Nº 13 de EcoHabitar

Editorial

Que el sector de la construcción es uno de los menos respetuoso con el medio ambiente es una realidad incuestionable, aunque la sociedad no acaba de detectar y colocar entre sus preferencias de inquietudes, ya que por delante está el terrorismo, la “emigración ilegal” y el paro (¿que paro?), entre otras cosas.

Y esta falta de respeto se centra, sobre todo, en el consumo desmedido de territorio, el despilfarro, también desmedido, de energía, con unas emisiones de CO2 muy elevadas, además de otros factores como son la utilización de productos tóxicos y la insalubridad de muchos edificios.

En nuestro país, ante este grave problema, hay varias respuestas y soluciones. Por un lado están las ofrecidas, desde hace años, por el sector de la Bioconstrucción: respuestas claras concretas y valientes, que ofrecen soluciones pragmáticas ante este grave problema. A esta corriente se adhieren un puñado de profesionales, conscientes de la urgencia en los cambios que tiene que desarrollar la sociedad para construir una civilización que sepa vivir en armonía con el entorno. Estas soluciones pasan por un cambio total de perspectiva, en las que el objetivo primero no es la simple especulación y los beneficios económicos.

Luego están las soluciones ofrecidas desde el sector de la construcción convencional, los que llevan años construyendo de forma irresponsable, destruyendo territorio, aplicando productos tóxicos, primando, sobre todo, las ganancias y beneficios económicos. Sector reconvertido y autodenominado “construcción sostenible” y que ahora son conscientes, no por convicción sino por obligación, de que los métodos tienen que cambiar. Este sector ofrece soluciones a medida, a la suya, por supuesto, soluciones tibias y nada comprometidas, que no atajan el problema de la contaminación ni el de la emisiones de CO2, pero que de cara a la galería quedan bien. Aunque esto cambiará.

Estoy convencido de que en el futuro, y espero que no muy lejano, habrá una convergencia, y que los planteamientos que ahora son pregonados desde el mundo ambientalista, serán de uso común y aceptados por la mayoría de la sociedad. Empezamos a ver indicios de ello.

EcoHabitar es un mero escaparate de todas estas inquietudes, el mérito es de los personas, profesionales y empresas que día a día trabajan aplicando criterios ecológicos y saludables en sus vidas y en las de los demás. Este esfuerzo es el que realmente está cambiando y cambiará esta civilización.

Para empujar en este proyecto EcoHabitar acaba de editar la segunda edición del “Anuario del Habitat Ecológico”, una extensa guía para la Bioconstrucción. En ella hemos contado con la inestimable colaboración de los mejores expertos en bioclimática, eficiencia energética, energías renovables, gestión del agua, salud en el hábitat, ecomateriales y ecoarquitectura. Una guía recomendable, se mire por donde se mire.

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