nº 9 EcoHabitar

Editorial

Parece ser que la administración le ha visto las orejas al lobo y no deja de hablar en todas partes de “eficiencia energética”, desde la propia administración del estado, que acaba de aprobar el Código Técnico de la Edificación (CTE), una serie de normas que según argumentan están encaminadas a modernizar la construcción en nuestro país, hasta la Comisión Europea que también anda rebotada con los problemas derivados del suministro de la energía y la dependencia energética del exterior que en estos momentos es más del 50% (esto es ahora, porque dentro de unos años estaremos en el 70%). Las propuestas comunitarias forman parte de un Libro Verde en el que se identifican seis áreas prioritarias, como la seguridad y competitividad del suministro, el desarrollo sostenible, la solidaridad, el cambio climático, la innovación y relaciones con terceros países. En el ámbito del mercado interior de la energía, la Comisión Europea propone ideas como la creación de un código europeo de la red energética, la creación de un plan prioritario de interconexiones, un regulador europeo de la energía y otras medidas para garantizar condiciones de competencia equitativas. Las propuestas detalladas, no obstante, podrían llegar antes de finales de año. En segundo lugar, Bruselas reconoce la necesidad de lograr un mercado energético diversificado, sostenible y eficaz, y para ello quiere poner en marcha una revisión estratégica del sector en el que se analice la situación energética y de abastecimiento de los socios europeos. Supongo, que todo esto, quiere decir que nos van a poner más centrales nucleares, porque nuestros administradores comunitarios no acaban de entender lo de las energías renovables. Así que habrá que estar pendientes de sus futuras maniobras.

Sobre el CTE,  la Ministra de la Vivienda comenta que “se trata de una política dirigida a conseguir una ciudad compacta, moderna, que garantice el respeto a los valores medio ambientales y con edificios que respondan a los máximos parámetros de calidad, mediante la innovación de materiales y procedimientos…”. Una ciudad compacta: ¿más? acaso no es ese uno de los problemas de nuestras ciudades? Moderna: un concepto ambiguo y abierto a toda una serie de interpretaciones, ligado a lo de “innovación de materiales” ¡cielos! ¿todavía hay que innovar más? ¿no sería más conveniente hacer bien las cosas?

Una de las novedades más interesantes son los primeros pasos que se están dando para la creación de la futura asociación de profesionales de bioconstrucción, en espera de que se ultimen los detalles para poner en funcionamiento la asociación a nivel nacional, ya se ha creado la andaluza, sin duda una buena noticia para el sector.

Este número de primavera viene con buenas ideas: desde como restaurar una casa-cueva, pasando por los revocos y acabados de arcilla. También podéis encontrar un interesante artículo sobre las eco-máquinas de John Todd, sistemas complejos de depuración de agua creados con la idea clara de ser ejemplos didácticos, también un trabajo sobre las empresas recuperadas en Argentina, tras la crisis del “corralito” que acabó con un gran número de empresarios huyendo y dejando a los trabajadores con lo puesto. En este número se acaba el artículo sobre Agricultura Sinérgíca, en el que se ha repasado el trabajo de Emilia Hazelip y Masanobu Fukuoka.

Comienza la primavera y desde EcoHabitar os deseamos una inmejorable siembra.

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