La autoconstrucción de la vivienda natural integral

13Ampliacion en invierno Millper NoruegaLleva siempre consigo un proceso de desarrollo y crecimiento interior y  a la vez, es una forma de integrarse a vivir en armonía con uno mismo, con la familia, con el medio social  y con la naturaleza.

La primera pregunta que nos puede surgir al leer este titulo es ¿cooo…como?… ¿hacer  la construcción de mi propia vivienda?, si todo el sistema actual está basado en que los arquitectos me diseñen la casa, las empresas constructoras me las construyan, los gobiernos dicten las leyes en favor de las empresas que producen los materiales de construcción, los políticos dictaminen a puertas cerradas cómo y dónde debemos vivir a través de los planos reguladores, comunales (aunque algunas veces sí los hacen mas democráticos y abiertos para que participe la gente común, aunque muchas veces estas personas no entienden de lo que están hablando), los abogados redacten las escrituras (por supuestos siempre favoreciendo a los bancos), el banco preste el dinero a 20 o más  años plazo, para que todos sobrevivamos en casas iguales y estemos sufriendo el pago durante muchos años, y si nos quedamos sin trabajo y no podemos pagar el abono mensual, nos quitarán la casa, la rematarán, y todo lo que pagamos, incluso nuestros sueños, al final se lo llevarán los bancos… y no sólo es eso, sino que además, todas estas casas  iguales, que  son como ponerse un traje a la fuerza,  que no está hecho a la medida de cada una de las personas que las habitan, de cada grupo familiar (los arquitectos las diseñan para la familia ideal, padre, madre y dos o tres hijos), pues una de las características de este sistema superindustrialista es que todo debe ser posible  repetirlo. Aquí nos encontramos con el gran problema del sistema superindustrial y es que  todas las personas son distintas, quieren ser como ellos sienten y desean vivir, y el sistema superindustrial las hace vivir, en cientos de apartamentos y casas iguales, donde  no importa el espacio personal que cada uno necesita tener, ni los espacios comunes que necesita tener todo grupo familiar para tener relaciones familiares sanas y positivas…. y lo peor de todo este proceso de construcciones superindustrialistas donde sólo importa el lucro económico de las empresas que se dedican a proyectarlas y construirlas, es que va creando un fenómeno de autodestrucción social, el homnicidio (el suicidio colectivo del ser humano)… segundo a segundo, hora tras hora, día tras  día nos estamos autodestruyendo, sin saber porque, ya que los espacios creados para que el ser humano viva una vida digna, feliz, en armonía entre todos los seres humanos y el medio ambiente que los rodea, partiendo desde el pequeño espacio personal que es necesario que tenga todo ser humano para encontrarse consigo mismo, hasta el espacio colectivo de la vivienda junto con las ciudades que están siendo diseñadas más  para el automóvil que para las personas que en ellas habitan, no responden a esas necesidades… Entonces, los grupos familiares que en ellas habitan van teniendo conflictos entre ellos, sin saber porque se producen, luego esos conflictos comienzan a sucederse con los vecinos, más tarde con el resto de la sociedad, y así sucesivamente; con cada cosa de la vida cotidiana nos vamos dando cuenta de que toda la sociedad en la que estamos viviendo  y el sistema superindustrialista que hemos creado no sólo está contaminando y destruyendo el medio ambiente , sino también nos está enfermando, estresando, sin siquiera darnos cuenta…

Otro aspecto importante a considerar, también, de la cultura predominante hoy en día es que la casa, el jardín y el barrio, son símbolos de posición social y de poder, ya que el tamaño, los materiales que se usaron para construirla, el estilo como fue diseñada, al final son más importantes que la calidad de vida que allí se pueda desarrollar.

Si en el momento en que nos damos cuenta de que necesitamos un lugar donde vivir, nos hicieramos sólo esta pregunta ¿cómo quiero vivir?, o ¿cómo me gustaría vivir?, cambiaría todo este proceso de autodestrucción social y medio ambiental que estamos viviendo hoy.

Allí radica el germen del cambio social y medio ambiental de esta sociedad materialista en la que estamos viviendo hoy, allí es donde comienza el verdadero cambio, cuando nos preguntamos cuál es la forma como queremos vivir, cuales son las actividades que queremos desarrollar en nuestro lugar donde viviremos, cuáles son los espacios que queremos tener, en qué lugar, adentro o afuera de la ciudad queremos estar, si queremos tener árboles frutales donde coger la fruta cuando ésta esté madura en forma natural, si queremos tener huertos llenos de hortalizas sin pesticidas y con muy poco trabajo de mantenimiento, no teniendo que pagar por la electricidad, generándola, por nuetros propios sistemas captadores de energía solar, o cómo vamos calentando la casa en los días de invierno con muy bajas temperaruras y sólo con energías naturales, con viviendas sanas, que los materiales con los que están construidas no nos enferman; si no queremos contaminar con nuestras excretas los ríos, lagos y mares donde posteriormente podemos ir a bañarnos sin enfermarnos.  En  fin, podemos soñar. Y sí, podemos ir planificando la forma en como hacer realidad estos sueños.

Hoy, debemos tener presente y muy claro, que existen todas las tecnologías apropiadas para vivir en viviendas, barrios y ciudades produciendo nuestros  propios alimentos, nuestras propias energías, podemos reciclar todas nuestras basuras y reciclar todas las aguas grises, podemos transformar las excretas en abonos para nuestros campos, podemos usar materiales naturales y locales para construirlas, podemos climatizar nuestras viviendas eligiendo los materiales adecuados y las tecnologías que las calienten sin dañar el medio ambiente,  sin producir contaminación y vivir en armonía con nosotros mismos y con la naturaleza  que nos rodea.

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