Ecoaldeas: por qué son tan importantes

Ecoaldea de Ithaca, EEUU.

Una ecoaldea es un grupo de personas con valores compartidos y un propósito común que suelen vivir en casas compartidas o individuales en una propiedad común compartida. Sin embargo, a veces las ecoaldeas son aldeas indígenas cuyos residentes valoran la sostenibilidad ecológica. La definición de ecoaldea del GEN —Red Global de Ecoaldeas— es “comunidades urbanas o rurales […] (que) aspiran a integrar un ambiente social de apoyo con una forma de vida de escaso impacto”.

Aunque en algunos casos las ecoaldeas llegan a integrar de 200 a 1.000 personas, suelen comprender entre 10 y 100 personas. Pueden ubicarse en ciudades, pueblos, barrios de las afueras de ciudades o pueblos o ser semirrurales o rurales.

Proposito

El propósito de una ecoaldea es aprender y demostrarl a otros la sostenibilidad ecológica y social y, si es rural, también la sostenibilidad económica. Ser ecológicamente sostenible, por ejemplo, suele implicar huertos ecológicos y puede que también bioconstrucción, diseño permacultural, recogida de aguas de lluvia, letrinas de compost, humedales construidos y/o energía sin conexión a la red. La sostenibilidad social significa autogobierno cooperativo, resolución de conflictos, ocio local y otras formas de interactuar cooperativamente con los demás. Sostenibilidad económica significa crear una economía de pueblo (o de aldea), habitualmente con pequeñas industrias artesanales o entidades sin ánimo de lucro ecológicamente responsables que les procuran ingresos a sus miembros. Las ecoaldeas a menudo ofrecen regularmente cursos y visitas guiadas. Algunas prestan servicios a otras; y muchos asentamientos, que ahora se llaman a sí mismos ecoaldeas, simplemente eran comunidades intencionales que, tras adoptar prácticas ecológicas, se dieron cuenta de que también eran ecoaldeas.

La forma de vida de las ecoaldeas está expresada en la declaración de misión de la mía propia en EE. UU., Earthaven: “Crear una aldea que sea un laboratorio vivo y un banco de semillas educativo para un futuro sostenible de la humanidad […]. En medio de un cambio planetario, ayudar a informar e inspirar un florecimiento global de culturas adecuadas a su biorregión”.

Redes de ecoaldeas

Las ecoaldeas son un fenómeno mundial. La red internacional de ecoaldeas, GEN, tiene cuatro redes mundiales: GEN-Europa, GEN-África, GEN-Oceanía/Asia y la Red de Ecoaldeas de las Américas (ENA). También existen las redes nacionales, como la Red Ibérica de Ecoaldeas (RIE).

Generalmente las ecoaldeas tienen algunos procesos de autogobierno participativo y toma de decisiones cooperativa. Normalmente tienen sistemas económicos de ingresos, independientes o compartidos. En una ecoaldea de “ingresos independientes” los residentes ganan, gastan, ahorran o invierten su dinero igual que si no vivieran en una ecoaldea, mientras que en una ecoaldea de “ingresos compartidos” todos trabajan para uno o más negocios propiedad de la ecoaldea o tienen trabajos en el exterior, aportan todos los ingresos a un fondo común para gastos comunitarios, reciben alojamiento y comida y un pequeño estipendio o el reembolso de gastos menores.

Siete ejemplos de ecoaldeas

Los proyectos de ecoaldea varían en edad, población, tamaño, enfoque y estructura interna. Veamos, por ejemplo, estas ecoaldeas muy diferentes:

Los Ángeles Eco-Village

En Los Ángeles Eco-Village, fundada en 1993 en California, alrededor de 40 “vecinos intencionales” alquilan viviendas en tres edificios de apartamentos cercanos y varias otras en un área de dos bloques en el corazón de la ciudad. La mayoría de los residentes son activistas ecologistas o de justicia social, casi todos utilizan el transporte público o van en bicicleta en vez de conducir, lo que es inusual en los norteamericanos, cultivan árboles frutales y huertos en los patios de sus viviendas, consiguen los alimentos básicos a través de cooperativas locales de alimentos a granel y les compran productos ecológicos frescos a agricultores de la región. En 2011 alrededor de 20 miembros de Los Ángeles Eco-Village empezaron a comprar sus tres edificios de apartamentos para crear una cooperativa de vivienda de derechos limitados. Algunos serán propietarios de sus casas en la cooperativa y otros seguirán alquilando.

Los Ángeles Eco-Village

Los Ángeles Eco-Village

Yarrow Ecovillage

En contraste con Los Ángeles Eco-Village, de gran ciudad, Yarrow Ecovillage, ubicado en la Columbia Británica, es una ecoaldea urbana en una ciudad muy pequeña. En 2004 un grupo de activistas sostenibles compraron una granja de 10 hectáreas, antes lechera, en la carretera principal de Yarrow, que está en el valle agrícola de Fraser, sobre una hora y media al noreste de Vancouver. La propiedad tenía dos casas junto a la carretera y un silo y granero adyacente, grande y bonito, que están reformando para que sea el centro de su comunidad y el espacio para negocios en el terreno. Después de que las autoridades locales les concedieran una nueva categoría de zonificación —“zonificación de ecoaldea”— ahora están usando el modelo de propiedad y financiación de la covivienda para construir una serie de edificios de apartamentos de madera e incrementar así el número de personas que pueden vivir en la propiedad de forma legal, finalmente tendrán 33 apartamentos. En la parte trasera de su propiedad cultivan vegetales, para sí mismos y para vender en el mercado agrícola local, y heno, que venden a los granjeros locales.

Yarrow Ecovillage

Ecoaldea deE Yarrow Ecovillage

Dancing Rabbit Ecovillage

Con 113 hectáreas en el noreste de Missouri Dancing Rabbit Ecovillage, fue fundada en 1995 y organizada como trust sobre el terreno en una zona de granjas lecheras y cultivo de soja. Dancing Rabbit está completamente desconectado de la red eléctrica comercial y genera energía a través de paneles fotovoltaicos y aerogeneradores. Sus 54 miembros se ganan la vida en el terreno a través de trabajos a distancia o negocios in situ, como cultivar alimentos para venderlos a otros miembros de la comunidad o llevar un negocio de hospedaje para visitantes. Como activistas medioambientales excepcionalmente rigurosos, los miembros de Dancing Rabbit no poseen vehículos personales, usando en cambio bicicletas y compartiendo los vehículos propulsados por biocombustible que posee la cooperativa de coches propiedad de la ecoaldea. Dancing Rabbit no tiene ninguna cuota de adhesión, ya que los préstamos de la compra del terreno y la urbanización se pagaron con fondos anuales de un programa del gobierno de EE. UU., que paga a los agricultores para que no labren ciertas hectáreas para que la tierra pueda estar en barbecho y recuperarse de décadas de prácticas agrícolas insostenibles. El exitoso sistema de moneda local de Dancing Rabbit, el ELM, combinado con inyecciones anuales de dólares de EE. UU. por parte de los miembros con trabajos exteriores a distancia, permite a los miembros cubrir sus necesidades básicas con créditos ELM, donde una cooperativa ofrece diversos bienes y servicios, incluyendo la participación en diversas cooperativas de comidas, internet, duchas y compostaje e incluso para pagar sus cuotas ecoaldeanas anuales.

 

Dancing Rabbit Ecovillage

Dancing Rabbit Ecovillage

The Farm

La comunidad The Farm, situada en 708 hectáreas en la Tennessee rural, fue originariamente fundada en 1971 como comunidad espiritual que compartía los ingresos. Y aunque sigue siendo una comunidad espiritual (cambió a una comunidad de economía independiente varios años después) ahora se considera una ecoaldea. La mayoría de sus primeras casas se construyó con materiales reciclados y gratuitos, y las casas más nuevas con materiales ecológicos. Donde más demuestra las prácticas de ecoaldea es en su economía de escala global, sus 175 miembros andan o van en bicicleta a trabajar en la misma ecoaldea, en alrededor de 20 industrias artesanales y entidades sin ánimo de lucro propiedad de la comunidad, de los miembros u organizadas por ellos mismos. The Farm es especialmente conocida por ayudar a los demás. Una de sus entidades sin ánimo de lucro, la Farm Midwives (parteras de The Farm), es en gran parte responsable de revivir la profesión de partera en el oeste. Otra entidad sin ánimo de lucro, Plenty, es una ONG que ha recaudado fondos y proporcionado ayuda humanitaria a las víctimas de terremotos en Guatemala y otras personas necesitadas de todo el mundo. The Farm también aloja el centro de formación en ecoaldeas (ETC), un centro de educación sostenible sin ánimo de lucro, fundado y dirigido por uno de sus miembros. El ETC investiga y ofrece cursos y talleres de bioconstrucción, energías alternativas, cultivo ecológico, diseño permacultural, diseño de ecoaldeas, construcción con bambú y cultivo de setas comestibles, entre otros temas, a estudiantes de EE. UU. y de otros países. Aunque The Farm y Dancing Rabbit son ecoaldeas de ingresos independientes, cada una tiene una subcomunidad donde se comparten los ingresos.

Las Gaviotas

Es un asentamiento de 200 personas en las llanuras cubiertas de hierba del este de Colombia. Fue fundada en 1967 como proyecto sin ánimo de lucro de investigación y desarrollo de tecnologías apropiadas, fundado por el gobierno colombiano y la ONU. Gaviotas se volvió famosa por inventar y repartir planos gratuitos de la “sleeve pump”, una bomba de agua que puede accionar cualquiera sin importar su fuerza, de aparatos mecánicos para la vida rural y por plantar a lo largo de los años millones de pinos del Caribe, la única especie que encontraron para cultivar en el suelo empobrecido de la zona. Los pinos atrajeron pájaros que echaron semillas y ahora, décadas más tarde, cientos de hectáreas de pinos se han cubierto de exuberantes especies selváticas del Amazonas en una zona que los ecologistas creen que hace cientos de años pudo haber sido selva amazónica. Tras el fin de la financiación de la investigación de Gaviotas, a finales de 1980, sus residentes crearon dos negocios de propiedad comunitaria, vendiendo trementina y colofonia de la savia de sus pinos para arcos de violines, y agua embotellada excepcionalmente pura, procedente de la capa freática que se formó inesperadamente debajo del bosque de pinos. Los gaviotanos trabajan en los negocios y reciben a cambio alojamiento, comidas y educación para sus hijos. La electricidad la generan paneles fotovoltaicos y aerogeneradores. Aunque Gaviotas no se puede llamar ecoaldea, yo la incluyo porque es un hermoso ejemplo de los valores, el estilo de vida y las prácticas ecoaldeanas.

Gaviotas, Colombia

Gaviotas, Colombia.

 

Konohana Family

De 17 hectáreas y ubicada en las laderas rurales del monte Fuji, en Japón, es una comunidad de ingresos compartidos y espiritual iniciada por un maestro espiritual y sus estudiantes en 1984. Se basa en los principios espirituales de la unidad con la red de la vida y el respeto por ella, que comprende desde las energías no físicas hasta los humanos, las plantas, los animales y los microorganismos. Viven su filosofía dando importancia a comidas ecológicas nutritivas y deliciosas y llevando un negocio de agricultura ecológica de gran éxito desde donde venden productos frescos y alimentos con valor añadido a todo Japón. También llevan un hospedaje y tienen un programa de estancia para gente que sufre de diversas enfermedades físicas o emocionales. Su maestro espiritual sigue siendo un consejero, pero ya no está implicado en el gobierno. Los 70 miembros de la ecoaldea se reúnen cada noche varias horas, durante las que, para mantenerse conectados y sanos tanto emocional como físicamente, comparten sus sentimientos, emociones y sucesos del día, además de coordinar las tareas de la finca del día siguiente y discutir y decidir cuestiones de política.

Ecoaldea de Konohana Family

Ecoaldea de Konohana Family

Crystal Waters Permaculture Village

Crystal Waters Permaculture Village es una comunidad de 230 miembros e ingresos independientes en 239 hectáreas en Queensland, Australia. Cada hogar posee su propia parcela y casa y comparte la propiedad común del resto de la propiedad. Desde su fundación en 1989 los residentes de Crystal Waters han excavado muchos estanques y lagos, restablecido la pureza de sus arroyos y parte de su selva original. Crystal Waters es sede de EcoLogical Solutions, Ltd., un negocio de consulta y enseñanza propiedad de uno de sus fundadores y que enseña diseño permacultural y de ecoaldeas a estudiantes de toda Asia y del Pacífico. Los fundadores y diseñadores permaculturales de Crystal Waters consiguieron permisos de zonificación para que los residentes pudieran tener negocios en casa, y ahora muchos generan ingresos a través de diversas industrias artesanales, desde una panadería artesana tradicional hasta una tetería y una tienda donde se enseña a hacer didgeridoos y se crean por encargo.

Crystal Waters Permaculture Village una de las ecoaldeas más importantes de Australia

Crystal Waters Permaculture Village

Otras ecoaldeas famosas incluyen Auroville en India, Huehuecoyotl en México, EcoVillage at Ithaca en los EE. UU., Damanhur y Torri Superiore en Italia, Findhorn en Escocia, Sieben Linden en Alemania, Tamera en Portugal y Lakabe, Portales y Amalurra en España.

Por qué son importantes las ecoaldeas

Creo que las ecoaldeas son importantes porque ofrecen otra forma de entender lo que debemos hacer para transformar el mundo en un lugar más sensato, humano, sano y habitable para los humanos y todas las criaturas del mundo. Tradicionalmente los activistas medioambientales han hecho campaña para cambios legislativos y de estilo de vida, y protestado contra leyes y prácticas dañinas. Los ecoaldeanos, sin embargo, argumentan lo mismo desde el enfoque contrario. Lo que están diciendo es esencialmente: “El futuro sostenible de nuestro planeta podría tener el mismo aspecto que tiene hoy nuestra vida en las ecoaldeas”. Ponen en práctica el consejo de Buckminster Fuller: “Cambiar algo, establecer un nuevo modelo que haga que el existente quede obsoleto”.

Sin embargo, las ecoaldeas ciertamente no pretenden ser modelos ejemplares de sosteniblidad… todavía. Su huella ecológica a menudo no es tan reducida como les gustaría y no siempre tienen facilidad para tomar decisiones de forma cooperativa o vivir sin conflicto. Y si son rurales, no siempre tienen ecotrabajos atractivos para todos los miembros. Más bien están en “continuo desarrollo”, aprendiendo sobre la marcha.

Un salto de paradigma

Los ecoaldeanos están emprendiendo una intensa búsqueda para demostrar lo que podría ser dar el salto desde el paradigma dominante del materialismo y la insensibilidad hacia el medio ambiente, a ese paradigma imaginado del futuro, en el que la gente tiene vidas simples, gratificantes y cooperativas en equilibrio con el mundo natural. ¡Para los ecoaldeanos esta es una manera satisfactoria y útil de pasar la vida! 0

Diana es la autora de “Crear una vida juntos: herramientas prácticas para formar Ecoaldeas y Comunidades Intencionales”, es redactora y editora de Ecovillages (Ecoaldeas), un boletín gratuito por Internet sobre ecoaldeas de todo el mundo (http://www.EcovillageNews.org) y escribe una columna periódica para la página web de la Red Global de Ecoaldeas (GEN). Fue redactora de la revista Communities (Comunidades) de EE. UU. durante 14 años. Da conferencias, consultas y talleres internacionales sobre cómo empezar con éxito nuevas comunidades y otros tipos de comunidades intencionales y también da talleres de sociocracia.

Para saber más:

Findhorn: Un comunidad para hacer crecer personas

¿Qué es el diseño de ecoaldeas? La formación EDE

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4 thoughts on “Ecoaldeas: por qué son tan importantes

  1. Pienso que con el tiempo toda la humanidad tendra que vivir con la conciencia de “Ecoaldea” ya que la unica forma de una vida plena y armonica es en respeto por si mismo, por sus semejantes y por la naturaleza. El ser se ha alejado tanto de si mismo y de la madre naturaleza que se perdio en medio de las grandes ciudades alejadas de lo saludable y natural. Irremediablemente tendremos que retornar al origen, a lo natural.
    Gracias por este artículo de Ecoaldeas.

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