Jornadas de Tapial de Yeso en Calamocha

Aquí unas fotos de ayer. Un lujo participar en las jornadas. Por la mañana estuvimos trabajando construyendo tres tapiales de yeso con dos moldes diferentes, uno moderno hecho según el diseño de Fermín Font y otro tradicional que trajo el maestro Pepe desde Burbáguena. Mezclamos la tierra con el yeso en húmedo para el grueso del tapial y yeso con agua sin más para hacer refuerzos (medias-lunas). Después de comer accedimos al Museo del Jamón, donde escuchamos varias charlas técnicas sobre el tema. Mucho nivel y muy buen ambiente.

 

Antes que los ODS no den ni para la foto

Uno de los riesgos que estamos a punto de traspasar en el plano internacional es que la Agenda 2030, impulsada por la ONU en el año 2015, aprobada por los 193 estados que la conforman y concretada a través de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), no dé ni para la foto. A pesar del ruido con el que fueron lanzados y del más que interesante proceso de elaboración participada a lo largo de varios años, lo cierto es que antes de que vayan a cumplir su tercer aniversario han quedado abocados a la irrelevancia.

Lo que estaba llamado a ser un cambio de paradigma mundial y una mejora con respecto a los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) no pasa de ser un apartado de los programas de cooperación al desarrollo en la agenda de los gobiernos (en el mejor de los casos). No se contempla como una guía general prioritaria a todas las políticas, internas y externas, de un Estado sino como un apéndice a los programas de desarrollo internacional ya en marcha. Mientras, el tiempo pasa y no sólo se acerca la fecha de cumplimento de la Agenda (el mentado 2030) sino que para algunos de los objetivos, en especial los relacionados con el cambio climático, dejar algo para mañana puede significar dejarlo para cuando ya sea demasiado tarde.

El encuentro que se celebró el pasado 9 de abril en el Congreso de los Diputados abundaba de algún modo en esta realidad. A pesar de la Proposición No de Ley aprobada (PNL) el pasado diciembre por todos los grupos de la Cámara y del Grupo de Alto Nivel creado por el Gobierno para la creación de indicadores y prioridades para España, sigue sin destinarse un presupuesto digno de tan relevante agenda y sigue sin abordarse la imprescindible perspectiva de la coherencia de políticas para el desarrollo (que las políticas públicas de distintas áreas no sean incompatibles entre sí ni con los objetivos de desarrollo, ni más ni menos).

Ante este panorama, urge que la ciudadanía consciente se empodere y asuma todo lo que pueda llevar a cabo de esta agenda mientras no deja de exigir a sus gobiernos el cumplimiento de aquello que firmaron el 27 de septiembre de 2015. No son pocas las tareas marcadas desde los 17 ODS que desde la ciudadanía, organizada o sin organizar, y desde las empresas, tradicionales o de la economía social y solidaria, pueden comenzar a ejecutarse. Este ejercicio, además, servirá a los Gobiernos incumplidores como el espejo en el que mirar su inactividad ante un cambio de modelo acuciante frente a los retos que nos plantea nuestro planeta finito.

Algo importante para dar este paso es procurar entender la agenda como un todo interrelacionado, no como 17 puntos independientes entre sí. Precisamente uno de los avances más interesantes de los ODS con respecto a los ODM es esta interdependencia de objetivos que hace que trabajarlos como si fueran compartimentos estancos no tenga demasiado sentido. Por eso no se trata tanto de elegir el objetivo que más se acerque a nuestros intereses o a los de nuestra organización como de ver cómo transversalizamos los 17 puntos en la cultura de nuestro colectivo.

Por concretarlo en un ejemplo, en la empresa de no lucro ecooo podría pensarse que, al dedicarnos a la promoción y el desarrollo de un nuevo modelo energético, nuestro objetivo de desarrollo sostenible sería el número 7 -ese que se refiere a “garantizar el acceso a una energía asequible, segura, sostenible y moderna para todas y todos”– y que con esto ya habríamos cumplido con nuestra parte de la Agenda 2030. Pero lo cierto es que se puede -y se debe- ir más allá.

Así, el propio modelo de empresa de ecooo, inserto dentro de la economía social y solidaria, respondería al objetivo número 8 (“promover el crecimiento económico sostenido, inclusivo y sostenible, el empleo pleno y productivo y el trabajo decente para todas y todos”) y, con una plantilla formada mayoritariamente con mujeres con reparto de los puestos de responsabilidad, también al número 5 (“lograr la igualdad entre los géneros y empoderar a todas las mujeres y las niñas”). Nuestra sede de Lavapiés, con una arquitectura bioclimática así como un sostén energético proveniente de fuentes renovables, estaría dando respuesta al mismo tiempo al objetivo número 9, referido a la innovación en infraestructuras e industria.

Atendiendo a la razón de ser de la empresa, aparte del ya citado objetivo número 7 y al también evidente número 13 (“adoptar medidas urgentes para combatir el cambio climático y sus efectos”), se estaría incidiendo de manera clara en el número 3 (“garantizar una vida sana y promover el bienestar para todas y todos en todas las edades”), el cual hace mención específica en sus metas a los problemas de salud derivados de la contaminación ambiental.

Algunos proyectos concretos desarrollados por ecooo se enmarcan de manera coherente con las problemáticas formuladas en los otros objetivos. De este modo, un proyecto como Enciende Refugio, el cual pretende atender desde el fomento de las energías renovables a las causas que generan los millones de desplazamientos forzosos en todo el mundo debido a nuestro modelo energético extractivista, poco democrático y contaminante, aportaría soluciones a la cuestiones planteadas en los objetivos 2 (“poner fin al hambre, lograr la seguridad alimentaria y la mejora de la nutrición y promover la agricultura sostenible”), 6 (“garantizar la disponibilidad de agua y su gestión sostenible y el saneamiento para todas y todos”), 15 (“gestionar sosteniblemente los bosques, luchar contra la desertificación, detener e invertir la degradación de las tierras y detener la pérdida de biodiversidad”) y 16 (“promover sociedades justas, pacíficas e inclusivas”).

Otro proyecto concreto de ecooo, Orgullo Solar, enfocado en el apoyo al colectivo LGTBi+, daría respuesta al objetivo número 10 (“reducir la desigualdad en y entre los países”) y nuestro proyecto de desarrollo de la eficiencia energética desde el municipalismo, el conocido como ecooolocal, daría respuesta al número 11 (“lograr que las ciudades y los asentamientos humanos sean inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles”). La pata del ecooolocal que se desarrolla en los colegios, el proyecto 50/50, respondería también a alguna de las metas del objetivo número 4 (“garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad y promover oportunidades de aprendizaje durante toda la vida para todas y todos”).

Por último, la Oleada Solar, la gran apuesta de ecooo del pasado año 2017 por el autoconsumo fotovoltaico y que actualmente está cumpliendo su segunda edición, afrontaría de manera clara los retos planteados en el objetivo número 12 (“garantizar modalidades de consumo y producción sostenibles”).

Todo esto no es más que un ejemplo claro de cómo desde nuestro día a día podemos tomar las riendas de esta agenda tan mejorable como imprescindible para asegurar el futuro del planeta y la justicia social en el mismo. No deberíamos conformarnos, por tanto, con propuestas de mínimos que algunas veces sólo sirven para que grandes multinacionales laven parte de su imagen a costa de los ODS.

Es tiempo del protagonismo ciudadano frente a la inacción de los gobiernos de cara a los grandes retos que el planeta nos está lanzando para hoy mismo. Es tiempo de responder y de hacerlo con convicción y coherencia. Quizá sea la hora de ir encarando los Objetivos de Desarrollo Sostenible como si fueran los Objetivos de la Ciudadanía Empoderada. No sea más que porque, de aquí a que pasen un par de años más, puede que ya no den ni para la foto.

Miguel Ángel Vázquez
(Departamento de comunicación de ecooo)

Un libro “mono” sobre interiorismo en casas pequeñas.

No he sacado ni una sola idea buena de este libro. Las casas que aparecen no me gustan y, desde luego, no son pequeñas. Aún con eso, visto que este invierno de mierda no se va y no podemos hacer ni huerto ni nada, pasar una tarde mirando el libro éste no es el peor de los planes.

https://www.dropbox.com/s/oxxi0tl0ox43odn/Practical%20Ideas%20for%20Smal%20Spaces.pdf?dl=0

Qudad

Estás harto de que todos tus amigos hablen de tadelakt delante de tí y te vacilen? No se te ocurre algo ingenioso que decirle a la chica de los rizos? Apúntate al “Qudad”. Es una técnica ancestral de revoco de cal que se trabaja en Yemen. Tarda más de un año en curar, es difícil de aplicar y estuvo a punto de desaparecer. Aquí el link al documental que aportará alegría y jolgorio a tu vida social.

https://vimeo.com/51120520