Uno de los factores más importantes es realizar el estudio geobiológico siempre en función de las personas que habitan el lugar. Son muchas las variables que podríamos encontrar que interaccionan […]

Geobiología y Bioconstrucción. Los que habitan el lugar. 4ª parte

varillaUno de los factores más importantes es realizar el estudio geobiológico siempre en función de las personas que habitan el lugar. Son muchas las variables que podríamos encontrar que interaccionan de un modo individual en relación al sitio, al lugar, a los materiales, a las formas y a cada una de las personas.

Nuestra actuación ha de tener en cuenta ese criterio para poder minimizar errores, sobre todo en aspectos que pueden ser en algunas ocasiones muy subjetivos. Hemos de trascender la influencia que tienen los lugares en nosotros para ubicarnos realmente en el otro, en los que están interaccionando cotidianamente con esas energías.

Uno de los peligros que he visto en algunas personas que se dedican a la Geobiología, reside en lo que yo llamo verdaderas tomas de poder sobre las personas o sobre los lugares. Muchas veces con buena intención, pero otras muchas con un ego muy grande, donde lo que prima es lo que yo soy capaz de decir, o de ver…, y es absolutamente necesario tener una verdadera posición de respeto y de honestidad. Incluso para ser capaces de decir que hay algo que no conocemos, o no sabemos o que no podemos llegar a ello cuando nos lo encontramos, simplemente porque las cosas son así. Como hemos dicho anteriormente, este bello trabajo requiere un verdadero compromiso con la verdad allí hasta donde somos capaces de conocerla.

Después de señalar las dificultades que pueden existir en torno a este significante ¿Justificaría, sin embargo, el dejar de hacer un estudio geobiológico?, ¿lo justificaría todavía más cuando queremos realizar una vivienda en la que, además, intentamos recoger lo mejor de los aportes de la bioconstrucción en la medida de nuestras posibilidades.? En mi opinión sería un error…

Lo habitual es que al plantearnos un estudio siempre vamos a obtener datos que nos van a permitir una elección más acertada. Sólo en el caso de que diéramos con una persona que no es fiable o que haga mal las cosas podría no servirnos. Es cierto que esto nos pasa, absolutamente, en todos los ámbitos de la vida. Si un carpintero (como he visto en el caso de dos buenos amigos) hace unos tejados que en las primeras lluvias hacen que la vivienda se inunde, o que las puertas y balcones no cierren, u otros detalles por el estilo, está claro que hemos dado con un profesional no adecuado; pero no por eso vamos a cuestionar todos los beneficios que la Geobiología puede aportarnos. Es más, cuando nos encontramos esas dificultades en la vida, y todos nos encontramos muchas de ellas, será una buena posición preguntarnos porqué hemos atraído esa experiencia a nuestra vida en vez de la contraria. Eso no va a eliminar la tensión ni el enfado, pero nos puede ayudar a encontrar nuevas posiciones de comprensión en nuestra vida.

Tal como hemos señalado ya, no podemos separar todas las cuestiones de las personas que nos encargan un estudio, de sus intenciones, de sus valores, de su relación con el medio y la naturaleza, con la propia vida. La interacción del lugar no pasa sólo por los materiales o por las energías cosmotelúricas, en un intercambio que se produce en función de todos los criterios vitales que se dan en el sitio. Las personas, sus egos, sus emociones, sus intenciones, el psiquismo, las energías individuales y las globales, el propio acto de creación que supone una construcción, también producen efectos, algunos de los cuáles pueden ser muy duraderos en el lugar.

 

Este texto es solo un resumen del articulo completo publicado en "nº 21 EcoHabitar".
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