La cubierta recíproca

lucernarioNuestra preciosa cubierta recíproca lleva ya dos años acompañándonos en nuestra “Horta de la Viola” y dando cobijo a nuestras gallinas felices. Más de un compañero nos aconsejó desalojarlas e ir a vivir al gallinero; seguramente viven con más dignidad que muchas personas…

Ha llegado el momento de difundir la información sobre esta cubierta tan bella y tan fácil de construir que tuve la suerte de conocer a través del autoconstructor Tony Wrench (encontraréis información sobre él en Internet). Yo no os la voy a describir desde un punto de vista técnico, sino más bien didáctico, deseando que entendáis el proceso constructivo (que me va a dar más de un problema en describirlo).

Presentación de la cubierta

El sistema estructural consiste en el apoyo mútuo de las vigas creando, de esta forma, cubiertas que abarcan  espacios abiertos sin ningún tipo de soporte interno (pilares) y que, además, tienen la virtud de repartir uniformemente la carga, aspecto que puede ser muy ventajoso en algunas construcciones.

El número de vigas, su longitud y las formas básicas pueden variarse, creando así nuevas formas estructurales. Quizás la más conocida o espectacular sea la radial con un gran hueco central que se puede destinar a un hermoso lucernario. La nuestra está hecha a base de troncos rollizos de castaño y que será la que os explique en esta ocasión.

Es importante entender bien la cubierta y lo mejor es practicar con los palitos del mikado (no es broma) o ramas, ya que facilita la comprensión del método, además así veréis qué movimientos hay que realizar durante la construcción…, pero recordad que no es lo mismo hacerlo con ramas que con troncos de 5m de largo y 20-25cm de diámetro.

Hay que tener en cuenta el factor de riesgo durante el montaje y que no hay que menospreciar, por tanto vigilad a los críos y a los despistados, ya que grandes troncos rodarán sobre vuestras cabezas!

En nuestro diseño la cubierta estaba formada por tan solo 8 vigas – ya que el gallinero tiene forma de octágono, pero podéis variar el número de troncos.

Charlie-stick, tirachinas gigante o tronco “Y”

Quizás el tronco más importante e imprescindible sea el denominado Charlie-Stick o tirachinas, como lo llamamos en casa, y que tras cumplir su importante función tuvo un final digno siendo destinado a una estupenda barbacoa.

Este tronco en forma de i-griega “Y“ es el responsable de sostener todos los troncos que van a formar la futura cubierta. Colocada la última viga, éste pierde toda su función y se tiene que retirar (una motosierra ayuda en esta tarea). Hay que tener un poco de confianza, ya que visualmente parece que elimines el soporte de la cubierta.

Habiendo ya levantado la estructura (sean muros de carga o bien una estructura de madera o similar) sobre la que se apoyará esta cubierta, se tiene que colocar este tirachinas gigante a una distancia variable del centro de la construcción. Al no poner el Charlie Stick en el centro, se crea automáticamente un lucernario que será más o menos grande según a la distancia que coloquéis el tronco del centro (a + distancia, mayor el lucernario).  En nuestro caso lo colocamos a 1 m del centro, y tenemos un hueco aprox. de 1 m de diámetro adornado con un gran sol sonriente.

 

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