La Tapia: técnica constructiva para restauración y construcción ecológica

En instalaciones de la Escuela de Patrimonio Histórico de Nájera del Ministerio de Cultura, se llevó a cabo una nueva edición del curso La tapia: técnica constructiva, restauración y puesta en valor en la construcción sostenible. La primera se realizó en el año 2017, esta ha sido la segunda edición de este curso teórico-práctico de 35 horas de las cuáles 21  han sido de prácticas y en las restantes se han realizado conferéncias y una visita de trabajo por la ciudad de Nájera para reconocer su arquitectura vernácula y visitar el Alcázar. Tambien se aprovecho para visitar el monasterio de Santa María la Real, uno de los lugares más emblemáticos de la Rioja, en una parte del cuál se halla la Escuela y se imparten las clases.

El alumnado, 22 en total, siguieron con interés las clases aprovechando al máximo la posiblidad de realizar prácticas de construcción con tápia, en algunas de sus variantes, de restauración de muros de tápia, para los cuál se aprovecharon los muros construidos durante el curso de 2017 y de revestimiento de muros de tapia con diversos tipos de tierras y con estabilización con cal. De la impartición de estos tres talleres se ocuparon  la restauradora Lucía Perete, el experimentado artesano Jon Santibáñez y yo mismo me ocupé del taller de tapia. También se impartió una clase de identificación de tierras para revocos y reconocimientos de tierras para su empleo en la construcción con tapia

La teoría

Para las clases teoricas se contó con el arquitecto y profesor de la Universitat de Girona, Gabriel Barbeta,  con el director del Museo de la Cal de Morón, Manuel Gil, con el coordinador de la red Arqui-terra y arquitecto técnico, José María Sastre, recayendo el grueso de las clases teóricas en mi persona. De la dirección del curso y de su diseño me ocupé yo mismo, y en las cuestiones logísticas conté con la inestimable colabroración del Museo de la Cal de Morón a través de su director.

El curso se desarrolló según estaba previsto en el programa, realizándose pequeños cambios en el orden de las conferecnias que no afectaron a la normal marcha de las actividades. El alumnado mostró su satisfacción por el curso, lo cuál es una gran satisfacción para todos los que hemos participado y nos hemos implicado en la buena marcha del curso. Pese al gran esfuerzo que supone la organizació de estas jornadas de trabajo, de aprendizaje y de compartición de conocimientos, espero poder ofrecer un nuevo curso para satisfacer la gran demanda de participación reflejada en la preinscripción de cerca de cincuenta personas. Grácias a los profesores por su implicación y al mágnifico grupo de alumnos  que he tenido la oportunidad de conocer. Y tambien naturalmente, a la directora de la Escuela del Patrimonio de Nájera por darme la confianza en la organización de estos cursos.

Fuente: Fermin Font

Crisis climática y la ignorancia. EcoHabitar 63

La emergencia climática está aquí y necesita de nuestra atención y las administraciones de este país deberían ser capaces de afrontarla.

Aquí, en la Europa del sur, ir a la zaga de varios temas de desarrollo es la tónica general. Esta vez se trata de las ayudas al medio ambiente y a la eficiencia energética que, según el informe de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, solo representa el 5% del total, frente a la media de la comunidad europea que es el 62%. Mientras que en otros países de la UE la multiplican, concretamente por cuatro, aquí se divide por dos. Estro se llama oídos sordos a la crisis climática.

Parece ser que este escalofriante dato se debe, según  la CNMC, a la cruzada contra las primas a las renovables que el gobierno de Rajoy emprendió en 2014 en un claro intento para favorecer a sus aliados del oligopolio eléctrico.

Porque hasta 2012 la tendencia en inversiones y ayudas en los países de la UE y España iban en paralelo. Fue a partir de la Orden Ministerial IAT/1045/2014 que la cosa se torció, reduciendo a la mitad estas ayudas mientras que en el resto de Europa se multiplicaban. Read more

Techos verdes en Nueva York: obligatorios por ley

Los techos verdes en nueva York son , ya, obligatorios por ley.

Esta metrópoli ha desarrollado una ley que hace que, los techos se transformen en jardines, bosques, huertos y espacios verdes. Es cierto que antes se utilizaban como estrategia ecológica. Desde  ahora existe una ley que establece su naturaleza obligatoria. Estamos hablando de una disposición incluida en la llamada Ley de Movilización Climática, que hará que la metrópoli sea aún más sostenible.

Una gran revolución verde de la Gran Manzana gracias al New Green Deal, que establece que todos los edificios nuevos que sean comerciales o residenciales y todos los que estarán en reestructuración, deberán incluir un techo verde, cubierto de plantas y árboles. A esto deberá agregar paneles solares o turbinas eólicas como ya sucede en otras ciudades de los Estados Unidos.

Suiza ya fue pionera en la implantación de estas leyes hace años. Ahora Nueva York se ha unido a esta tendencia de reconvertir las megaciudades en espacios menos contaminantes, más ahorrativos y saludables, gracias al impulso que el alcalde De Blasio esta dando en esta dirección, aprobando la Ley de Movilización Climática para la protección del medio ambiente en términos de sostenibilidad y eficiencia energética.

Los techos verdes en Nueva York pretenden ahorrar energía y acercar a la ciudad a la descarbonización, un proceso inevitable para mitigar el calentamiento global.

Techos verdes en Nueva York para reverdecer la ciudad

La ley exige que los techos tengan huertos, céspedes, espacios verdes con paneles solares o generadores eólicos.

En la disposición se habla de un límite de emisiones para algunos tipos de edificios o la obligación de incorporar medidas de ahorro de energía para la eficiencia de los sistemas de calefacción, esto conllevaría cerrar varios (hasta 24) plantas de energía de petróleo o carbón dentro de los límites de la ciudad. Se estima que esto reducirá las emisiones en un 80% para 2050.

Los techos verdes son grandes aliados no solo en verano. En invierno, por ejemplo, logran absorber hasta el 50% del agua de lluvia y regular su flujo hacia el sistema de agua de la ciudad. En general, mejoran el aislamiento térmico de los pisos superiores de los edificios y contribuyen a reducir el peligro de fenómenos meteorológicos extremos, como lluvias torrenciales.

Imagen: Brooklyn Grange

 

Techos verdes

Techos verdes

Por ley, los edificios de la ciudad de Córdoba (Argentina) deberán contar con “techos verdes”

Azalea gana el primer premio en la categoría ‘Arquitectura’ en el Solar Decathlon Europe

El equipo de la Universitat Politècnica de València (UPV), Azalea, ha ganado el primer premio en la categoría Arquitectura de la competición universitaria de ámbito internacional sobre vivienda sostenible Solar Decathlon Europe 2019 (SDE 2019).

Este galardón se suma al segundo premio en la categoría ‘Eficiencia Energética’ y al tercero en la categoría ‘Ingeniería y Construcción’ obtenidos anteriormente en esta final por el equipo valenciano.

Azalea es un equipo formado por 45 estudiantes integrado en Generación Espontánea, la plataforma a través de la cual la UPV apoya y promueve la participación extracurricular de sus estudiantes más activos.

Barraca valenciana sostenible

Azalea es una vivienda tradicional valenciana (barraca valenciana) reinterpretada bajo criterios de ecología y sostenibilidad. Tiene 80 m2 y 7 m de altura, y el equipo ha indicado que se han sustituido los materiales y técnicas por unas más avanzadas y tecnológicas pero sin perder la relación, el arraigo y la unión con la huerta valenciana, buscando una mejora energética y teniendo como bandera la sostenibilidad.

El equipo de estudiantes señala que ha conseguido una casa totalmente autosuficiente, abastecida de energía solar, modular, construida principalmente con madera y aislada con corcho, que presenta una demanda energética muy baja.

Para el desarrollo de este proyecto, la UPV ha contado con el apoyo de BREEAM, que les ha formado técnicamente en los criterios de su metodología y orientado en la aplicación de sus requisitos durante el proceso constructivo.

 

Exito de la 1ª Muestra de la Casa Ecológica

Desde el Mar de Energía, en colaboración con EcoHabitar, y del 6 al 8 de junio se celebró la 1º Muestra de Casa Ecológica en la Central de Diseño (di_mad-Matadero Madrid) con un éxito de asistencia y repercusión en los medios de comunicación, así como una gran satisfacción de las entidades participantes gracias a que los objetivos del evento se cumplieron ampliamente.

Se estimaron más de 4500 visitantes que pudieron conocer de primera mano las propuesta de la bioconstrucción y la bioarquitectura con respecto a sistemas constructivos (paja, tierra cruda, madera…), diferentes materiales (aislamientos, cerramientos y pavimentos), tratamientos de superficies (pinturas y revocos), iluminación, descanso y mobiliario, salud geoambiental, gestión de recursos (agua, aire…), propuestas de interiorismo, etc.

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Esta Muestra ha nacido como punto de referencia para llevar soluciones realistas a la ciudadanía sobre las alternativas viables, para mejorar la eficiencia y salud en nuestras viviendas y lugares de trabajo.

La Muestra ha sido diseñada  para que familias, comunidades, administradores de fincas y profesionales del sector pudiesen conocer todo lo necesario para iniciar la reforma y rehabilitación de su vivienda con criterios ecosociales.

Las entidades expositoras (más de 35) han podido dar asesoramiento y presupuestos adaptados a las necesidades de las personas asistentes.

Talleres

Más de 30  talleres y las tertulias, así como el resto de actividades  divulgativas, en las que han intervenido personas expertas y profesionales, que han ayudado a enfocar la importancia de cuidar el hogar.

El reto hoy es ser eficientes, ahorrar energía, incluso producirla; ser responsables respetando el planeta utilizando materiales inocuos, con ética social, y profesionales, fabricantes y empresas comprometidas con el bien común.

1ª Muestra de la Casa Ecológica: un encuentro con la bioconstrucción

Ha sido un evento solidario y colaborativo para todos los agentes, que ha demostrado que la economía social y solidaria es posible y una arquitectura responsable son reales.

 

Módulos fotovoltaicos que producen energía y agua potable

Estos módulos fotovoltaicos que producen energía y agua potable han sido desarrollados por  alumnos de la Universidad de KAUST (Arabia Saudí). Se trata de un  un dispositivo multifuncional que captura el calor generado por los paneles solares fotovoltaicos y lo utiliza para generar agua potable limpia como una forma de generar electricidad y agua de forma simultánea utilizando solo energía renovable.

Los paneles fotovoltaicos comerciales convierten la luz solar en electricidad con una eficiencia máxima del 20 por ciento. El 80 por ciento restante se desperdicia, principalmente solo se vierte en el aire circundante como calor. El equipo ha diseñado un dispositivo integrado que podría capturar este calor y utilizarlo para generar agua dulce.

Membranas porosas para reciclar el agua

Los investigadores construyeron un dispositivo en el que una pila de canales de agua, separados por membranas hidrófobas porosas y capas de conducción de calor, se unen a la parte inferior de un panel fotovoltaico comercial. El calor residual del panel vaporiza el agua de mar en el canal superior; el vapor cruza la membrana porosa y se condensa como agua dulce en un canal de agua limpia justo debajo. A medida que el vapor se condensa, su calor pasa a través de una capa de conducción térmica hasta el siguiente canal de agua de mar, reciclando la energía para purificar más agua.

Usando tres capas apiladas de canales de destilación de agua y pasando la energía de una capa a otra, el dispositivo produce hasta 1.64 litros de agua por metro cuadrado de superficie del panel solar cada hora. Eso es más que el doble de la producción de agua de los alambiques solares tradicionales, que utilizan un diseño de una etapa. Mientras tanto, la producción de electricidad del módulo fotovoltaico no se ve afectada por la desalinización del agua que tiene lugar debajo de él.

Más información: www.nature.com

Biosensibilidad ambiental

Biosensibilidad ambiental. Más que nunca las jóvenes generaciones son conscientes de su sensibilidad  por el medio ambiente y de su responsabilidad en la contaminación creciente.

Por fin, después de años de indiferencia, la protección de lo “vivo” se convierte en tema candente para  los medios. Es necesario un esfuerzo colectivo para que cada uno de nosotros pueda, según sus posiblidades y capacidades, modificar su visión del mundo y su comportamiento para lograr un planeta menos contaminado y desarrollar una voluntad de reparación y de reestructuración.

No nos equivoquemos, esto necesitará un trabajo plurigeneracional. Ahora es el momento de hacer algo para que nuestros descendientes puedan continuar, a su vez, este trabajo ecobiológico y así limitar los daños para los siglos venideros.

La ecobiología es, ante todo, un estado de espíritu vinculado al respeto del medio ambiente y a la sensibilidad que nos anima por intermedio de la observación de lo Vivo.

La geobiología es una disciplina cuyo  destino es poner en práctica lo que acabamos de expresar. En el diccionario Tesoro de la lengua francesa, publicado por el Centro de Investigation científica en 1981, se da la definición siguiente: “Geobiología: ciencia que estudia las relaciones de la evolución cósmica y geológica del planeta con las condiciones de origen, de composición físico química y la evolución de la materia viva y de los organismos que constituye”.

Como podemos darnos cuenta, el campo de investigación es muy extenso y suelo decir que la geobiología es un aglomerante de las disciplinas que estudian lo Vivo.

Personalmente he desarrollado, desde los años 80, un concepto que permite hacer una evaluación de las relaciones que existen entre la Tierra y la Biosfera. He elegido el término biosfera porque es el más adecuado a nivel dimensional, del Hombre.

Según J.B. Lamark, creador del término Biosfera, luego Suess (1875) y a su continuación Verdnasky (1929), la biosfera indica las regiones del planeta, constituidas por el conjunto de los ecosistemas, o sea el conjunto de los seres vivos, vegetales ,animales y microorganismos, así como los elementos del medio en el cual se efectúan los intercambios de energías y de materia, que permiten y caracterizan su funcionamiento.

Esta constatación toma en cuenta los intercambios de los seres vivos con los componentes fisicoquímicos del medio ambiente.

La biosfera representa una masa ínfima a escala del Planeta Tierra, ya que es en promedio trescientas veces mas pequeña que la de la atmósfera. Pero esta interfase, por su composición y su actividad fisicoquímica, tiene una característica única: la de dar la Vida, la posibilidad de desarrollarse permanentemente. Es en una fina capa del espacio terrestre en que vive el Hombre, totalmente sumergido en los intercambios que se desarrollan entre la Tierra y el sistema solar, en el cual el Sol desempeña un papel considerable de genitor biótico. (generador de vida)

Pero la biosfera es en realidad un subconjunto de un sistema global que se llama la ecosfera.

La rotación de la tierra

La tierra posee en relación con el Sol, que le suministra sus radiaciones, fuente de toda la vida, una dinámica generada por su sistema de rotación, que a su vez determina en su superficie una heterogeneidad, a la vez espacial y temporal, que interviene plenamente en los factores del ambiente.

El ritmo cotidiano de los días y noches está vinculado a la rotación de la Tierra alrededor del eje de sus polos. Las variaciones estacionales dependen del ángulo (inclinación) resultante entre este eje y el plano determinado por su rotación alrededor del Sol (eclíptico).

Los parámetros vinculados a la vibración mecánica del globo terrestre durante su rotación (fuerzas de Coriolis) intervienen bastante sobre las masas de agua y de aire y crean desviaciones de movimientos, hacia la derecha en el hemisferio norte y hacia la izquierda en el hemisferio sur. Recordemos que la fuerza de Coriolis es nula a nivel del ecuador  y aumenta con relación a la latitud para volverse máxima en los polos.

A todo este séquito de situaciones variables en el tiempo y sobre el conjunto del planeta, se adjuntan las variaciones de las posiciones de las salidas y puestas del Sol, así como las alturas solares y las inclinaciones de los rayos del Sol que varían en relación con la latitud.

Las radiaciones solares recibidas por la Tierra son modificadas  permanentemente por estas variaciones y diferencias, cuyas interacciones actúan sobre las lluvias, los vientos, la humedad del aire, la temperatura, los intercambios eléctricos naturales etc, lo que significa que existen, en las distintas regiones del globo, climas variopintos dominados por las fluctuaciones de los promedios estacionales  y totalmente relacionados a los principales factores del entorno, tal como la situación geográfica, la estructura geológica y las características geofísicas.

Los parámetros de análisis son muy numerosos, la tecnología actual es capaz de determinar y cuantificar muchos de ellos. Todos estos aparatos demandan una verdadera competencia, una formación técnica específica y, sobre todo, son carísimos. Son materiales concebidos para especialistas e investigadores.

En lo que atañe a lo nuestro, nos importa ser capaces de apreciar la relación Tierra/Bioesfera y poder evaluarla, ya que esta evaluación nos informa sobre el valor biótico del lugar en el que estamos.

El valor biótico indica la capacidad de desarrollo de la Vida en un lugar dado.

Para obtener estas indicaciones recurrimos al método “Biosensible”.

Desde el comienzo de la humanidad, el ser humano ha  intentado, con más o menos éxito, desarrollar su propia sensibilidad y su percepción vinculada al ambiente en el que vive y hemos convenido llamar  a este estado “Biosensibilidad”.

Biosensibilidad

La “Biosensibilidad” es un término creado por Raymond Montercy y Valerie Cusset en 1992, y significa: “cualidad natural, común a todo ser vivo, que le da la capacidad de percibir de forma sensible las interrelaciones sutiles con su entorno inmediato, por medio de su comportamiento psicosensorial”.

Para desarrollar esta capacidad psicosensorial, simplemente hay que entrenarse. Desde su nacimiento, algunos individuos son dotados de esta posibilidad, los otros podrán adquirirla por la práctica de la detección biosensible.

Existen muchos instrumentos de ayuda en este campo, pero nosotros preferimos trabajar con los sistemas de antenas tipo “rod-masters” o con la antena de “Lecher”.

Recordemos que el aparato racional permite obtener una medida, lo mas exacta posible, en relación con los datos de la física racional y de un protocolo muy preciso. Sin embargo, el resultado depende del operador y de su competencia.

El aparato biosensible permite obtener una horquilla de evaluación de un fenómeno y situarlo. En ningún caso es una medida “estricto sensu”, es una constatación con una tolerancia que depende de la capacidad del operador, de la gestión de su sensibilidad en el momento en que efectúa la operación y de un protocolo elegido que permitirá establecer analógicamente una escala de medida relativa.

En realidad, el método biosensible debería ser utilizado sólo cuando el aparato racional no puede intervenir.

Ejemplo: es aberrante evaluar el valor de una toma de tierra con las antenas (rod-masters) mientras existen medidores específicos y asequibles adaptados a este tipo de medición. Esto es aún más patente cuando sabemos que detectar con el método biosensible en una zona afectada por un campo eléctrico, nos lleva indefectiblemente a errores de apreciación, ya que el campo eléctrico modifica en un primer tiempo las características biofísicas del operador y en consecuencia su comportamiento psicosensorial.

Lo hemos mencionado anteriormente, el ser humano se sitúa de forma particular en el contexto Tierra/Biosfera. Nuestros pies están en contacto con la Tierra, según donde nos encontremos los intercambios son diferentes, por la geología local y también por la interacción de fuentes eléctricas tecnológicas, campos eletromagnéticos, antenas, etc…

Todos estos criterios hacen que variemos permanentemente en nuestra receptividad en relación con el entorno inmediato, y esto la mayoría de las veces sin que nos demos cuenta.

Los procedimientos y los aparatos de detección, nos permiten tomar conciencia de estados particulares del medio ambiente.

Principio y metodología de la biosensibilidad aplicada a la detección 

Nuestros trabajos de aplicación a la detección se efectúan con las antenas sensibles llamadas “Rod-Masters”, hemos elegido esta tecnología porque el aprendizaje es rápido, muy sensible y muy rico en cuanto a las informaciones recogidas.

Es posible emplear el péndulo, pero hemos constatado a lo largo del tiempo una falta de fiabilidad.

Recordemos que la calidad y el valor de la señal detectada, dependen esencialmente de las características del operador en el momento de la detección y más aún, de la interpretación de las constataciones de la situación.

Para efectuar una medición correcta de los intercambios Tierra/Bioesfera, es aconsejable trabajar sobre todo por la mañana cuando sube el Sol, o sea 1 hora después de la salida del Sol hasta el mediodía solar.

La detección es más rápida, más franca y sobre todo menos agobiante, después del mediodía solar la detección es también menos sensible.

Este tipo de detección que llamamos “Ambiente” es la resultante de la relación existente entre la Tierra y la Biosfera.

Recibimos del cosmos una gran cantidad de emisiones diversas de partículas y frecuencias, que penetran en la atmósfera y algunas llegan hasta la tierra. Estos bombardeos de rayos cósmicos y otros, varían según las condiciones solares, pero globalmente permanecen constantes y se enfrentan a las características del suelo terrestre.

Los intercambios pueden variar muy rápidamente sobre distancias cortas, siendo condicionados por la geología local, la hidrología subterránea, las fallas del terreno, los vegetales, las construcciones según su implantación y orientación, las líneas eléctricas, los transformadores, las antenas de repetidores, etc…

1.-  Sobre más de un millar de mediciones, hemos notado que cuando el telurismo de un lugar, o su tecnología, son muy activos, esta situación tiende a frenar la actividad de los intercambios, y por consiguiente el valor de la relación Tierra/Biosfera.

Son lugares donde uno se siente pesado, lugares con dominante Tierra.

Muy a menudo esta sensación se sitúa a nivel de piernas o de plexo solar dependiendo de los individuos y pueden a veces ocasionar jaquecas (reacción hepática), estos comportamientos psico-fisiológicos pueden generar irritación, hasta agresividad, pesimismo, o estados depresivos según el terreno y el temperamento de los ocupantes del lugar.

Con las antenas en las manos, durante el desplazamiento de indagación, el movimiento se hace automáticamente hacia el interior, decimos que “cierran”, esto corresponde a un defecto o falta en cuanto a los intercambios (fig. 1) que se ven sometidos a una dinámica inestable.

2.-  Cuando el ambiente es correcto, o sea cuando la relación Tierra/Biosfera se encuentra en un estado de equilibrio dinámico, resulta un estado de armonía, esta condición favorece el desarrollo de lo “vivo”, estamos en presencia de un estado Biótico.

Se trata de lugares donde tenemos ganas de estar, de descansar, lugares de paz y serenidad.

En estas condiciones las antenas se posicionan en ligera apertura, ( 0* a 15*)  nos encontramos en presencia de un estado armónico (fig.2).

3.-  El tercer estado concierne el exceso, vinculado a las emisiones cósmicas. Esto se manifiesta por una debilidad de carácter variable de la actividad terrestre, en relación con las estructuras geológicas y las condiciones tecnológicas del medio ambiente.

Dicho de otra forma, las características locales de la tierra se oponen poco a las emisiones provenientes de la biosfera, en este caso constatamos un exceso (fig.3) .

La observación muestra que los ritmos de vida, en este caso, se encuentran más afectados a nivel de la psiquis que a nivel físico. Los individuos funcionan más en ciclotimia, o sea en inestabilidad, optimismo en exceso y pesimismo se siguen y crean un cierto malestar.

En este caso de detección, constatamos que las antenas se abren a veces hasta 180*, felizmente este caso es raro.

Raymond Montercy ha sido ingeniero electrotécnico en el CERN, en Suiza.

EH 62. Eficiencia con bioconstrucción

El cambio que este planeta necesita para su supervivencia requiere de un esfuerzo por parte de todas las personas que lo habitamos. Y es en el día a día donde podemos realizar estos cambios: nuestros hábitos de consumo, la alimentación, el gasto de energía, cómo nos movemos…

Esta editorial va de cómo ahorrar dinero y recursos en nuestra vivienda con inversiones razonables y de la importancia de emprender estas actuaciones con los criterios que establece la biología del hábitat (bioconstrucción y bioarquitectura) en los que, además, se plantea, entre otros aspectos, la utilización de materiales biocompatibles (saludables) y con la mínima huella ecológica, producidos de forma ética y respetuosa. Read more

El Cob elevado a estándares contemporáneos para construcción

En este artículo hablaremos de una nueva forma de trabajar con el Cob. Ya en un anterior post hablamos de un interesante ejemplo de construcción en cob (ver aquí).

La Unión Europea pretende reducir el uso de energía en un 20% para 2020. Uno de los mayores obstáculos para lograrlo es reducir la energía utilizada por la industria de la construcción, ya que ella consume, actualmente, el 40% de la energía generada.

Frente a este contexto, un equipo de investigadores ingleses y franceses han elevado el Cob -un material de construcción natural hecho de tierra, agua, material orgánico fibroso y, a veces, cal- a estándares contemporáneos. El Cob puede ser una opción ecológica para la construcción de hogares.

Una nueva versión del cob

El equipo, dirigido por Steve Goodhew de la Universidad de Plymouth, Inglaterra, ha creado una nueva versión del Cob. Se trata de un sistema constructivo que fue utilizado durante siglos en el suroeste de Inglaterra, Gales y el norte de Francia. La nueva versión tiene una mayor capacidad para atrapar el calor, lo que significa que cumple con los estándares térmicos actuales para la arquitectura. En un guiño a las raíces del material, lo han llamado CobBauge, una amalgama de sus nombres franceses e ingleses.
Según las investigaciones, las construcciones de Cob tendrían menos necesidad de calefacción. Para crear CobBauge, los investigadores unieron dos calidades de material: una versión densa para la pared exterior y una versión más liviana para aislamiento. ”Debido a que no necesita ser tratado térmicamente y está hecho de suelo tierra del sitio de la construcción, el Cob presenta una oportunidad para construir de manera más sostenible, con menos emisiones de carbono y desechos de construcción y con CobBauge, los usuarios tendrían menos necesidad de calefacción que en un edificio tradicional.” aseguró Steve Goodhew.

Un material para construir con altos estándares

La Unión Europea calcula que la mitad del consumo de energía en la región proviene de la calefacción y el enfriamiento de las casas, una cifra que se pretende reducir para cumplir sus objetivos climáticos. “Lo que estamos haciendo es tomar un material vernáculo robusto y actualizarlo”, agregó Steve Goodhew. “Si bien lo que hemos logrado es sin duda una interpretación moderna del Cob, esperamos que satisfaga tanto a los tradicionalistas como a aquellos que buscan un material de alta tecnología y eficiencia energética. Como resultado de esta investigación, podemos decir que no hay ninguna razón por la que no se pueda usar el Cob para construir casas modernas que cumplan con los últimos estándares”. El siguiente paso de The CobBauge project será la casa de pruebas con el material. El proyecto espera crear al menos dos modelos, uno a cada lado del Canal de la Mancha.
”Aquí estudiaremos edificios CobBauge reales, sujetos a condiciones ambientales reales durante un período prolongado para investigar el rendimiento térmico in situ, la humedad, las partículas, la presencia de compuestos orgánicos volátiles (VOC) y el uso de energía relacionado”, dijo el investigador Jim Carfrae, quien dio una conferencia en un edificio ambiental en la Universidad de Plymouth.

Porky Hefer el artista de los nidos

El diseñador sudafricano Porky Hefer, famoso por sus «nidos», ha diseñado un albergue ecológico, construido artesanalmente y autosuficiente. El retiro africano, ubicado en Namib Tsaris Conservancy, a 30 km de The Nes, es la primera casa de nueva construcción del diseñador y ha conseguido ganar el premio a la mejor casa Wallpaper * 2019. A 125 km de la ciudad más cercana, el albergue está casi escondido dentro del paisaje circundante. Los techos, hechos de cañas procedentes de las orillas del río Zambezi, en el norte de Namibia, proporcionan aislamiento natural al tiempo que crean una silueta apenas visible. Los ladrillos y el marco de acero fueron hechos a mano en el lugar.  Durante la ejecución del proyecto, Porky Hefer a utilizado las habilidades artesanos africanos. El la casa está repleta de muebles hechos a medida y elementos decorativos que reflejan el valor, tanto de los materiales locales, como de las técnicas locales. El diseño consta de tres habitaciones con baño y una sala de estar con un salón hundido con banquetas de cuero. Hefer se inspiró en los nidos en forma de laberinto hechos por las aves tejedoras locales.  Estos nidos pueden alojar a cientos de aves, que se reúnen en diferentes «habitaciones» dependiendo de las temperaturas. Las habitaciones exteriores se utilizan para la sombra diurna que ofrece espacios frescos y áreas interiores cálidas cuando las temperaturas nocturnas caen en picado. Hechos a mano con materiales ecológicos, los nidos de hefer se han convertido en una marca reconocible al instante asociada con el diseñador.