El hombre de las torres y las cabañas

Entre la localidad de Argelaguer y Besalú, a caballo de la Garrotxa y El Alt Empurdà, una indescriptible construcción de jóvenes troncos de madera nos sorprende e invita a viajar por un país Atlante, una escenografía digna del protagonista “El Barón Rampante”, novela en la que Ítalo Calvino nos describe una época en la que los monos podían emigrar de Europa a África sin bajar de los árboles.
© Foto Toni Marín

© Foto Mercê Prats

Josep Pujiula i Vila constructor de este atractivo parque ecológico, a lo largo de 18 años de experiencia ha sabido sacar partido de su creatividad recreando este espacio-tiempo en su lugar de origen: impulsado a seguir esta hazaña por el propio alcalde de Argelaguer, propietario del terreno. Josep nos ha invitado a lo largo de estos años a descubrir este viaje por encima de los árboles a través de cabañas, convertidas después en torres y mas tarde en laberinto. Su afición constructiva y aventurera le han llevado a descubrir su verdadera vocación de constructor-animador de su propio público. Su lema podría ser “construir para hacerlo pasar bien a la gente”. Con mucho ingenio y buen humor, no se desanima al afirmar que ahora, en que por razones de seguridad y por la ampliación de la nacional 260, se ve obligado a desmontarlo, que “desmontar el parque es otra aventura y me gusta dejarlo todo limpio tal y como me lo he encontrado”, habla un poco aturdido, como si le hubieran regañado, consciente de lo que eso implica “Ahora tengo que vigilar para que no se me caiga encima”.
A pesar de todo, cuenta que “Por este parque han pasado muchas anécdotas y no todas divertidas”, que han hecho que Josep decidiera modificar constantemente la construcción siempre adaptándose a las necesidades de conservar el parque limpio y de mantener la esencia de disfrutar de la naturaleza. Este temperamento le ha llevado a desmontar las cabañas mas de una vez y a crear el laberinto, para seguir con su labor de distraer a sus visitantes.
Empezó ya de muy joven “Buscaba los límites de todo”. Lo han llamado el Tarzán de Can Sis Rals, entre otros motes cariñosos que ha recibido a lo largo de los años. Conocido popularmente por el “Garrell”, por haber nacido en la casa pairal con este nombre. Con empeño por aprovechar muchos ratos libres, y por librarse de los tiempos muertos en el bar, decidió empezar a hacer cosas sin un rumbo fijo, con la constante improvisación. Su profesión de Tornero, ahora ya jubilado, le hace observar, con ingenio y maestría,  reciclando materiales y formas, algunas ya poco reconocidas, patas de cama de madera labrada, respaldos de silla, que ha ido torneando hasta encontrar el encaje justo.
Su larga historia en el parque le hace recordar que allí convivió con animales como ocas, cabras, burros, loros.
Construido todo en madera de acacia para las estructuras fuertes y de sauces las más blandas y flexibles, dice que volvería a construirlo con la misma madera entrelazada y lo terminaría con los mismos grandes clavos para sujetar la estructura e impedir que el viento o el movimiento hagan peligrar su integridad.
Su mejor talante de artista incomprendido le hace diseñar bancos para inconformistas donde cabe la opción de sentarse en el respaldo.
“No le recomendaría a nadie ahora construir algo parecido, lo que yo he visto no lo ha visto nadie”, dice, pero la experiencia no se la quita nadie, y así ve como le siguen lloviendo propuestas  para construir experiencias parecidas en ferias artesanas vecinas, alentándole a no desanimarse, y a continuar con su obra.
Sus amigos Els Aspres “ásperos como los limones” también llamados Colla Lluna Plena le han ayudado a escribir un pequeño libro donde cuenta algunas aventuras anecdóticas vividas en el parque.
El mismo editor del libro, Toni Carbonell, escribe sobre este espacio con estas palabras: “Creado por la relación existente entre Josep y sus visitantes. Los rótulos y esculturas son un diálogo constante que tiene como destinatario algún visitante o grupo que un día le dejaron en forma de diablura o de mensaje escrito”.
Cuenta que desea trabajar en una cosa sana y divertida que le mantenga ocupado y divertido. Él mismo se complace en describirse actualmente como “El hombre de las Torres y las Cabañas”.
Un comité internacional quiere impedir el desmantelamiento que tiene que cumplir en un plazo de mes y medio. Pero él estaría dispuesto si la Generalitat o el Ayuntamiento le ayudaran a mantenerlo limpio dos o tres años mas.

© Mercè Prats y EcoHabitar 2002

bool(true)

2 thoughts on “El hombre de las torres y las cabañas

  1. Hoy día 1 de noviembre hemos ido a pasar el día a Arguelaguer y estoy realmente impresionado, muy impresionado . Es un pueblo muy pequeñito con solo una calle, el cual si no fuera por el motivo por el que hemos ido no creo que visitara ya que ..bueno tiene poca cosa y lo digo sin querer ofender. Vuelvo alba vez resignado sabiendo que el humilde trabajo de este señor se vea asesinado y violado por personas que deciden su destrucción, como puede ser que el ayuntamiento no apoye y refuerce y protegía esta maravillosa obra y magnífico lugar??hemos consumido en el pueblo gracias a visitar las Cabañas, q pena me da que el pueblo realmente no ayude a este señor, en un futuro el pueblo vera que se podrían haber exo las cosas de otra manera. Mi humilde opinion

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *