traído consigo unas máquinas especialmente diseñadas para el no laboreo. No obstante, sus desventajas son la enorme cantidad de pesticidas y herbicidas necesarios. Los principios de la Agricultura Sinérgica no son antagonistas de esta agricultura de gran escala orientada hacia el uso de las máquinas, como lo es la Agricultura Natural de Fukuoka. Todo lo contrario, la Agricultura Sinérgica, refinando la sucesión y rotación anual, donde cada cultivo deseado por el agricultor debe estar en equilibrio respecto a las necesidades del suelo, ofrece a estas grandes granjas una manera de equilibrar la vida del suelo hasta un punto en que ningún pesticida y herbicida será necesario, tal vez a excepción de la aplicación ocasional de productos basados en las plantas como el neem, la raíz de derris, el piretro o de preparados biodinámicos u homeopáticos. Estas noticias no son buenas sólo para el medio ambiente, sino también para los agricultores ecológicos que siempre se han resistido a usar los beneficios del no laboreo porque obliga a utilizar pesticidas y herbicidas sintéticos.

Permacultura y Agricultura Natural

Mientras reconozco que la Permacultura es un proceso de diseño y no se ocupa de técnicas sino más bien de principios, con la Agricultura Sinérgica no sólo ofrezco algunas técnicas prácticas, probadas a lo largo de los últimos años, sino también unas técnicas guiadas por los principios de respeto por la vida y la autonomía del suelo, en línea con los principios fundacionales de la Permacultura que recién expresó David Holmgren (2002) que incluyen:

“Paisajes diseñados conscientemente que imitan los patrones y las relaciones encontradas en la naturaleza y a la vez productores de una abundancia de alimentos, fibras y energía para satisfacer las necesidades locales”.

Abandonando muchas de las técnicas fundamentales empleadas por la agricultura convencional, tanto la química como la ecológica, incluyendo la labranza, los abonos, los herbicidas y los pesticidas, la Agricultura Sinérgica es capaz de imitar el ecosistema natural del suelo. Si la Permacultura adoptase mi principio del “Efecto Sinérgico” y aplicase después las técnicas relacionadas con la localidad, entonces por primera vez, podría involucrarse en el cultivo de hortalizas anuales y cereales.

Y esto no sólo daría una dirección positiva a los horticultores entusiastas que se abren a la permacultura en busca de ideas sobre como cultivar sus verduras favoritas, también abriría un diálogo con las grandes granjas que en la actualidad producen la gran mayoría de los alimentos consumidos en occidente.

Referencias
[1] La Revolución de una Brizna de Paja, Masanobu Fukuoka
[2] Notas sin publicar de Emilia Hazelip
[3] El camino de vuelta a la naturaleza, Fukuoka,

Articulo aparecido en el EcoHabitar 8 – Invierno – 2006 (agotado) y en el Monográfico de Permacultura  


Te puede interesar

El trabajo de Masanobu Fukuoka

Masanobu Fukuoka. De la «agricultura natural» al «reverdecer»

Arquitectura natural

01

El entorno natural todavía se las arregla para llenarnos con un sentido de admiración y asombro y a pesar de la cantidad de conocimientos científicos que la humanidad ha reunido, la naturaleza todavía tiene grandes misterios que nunca podrán ser capaces de desentrañar.

Esa complejidad tiene al hombre continuamente intimidado. Es esta frustración lo que nos lleva a intentar controlar la naturaleza e imponer el orden. Como resultado, nos hemos distanciado de la madre tierra a pesar de que nuestra supervivencia depende por completo de ella. Ahora estamos tratando de recuperar nuestra estrecha conexión con ella.

Hay un movimiento de arte emergente que está explorando la humanidad deseo de volver a conectarse a la tierra, a través del entorno construido. Se conoce como "arquitectura natural" y tiene como objetivo crear una nueva y más armoniosa relación entre el hombre y la naturaleza mediante la exploración de lo que significa diseñar con la naturaleza en mente.

Las raíces de este movimiento se pueden encontrar en corrientes artísticas anteriores como el movimiento land art de finales de los años sesenta. Aunque este movimiento se centró en la protesta por la falta de austeridad de las galerías y la comercialización del arte, logró ampliar el vínculo formal entre el arte y la naturaleza. Esto ha ayudado a desarrollar una nueva apreciación de la naturaleza en todas las formas del arte y el diseño.

El movimiento "arquitectura natural" tiene como objetivo ampliar el "land art", actuando como una forma de activismo en lugar de protestar. Esta nueva forma de arte tiene como objetivo captar la conexión armoniosa que buscamos con la naturaleza mediante la fusión de la humanidad y la naturaleza a través de la arquitectura. El concepto central del movimiento es que la humanidad pueda vivir en armonía con la naturaleza, utilizar sus recursos para nuestras necesidades, respetando su equilibrio.

El movimiento se caracteriza por el trabajo de un número de artistas, diseñadores y arquitectos que expresan estos principios en su trabajo. Las piezas son simples, humildes y construidas con los materiales más básicos. Debido a esto, los resultados a menudo se asemejan a la arquitectura indígena, lo que refleja el deseo
de volver a un mundo menos tecnológico. Las formas son despojadas hasta su esencia, expresando la belleza natural inherente de los materiales y la ubicación de la actuación. El movimiento tiene muchas formas de expresión que van, por ejemplo, en las intervenciones basadas en la localización de las estructuras construidas con materiales vivos. Todos los trabajos del movimiento comparten una ética central que demuestra un respeto y aprecio por la naturaleza.

Estas obras tienen el propósito de formular observaciones sobre la arquitectura y ofrecer un nuevo marco para acercarse a los edificios y estructuras. Pretenden infundir nuevas ideas en arquitectura por subvertir la idea de que la arquitectura debe refugiarse en la naturaleza. En cambio, las estructuras exponen deliberadamente los materiales naturales utilizados en el proceso de construcción. Vemos las ramas, las rocas y todos los materiales. El observador entiende estructuras no van a existir siempre.

Los materiales irán evolucionan con el tiempo, poco a poco hasta que la descomposición haga su trabajo. Estas características son intencionales, provocando a los espectadores a cuestionarse las convicciones de la arquitectura. Los diseñadores no están sugiriendo que la arquitectura debe cumplir con su visión, sólo están aportando ideas esperando que nos inspire a repensar la relación entre la naturaleza y el entorno construido.


ex1

Que se ejecutan en círculos’ sauces y arces jovenes, Patrick Dougherty, 1996.

10

Habitación de caña por Chris Drury, 2002

09

"Weidendom» por Strukturen Sanfte, 2001.

08

Nido de arcilla por Nils-Udo, 2005.

06

Puente en Moasi, China, por Edward ng, 2005

03

Autopista organica; por Mikael Hansen 1995

Método Gaspar Caballero de Segovia. Revolución en agricultura ecológica

a10Un sistema fácil e innovador de agricultura ecológica, que como él mismo sostiene: “sorprende por lo sencillo, agradable y eficaz que es obtener hortalizas sanas, en un mínimo espacio de tierra, con un mínimo consumo de agua y con un mínimo trabajo de siembra y mantenimiento”.

Enraizado en la agricultura tradicional mallorquina, se trata de un método basado en años de experiencia, observación, y en el sentido común, con el que se transforman los huertos en bonitos y productivos jardines comestibles.

Se caracteriza por el uso de un buen compost en superficie sin mezclarlo con la tierra, no pisarla, una siembra más densa, y el riego exudante para que la tierra conserve la humedad apropiada que favorezca la vida del suelo: lombrices… y demás microorganismos. El método se complementa con una elaborada rotación de cultivos que alterna plantas de diferentes familias botánicas. Con ello se evita la especialización de los parásitos así como agotar los nutrientes del suelo.

Una vez instalado, el sistema es realmente cómodo, sólo hay que sembrar, regar y recoger; eso sí, para que funcione hay que ser constante y seguir sus instrucciones con precisión.

Ha publicado cuatro libros: Horticultura ecológica familiar, El huerto ecológico escolar, Iniciación a la horticultura ecológica escolar y familiar; y Parades en Crestall, el huerto ecológico fácil para las familias, escuelas, espacios públicos y fincas agrícolas, este último editado en seis idiomas;  y ha colaborado en el libro Els arbres fruiters de castas mallorquines. Últimamente ha salido Balcón y Terraza Comestible, adaptado al método Gaspar Caballero de Segovia, la interesante memoria fotográfica del curso de agricultura ecológica 2004-2005 en Son Forteza, Alaró.

Durante más de 25 años, Gaspar  ha impartido un montón de cursos sobre su método, que se defiende sólo con ver sus resultados. El método muestra que los productos de la horticultura ecológica no tienen porque ser pequeños, feos, o dañados por insectos y gasterópodos. En las numerosas fotografías de sus publicaciones o en la gran cantidad de diapositivas que muestra al principio de sus cursos, podemos ver las hermosas verduras y las relucientes hortalizas de los numerosos huertos que enseña a hacer, con un aspecto inmejorable.

El método

El método es aplicable a distintas escalas; no sólo para huertos familiares o escolares, sino también para espacios públicos: municipales o no, para fincas agrícolas cuya finalidad sea producir para comercializar… y también para balcones y terrazas de agricultura urbana.

Su diseño más conocido es el de Parades en Crestall, aplicable en huertos familiares y escolares, pero sólo con multiplicar el número de paradas o haciéndolas más largas, se puede también aplicar a extensiones mayores de tierra. En este sentido otro diseño muy interesante para fincas agrícolas para producciones mayores, es el del huerto payes en franjas, en el que se incluyen árboles frutales y arbustos entre aromáticas y ornamentales formado setos muy productivos.

Como afirman en la finca sa Teulera en Petra, Mallorca: “hablar del método de Gaspar Caballero es para nosotros hablar de Agricultura Ecológica en letras mayúsculas. Desde nuestra experiencia práctica podemos decir que no sólo es un método perfecto para un huerto familiar o escolar sino que también lo es para una finca agraria. Damos fe, o mejor, dan fe de ello, las enormes cantidades de verduras y hortalizas que nos da la tierra con un pedazo de terreno relativamente pequeño. Pero no sólo se trata de producción, sino de cómo este sistema trata a la tierra, mejorando su salud y su fertilidad, cómo se crea un ecosistema casi perfecto, cómo se aprovecha al máximo el espacio, el agua, cómo se sigue una rotación perfecta de plantas que hace que el terreno dé mucho fruto y además sano. Podemos hablar de ello porque lo hemos tocado con nuestras manos y los resultados nos han sorprendido muchas veces. Quien dude de la eficacia del método sólo tiene que ponerlo en práctica, es bien sencillo, quizá de ahí provenga su éxito. Creemos que el futuro está en la agricultura ecológica, en la que tendrá un papel importante, si no decisivo, el método de Gaspar”

 

Método de cultivo biointensivo

biointensivoEl Método Biointensivo de cultivo es una alternativa viable para producir alimentos, no utiliza semillas híbridas, ni maquinaria, ni agroquímicos. Pone el énfasis en el mantenimiento de un suelo vivo y rescata valores tradicionales de la cultura. Produce alimentos sanos y abundantes a la vez que es apropiado para huertos familiares. No utiliza insumos costosos, está al alcance de todos, es amigable con el medio ambiente y es fácil de implementar.

Desarrollado por Ecology Action y John Jeavons, se basa en conocimientos y técnicas de la agricultura ancestral de Mesoamérica, China, Grecia y Francia, que se practicaban antes del periodo de la industrialización de la agricultura. Sus técnicas combinan principios de la agricultura biodinámica y el cultivo intensivo francés, y fue Alan Chadwick (1909-1980), maestro horticultor y discípulo de Rudolf Steiner, quien introdujo el método intensivo biodinámico francés en la Universidad de California en 1967, con la puesta en marcha de un programa de huertos estudiantiles y que a partir de 1980 se transformó en el Programa Agroecológico dirigido por Stephen Gliessman.

En el año 1972 la ONG Ecology Action y John Jeavons como director, pusieron en marcha un huerto experimental en Palo Alto, California, para tratar de dar respuesta a la pregunta que se formulara el propio Sr. Jeavons: «¿Cuál es el espacio mínimo de tierra en el cual un ser humano puede producir todo lo que necesita para satisfacer sus necesidades materiales?».
Eligieron el método que estaba practicando Alan Chadwick, pues los resultados que observaron eran asombrosos, además de ser completamente orgánico y no utilizar combustibles fósiles.

La revista de agricultura ecológica 
La Fertilidad de la Tierra publica su nº50

El 21 de junio del 2000 se publicaba el nº 1 de la revista de agricultura ecológica La Fertilidad de la Tierra. Considerada la revista estatal de referencia del movimiento de agricultura ecológica, surgió del apoyo de las asociaciones y entidades que han acompañado el desarrollo y la promoción de la agricultura ecológica.

La coordinamos un equipo de periodistas especializados, con más de veinte años de experiencia en el sector de la comunicación de agricultura ecológica, y un Consejo de redacción compuesto por expertos en agricultura y ganadería ecológicas, además del apoyo y asesoramiento del Consejo asesor, formado a lo largo de estos años por un buen equipo de agricultores expertos, investigadores y técnicos de todo el estado español y también de otros países europeos.

La revista se difunde básicamente a suscriptores, tanto a particulares como a bibliotecas y centros docentes, destacando las suscripciones masivas de Consejos reguladores de agricultura ecológica que la envían a los agricultores y elaboradores inscritos; y las de asociaciones de agricultores ecológicos, y asociaciones de consumo ecológico que la distribuyen a sus socios. Con una distribución nacional también se puede comprar en tiendas de producto ecológico y en librerías.

La revista es independiente y busca trasmitir lo que sucede en el movimiento de la agricultura ecológica, información de ida y vuelta de las experiencias y de las iniciativas que surgen del sector, mostrando cómo es viable obtener alimentos sanos y conservar el medio natural y lo hacemos en formato de noticias, estudios, actividades, ferias, cursos… En los artículos más extensos, se busca concretar el aspecto más práctico de la agricultura ecológica, reflejar experiencias vivas –con nombres y rostros concretos de agricultoras y agricultores y personas relevantes de la agricultura y la investigación, siempre en positivo. Comunicar para compartir, para unir, para expandir una agricultura a la que el tiempo viene dando la razón y tiene mucho que aportar.

En este número 50, de manera especial, hemos querido recoger la voz de personas vinculadas al sector de la agricultura ecológica y de los lectores, como protagonistas y como ejemplo del amplio abanico con el que cuenta la revista.

Para reafirmar nuestro compromiso hemos preparado el “Manifiesto por La Fertilidad de la Tierra”. Porque, de cara al futuro, y ante los retos tan urgentes a los que esta sociedad se enfrenta, nuestra voz quiere seguir contribuyendo a difundir la idea de que tenemos la libertad de elegir qué comer y qué agricultura hacer, y la certeza de que juntos podemos lograr un cambio. Este es el mensaje que debemos y queremos sembrar sin dilación desde las páginas de La Fertilidad de la Tierra.

Biofertilizantes de bajo coste. Rendimiento y salud de los sistemas agrarios

Curso del 22 al 24 de junio en Ronda, Málaga

Biofertilizantes de bajo coste. Rendimiento y salud de los sistemas agrarios

La biofertilidad pretende transmitir los conceptos teóricos y prácticos sobre los que se construye la propuesta de la agricultura orgánica. La cromatografía es una forma independiente, barata y rápida de conocer la salud de las tierras, con este método se obtienen datos acerca de su manejo biológico, físico y químico.

Hacer frente a la escalada de precios y sus consecuencias ambientales asociadas a los insumos convencionales es una de las principales prioridades para los propietarios de tierras, ahora y en el futuro.

En los últimos 20 años, científicos pioneros en América Latina han desarrollado una serie de bio-fertilizantes “para hacerse en casa” para reemplazar los fertilizantes artificiales que consumen mucha energía y son caros.

Estas técnicas han permitido a los agricultores de toda América Latina tener acceso a las herramientas y conocimientos necesarios para hacerse valer por sí mismos e independizarse de fertilizantes artificiales cada vez menos asequibles.

Ahora estamos llevando este conocimiento de código abierto para el resto del mundo, … y eso incluye a Andalucía!

El taller es muy práctico y se volverá a definir el papel que los biofertilizantes e insumos orgánicos pueden jugar en su propiedad.

Como sabemos, todo está en el suelo. Una tonelada de humus saludable normalmente alberga hasta un 25% de su peso en microorganismos vivos. Para fomentar más la microbiología del suelo (del tipo correcto) reforzaremos su estructura, haciendo que los nutrientes estén disponibles para las plantas superiores, acumularemos humus y así haremos a los suelos resistentes y productivos, como debiera ser de forma natural.

Este taller presentará múltiples técnicas para la fabricación de una amplia gama de biofertilizantes, utilizando una gama de procesos de fermentación y elaboración de brebajes fácilmente elaborables dentro del ámbito de aplicación del propietario promedio.

Contenido del curso

  • La historia de biofertilizantes
  • Los diferentes tipos de biofertilizantes
  • Creación de biología beneficiosa del suelo
  • Cromatografía
  • Retención de nutrientes en el suelo
  • Construcción de estructura
  • Bioremediación
  • Y muchos más recetas caseras de biofertilizantes para su uso en la granja …

¡Si deseas que tus suelos y tus plantas estén saludables y libres de enfermedades, te recomiendo encarecidamente que asistas al curso!

 

Imparte: Eugenio Gras

Lugar: Salón de actos de APYMER. C/María Cabrera,5 Ronda

Día 21 de Junio, habrá una jornada de puertas abiertas en La Donaira, entrada libre.

Precio: 150€

Inscripción y reserva: Melanie Hammer (+34) 697 144 096

¡Muy importante reservar de forma anticipada!

Sunseed Desert Technology

Una experiencia de un modo de vida sostenible de bajo impacto en un medio desértico.

En la zona sur-este de España, el sol se alza sobre las colinas iluminando el maravilloso valle. La luz ilumina las huertas ecológicas de la pequeña asociación inglesa-española sin ánimo de lucro, Sunseed Desert Technology. Hace 15 años que este proyecto lleva funcionando en Almería. Esta zona de España es la parte más árida del país, formada por paisajes pedregosos, llena de pitas y a su vez con escasa vegetación. El valle puede presumir de un sistema de riego árabe, que ha permitido que parte de este valle permanezca increíblemente verde.

El objetivo de Sunseed es desarrollar, demostrar y extender un modo de vida sostenible, de bajo impacto y accesible en medios semiáridos. Como método organizativo para conseguir nuestro objetivo, Sunseed esta dividido en 6 áreas claves o departamentos. Estas áreas son: Tecnología, Regeneración de Zonas Desérticas, Construcción y Mantenimiento, Publicidad-Educación y Recaudación de Fondos, Cultivo Ecológico y Grupo Familiar y Comunidad.

Cada uno de estos departamentos colaboran de común acuerdo para que Sunseed progrese para convertirse en una comunidad de trabajo sostenible que ocasione el menor impacto posible sobre el delicado ecosistema. Sunseed practica y difunde modos de vida en áreas semidesérticas que minimizan, en la medida de lo posible, la utilización de materiales no reciclables y potencian la utilización de materiales ecológicos y de energías renovables.

 

Modos de utilizar y reducir la generación de residuos

En Sunseed, llevamos una alimentación vegetariana y todos nuestros residuos orgánicos son recogidos dentro del proyecto de cocina y almacenados en los huertos o en el plantel de árboles, junto a los restos de la huerta y de plantas secas. Este material es agitado con cierta frecuencia para permitir una correcta aireación y control de la humedad, hasta que está completamente compostado y puede utilizarse como aporte de nutrientes para las huertas y los árboles.
El año pasado, Sunseed edito su primer vídeo ‘Cómo hacer compost’ (en español) que puede ser empleado como una herramienta educativa. El vídeo es una demostración paso a paso, que dura 8 minutos, de cómo compostar. Este trabajo tuvo una gran aceptación durante la semana de la Red de Permacultura en Murcia (the Murcia Permaculture Network) que tuvo lugar en Sunseed a mediados de enero.

Los wáteres secos son otro método que empleamos para reciclar nuestros desechos. Los residuos humanos son recogidos en letrinas, cuando éstas se encuentran llenas, se les añade una última capa de tierra y se cierran. Permanecen así durante 6 meses. Después se vacían y se colocan en un montón sobre el huerto, para asegurar que se genera el calor necesario para su compostaje. Este segundo proceso dura unos 6 meses, pasado este tiempo, podemos utilizar el compost de forma segura para nuestros huertos. Las únicas plantas para las que no utilizamos los residuos humanos compostados, son para las hortalizas de hoja como las lechugas.

También tratamos nuestras aguas residuales, las tuberías conectadas directamente a los urinarios y a la cocina son conducidas hacia los huertos después de pasar desde un sistema simple de filtración a un colector y posteriormente a un segundo sistema de filtración que se basa en la fitobiorremediación, al ser alimentado por un lecho de cañas. El líquido filtrado se dirige a una red de depósitos que tienen la propiedad de ser empleados para el cultivo hidropónico (cultivo de plantas en soluciones salinas, sin tierra). Esta es un área en la que estamos investigando actualmente.
El departamento de Grupo Familiar y Comunidad recibe a los visitantes y se encarga del buen funcionamiento día a día de la comunidad, alentando a los visitantes a reducir tanto como sea posible la cantidad de residuos no reciclables. En este aspecto, hemos conseguido reducir considerablemente la proporción de basura no biodegradable o no reciclable.

El huerto de Sunseed

Nuestros huertos son de gran interés para muchos visitantes que disfrutan trabajando en las diferentes áreas de cultivo de las que disponemos. Utilizamos métodos ecológicos para cultivar nuestros productos y aumentar la fertilidad del suelo. Sunseed esta situado en el Karst de yeso del Parque Natural, por lo que la tierra es de baja calidad debido, principalmente, al contenido en yeso, los años cultivando sin compost y la lixiviación provocada por el riego por inundación. Actualmente producimos el 20% de lo que consumimos y nuestro objetivo es aumentar gradualmente este porcentaje.

También poseemos un jardín bosque, que estaba muy descuidado, y que fue puesto en marcha de nuevo con la ayuda y el entusiasmo de la Red de Permacultura de Murcia (Murcia Permaculture Network ), en enero de este año, y del que pretendemos sacar el máximo partido con un mínimo de mantenimiento. Las frutas recogidas de todos los bosques se emplean en el proyecto de la cocina para fabricar conservas, compotas y mermeladas. Las hierbas crecen salvajes y se recogen por sus propiedades medicinales y culinarias, para condimentar y dar más sabor a nuestras comidas.

Energías renovables

Toda la electricidad que abastece a Sunseed es generada por el sol. En el verano acumulamos aproximadamente 1.8KWH de electricidad por día gracias a nuestras células fotovoltaicas, que nos permiten utilizar ordenadores portátiles y otros aparatos eléctricos.
En los meses de invierno, época en la que obtenemos aproximadamente 0.5KWH por día, nos aseguramos de optimizar el uso de la energía acumulada en la batería y apenas hemos tenido temporadas en las que no contásemos con electricidad.

También utilizamos las radiaciones solares como fuente de energía de cocinas solares y para el secado. El plato parabólico solar nos permite durante los calurosos meses de verano, hervir agua de un caldero en menos de 5 minutos, incluso podemos calentar aceite lo suficiente como para freír patatas.

La bomba de ariete hidráulico es un dispositivo increíblemente ingenioso, que utiliza la energía producida por un volumen relativamente grande de agua cayendo desde una corta altura, para bombear una pequeña cantidad de agua a una altura mucho mayor. Este sistema es utilizado por Sunseed y por todo el pueblo desde hace años. A través de un diseño de reparto del agua para lavar y fregar, actualmente, el agua es bombeada hacia 8 viviendas y después dirigida a un kilómetro de distancia hacia las tierras de cultivo.

 

Regeneración de las zonas áridas

Tenemos dos áreas de trabajo dentro del departamento de Regeneración de Zonas Áridas. Las investigaciones biológicas dentro de un proyecto de gran magnitud, realizadas por dos miembros del personal de Sunseed, en España y Tanzania. El proyecto intenta desarrollar un método que permita aumentar la presencia de micorrizas provocando así un ascenso de la fertilidad del suelo para el cultivo de árboles y arbustos. Las micorrizas son hongos que viven en simbiosis con las raíces de las plantas provocando un efecto beneficioso, porque ayudan a la planta a asimilar los nutrientes y mantener la humedad que necesita, en condiciones de suelos pobres. Los experimentos que se han realizado tienen como fin estimular las relaciones del terreno. El éxito de estos experimentos ayudaría a conseguir un aumento en el grado de supervivientes en medios semidesérticos. Este trabajo se lleva a cabo en colaboración con nativos de Tanzania y se está empezando a desarrollar también con otros países cuyas condiciones de cultivo son similares.

La segunda área de trabajo, dentro del departamento de Regeneración de Zonas Áridas, es mantener y trabajar en el crecimiento de nuestros árboles y plantel de arbustos, para emplearlos en proyectos de regeneración de la vegetación y en la investigación y desarrollo de técnicas, que proporcionen un aumento del potencial de cultivo en medios semidesérticos.

Ve a visitarlos
Visitantes de todas las nacionalidades y edades han venido a trabajar, en los diferentes departamentos del proyecto, como voluntarios. Para realizar una estancia en Sunseed se aporta una donación semanal que cubre la alimentación y el alojamiento, a la vez que proporciona una ayuda económica en el mantenimiento del proyecto. Los visitantes pueden incorporarse al proyecto como “Trabajadores-Voluntari@s” (WWs) o Voluntari@s a tiempo completo (FTVs). Como trabajadores voluntari@s tienen que estar un mínimo de una semana trabajando 4 horas al día y como voluntari@ a tiempo completo trabajan 7 horas al día, dedicando las tardes a trabajar en sus proyectos personales. El voluntariado a tiempo completo es ideal para estudiantes o individuos interesados en concentrarse en un tema en concreto. Los voluntarios a tiempo completo permanecen en Sunseed de 5 semanas a un año.
El personal coordinador normalmente trabaja durante un año y recibe una pequeña asignación semanal para cubrir sus gastos, además del alojamiento y la comida. Actualmente, estamos buscando nuevo personal para trabajar en los departamentos de Tecnología y Grupo Familiar y Comunidad, en marzo de 2004.
La mayor parte de los voluntarios que han trabajado en Sunseed han disfrutado durante su estancia, indicando que el espíritu de comunidad es lo que más han apreciado. Varios de estos voluntarios han regresado cada año para pasar de nuevo un tiempo en Sunseed. Aunque la lengua más utilizada en Sunseed es el inglés, mucha gente, especialmente los que llevan mucho tiempo entre nosotros, están ansiosos por aprender y hablar español, así que las personas cuya lengua materna sea el español son siempre bienvenidas. Contacto: http://www.sunseed.org.uk

El trabajo de Masanobu Fukuoka

Fukuoka enxplicando sus ilustraciones sobre su cosmovisión del universo en su visita a Mallorca (1999). Foto © Toni Marín

Sensei Fukuoka fue mi maestro, mi padre espiritual y mi guía por cerca de once años, desde que dejé el templo zen en la isla de Honshu.

Escuché hablar de él por primera vez a Larry Korn, quien se convirtiera luego en editor de «La revolución de una paja«. Larry visitó nuestro monasterio zen en las montañas de Kyoto y me habló de este ser iluminado que con sus extraños métodos agrícolas y su filosofía detras, se volvió contra todo lo establecido.

Cuando volví de mi peregrinaje, luego de 54 templos y 2 meses, encontré a Sensei con 8 jóvenes japoneses ayudantes y 6 forasteros cavando trincheras que no eran las normales de irrigación, sino trincheras de la Primera Guerra Mundial, de 4 pies de profundidad, paralelas, espaciadas de 3 pies, en filas de 5 y 30 pies de largo. Me dijeron luego que de esa forma aireaba el suelo para plantar frutales después. En la noche de mi llegada acepté la invitación de Sensei a participar en su trabajo, arriesgándome a terminar como cavador de trincheras. En el primer encuentro con Sensei tuve la profunda experiencia de ser aceptado y amado.

El ministro de agricultura que por años rechazó sus métodos, recientemente se mostró interesado,ya que el arroz rinde mucho más (hojas más grandes, raíces más fuertes y 140 semillas contra 90) y le ofreció un trato: por decirle el método y mantener alejados a los extranjeros se convertiría en tesoro nacional viviente de Japón.

¿Cuáles son esos métodos? Tengo que volver atrás 37 años a cuando era un joven químico graduado, trabajando en el departamento de agricultura, en el laboratorio; los americanos recién habiendo ganado la guerra, empujaron con éxito la tecnología agroquímica, pesticidas, fertilizantes, spray químicos y venenos. Los conquistadores encontraron en la confusión post-guerra un amplio mercado para este tipo de productos. Mientras tanto M. Fukuoka incrementaba su desilusión. Fue también un momento de su busqueda espiritual con experiencias iluminadoras que culminaron en la decisión de terminar su carrera en el laboratorio. No fue una decisión facil en Japón donde la vida empleado en una institución es la norma.

De vuelta en su tierra natal, un octavo de acre de orquideas en un campo con una choza, un perro y cinco gallinas, es allí donde vive su filosofía. En sus primeros 10 años hace crecer el arroz allí como hace 200 años, sin cavar, plantando plantines sin fertilizante y lo más inusual, inundando en los meses de verano.

Heredó campos de arroz de su padre que atrajeron ayudantes que leyeron sus libros. La «granja de la revolución de una paja» creció considerablemente. Compró campos vecinos que estaban disconformes con el bajo rendimiento por ser suelo pobre. Lo ví desparramar semillas de trébol y vareidad de hierbas y vegetales. Lo que fuera que creciera lo dejaría semillar año tras año y elegir naturalmente el sitio adecuado.

Conocía mejor el lugar o las mejores condiciones de cada árbol o planta, observando la actividad de los insectos en las proximidades.Aquí hay una nota interesante de su filosofía, comparable con la filosofía china taoísta de Lao-Tse y con el humanitarismo de Albert Schweitzer. Cada visitante de la granja es encandilado por la ilusoria existencia humana y la mente discrimina creando oportunidades, por ejemplo lo bueno y lo malo, que pierden sentido en la naturaleza. El dice que solo la gente distingue insectos buenos o malos; la naturaleza es y los insectos atacan a las plantas que están débiles o no pertenecen a ese lugar.P ero hubo una vez que nos dijo de manipular el mundo de los insectos, fue cuando un gusano atacó a los frutales y tuvimos que sacarlos y dárselos a los pollos. Nos llevó semanas, pero nos salvamos de usar spray como los vecinos.

La revolución de Fukuoka, así como la permacultura aseguran la vida en la tierra para las generaciones por venir.

Como dice Lao-Tsé:
«el propósito de la vida es conocer el propósito de la vida»

Luego de un arduo día de trabajo en el campo, a sus 73 años, Sensei se sienta, así como hace 35 años, lleno de paz, con su taza de té al atardecer en su choza, irradiando felicidad.

(extraído de The best of permaculture, a collection, Max O Lindegger / Robert Tap, 1986, traducción libre a cargo de Lucía Battegazzore)

Masanobu Fukuoka. De la «agricultura natural» al «reverdecer»

Sensei Fukuoka en un momento de tranquilidad en su visita a Mallorca en 1999 (Foto © Toni Marín)

ENTREVISTA

Sesenta años cerca de la naturaleza le han dado el saber para entender quienes somos, lo que debemos de ser y lo que tenemos que hacer en el futuro para ser. Al alma de este hombre humilde (vive con lo puesto), honesto, comprometido hasta el límite, campesino, poeta, filósofo, intelectual que encandila a masas de gente, revolucionario y desde luego sabio.

Con sus libros y sus palabras nos hace pensar sobre nuestra manera de vivir y nos indica el camino y cómo llegar a el. Su método revolucionario de agricultura natural, su invento de las «nendo dango» (bolitas de arcilla en japonés) para convertir desiertos en bosques, sus libros, todo lo que dice y su filosofía de la vida lo convierten sin duda en un personaje excepcional.

Su filosofía de la vida. ¿Le ha hecho feliz?.
Si no hubiera hecho caso a mi filosofía hace años que estaría muerto. Solo hay una cosa que existe: que todo es uno. También descubrí que no hay nada que exista en este mundo, esta es la idea que he seguido. He intentado entrar cada vez más en los detalles de lo más profundo de la NADA. La única gran idea que tuve a los 25 años es que todo es lo mismo.

En general su pensamiento está con la NADA, MU, HACER NADA. De acuerdo con este pensamiento, incluso la educación es inútil. El conocimiento en sí mismo es algo que separa las cosas, Fukuoca dice «si utilizas este pensamiento para separar el rojo del negro, has aprendido a separar el rojo del negro, pero nada sobre el rojo o el negro».

¿Como se explica que una persona de sus años tenga esta vitalidad?
Todo el secreto es que no me preocupo en absoluto por mi salud. Quizás sea el hecho que hace 60 años decidí hacerme estúpido y hacer estupideces.

¿Cree que su filosofía trasciende?
(Sonríe, ríe) Demasiado simbólico, no siento que sea así, soy un hombre muy sencillo, muy normal. Mi gran hallazgo ha sido descubrir que soy estúpido. Por esto no me siento ofendido cuando alguien dice algo raro de mi, pero tampoco me siento maravilloso cuando me halagan. Pienso que no tengo talento para hacer una organización. Por otro lado nunca he visto una organización funcionando bien, necesitan dinero e infraestructuras para funcionar. Para reverdecer sólo es necesario semillas y arcilla.

¿Qué le ha parecido el paisaje mediterráneo, desde Grecia, Italia y España (Mallorca)?
Incluso comparado con los paisajes africanos estos paisajes son desiertos rocosos, que serán muy difíciles de reverdecer. A las verduras parece que les falta el sabor delicado, creo que este sabor delicado que les falta es como si la naturaleza fuera muy simple y los nutrientes también son muy simples. Parece que esto le pasa a toda la naturaleza. A la naturaleza le falta vitalidad, y esta falta de vitalidad se transmite a la comida y a travé s de la comida a las personas. No veo variedades en los campos.

¿Qué le parece este paisaje de lleno de oliveras?
Me parece que es el árbol que más puede aguantar en este clima. Un árbol ideal para el desierto. Esto es un desierto. Puedes pensar que esto (lo que vemos desde aquí) es la naturaleza. aquí en unos 10 mts. solo hay cinco tipos de frutales diferentes. Con 30 tipos de frutales y que cada uno de ellos tenga 5 a 6 variedades podriamos tenes 150 tipos de fruta. Hace 2.000 años se talaron árboles para hacer barcos. Comenzó la erosión y el avance del desierto. Vino el desierto en España. La moderna agricultura y la erosión es la causa de que este proceso continue. Ha desaparecido la cultura y uso del bosque. El hambre del mundo, la violencia social y étnica. Estas cosas ocurren porque se ha acelerado la destrucción de la naturaleza, si se pierde un 3% más de la naturaleza, el mundo se destruirá. Ha abierto el libro (tiene en las manos un libro de casas de Mallorca o del mediterráneo, recoge hasta talayots), señala que esto es lo que el mundo puede llegar a ser. Sacrificar la naturaleza para el desarrollo de la civilización. La civilización y la cultura van en declive y terminaremos en este desierto de piedra y tierra. Este sitio debió ser un bosque con árboles de 100 mts. ahora solo nos queda el agua contenida en las piedras y esta es nuestra íltima oportunidad.

¿Como solucionar el hambre?
El error básico es cuando el ser humano piensa que es él que produce la comida. Por eso utiliza productos químicos. Las cosas que se hacen para controlar el agua, presas, diques, son un error. Parar el flujo del río, ensucia el agua. El agua al fluir con las piedras es mucho mejor, el agua se purifica.. El ser humano piensa que el problema se soluciona haciendo presas, pero no hace nada para solucionar la falta de agua, el agua la producen la cantidad de hojas que hay en el suelo. Este sitio está desierto no por falta de agua, sino por falta de vegetación. En España en Egipto, Libia, sacan el agua del fondo de la tierra y empeoran el problema, intentando subir el agua del fondo de la tierra. Destruyendo líquenes y hojas empeoramos la posibilidad del obtener agua. Sacamos el agua del mar para producir riqueza. Con este método creen que están controlando el agua. El trabajo que ese proceso incluye realmente destruye la naturaleza. El hombre quema madera, carbón, uranio, el hombre cree que está creando más y más energía, pero está haciendo lo contrario. La energía no sirve para nada.

¿Qué piensa de las semillas hibridas?
No. No utilizo híbridos, lo he intentado explicar durante 40 años. Los japoneses no lo entienden porque sólo entienden una parte del problema, no el todo. Cuando hablo del todo se convierte en grande. Cuando hablo de algo concreto se vuelve pequeño. 60 años buscando una buena solución, un buén método, no lo he encontrado. Me he vuelto un poco pesimista, ahora intento explicar mis pensamientos con poemas. Si siembras semillas y le añades fertilizante desde un punto de vista puede estar bien. Visto desde todas las partes poner fertilizante puede ser un error. Se puede decir que hoy en día en la raza humana para los que creen en la ciencia esta se ha convertido en una religión. Hace 60 años llegé al concepto del no hacer. La única palabra en mi cabeza ha sido MU. Todas las cosas que tienen valor realmente no existen. El conocimiento humano no tiene ningún valor, no tiene valor la separación de los colores, de algo que existe, que no existe.

¿Cómo imagina un libro para niños?
La única esperanza de esta situación son los niños y quizás sean los únicos supervivientes. El problema está en los profesores, pues ellos pueden crear malentendidos a los niños. En una charla con estudiantes en la Univ. de Kioto, una charla de dos horas, se convirtieron en una de 8 h. El tema principal de la conversación fue que creemos que el profesor de escuela media es menos que uno de universidad. Esto es una equivocación y me llevó 20 h. explicar esto y el porqué los seres humanos son más estúpidos que los perros. El ser humano cree que tiene la habilidad de saber conocer, eso no es cierto. El ser humano tiene dos ojos, los perros dos ojos, nosotros tendemos a pensar que vemos las mismas cosas. Los perros y los gatos ven una cosa a través de los ojos, y no hacen discriminación entre si es buena o mala, hombre-mujer. Los gatos no ven, es propio de los humanos. El ser humano cree que ha conseguido atrapar el color azul. El ser humano mira la montaña, el valle y ve cada uno de una forma separada. Piensa que conoce a cada uno por separado. Los gatos y perros ven estos elementos, pero no separados. El Ser humano ha dividido la naturaleza en 4 partes, los perros las ven como una unidad. El ser humano cree que conoce la naturaleza, lo único que han hecho es dividirla. El hombre ha cortado la naturaleza en 4 partes, piensa que realmente la conoce, pero no es verdad. Los perros y los gatos conocen la naturaleza verdadera, los hombres la dividen partes. Es como si tienes un vaso y lo rompes en 4 trozos. El ser humano coge un trozo y piensan que es la totalidad y además piensas que son más inteligentes que los perros y gatos que ven la totalidad. Cree que conoce un punto, la línea, en realidad no conoce ni el punto ni la línea. Hay unas palabras de Sócrates: solo sé que no sé nada. Los seres humanos ni siquiera se conocen así mismos, lo único que sabemos es que el ser humano es distinto a los perros y a los gatos, y tienden a pensar que lo conocen todo.

¿Cuál cree que es la razón de que sólo estudiemos lo puntual?
El problema se resuelve mirando el todo. La razón del problema es que utilizamos un conocimiento científico y este es el problema.

¿Cómo podemos dejar de ver las cosas desde un punto de vista científico?
Cuando el hombre se aleja de la naturaleza no puede sentir el corazón de la naturaleza. Cuando pensamos en recobrar la naturaleza de forma científica eso es imposible. La razón por la que hemos destruido la naturaleza es porque lo que hacemos por la naturaleza lo hacemos en nuestro propio beneficio.

¿Qué piensa de los científicos?
Solo piensan en hacer dinero. Utilizando el fondo de una mina a 3.000 mts. Los científicos del instituto Fukuba están investigando con la antimateria y estudios sobre superconductores. En la piscina aceleran las partículas y observan como se comportan.

¿Dónde nos llevarán estos experimentos? ¿Porqué buscamos cosas que ya sabemos que existen? ¿Porqué buscamos cosas que ya sabemos que no existen? ¿Estos estudios pueden tener algún valor?
No se puede llamar progreso a lo que no sabemos como puede acabar. Podría llegar a resultados que una fuerza superior a la bomba atómica. Si somos capaces de acabar con estos experimentos habría dinero para salvar África dos o tres veces. La investigación de la antimateria se puede convertir en la cosa más peligrosa que jamás haya existido. Es tan peligroso porque es solo antinatural. Hoy en día se pueden crear ratas más grandes que gatos. Os imagináis un ratón persiguiendo a un gato.

¿Es precioso o monstruoso?
Ese momento se está acercando. La montaña en el río y las hierbas en el árbol están destrozadas Aquí no existe dios ni Buda. Los humanos están partiendo la naturaleza en trocitos.
¿Cuando tiempo le queda al ser humano si este no reacciona?
En Japón la TV ha recurrido a científicos de todo el mundo para discutir el tema y lo que han dicho es que quedan 10 años de vida. Yo le doy unos 25-30 años de vida. Las cosas han llegado a un límite. En todas las cuestiones sobre la naturaleza estamos en un punto crítico. Yo pienso que si perdemos un 3% de vegetación la humanidad estará en peligro. Si perdemos ese 3% perderemos la alegría de la vida.

¿Porque perderemos la alegría de la vida?
En Japón cuando florece el cerezo la gente va al campo alegre, a ver la flor del cerezo, se sienta bajo los árboles y hacen fiesta. Son felices. Bebiendo sake y mirando las flores. Cuando florecen las plantas producen una oxigenación y esto produce aire puro. Si hay mucho aire puro nos ponemos contentos y bebemos sake. Si perdemos el 3% de la naturaleza es igual a perder aire puro y perderemos el sentimiento de bailar y beber sake y la gente se enfriará. Yo creo que la mejor manera de recuperar la alegría es tirar bolitas de arcilla. Estoy diciendo que tiréis los libros y que dejéis de pensar. Puedes anotar lo que quieras para esta entrevista pero en el último párrafo hay que poner «Esta entrevista no vale para nada». Tenemos que sembrar bolitas de arcilla con rapidez porque no hay tiempo. Depende de vosotros, para que esto sea un punto de partida para la reforestación de todo el planeta o se quede solo en poner verde esta isla. No dejéis que esta isla se convierta en el último paraíso. Aquí hay que hacer un paraíso para demostrar al resto del mundo con un reforestación de verdad.

¿El «nendo dango», es un experimento?
No puedo decir que sea un invento, es una imitación de la naturaleza. Cuando tiramos nendo dango, sembramos como Dios. Cuando hacemos nendo dango hay que sentir que somos Dios. Cuando se hacen los nendo dango estamos metiendo alma en la bolita de arcilla. ¿Que tipo de semillas debemos sembrar y cuales no? Ya no se trata de introducir o no introducir especies no autóctonas, se trata de «supervivencia». Tengo un plan para hacer una olimpiada verde, una campaña de repoblación forestal por el Mediterráneo. España , sobre todo padece un problema grave de desertización

¿Como podemos llegar a la conciencia de la gente ante el problema que la naturaleza se muere?
Vosotros tenéis que inventaros las palabras, yo soy incapaz de transmitir este pensamiento en pocas palabras. Aquí la tierra tiene poca agua, por lo que hay que bailar y tocar el tambor para atraer el agua.
¿Cual és su último proyecto? ¿qué es lo que está haciendo últimamente?
En Grecia, con un grupo, estamos llevando a cabo un proyecto de reverdecer una extensa zona de 10.000 hectáreas desérticas con la ayuda de 500 voluntarios y esparciendo por doquier bolitas de arcilla. Se utilizaron 70 toneladas de arcilla y 12 toneladas de semillas, 5 toneladas de algodón y 3 toneladas de papel de periódicos. Todo el mundo ha colaborado, por esto no es necesario dinero, no organización. Yo les decía a los jóvenes: tenéis que sembrar las bolitas con alma para que crezcan mejor. Cuando sembráis «nendo dango» sois como Dios.

 

Puedes conseguir su libro «Revolución ee una brizna de paja» aquí