Análisis del ciclo de vida: instrumentos para cuantificar los impactos medioambiemtales

Los análisis del ciclo de vida (ACV) son instrumentos científicos que permiten cuantificar los impactos medioambiemtales en un producto o en un servicio. Utilizados en la industria desde los años 80, sirven desde hace 10 años para evaluar el impacto de los materiales de construcción.

Un ACV ofrece información completa sobre muchos de los impactos ambientales y para que sus resultados sean comprensibles por todos, tenemos que encontrar una metodología para la simplificación.

Sin embargo, actualmente, el método varía dependiendo de los implicados, por lo que no siempre es fácil comparar los resultados. Tomemos el ejemplo de la «energía incorporada»: dependiendo de quien comunique el resultado del ACV, se tendrá o no en cuenta el transporte, la gestión al final de la vida, si se precisará o no que la energía de origen es renovable o no.

De hecho, para el mismo material el valor de “energía incorporada”puede variar de simple a doble. Del mismo modo para la gestión del fin de vida de los materiales; algunos expedientes estiman que la simple descarga en vertedero es suficiente y hay otros que optan por seleccionar y tratar de un modo separativo.

Metodología

Para comparar los balances de situación “de CO2” y “energía primaria no renovables» (energía incorporada), se utilizó una sola base de datos: IBO (Austria). Reconocida y utilizada en varios países, tiene la ventaja de haber sido ampliamente probada y de educar a un gran número de materiales de construcción. Cuando se dispone de datos, también se presentan los materiales y productos analizados por las iniciativas francesa (software EQUER, enchufes ESFD). Por último, para la comparación, el servicio prestado por cada aislante es el mismo:

1 m2 de aislamiento de R = 5 m2.K / W. Las densidades indicadas corresponden a los materiales estándar.

Diferenciamos cuatro grupos:

  1. Los grandes contribuyentes al efecto invernadero: los aislantes minerales y sintéticos densos.
  2. Los medios: los aislantes minerales y sintéticos poco densos.
  3. Los neutros: los materiales de origen biológico en paneles o rollos.
  4. Los sumideros de CO2: fibras vegetales densas.

De energía primaria

Hay tres grandes grupos de aislantes:

  1. Los «energéticos»: los aislantes densos y sintéticos.
  2. Los medios: los aislantes minerales, los aislantes sintéticos poco densos, los materiales «de origen biológico» (de origen vegetal o animal) en paneles o rollos.
  3. La primera clase: los materiales «de origen biológico» poco transformados.

En una evaluación más completa sería necesario incluir:

  • Agotamiento de recursos.
  • Fin de vida de los materiales (vertederos, valorización energética, reciclage, etc).
  • La toxicidad para la salud humana.
  • Varios contaminantes sobre los ecosistemas (acidificación, la destrucción de la capa de ozono, la eutrofización, etc).
  • Los criterios económicos y sociales (cursos de corta duración, la creación de empleo,etc).

Si integramos los distintos criterios se confirma como las mejores opciones los materiales vegetales y animales, o mínimamente procesados a partir de materiales reciclados.

 

 

Aislamiento de rellenado

Aislamiento “multifuncional”

1: Paneles de aislamiento al vacío – (190 kg/m3, λ = 0,008)

2: Paneles de poliestireno expandido – (17 kg/m3, λ = 0.035)

3: Lana de vidrio – Rollos (28 kg/m3, λ = 0,038)

4: Lana de roca (30 kg/m3, λ = 0,038)

5: Manta de fi bra de madera – Rollos (40 kg/m3, λ = 0,038)

6: Manta de de cáñamo – Rollos (30 kg/m3, λ = 0.040)

7: Manta de lino – Rollos (30 kg/m3, λ = 0.040)

8: Manta de lana de oveja – Rollos (kg/m3, λ = 0.040)

9: Celulosa – paneles (kg/m3, λ = 0.040)

10: Guata de celulosa insufl ada (55 kg/m3, λ = 0.040)

11: Perlita – a granel (85 kg/m3, λ = 0.050)

12: Cañamiza – a granel (110 kg/m3, λ = 0,048)

13: Poliuretano – Paneles (30 kg/m3, λ = 0,028)

14: Poliestireno extruido (a) – Paneles (30 kg/m3, λ = 0.035)

15: Lana de vidrio de alta defi nición – Paneles (80 kg/m3, λ = 0,039)

16: Lana de roca de alta defi nición – Paneles (130 kg/m3, λ = 0.040)

17: Vidrio celular – Paneles (120 kg/m3, λ = 0,045)

18: Placa de aislante mineral – Bloque (115 kg/m3, λ = 0,045)

19: Fibra de madera – Paneles (180 kg/m3, λ = 0.040)

20: Corcho expandido – Paneles (100 kg/m3, λ = 0,042)

21: Paja – Balas (100 kg/m3, λ = 0,056)

(a) sin agentes HFC

Fuentes:

EQUER: www.izuba.fr – ESFD ( fi chas de declaraciones medioambientales y sanitarias): www.inies.fr – IBO (Österreichisches Institut für Bauökologie und Baubiologie): www.ibo.at – INRA / ADEME y el Departamento de Agricultura: ACV para Cáñamo de hormigón.

ESFD: – 2: Knauf TTh33 Therm (17 kg/m3 = 0,033), 3: Isover Isoconfort 32 (28 kg/m3λ = 0,032); 4: Isover Alphalène 50 (50 kg/m3 = 0,035), 6: Isover Florapan (30 kg/m3 = 0,042); 13: Efi sol Efi green Duo (31 kg/m3 = 0,025); 16: Isover Panotoit Fibac 2 (140 kg/m3, = 0,039); 17: Pittsburgh Corning T4 compacto Foamglas (120 kg/m3 = 0,042)

 

Informe: aislamientos ecológicos. Comparativa global

Curso de ACV (Análisis de Ciclo de Vida)

 

 

¿Qué es el análisis de ciclo de Vida (ACV)?

Es una herramienta que se usa para evaluar el impacto potencial sobre el medio ambiente de un producto, proceso o actividad a lo largo de todo su ciclo de vida.

¿Qué mide?

Cuantifica el uso de recursos naturales en forma de ‘entradas’ (energía, materias primas, agua…) y ‘salidas’ (emisiones de CO2 u otros vertidos). Se utiliza para optar entre los diferentes procesos de fabricación de un mismo producto, ponderando el empleo de recursos y emisiones. También sirve para evaluar las diferencias entre una misma categoría de artículos (por ejemplo entre un lavavajillas normal y uno concentrado). Permite conocer la ‘mochila ecológica’ del producto a lo largo de las diferentes etapas de su vida.

¿Para qué sirve?

Se utiliza para optar entre los diferentes procesos de fabricación de un mismo producto, ponderando el empleo de recursos y emisiones. También sirve para evaluar las diferencias entre una misma categoría de artículos (por ejemplo entre un lavavajillas normal y uno concentrado). Permite conocer la ‘mochila ecológica’ del producto a lo largo de las diferentes etapas de su vida.

Objetivo del curso

Conseguir la comprensión del proceso de toma de decisiones en materia de ACV durante el proceso de proyecto.

Estructura

Módulo1. Análisis de Ciclo de vida (ACV)
Módulo 2. Aplicaciones del ACV
Módulo 3. ACV y construcción
Duración: 2 días – 8 horas

Días: 20 y 21 de junio de 2014

Horario: Viernes tarde de 16 a 20 horas. Sábado de 9,30 a 13,30 horas.

10- 25 participantes.

 

Metodología:

La metodología a seguir constará de explicaciones teóricas en grupo acompañadas de visualización (powerpoint) y ejercicios práctica de las mismas.

Contenido:

Módulo I. Análisis de Ciclo de Vida (ACV) (5h):

Perspectiva de ciclo de vida
Impactos ambientales
Introducción al ACV
Normativa sobre ACV
Fases de un ACV. Metodología:
Definición de objetivo y alcance
Análisis de Inventario de Ciclo de Vida
Evaluación de Impactos de Ciclo de Vida
Interpretación
Elaboración del informe y revisión crítica

Bases de datos de ACV
Metodologías de Evaluación de Impactos de Ciclo de Vida
Herramientas informáticas para el ACV
Realización de un caso práctico
Módulo II. Aplicaciones del ACV (1,5h):

Ecoeficiencia
Ecodiseño
Política de Productos Integrada
Ecoetiquetado. Declaraciones ambientales de producto (DAP)
Reglas de categoría de producto
Introducción a la huella de carbono
Módulo III. ACV y construcción (3,5h):

Normativa de sostenibilidad en la construcción
Información ambiental: nivel producto vs nivel edificio
Programas DAP de productos de construcción
Reglas de categoría de productos de la construcción
Cómo extraer información útil de una DAP
Adaptación de la información de una DAP a nivel de edificio.
Realización de casos prácticos
Perfil del alumno

Estudiantes y profesionales de arquitectura, agrícolas, agrónomos e ingenieros interesadosciencias ambientales y público en general.

Participantes: 10*-25.

*El curso puede suspenderse o aplazarse si las inscripciones no llegan al mínimo.

Equipo docente

El curso propuesto será impartido por algún de los miembros de nuestro equipo docente, cuyo currículum puede encontrarse en nuestra web. De partida se estima que será guiado por:

Diego Ruiz Amador

Licenciado en Ciencias Físicas en la especialidad de Física de Materiales. Doctor en Ciencia de Ingeniería de Materiales por la Universidad Carlos III de Madrid. Máster en Medio Ambiente y Arquitectura Bioclimática en la Universidad Politécnica de Madrid. Especialista en Ecodiseño, Análisis de Ciclo de vida, huella de carbono, construcción sostenible, ecoinnovación y simulación energética de edificios.

Lugar: C/Veneras 9, 6º. Madrid.

Consultar con el personal de inscripciones las posibilidades de alojamiento y desplazamiento, incluido “carsharing”.

Fecha límie de inscripción: 16 de junio

Precio: 100€

 

Más info e inscripción aquí

Impacto de los materiales de construcción, análisis de ciclo de vida

Tradicionalmente en el sector de la construcción se han utilizado materiales de carácter local tales como el ladrillo, la madera, el corcho, etc, lo que se traducía en unos costes energéticos e impactos ambientales reducidos.

Asimismo, existía una adaptación del diseño del edificio a las condiciones climáticas locales, lo que repercutía en una mayor calidad del edificio y un mayor confort térmico para los ocupantes. En la actualidad, el uso masivo de materiales de carácter global como el cemento, el aluminio, el hormigón, el PVC, etc, hacausado unincremento notable en los costes energéticos y medioambientales.

Según diversos estudios, la fabricación de los materiales precisos para construir un metro cuadrado de una edificación estándar puede suponer la inversión de una cantidad de energía equivalente a la producida por la combustión de más de 150 litros de gasolina. Cada metro cuadrado construido conllevaría una emisión media de 0,5 toneladas de dióxido de carbono y un consumo energético de 1600 kWh (que variaría en función del diseño del edificio) considerando solamente el impacto asociado a los materiales. La figura 1 muestra la contribución relativa de los principales materiales de construcción en las emisiones de CO2 asociadas a un metro cuadrado de un bloque de viviendas estándar, donde destaca el alto impacto de materiales comúnmente usados en los edificios como el acero, el cemento o la cerámica.

Metodología del Análisis de Ciclo de Vida

El Análisis de Ciclo de Vida (en adelante, ACV), es una de las metodologías más adecuadas para evaluar el impacto ambiental de cualquier tipo de producto o servicio, y, por tanto, puede aplicarse sobre un material o solución constructiva, o bien sobre un edificio o grupo de edificios.

Es obvio que existe una interacción entre todas las etapas de la vida de un edificio: diseño, construcción, uso, mantenimiento y disposición final del edificio. Por ello, una reducción de la inversión en la etapa de construcción puede conllevar un aumento de la inversión en las etapas de uso y mantenimiento del edificio.

En la actualidad, la metodología del ACV es aceptada como base sobre la que comparar materiales, componentes y servicios alternativos. La metodología de aplicación general está totalmente estandarizada a través de las normas UNE EN ISO 14040:2006 y UNE EN ISO 14044:2006, y consta de 4 fases interrelacionadas:

  • Definición de objetivos y del ámbito de aplicación.
  • Análisis de inventario, donde se cuantifican todos los flujos energéticos y materiales entrantes y salientes del sistema durante toda su vida útil, los cuales son extraídos o emitidos hacia el medioambiente.
  • Evaluación de los impactos, donde se realiza una clasificación y evaluación de los resultados del inventario, relacionando sus resultados con efectos ambientales observables por medio de un conjunto de categorías de impactos (energía primaria acumulada, potencial de calentamiento global, huella hídrica, etc.).
  • Interpretación, donde los resultados de las fases precedentes son evaluados juntos, en consonancia con los objetivos definidos en el estudio, para poder establecer las conclusiones y recomendaciones finales. Para ello se incluyen diversas técnicas como el análisis de sensibilidad sobre los datos utilizados, análisis de la relevancia de las etapas del proceso, análisis de escenarios alternativos, etc.

En el caso de los edificios, existe un estándar metodológico actualmente en proceso de desarrollo “Sustainability of construction works” del Comité Técnico 350 del Comité Europeo de Normalización (CEN/TC 350). Este estándar proporciona un método de cálculo basado en el ACV para evaluar el comportamiento medioambiental de un edificio y comunicar los resultados de dicha evaluación. Según este estándar, el sistema a analizar debe incluir las siguientes 4 etapas o subsistemas del edificio: producción, construcción, uso y disposición final.

La aplicación de la metodología de ACV en edificios conlleva innumerables ventajas  para el sector de la construcción: facilita la toma de decisiones por parte de las empresas de la construcción y organizaciones con vistas a la planificación de estrategias de ecoeficiencia en la edificación, la identificación de oportunidades para mejorar los impactos medioambientales en el sector de la construcción, considerando el ciclo de vida completo de los edificios, el establecimiento de prioridades para el diseño ecológico o la eco-rehabilitación de edificios, la selección adecuada de proveedores de materiales constructivos y equipos energéticos, el establecimiento de estrategias y políticas fiscales para gestionar los residuos de la construcción y el transporte de materiales, la definición de nuevos programas de I+D+i, etc.

No obstante, en la actualidad, existen diversas barreras y obstáculos a superar para conseguir una mayor aplicación del ACV en los edificios, entre los que cabe citar, los prejuicios existentes acerca de la complejidad del ACV y la precisión de sus resultados en función de las bases de datos o las aplicaciones informáticas utilizadas, las dificultades en la comprensión y aplicación de los resultados del ACV debido al escaso conocimiento de la metodología del ACV entre los agentes del sector, así como la falta de exigencias legislativas y la falta de incentivos, que conlleva una baja demanda para la realización de estudios de ACV en edificios.

 

análisis de ciclo de vida

Contribución de los materiales necesarios para la construcción de 1 m sobre las emisiones de CO2 asociadas a su fabricación. Fuente: Cuchí A, Wadel G, Lopez F, Sagrera A, 2007.

 

Impacto energético y medioambiental de los materiales de construcción

Desde una perspectiva de ciclo de vida, la reducción del impacto medioambiental de los edificios pasa por el uso de materiales renovables o reciclados de la biosfera, como la madera, las fibras animales o vegetales, las pinturas y barnices naturales, con bajo nivel de procesado industrial. En todos estos casos, la mayoría de la energía asociada a su producción proviene del sol, por lo que el consumo de energías no-renovables y las emisiones asociadas se reducen considerablemente.

Al analizar los distintos productos cerámicos (ladrillos, baldosas y tejas) se observa que, especialmente las baldosas cerámicas, tienen una gran energía incorporada, debido principalmente al elevado consumo de gas natural durante su cocción. Respecto a las distintas tipologías de ladrillos, el uso de ladrillos de arcilla aligerada y sobretodo de ladrillos silico-calcáreos conlleva una clara disminución de los impactos energéticos y ambientales.

Conviene destacar el potencial de disminución de impactos existente, en los productos cerámicos, asociado a una futura sustitución tecnológica de los actuales hornos de gas por modernos hornos de biomasa, que en realidad, supondría un retorno a los orígenes de la producción cerámica tradicional, caracterizada por su sostenibilidad, tanto en el ámbito socioeconómico como en el medioambiental.

En cuanto a los aislamientos, el impacto de los aislantes convencionales con alto nivel de procesado industrial -como el poliestireno o el poliuretano- es claramente superior al impacto de materiales naturales como el corcho, la fibra de madera y la lana de oveja, o reciclados como la fibra de celulosa.

Debido al uso cada vez más extendido de los tejidos sintéticos, la lana de oveja se ha convertido, para la sociedad actual, en un producto con un mercado cada vez más reducido, considerándose ya, en muchos casos, un “residuo” de difícil aprovechamiento. La creación de empresas productoras de lana de oveja como aislamiento térmico de los edificios permitiría convertir este “residuo” de nuestra época en una materia prima barata y abundante, que, además, contribuiría a un desarrollo sostenible y equilibrado de las áreas rurales.

Por otra parte, la obtención de corcho en los bosques y dehesas del Sur de Europa es una de las producciones más ecológicas que existen, ya que éste se extrae del árbol durante el verano cada 10 años, sin causar daños al árbol y manteniendo vivo un ecosistema de alto valor ecológico, que probablemente desaparecería por la roturación de tierras, en ausencia de aprovechamiento económico.

No obstante, actualmente existe una cierta inercia al uso de los aislantes convencionales, debido a la existencia de una red comercial más extendida y que, por tanto, conlleva un precio normalmente más bajo, unida al desconocimiento y, a veces, el escepticismo existente entre algunos diseñadores por otras soluciones mucho más respetuosas con el medio ambiente. Para cambiar esta situación se debería fomentar, desde las distintas Administraciones, el uso de materiales aislantes naturales y/o reciclados, que proporcionan un nivel de aislamiento y confort térmico en los edificios similar o incluso mayor, promoviendo la creación de una red comercial potente de aislantes ecológicos capaz de competir, en igualdad de condiciones, con los aislantes tradicionales.

Etapa Elementos incluidos
Producción del edificio Materias primas
Transporte
Fabricación
Construcción del edificio Transporte
Procesos on-site de construcción
Uso del edificio Mantenimiento
Reparación y reemplazo
Rehabilitación
Consumo de energía final: calefacción, refrigeración, ventilación, agua caliente sanitaria e iluminación
Consumo de agua
Disposición final del edificio Deconstrucción
Transporte
Reciclado / reutilización
Disposición final en vertedero / incineradora

En lo que respecta a los materiales basados en el cemento, la reducción de su impacto pasaría por apostar claramente por la sustitución de materiales convencionales y combustibles fósiles por materiales y combustibles alternativos para el proceso de fabricación del clínker. En la mayor parte de los países europeos, el porcentaje de uso de combustibles alternativos en la fabricación de clínker se sitúa por encima del 35% -llegando incluso hasta un 80% en el caso de Holanda-, mientras que en España este porcentaje se queda tan sólo en un 5%, presentando grandes diferencias entre las distintas Comunidades Autónomas.

El uso de combustibles alternativos en la industria cementera supondría una valorización energética de distintos tipos de residuos, que, de otra forma, acabarían en un vertedero o incineradora, ocasionando unos impactos medioambientales mucho más elevados. Esta valorización permitiría convertir residuos en recursos, contribuyendo a cerrar el ciclo de los materiales, concepto clave para alcanzar una verdadera ecología industrial.

Materiales compuestos de madera

Respecto a los materiales de construcción basados en la madera, en general presentan unos impactos reducidos, más cuanto menos procesado industrial requiera cada producto concreto. El balance en emisiones equivalentes de dióxido de carbono es casi neutro, debido al bajo procesado industrial y sería negativo (absorción neta de emisiones) en caso de que el fin de vida del producto fuese su reciclado o reutilización en vez de la incineración.

En el contexto actual donde se está promoviendo e invirtiendo grandes cantidades de dinero en la captura y confinamiento del CO2 en las plantas termoeléctricas, debe considerarse que el uso de madera estructural en los edificios conlleva, siempre que los procesos de tala sean sostenibles (lo que conlleva la plantación de un árbol nuevo por cada árbol talado), una captura previa de CO2 en los bosques y un almacenamiento de dicho CO2 durante toda la vida útil del edificio (50 años como mínimo), que además puede extenderse en caso de reutilización de la madera al final de la vida útil. Esto convierte a los edificios con estructura de madera en auténticos “almacenes de CO2” que, deberían ser promovidos desde las Administraciones.

Por todo ello, sería recomendable la modificación del actual marco normativo edificatorio con objeto de promover el diseño de edificios con estructura de madera en detrimento de las estructuras convencionales a base de hormigón armado, ya que, además de las claras ventajas medioambientales, las estructuras de madera ofrecen una mejor resistencia en caso de incendios.

A pesar de sus bajos impactos, los productos de madera presentan un cierto potencial de mejora, relacionado, sobretodo, con la sustitución de las resinas convencionales de urea-formaldehido y melamina-formaldehido por resinas naturales, que ofrezcan las mismas especificaciones técnicas en el producto final. La obtención de resinas naturales es uno de los oficios tradicionales que en muchas zonas se está extinguiendo. El empleo de nuevas técnicas de explotación resinera para su uso en los distintos productos de la madera, redundaría en una creación de empleo y de riqueza en las áreas rurales.

Racionalizar el uso e aluminio, acero y cobre

Finalmente, destacar que la disminución de los impactos en metales como el aluminio, acero o cobre, requiere además de una racionalización en su uso, un aumento de la producción de la industria secundaria del acero, aluminio y cobre en detrimento de la industria primaria. Esta industria contribuye al agotamiento de las reservas de hierro, bauxita y cobre y engloba procesos de alto impacto como la electrólisis y la piro/hidro-metalurgia. Desde las Administraciones se deberían establecer incentivos al desarrollo de la industria secundaria de estos productos, que contribuiría a aumentar su reciclaje, favoreciendo la transformación de residuos en recursos que contribuyen a preservar las reservas minerales del planeta.

En la actualidad, el derribo de los edificios al final de su vida útil hace que sea muy difícil separar los distintos materiales, acabando mayoritariamente en vertederos y/o incineradoras. Por ello, para que el reciclaje de los materiales de construcción sea posible, es necesario promover un cambio radical en el diseño de los edificios, de forma que se favorezca el desansamblaje de los materiales constructivos al final de su vida útil. Este importante cambio conceptual es ya una realidad en sectores como el del automóvil, donde la normativa vigente propicia que los fabricantes de automóviles diseñen los vehículos para facilitar el reciclado de sus distintos componentes a través de una adecuada selección de los materiales, cada vez más de origen reciclado, y técnicas de ensamblaje.

Conclusiones

Una edificación sostenible se debería caracterizar por un equilibrio mantenido entre la producción de materiales, su consumo para la construcción y/o rehabilitación de edificios y el uso de los recursos naturales necesarios. Para evitar que la producción de materiales afecte a los recursos naturales, es preciso promover el uso de las mejoras técnicas disponibles y la innovación en las plantas de producción, y sustituir, en la medida de lo posible, el uso de recursos naturales finitos por residuos generados en distintos procesos productivos, cerrando los ciclos de los productos, lo que supone apostar claramente por la reutilización y el reciclaje, y minimizando en cualquier caso el transporte de las materias primas y productos, promoviendo el uso de recursos disponibles en ámbitos locales.


Este artículo está basado en los resultados obtenidos en el marco de distintos proyectos de I+D pioneros en la aplicación del ACV en la edificación, en los que CIRCE participa activamente, conjuntamente con otros centros de investigación nacionales y europeos. Entre estos proyectos, caben destacar los siguientes:

  • ENSLIC “ENergy Saving through promotion of LIfe Cycle analysis in building”, co-financiado por la Comisión Europea, dentro del Intelligent Energy Programme (EIE/07/090/SI2.467609).
  • LoRe-LCA “Low Resource consumption buildings and constructions by use of LCA design and decision making”, co-financiado por la Comisión Europea, bajo 7th Framework Programme (FP7-ENV-2007-1 –nº 212531).
  • Proyecto Singular Estratégico CICLOPE “Análisis del impacto ambiental de los edificios a lo largo de su ciclo de vida en términos cuantificables de consumo energético y emisiones GEI asociadas”, financiado por el Ministerio de Ciencia e Innovación dentro del Plan Nacional de Investigación Científica, Desarrollo e Innovación Tecnológica 2008-2011 y Cofinanciado por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional FEDER (PSE-380000-2009-5).
  • Proyecto ACV-SC, “Análisis de ciclo de vida comparativo de distintas soluciones constructivas aplicables a edificios residenciales y terciarios”, financiado por el Ministerio de Ciencia e Innovación y cofinanciado por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional FEDER (ENE2009-14714-C02-01).

Por Ignacio Zabalza Bribían, Sergio Días de Garayo, Alfonso Aranda Usón y Sabina Scarpellini
Fundación CIRCE – Centro de Investigación de Recursos y Consumos Energéticos
Centro Politécnico Superior Universidad de Zaragoza.


Te puede interesar:

Que es la bioconstrucción. Pautas y materiales

www.construction21.eu ya on-line

Expertos europeos en edificación sostenible unen esfuerzos en el proyecto Europeo Construction21, para promocionar innovadores proyectos y productos desde la perspectiva del ciclo de vida que supongan soluciones reales de arquitectura sostenible. La nueva página web que nace fruto del proyecto, gestionada por la Cátedra UNESCO de Ciclo de Vida y Cambio Climático, será un portal de referencia que proporcionará los mejores casos de estudio y facilitará el intercambio de conocimientos a través de comunidades temáticas moderadas por expertos.

En mayo de 2011 nace el proyecto europeo Construction21, impulsado por un consorcio de 9 entidades de 5 países europeos con la finalidad de fomentar la eficiencia energética en edificios a través de la colaboración de una red de expertos europeos. Para ello, una plataforma internacional en inglés www.construction21.eu vinculada a 6 plataformas nacionales (España, Francia, Lituania, Italia, Alemania, Romania) se lanza en paralelo en sus respectivos países e idiomas.

La web, dinámica, atractiva y de fácil uso,  se lanza el 5 de marzo, coincidiendo con el Día de la Eficiencia Energética.  Tiene como objetivo promocionar edificios, soluciones constructivas y productos innovadores que, desde una perspectiva del ciclo de vida, supongan soluciones reales de arquitectura sostenible. Tras una rigurosa selección por parte de un comité de expertos en arquitectura sostenible, los mejores casos de estudio serán publicados en el portal, y por consiguiente, promocionados a nivel europeo, estableciendo un ranking de  “el mejor de los mejores”. Una de las principales novedades que se integra en la sección de ‘Casos de estudio’ es la publicación de los datos que describen el comportamiento ambiental y energético del edificio, así como los costes. El hecho que éstos sean tan detallados, permite que estas soluciones puedan ser adoptadas con relativa facilidad por todos aquellos profesionales que busquen nuevos modelos a seguir. Además, una base de datos de innovaciones recogerá aquellos sistemas o procesos que contribuyan significativamente a reducir el consumo energético incorporado en los diferentes edificios de los casos de estudio publicados.

Desde Construction21 también se impulsa el diálogo e intercambio sobre buenas prácticas.  Además, en mayo se crearán una serie de comunidades temáticas para una red de multi-especialistas moderadas por dinámicos expertos;  la innovación y ecodiseño en la construcción, el cómo fomentar la eficiencia energética en PYMEs, la planificación urbanística sostenible o la implementación de la Directiva Europea sobre el rendimiento energético en los edificios son algunos de los temas que se abordarán en estas comunidades virtuales.

Construction21, financiado por el Programa Energía Inteligente para Europa (EIE) por un período de dos años, será ampliable a los 27 Estados Miembros en cinco años vista. Las diferentes plataformas interaccionarán entre sí y también con el portal BUILD-UP, que es la página oficial de la Comisión Europea sobre Sostenibilidad en Edificios.

Recomendamos a todos profesionales del sector de la edificación visitar la web e inscribirse en el proyecto.

Para más información contactar con construction21@esci.upf.edu.

 

“Cátedra UNESCO de Ciclo de Vida y Cambio Climático, un referente nacional e internacional”

La Cátedra UNESCO de Ciclo de Vida y Cambio Climático es un grupo de investigación pionero en el desarrollo y implementación del Análisis del Ciclo de Vida dirigido por el Dr. Pere Fullana i Palmer. Participa y/o coordina numerosos proyectos nacionales e internacionales de análisis de ciclo de vida (ACV), ecodiseño, compra verde y comunicación ambiental (ecoetiquetas) de productos, huellas de carbono e hídrica, gobernanza en la gestión ambiental e integración de aspectos sociales y económicos en las evaluaciones ambientales. Estos proyectos aportan soluciones compatibles con las exigencias del mercado, las expectativas sociales y el respeto hacia el entorno, integrando los tres ámbitos de la sostenibilidad.

La misión de la Cátedra UNESCO es la de promover la investigación, la educación, el establecimiento de redes de colaboración y la generación de documentación orientados al desarrollo sostenible de productos y procesos a nivel internacional.

Predecir el impacto ambiental de la construcción de edificios

ACVUn equipo de investigadores de la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC) ha desarrollado una metodología que permite evaluar con antelación los impactos ambientales que se producen durante la construcción de edificios. Antes de comenzar una obra, y sólo con los datos del proyecto, el nuevo método permite predecir hasta 37 impactos ambientales, una información que según sus creadores podría ayudar a mejorar la gestión ambiental en los procesos de edificación.

“Este modelo identifica de forma anticipada los impactos ambientales asociados a la ejecución de un determinado proyecto constructivo, con lo que ya desde las fases de estudio, planificación y preparación del proyecto se puede programar la incorporación de procedimientos de mejora ambiental o la aplicación de medidas preventivas”, explica a SINC una de las autoras del estudio, Marta Gangolells, del Group of Construction Research and Innovation (GRIC) de la UPC. La técnica se puede aplicar tanto a la construcción de viviendas unifamiliares como a bloques de pisos.

Los investigadores comenzaron clasificando los aspectos ambientales en nueve categorías: emisiones atmosféricas, vertidos de agua, generación de residuos, afección al suelo, consumo de recursos, impactos locales, impactos asociados al transporte, efectos sobre la biodiversidad y situaciones de emergencia e incidencias. Esta división se basa en las recomendaciones del Reglamento Comunitario de Ecogestión y Ecoauditoría EMAS ( Eco-Management and audit Scheme ), una legislación destinada a mejorar el comportamiento medioambiental de las organizaciones.

Para aumentar el nivel de precisión, los investigadores subdividieron esas categorías en impactos concretos. Por ejemplo, la categoría “emisiones atmosféricas” incluye dos impactos ambientales: generación de gases de efecto invernadero -emitidos por la maquinaria y los vehículos utilizados en la obra-, y emisión de compuestos orgánicos volátiles (VOC) y clorofluorocarbonos (CFC).

 

Nuevos indicadores medioambientales

El equipo ha identificado 37 impactos ambientales, según publican en la versión on line de la revista Building and Environment , y para cada uno de ellos han desarrollado un “indicador medioambiental de previsión”. Este parámetro, al estar basado en información contenida en los documentos de proyecto, permite evaluar los impactos de una forma objetiva.

Continuando con el ejemplo, los gases de efecto invernadero emitidos se pueden estimar analizando el volumen de material excavado por m2 de superficie construida y la existencia de maquinaria especial o generadores eléctricos en la obra. Por su parte, las emisiones de VOC y CFC se prevén con el porcentaje de pinturas sintéticas y barnices utilizados.

El estado de mediciones del proyecto también recoge otras informaciones prácticas, como la cantidad de lodo tixotrópico (semisólido) utilizada en la obra, que sirve como indicador del impacto ambiental “vertidos de aguas resultantes de la ejecución de cimentaciones y muros de contención”.

Para elaborar el estudio, financiado con fondos del Ministerio de Fomento, los investigadores han realizado un análisis estadístico de 55 obras residenciales de nueva construcción. Con ello, han establecido rangos vinculados a la magnitud de cada impacto ambiental (inexistente, poco significativa, ligeramente significativa y extremadamente significativa). Además han confirmado la validez del método al ponerlo a prueba en cuatros proyectos de construcción de obra nueva.

El coordinador del GRIC, Miquel Casals, concluye que estos resultados proporcionarán “un importante impulso a aquellas empresas constructoras que quieran adherirse a un sistema de gestión ambiental, ya sea bajo el paraguas de las normas ISO 14000 (de gestión ambiental para empresas) o del Reglamento Comunitario EMAS”.


Referencia bibliográfica:
Gangolells, M., Casals, M., Gassó, S., Forcada, N., Roca, X., Fuertes, A. “A methodology for predicting the severity of environmental impacts related to the construction process of residential buildings”. Building and Environment doi:10.1016/j.buildenv.2008.05.001 – 44 (3): 558-571, 2009.

Fuente: SINC