Salud y hábitat, pautas a seguir. EcoHabitar 61

En este artículo hablaremos sobre la salud y hábitat.

Ni se sabe cuánto tiempo llevamos dando la matraca con el aspecto de la salud relacionada con la edificación y el hábitat ecológico.

Es una de las indiscutibles señas de identidad del sector de la bioconstrucción y una reivindicación primordial ante una industria irresponsable que ha primado, y prima todavía, los dividendos económicos antes que cuidar a las personas y verificar si un componente es o no dañino para la salud. El desarrollo, el progreso, la modernidad y la avaricia han prevalecido ante la precaución y el sentido común.

Por fin el impacto de la vivienda y del lugar de trabajo o estudio en la salud comienza a ser considerado, y sabemos que la intervención en la nueva construcción o rehabilitación, aplicando los criterios de bioconstrucción, mejoran los resultados de salud y disminuyen los costos de atención médica.

Los 4 factores

Hay cuatro factores evidentes que inciden directamente sobre la salud de las personas y los espacios donde desarrollamos nuestras actividades.

1.- Ámbito de la inestabilidad

En primer lugar, no tener un hogar estable. Las personas sin hogar y las personas con una mala estabilidad en la vivienda tienen más probabilidades de experimentar una mala salud, traumas e inestabilidad emocional por el hecho de vivir en la calle.

2.- Ámbito de la seguridad y calidad

En segundo lugar, las condiciones dentro del hogar. Un gran número de estudios demuestran el potencial para mejorar la salud a través de la mejora de la calidad y la seguridad de la vivienda. Aquí es donde entra la necesidad de una buena calidad del aire interior, materiales inocuos, eliminación de radiaciones nocivas, etc.

3.- Responsabilidad

En tercer lugar, las cargas financieras y no poder hacer frente a ellas. Cuando las familias gastan más del 30 por ciento de sus ingresos en vivienda, lo que se denomina “carga de costos”, inhibe la posibilidad de invertir en bienes que generan salud. “Las familias con dificultades para pagar su alquiler o hipoteca, o sus facturas de servicios públicos, tienen menos probabilidades de tener una fuente habitual de atención médica y es más probable que pospongan el tratamiento necesario que aquellas que disfrutan de una vivienda más asequible”, explica Lauren A. Taylor en el informe de Política de Salud 1.

4.- El entorno

Y por último, se ha descrito el impacto en la salud de los vecindarios, incluidas las características ambientales y sociales del lugar donde viven las personas. Los investigadores han descubierto que la disponibilidad de recursos como el transporte público, las tiendas de comestibles con alimentos nutritivos y los espacios seguros para hacer ejercicio están correlacionados con mejores resultados en la salud.

Vivir cerca de carreteras de alto volumen de tráfico, por ejemplo, es un peligro para la salud y puede resultar en un aumento de las tasas de enfermedades respiratorias como el asma y la bronquitis. Un buen diseño urbanístico, con buenas aceras, carriles para bicicletas y cruces seguros reduce las lesiones de peatones y ciclistas en un 43 por ciento, especialmente entre los 5 a 19 años 2.

Como vemos, preocuparse por la salud del hábitat y el entorno nos puede salir muy rentable.

Puedes conseguir el número 61 de EcoHabitar aquí.

bool(true)

One thought on “Salud y hábitat, pautas a seguir. EcoHabitar 61

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *