Exito de la 1ª Muestra de la Casa Ecológica

Desde el Mar de Energía, en colaboración con EcoHabitar, y del 6 al 8 de junio se celebró la 1º Muestra de Casa Ecológica en la Central de Diseño (di_mad-Matadero Madrid) con un éxito de asistencia y repercusión en los medios de comunicación, así como una gran satisfacción de las entidades participantes gracias a que los objetivos del evento se cumplieron ampliamente.

Se estimaron más de 4500 visitantes que pudieron conocer de primera mano las propuesta de la bioconstrucción y la bioarquitectura con respecto a sistemas constructivos (paja, tierra cruda, madera…), diferentes materiales (aislamientos, cerramientos y pavimentos), tratamientos de superficies (pinturas y revocos), iluminación, descanso y mobiliario, salud geoambiental, gestión de recursos (agua, aire…), propuestas de interiorismo, etc.

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Esta Muestra ha nacido como punto de referencia para llevar soluciones realistas a la ciudadanía sobre las alternativas viables, para mejorar la eficiencia y salud en nuestras viviendas y lugares de trabajo.

La Muestra ha sido diseñada  para que familias, comunidades, administradores de fincas y profesionales del sector pudiesen conocer todo lo necesario para iniciar la reforma y rehabilitación de su vivienda con criterios ecosociales.

Las entidades expositoras (más de 35) han podido dar asesoramiento y presupuestos adaptados a las necesidades de las personas asistentes.

Talleres

Más de 30  talleres y las tertulias, así como el resto de actividades  divulgativas, en las que han intervenido personas expertas y profesionales, que han ayudado a enfocar la importancia de cuidar el hogar.

El reto hoy es ser eficientes, ahorrar energía, incluso producirla; ser responsables respetando el planeta utilizando materiales inocuos, con ética social, y profesionales, fabricantes y empresas comprometidas con el bien común.

1ª Muestra de la Casa Ecológica: un encuentro con la bioconstrucción

Ha sido un evento solidario y colaborativo para todos los agentes, que ha demostrado que la economía social y solidaria es posible y una arquitectura responsable son reales.

 

Biosensibilidad ambiental

Biosensibilidad ambiental. Más que nunca las jóvenes generaciones son conscientes de su sensibilidad  por el medio ambiente y de su responsabilidad en la contaminación creciente.

Por fin, después de años de indiferencia, la protección de lo “vivo” se convierte en tema candente para  los medios. Es necesario un esfuerzo colectivo para que cada uno de nosotros pueda, según sus posiblidades y capacidades, modificar su visión del mundo y su comportamiento para lograr un planeta menos contaminado y desarrollar una voluntad de reparación y de reestructuración.

No nos equivoquemos, esto necesitará un trabajo plurigeneracional. Ahora es el momento de hacer algo para que nuestros descendientes puedan continuar, a su vez, este trabajo ecobiológico y así limitar los daños para los siglos venideros.

La ecobiología es, ante todo, un estado de espíritu vinculado al respeto del medio ambiente y a la sensibilidad que nos anima por intermedio de la observación de lo Vivo.

La geobiología es una disciplina cuyo  destino es poner en práctica lo que acabamos de expresar. En el diccionario Tesoro de la lengua francesa, publicado por el Centro de Investigation científica en 1981, se da la definición siguiente: “Geobiología: ciencia que estudia las relaciones de la evolución cósmica y geológica del planeta con las condiciones de origen, de composición físico química y la evolución de la materia viva y de los organismos que constituye”.

Como podemos darnos cuenta, el campo de investigación es muy extenso y suelo decir que la geobiología es un aglomerante de las disciplinas que estudian lo Vivo.

Personalmente he desarrollado, desde los años 80, un concepto que permite hacer una evaluación de las relaciones que existen entre la Tierra y la Biosfera. He elegido el término biosfera porque es el más adecuado a nivel dimensional, del Hombre.

Según J.B. Lamark, creador del término Biosfera, luego Suess (1875) y a su continuación Verdnasky (1929), la biosfera indica las regiones del planeta, constituidas por el conjunto de los ecosistemas, o sea el conjunto de los seres vivos, vegetales ,animales y microorganismos, así como los elementos del medio en el cual se efectúan los intercambios de energías y de materia, que permiten y caracterizan su funcionamiento.

Esta constatación toma en cuenta los intercambios de los seres vivos con los componentes fisicoquímicos del medio ambiente.

La biosfera representa una masa ínfima a escala del Planeta Tierra, ya que es en promedio trescientas veces mas pequeña que la de la atmósfera. Pero esta interfase, por su composición y su actividad fisicoquímica, tiene una característica única: la de dar la Vida, la posibilidad de desarrollarse permanentemente. Es en una fina capa del espacio terrestre en que vive el Hombre, totalmente sumergido en los intercambios que se desarrollan entre la Tierra y el sistema solar, en el cual el Sol desempeña un papel considerable de genitor biótico. (generador de vida)

Pero la biosfera es en realidad un subconjunto de un sistema global que se llama la ecosfera.

La rotación de la tierra

La tierra posee en relación con el Sol, que le suministra sus radiaciones, fuente de toda la vida, una dinámica generada por su sistema de rotación, que a su vez determina en su superficie una heterogeneidad, a la vez espacial y temporal, que interviene plenamente en los factores del ambiente.

El ritmo cotidiano de los días y noches está vinculado a la rotación de la Tierra alrededor del eje de sus polos. Las variaciones estacionales dependen del ángulo (inclinación) resultante entre este eje y el plano determinado por su rotación alrededor del Sol (eclíptico).

Los parámetros vinculados a la vibración mecánica del globo terrestre durante su rotación (fuerzas de Coriolis) intervienen bastante sobre las masas de agua y de aire y crean desviaciones de movimientos, hacia la derecha en el hemisferio norte y hacia la izquierda en el hemisferio sur. Recordemos que la fuerza de Coriolis es nula a nivel del ecuador  y aumenta con relación a la latitud para volverse máxima en los polos.

A todo este séquito de situaciones variables en el tiempo y sobre el conjunto del planeta, se adjuntan las variaciones de las posiciones de las salidas y puestas del Sol, así como las alturas solares y las inclinaciones de los rayos del Sol que varían en relación con la latitud.

Las radiaciones solares recibidas por la Tierra son modificadas  permanentemente por estas variaciones y diferencias, cuyas interacciones actúan sobre las lluvias, los vientos, la humedad del aire, la temperatura, los intercambios eléctricos naturales etc, lo que significa que existen, en las distintas regiones del globo, climas variopintos dominados por las fluctuaciones de los promedios estacionales  y totalmente relacionados a los principales factores del entorno, tal como la situación geográfica, la estructura geológica y las características geofísicas.

Los parámetros de análisis son muy numerosos, la tecnología actual es capaz de determinar y cuantificar muchos de ellos. Todos estos aparatos demandan una verdadera competencia, una formación técnica específica y, sobre todo, son carísimos. Son materiales concebidos para especialistas e investigadores.

En lo que atañe a lo nuestro, nos importa ser capaces de apreciar la relación Tierra/Bioesfera y poder evaluarla, ya que esta evaluación nos informa sobre el valor biótico del lugar en el que estamos.

El valor biótico indica la capacidad de desarrollo de la Vida en un lugar dado.

Para obtener estas indicaciones recurrimos al método “Biosensible”.

Desde el comienzo de la humanidad, el ser humano ha  intentado, con más o menos éxito, desarrollar su propia sensibilidad y su percepción vinculada al ambiente en el que vive y hemos convenido llamar  a este estado “Biosensibilidad”.

Biosensibilidad

La “Biosensibilidad” es un término creado por Raymond Montercy y Valerie Cusset en 1992, y significa: “cualidad natural, común a todo ser vivo, que le da la capacidad de percibir de forma sensible las interrelaciones sutiles con su entorno inmediato, por medio de su comportamiento psicosensorial”.

Para desarrollar esta capacidad psicosensorial, simplemente hay que entrenarse. Desde su nacimiento, algunos individuos son dotados de esta posibilidad, los otros podrán adquirirla por la práctica de la detección biosensible.

Existen muchos instrumentos de ayuda en este campo, pero nosotros preferimos trabajar con los sistemas de antenas tipo “rod-masters” o con la antena de “Lecher”.

Recordemos que el aparato racional permite obtener una medida, lo mas exacta posible, en relación con los datos de la física racional y de un protocolo muy preciso. Sin embargo, el resultado depende del operador y de su competencia.

El aparato biosensible permite obtener una horquilla de evaluación de un fenómeno y situarlo. En ningún caso es una medida “estricto sensu”, es una constatación con una tolerancia que depende de la capacidad del operador, de la gestión de su sensibilidad en el momento en que efectúa la operación y de un protocolo elegido que permitirá establecer analógicamente una escala de medida relativa.

En realidad, el método biosensible debería ser utilizado sólo cuando el aparato racional no puede intervenir.

Ejemplo: es aberrante evaluar el valor de una toma de tierra con las antenas (rod-masters) mientras existen medidores específicos y asequibles adaptados a este tipo de medición. Esto es aún más patente cuando sabemos que detectar con el método biosensible en una zona afectada por un campo eléctrico, nos lleva indefectiblemente a errores de apreciación, ya que el campo eléctrico modifica en un primer tiempo las características biofísicas del operador y en consecuencia su comportamiento psicosensorial.

Lo hemos mencionado anteriormente, el ser humano se sitúa de forma particular en el contexto Tierra/Biosfera. Nuestros pies están en contacto con la Tierra, según donde nos encontremos los intercambios son diferentes, por la geología local y también por la interacción de fuentes eléctricas tecnológicas, campos eletromagnéticos, antenas, etc…

Todos estos criterios hacen que variemos permanentemente en nuestra receptividad en relación con el entorno inmediato, y esto la mayoría de las veces sin que nos demos cuenta.

Los procedimientos y los aparatos de detección, nos permiten tomar conciencia de estados particulares del medio ambiente.

Principio y metodología de la biosensibilidad aplicada a la detección 

Nuestros trabajos de aplicación a la detección se efectúan con las antenas sensibles llamadas “Rod-Masters”, hemos elegido esta tecnología porque el aprendizaje es rápido, muy sensible y muy rico en cuanto a las informaciones recogidas.

Es posible emplear el péndulo, pero hemos constatado a lo largo del tiempo una falta de fiabilidad.

Recordemos que la calidad y el valor de la señal detectada, dependen esencialmente de las características del operador en el momento de la detección y más aún, de la interpretación de las constataciones de la situación.

Para efectuar una medición correcta de los intercambios Tierra/Bioesfera, es aconsejable trabajar sobre todo por la mañana cuando sube el Sol, o sea 1 hora después de la salida del Sol hasta el mediodía solar.

La detección es más rápida, más franca y sobre todo menos agobiante, después del mediodía solar la detección es también menos sensible.

Este tipo de detección que llamamos “Ambiente” es la resultante de la relación existente entre la Tierra y la Biosfera.

Recibimos del cosmos una gran cantidad de emisiones diversas de partículas y frecuencias, que penetran en la atmósfera y algunas llegan hasta la tierra. Estos bombardeos de rayos cósmicos y otros, varían según las condiciones solares, pero globalmente permanecen constantes y se enfrentan a las características del suelo terrestre.

Los intercambios pueden variar muy rápidamente sobre distancias cortas, siendo condicionados por la geología local, la hidrología subterránea, las fallas del terreno, los vegetales, las construcciones según su implantación y orientación, las líneas eléctricas, los transformadores, las antenas de repetidores, etc…

1.-  Sobre más de un millar de mediciones, hemos notado que cuando el telurismo de un lugar, o su tecnología, son muy activos, esta situación tiende a frenar la actividad de los intercambios, y por consiguiente el valor de la relación Tierra/Biosfera.

Son lugares donde uno se siente pesado, lugares con dominante Tierra.

Muy a menudo esta sensación se sitúa a nivel de piernas o de plexo solar dependiendo de los individuos y pueden a veces ocasionar jaquecas (reacción hepática), estos comportamientos psico-fisiológicos pueden generar irritación, hasta agresividad, pesimismo, o estados depresivos según el terreno y el temperamento de los ocupantes del lugar.

Con las antenas en las manos, durante el desplazamiento de indagación, el movimiento se hace automáticamente hacia el interior, decimos que “cierran”, esto corresponde a un defecto o falta en cuanto a los intercambios (fig. 1) que se ven sometidos a una dinámica inestable.

2.-  Cuando el ambiente es correcto, o sea cuando la relación Tierra/Biosfera se encuentra en un estado de equilibrio dinámico, resulta un estado de armonía, esta condición favorece el desarrollo de lo “vivo”, estamos en presencia de un estado Biótico.

Se trata de lugares donde tenemos ganas de estar, de descansar, lugares de paz y serenidad.

En estas condiciones las antenas se posicionan en ligera apertura, ( 0* a 15*)  nos encontramos en presencia de un estado armónico (fig.2).

3.-  El tercer estado concierne el exceso, vinculado a las emisiones cósmicas. Esto se manifiesta por una debilidad de carácter variable de la actividad terrestre, en relación con las estructuras geológicas y las condiciones tecnológicas del medio ambiente.

Dicho de otra forma, las características locales de la tierra se oponen poco a las emisiones provenientes de la biosfera, en este caso constatamos un exceso (fig.3) .

La observación muestra que los ritmos de vida, en este caso, se encuentran más afectados a nivel de la psiquis que a nivel físico. Los individuos funcionan más en ciclotimia, o sea en inestabilidad, optimismo en exceso y pesimismo se siguen y crean un cierto malestar.

En este caso de detección, constatamos que las antenas se abren a veces hasta 180*, felizmente este caso es raro.

Raymond Montercy ha sido ingeniero electrotécnico en el CERN, en Suiza.

Las emisiones de gases de efecto invernadero aumentaron durante 2018 después de un descenso de tres años

Después de un sólido descenso en los últimos tres años, las emisiones de dióxido de carbono (CO2) en los Estados Unidos aumentaron en 2018. Según datos de la Administración de Información de Energía (EIA), la generación de energía, el consumo de gas natural y petróleo aumentaron  3,4 por ciento, marcando la segunda subida anual más grande desde 1996.

El único año en que las emisiones aumentaron a una tasa más significativa fue en 2010, cuando las emisiones aumentaron un 3,6 por ciento después de una gran recesión impulsada por la recesión del año anterior.

A pesar de que un número récord de centrales eléctricas a carbón cerraron el año pasado, el gas natural reemplazó a la mayoría de la generación perdida en lugar de renovables, y también alimentó la demanda de crecimiento de electricidad.

El resultado del uso de gas natural sobre las energías renovables significó un aumento del 1.9 por ciento en las emisiones del sector eléctrico. Sin embargo, la mayor fuente de emisiones por tercer año consecutivo fue el sector del transporte debido a la creciente demanda de diesel y combustible de avión que compensó una notable disminución en el consumo de gasolina.

La construcción y la industria siguen subiendo sus emisiones

Debido al clima frío inusual a principios de 2018, los sectores de la construcción e industriales también mostraron ganancias significativas de emisiones. Pero, también ha habido muy poco progreso en estos sectores cuando se trata de estrategias de descarbonización.

En los Estados Unidos, las emisiones de CO2 de los combustibles fósiles alcanzaron su punto máximo en 2007 con aproximadamente 6.000 millones de toneladas, pero gracias a la gran recesión y al cambio en la generación de energía de carbón a gas natural, eólico y solar, las emisiones cayeron un 12,1 por ciento (un promedio del 1,6 por ciento anual) entre 2007 y 2015.

Sin embargo, en los últimos años el ritmo de disminución de las emisiones se ha desacelerado. Por no mencionar, la falta de una política adecuada sobre el cambio climático dejará a los Estados Unidos en riesgo de poner fuera de alcance los objetivos de reducción del Acuerdo de París (un 26-28 por ciento de reducción por debajo de los niveles de 2005 para 2025).

El Cob elevado a estándares contemporáneos para construcción

En este artículo hablaremos de una nueva forma de trabajar con el Cob. Ya en un anterior post hablamos de un interesante ejemplo de construcción en cob (ver aquí).

La Unión Europea pretende reducir el uso de energía en un 20% para 2020. Uno de los mayores obstáculos para lograrlo es reducir la energía utilizada por la industria de la construcción, ya que ella consume, actualmente, el 40% de la energía generada.

Frente a este contexto, un equipo de investigadores ingleses y franceses han elevado el Cob -un material de construcción natural hecho de tierra, agua, material orgánico fibroso y, a veces, cal- a estándares contemporáneos. El Cob puede ser una opción ecológica para la construcción de hogares.

Una nueva versión del cob

El equipo, dirigido por Steve Goodhew de la Universidad de Plymouth, Inglaterra, ha creado una nueva versión del Cob. Se trata de un sistema constructivo que fue utilizado durante siglos en el suroeste de Inglaterra, Gales y el norte de Francia. La nueva versión tiene una mayor capacidad para atrapar el calor, lo que significa que cumple con los estándares térmicos actuales para la arquitectura. En un guiño a las raíces del material, lo han llamado CobBauge, una amalgama de sus nombres franceses e ingleses.
Según las investigaciones, las construcciones de Cob tendrían menos necesidad de calefacción. Para crear CobBauge, los investigadores unieron dos calidades de material: una versión densa para la pared exterior y una versión más liviana para aislamiento. ”Debido a que no necesita ser tratado térmicamente y está hecho de suelo tierra del sitio de la construcción, el Cob presenta una oportunidad para construir de manera más sostenible, con menos emisiones de carbono y desechos de construcción y con CobBauge, los usuarios tendrían menos necesidad de calefacción que en un edificio tradicional.” aseguró Steve Goodhew.

Un material para construir con altos estándares

La Unión Europea calcula que la mitad del consumo de energía en la región proviene de la calefacción y el enfriamiento de las casas, una cifra que se pretende reducir para cumplir sus objetivos climáticos. “Lo que estamos haciendo es tomar un material vernáculo robusto y actualizarlo”, agregó Steve Goodhew. “Si bien lo que hemos logrado es sin duda una interpretación moderna del Cob, esperamos que satisfaga tanto a los tradicionalistas como a aquellos que buscan un material de alta tecnología y eficiencia energética. Como resultado de esta investigación, podemos decir que no hay ninguna razón por la que no se pueda usar el Cob para construir casas modernas que cumplan con los últimos estándares”. El siguiente paso de The CobBauge project será la casa de pruebas con el material. El proyecto espera crear al menos dos modelos, uno a cada lado del Canal de la Mancha.
”Aquí estudiaremos edificios CobBauge reales, sujetos a condiciones ambientales reales durante un período prolongado para investigar el rendimiento térmico in situ, la humedad, las partículas, la presencia de compuestos orgánicos volátiles (VOC) y el uso de energía relacionado”, dijo el investigador Jim Carfrae, quien dio una conferencia en un edificio ambiental en la Universidad de Plymouth.

Porky Hefer el artista de los nidos

El diseñador sudafricano Porky Hefer, famoso por sus «nidos», ha diseñado un albergue ecológico, construido artesanalmente y autosuficiente. El retiro africano, ubicado en Namib Tsaris Conservancy, a 30 km de The Nes, es la primera casa de nueva construcción del diseñador y ha conseguido ganar el premio a la mejor casa Wallpaper * 2019. A 125 km de la ciudad más cercana, el albergue está casi escondido dentro del paisaje circundante. Los techos, hechos de cañas procedentes de las orillas del río Zambezi, en el norte de Namibia, proporcionan aislamiento natural al tiempo que crean una silueta apenas visible. Los ladrillos y el marco de acero fueron hechos a mano en el lugar.  Durante la ejecución del proyecto, Porky Hefer a utilizado las habilidades artesanos africanos. El la casa está repleta de muebles hechos a medida y elementos decorativos que reflejan el valor, tanto de los materiales locales, como de las técnicas locales. El diseño consta de tres habitaciones con baño y una sala de estar con un salón hundido con banquetas de cuero. Hefer se inspiró en los nidos en forma de laberinto hechos por las aves tejedoras locales.  Estos nidos pueden alojar a cientos de aves, que se reúnen en diferentes «habitaciones» dependiendo de las temperaturas. Las habitaciones exteriores se utilizan para la sombra diurna que ofrece espacios frescos y áreas interiores cálidas cuando las temperaturas nocturnas caen en picado. Hechos a mano con materiales ecológicos, los nidos de hefer se han convertido en una marca reconocible al instante asociada con el diseñador.

Tres libros para repensarse la cosa ésta de las redes sociales

Tres libros para repensarse la cosa ésta de las redes sociales

https://www.dropbox.com/s/2se3c4bpzy251i1/The%20End%20Of%20Absence-Reclaiming%20What%20Weve%20Lost%20In%20A%20World%20of%20Constant%20Connection%20-%20Michael%20Harris.epub?dl=0

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AlphaGo, documental sobre Inteligencia Artificial, el espíritu humano y un juego de mesa

Una película emocionante y fascinante sobre el torneo que jugaron Lee Sedol, maestro de Go (juego de mesa de 4000 años de antigüedad) y la computadora AlphaGo, de Google, en Marzo de 2016. Recuerdo seguir el torneo maravillado mientras revocaba las paredes de una casa de cob en Galicia. Ganó la máquina pero Lee Sedol deslumbró. El documental está en netflix y descargable en youtube y aplicaciones de móvil como appflix. Es una pasada. Os pongo el link a otra peli de juegos de mesa, en este caso el ajedrez. Es el filme que hizo Toby McGuire, el de Spiderman, sobre el torneo en Islandia entre Fischer y Spassky, gran gran peli.

https://mega.nz/#!JKpAXRLb!esHRP6Za4TeBvysdcsWrgWVZEmj9YGmElCu0Wsu4iNg

Reciclaje de biosólidos para hacer ladrillos sostenibles

¿Cómo puede reciclar las reservas mundiales de lodos de aguas residuales tratadas e impulsar la sostenibilidad en la industria de la construcción, todo al mismo tiempo? Convierte esos biosólidos en ladrillos sostenibles.

Los biosólidos son un subproducto del proceso de tratamiento de aguas residuales que se puede utilizar como fertilizante, en la rehabilitación de tierras o como material de construcción. Alrededor del 30 por ciento de los biosólidos del mundo se almacenan o envían a vertederos, usando tierras valiosas y potencialmente emitiendo gases de efecto invernadero, lo que crea un desafío ambiental.

Ahora, un equipo de la Universidad RMIT ha demostrado que los ladrillos de arcilla cocida que incorporan biosólidos podrían ser una solución sostenible para las industrias de tratamiento de aguas residuales y de fabricación de ladrillos. Publicado este mes en la revista  Buildings , la investigación mostró que la fabricación de ladrillos de biosólidos solo requería alrededor de la mitad de la energía que los ladrillos convencionales.

Además de ser más baratos de producir, los ladrillos de biosólidos también tenían una conductividad térmica más baja, transfiriendo menos calor para dar a los edificios un mayor rendimiento ambiental. La UE produce más de 9 millones de toneladas de biosólidos al año, mientras que los Estados Unidos producen alrededor de 7,1 millones de toneladas. En Australia, 327 000 toneladas de biosólidos se producen anualmente. El estudio descubrió que había una oportunidad importante para crear un nuevo mercado de reutilización beneficioso: los ladrillos. Alrededor de 5 millones de toneladas de los biosólidos producidos en Australia, Nueva Zelanda, la UE, los EE. UU. Y Canadá actualmente se envían a vertederos o reservas cada año. El uso de un mínimo de 15 por ciento de contenido de biosólidos en el 15 por ciento de los ladrillos producidos podría agotar estos 5 millones de toneladas.

Reciclar biosólidos de los vertederos del mundo

El investigador principal, Profesor Asociado Abbas Mohajerani, dijo que la investigación buscaba abordar dos problemas ambientales: las reservas de biosólidos y la excavación del suelo requerido para la producción de ladrillos. «Más de 3 mil millones de metros cúbicos de tierra arcillosa se desentierran cada año para que la industria global de ladrillos produzca aproximadamente 1,5 billones de ladrillos«, dijo Mohajerani, ingeniero civil de la Escuela de Ingeniería de RMIT. «El uso de biosólidos en ladrillos podría ser la solución a estos grandes desafíos ambientales». «Es una propuesta práctica y sostenible para reciclar los biosólidos almacenados actualmente o en vertederos en todo el mundo».

La investigación examinó las propiedades físicas, químicas y mecánicas de los ladrillos de arcilla cocida que incorporan diferentes proporciones de biosólidos, del 10 al 25 por ciento.

Los ladrillos reforzados con biosólidos pasaron las pruebas de resistencia a la compresión y el análisis demostró que los metales pesados ​​están en gran parte atrapados dentro del ladrillo. Los biosólidos pueden tener características químicas significativamente diferentes, por lo que los investigadores recomiendan pruebas adicionales antes de la producción a gran escala.

Los ladrillos de biosólidos son más porosos que los ladrillos estándar, lo que les otorga una conductividad térmica más baja

La investigación también mostró que la demanda de energía para la cocción de ladrillos se redujo hasta en un 48,6 por ciento para los ladrillos que incorporaban un 25 por ciento de biosólidos. Esto se debe al contenido orgánico de los biosólidos y podría reducir considerablemente la huella de carbono de las empresas de fabricación de ladrillos.

Los resultados de una evaluación comparativa del  ciclo de vida  y un  estudio de emisiones  realizado como parte de la investigación confirmaron que los ladrillos de biosólidos ofrecían un enfoque alternativo sostenible para abordar los impactos ambientales de la gestión de los biosólidos y la fabricación de ladrillos.

La investigación, financiada por las becas RMIT University, Melbourne Water y Australian Government Research Training Program, se publica en el «Número especial de materiales de construcción ecológicos» de  la revista Building  (enero de 2019, DOI: 10.3390 / buildings9010014).

Comunidades sostenibles. Educación de Diseñadores de Ecoaldeas (E.D.E.)

Comunidades Sostenible. Durante las últimas cuatro semanas, entre el día siete de octubre y el cuatro de noviembre del 2006, participé en un entrenamiento de instructores de diseñadores de ecoaldeas en la Fundación Findhorn por el Norte de Escocia.

Allí tuvo lugar uno de los primeros programas piloto de la nueva iniciativa de “Gaia Education” (Educación Gea), un consorcio internacional de educadores asociado a la G.E.N. (Red Global de Ecoaldeas). En sí misma la G.E.N. (Global Ecovillage Network), lleva mas de 10 años como una O.N.G que ofrece consultoría a las Naciones Unidas y facilita la cooperación global, regional, y local de miles de comunidades por todo el mundo, promocionando un enfoque holístico a los desafíos diversos de la sostenibilidad.

El currículo para la,”Educación de Diseñadores de Ecoaldeas” (E.D.E.) fue creado por educadores procedentes de varias de las ecoaldeas más establecidas como ”Crystal Waters” en Australia, ”Auroville” en la India, “Lebensgarten” y “Sieben Linden” en Alemania, Findhorn en Escocia y varias otras ecoaldeas e instituciones como el “Satyana Institute” de WILL KEEPIN y el “Village Design Institute” de CHRIS MARE. En Octubre de 2005, durante una conferencia internacional celebrando la primera década de la Red Global de Ecoaldeas, lanzaron este currículo holístico que indicaba estrategias claras para la creación de comunidades, ciudades y biorregiones sostenibles, apoyando así la base de una civilización humana sostenible.

El currículo está endosado por la UNITAR, el Instituto de Entrenamiento e Investigación de las Naciones Unidas, y es una contribución oficial a la década de la educación para el desarrollo sostenible de las Naciones Unidas (2005-2014).

Representantes de todo el mundo aprendiendo el diseño de comunidades sostenibles

Con tantas credenciales internacionales, no sorprende que nuestro grupo de 34 personas incluía representantes de veintiuna naciones: de la China, Sudáfrica, Estados Unidos, Canadá, Estonia, Inglaterra, Escocia, Argentina, Brasil, Alemania, Tailandia, Japón, Bélgica, Francia, España, Portugal, Irlanda, México, Grecia, Palestina e Irak. Por supuesto es una experiencia muy especial compartir cuatro semanas de estudios de diseño social, ecológico, económico, y con tanta diversidad de gente se aprende a varios niveles. Formamos una comunidad autoeducativa aprendiendo de su riqueza y sabiduría interna. Los profesores fueron participantes y facilitadores de este proceso de intercambio de conocimientos y experiencias. A pesar de tanta diversidad no hubo enfrentamientos, y los pocos momentos de problemas interpersonales que surgieron fueron tomados por todos como una oportunidad para aprender la mediación y facilitación de conflictos. El balance de géneros fue más o menos equilibrado, las edades variaron entre 25 y 60 años, y las ocupaciones profesionales en nuestro grupo fueron casi tan diversas como nuestras procedencias: había varios arquitectos, científicos, artistas, académicos, activistas, trabajadores de O.N.G.s, estudiantes, diseñadores, ingenieros, educadores, funcionarios y gerentes de proyectos de desarrollo, fruticultura y permacultura.

El currículo incluye cuatro secciones distintas pero interrelacionadas: la ideología y las valores de una con ciencia holística, el diseño social, el diseño ecológico, y el diseño económico. Dedicamos una semana entera a cada de estas secciones. Por las mañanas enfocamos el contenido del currículo, y como participamos en un entrenamiento de instructores usamos las tardes practicando la enseñanza de los conceptos en grupos pequeños. Cada persona tenía la oportunidad de enseñar varios talleres breves empezando con cinco minutos y subiendo poco a poco hasta tres cuartos de hora.

La primera semana empezó con una presentación por Jonathan  Dawson, el director actual de la Red Global de Ecoaldeas, sobre los resultados de la investigación de la huella ecológica de la eco-aldea de Findhorn, que fue asistido por los expertos del ”Stockholm Environment Institute” (El Instituto del Medio Ambiente de Estocolmo). Mientras todavía queda la necesidad de reducir la huella ecológica aún más, la eco-aldea de Findhorn con su parque eólico comunitario, sus sistemas de agricultura comunitaria local, sus coches compartidos, tecnologías y casas ecológicas y los cambios de hábitos asociados a una vida más comunitaria, ha conseguido reducir su huella ecológica a menos de la mitad de la media nacional de Inglaterra y otros países del Norte de Europa.

Cada mañana antes de las clases, teníamos la oportunidad de practicar la meditación con Pracha  Hutanuwatr, un activista tailandés que fue monje budista por doce años antes de dedicar su vida a un activismo espiritual comprometido a mejorar problemas sociales y ecológicos. Durante la primer semana enfocada a la ideología y conciencia holística, dialogamos con Pracha sobre lo que significa el trabajo de transformar su conciencia y expandir su círculo de compasión desde el ”yo egocéntrico”, hacia la comunidad, los ecosistemas, y todos los seres vivos, hasta ser capaz de identificarse con su ”yo ecológico”; un concepto central del budismo y también de la ecología profunda. Integrar las prácticas humanas en los procesos de la naturaleza y aprender de la naturaleza en vez de intentar dominarla son los resultados de esta actitud.

Una de las famosas casas de barriles de whiskey, hecho con madera reciclada (foto: Daniel C. Wahl)

Ecología profunda

Para facilitar este proceso de identificación con la comunidad de la vida entera nos pusimos a trabajar con las prácticas de la ecología profunda desarrolladas por Joanna  Macy  y John  Seed. Compartimos la pena por el derroche de los ecosistemas, la pérdida de biodiversidad y de la riqueza cultural de la humanidad y la futilidad de la guerra. Compartir este dolor por lo que está pasando en el mundo, que normalmente llevamos oculto dentro, con otra gente es una experiencia muy emocionante. Organizamos un ”consejo de todo los seres”, un práctica de la ecología profunda en la cual cada persona elige un aspecto de la vida o una especie para representarla y hablar en su lugar durante el consejo. Creamos máscaras muy artísticas para convertirnos en varias especies de árboles, flores, animales, el viento, el agua, y la fertilidad de la tierra. Cada vez que participo en este ritual, me sorprende de nuevo la sabiduría y autoridad que surge cuando prestamos nuestras voces humanas a los otros seres de la comunidad de vida.

Los procesos de facilitación May East, la directora del proyecto E.D.E en Findhorn y una de los fundadores de la G.E.N. y de ”Gaia Education”, facilitaba un proceso de profundización del conocimiento de la ideología y conciencia holística a través de varias conversaciones sobre las ciencias como la física cuántica, la teoría de sistemas complejos, y la ecología, que acumulen pruebas de cómo de verdad vivimos todos en un planeta y un universo de interconexión y interdependencia fundamental.

Además realizamos en varios ejercicios prácticos enfocados a generar un sentido de comunidad y de confianza mutua entre nosotros. Todos los desafíos fueron diseñados de una manera en que la única solución viable precisara de la cooperación entre todos los participantes. Este espíritu de la colaboración también fue promocionado a través de arte colectivo. En un proyecto de colaboración artística varios grupos pequeños se dedicaron a decorar un pétalo de una flor compuesta por las contribuciones de todos nosotros.

Durante una tarde el grupo trabajó en la regeneración ecológica y recuperación artística de un arenal abandonado del antiguo aeropuerto militar, donde la eco-aldea de Findhorn fue iniciada hace más de cuarenta años.

Diseño social

La segunda semana se dedicó al tema del diseño social, que es la base de una comunidad sana y una ecoaldea, capaz de un desarrollo flexible y de superar los conflictos que forman parte natural de la vida comunitaria. Dialogamos sobre cómo se pueden evitar conflictos estructurales en la formación de proyectos de ecoaldeas a través de una declaración escrita, de la visión y de la misión del proyecto, al igual que una afirmación de los valores y aspiraciones comunes. Intentar expresar esta base colectiva del proyecto durante la fase del primer encanto, puede ofrecer un punto de referencia cuando los primeros conflictos interpersonales surgen a posteriori.

Otros temas importantes del diseño social incluyeron talleres de comunicación no-violenta (‘Non Violent Communication”), de ”coaching”, y de mediación y facilitación de conflictos con profesionales de la Fundación Findhorn. Enfocamos un día a la salud individual y comunitaria, relacionado con la salud de ecosistemas y la planetaria. El tema del último día de la 2ª semana, lo dedicamos a cómo se podían diseñar sistemas complejos como comunidades no aisladas, pero conectadas con sus propias biorregiones de manera sostenible que permitiese responder a la mayoría de las necesidades de sus habitantes con los recursos ecológicos, naturales y sociales autóctonos.

La conclusión fue que no es posible diseñar comunidades sostenibles sin, al mismo tiempo, enfocar el diseño de ciudades, regiones y una civilización humana también sostenible. El reto más importante para la humanidad, durante el siglo XXI, es dar forma a una humanidad sostenible a través de la cooperación local, regional, y global. La pobreza, la desigualdad nacional e internacional, las guerras y la degradación ecológica, son problemas interrelacionados que necesitan respuestas de diseño integrado y holístico al nivel local y global. El diseño de ecoaldeas ofrece una estrategia por donde podemos empezar a hacer realidad el sueño de una civilización humana sostenible.

Diseño ecológico

La tercera semana del curso de Educación de Diseñadores de Ecoaldeas (E.D.E), fue dedicado al diseño ecológico y trataba todos los temas que normalmente están asociados con el diseño sostenible: la construcción y restauración ecológica, sistemas de energías renovables, ecomáquinas y otros aspectos de ingeniería ecológica, modos de transporte más sostenibles y la creación de sistemas de alimentación sostenibles a través de la permacultura y la agricultura ecológica.

Michael  Shaw , el director del”Ecovillage Institute” (Instituto de EcoAldeas), es un experto en tratamiento ecológico de desagües y diseño de comunidades sostenibles. Nos explicó los detalles del diseño de ecomáquinas. Para concretar la práctica, Michael facilitaba dos proyectos reales de diseño de ecoaldeas: uno situado en dos hectáreas en el lugar de una antigua fábrica en medio de la ciudad brasileña de Sao Paulo y el otro una ecoaldea rural de 140 ha. en el estado de Washington (EE.UU.). Trabajamos en dos equipos de varios grupos pequeños y, al final de la semana, presentamos planes detallados sobre la infraestructura de cada ecoaldea, con modos de construcción, producción de alimentos y estimaciones del uso de agua y energía, con detalles sobre diversas tecnologías para su generación y utilización.

Durante los fines de semana había la oportunidad de profundizar nuestros conocimientos sobre las prácticas de la construcción ecológica. Galen Fuford, también del Instituto de Ecoaldeas, guiaba grupos en varios proyectos, como la construcción de un horno de barro, un taller de sistemas fotovoltaicos, la construcción de un modelo real de una depuradora ecológica de desagües y una visita de la ecomáquina de Findhorn, (ver EcoHabitar Nº 9, pp.33-37), con análisis de su funcionamiento. El Instituto de ecoaldeas ha instalado sistemas de ingeniería ecológica en muchos países, incluso Rusia, Hong Kong, India, y Bolivia. Actualmente forma parte de un gran equipo de consultores de diseño sostenible, colaborando en un proyecto de construcción de una ecociudad de más de 20.000 personas en ”Harlow North” al Norte de Londres.

Comunidades sostenibles

Muchos de los participantes tenían conocimiento previo de los principios de la permacultura, algunos trabajan en sus propios proyectos permaculturales para conseguir sus licencias como instructores. Dedicamos un día entero a la revisión de la permacultura, que informe la filosofía y práctica de todo el programa de E. D.E. Visitamos la granja comunitaria de la eco-aldea y ayudamos en la cosecha de pepinos y chiles dentro de uno de las invernaderos.

Por la tarde, el grupo entero se dedicó a cocinar un banquete internacional para las más de 120 personas, utilizando para ello el comedor de Findhorn. La autosuficiencia en la producción de la mayoría de la verdura consumida por la ecoaldea, colabora en la reducción de la huella ecológica de la comunidad. La agricultura, la panadería, la tienda ecológica, varios negocios de bioconstrucción y el diverso programa educacional, contribuyen en la formación de una sólida economía local y en la creación empleo para los habitantes.

El ‘Centro de la Comunidad’; en la planta alta tuvo lugar el curso E.D.E. La planta baja es el comedor y la cocina comunal (Foto: Daniel C Wahl)

Diseño económico

El diseño económico fue el tema central de la última semana dirigida por Jonathan  Dawson. Empezamos dialogando sobre las estructuras y procesos que actualmente contribuyen a una economía global insostenible: las externalidades y subsidios económicos repercuten en los precios de fuel y en los bienes de consumo transportados por todo el mundo, los cuales no reflejan los costes sociales, ecológicos reales y a largo plazo. Las tarifas de comercio internacional manipulan el ”mercado libre” a favor de los países ricos. Existen problemas intrínsecos al sistema de tasas basado en tasar trabajo en vez de tasar el uso de materias primas y energía. Igualmente, sistemas monetarios basados en el interés y la creación de dinero virtual basado en deudas y créditos no pueden ser sostenibles a largo plazo.

Dedicamos mucho tiempo a explorar los nuevos sistemas de dinero local o regional, que existen en varios países, como las redes de trueque en Argentina, las ”Horas“ de Ithaca en EE.UU., el ”Crédito“ de la ecoaldea italiana de Damanhur, el propósito del ”Saber“ desarrollado para facilitar el intercambio de conocimiento en Brasil, y el ”Eko“ la moneda comunitaria de Findhorn. Estos medios de intercambio alternativos juegan un papel muy importante en reforzar las economías locales y protegen las regiones de las fluctuaciones, cada vez más inestables de las economías nacionales y global.

Otros temas del diseño económico incluyeron: cómo ganarse la vida justamente (ver EcoHabitar Nº 1, pp.44-45); las formas legales y estrategias para montar negocios sociales y ecológicamente responsables; la creación de cooperativas de productores, de parques eólicos comunitarios y de compañías de fideicomiso y fundaciones que garantizan el mantenimiento de las tierras y recursos comunes de una ecoaldea.

Diseño holístico

Intentar establecer una eco-aldea o transformar comunidades existentes hacia la sostenibilidad, requiere claramente de un proceso de diseño cooperativo e integrado que considere las sinergias que se pueden crear en la tierra fértil donde conectan los aspectos sociales, ecológicos y económicos de un diseño holístico. La ideología, la conciencia y los valores que guían el diseño hacia la sostenibilidad y la consideración de las generaciones futuras, se puede entender como el ”meta-diseño” que resulta de cambios inmateriales que de repente afectan nuestra manera de ser y todos los diseños materiales como resultado de estos. Al final, es al nivel del meta-diseño de la conciencia humana, más allá del cambio de paradigmas y de las innovaciones tecnológicas, sociales y económicas, donde se decide si la humanidad tiene la capacidad de adaptarse de una manera sostenible a los cambios climáticos y ecológicos del siglo XXI.

Me siento más cómodo al saber que existen personas como las que han compartido conmigo la riqueza de la amistad, enseñanza, experiencia, pasión y compasión por el mundo y la familia de los seres humanos, viajando hacia una nueva conciencia de interdependencia y colaboración. A través de las diversas actividades de mis compañeros del curso E.D.E. Findhorn 2006 en sus 21 diferentes países de orígen, continuará la transformación hacia una civilización sostenible; de esto estoy convencido.

El hermoso mosaico de la emergente visión de una humanidad sostenible está compuesto por miles y miles de diversas y sanas comunidades y biorregiones sostenibles. La perspectiva holística ofrecida por los nuevos cursos de Educación de Diseñadores de Eco-aldeas y la estrategia integrada del diseño de comunidades sostenibles, ofrece la esperanza de que todavía existe la posibilidad de cambiar el rumbo, empezar a diseñar y crear un futuro sostenible, digno y humano.


Este artículo apareció en el nº 13 de primavera de 2007. Ver aquí.