Bioconstrucción, arquitectura para frenar el cambio climático

Alguien dijo, alguna vez, que la construcción del futuro sería bio. De alguna manera estamos asistiendo a esta confluencia en la que desde el sector convencional se implementan, cada vez más, los conceptos que la bioconstrucción viene contemplando desde sus inicios; gracias a la inquietud y la iniciativa de personas sensibles a los problemas medioambientales que sufre este planeta, que nos ha llevado a que se desarrolle una forma distinta de edificar, con unos principios éticos y de respeto al entorno que se habían perdido desde la revolución industrial.

Asistimos a esta nueva realidad en la que estos valores que promueve la bioconstrucción empiezan a no ser extraños para buena parte de la población; surgen nuevas empresas y profesionales que se comprometen a fabricar, comercializar y diseñar edificios eficientes, con una mínima huella ecológica y saludables. Read more

EcoHabitar 57. Editorial

Es significativo que estamos ante un sector, la bioconstrucción, concebido e impulsado desde abajo hacia arriba, desde el esfuerzo personal de la gente de la calle y las iniciativas de valientes emprendedores. El impulso, las pautas, los requisitos, las necesidades, los estándares y las innovaciones han salido desde esta energía, enfrentándose, muchas veces a unas administraciones conservadoras, reacias a evolucionar y flagrantemente conchabados  con los dictados de los mercados, de las grandes corporaciones y del pensamiento único.

Han sido años de fallo/acierto, de pruebas y experimentos, de búsqueda en lo más profundo de la construcción tradicional y vernácula, materiales olvidados, ideas geniales y prácticas de personas que han sabido ver aquello que cumplía una de las premisas más importantes: respetar nuestro entorno y dejar este planeta lo mejor posible a las futuras generaciones a la hora de crear hábitats dignos para las personas. Que la construcción consuma más del 40% de la energía del planeta y que esos edificios perjudiquen la salud de las personas que los habitan, es algo insostenible y que debemos cambiar. Read more

El diseño de la bioconstrucción del futuro

Es significativo, y está en el conocimiento de todas, que estamos ante un sector, la bioconstrucción, concebido e impulsado desde la base, desde el esfuerzo personal de la gente de la calle. El impulso, las pautas, los requisitos, las necesidades, los estándares y las innovaciones han salido desde esa energía, enfrentándose, muchas veces, a unas administraciones reacias a evolucionar y casadas con los dictados de los mercados y del pensamiento único. Read more

EcoHabitar 56. Editorial

La Comisión Europea del Parlamento Europeo, el 28 de noviembre pasado, aprobó una serie de enmiendas a las normas que regulan las energías renovables en la Unión Europea. Estas enmiendas suponen un reconocimiento y un impulso a las libertades ciudadanas para poder generar y comercializar las energías renovables autoproducidas.

Con la aprobación de estas enmiendas el injusto e inmoral “impuesto al sol”, el peaje de respaldo implantado en España por el gobierno del PP para favorecer al oligopolio energético y cubrir, así, la jubilación de políticos incompetentes y perversos, pasa a ser directamente ILEGAL, así, con letras mayúsculas y en negrita. Read more

Nº 55 de EcoHabitar

En EcoHabitar hemos hecho un cambio importante, muy importante: nos hemos trasladado. Y lo importante no es el traslado en sí, sino la distancia: más de 400 km.

Durante 18 años hemos trabajado en Olba (Teruel). Un entorno rural, apartado, salvaje, limpio desde el que queríamos aportar nuestro esfuerzo en la idea de un desarrollo rural y el repoblamiento de pueblos. Han sido unos años excelentes. Hemos aprendido mucho y hemos visto cómo el mundo de la bioconstrucción y la permacultura despegaban de forma clara. Hoy el sector es cada vez más conocido, incorporando nuevas empresas, nuevos profesionales, afianzando la formación y cada vez con más demanda; algo excepcional, y de lo que estamos muy orgullosos es de haber sido coprotagonistas junto a un buen puñado de profesionales y empresas pioneras. Read more

EH 54. Editorial

Seguiremos insistiendo, pase lo que pase, en la necesidad de que cada persona tenga una vivienda digna y asequible y que para ello hay que diseñar, construir y rehabilitar hábitats saludables y con la mínima huella ecológica; algo que la industria convencional y las administraciones han pasado por alto, primando los intereses económicos por encima de todo.

Vivimos en una sociedad injusta que no duda en acusar de “enemigos de la ciencia”, “ecotalibanes”, “jipis retrógrados” y otros muchos apelativos, a aquellos que pedimos algo de sentido común y que los avances de la tecnología, de la ciencia y de la industria se utilicen aplicando el principio de precaución y no escatimando medios para demostrar la inocuidad de los productos y materiales que vamos a utilizar en nuestro entorno.

Por desgracia parece que nada hemos aprendido en todo este tiempo y la humanidad sigue tropezando con la misma piedra una y otra vez. La historia se repite y parece un déjà vu, un volver a empezar que ya cansa. Read more

Nº 53 de EcoHabitar. Editorial

¿Realmente, hay grandes corporaciones del sector de materiales de construcción convencional, la que se denomina sostenible, que estén realizando esfuerzos por un cambio hacia una construcción ecológica y saludable? Es una pregunta que me gustaría debatir en el seno del sector de la bioconstrucción, pues es posible que no todo lo que estamos viendo sea un Green washing y no sería justo tachar de “oportunistas” esfuerzos que se están realizando. Es evidente que estamos ante una tarta, la construcción ecológica-verde-sostenible, que cada vez será más apetecible y habrá de todo: compromisos serios y algunos que querrán buscar un atajo.

¿Asistimos a un cambio de actitud por parte de algunos de estos gigantes forzados por un incremento de la sensibilidad del consumidor o hay algo más?

“Una mezcla de políticas y reglamentos que priorizan la eficiencia energética y el diseño verde, el aumento de herramientas voluntarias de certificación para edificios verdes, la reducción de costes de los materiales verdes, la mayor sensibilidad del consumidor y, por consiguiente, una mayor demanda; el hecho de que los edificios verdes confieren ventajas de mercado cuantificables origina un crecimiento real y un mercado con un evidente futuro”, ha comentado Eric Bloom, analista de investigación de Navigant, consultora especializada en mercado verde . Read more

Nº 52 EcoHabitar. Editorial

Decepciona, una vez más,  la incapacidad de los gobiernos para llegar a un acuerdo en la cumbre de Marrakech, después de casi un año de las buenas intenciones que parecían existir en París. Nuestros representantes (¿?) han sido incapaces de cerrar asuntos como la financiación para solucionar el problema del cambio climático, una de las losas más pesadas que ahora mismo pende sobre nosotros y las nuevas generaciones. Se esperaba definir una hoja de ruta para disponer los 100.000 millones de dólares anuales para el fondo verde o el desarrollo de un fondo que permitiera afrontar las pérdidas y los daños producidos. Sin embargo, como quedó patente en el último plenario, estamos todavía muy lejos de poder concluir estos debates ya que los países ricos no parecen dispuestos a mover ficha para disponer la provisión de fondos necesarios.

Una vez más se ha visto que lo que pretenden los gobiernos y las grandes corporaciones que los sustentan es, simplemente, un lavado de cara con soluciones que, como mucho, parchean el acuciante problema que nos ha caído encima por la desidia, principalmente de los gobiernos de los países más contaminantes. Read more

Estado actual de la arquitectura ecológica y la bioconstrucción en el estado Español

La bioconstrucción, como la forma de construir con materiales saludables y con poco impacto medioambiental, ceñida a nuestro país, ha tenido y tiene un significativo incremento palpable durante estos últimos años. Por desgracia no hay datos cuantitativos que puedan demostrar esta afirmación, debido a que el sector es todavía pequeño, comparado con la construcción convencional y difícil de detectar en los datos suministrados por entidades al uso como puedan ser las Cámaras de Comercio. Esta afirmación se debe a la percepción personal del que escribe este informe.

La bioconstrucción nos permite ser coherentes con nosotros mismos desde una perspectiva del respeto al medio ambiente. Teniendo en cuenta que la construcción en los países industriales produce del 30 al 50% del total de basura, que en la vivienda se consume hasta un 48% de la energía, aplicando criterios de ahorro energético completos (diseño y materiales de bajo impacto) este gasto energético puede llagar al 28%. La eliminación de sustancias tóxicas en la construcción es otra tarea pendiente que urge implantar. Ciertos materiales; como son los derivados del petróleo (poliuretano, PVC y otros), los compuestos volátiles en las pinturas (disolventes orgánicos).  Read more

Nº 51 EcoHabitar. Editorial

Podemos prever que no será la humanidad la que acabe con el capitalismo y su injusticia social, económica, política y ecológica que provoca el desastre climático, la concentración de la riqueza en unos pocos y los modelos políticos injustos, entre otros desajustes (por llamarlo de alguna manera).

“Creo que no lograremos derrotar al capital con nuestros propios medios. Quién derrotará al capital será la Tierra, negando los medios de producción, como el agua y los bienes de servicio, obligando a cerrar las fábricas, a terminar con ilusorios grandes proyectos de crecimiento”, considera el teólogo y ecologista Leonardo Boff. Aunque Jeremy Rifkin opina que será el capitalismo el que se destruya a sí mismo, dando paso a lo que denomina la economía colaborativa, el procomún.

Para llegar a una sociedad justa en la que la civilización tenga un futuro real es necesaria la sostenibilidad, o sustentabilidad si lo prefieren. De esta forma, podremos garantizar el acceso a todo aquello que es necesario para el mantenimiento y la perpetuidad de los seres que habitan el planeta y sus descendientes. Pero según Boff la sostenibilidad, por sí misma, no es suficiente y “carece de la fuerza intrínseca para realizarse. Precisa del cuidado. El cuidado entraña una relación inversa de la que produce la agresión de la modernidad, que es violenta, destruye y agota los ecosistemas”.

La idea del cuidado, de preservar, no se queda solo en un gesto, debe llegar a ser un paradigma “un conjunto de valores, de ciclos, de actitudes que tiene como efecto la protección y el mantenimiento de lo que existe y de lo que vive. La categoría, cuidado, cumple una función de columna que sustenta un nuevo ensayo civilizatorio”. Cuidar el planeta es cuidar y responsabilizarse de los seres que habitan este planeta, porque la biodiversidad, que es la relación entre todos, teje aquella trama que sustenta a todos y lleva adelante el proceso de la vida.

La bioconstrucción entiende que es necesario crear hábitats para las personas con los ritmos y la lógica de la naturaleza, no con la lógica y los ritmos de un modelo tan depredador como el sistema capitalista basado en la sobrexplotación y en unos recursos limitados y no renovables. “Es preciso extraer de la naturaleza lo que necesitamos, pero dándole tiempo para que se autorreproduzca y siga ofreciéndonos vida a toda la comunidad” decía Boff refiriéndose a la agroecología pero que podemos aplicar perfectamente a la edificación biocompatible.

Y no basta con edificar viviendas saludables, se necesita una nueva relación con nuestro entorno y con nuestros semejantes. Una relación de respeto y de cooperación: “no estamos sobre ella (la Tierra) con el puño cerrado del que domina, sino con las manos abiertas de quien acaricia” concluye Boff.

Sentémonos, respiremos hondo y seamos conscientes de que este modelo se termina, se acaba; que lo que fue ya no será y lo que será, será diferente. Todo ha sido una ilusión, el mal sueño de una humanidad que quiso jugar a ser Dios.

“Una sociedad que decide organizarse sin la ética mínima, altruista

y respetuosa de la naturaleza, está trazando el camino de su propia autodestrucción”.

Leonardo Boff


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