nº 37 de EcoHabitar

Editorial

El sector de la edificación está asistiendo, en estos últimos tiempos, a una profunda modificación de las normativas, lo cual, si va a favorecer la rehabilitación del obsoleto parque de edificios, siempre será positivo.

La idea que deberíamos tener es que el borrador del Proyecto del Real Decreto del Plan Estatal de Vivienda, Alquiler, Rehabilitación, Regeneración y Renovación Urbanas 2013-2016, se pueda convertir en el eje vertebrador de una política de eficiencia real con objetivos cuantitativos hacia una reducción de emisiones y consumos energéticos.

Así mismo, el plan de la vivienda del Gobierno debería convertirse en un plan modélico para reconvertir el parque de viviendas y edificios, y trabajar hacia el modelo de eficiencia europeo.

Pero la cosa no va a ser así, y siento ser agorero, pues vista la lista de incumplimientos europeos que lleva este gobierno y los de antes (1), la cosa no pinta bien. Nuestros dirigentes no han tardado en alinearse con Portugal para negarse a firmar la Directiva 2012/27/UE de eficiencia energética aprobada en octubre de 2012, y en vigor desde hace tres meses. Su aprobación contó con el voto en contra del Gobierno español que considera que vamos seis años por delante en el cumplimiento de los objetivos europeos en ahorro de energía, con lo que anuncia su voluntad de no cumplirla hasta 2016, expresando en su voto que su cumplimiento ahora sería desproporcionado por el esfuerzo ya realizado y supondría una penalización a la economía; desde luego, hay excusas para todo.

Según algunos expertos en política energética, estamos volviendo a hace 40 años, a comienzos de 1973, cuando faltaba poco para lo que se convirtió en un auténtico pánico en los países occidentales, cuando después de la guerra de octubre (2) se produjo un embargo petrolero de los países productores. Este pánico a la adicción del petróleo desencadenó el auge de la eficiencia y las renovables, que las impulsó más allá de lo que se prodría pensar.

Hoy, mientras ese pánico del que hablamos no ha llegado todavía y nuestra sociedad, con nuestros políticos a la cabeza, vive en el limbo, asistimos al declive de lo avanzado estos últimos años, especialmente por el abandono al apoyo a las renovables; lo que mencionábamos antes de que España no está por la eficiencia y no aplica la normativa europea, mientras seguimos aumentando la factura petrolífera (3) con una dependencia del exterior del 75%. Una cifra exorbitante que pone de relieve nuestra adicción al petróleo. Lamentablemente, el Gobierno solo pone este dato sobre la mesa cuando habla de las prospecciones de petróleo en Canarias y promueve el “fracking” en el Estado. Y todo ello sin olvidarse de las eléctricas y su oligopolio descarado, que ya clama el cielo.

Evidenciado que los políticos, de la mano de las grandes corporaciones, llevan su camino, nosotros, los ciudadanos de a pie, deberíamos pensar en dirigir nuestros esfuerzos hacia las iniciativas que llevan hacia una soberanía energética y un cambio del modelo energético. Y una de estas iniciativas ya ha comenzado a operar: desobediencia solar (4).

1.- http://www.tendenciasenenergia.es/incumplimientos-europeos/1179
2.- Guerra entre Israel , Egipto y Siria.
3.- http://sociedad.elpais.com/sociedad/2013/02/03/actualidad/1359918625_075380.html
4.- http://desobedienciasolar.wordpress.com

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