Un año en comunidad

O sea, un anal comunitario, dicho de otro modo. Irrisorio, irrelevante. ¿Qué persona que haya visto “La comunidad” (Alex de la Iglesia, 2000), o asistido destemplado y cruzado de brazos a la reunión de vecinos en el portal, o votado y rebotado asuntos de la Comunidad Europea, se toma en serio lo comunitario? Y sin embargo es esencial, determinante.

Coincide este momento con la resaca independentista post-verdad de los nacionalistas catalanes y, causal o casualmente, me resulta ineludible mostrar la dimensión política de mi experiencia comunitaria. Presentaré a Benedict Anderson, que definía Nación comocomunidad política, imaginada como inherentemente limitada y soberana, para entender el poder vivido aquí. Read more

Co-nflicto y Co-nfianza en el Co-housing

Quien quiera una docena de razones para vivir en un Cohousing, no tiene más que preguntar a Google. Cómo decidirse y llevarlo a cabo es más complicado de contestar. La buena noticia es que a lo largo del 2013 se han producido otra docena de experiencias de las que intuir algunas respuestas. Para encontrarse habitando un Cohousing deben darse muchas circunstancias, no todas igualmente complejas. Conviene empezar poniendo un poco de orden. Pero remito a anteriores artículos sobre el tema, al lector que precise una introducción2.

El Cohousing bebe de una serie de principios y propuestas alternativas anteriores

Da respuesta a la “la sed de comunidad” actual e histórica, que se puede definir como “un grupo de personas que ocupan un territorio común en el que establecen de manera participada sus reglas y costumbres”.  Introduce el concepto de corresponsabilidad que incluye las interacciones, interdependencias, colaboraciones, proyectos comunes, toma de decisiones conjunta, mantenimiento y gestión compartida en la comunidad. Diseña de manera participativa sus procesos definitorios, con intención ecológica y humanista. Read more