PVC: polímero tóxico

Los estudios publicados han demostrado que los plásticos no solo se acumulan en el medioambiente sino que también se encuentra acumulado en la mayoría de las personas estudiadas.

Los científicos han concluido que los compuestos químicos de ciertos plásticos están ligados a casos de asma e incluso obesidad. Pero la mayor parte de la investigación, y de las evidencias mas importantes, apuntan a los efectos que ciertos compuestos químicos de los plásticos parecen ejercer en el sistema reproductivo.
Los resultados todavía se consideran preliminares (los estudios existentes son pequeños y pocos), pero los informes son lo bastante fiables como para que los consumidores deban preguntarse: ¿Son seguros los plásticos?

Compuestos del PVC: un problema
El plástico 3, cloruro de polivinilo o PVC, era el producto químico que mas pronto se ligo a la presencia del cáncer. Los estudios que databan de los años 70 demostraron que los trabajadores de una fábrica de PVC sufrían un riesgo creciente de sufrir un tipo de cáncer de hígado inusual.

Los Phthalates se agregan al PVC que normalmente es rígido, para hacer que los productos sean mas suaves, incluyendo las bolsas de plástico que almacenan sangre, plasma y líquidos intravenosos; alimentación, respiradores y tubo de diálisis; catéteres; máscaras respiratorias; y guantes de exploración.
Los Phthalates también se encuentran en los juguetes de los niños, los suelos de vinilo, papel pintado, cortinas de ducha, baberos de vinilo e incontables cosméticos, incluyendo lociones, champús, etc.

En animales de laboratorio, las altas dosis de phthalates causan una conglomeración de los efectos de salud que sugieren que el producto químico puede bloquear la actividad de las hormonas masculinas del sexo (tales como testosterona) u obstaculizar su síntesis en el embrión.
El supuesto síndrome de los phthalate en roedores de laboratorio se caracteriza por niveles bajas de testosterona; una corta distancia entre el ano y el escroto; testículos que no pueden descender; poco esperma; y defectos en la uretra, la próstata y la vesícula.

La evidencia en los estudios con animales del phthalate DEHP, fueron suficientes como para estimular a la administración a que en 2002 publicara una nota que aconsejaba a los proveedores del sector sanitario evitar el uso de bolsas intravenosos, tubos y otros dispositivos con contenido en DEHP al tratar a los bebés prematuros, los adultos con diálisis, los recipientes de trasplante de corazón y en mujeres embarazados con fetos de sexo masculino.

Con los años, la evidencia de los efectos de los phthalates en los seres humanos se ha ido acumulando. Los estudios han demostrado que muchos de los recién nacidos con tratamiento en las unidades de cuidado intensivo, tienen en sus cuerpos mucho mas altos los niveles de phthalate.

Otros estudios relacionaban los niveles de phthalates en el cuerpo con la disminución de los niveles de la hormona del tiroides, un aumento del daño en el ADN del esperma y baja concentración.

Un estudio con varones de Massachussets demostró por ejemplo, que la fertilidad en los hombres con niveles altos de phthalate tenía una probabilidad tres veces mas alta de tener poco esperma que los varones con niveles bajos de estos.

Un estudio en una clínica de infertilidad de Massachusetts demostró que los varones con niveles más altos de mono phthalate (2-ethylhexyl), tenían cerca del 50% más de daños en el DNA de su esperma que aquellos con niveles mas bajos de este compuesto.

Existen otros estudios sobre el efecto de phthalates sobre el sistema corporal, como puede ser el que llevaron a cabo los científicos del instituto nacional de ciencias ambientales de la salud que demostraron que existía relación entre la exposición a los phthalate y la disminución de la función pulmonar en las personas.
Otro estudio que se realizo en Suecia, en el que los investigadores compararon los niveles de phthalates presente en el polvo de los hogares en los que vivian niños con asma y fuera de estos; los niveles del phthalate benzyl butílico en el polvo eran 25% más altos en hogares de niños con asma que en hogares de niños sin asma.

Pero la primera indicación de un “posible síndrome del phthalate” en seres humanos vino de un estudio en 2005, en el que se publicaron los resultados de un estudio realizado a 85 parejas de madres e hijo, demostrando que las mujeres con niveles más altos del phthalate tenían más probabilidades de dar a luz a varones con una distancia mas corta entre el ano y los órganos genitales, pudiendo llegar a un 10% de probabilidades en madre con altos niveles. También era mas probable que los varones de madres con altos niveles tuvieran poco descenso de los testículos y escrotos y penes más pequeños.

La exposición humana a los phthalates se da sobre todo en la epoca de la infancia, sin embargo, al bisphenol A estan expuestos desde la matriz. Este producto químico se fabrica en cantidades masivas: Más de 6 mil millones de libras de bisphenol A se producen cada año para hacer los sellos dentales, las lentes de las gafas, los juguetes, los CD, DVD, los equipos médicos, las latas, y las botellas plásticas de agua, etc.

En la mayoría de los estudios con el bisphenol A, no se ha analizado sus efectos en seres humanos; solo dos estudios midieron los niveles de dicho producto en las personas, y tres examinaron los efectos sobre la salud por su exposición diaria. Pero en animales de laboratorio el bisphenol A daña el sistema reproductivo interfiriendo en los efectos de las hormonas reproductivas.
Las ratas de sexo masculino redujeron el número de esperma y hubo un agrandamiento de las glándulas reproductivas; a los roedores femeninos se les altero las glándulas mamarias, una pubertad mas rápida de lo normal y con problema para quedarse embarazadas.

En más de 150 estudios de los efectos del bisphenol A en dosis muy bajas en animales, el producto químico se ligo a la próstata y cáncer de mama, inicio temprano de la pubertad y defectos en los órganos reproductivo.

Algunos autores sugirieron que la salud humana – incluyendo aumento en el número de cáncer del sistema reproductivo, diabetes y obesidad, calidad del semen en los varones y pubertad temprana en las mujeres – se podía relacionar con los efectos de salud vistos en los animales de laboratorio expuestos incluso a niveles bajos de bisphenol A. Los efectos en animales ocurren en niveles en sangre mas bajos de los
encontrados en los seres humanos lo que da lugar a que parece plausible que el producto químico podría ser también el responsable en seres humanos.

Un grupo de investigadores japoneses publicó los resultados de un estudio que demostraba que las mujeres con síndrome ovárico policístico tenían los niveles de bisphenol A un 50% mas altos que las mujeres sanas.
Y la universidad de Tokio en 2005 publicó los resultados que demostraban que los niveles de este compuesto en mujeres con un historial de abortos eran tres veces más altas que el grupo de mujeres sanas sin ese historial.

Los grupos de la defensa están luchando porque se haga un etiquetado mejor en los productos de consumo, así los compradores podrán evitar elegir los productos que contienen phthalates y el bisphenol A.

bool(true)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *