Llevaba tiempo con ganas de conocer un poco más sobre esta cal hidráulica y sus productos derivados, y en cuanto tuve la oportunidad me acerqué hasta la fábrica que Cimpor […]

Fabricación de cal hidráulica

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Llevaba tiempo con ganas de conocer un poco más sobre esta cal hidráulica y sus productos derivados, y en cuanto tuve la oportunidad me acerqué hasta la fábrica que Cimpor tiene en Cabo Mondego, cerca de Figueira da Foz, en Portugal.

La primera sorpresa fue encontrar una fábrica “modernizada en la justa medida” y con unas condiciones naturales magníficas para la producción de una cal de primera calidad. Desde 1801 se extrae la roca de una cantera justo en la costa y allí mismo se fabrica la cal hidráulica NHL5. En aquellos primeros años empezó la producción con un sólo horno vertical. Actualmente trabajan indistintamente en 14 hornos, pudiendo producir cal hidráulica natural con diferentes características.

Nos recibió el Director de la fábrica, el Ingeniero Cardoso Neto, gran conocedor de la cal, de su trabajo y de “su” fábrica desde que en 1977 empezó a dirigirla. Me interesé, de entrada, en los aspectos ecológicos de todas las instalaciones y con satisfacción pude verificar que en todo el proceso, desde la cantera hasta el producto final, no se efectúa ningún vertido contaminante, ni emisión al mar, a la tierra o al aire. Me habló orgulloso, del costoso sistema de filtrado de la salida de gases de los hornos que cumplen ampliamente las normativas comunit, arias. El propietario de la fábrica es el grupo Cimpor, un gigante del cemento que opera en muchos países de Europa, África, América y Asia.

Cuando íbamos siguiendo  los pasos que recorre la materia prima, desde que llega de la cantera, hasta que se paletizan los sacos, me acordaba, inevitablemente, de la visita que hace unos años, gracias a mis amigos de Biomat, hice a otra cantera de cal hidráulica, en el sur de Francia. En aquella ocasión pude ver un material absolutamente dignificado tanto en las construcciones sostenibles, como en las de Rehabilitación del Patrimonio y me preguntaba cómo es posible que en España y Portugal podamos consumir semejantes cantidades de cemento Portland, cuando disponemos de un “cemento” natural como el que tenía ahora yo delante.

Las características de la roca caliza de esta cantera son magníficas para la producción de NHL5. Según me explicó el Ingeniero, el análisis realizado en la cantera periódicamente permite seleccionar la roca en función de su % de calcáreo y de las arcillas que le acompañan (silicatos y aluminatos) y con la regulación de la cantidad de combustible en el horno, se puede obtener una cal con mayor o menor resistencia, plasticidad, etc.

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Básicamente, las cualidades que hacen tan especial a esta cal hidráulica son:

  • Alta plasticidad y adherencia ya que contiene 13 % de cal libre (valor médio de 2008-13,4 %, superior a los de la  NHL3,5). Esto favorece los trabajos de estabilización de suelos.
  • Gran resistencia a compresión a los 28 días 6 MPa (el valor medio en 2008 fue 7,3 MPa) e incluso puede llegar, en ocasiones, hasta 9,5 MPa (la Norma exige un mínimo de 5 MPa, que es la cifra que acompaña, en el nombre, a las siglas NHL, Nature Hidraulic Lime). Esto da unos óptimos resultados en las piezas prefabricadas como el bloque cannabric o para levantamiento de fábrica de cerámica, piedra, etc.
  • Una gran finura después de la molienda (finura Blaine > 7500 cm²/gr).
  • Buen comportamiento ante la humedad y mínima fisuración.

Fue también para mí una sorpresa la baja temperatura necesaria para la cocción (debido a la composición de esta roca): es inferior a los 1000 ºC. Siempre habría creído que era necesario sobrepasar  los 1.100º C, pero “esta es otra de las ventajas de esta cantera” – como bien me dijo el Ingeniero Cardoso. “Ahora mismo, por ejemplo, estamos fabricando cemento natural (NHL5), para un encargo en el que se  destaca el tema ambiental”.

De regreso a España, recordaba el ambiente de alguno de los rincones que había visitado ese día, como si estuvieran parados en el tiempo: el laboratorio (con auténticas reliquias entre sus aparatos de análisis), las oficinas, las gavetas sobre raíles con la piedra calcinada o el antiguo aparcamiento para bicicletas de los empleados; juntos todos esos testimonios del paso del tiempo, en ese mismo lugar. Parece que el cemento siempre ha estado a punto de desterrar a la cal hidráulica, pero el tiempo ha dado la razón a este material. “Vine a esta fábrica hace 30 años y ya decían que estaba a punto de cerrar. Hemos modernizado aquí toda nuestra producción y todavía seguimos sin darnos cuenta que tenemos una buena alternativa para los problemas que no nos puede resolver el cemento” fue lo último que me dijo Cardoso cuando, en la despedida, reflexionábamos sobre las enormes posibilidades de esta cal en el futuro.

Y el desarrollo de esta cal hidráulica, su proyección hacia un futuro más sostenible, lo encontré una semana después cuando fui a una de las fábricas de Pulmor que el Grupo Cimpor tiene en Galicia. Cuando la multinacional portuguesa adquirió el grupo Corporación Noroeste, éstos iniciaron los ensayos y la posterior producción de morteros a partir de la cal hidráulica de sus nuevos propietarios. Conscientes de las cualidades de esta cal como uno de los materiales de construcción por excelencia, en Pulmor aprovecharon la coyuntura para mejorar su aplicación y combinar sus propiedades tradicionales con la evolución y exigencias del mercado. De esta forma surgieron una serie de morteros de calidad, cuya composición se basa en una buena arena caliza y cal hidráulica natural, sin necesidad de recurrir al uso del cemento. A los morteros para enfoscado se sumaron los de revoco para acabado fino, los encintados en diferentes colores y ya se están estudiando nuevos productos con esta cal.

cal_hidraulica3NHL5+cañamiza

Este grupo gallego, con la marca Pulmor, produce más del 50% de los morteros secos para la construcción en el noroeste peninsular y esa experiencia les ha servido para desarrollar toda una familia de productos a base de NHL5. Si en el Cabo Mondego veía escenas de principios del s.XIX, en la planta que visité cerca de Santiago de Compostela, estaba el s.XXI. En esta planta, una  persona con 2 ordenadores controla una producción capaz de llegar a las 70 Tn/h de diferentes morteros, colas y otros productos para la construcción. Y la fábrica está preparada para duplicar estas cifras.

Mi experiencia en las obras, desde el momento en que se empezaron a comercializar los morteros de Pulmor, ha ido mejorando cada día. Los hemos probado en interiores y exteriores, sobre piedra, cerámica, paja o tierra. Donde estos morteros superan a los demás, es en la  proyección con máquina ya que la selección de arenas permite la mezcla con corcho y/o cañamiza sin perder adherencia, resistencia o plasticidad.

Pensando en el futuro tan prometedor que tiene esta cal, recuerdo de nuevo, aquella cantera de la costa atlántica y la fábrica que desde hace más de 200 años ha ido abriendo paso a este material natural, hasta nuestros días.

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