Certificaciones ambientales de edificios

solardecatlonObservaciones sobre su contribución a la trasformación del sector de la edificación.

Desde hace unos años se oye mucho hablar de las Certificaciones ambientales de edificios, herramientas que permiten reconocer los méritos ambientales de los edificios a través de unas etiquetas. En este artículo se pretende aclarar en qué consisten, hacia qué tipo de sostenibilidad llevan, qué requisitos tienen que cumplir.

Las certificaciones ambientales de edificios son herramientas de aplicación voluntaria, pensadas para identificar su calidad ambiental a través de una etiqueta y para acompañar su proceso de diseño. Suponen el reconocimiento por una organización independiente, tanto del promotor como del proyectista, de los valores medioambientales de un edificio a través de la aplicación de una metodología de evaluación reconocida.

Su gran contribución, aparte de identificar el comportamiento ambiental del edificio, es poder incidir en ello, detectando sus puntos débiles y sugiriendo mejoras. En el proceso de certificación intervienen el promotor, el proyectista, la entidad certificadora, que emite el certificado después de realizar un control de los datos ambientales del edificio, y el certificador, que aparte de elaborar estos datos puede intervenir a lo largo del proceso como asesor para aportar mejoras ambientales.
Algunas tienen difusión internacional como la estadounidense LEED, la inglesa BREEAM o la alemana DGNB; otras están pensadas para ser aplicadas dentro del territorio nacional como las españolas VERDE y ECÓMETRO, las italianas ITACA y CASA CLIMA, la japonesa CASBEE, etc.

Las primeras certificaciones —BREEAM, LEED y GBTOOL— surgen en los años 90, como respuesta a la toma de conciencia de que nuestro planeta tiene recursos limitados. A estas han seguido las certificaciones impulsadas por organizaciones como iiSBE (por ejemplo la española VERDE y la italiana ITACA) y WGBC (como LEED y sus adaptaciones locales), y otras más recientes como DGNB. Actualmente, aunque su aplicación siga siendo voluntaria, se están difundiendo cada día más. Se pueden encontrar certificaciones de código abierto, como ECÓMETRO6 y OPENHOUSE7, que se desarrollan con un trabajo abierto y colaborativo.

bool(true)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *