L’Ayalga: tesoro escondido

Una posada Bioconstruida en Asturias

Resulta muy complicado trasladar al papel todas las vivencias, aprendizajes y experiencias que te genera rehabilitar una casa vieja para convertirla en tu negocio y hogar al mismo tiempo, y además hacerlo con materiales sanos y no contaminantes para que sea sostenible. Y si además hay que estructurarlas, para que sirvan de algo a otras personas que quieren hacer algo similar, más todavía.

Creo que lo mejor es contar como Conchi y yo sacamos adelante esta iniciativa, que en aquel momento era única, no sólo porque era la primera vez que se incorporaban principios de bioconstrucción a una casa de turismo rural, sino también porque en ello metimos todo lo que teníamos (energía, dinero, tiempo e ilusiones).
Lo primero que hicimos fue madurar el proyecto, darle muchas vueltas, clarificar qué queríamos hacer:

• ¿Rehabilitamos o construimos una casa nueva? Decidimos rehabilitar por varias razones: las casas viejas tienen solera, historia y encantos. Además están integradas en el paisaje, utilizan materiales naturales. Recuperamos patrimonio rescatándolo de la ruina. También es verdad que es más caro y complicado, porque es adaptar materiales nuevos a viejos, hay cosas que no sabes que están hasta que surgen.
• Que estuviera cerca de un pueblo más grande que te diera los servicios imprescindibles (médico, tiendas, bares, talleres, colegios, bancos, acceso por transporte público por lo menos hasta el pueblo grande).
• Que tuviera al lado de la casa una finca que permitiera un espacio donde estar, poner mesas y árboles, tener una huerta, gallinero e incluso hacer el aparcamiento.
• Que no estuviera cerca de tendidos eléctricos, transformadores o de industrias que contaminen atmosféricamente, acústicamente, con olores. Desechamos muchas casas por tener un transformador de la luz cerca de la casa.
• Que tuviera agua, luz. Otra cosa importante a tener en cuenta desde el principio (eso lo aprendimos después), es que hay que confirmar si es fácil o no poner el teléfono, ya que el hecho de que en el pueblo lo haya, no garantiza que tú lo vayas a tener, cosa que nos pasó a nosotros y estuvimos dos años sin él.
• Que permitiera conseguir una vivienda que diera para el máximo de habitaciones que estaba legislado en Asturias (5 habitaciones /10 plazas). Queríamos vivir en la misma casa ya que era una forma de contactar con gente diferente, era facilitar el contacto entre gente que no nos conocíamos y compartir un momento y experiencias.
• Y que la compra se ajustara al tope económico que teníamos.
¡Vamos, casi perfecta!

Nos dedicamos a recorrer concejos de Asturias enteros, pueblo por pueblo, buscando casas que nos valieran. Estuvimos tres años buscando casa hasta que encontramos ésta, y os preguntaréis por qué tanto tiempo, nos dimos cuenta de que no nos valía cualquiera.
Después de tres años buscando, y a punto de abandonar, encontramos esta casa, la verdad es que el mismo día encontramos tres, pero la que más nos gusto era ésta, ya que estaba dentro de un pueblo, pero estaba al final, con una finca rodeando a la casa, no tenía cerca ningún tendido eléctrico, no había contaminación de ningún tipo.
La casa tenía agua y luz cosas fundamentales ya que si no lo tienen, el proyecto se puede complicar y encarecer muchísimo, además la legislación asturiana pide que tengas suministro de agua controlado por el ayuntamiento.
Una vez encontrada la casa, y antes de comprarla, buscamos una arquitecta que realizaba proyectos que incorporaba el bioclimatismo, que nos dijera si la casa valía, qué posibilidades tenía, si cumplía la normativa del concejo para poderla rehabilitar como vivienda y casa de aldea. Aquí todavía no le preguntamos cuánto nos podía costar.
Una vez que nos dijo que estaba bien, que servía para turismo rural y que tenía buenas posibilidades, contactamos con un representante de la Asociación GEA para que nos hiciera un estudio geobiológico de la casa. Tuvimos mucho miedo de hacerlo, ya que nos había costado tanto encontrar la casa, ¿y si ahora no nos vale?. El estudio consistió en localizar las fallas y las corrientes de agua subterránea, en medir con un aparato electrónico la presencia de gas radón y medir la contaminación electromagnética de un tendido eléctrico de 220 V, que estaba alejado de la casa y que no habíamos visto el primer día. Para nuestra suerte el estudio estaba bastante bien, tenía un poco alto el radón (luego descubrimos al cavar los cimientos que parte de la casa está asentada sobre roca), y esto se resuelve con ventilación. Había una corriente de agua subterránea que pasaba por delante de la casa, no había fallas y el tendido eléctrico no daba actividad electromagnética.

Y llegó el gran momento, y además era un punto sin retorno, una vez comprada la casa, no había marcha atrás.
Una vez comprada le pedimos a la arquitecta que nos hiciera el anteproyecto con un presupuesto aproximado para poder hacer cálculos, y empezar a buscar la financiación, las subvenciones. El presupuesto aproximado que nos dió no coincidió con la realidad, pero creo que eso le pasa a todo el mundo. Normalmente los presupuestos del proyecto siempre son más bajos que en la realidad.
Con el proyecto básico empezamos a pedir los permisos de obra, a buscar constructor que nos hiciera la obra. Y al mismo tiempo empezamos a elaborar el proyecto que íbamos a presentar al LEADER, con el que hicimos un estudio de las posibilidades turísticas de la zona donde está ubicada la casa (naturaleza, arte, arquitectura, museos, rutas) como forma de demostrar que la ubicación de la casa garantizaba una buena oferta de atractivos turísticos. Pero al mismo tiempo empezamos a desarrollar sobre el papel la idea de casa de aldea que queríamos: un espacio de aprendizaje de temas relacionados con la ecología, un espacio de salud (incorporamos los masajes, taichi, chikun, flores de Bach), un espacio de descanso.

En el proceso de búsqueda de constructor miramos varios presupuestos: que se adaptaran económicamente, que el constructor entendiera de diferentes materiales no muy comunes (termoarcilla, cal, polietileno), que comenzaran las obras enseguida para poder abrir la casa para el verano.
Al final nos decidimos por uno que empezaba en ese momento, controlaba de materiales de bioconstrucción, tenía en el equipo de albañiles gente proveniente de escuelas taller. La arquitecta nos dijo que no importaba la falta de experiencia que controlándole se podían hacer las cosas (luego no lo cumplió).
Empezamos la obra, pero empezaron los problemas, el constructor se arruinó, con lo que tuve que dejar el trabajo y meterme a organizar la obra, a trabajar de peón, de todo. Con lo que conseguimos una de las cosas importantes de la bioconstrucción: la participación activa de los promotores en la construcción. Este constructor por ser amigo de una amiga nuestra mantuvo la estructura empresarial para dar cobertura a la gente que trabajaba en la obra, y nosotr@s asumimos el control del gasto, la petición de materiales y los contactos con proveedores y además trabajábamos en la obra.
Después hemos descubierto que muchos profesionales, estando encima de ellos, son capaces de utilizar materiales nuevos e incluso, algunos de estos materiales comunes que son aptos en bioconstrucción, hay profesionales que los saben usar. Es más importante que tengan experiencia en construcción a que controlen mucho de materiales, ya que es más fácil suplir la información que la experiencia.
Más problemático es el tema de la calefacción y de los tubos de polietileno y polipropileno que no se utilizan, al menos en Asturias, por lo que es más difícil encontrar profesionales que te lo hagan o hay que facilitarles el proceso de aprender a utilizarlo.

Todo el proceso de rehabilitación fue muy duro, pero al final salió adelante, aunque en momentos parecía que sería imposible, pero la verdad es que a esas alturas no había posibilidad de marcha atrás.
Otra cosa que descubrimos después, fué que los accesos hasta la casa tenían que ser buenos no sólo para que la gente que nos visitara llegara en coche hasta la puerta, sino que tenían que ser buenos para que los vehículos que transportaban el material llegarán hasta el pie de obra, porque sino ésto encarece la obra, porque el transporte se hace a mano, y sólo puedes pedir pequeñas cantidades ya que sólo entran camiones pequeños. Con lo que todo se hacia a pequeña escala y artesanalmente, muy romántico pero muy caro.
Éstas son algunas de las actuaciones que hicimos para rehabilitar nuestra casa y convertirla en L’Ayalga Posada Ecológica, y crear un espacio sano para que las personas que se acerquen a nuestra casa puedan descansar y disfrutar de la naturaleza en Asturias.

 

Ficha técnica
• Revocos:
– En las paredes interiores utilizamos una mezcla de cemento blanco, hidróxido de cal y arena. Las paredes están sin amaestrar, con lo que la superficie es totalmente irregular, adaptándose a las formas que dan las piedras de las paredes perimetrales. En las paredes interiores la forma se la dimos nosotros con una esponja húmeda. La carga agrietó al secar, y resolvimos esto y la pintura con una lechada de hidróxido de cal.
– En las paredes exteriores dimos un preparado monocapa de cal hidráulica.
• Cubiertas:
– Sobre los pontones se pusieron planchas de virutas de madera con magnesita de 5 cm de grosor, con una cara enlucida. Una plancha de nivelación de hormigón de cemento blanco. La teja curva que tenía la casa como cubierta y tejas nuevas como bajantes.
• Calefacción:
– Se hicieron “glorias”, en la planta baja, donde el suelo es de barro cocido. Y en las habitaciones en que el suelo es de madera, se hicieron zócalos radiantes. Cada habitación está independizada de las demás de manera que se pueden encender independiente. Hicimos dos modalidades de zócalo radiante, una superficial y otra metido entre las hiladas del tabique, que se utilizó para colocar la calefacción. Para un calentamiento rápido es mejor el superficial, sobre todo desde el punto de vista de la gente que llega a nuestra casa, ya que las estancias en invierno son cortas, y el otro sistema es demasiado lento para calentar la habitación.
• Suelos:
– Se colocó barro cocido, que se trató con una mezcla a partes iguales de esencia de trementina y aceite de linaza, dando dos manos antes de colocarlo y otras dos después.
• Aislamientos:
– El único aislamiento que se colocó fue planchas de cáñamo de 8 cm, entre la pared de piedra y el zócalo radiante, para evitar que la pared de piedra se llevara el calor.
– Se utilizó arena como aislamiento sonoro entre pisos, colocando entre el suelo y el techo una lámina de polietileno, y la arena encima. Se podía haber hecho con papel kraft, pero no lo encontramos. De esta manera evitamos que el ruido se transmita por la madera. La separación entre tarimas es de 7 cm, y la capa de arena de 4 cm.
• Fontanería:
– Toda la instalación de fontanería está hecha de polietileno reticulado. Está separada la instalación de WC, de la del agua corriente. Y Preparada para utilizar el agua de lluvia, pero la fosa que la recogía no estaba bien sellada y filtraba.
• Electricidad:
– Los cables están libres de PVC, y los macarrones son de polietileno.
• Saneamientos:
– Están separadas las aguas grises de las negras, cada una va a una fosa distinta donde tenían su propio proceso de depuración, pero falló el sellado y tuvimos que sacarlas a una fosa aséptica comprada que tiene dos decantaciones y un filtro biológico. Faltando por desarrollar la última fase de lagunaje. Las bajantes son de polipropileno.
• Pinturas y tratamientos:
– La pintura de la casa está hecha con hidróxido de cal, se pintó con lechadas de hidróxido de cal.
– Los tratamientos de la madera son todos naturales con aceites de la casa Biofa. Dimos un tratamiento base para prevención de hongos y xilófagos. Un segundo tratamiento a la carpintería exterior de aceite con un pigmento claro. Y otro tratamiento a la madera que tenía posibilidades de deteriorarse por uso: puertas, suelos, encimeras de baño, bancos con un aceite duro que protege pero deja el poro abierto para que la madera respire.
• ACS:
– Tenemos 8 paneles solares que nos calientan 1000 litros de agua. En invierno nos apoya la calefacción. Y como apoyo en momentos de poco Sol, tenemos una caldera de gasóleo.
• Forjados :
– Todo el forjado está hecho en madera, que le da más calidez a la casa. El único problema es que la madera no la venden seca y necesitamos que pase el tiempo para que las maderas sequen y dejen de moverse.
• Detalles:
– Los zunchos perimetrales de hormigón armado y los cimientos están derivados a tierra por medio de un cable de cobre que esta conectado a una pica de cobre enterrada en la tierra.
– Los cabeceros de las camas se resolvieron de obra con remate de madera, siendo lo suficientemente anchos para que sirvieran incluso como mesillas.
– Los baños sólo se azulejaron en aquellas zonas que podrían mojarse y no hasta el techo.
– Las encimeras de los baños son de madera, tratadas con aceite duro.
– Las ventanas del sur son grandes ventanales o balcones, de forma que faciliten la captación de Sol.
– De nuestra facturación destinamos el 1% a cuatro organizaciones: derechos humanos, ecología social, cooperación con países empobrecidos, género. La elección la hacen las personas que vienen a la casa.

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