Nº 10 de EcoHabitar

Editorial

Asistimos, como poco a poco, pero de una forma imparable, la idea de la integridad  ecológica se va introduciendo en la sociedad. Aunque el volumen de personas, en el planeta, que son conscientes que viven en un mundo finito, con recursos limitados, todavía es pequeño. Es posible que de aquí a un par de generaciones esto haya calado ya en el subconsciente colectivo y cada acción del ser humano vaya impregnada de respeto al entorno. Parece un cuento con final feliz, pero por desgracia no es así: mirando a nuestro alrededor vemos que el enemigo, encarnado en las costumbres y los hábitos, tal como lo define Roy Ascott, está bien arraigado en el ser humano.

Y ahora vienen, como locomotoras imparables, China e India, con una población de 2.300 millones habitantes en conjunto, a incorporarse al club de países ricos y “su crecimiento genera una histeria ambiental que debería hacernos reflexionar”, comenta Sunita Narain, Directora del Centro para la Ciencia y el Medio ambiente de la India.

Años antes de que la india alcanzase la independencia, alguien hizo a Mahatma Gandhi un sencilla pregunta: si quería que la India libre fuese un país tan desarrollado como el de sus señores coloniales, Gran Bretaña. La respuesta de Gandhi, un no rotundo, dejó estupefacto a su interrogador. A esto contestó Gandhi: “Si Gran Bretaña ha necesitado saquear medio mundo para estar donde está, ¿cuantos mundos precisaría la India?”.

Estados Unidos, Europa, Japón, la India y China viven muy por encima de lo que permiten sus medios ecológicos, con huellas ecológicas que van desde el 200% a casi el 600% de la biocapacidad nacional. En conjunto utilizan en torno al 75% de la biocapacidad de la Tierra, dejando al resto del mundo un 25%.

Esta voracidad desmedida es responsable de que la huella ecológica mundial se haya duplicado desde los años sesenta.

Y centrándonos en este número, incluimos un par de ejemplos de Bioconstrucción interesantes: uno es una vivienda unifamiliar de dos plantas, urbana, construida con bloque de tierra estabilizada y cáñamo y el otro es un hotel en Vizcaya, donde sus propietarios han cuidado, al máximo detalle, el ahorro energético y los materiales, creando un espacio muy agradable.

Y como es verano hablamos de piscinas. Son piscinas naturalizadas que no requieren ningún tipo de producto para su mantenimiento, y que a modo de estanque artificial ofrecen la posibilidad de un baño en aguas limpias sin productos químicos.

En este número acabamos la serie de artículos de sobre la construcción con tierra. Han sido 4 capítulos en los que creemos que se ha hablado profundamente de esta técnica constructiva.

También hay que destacar en este número el resumen sobre el estudio energético en las viviendas, realizado por Ismael Caballero, que viene a concluir que es posible que en 17 años las viviendas del Estado sean autosuficientes. Un estudio que deja claro que si queremos podremos.

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