Huerta y limonada, clásicos renovados

Dicen que versionar buenas canciones viejas sirve para que lleguen a los jóvenes y no se olviden. La onda de recuperar cosas del pasado y de buscar satisfacción en algo hecho por uno mismo nos invita a volver a cultivar flores y verduras en cajas recicladas o en el jardín y a asomarnos desde la ciudad al paisaje del mundo rural.

Hablar de los problemas de la agricultura y su importancia para que los pueblos y su historia sigan vivos, sería salirnos del tema, aunque no está de más el recordar las dificultades, sobre todo de las pequeñas explotaciones, para mantenerse a flote y combinar economía y ecología. Los inmuebles pierden valor pero el terreno agrícola se vuelve caro pasando a grandes manos y las pequeñas ciudades en el campo sin subvencionespierden población, servicios, gremios y vida propia.

Parcelas de jardines y huertas de una asociación en Alemania

 

Cerezos en las aceras

La huerta está de moda. Huertas siempre ha habido y también urbanitas que presumen de perejil y guindillas del balcón. Quizás lo que está cambiado es la manera de percibir la alimentación y su importancia económica, ecológica, social y a preguntarnos por el origen de los alimentos, su comercialización, el transporte, el reparto, la elaboración, la influencia en la salud.

En numerosos proyectos colaboran arquitectura, urbanismo y mundo vegetal para mejorar la calidad de vida creando espacios de encuentro, zonas de juego o huertas en patios interiores, plazas, fachadas, azoteas. Son iniciativas públicas, de vecinos, o de empresas para mejorar los edificios o unas simples cajas puestas para que el que quiera plante algo en las esquinas, por ejemplo de París. La ciudad espera ganar 100 hectáreas para el año 2020, gracias al plan para „ vegetalizar“ tejados y fachadas de los cuales un tercio serán comestibles, así como aprovechar parte de la superficie de los parques. Actualmente la cosecha de los proyectos pioneros se destina a comedores locales u obras sociales. Además se gana superficie útil. Por su gran variedad de flores las abejas de la torre de Montparnasse o de la Opera Garnier hacen miel de mejor calidad que las de colmenas junto a grandes monocultivos tratados con más productos químicos.

Bicicleta-jardinera en Alemania

Patio interior con un hotel y viviendas en el centro de Turín

Huerta en una escuela del norte de Alemania

Se vuelven a descubrir las viñas urbanas de Montmartre o Belleville. En las rotondas galas conviven flores con cardos, acelgas rojas, alcachofas, lombardas.

Según expertos los árboles frutales sufren menos ataques por vandalismo ya que aún se tiene un cierto respeto a lo que nos da de comer.

La moda, el turismo, la gastronomía, la agricultura son pilares importantes de la economía francesa que van engranando unos en otros. Aumenta el número de estudiantes agrónomos dispuestos a trabajar ecológicamente comercializando la cosecha de otra manera y a ampliar sus actividades con el ecoturismo, la producción de energía o la agricultura urbana. Preservar los cultivos será tema importante, hoy higos y cerezas se han vueltos muy caros en la gran ciudad.

Cocineros con estrellas recolectan en sus azoteas parisinas ingredientes para sus creaciones combinando sabores de antaño y mezclas audaces. Tomillo, lavanda, fresas, parras, tomatitos forman un decorado comestible en bistros populares y en tiendas-bares vanguardistas donde se combina artesanía, productos regionales y restauración. Cada vez hay más restaurantes „Locavore“, término acuñado en 1972 en San Francisco para denominar la corriente de consumir alimentos de proximidad.

Tras unos años en París volvemos a nuestra casa en un fiordo del norte. Me doy cuenta que tenemos cerezos en las aceras. Han crecido a la vez que los niños y recuerdo que entonces me extrañó que los plantaran entre los coches. Otra costumbre muy del norte es el preferir las zarzamoras y escarabujos a las tapias y el que haya huerta en el patio de las escuelas. Hoy está de moda. Las semillas autóctonas son un regalo muy apreciado y el parque del pueblo se mantiene impecable gracias a la colaboración de los vecinos. Resurge el interés por las asociaciones que alquilan parcelas próximas a las ciudades y las familias jóvenes se apuntan a las listas de espera. La más antigua de Alemania en Kappeln ha cumplido 200 años. Los aficionados de aquí y allí se escapan a las huertas para desconectar, hacer ejercicio y vida social mientras se intercambian plantas y trucos.

Cajas para plantar entre todos en París, respetando las plantas

En la carta de los bares aumentan los platos vegan, panes, cervezas, refrescos, postres y helados artesanales preparados cada vez más con ingredientes biológicos y regionales que se sirven en vajillas desparejadas, esmaltadas o en tablas, todo ello en un ambiente de manufactura que combina con imaginación y color piezas de recuperación, maderas sin tratar y paredes descubiertas. Además tienen gran aceptación las limonadas y los tes fríos caseros por ser naturales y ahorrar transporte.

Se recopilan ideas y se reinventan maneras de trabajar con la naturaleza. Antes había bares de barrio con huerta familiar, geranios en latas y agua de limón de la abuela con hierbabuena del tiesto. Lo normal eran alimentos de temporada de la zona y se aprovechaba todo. Se puede hacer pesto con hojas de zanahoria, nos dijo un gran cocinero francés. El rodearnos de plantas sanas, valorar alimentos, apreciar lo hecho a mano, ser consumidores responsables, son clásicos renovados.

Ciudadanos y consumidores: Le Village en Antony

Un nuevo concepto de supermercado solidario abierto a todos se está desarrollando en Antony al sur de París con la colaboración de ANDES, asociación nacional de tiendas solidarias, por un acceso a la alimentación digno y sin distinciones.

La antigua tienda Le Village acoge a los beneficiarios de la ayuda social para la alimentación. Pero una nueva organización en las ONGs del barrio obliga a la veintena de voluntarios de Cáritas de Le Village a ocuparse también del reparto de paquetes gratuitos del Banco de alimentos y a continuar con la venta de la tienda social. Para compaginar estas dos actividades, han evolucionado hacia un supermercado solidario. Los responsables decidieron seguir el ejemplo de las tiendas de Grenoble y Burdeos, donde se paga discretamente con una tarjeta de adhesión, ya sea sólo 1 euro, o lo correspondiente según las ayudas sociales en cada caso, o el 100% para el público en general. Los precios más baratos atraen a estudiantes, jubilados, desempleados y también a vecinos por la proximidad o el trato más directo. Además, se evita el despilfarro y las ganancias se invierten directamente.

Le Village abrió sus puertas en el 2004, vendiendo productos de primera necesidad que se compraban con donativos. Más tarde se amplió el surtido gracias a una plataforma de excedentes, donde además trabajan casos de inserción social. Los medios materiales son pocos. Desde hace unos meses dos cámaras frigoríficas han sustituido a los frigoríficos domésticos, y el lector de código de barras a las calculadoras escolares. Tres congeladores y unas estanterías completan el equipo en el sótano de una antigua capilla. A cambio cuentan con una buena organización administrativa y un gran espíritu de superación. Es un un lugar de encuentro y de intercambios. Para algunas personas el salir a hacer la compra supone el romper su aislamiento. Mientras se toma un café en la cocina de la tienda, se proponen charlas, asistencia social para hacer trámites o ideas para mejorar la situación. Cada semana unas 75 familias de los cinco continentes de Nueva Caledonia a Chile, vienen por aquí. Me cuentan que el poder elegir los productos y pagarlos como en una tienda les hace no sentirse excluidos del sistema.

En el 2016 apuestan por la economía solidaria y se unen a las más de 600 tiendas de ANDES para actuar en red. Ya han contratado a un director de proyecto, cuya primera propuesta es ofrecer productos biológicos y regionales y completarán el equipo con asalariados. Una mamá clienta y en el paro se ha ofrecido para colaborar en la caja. Quizás sea la próxima contratada, lo que demuestra que la economía solidaria da trabajo. Están a la espera de que el ayuntamiento les ceda otro local más apropiado probablemente en un vecindario desfavorecido para dinamizarlo con más actividades, talleres, etc. La moneda local comienza a circula en Sceaux, el barrio colindante.

Una alimentación equilibrada no está al alcance de todos. La pobreza y la mala salud van de la mano. Este tipo de economía es también una salida para los productos de agricultores locales. Así la asociación Les Jardins de Cocagne prepara al año unas 30.000 cestas solidarias de frutas y verduras biológicas y regionales.

Asalariados, voluntarios, clientes, acogidos, todos han pasado a ser ya actores de Le Village, ofreciendo pan para hoy y soluciones para mañana.

Jornadas de Transición Ciudadana en Francia

El 15 de octubre se clausuró la tercera edición de las Jornadas de Transición en Francia con mesas redondas sobre democracia en la Sorbona de París.

Unas 50.000 personas se han decidido a nadar contra corriente, 10.000 más que el año anterior, demostrando que aumenta el compromiso por el cambio ecológico, social y humano.

Durante seis semanas se han celebrado más de 300 actos por todo el país organizados por el Colectivo por una Transición Ciudadana, abarcando temas variados como agricultura ecológica, acceso digno a la alimentación, energías renovables, comercio equitable, financiación participativa y ética, trabajo, justicia, cultura de la paz, educación ciudadana  basada en la cooperación, salud, reciclaje, etc.

La jornada central de movilización nacional se celebró el pasado 24 de septiembre para  dar a conocer la transición con una visión global de la sociedad. Las diversas actividades y proyectos contribuirán a reforzar la colaboración entre los diversos participantes creando redes de colaboración. Hubo actos de grandes organizaciones ya establecidas, pero también pequeñas aportaciones de grupos emergentes que abrieron sus puertas  para mostrar su huerto o su lugar de reunión. Como las gotas del colibrí, cada gesto cuenta. Los grupos inscritos han recibido carteles y folletos divulgativos para atraer la atención de los pasantes y vecinos. El Colectivo anima a los interesados a crear nuevos núcleos y nuevos eventos dando pautas tales como tener las ideas claras, una meta real, una buena dinámica de grupo, comprometerse a trabajar, tomarse tiempo necesario y aprender a comunicar para darse a conocer.

En París hay numerosos talleres de reciclaje de juguetes, muebles, ropa, agricultura urbana, arte popular, etc. Reuniones y charlas permiten reflexionar sobre cuestiones sociales, la moneda local, el populismo, la seguridad tras los atentados o los derechos humanos cuestionados por la llegada de refugiados. En la plaza de la République el „24S“ toma tintes más reivindicativos creando una asamblea local para suscitar sueños e iniciativas. Otro objetivo del Colectivo es conseguir que más comunidades firmen el pacto nacional para apoyar la dinámica local de transición, facilitando el dialogo entre ciudadanos y políticos.

Por citar un ejemplo local, en  Antony „Les Amis de la Terre“ propusieron que en el comedor escolar se ofrezca un plato vegetariano para aprender a elegir desde pequeños según sus convicciones y evitar que se sazone el menú infantil con polémicas y políticas. Además, explicaron las ventajas saludables y medioambientales del consumo de verduras y frutas bio de temporada, en un país en el que es difícil encontrar hasta una ensalada sin carne.

La agenda sigue ofreciendo actos a diario. La transición es algo cotidiano para miles de ciudadanos que están ya modelando un mundo más humano.

Más info: www.transitioncitoyenne.org

A qué esperamos? 3.800.000 personas sin vivienda digna en Francia

„On Attend Quoi? A qué esperamos? para hacer del alojamiento una prioridad„ es el lema de la campaña lanzada por la fundación Abbe Pierre y que presenta la exposición fotográfica „ Retratos de la Francia mal alojada“, realizada por Sebastien Godefroy. Son veinte personas que ha encontrado en su viaje en bicicleta por todo el país durante el mes de julio. Del 12 de septiembre al 9 de octubre se asoman al ayuntamiento de París recordándonos que cada vez son más los afectados y que el alojamiento es un derecho constitucional.

En la región parisina explotan los precios. Los pueblos periféricos van perdiendo su manera de vida y arquitectura típica convirtiéndose en barrios monótonos. Una familia francesa se gasta un 25% de sus ingresos en vivienda y otro 25% en alimentación. Hoy tener un empleo ya no es garantía de poder costearse un alquiler, la cuarta parte de las personas sin techo trabaja en algo, pero sin domicilio ni dirección no hay ayudas sociales.

El acceso a un alojamiento es un proceso largo para estudiantes, jóvenes independientes, familias monoparentales, enfermos, personas en reinserción, víctimas de catástrofes naturales, gente con pocos recursos. Si añadimos discapacidades, es casi imposible. Recurrir a la solidaridad de la familia es un imperativo.

Se considera que faltan 500.000 viviendas, mientras casi 3.000.000 están vacías. Hay 1.800.000 demandas para acceder a pisos sociales. Muchos escapan a las estadísticas malviviendo en chozas por el campo, en caravanas, acampando en los bosques de la ciudad o bajo los puentes. Estos últimos son tantos que durante la inundación del Sena en primavera se les prepararon albergues. Más los refugiados huidos de violencia y pobreza.

Las cifras aumentan. Unos 19.000 personas viven en barrios de chabolas, de los cuales un tercio en París. Abbe Pierre en su campaña „ 25 años de chabolismo“, junto a otras 15 asociaciones, interpela a los poderes públicos a seguir utilizando el término barrio de chabolas en lugar de „campamento ilícito“. Reconocer su existencia, integrarles y no perder dinero en costes de expulsión será más provechoso que sólo cambiar el nombre.

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Otra solución que cuesta cara al Estado y que no satisface a nadie ni sustituye a un hogar, es la de alojar familias en una habitación de hotel, a menudo en malas condiciones de seguridad, sin poder cocinar ni lavar. Deben renovar el contrato semanalmente y mudarse donde hay vacantes, lo que perjudica la escolarización.

En zonas rurales en las que disminuye la población y las infraestructuras, muchas casas envejecen y pierden valor por la falta de interés en este patrimonio. Agricultores y pequeños empresarios empobrecidos, ancianos aislados no pueden sufragar gastos para modernizarlas, aunque sean propietarios.

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Las asociaciones y ONGs colaboran con los afectados preparándoles los complicados trámites requeridos para poder optar a las viviendas sociales, facilitándoles el acceso temporal a un alojamiento, a una dirección y a un buzón, concediendo microcréditos para renovar, colaborando con los gremios locales para facilitar los trabajos, etc. Proponen soluciones para edificar más y mejor en equilibrio con el entorno, ganar puestos de trabajo calificados por todo el territorio, renovar patrimonio, crear nuevas maneras de hábitat compartidas, en cooperativas, simplificar el sistema de ayudas, mejorar la financiación autoabastecerse con energías renovables. Piden políticas a largo plazo para evitar la exclusión social y ganar en calidad de vida y salud. A qué se espera?

La movilidad eléctrica es ecológica?

He de decir que me llevaron a ver desde la valla la carrera de Formula Eléctrica, que se celebró alrededor de Los Inválidos en París. Una nueva generación de pilotos, algunos con apellidos famosos en este deporte, conducen una nueva generación de coches. El tiempo se mantiene seco y la temperatura fresca conviene, según me explican, para que las baterías no se calienten demasiado. Durante la carrera deben cambiar de coche, ya que la carga no da para recorrer las 45 vueltas del circuito de 1,97 kilómetros, alcanzando los 200 km/h. Según los organizadores, al no emitir gases ni ruidos, los bebés siguen dormidos, este tipo de carreras se puede realizar en el centro de las ciudades. Parece que sirven de laboratorio para experimentar avances técnicos para los coches del futuro. Así, los bólidos que ganan hoy Las 24 horas de Le Mans aprovechan la técnica híbrida ultra-sofisticada que les permite recuperar energía en el frenado que potencia la aceleración a la salida de cada curva.

Un tren híbrido en China, patinetes, monopatines, motos, el tráfico se diversifica. La bicicleta „e“ se presenta como un modo de locomoción accesible a todas las edades y terrenos, además algunas ciudades incentivan su compra. En París, la flota de coches „ Autolib“ asciende a unos tres mil y se pueden alquilar tras abonarse al sistema. Al poder coger el vehículo en una de sus estaciones y aparcarlo en otra, se evita la polución provocada por la búsqueda de aparcamiento. Volvemos de pasar unos días en Turín, donde hay numerosos ejemplos de vehículos eléctricos e híbridos como autobuses urbanos, un mini-bus por la ruta turística, los coches de Correos pequeños y fáciles de aparcar. Además, como en numerosas ciudades, empresas de reparto de paquetes y de catering han optado por bicis de transporte y los agentes municipales pedalean por el casco antiguo.coche_electrico2

Pero, de dónde sale la electricidad y cómo llega a los usuarios? Cierto es que donde circulan no contaminan pero la producción de la electricidad puede ser más o menos contaminante en función de la energía primaria utilizada. En Francia un 80% es de origen nuclear. Lo ideal sería recargar las baterías con energías renovables de proximidad o de propia cosecha, por ejemplo de excedente de los edificios autosuficientes, en cuyos proyectos se puede incluir el consumo de vehículos. Un amigo me cuenta que en sus estudios de ingeniería en los años 80, ya trataban estos temas y que por aquel entonces parecía que todo iba a avanzar más deprisa.

La fabricación de baterías a escala industrial, la extracción de sus componentes y su reciclaje tienen un considerable impacto en la naturaleza. Quedan interrogantes como el mejorar la red de recarga o de intercambio. Una opción es el leasing de las baterías lo que permite al usuario disponer de la última tecnología y que el fabricante sea el que asume el riesgo técnico. Recuperar y producir electricidad al frenar, dotarles de placas solares, y de neumáticos más eficaces, circular por carreteras solares son avances que quizás llegarán.

La elección del coche menos contaminante no es fácil. Las listas que comparan datos de emisiones y de consumo según tipos de motores eléctricos, híbridos, híbridos enchufables, etc. son cada vez más complicadas y menos adaptadas a la realidad de un uso cotidiano. Esto puede provocar la perdida de confianza de los automovilistas en soluciones alternativas. Además, la media de polución de las gamas de coches mejoran con los modelos eléctricos. Según expertos hay una buena dosis de greenwashing en esta movilidad eléctrica porque el consumo de estos coches sigue siendo relativamente alto, sobre todo los de gran cilindrada y que nos pueden parecer ecológicos sin serlo del todo. Los Estados incentivan la compra de estos coches para proteger el medio ambiente, aunque los más críticos se plantean si no será una maniobra para aumentar la producción de automóviles en esta Europa en crisis, no dejarse escapar el mercado asiático y competir con el americano. A todo esto se añade el contexto geopolítico complicado de los países productores de petróleo y gas.

Aquí por el barrio estamos de obras para remodelar las aceras y prolongar el carril de bicicletas. Para hacer sitio acaban de talar unas 40 plataneras enormes a ambos lados de la carretera nacional que es a su vez, la calle principal con negocios y viviendas. Dicen que están en mal estado, causan alergias, son asimétricas, molestan. A cambio se plantarán unos 75 tilos y fresnos. La vida de estos vecinos verdes se acabó por ser incompatibles con la movilidad moderna. O con las normativas, o con el hecho de que no sabemos solucionar problemas de circulación y de urbanismo. Aunque ese es otro tema…

Rob Hopkins y La hora de la Transición

El tren de la transición procedente de GranBretaña hace escala en La REcyclerie, la antigua estación de Ornano en la Porte de Clignancourt al norte de París y convertida hoy en granja urbana-café-taller para ofrecernos una charla titulada “ La hora de la Transición“, organizada por UP-Café, movimiento social por el cambio.

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A bordo llega un pasajero de primera categoría Rob Hopkins, cargado de relatos de su viaje durante estos últimos años por rincones en crisis que vuelven a resurgir gracias a la colaboración ciudadana, al apoyo a la economía local, a la agricultura en común y al reconocimiento de los valores sociales. Trae en su equipaje numerosos ejemplos y en el bolsillo billetes de moneda local con la foto de David Bowie. Empieza por lo buena que sabe la cerveza local, por si hay sed en el camino.

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Nos cuenta cómo un pueblo disminuyó el tráfico por iniciativa propia de sus habitantes, sin esperar medidas del ayuntamiento y como los cajones para plantar verduras sirven de punto de encuentro entre los vecinos en una calle de Bruselas, donde antes nadie se paraba a charlar por ser un punto de prostitución. Cerca de Pasadena en California se reparan aparatos por técnicos voluntarios de la NASA ,!gratis! o casi, a cambio hay que sentarse y contar una historia. También habla de España, de Zarzalejos y del grato recuerdo de su visita al Mercado de la Esperanza en Santander, lleno de productos locales.

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Rob Hopkins participa en la película “Demain“ (Mañana) de la popular actriz francesa y directora Mélanie Laurent y Cyril Dion, cofundador junto a Pierre Rahbi de Colibris, en la que cuentan experiencias de pioneros en agricultura, energía, economía, democracia, educación, con el fin de aportar salidas al mundo de mañana. “Demain” consiguió el premio César 2015 como mejor documental y se ha ganado la simpatía de los 800.000 espectadores que han pasado este invierno a verla. Sigue en cartelera.

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La REcyclerie comenzó a calentar motores en 2014 girando sus actividades en torno a las “3 erres“: reducir, reciclar y reutilizar, y apoyando a numerosos proyectos solidarios y culturales. Alberga además a la asociación encargada de la animación y a la empresa gerente del restaurante. Con motivo de la Eurocopa y bajo el lema “La Europa de los posibles, aportando soluciones“ este año dedican cada mes actividades a un país de Europa. Este mes en el panel de llegadas Gran Bretaña, España en junio y Francia en julio.

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Acuerdo en la COP21…compromiso para todos

Finalizó en París La Conferencia  de las Partes número 21. Las delegaciones llegaron a un acuerdo que se hizo esperar, dejando entre ver la complejidad de los temas jurídicos, financieros, sociales e incluso lingüísticos que supone una negociación a nivel mundial. Dicho acuerdo es recibido en un clima de escepticismo, por no exigir más de los países desarrollados y de esperanza, porque aún se demostró que la humanidad es capaz de dialogar y de buscar en la naturaleza su mejor aliada.

Ahora es el turno de actuar para curar la maltrecha salud del planeta. La responsabilidad política está en manos del gobierno de cada país, mientras que la responsabilidad social recae sobre todos los ciudadanos, exigiendo el cumplimiento del mismo y colaborando día a día.

La próxima cita COP22 tendrá lugar en noviembre 2016 en Marrakech.

Por Sonia Garcia.

La COP21 se prolonga

Las delegaciones continúan las negociaciones un día más para lograr el esperado acuerdo en torno a 1,5 o 2 grados. Los pequeños estados isla consideran que será insuficiente. La financiación es el caballo de batalla.

Ya cerraron sus puertas las ferias paralelas a la COP21 donde las empresas presentan sus novedades, sus proyectos y cómo se van adaptando a las normas impuestas por el mercado. Se entregaron premios, se establecieron contactos, mientras todos coinciden en la necesidad de conseguir una etiqueta para demostrar que se comprometen con la defensa del medio ambiente. Por su parte, pequeñas empresas tuvieron la oportunidad de presentarse junto a las más grandes y hacer gala de su capacidad de innovación y de adaptación para sacar adelante sus productos.

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Durante esta COP21 se ha buscado involucrar a la sociedad civil de manera participativa a través de numerosas conferencias, plataformas, exposiciones, actividades escolares, manifestaciones artísticas, etc para explicar que es necesario la colaboración de todos. Las organizaciones han sido portavoz de las preocupaciones y críticas de los ciudadanos.

El maratón  de negociaciones continúa hasta mañana, pero la meta aún está lejos.

Errata: Comenté que en La Galería no se reciclaba, pero en el gran recinto de Le Bourget hay una planta de tratamiento de desechos de una empresa francesa en la que todo se separa por lectura láser para ser tratado posteriormente.

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Salgamos del clima de pobreza

…dice el lema de una gran ONG con la esperanza de avanzar todos, incluidos los más desfavorecidos, hacia una sociedad más justa y sana. Un texto de 42 páginas de presentó ayer por la tarde tras días de negociaciones. Parece que se va llegado a ciertos acuerdos,  pero varios puntos siguen aún abiertos. Las críticas no se hacen esperar.

„Los encuentros sociales de París Climat 2015“  tuvieron lugar  ayer en el Grand Palais con la participación de empresarios, ministras, médico, y representantes de asociaciones solidarias. Se habló del impacto del clima y de la transición energética.

IMG_2106Ambos afectan a nuestra vida cotidiana a nivel de salud, vivienda y empleo. Estos tres componentes están entrelazados y es fundamental mejorarlos para luchar contra la pobreza. Los más desfavorecidos se pueden sentir doblemente excluidos al pensar que todo “eso del medio ambiente no va con ellos“, por tener problemas más urgentes. Cuatro millones de hogares en Francia sufren de precariedad energética y por malas instalaciones corren peligro de incendio o de fugas de agua. No sólo en los barrios marginales de las ciudades, también en los pueblos. Las paredes mal aisladas y húmedas son un campo de cultivo para hongos, la calefacción ineficaz no llega a secarlas y por los marcos de las ventanas se cuela más humedad. Esto repercute en la calidad del aire interior, si añadimos emisiones de muebles y textiles de materiales sintéticos, más productos de limpieza agresivos, el ambiente en los hogares modestos se va enrareciendo por ignorancia o porque cada uno compra lo que puede. Las energías renovables tendrán que aportar energía más atractiva, más barata, ya lo es porque  se ahorran los costes adicionales provocados por la contaminación.IMG_2097

Si se va a renovar vivienda y edificios públicos, a aumentar y mejorar el transporte ,a ofrecer nuevos puestos de trabajo, si habrá otras maneras de ahorro o inversión, una medicina más preventiva, una alimentación más sana, agua potable más limpia, etc, no se les puede dejar fuera del nuevo sistema.

Respecto a la salud, la polución elevada sobre todo en zonas con mucho tráfico o próximas a zonas industriales, la concentración de polen, la polinización cada vez más larga, son algunas causas de que en los últimos 20 años se hayan triplicado el número de alérgicos. Estamos ya expuestos a otras enfermedades y a olas de calor o frío. El reto sería reducir la contaminación y ganar en salud, sin olvidarnos de la calidad del aire interior y tener aparatos e instalaciones más eficaces al alcance de todos. La alimentación es otra caballo de batalla, dede su contenido, la producción y su distribución.Y una pena cuando la comida va directamente a la basura.

IMG_0900Se necesitan un sistema de enseñanza que acompañe y forme a trabajadores calificados con ilusión por el futuro. Habrá nuevos puestos de trabajo en sectores se servicios. Así, el reciclaje de materiales y objetos en talleres artesanos van ganando importancia. Cooperativas, sistemas de financiación con participación privada de ciudadanos, ayudas más descentralizadas  adaptadas a cada caso particular, dar la palabra a los más desfavorecidos. Dejar el carbón y el petróleo no va a costarnos empleos, aseguraban los expertos.

Los invitados esperan respuestas de las administraciones, más modelos de financiación, por ejemplo invertir en renovar vivienda repercute directamente en las familias. También esperan más participación ciudadana que aporte soluciones y para ello aprender a ser consumidores responsables, mejor informados, más exigentes, más positivos.

Un clima más comunicativo, transparente, sano para salir de la pobreza.

Personas que transmiten optimismo


IMG_2078Vamos avanzando la semana en la Galería de la COP21.

Hoy se han celebrado varias conferencias con gente optimista convencidos de que estamos a tiempo de salvarnos a nosotros y al planeta. Es una oportunidad para desarrollar y aprovechar de manera más eficaz nuevas tecnologías asequibles y limpias. Representantes de empresas de energía solar de Francia y  de Estados Unidos creen en que merece la pena el seguir trabajando a pesar de las dificultades financieras y administrativas. Creen en la posibilidad de descentralizar la energía para particulares., para ello, cuentan con un gran potencial de saber hacer, de tecnología, de personal calificado, de idealismo.

„Cambio de clima: la estrategia china, una nueva vía a seguir por el mundo?“

Es la pregunta a la mesa redonda moderada por Laurence Brahm, asesor del gobierno chino para el cambio de energía, que con gran entusiasmo, habla de renovar la sociedad a través de la educación. Sólo protestar no vale porque nadie escucha. Hay que entrar en política y cambiar valores dando pasos cotidianos.

Da la palabra a Jill Stein, candidata a la Presidencia de Estados Unidos del partido American Green. Hace gran hincapié en la salud ya que es médico. Tener una sociedad sana, bien alimentada que vive en un entorno más sano es clave para el bienestar y se  ahorra dinero que el Estado puede invertir de otra manera. Si a esto se le une, ahorro en gasto de armamento, en particular nuclear, habrá más fondos para transportes públicos, agricultura más sana, educación, mejores viviendas, etc. La ecología tiene prioridad en su campaña. Añade que el planeta está en manos de muy pocos, nos invita a participar como ciudadanos para trabajar todos juntos.

Sun Zehn participa como negociador en la COP21 para China, el gran país que se esfuerza por cambiar a renovables e invierte en tecnología por todo el mundo.

La pregunta no se hace esperar: Habrá acuerdo? Sí, contesta tímidamente, cree que sí, esperan buen resultado, aunque el 1,5 le parece difícil y la solución está después en manos de cada país.

Desde Tasmania viene Christine Milne, senadora y embajadora de Global Green opina que tenemos la oportunidad de cambiar el sistema financiero, de facilitar el acceso de la tecnología buscando calidad de  vida con un proyecto ecológico a largo plazo.

IMG_2066Volviendo al enunciado todos coinciden en el gran esfuerzo de desarrollo logrado pero no hay una respuesta clara. Milne a China le aconseja el no cometer los mismos fallos que el mundo occidental, mantener limpios el aire, el agua, el suelo. Sin nuclear, sin violencia y respetando los derechos humanos.

Céline Cousteau heredó de su abuelo, el celebre científico, la pasón por el mar. Defiende que los derechos del mar no están reñidos con los de los hombres, a cambiar sistemas establecidos, ya que el ser humano no cambia. Una manera de conectar con la naturaleza inmensa es a través de la experiencia de sentirse pequeña frente a ella. Acompaña su intervención proyecciones de sus películas.

 La representación de indios de Estados Unidos nos hablan de las dificultades de vivir en sus reservas, del reto que supone el combinar tradiciones ancestrales con modernidad, de  la contaminación que no aceptan. Debemos  seguir optimistas porque el mundo aun está vivo, a sentir la vida de la Tierra y de todos sus elementos, a establecer una relación con ellos. El agua no está solo en el paisaje, si no que además corre por nuestras venas. Nosotros somos parte de la naturaleza. Podemos trabajar juntos sin dominar al otro.

Nos piden transmitir este mensaje de esperanza a nuestra comunidad y para mi es un honor el hacerlo a través de estas líneas. Que corra la voz…