Nº 30 de EcoHabitar

Editorial

Todos hablamos de lo mismo, pero es que la cosa tiene miga, y aunque no me considero un experto bajo mi prisma personal, lo ocurrido en Fukushima es trascendental y tendría que marcar un antes y un después a las consideraciones y a la percepción que se pueda tener de la energía atómica.No se si todavía alguien está defendiéndola como alternativa energética de futuro, supongo que sus partidarios estarán callados esperando tiempos mejores,  e inventando argumenos a favor (¿qué pensarán James Lovelock y Bjorn Lomborg ahora?) porque el precio que hay que pagar es demasiado elevado, viendo a esa cantidad de personas que van a enfermar, desplazadas, una tierra condenada durante decenios de años, siendo pragmáticos, no compensa y, desde luego, no hay que ser ecologista para ver esto. Mira a la Merkel, que de ecologista no debe tener mucho, pero que su pragmatismo la lleva (eso parece) a decir “donde dije digo, digo Diego”, por los caminos de las energías renovables y a poner un freno a las nucleares en Alemania. Rectificar es de sabios. Y es el empecinamiento a seguir llevando un tren de vida por encima de las posibilidades reales, un modelo de civilización que se demuestra imposible de sostener, lo que lleva a buscar una energía como la nuclear con unos argumentos carentes de fundamentos como que es limpia y económica. Pero lo que subyace, en el fondo, es que se trata de un modelo energético centralizado, ideal para tenernos dependientes, una vez más, de las grandes corporaciones y de un pequeño círculo de poderosos controladores, y si no, ¿por qué se pone un constante freno a que las personas puedan producir su propia electricidad1?

Y esto referido a los países más o menos pudientes, porque luego están los que no tienen ni para comer.Lo que ha pasado en Japón puede ocurrir en cualquier parte y lo que los defensores de las nucleares están defendiendo es que paguemos el tributo de algún que otro desastre nuclear a cambio de tener una energía supuestamente barata y “limpia”. Demostrado que esta teoría no es verdad, que no es limpia (los hechos lo demuestran), ni barata2, seamos pragmáticos como la Merkel, y apuntémonos a lo que sí ha demostrado ser limpio y barato: el ahorro y la eficiencia (construir con sentido común) y fabricar nuestra propia energía con renovables y, ya de paso, que sea sin pasar por manos de los intermediarios. La idea es la de poner en práctica, de una vez por todas, la autosuficiencia, que tanto se prodiga en el mundo alternativo y crea sarpullidos a las juntas de accionistas de las corporaciones y sus gobiernos.

Llevamos un par de números haciendo cambios con la idea de mejorar EcoHabitar. La reducción de paginas ha sido debido a la necesidad de adaptar los pliegos a la rotativa. Por otra parte la revista ahora está impresa en un papel reciclado FSC®, algo que veníamos buscando desde hace tiempo.

1.- El derecho a producir la propia electricidad (J. Miralles y A. Marco). EcoHabitar nº 28. página 46.
2.- El CO2 producido por el ciclo nuclear completo es IGUAL al producido por la central a gas de tamaño equivalente (fuente David Kimble: ” Does nuclear energy produce no CO2?)


Puedes conseguir este número aquí

Aquí tienes un artículo completo de la revista

La agricultura sostenible y la conservación de los hábitats. Forestería análoga 1

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3 thoughts on “Nº 30 de EcoHabitar

  1. Saludos cordiales, buena revista.

    Me gustaria conocer cuantas páginas tiene la Nº 30.

    Agradeciendo su atención.

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      Hola Ivomne. Todas las revistas tienen 64 páginas + portadas. Cuando cambiamos a rotativa bajamos páginas por cuestiones de las necesidades técnicas de estas máquinas, necesitan pliegos múltiplos de 16. Pero lo que hicimos fue gestionar mejor el espacio y “apiñar” mas la información.
      Un abrazo
      Toni Marín

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