Nº 32 de EcoHabitar

Editorial

Si hace años, en la prehistoria de la bioconstrucción, lo de la domótica y las casas inteligentes me hacía algo de tilín, por aquello de conseguir más eficiencia y ahorro en la vivienda, ahora debo reconocer que lo de las casas inteligentes no deja de hacerme sentir algunos escalofríos. Pienso que los inteligentes deberían ser los arquitectos que planifican y proyectan y dejar que las casas sean eficientes, ecológicas y saludables, ¡ah! y a precios razonables. Es como si el sentido común, que tendría que ser el más común de los sentidos, estuviese puesto en tela de juicio constantemente.

Sin ir más lejos (es un decir), me comentaba hace poco, un amigo arquitecto-permacultor que vive en Noruega, que los reglamentos técnicos de la construcción (TEK) de ese país presentan las normas de la CASA PASIVA como prácticamente la única manera de lograr una arquitectura sostenible. Por supuesto que los profesionales de la bioconstrucción de ese país nórdico andan inquietos. Como bien exclamaba Julio, que así se llama mi amigo, la energía no es la única meta importante.

La norma de la CASA PASIVA que quieren aplicar a rajatabla a partir de 2015 en Noruega es buena, pero es sólo un paso en el camino. Julio, mi amigo, se queja de la ceguera de los técnicos que desarrollan estas normas y de los políticos que las implantan. Ante una civilización que no para de gastar lo que no tiene, de construir edificios que enferman a sus ocupantes, fabricar materiales que utilizan más recursos de los que debieran y utilizan sustancias que envenenan, esta norma, comenta Julio, “limita nuestra capacidad como arquitectos, consultores de la construcción, limitando, así mismo, a los usuarios para probar soluciones innovadoras. Hay muchos caminos, tanto a nivel nacional como internacional, hacia la meta de la arquitectura sostenible, de la que la norma de la CASA PASIVA no puede ser la única”.

No sé si en Noruega están más adelantados en legislación medioambiental y conciencia ecológica, respecto a lo que estamos en este país. Si es así, y están por delante, como pasa con Alemania y Francia, habría que tener cuidado, pues ya sabéis el refrán: cuando las barbas de tu vecino veas cortar, pon las tuyas a remojar; porque la mayoría de los políticos de este país, acompañados de sus técnicos, están ciegos y sordos.

Vivimos tiempos de profusos cambios, en los que hay que aprender una nueva forma de relacionarse con todo lo que tenemos alrededor: la tierra, el cielo, los animales, nuestros semejantes… Se que es fácil decirlo, pero tenemos que saber que las fórmulas y los métodos que hace unos años estaban en funcionamiento ahora ya no son operativas, han caducado y se han caído por su propio peso, y cuando antes seamos conscientes de ello antes podremos empezar a hacer este cambio. Muchas personas ya son conscientes y desde multitud de foros se ha comenzado a construir esta nueva sociedad basada en los principios de la bioeconomía.

Constantemente estamos comentando, en estas editoriales y en otros foros, que el futuro pasa, sí o sí, por la aplicación de una ecología profunda en todas las áreas de la vida del ser humano, que es una lección que debemos aprender y que lo que no conlleva este espíritu es, sin duda, ganas de perder el tiempo y retrasar este cambio. Por lo menos si queremos seguir estando en este planeta.

Decía el poeta y dramaturgo Bertolt Brecht, “La crisis se produce cuando lo viejo no acaba de morir y cuando lo nuevo no acaba de nacer”, y en eso estamos esforzándonos para construir un nuevo futuro, basado en el respeto a Gaia y a todos sus seres como premisa fundamental.

Oído, amigos noruegos.

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One thought on “Nº 32 de EcoHabitar

  1. Muy interesante esa estufa, estaba pensando como resolver la estufa de mi salon y cuando la vi, me dije esta es la idea que estaba buscando.
    imagino que esta diseñada siguiendo la estrategia de hacer pasar el conducto de humo haciendo eses que cada vez se estrechan para transmitir el calor a una gran masa termica que supongo sera de adobe.
    Ya me construir en el jardin un horno de adobe muy eficiente y me quede enganchado a las propiedades de este material.
    Intentare hacer mi version de esta bonita estufa , tan bien diseñada.
    ah, y gracias por hacer paginas como esta, vosotros si soy “los mesis” que necesitamos.

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