Agricultura urbana. Laboratorio para cultivar la ciudad del mañana

Un proyecto innovador, abierto a la ciudad, es este edificio de agricultura urbana. Un edificio responsable del desarrollo de un sector de producción de alimentos, que ofrece a los residentes locales productos frescos con una huella ecológica baja, reduciendo el uso del transporte por carretera a la vez que genera puestos de trabajo y formación.

Es la unión del invernadero hortícola y el edificio industrial, el proyecto está organizado en volúmenes  racionales y flexibles, lo que facilita la organización de los flujos y las áreas de producción. 

Las plantas se benefician del sol natural optimizado gracias a la exposición favorable de las fachadas del edificio. Diseñado como un entorno bioclimático controlado, el edificio combina sistemas para la producción de calor, ventilación e iluminación en envolturas térmicas eficientes  adaptadas a las plantas.

Este futuro edificio de agricultura urbana tiene como objetivo participar en  la vida del vecindario y transmitir valores y  principios de economía circular. El edificio también es un espacio abierto a residentes y visitantes locales  para desarrollar el conocimiento y la práctica de la  cultura en la ciudad.

Un edificio innovador

El diseño, los volúmenes y los materiales se han diseñado para maximizar la cantidad de luz natural. Las instalaciones interiores, técnicas y de almacenamiento satisfarán las necesidades de los operadores, lo que garantiza unas condiciones de trabajo óptimas.

Para garantizar la producción ecológica, el proyecto proporciona ventilación natural, recolección de agua de lluvia y el uso de compost.

Finalmente, ansiosos por llevar a cabo un proyecto sostenible, los diseñadores del proyecto han ideado una envoltura reforzada para un mejor aislamiento del edificio, pantallas móviles y térmicas para limitar la pérdida de calor en invierno y luchar contra el sobrecalentamiento en verano. La gestión y el control de las instalaciones técnicas se optimizarán para permitir una regulación fina del riego. Finalmente, se ha favorecido el uso de materiales de origen biológico (aislamiento en balas de paja y fibra de madera).

Ficha:
Costo de las obras :  5.138.678 € HT.
Superficie útil: 2184m².
Fase: Obra en curso, entrega primavera 2019.
Cliente: Ciudad de Romainville
Ubicación: Romainville (Francia)
Dominio del trabajo: Secousses architectes en colaboración con Ilimelgo architectes (agente)

Estructura BET / Economista: Alcance
BET HQE: Estambre; Agrónomo: Terre’eau Ciel
Paisajista: LAND’ACT

Perspectiva: Poltred

¡Somos Gaia! Unidos en un planeta vivo en crisis

Ojalá se pueda leer el nombre Gaia cada día más. ¿Pero de quién se trata, qué significa el concepto detrás de esta palabra? Gaia es en inglés el nombre de la diosa griega Gea. Más que una simple diosa, Gea contiene el todo. Gea es el planeta vivo. Según la mitología griega, el universo empezó en el Caos, desde el Caos surgió Gea y era ella que daba luz al mundo. El poeta Hesíodo (siglo VII A.C.) llamaba a Gea “la madre de todo”. Gea es el arquetipo femenino que da luz a la vida. Es un concepto tan antiguo como la conciencia humana. La Gaia de hoy, la Gea de la antigua Grecia y la Pachamama de América se refieren a la misma madre de todo.

Gaia: un hipótesis revolucionaria

Mucho del resurgimiento de Gaia en nuestro tiempo se debe al trabajo del científico inglés James Lovelock. Siguiendo el consejo de su amigo el escritor William Golding, autor de “El señor de las Moscas”, Lovelock eligió el nombre de Gaia para una hipótesis revolucionaria en los años setenta. Lovelock estaba trabajando para la NASA en uno de los primeros proyectos de investigación de Marte. Su trabajo era diseñar experimentos y aparatos para buscar vida en el planeta rojo. Analizando datos sobre las atmósferas de varios planetas, Lovelock se daba cuenta de que sólo la atmósfera de la tierra tiene un gran desequilibrio químico en la composición de gases como dióxido de carbono, nitrógeno y oxígeno.

Las atmósferas de los otros planetas están en un equilibrio químico con poco potencial de reaccionar y cambiar. Lovelock tenía la intuición de que quizá la vida misma es la causa de este desequilibrio, quizá existe una conexión íntima entre la vida y la tierra que mantiene las condiciones favorables para la continuación de la vida.

Gaia. James Lovelock

James Lovelock

Parece una buena hipótesis científica y, desde su primer pronunciación, se ha desarrollado una teoría con mucha evidencia a favor, pero la institución de la ciencia ha intentado desacreditarla muchas veces. Una teoría tan holística, que reúne la vida y la materia del mundo en una conexión íntima y cooperativa, no conviene con el intelecto frío de las ciencias. Este intelecto frío es el creador de un universo sin sentido que está en rumbo hacia la muerte de la entropía máxima.

La simbiosis y la cooperación

También, es creador de un mundo de materia muerta inhabitado por formas de vida que evolucionaron por casualidad genética, destinado a competir hasta su extinción en la lucha de la selección natural derivada de un Darwinismo malentendido. Aún nadie quiere negar la existencia de competición en la Naturaleza, sin embargo lo que reúne a los individuos como partes de un todo único, el planeta vivo, es la simbiosis y la cooperación. Las especies que sobreviven son las que saben adaptarse a la ecología de su hábitat, que saben colaborar con otras especies hacia conexiones simbióticas en el mantenimiento de la salud del ecosistema. Para sobrevivir hay que saber cómo participar de manera apropiada en los ciclos naturales que mantienen la salud de la biosfera entera, la salud de Gaia. La teoría Gaia ofrece unas lecciones muy importantes sobre estos ciclos naturales y la salud del planeta.

Una de las fechas claves para el nacimiento del movimiento ecologista en el mundo fue la publicación del libro “Primavera Silenciosa” de Rachel Carson, en 1962. Alertaba al mundo sobre la acumulación de residuos tóxicos en la tierra, el agua y el aire. Los datos químicos, que mostraban la presencia de estas sustancias químicas peligrosas, fueron recogidos con un instrumento ultra sensible desarrollado en 1957 por James Lovelock.

Rachel Carson

La capa de ozono

También fue Lovelock quien hizo los primeros experimentos mostrando la conexión entre la desaparición de la capa de ozono y los clorofluorocarbonos usados, por ejemplo, en la refrigeración. Su teoría Gaia, desarrollada en colaboración con la microbióloga Lynn Margulis, nos mostraba que los microbios juegan un papel importantísimo en el mantenimiento de los procesos de auto-regulación de los ciclos biológicos, químicos y geológicos, que mantienen la vida en la tierra.

La formación de la mayoría de las nubes, por ejemplo, depende de un gas emitido por algas unicelulares, las cocolitaforas. Las nubes reflejan una gran parte de la energía solar que llega a la tierra, ayudando así en la autoregulación de la temperatura de la atmósfera. Desde hace ya treinta años James Lovelock sigue avisándonos del peligro del calentamiento climático causado por el uso de combustibles fósiles, la causa principal del incremento de la concentración de dióxido de carbono en la atmósfera. Este gas y varios otros, emitidos por nuestras industrias y el ganado, producen el efecto invernadero.

El calor de este verano, los incendios y las inundaciones en muchos lugares del mundo son indicios de este cambio climático. Es cierto que no se trata sólo de un proceso de calentamiento de la atmósfera. Cada año de la última década experimentamos a escala mundial nuevos extremos de calor y frío, de huracanes, lluvias, sequías, inundaciones, nevadas y tormentas más fuertes. En vez de hablar de un ‘cambio climático’ quizá la palabra más apta sea ‘caos climático’. Nuestro uso irresponsable de la energía fósil y nuestras tecnologías derrochadoras y contaminadoras están amenazando el equilibrio dinámico de los sistemas de apoyo de la vida en el planeta. Gaia está enferma. La tierra tiene fiebre y es culpa nuestra.

La extinción

Estamos en medio de la fase de extinción más grande desde que desaparecieron los dinosaurios. Si queremos asegurar un futuro para la humanidad, tenemos que frenar la pérdida de biodiversidad. Estamos perdiendo, según estimaciones conservadoras, aproximadamente 120 especies cada día. La pena es que con cada una de estas especies perdemos, para siempre, el valor intrínseco que tienen todas formas de vida, su diversidad genética, sus calidades particulares, su manera de ser, y su papel importante en el equilibrio dinámico de su ecosistema.

La recuperación de un ecosistema después de cambios drásticos y su adaptación a estos cambios depende de su biodiversidad. Tenemos que entender que el equi- librio ecológico de Gaia y, por lo tanto, también nosotros mismos, dependemos de la biodiversidad. Si queremos minimizar los efectos del caos climático, que esta acercándose, tenemos que acabar rápidamente con el uso de energía fósil y crear nuevas tecnologías ecoeficientes, sin contaminación y con el uso de energías renovables. El camino hacia la sosteniblidad, la participación apropiada de la humanidad en los ciclos de auto-regulación de Gaia, es un camino de aprendizaje en que cada uno de nosotros tiene que colaborar con su comunidad.

La transformación de la civilización

Estoy hablando de nada menos que una transformación total de nuestra civilización, que se caracteriza por ser una sociedad derrochadora y últimamente auto-destructiva, convirtiéndola en una civilización en simbiosis y colaboración con la comunidad de la vida. Es un cambio enorme, sin precedentes en la historia de la humanidad. Vivimos en un tiempo muy especial, como nunca antes, el futuro de lo que es humano depende de nosotros. Cambios y transformaciones tan grandes sólo son posibles si están empujados por un cambio en la conciencia humana.

Más que una nueva teoría científi ca, el resurgimiento de Gaia es la vida misma despertando a la civilización moderna del sueño de un literalismo científico, que hace sentirnos separados de la Naturaleza. Desde el anima mundi, el alma del mundo, Gaia se despierta para que la humanidad vuelva a ser consciente de su conexión íntima con toda la comunidad de la vida. Si nos damos cuenta de que somos miembros, pero no somos dueños de esta comunidad, podemos empezar a aprender a participar apropiadamente en ella. Gaia nos ruega la participación apropiada en sus ciclos de auto-regulación que mantienen el equilibrio dinámico y la salud de la biosfera.

Junto con el nombre de Gaia resurge una lección muy importante del subconsciente colectivo de la humanidad: todo está fundamentalmente interrelacionado e interconectado. La separación entre la humanidad y la naturaleza, que percibimos gracias al dualismo dogmático de nuestra civilización de ciencia y tecnología, en realidad no existe. Como participantes en los procesos de la vida, somos partes integrantes de la Naturaleza y del universo entero. Por eso tenemos una cierta responsabilidad individual y colectiva de participar en el proceso de la sostenibilidad. Tenemos que integrar de nuevo las actividades humanas en los ciclos naturales de Gaia.

Huella ecológica ¿Faltan planetas o sentido común?

Analizar nuestra huella ecológica 0 nos puede dar la medida del uso que hacemos de los recursos naturales, en relación a la capacidad de regeneración de la bioesfera.

“En nuestra manera de vivir… con cada decisión que tomamos, somos conscientes de la séptima generación de niños en el futuro… Cuando caminamos por la Madre Tierra pisamos con mucho cuidado, porque sabemos que las caras de las generaciones del futuro nos están mirando desde debajo la tierra. Nunca nos olvidamos de ellas.” Oren Lyons, Guardián de la Fe, Nación de los Onondaga, Día de la Tierra, 1993. 1

Intentar hacerse consciente de la calidad de vida, que será posible para la futura séptima generación, con cada decisión que tomamos, (vaya, que buen consejo para llegar a la sostenibilidad), nos serviría bien escuchar más los consejos de las culturas indígenas que quedan. Ellas saben cómo vivir en armonía con la tierra, sus culturas son mucho más antiguas que la nuestra y no han olvidado el arte de la mirada a largo plazo.

No tenemos que volver atrás, tenemos que integrar nuestro conocimiento moderno con sus sabidurías tradicionales. A largo plazo, vamos a sufrir todos si seguimos usando los recursos naturales más rápido de lo que se pueden renovar. ¡Solo hay una tierra! ¡Estamos gastando las herencias de las generaciones que aún no han nacido!. ¿Qué van a pensar de sus antepasados cuando sufran los efectos de nuestro derroche?

Paisajes sin contaminación radioactiva, aire limpio, agua puro, bosques autóctonos, comida sin manipulación genética, ni metales pesados ni otros residuos tóxicos, naturaleza salvaje, sana y diversa, todo esto no lo podemos dar por supuesto hoy en día. ¿Cómo van a vivir las generaciones del futuro sanamente y humanamente si no cambiamos nuestro rumbo auto-destructivo ahora? ¿Qué calidad de vida van a tener?

“El Informe sobre el Planeta Vivo 2000” de la WWF indicaba que la tierra tiene aproximadamente unos 126 millones de kilómetros cuadrados de superficie bioproductiva. Estos terrenos son la biocapacidad del planeta y representan un 25% de la superficie total. Los otros 75% de la Tierra son desiertos, alta montaña, u océano profundo, áreas con bioproductividad muy reducida. Si sólo dejáramos un 10% de esta capacidad biológica para los animales salvajes, nos quedaríamos con 113 millones de kilómetros cuadrados de superficie bioproductiva para cubrir las necesidades de la humanidad.

Por ejemplo, para cada tonelada de pescado consumido cada año hacen falta dos kilómetros y medio de campos de pesca para que la población de peces se pueda renovar. Para cada tonelada de emisión de dióxido de carbono que efectuamos cada año por el uso de combustibles fósiles, hacen falta 0,35 hectárea de bosque para su reabsorción. Por cada metro cúbico de madera que usamos cada año hacen falta 1,3 hectáreas para sustituirlo.  2

Si no tenemos conciencia de estos límites naturales de la biocapacidad de la tierra, estamos gastando más de lo que la tierra puede producir en este tiempo y por tanto empobreciendo el planeta, bajando la bioproductividad cada año. Así entramos en un círculo vicioso de degradación medio-ambiental. La cuenta la pagarán nuestros hijos y sus descendientes.

La huella ecológica como medida de nuestros límites

El análisis de la huella ecológica ofrece una manera de presentar nuestro uso de los recursos naturales en relación con la capacidad regenerativa de la biosfera. El impacto ecológico está expresado en superficie bioproductiva necesaria para rege-neración y absorción. La medida de la huella ecológica expresa cuánto espacio bioproductivo se necesita exclusivamente para producir todos los recursos consumidos y absorber todos los residuos producidos por una cierta población. 3 Si analizamos la huella ecológica de la humanidad entera, nos damos cuenta de que hemos empezado a sobrepasar la biocapacidad de la tierra durante los años setenta.

A escala mundial, consumimos, de momento, un 30% más del nivel de consumo que sería sostenible. Eso significa que necesitamos uno más un tercio de planetas para sostener los gastos de capital natural producidos por el nivel de consumo mundial. El análisis individual de las huellas ecológicas por países muestra la enorme desigual- dad entre los niveles de consumo que existe en el mundo. La huella, en promedio por persona a escala mundial, es de aproximadamente 2,85 hectáreas. El país de Eritrea tiene la huella ecológica más pequeña del mundo, con sólo 0,35 hectáreas por persona. Al otro extremo, encontramos los Emiratos Árabes con una huella ecológica de 15,99 hectáreas por persona. 4

huella ecológica

POORAN DESAI y SUE RIDDLESTONE, consultores de desarrollo sostenible de la empresa “BioRegional” en Londres (ver artículo) calculan que si dividimos los 113 millones de kilómetros cuadrados de superficie bioproductiva en el mundo por seis billones de seres humanos, llegamos a 1,9 hectáreas por persona. Llaman a esta huella ecológica “la parte justa para cada persona de los recursos naturales producidos cada año”. La persona media en el Reino Unido, hoy en día, tiene una huella ecológica de 6,29 hectáreas. Para sostener este nivel de consumo a escala mundial necesitaríamos tres planetas enteros. En el caso de los Estados Unidos con una huella ecológica de 12,22 hectáreas, nos harían falta cinco planetas más para sostener su nivel de consumo para todos. 5

Obviamente, las estimaciones de la huella ecológica no pueden tener mucha exactitud, por- que están basadas en estimaciones del consumo y de la productividad biológica. Además, la bioproductividad mundial está bajando constantemente y la población de seres humanos sigue subiendo. Los valores de la huella ecológica dependen mucho de los detalles del análisis. (Por eso no coinciden los valores citados arriba con los de la gráfica abajo. Vienen de dos análisis diferentes).

La huella ecológica sólo es un indicador cuantitativo que no refleja la calidad de vida en estos países. Un problema muy básico de nuestra civilización moderna es que estamos obsesionados con medir, cuantificar y analizar el mundo. Esta distancia del observador “objetivo”, nos hace perder el enfoque a las calidades de vida y de la naturaleza. Al mismo tiempo, indicadores como la huella ecológica nos pueden ayudar a visualizar nuestro impacto ecológico y las grandes diferencias entre el nivel de consumo. 6

La historia de la huella ecológica

El concepto del análisis de la huella ecológica fue inventado por el ecólogo canadiense, WILLIAM REES y su colega, el suizo MATHIS WACKERNAGEL, en los años noventa. WACKERNAGEL nos recuerda: “Si la población mundial continúa creciendo como está previsto, para el año 2030 habrá 10 billones de personas y cada una dispondrá en promedio de sólo 0,7 hectáreas de tierra productiva. Esto, suponiendo que se detenga la galopante degradación del suelo.” No repito estas cifras para preocupar a la gente. Esto no sirve para nada. La verdad es que ahora es tiempo para ocuparse. ¡No te preocupes, ocúpate! Como decía la ecologista, DONELLA MEADOWS: “Cuando me preguntan si nos queda bastante tiempo, siempre digo que sí. Nos queda justamente bastante tiempo, si empezamos a cambiar ahora mismo.”

Según el Dr. WACKERNAGEL: “Si ahora actuamos sabiamente, todavía tendremos tiempo para hacer que nuestras comunidades puedan vivir dentro de los límites ecológicos y, al mismo tiempo, incrementar su calidad de vida.” WACKERNAGEL sigue: “Con la huella ecológica podemos evaluar rápidamente el impacto global de individuos, comunidades, ciudades o naciones. Es una herramienta de reflexión y enseñanza que se ha probado útil, en aulas de clase, actividades de planificación urbana y evaluaciones de proyectos, entre otros.” WACKERNAGEL está convencido de que “Sí, es posible asegurar el bienestar humano con el patrimonio ecológico que tomamos prestado de nuestros hijos. Y la huella ecológica nos indica si caminamos en buena dirección.” 7

Las diferentes huellas ecológicas nos permiten visualizar el impacto medio-ambiental de nuestra manera de vivir. En el caso de países como los Estados Unidos, el Reino Unido, Alemania o España vemos la necesidad de reducir nuestro nivel de consumo entre un 50 y un 80%. Esto parece una amenaza para nuestro estilo de vida, pero en definitiva, los esfuerzos de la transformación hacia la sociedad sostenible quieren asegurar nuestro bienestar.

Si dedicamos toda la creatividad humana a la meta de rediseñar nuestras maneras de producir, consumir y vivir en armonía con y dentro de los límites de la Naturaleza, la verdad es que nuestra calidad de vida va a subir. Tenemos que equilibrar los deseos y necesidades humanas con la realidad actual del nivel y de la forma de consumo que puede sostener el planeta. El astronauta estadounidense, FRANK CULBERTSON, decía en noviembre de 2001: “Desde mi primer vuelo en 1990, he visto cambios en el agua que sale de los ríos al mar y cambios en el uso de las tierras. Podemos ver áreas de la tierra que las están quemando para limpiar terreno. Estamos perdiendo muchos árboles. Hay humo y polvo en áreas más amplias que antes. En particular, unas partes de África se están secando. Tenemos que tener mucho cuidado en cómo tratamos esta Tierra en que vivimos.”

La Huella Ecológica del Urbanismo

Sólo un 2% de la superficie del planeta está cubierto por ciudades, pero son responsables del uso de un 75% de los recursos mundiales y de un porcentaje similar de los residuos producidos.

Herbert Girardet, el presidente de la “Schumacher Society” del Reino Unido, calculaba que la huella ecológica de Londres, por ejemplo, es aproximadamente 125 veces su superficie real. Esto

corresponde a un 98% de la superficie bioproductiva de las islas Británicas. Precisamente porque el impacto ecológico de las áreas urbanizadas es tan enorme, es aquí donde podemos efectuar una reducción muy grande del nivel de consumo. Herbert Girardet sugiere que tenemos que rediseñar nuestras ciudades con metabolismos circulares y no lineales. Tenemos que imitar el funcionamiento de ecosistemas naturales. Tenemos que convertir los residuos en recursos, así podemos reducir la huella ecológica de nuestras ciudades.

Un diseño consciente de las energías renovables, del ahorro de energía y de las materias crudas, y de las emisiones de dióxido de carbono pueden ayudar a reducir el impacto medioambiental de nuestras ciudades. Así podemos efectuar una gran reducción de la huella ecológica de la humanidad. Aprovechando las economías de escala que ofrece la convivencia en ciudades podemos crear ciudades verdes y sostenibles de alta densidad y así dejar más tierra agrícola y más parques naturales para contribuir a la bioproductividad del planeta.

huella ecológica

  1. Trad. “Sharing Nature”s Interest – Ecological Footprints as an indicator of sustainability, Nicky Chambers, Craig Simmons, Mathis Wackernagel, Earthscan Publications 2000.
  2.  Trad. “Bioregional Solutions for Living on One Planet” Pooran Desai, Sue Riddlestone, Schumacher Briefing Nr. 8, Green Books 2002.
  3. “Sharing Nature”s Interest – Ecological Footprints as an indicator of sus- tainability, Nicky Chambers, Craig Simmons, Mathis Wackernagel, Earthscan Publications 2000
  4. “Bioregional Solutions for Living on One Planet” Pooran Desai, Sue Riddlestone, Schumacher Briefing Nr. 8, Green Books, 2002.
  5. “Bioregional Solutions for Living on One Planet” Pooran Desai, Sue Riddlestone, Schumacher Briefing Nr. 8, Green Books, 2002.
  6. La gráfica esta basada en las huellas ecológicas listadas en la pagina Web: www.earthday.net/espanol/huella.stm 
  7. ¿Cuánto mide? Nuestra huella ecológica, por Mathis Wachernagel, www. tierramerica.org/consumidor/huella.shtml. Libros EcoHabitar: Nuestra Huella Ecológica. Pág. 55

Vivienda en madera CLT con calificación ‘A’ de eficiencia energética

House Habitat (www.househabitat.es) ha concluido la construcción de una vivienda unifamiliar pareada con estructura de madera CLT de tres alturas en la localidad de Vilanova i la Geltrú (Barcelona). La casa tiene una superficie de 174 metros cuadrados repartidos en 3 plantas donde se distribuyen 3 dormitorios (uno de ellos suite con vestidor), 3 baños, salón-comedor a doble altura con cocina integrada, sala de juegos y terraza.

La casa ha obtenido la calificación ‘A’ en el certificado de eficiencia energética. Para ello, entre otras actuaciones, la capacidad de aislamiento térmico de un material como la madera se ha reforzado con aislamiento por el exterior de fibra de madera y acabado de fachada combinado SATE (Sistema de Aislamiento Térmico por el Exterior) y machihembrado de madera.

La carpintería exterior es de madera laminada, con doble vidrio bajo emisivo y control solar. Además, se ha instalado un sistema de ventilación mecánica -que garantiza la calidad del aire interior en todo momento-, así como placas solares para calentar el agua.

El sistema de construcción con paneles de madera contralaminados (CLT) aporta una serie de ventajas en entornos urbanos -como es el caso de Vilanova i la Geltrú- respecto a otros materiales convencionales: permite trabajar en seco, no causa molestias como ruido y polvo, y el plazo de ejecución se acorta no solo en relación a la obra tradicional, sino también respecto a otros sistemas de construcción en madera. En este caso la estructura se completó en 4 días.

madera CLT

El diseño de la vivienda es obra de Federico Pesl, del despacho Amomicasa (www.amomicasa.com), y Lucila Pérez-Elizalde. En el mismo se ha dado el mayor protagonismo posible de la madera CLT en el interior, que está a la vista en todos los forjados y la mayoría de las paredes.

Primer biobloque en el mundo: Bio-ladrillos de orina

El primer biobloque del mundo producido a partir de la orina humana fue presentado por la estudiante de maestría en ingeniería civil de la Universidad de Ciudad del Cabo (UCT), Suzanne Lambert, lo que señala un cambio de paradigma innovador en la recuperación de residuos.

Los bio-ladrillos se crean a través de un proceso natural llamado precipitación de carbonato microbiano. No es diferente a la forma en que se forman las conchas marinas, dijo el Dr. Dyllon Randall, supervisor de Lambert, profesor titular de ingeniería de calidad del agua.

En este caso, la arena suelta se coloniza con bacterias que producen ureasa. Una enzima, la ureasa descompone la urea en la orina mientras produce carbonato de calcio a través de una reacción química compleja. Esto cementa la arena en cualquier forma, ya sea una columna sólida , o ahora, por primera vez, un ladrillo de construcción rectangular.

Durante los últimos meses, Lambert y el estudiante de honores de ingeniería civil Vukheta Mukhari han estado trabajando duro en el laboratorio, probando varias formas de ladrillos biológicos y resistencias a la tracción para producir un material de construcción innovador. Mukhari está siendo co-supervisado por el profesor Hans Beushausen, también del departamento de ingeniería civil. Beushausen está ayudando a probar los productos.

El desarrollo también es una buena noticia para el medio ambiente y el calentamiento global, ya que los ladrillos biológicos se fabrican en moldes a temperatura ambiente. Los ladrillos normales se hornean a temperaturas de alrededor de 1 400 ° C y producen grandes cantidades de dióxido de carbono.

La fuerza de los ladrillos biológicos dependería de las necesidades del cliente.

“Si un cliente quisiera un ladrillo más fuerte que un 40% de piedra caliza, permitiría que la bacteria fortaleciera el sólido” haciéndolo crecer por más tiempo”, dijo Randall.

“Cuanto más tiempo permita que las pequeñas bacterias produzcan el cemento, más fuerte será el producto. Podemos optimizar ese proceso ”.

Trabajo fundacional

El concepto de usar urea para cultivar ladrillos se probó en los Estados Unidos hace algunos años con soluciones sintéticas, pero el ladrillo de Lambert usa orina humana real por primera vez, con importantes consecuencias para el reciclaje de residuos y el reciclado. Su trabajo se basa en la investigación fundamental de Jules Henze, un estudiante suizo que pasó cuatro meses trabajando con Randall en este concepto en 2017.

“Es lo que amo de la investigación. Usted construye sobre los cimientos de otro trabajo “, dijo Randall.

Fertilizantes como subproductos

Además, el proceso de bio-ladrillo produce como subproductos nitrógeno y potasio, que son componentes importantes de los fertilizantes comerciales.

Químicamente hablando, la orina es oro líquido, según Randall. Representa menos del 1% de las aguas residuales domésticas (en volumen), pero contiene el 80% del nitrógeno, el 56% del fósforo y el 63% del potasio de esta agua residual.

Alrededor del 97% del fósforo presente en la orina se puede convertir en fosfato de calcio, el ingrediente clave en los fertilizantes que sustentan la agricultura comercial en todo el mundo. Esto es importante porque las reservas naturales de fosfato del mundo se están secando.

Cero desperdicio con el biobloque

Los fertilizantes se producen como parte del proceso por fases utilizado para producir los bio-ladrillos.

En primer lugar, la orina se recolecta en nuevos orinales que producen fertilizantes y se utiliza para hacer un fertilizante sólido. El líquido restante se usa luego en el proceso biológico para cultivar el bio-ladrillo.

“Pero en ese proceso, solo buscamos dos componentes: los iones de carbonato y el calcio. Lo último que hacemos es tomar el producto líquido restante del proceso de bio-ladrillo y hacer un segundo fertilizante “, explicó.

El esquema general resultaría efectivamente en cero desperdicios, con la orina completamente convertida en tres productos útiles.

“Nadie lo ha visto en términos de ese ciclo completo y el potencial de recuperar múltiples productos valiosos. La siguiente pregunta es cómo hacerlo de una manera optimizada para que se pueda generar ganancias a partir de la orina “.

También hay que considerar la logística; Recolección de orina y transporte a un recurso de recuperación. Randall ha discutido estas oportunidades en un artículo de revisión reciente sobre la orina. Otro de sus estudiantes de maestría está investigando la logística de transporte de la recolección y el tratamiento de la orina con algunos resultados muy prometedores.

La aceptación social es otra consideración

“En este momento solo estamos tratando con la recolección de orina de los urinarios masculinos porque eso es socialmente aceptado”. Pero ¿qué pasa con la otra mitad de la orina desperdiciada?

En el período previo a la inauguración del bioladrillo, ambos estudiantes expresaron optimismo sobre el potencial de la innovación en el espacio de la sostenibilidad.

“Este proyecto ha sido una gran parte de mi vida durante el último año y medio, y veo mucho potencial para la aplicación del proceso en el mundo real. No puedo esperar a que el mundo esté listo para ello “, dijo Lambert.

“Trabajar en este proyecto ha sido una experiencia reveladora. Dado el progreso realizado en la investigación aquí en UCT, crear un material de construcción verdaderamente sostenible es ahora una posibilidad “, agregó Mukhari.

Randall dijo que el trabajo está creando cambios de paradigmas con respecto a cómo la sociedad considera el desperdicio y el reciclaje de ese desperdicio.

“En este ejemplo, toma algo que se considera un desperdicio y crea varios productos a partir de él. Puede utilizar el mismo proceso para cualquier flujo de residuos. Se trata de repensar las cosas ”, dijo.

El síndrome del edificio enfermo: diagnóstico sensorial de factores microambientales

Cada vez es más patente el problema del síndrome del edificio enfermo. Hace unos pocos años fue noticia en todos los medios el brote de Lipoatrofia semicircularis que aún afecta a los trabajadores de inmuebles tan singulares como Gas Natural y Agbar, una plaga que se extiende a más de 400 edificios laborales sólo en Cataluña.

Hoy día está oficialmente reconocido por el Ministerio de Trabajo que muchos edificios presentan factores microambientales que pueden resultar patógenos para los trabajadores, es lo que conocemos como Síndrome del Edificio Enfermo (SEE).

La mayor parte de la gente percibe, de manera más o menos consciente, esos factores del clima interior de los edificios que definen su confort y habitabilidad, y en la práctica todo el mundo detecta el Síndrome del Edificio Enfermo sin necesidad de instrumentos técnicos, gracias a su sensibilidad natural.

A continuación analizamos los principales factores microambientales en cinco breves sainetes:

síndrome del edificio enfermo1. Ahaaág! Me ahogo

Todos hemos sentido la sensación de ahogo, debida a la atmósfera cargada,  al penetrar en ciertos locales. Con frecuencia la calidad del aire en un ambiente cerrado puede favorecer la aparición de síntomas como rinitis, conjuntivitis, reacciones cutáneas, y las personas más sensibles pueden presentar crisis de asma o alergias.

Esto se debe a la calidad del aire respirable dentro del edificio, donde existe déficit de ventilación, pues necesitamos 10.000 litros de aire por persona y día, y ese aire debe ser puro y fresco. Sin embargo el aire respirable dentro de muchos edificios tiene un exceso de polvo, polen, ácaros, y es caldo de cultivo de legionella o aspergillus, además de otros agentes químicos tóxicos. El informe Greenpeace sobre el polvo doméstico, encuentra más de 100 productos tóxicos en el polvo de nuestra casa.

Otros factores de confort son la humedad, la temperatura, y en particular la ionización, pues el exceso de iones positivos favorece la proliferación de agentes patógenos e incrementa las molestias descritas.

La publicidad nos ofrece ahora máquinas que fabrican “aire medicinal”, purificadores de aire, algo tan simple como el aire limpio y fresco de alta montaña, pero a un precio de mercado capitalista.

síndrome del edificio enfermo2. Toy cansao, tengo “depre”…

Muchas personas que están deprimidas en casa, sienten necesidad de huir del trabajo y escaparse al bar de la esquina, deben saber que el primer motivo puede ser la necesidad de ver el sol. El primer factor microambiental mensurable es la cantidad de luz, literalmente podemos afirmar que vivimos en la oscuridad. Los “urbanitas” pasamos hasta el 80% del tiempo en entornos cerrados, casa, transporte o trabajo, unos recintos opacos, con poca o ninguna la luz solar. Frente a la escasa iluminación artificial que tenemos dentro de los edificios, entre 300 y 500 lux, la luz natural del sol nos ofrece en un día nublado más de 50.000 lux, intensidad luminosa que puede alcanzar los 150.000 lux en un día luminoso de verano.

La falta de luz natural es la causa de la aparición de la depresión otoñal (TAE), y es un factor de riesgo en muchas patologías como la fibromialgia o el cansancio crónico. En la naturaleza el ciclo circadiano de la luz, noche-día, produce una estimulación cíclica de los neurotransmisores, los mensajeros de la información entre neuronas. A través de la glándula pineal nuestro reloj biológico responde a la luz, y la luz diurna favorece la producción de serotonina y dopamina, que activan la atención y estimulan la actividad. Por el contrario en ausencia de estímulos luminosos, aumenta la melatonina, que induce el sueño y el descanso reparador. La falta del ritmo luminoso natural del sol, altera el ciclo melatonina-serotonina, lo que causa somnolencia matinal e insomnio de noche. El 30% de la población mundial, la mayoría en los países desarrollados, sufre de fatiga matinal e insomnio crónico.

También nos afecta cierta arquitectura monocromática, con exceso de blanco (o beige), pues las frecuencias vibratorias de los colores son imprescindibles para estimular los chacras, armonizar los órganos internos, y activar el sistema inmunitario. La solución, mientras no podamos montar la oficina en la playa, nos la proveen las lámparas del tipo fullspectrum, con temperatura de color de 5.400 ºK o superior, lo que nos asegura una luz idéntica al sol de mediodía, con alta intensidad y todos los colores el arco iris.

Necesitamos luz ¡más luz! mucha luz de calidad biológica para verlo claro.

3. Sacadme de aquiií!!!

Muchos sentimos sensación de opresión, incluso una aguda claustrofobia, al penetrar en ciertos edificios. Esto es natural pues tenemos una necesidad vital de espacio, y un buen piso se cotiza por su panorámica, por tener amplia perspectiva. Como sabe cualquier agente de la propiedad inmobiliaria las ofertas comerciales nos anuncian un pisito con vistas, lo que lleva a evitar los pisos interiores, e incrementa la demanda de áticos.

La especulación en construcción lleva a que en la mayoría de casas nos falta espacio, espacio para libros o trastos, espacio para respirar, espacio para el silencio, espacio para bailar, espacio para vivir. Los pasillos o las puertas son demasiado estrechos, no permiten pasar con una bandeja, y menos con una silla de ruedas o una camilla, la despensa o el trastero han desaparecido, y la pregunta es ¿donde guardo la bici o el triciclo del niño?

Con los mini pisos de 30 m2 vemos que el espacio horizontal es cada vez más estrecho, y sin darnos cuenta también nos roban también el espacio vertical. Desde mediados del siglo XX los pisos han pasado de 4 m de altura, a un techo cada vez más bajo, hoy la norma permite construir con altura de 2,50 m. Donde antes se construían seis plantas, hoy caben casi diez alturas, o sea que nos ha robado el 40% del volumen habitable, y los pisos son un zulo.

Como decía un anuncio de televisión ¿Y si el verdadero lujo fuera el espacio?

4. Estoy que hecho chispas

Esa sensación de sentirse saturado, agresivo, sobrecargado de energía, corresponde literalmente a estar cargado de electricidad. El cuerpo humano es una máquina bioeléctrica, los órganos funcionan eléctricamente y la actividad electromagnética del entorno nos afecta. La carga eléctrica de la atmósfera modifica la resistencia eléctrica de la piel, afecta al ritmo cerebral y cardíaco, cambia el metabolismo e incluso altera la polaridad de la membrana celular. En un entorno artificialmente electrificado, caminando sobre un suelo aislante como parket plástico, o calzados con materiales sintéticos, esta carga eléctrica se incrementa. La tensión eléctrica del cuerpo se reduce rápidamente al tumbarse sobre la arena o el césped, pues se produce una descarga a tierra que normaliza las constantes biológicas y favorece el relax y el descanso.

La medición de la tensión eléctrica en el cuerpo humano revela que permanecer cerca de equipos o materiales que generen campos eléctricos o magnéticos modifica las constantes bioeléctricas del organismo, y produce estrés electromagnético, o electroestrés. Un individuo sano, en estado de reposo, presenta una descarga eléctrica corporal del orden de 100 mV, y durante una actividad física moderada (trabajo, deporte), esa tensión eléctrica puede alcanzar hasta 500 mV, Sin embargo la tensión eléctrica de diversos operarios de ordenado puede subir a más de 10.000 mV, e incluso hasta 24.000 mV. La causa puede ser los campos eléctricos artificiales, o la carga  electrostática de materiales, revestimientos y vestuario sintéticos, por ser aislantes eléctricos. Nos carga la cercanía constante de redes eléctricas, ordenadores, electrodomésticos y telecomunicaciones, y nos descarga instalar una buena toma de tierra, con menos de 5 Ohm de impedancia y usar materiales naturales.

La dolorosa descarga eléctrica al tocar la lavadora, que puede ser visible al sacarse un jersey. sintético en la oscuridad, nos permite tomar conciencia de que realmente ¡estoy que echo chispas ¡ Quizá necesitemos sentirnos como un gorila de montaña, trepar a un árbol, y caminar por el césped o la arena descalzos.

5.  ¡¡¡ Me disuelvo !!!

Con el brote descrito de Lipoatrofia semicircularis. el efecto de los campos eléctricos aparece de modo visible y palpable y el Ministerio de Sanidad tendrá que revisar su afirmación de que es inocuo, o no está demostrado.

Cualquiera puede ver que la grasa del muslo se disuelve, generalmente formando una depresión en semicírculo, como si llevásemos una prenda apretada. La evidencia muestra que la patología remite espontáneamente cuando la persona está unas semanas fuera de ese entorno agresivo, con frecuencia un puesto de trabajo informatizado, plastificado y excesivamente electrificado.

Los investigadores saben que la grasa es el aislante de los nervios, vaina de mielina, y la desmielinización es la causa del Parkinson, ya que dificulta o impide la señal eléctrica que controla los músculos. La pregunta es ¿la grasa del cerebro también se disuelve? Si fuera así estaríamos identificando una posible causa de la demencia de Alzheimer, y otras patologías como la esclerosis, cuyo primer síntoma es la desmielinización, que hoy puede observarse con la resonancia magnética.

No es casualidad que el incremento de estas patologías coincida con la electrificación intensiva de nuestro hábitat, gracias a la aparición de los electrodomésticos a partir de los años 50. Hoy la informática y la telefonía móvil se han generalizado en la casa y en le trabajo y llevan la invasión electromagnética hasta el interior de nuestras neuronas.

Epílogo optimista

Después de preocupar al lector con los riesgos de los factores microambientales, y motivarle quizás al urgente cambio de hábitat, vamos a abrir una ventana al pensamiento positivo.

Según el Instituto de Higiene y Seguridad en el Trabajo el 30% de los edificios laborales están enfermos, donde el ambiente interior resulta molesto o nocivo para los trabajadores. Con los criterios más exigentes de la biología del hábitat el 80% de los edificios pueden ser considerados insanos, o claramente nocivos para las personas.

Sin embargo, con nuestra praxis profesional demostramos cada día que se pueden rehabilitar, o construir casas sanas a un coste competitivo, la solución es la Bioconstrucción, edificios naturales, saludables y sostenibles.


©  EcoHabitar y Carlos M. Requejo. Domobiotik. Oct. 2008. www.domobiotik.com.

© de las ilustraciones EcoHabitar y Marta Folqués


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Manual de construcción con fardos de paja. Nuevo libro

“Manual de construcción con fardos de paja” es el último libro editado por la editorial EcoHabitar, en una ya extensa colección de libros sobre bioconstrucción.

La paja es un material de construcción económico y con muy buenas propiedades de aislamiento térmico. En esta nueva edición los autores describen los métodos de construcción y sus características estructurales, importantes cuando se trata de la paja como material de construcción.

En este libro se muestra, concreta y prácticamente, técnicas y detalles de ejecución que se pueden utilizar para construir viviendas bien aisladas y duraderas construidas con paja: una descripción característica del fardo de paja; la física de la construcción con fardos de paja, balance de CO2, diseño estructural, construcción de muros, bóvedas, aislamiento del techo, de la solera; aspectos constructivos especiales; revoques, pinturas; hidrofibración; fachadas ventiladas. Con instrucciones concretas para el proceso de la construcción, costes de construcción, seguros de edificios. Acompañan gráficos, tablas, dibujos técnicos, fotografías.

Manual de construcción con fardos de paja

Manual de construcción con fardos de paja

Finaliza el libro con 36 ejemplos de edificios construidos con balas de paja, con explicaciones técnicas y fotografías en Alemania, Austria, Eslovaquia, España, Francia, Hungría, Irlanda, Italia, Países Bajos, Portugal, Suiza, Brasil, Chile, Uruguay y EE.UU.

Sobre los autores

Gernot Minke, reconocido arquitecto, ha escrito otras obras de gran relevancia, como Techos Verdes y Manual de construcción en tierra. Su dilatada experiencia se ha forjado entre el Instituto Kassel en Alemania y las muchas construcciones que ha realizado en todo el mundo. En América ha desarrollado técnicas adaptándolas a las características propias de cada lugar, a los materiales, morfología, sismicidad, etc. Actualmente es profesor emérito en la Universidad de Kassel, en Alemania. Dirige el Departamento de Arquitectura del Laboratorio de Investigación para la Construcción Experimental (FEB). Benjamin Krick es Dr. Ingeniero, arquitecto y experto en bioconstrucción y en construcción con fardos de paja, e investigador en el Passivhaus Institut, en Darmstadt, Alemania.

Manual de construcción con fardos de paja > puedes encontrarloaquí
Gernot Minke y Benjamin Krick
151 páginas. 195 x 260 mm
Color. Fotografías e ilustraciones
Edita EcoHabitar V.S. S.L.


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Congreso online casas saludables y eficientes: más de 30 profesionales de la bioconstrucción

 

NOTA: El congreso finalizó el día 5 de octubre en su versión gratuita. Ahora tienes varias modalidades de acceder al contenido, puedes hacerlo desde aquí.

Aprende técnicas bioclimáticas y constructivas eficientes, autoconstrucción, materiales naturales, tecnologías, de la mano de expertos. Charlas de fundadores y directores de empresas como EcoHabitar, SingularGreen, MiDomo, Ecopaja, Cannabric…etc. Toda una semana, del día 1 al 5 de octubre. Te esperan más de 30 charlas con arquitectos y bioconstructores de prestigio en el Congreso Online Casas Saludables y Eficientes. Y es GRATUITO*!

Adquirir conocimiento e informarnos, debe de ser una constante, y todos sabemos que el mundo de la arquitectura y la construcción evoluciona a pasos de gigantes y no siempre tenemos la oportunidad de aprender de la mano de los mejores expertos, hasta ahora!… Más de 30 arquitectos y bioconstructores de prestigio se han reunido para transmitir su conocimiento en el I Congreso Online de Casas Saludables y Eficientes, y el acceso, es gratis*!

La arquitectura bioclimática, ecológica o sustentable refleja la conciencia ecológica por parte de los profesionales del gremio; arquitectos, ingenieros, técnicos de la construcción y obras, autopromotores, autoconstructores o incluso diseñadores de interiores, que buscan cada vez mejores técnicas y nuevos métodos para edificar casas y edificios que sean sostenibles, reciclando productos y aprovechando al máximo los recursos naturales del entorno.

Los mejores expertos a tu alcance

De todo esto, trata el Congreso Online de Casas Saludables y Eficientes (Gratuito y 100% Online), de aprender a construir con responsabilidad, construir viviendas que respeten nuestra salud y el medio ambiente, de escuchar y formarnos con los mejores expertos de habla hispana en bioconstrucción y autoconstrucción.

No se debe olvidar, que una gran parte de la arquitectura tradicional ya funcionaba según los criterios bioclimáticos: ventanales orientados al sur en la zona norte del país, el uso de ciertos materiales con determinadas propiedades térmicas, como la paja, la madera o el adobe, el abrigo del suelo, el encalado en las casas andaluzas, la ubicación de los pueblos, etcétera.

Las claves del Congreso online casas saludables y eficientes

Dada la relevancia de este acontecimiento, tanto por todos los ponentes profesionales que imparten las charlas, como de la información relevante que podemos aprender o del acceso gratuito y libre. Que mejor que una buena imagen para practicar un resumen del acontecimiento:

El impulsor de este Congreso es el alma mater de la empresa About haus,  Igma Pacheco Rivas joven arquitecto y totalmente comprometido con el diseño y la creación de viviendas sostenibles y saludables.

Programa del Congreso online casas saludables y eficientes

El Congreso Online de Casas Saludables y Eficientes empieza el día 1 de Octubre y termina el día 5. Una semana de charlas que se divide cada día en una temática concreta:

La programación de las temáticas, los ponentes y cada charla según día se puede ver desde AQUI en formato PDF (Se abre una ventana nueva). Como ejemplo, del primer día, añadimos información de las charlas:

Congreso online casas saludables y eficientes

¿A quién va dirigido el Congreso online casas saludables y eficientes?

Este es el primer evento online enfocado en 3 de los temas más importantes para muchas personas y técnicos que están involucrados en llevar adelante sus proyectos: casas saludables, materiales naturales y eficiencia energética.

Por una parte, está dirigido a profesionales del gremio de la arquitectura, construcción e ingeniería; arquitectos, ingenieros y todo tipo de técnicos enmarcados en la  construcción y obras. Y por otra, a autopromotores y autoconstructores que están pensando en construir una casa eficiente con materiales naturales.

El objetivo – aparte de aprender – es brindar apoyo, orientación y formación a todas aquellas personas que están llevando adelante el sueño de construir su casa con materiales naturales y energéticamente eficientes.

¿Cuánto cuesta acceder al congreso?

El evento que dura cinco días es totalmente gratuito previo registro desde AQUI, (Además puedes ver todos los ponentes y más información) cada día se podrá acceder a las charlas correspondientes de forma gratuita para todos aquellos que estén registrado, el acceso a las mismas durará 24 Horas (recuerda, las charlas solo estarán disponibles el día en que han sido programadas).

Además existe la posibilidad de adquirir todas las charlas de los cinco días al completo para aquellos que no puedan asistir o quieran tenerlas con acceso online (se comunicará a los registrados).

Otro tema de interés, es que el sábado 6 y domingo 7 de Octubre, después del Congreso, se impartirá un Taller de Formación online denominado ¡MANOS A LA OBRA!, un directo (un webinar)  que se informará debidamente a los usuarios para obtener acceso.

Pocas veces tenemos la posibilidad de acceder a información de calidad enmarcada en la arquitectura sostenible y encima, impartida por verdaderos profesionales con experiencia. Así que, regístrate, y ya que es gratuito, aprovéchalo!

Puedes acceder al registro y más información del Congreso online casas saludables y eficientes desde AQUI.

 

*A partir del 6 de octubre , una vez finalizado el congreso solo podrás disponer de los videos , los audios o las transcripciones mediante diferentes modalidades de pago. Puedes acceder desde aquí.

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