Cal aérea una herencia para el siglo XXI

PENTAX ImageLa cal aérea es un ligante presente en el arte de construir, empleado desde hace por lo menos cuatro mil años en Mesopotamia, bien conocido también por los egipcios, los etruscos, fenicios, griegos y romanos, por referirnos sólo a algunas civilizaciones mediterráneas.

Igualmente, con ella se hicieron pinturas al fresco y estucos que registran los más bellos momentos de la creación artística integrada en una edificación.

Lo que aquí pretendemos dejar claro es que la cal aérea cuyo empleo está avalado por la Historia, reúne todas las condiciones para que continúe en nuestras construcciones (yo diría que desafiando en este s.XXI, después del pequeño intervalo del s.XX en el que casi ha sido olvidada en la Península Ibérica), para dar respuesta a nuestras necesidades de confort y estéticas, con respecto a unos principios éticos de sostenibilidad necesariamente presentes a la hora de proyectar y construir.

Emisión de CO2 a la atmósfera y energía consumida en la fabricación

La cal aérea está hecha  a partir de caliza con un alto contenido de pureza. Conviene referir aquí que se consigue una cal aérea de mucha calidad a partir de conchas de ostras y de otros bivalvos.

Podemos verificar que el CO2 liberado  al calcinar el carbonato cálcico CaCO3, es fijado por la cal aérea en el proceso de endurecimiento al aire.

Así, la única emisión de CO2 efectivamente realizada, es la que resulta de la quema del combustible en la calcinación del CaCO3. En nuestro caso, el combustible empleado es un subproducto de aserradero: ecológico, renovable y con su propia tasa de emisión de CO2, compensada, con creces, por el propio árbol a lo largo de su crecimiento.

Recordemos que para producir una tonelada de cemento es lanzada a la atmósfera una tonelada de CO2 sin ninguna reintegración, ya que el endurecimiento de éste ligante se realiza por reacciones de hidratación, no aéreas. Lo mismo sucede, aunque en menor grado, con las cales hidráulicas.

Proponemos una experiencia al alcance de cualquier persona, para quedarnos con una idea clara de la diferencia entre los procesos de endurecimiento de la cal aérea y del cemento:

  • Mezclamos bien medio litro de cal aérea en pasta  con un litro y medio de arena lavada e introducimos la argamasa así obtenida en una bolsa de plástico cerrada inmediatamente con un nudo para que no esté en contacto con el aire. Es muy interesante observar  que esta argamasa mejora su plasticidad con el paso del tiempo y nunca va a endurecer porque le hemos impedido el contacto con el CO2 del aire.
  • Repitamos esta experiencia, sustituyendo la cal aérea por cemento. Pasados 8 días, comparamos las dos argamasas confirmando que ésta última logró una dureza elevada sin contacto con el CO2.

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