En el corazón de la selva una ecoaldea nos enseña cómo podemos ser sostenibles. El proyecto en Pratoraso sigue los cauces de la ecología profunda. AMAZONAS… inmenso mar de vida, […]

En el corazón de la selva

prato5En el corazón de la selva una ecoaldea nos enseña cómo podemos ser sostenibles. El proyecto en Pratoraso sigue los cauces de la ecología profunda.

AMAZONAS… inmenso mar de vida, de verde, de agua, olor a tierra húmeda y sonidos de selva, juego de luces y sombras en constante movimiento, altas nubes con forma de sombrero, siempre planas y alargadas en su base… y serpenteantes ríos, pequeños, grandes e inmensos, con el color de la tierra robada a los Andes, grandes áreas pantanosas llenas de vida y cálida humedad que te renueva constantemente. Inmensos árboles, señores guardianes, seres de unión entre el cielo y la tierra, y aparente ruido, constante murmullo, manifestación de la existencia, de bienvenida, de comunicación constante con el alma, pájaros multicolores…

Desde el cielo es una gigantesca alfombra verde que transmite una inmensa paz. En su interior maravillosos seres que dedican su vida a sentir la plenitud, la verdadera felicidad, que para ellos radica en la fusión con su entorno, en formar parte de la expresión de la naturaleza, en fluir con sus ciclos, con un profundísimo respeto a todo cuanto les rodea, ajenos al desarrollo tecnológico, que no muy lejos compite con la naturaleza, que son su madre y su padre.

El que esto suscribe, ha tenido el privilegio de conocer a una etnia muy especial, los mipuis procedentes del Juruá, protegida de curiosos, de farmacéuticos, de garipeiros y seripeiros, de aserradores, de reporteros y turistas… por el padre Julian y el monje Onai, maravillosos religiosos, con espíritu abierto y fraternal. Para preservarlos nos pidieron que no hiciésemos ninguna fotografía y fieles a sus deseos así lo hicimos. Nuestra presencia allí, sólo estaba justificada por la necesidad de montar 3 depuradoras decantadoras para metales pesados, con el fín de que el agua salga en mejores condiciones y esto se ha conseguido gracias al diseño de “ 7 ciclos a muy baja velocidad” del grupo MEIC, con el que se retienen el 84% de los metales pesados.

Los mipuis de tez aceitunada, carita redonda, pelo liso y negro como el azabache y una mirada inocente y amorosa, tierna y penetrante… seres que son felices ocupándose de las necesidades de la comunidad, cada compañero y compañera son parte de ellos mismos y se sienten padres y madres de todos los niños, son como un gran ser que vive y siente al unísono. Nadie es excluido, incluso quien tiene ideas diferentes, por peregrinas que pudieran parecer, es muy respetado y escuchado. El amor, el respeto y la compasión son sus características principales. Tenemos que aprender tanto de estos seres!!! Esta sí es una comunidad sostenible, ecológica y autosuficiente. La Naturaleza les provee de cuanto necesitan y no se crean necesidades que marginen esta sostenibilidad.

El padre Julian y el monje Onai están muy preocupados en estos últimos años por la contaminación, pues han detectado una alta concentración de metales pesados, sobre todo mercurio en el agua, a raíz de percibir que su sabor cambió desde 1999. La mayor parte de estos metales pesados se encuentra en la tierra que arrastra el rio, fruto de las explotaciones mineras. El problema de los metales pesados es que no se eliminan, entran dentro de la cadena trófica y son transmitidos del agua a los animales y personas, directamente al beber, e indirectamente al comer peces que han vivido en esas aguas.

Si a esto le sumamos la deforestación que se está llevando a cabo, tenemos una visión catastrófica del Amazonas, el mayor pulmón del mundo… Infinidad de agrupaciones están surgiendo para denunciar la destrucción  de este singular ecosistema. Aquí, en Pratorraso ha surgido la Asociación de los Guardianes de la Floresta, para proteger en primer lugar la cuenca de Purus y como extensión, todo el Amazonas, así como impulsar acciones ejemplarizantes de asentamientos que los transformen en sostenibles.

 

 

Este texto es solo un resumen del articulo completo publicado en "nº 5 EcoHabitar".
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