Lanas minerales

Las lanas minerales, de vidrio y de roca, son aislantes convencionales que no superan los criterios de la bioconstrucción.
Ciertos fabricantes envuelven estos materiales en una aureola de ecología. ¿Información o desinformación? Este es nuestro informe.

Masivamente utilizada desde finales de los años 50, la lana de vidrio posee, sin embargo, muchos defectos: una importante energía gris(1), pérdida de poder aislante con el tiempo, degradación en presencia de humedad y nocividad para la salud. Un compuesto tóxico utilizado en las lanas de vidrio es el formaldehído(2) (del cual ya hemos hablado en otras ocasiones), un compuesto orgánico volátil clasificado cancerígeno en los seres humanos desde el año 2004, producto que encontramos en disolventes convencionales y pinturas, y que también es un aglutinante en la fabricación de lana de vidrio «clásica».

El lavado verde de algunas compañías

El entusiasmo de los consumidores de materiales de construcción y los fabricantes más comprometidos con el medio ambiente, han hecho cosquillas a los grandes fabricantes de mantas para aislamiento. Isover (del grupo Saint-Gobain) informaba recientemente, con un gran esfuerzo en medios de comunicación, que su gama G3 disponía de “tres garantías: rendimiento, medioambiente y salud.”

Otras marcas, como la lana mineral URSA con su PureONE y Knauf con Ecos, también ponen de relieve una serie de argumentos (blanco, inodoro, suave al tacto) que casi te podría hacer olvidar los puntos conflictivos de la lanas minerales.

Pequeñas mejoras

En Isover, una mejora en el proceso industrial, sobre la gama G3, ha permitido, efectivamente, ahorrar el 4% de energía primaria, el 6% de consumo de agua y el 6% de emisión de CO2. En URSA intentan, con la lana PureOne, reducir el polvo que se produce en su manipulación. Aunque las diferentes campañas de comunicación alegan la inocuidad de los productos, el Ministerio de Trabajo(3) preconiza siempre las mismas precauciones: la utilización de máscara, guantes y gafas.

Centrado exclusivamente en el aspecto de la salud y un análisis del ciclo de vida de un producto, las fichas de idoneidad del producto no son aún satisfactorias. Son principalmente voluntarias a iniciativa del fabricante, el único juez de lo que puede aparecer en ellas. Técnicamente, la «unidad funcional» (el objeto de estudio por la ficha) también se deja a la discreción del fabricante, complicando la comparación entre dos materiales.

lana_de_roca

Las tarifas de las lanas minerales de nueva generación son de 0 a 30% más caras que las lanas minerales clásicas. Contar con una media de 7 e/m2 por 16 cm de lana mineral clásica (R de 4,6 a 5) y de 10 e/m2 para la lana G3 de 16 cm (R de 5 a 5,5)

Esto es lo que hay

Los aglutinantes a base de formaldehído se sustituyen en su totalidad o en parte por compuestos menos tóxicos derivados de plantas (extraídos de la caña de azúcar). Un estudio realizado por el CSTB y LEPTIAB(4) en Francia, en 2010 sobre la lana de vidrio de «nueva generación», ha demostrado una tasa de emisión de formaldehído cinco veces menos que la lana de vidrio convencional. También es importante señalar que esta reducción no se acompaña de un aumento en la emisión de otros contaminantes conocidos.

Otra de las mejoras respecto de la materia prima es que se utiliza cada vez más el vidrio reciclado, con el consecuente ahorro en la extracción de arena, esto último ampliamente criticado.

Hoy en día la lana de vidrio termina, en el mejor de los casos, en el sistema de reciclaje lo que conlleva una reducción en su huella ecológica.

Aislante eco 1 – Lana mineral 0

Es innegable la evolución que se ha hecho en los últimos años. Sin embargo, si la nueva generación de lanas minerales tienen un rendimiento excelente como aislamiento y una reducción de los perjuicios para la salud, el hecho es que todavía la energía incorporada(5) es siempre mayor que la de aislamiento verde (guata de celulosa, cáñamo…), además sigue siendo un material muy sensible a la humedad, no son higroscopicos -por lo tanto, necesitamos barreras de vapor, que si no están correctamente realizadas, habrá un riesgo añadido de condensaciones (agua de rocío) y daños de estructura (sobre todo con la madera)- y el ambiente no es tan agradable como con materiales higroscópicos…, también deja mucho que desear en su comportamiento en el confort estival(6), cosa que no ocurre con los biológicos como la fibra de madera y la celulosa.

1.- La energía gris, energía incorporada o energía cautiva es un concepto de contabilidad ambiental más que de física; hace referencia a la cantidad de energía consumida en todas las fases del ciclo de un producto, material o servicio. El concepto es útil como un indicador de eficiencia ambiental cuando se quiere comparar alternativas de los materiales, productos o servicios mismos o de los procesos en cada una de las fases del ciclo.

2.- Generalmente contienen pegamentos con aditivos basados en el petróleo que emiten formaldehido y fenoles (aunque en poca cantidad). En la lista MAK (maximales arbeitsplatz-konzentration= concentración máxima en el lugar de trabajo) y en la DFG (deutsche forschungsgeselllschaft= asociación alemana de investigación) se valoran las fibras minerales de vidrio y de piedra penetrantes a los pulmones y sospechoso de provocar cáncer.

3.- http://www.insht.es/InshtWeb/Contenidos/Documentacion/FichasTecnicas/NTP/Ficheros/601a700/ntp_641.pdf

4.- Laboratorios de estudios de transferencia instantánea agroindustrial y construcción (Francia)  httpy/leptiab.univ-larochelle.fr

5.- Energía primaria no renovable de la lana PureOne en 31 kg/m3 = 94,89 kWh/m2 para un R de 5 m2K/W. Fuente: logiciel Cocon www.eosphere.fr

6.- No tiene buena inercia térmica, algo que es sumamente importante para el aislamiento en verano (por ejemplo: los paneles blandos de fibra de madera, celulosa etc. tienen mucha inercia térmica), la capacidad calorífica especifica es solo de 800 J/kgK, mientras el cáñamo, con el mismo λ de 0,04 W/mK, tiene 1.300 J/kgK (fuente master de bioconstrucción IBN).


Preguntas a Ignacio Zabalza. Coordinador del departamento de Análisis de Ciclo de Vida del CIRCE

¿Un análisis de ciclo de vida (ACV) tiene los mismos pasos y el alcance, independientemente de cuál es el producto analizado?

Para poder comparar los resultados del impacto del ciclo de vida de dos productos, es imprescindible que la unidad funcional, reglas de corte e indicadores de impacto considerados en ambos sean idénticos. De este modo no es posible comparar 1 kg de material aislante de origen natural con 1 kg de material aislante de tipo termoplástico, puesto que sus propiedades físicas son distintas. En este caso, la cantidad de masa requerida para cumplir una función establecida puede ser diferente para cada producto. Por tanto, y siguiendo con el ejemplo de la comparativa entre los aislantes, la unidad funcional no podría ser 1 kg de material, sino que habría que pensar en la cantidad de material necesaria con cada tipo de aislante para aislar un muro/cubierta/forjado, etc. con una transmisividad térmica predeterminada.

¿En general, cuáles son los agentes interesados en ACV?

En el contexto normativo español no existen requerimientos respecto de obligaciones de uso de ACV en la edificación, aunque su utilización permitiría evaluar las soluciones constructivas de acuerdo a su comportamiento ambiental a lo largo de su vida útil y no a partir de uno o dos parámetros en sólo una fase.

En la actualidad el ACV es utilizado puntualmente por las empresas fabricantes de productos, en la elaboración de sus declaraciones ambientales de producto (DAP).

Su uso universalizado en el sector de la edificación (estudios de arquitectura, ingenierías, colegios profesionales, empresas constructoras, inmobiliarias, etc.) requeriría, entre otros aspectos, de la creación de una Base de Datos con información ambiental de los principales productos de la construcción, así como de la elaboración de una herramienta informática que permitiera a usuarios no expertos desarrollar un autodiagnóstico del ciclo de vida de un edificio, seleccionando los materiales y soluciones constructivas más adecuados, mediante la introducción de información básica durante la fase de diseño del edificio.

¿Crees que el estudio del ACV mejora los distintos procesos y productos de la edificación?

El mejor momento para plantear el ACV de un edificio o de un producto es en su fase de diseño, a pesar de que en esta fase se disponga de menos información. Hay que tener en cuenta que la realización de un estudio de ACV es un procedimiento iterativo. Por ello, a medida que se avanza en el estudio, se conocen mejor los procesos analizados. De este modo, es posible identificar los puntos de mayor impacto y centrar ahí las propuestas de mejora. Asimismo el ACV permite identificar situaciones en las que un producto pueda presentar aparentemente una menor carga ambiental, al ser ésta traspasada geográfica o temporalmente a otros procesos.


Artículo aparecido en el nº 31 de EcoHabitar. La primera parte está escrito por Nicolas Bonniot y apareció en el Nº 63 de la revista La Maison Ecológique. 

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2 thoughts on “Lanas minerales

    • Creo que antes de hacer esta afirmación deberías aportar datos concretos. Ya sabemos que el aerogel se comporta mejor que otros materiales como aislante térmico y acústico pero necesitamos datos de su fabricación para saber si es ecológico o no: su huella ecológica. Por lo pronto no es un material renovable, eso ya quita puntos para ser ecológico, tampoco sabemos su huella ecológica, sus emisiones de CO2, su proceso de fabricación, su inocuidad, su reciclabilidad, etc.

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