nº 43 de EcoHabitar

 

Editorial

Prácticamente llevamos centrándonos, desde hace unos años, en tres materiales concretos: paja, madera y tierra cruda.

Sin duda la construcción con tierra cruda, en sus diferentes variedades: tapial, BTC, cob, revocos y suelos de arcilla, quinchas, encofrados de tierra-paja…, está cogiendo auge y mucha gente, inmersa en el proceso de bioconstrucción, ha comprendido las inmensas cualidades de este material noble y abundante: su bajo impacto medio ambiental, la facilidad con que se pueden aplicar, los resultados tan inmejorables que se pueden obtener y una arquitectura vernácula repleta de construcciones de tierra en casi todas las geografías, ayudan a la elección de este material.

Allá donde vayas, dentro del territorio del Estado español, es posible encontrar arquitectura de tierra en edificios que son dignos testigos de un pasado con una arquitectura a escala humana.

La construcción con tierra tiene un futuro prometedor y la demostración es la cantidad de proyectos bio que se acercan a estas páginas. Los puntos en contra son básicamente que es un material no renovable, la necesidad de encontrar una tierra adecuada cercana y la importancia de disponer de unos conocimientos en su aplicación. A favor está la poca huella ecológica (salvando que es un material no renovable) y su gran inercia térmica.

La paja ha demostrado, después de un inicio experimental y de reformulación para adquirir una base técnica adecuada, su versatilidad y la capacidad que tiene para crear estructuras sencillas capaces de ser levantadas, con unos ligeros conocimientos, por autoconstructores sin mucha experiencia pero con mucho entusiasmo. Paja hay para aburrir en los campos, profesionales y documentación tampoco falta, aunque hay que tener muy en cuenta su procedencia y utilizar el material lo más cercano posible para no incrementar la huella ecológica del edificio. Las ventajas de este material son su versatilidad, su abundancia y la simplicidad de ejecución. En contra tiene su poca inercia térmica, aunque es un factor salvable siempre que podamos diseñar un elemento que disponga de inercia térmica, como puede ser un suelo o un tabique interior con inercia.

La madera está empezando a pegar fuerte. El sistema constructivo más utilizado es la estructura ligera y la madera laminada. Esta última, sobre todo, se está imponiendo debido a la rapidez de ejecución, aunque debemos ser conscientes de que por ahora, y aunque hay algunas excepciones, existen pocas alternativas de empresas que fabriquen en el Estado español, actualmente la mayoría vienen de países nórdicos, lo que supone un incremento en su huella ecológica. También es cierto que, la todavía baja demanda, empuja a adquirir este producto fuera de nuestras fronteras. De todas formas, es evidente que la tendencia futura es construir mucho más con madera, un material renovable, y que poco a poco se irán incrementado las opciones. En contra, al igual que la paja, su poca inercia térmica, salvable con las mismas técnicas que con la paja o aplicando muros revocados con tierra cruda, por ejemplo. Las ventajas se centran en que si es una madera local supone una huella ecológica muy pequeña.

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2 thoughts on “nº 43 de EcoHabitar

  1. Buenas

    Por si sirve mi reflexión.

    No consideráis que de un tiempo a esta parte los contenidos de la revista van dirigidos, bien a la actividad de empresas que firman los textos, a vuestras nuevas publicaciones, etc., en lugar de ahondar en propuestas más técnicas y de método de ejecución, que animen a la gente a lanzarse a la paleta, en el caso de autoconstructores, o de incorporar nuevas pautas en el caso de profesionales.

    Por otro parte, el espacio que se le dedica a la «transición», «facilitación», etc. desplaza un poco los que algunos esperamos de la revista, sin menospreciar para nada estos aspectos que tiene su importancia.

    Cada vez me engancha menos la revista en lo que espero de ella. Y como considero que como yo quizás haya más gente, me apetecía haceos llegar mi valoración.

    Saludos

    • Hola Antonio, no veas lo que nos motiva una crítica constructiva y te lo agradecemos con toda nuestra alma. No es fácil contentar a todos en un sector en el que es difícil encontrar material que provenga de una fuente imparcial. Llevas razón y te puedo asegurar que siempre estamos en la búsqueda de ese tipo de articulo.
      Por otra parte la sección final de la revista está desde hace 14 años. Siempre hemos querido incluir información sobre permacultura y herramientas útiles para el cambio social, EcoHabitar nunca ha sido una revista solo de bioconstrucción, la idea original, de incluir este tipo de ejemplos, prevalece.
      Si no es mucho pedir me gustaría incluir tu crítica en el próximo número, ¿estarias conforme?
      Muchas gracias por tu comentario.

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