El 73% de los españoles ya toma decisiones de consumo por motivos éticos o de sostenibilidad

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), en colaboración con NESI Global Forum (Foro de Nueva Economía e Innovación Social), ha realizado el estudio ‘Otro consumo para un futuro mejor’, en el que analiza cómo son los consumidores de hoy, cuál es su relación con las nuevas economías (circular, verde, colaborativa, social y solidaria, feminista, finanzas éticas…), a qué barreras se enfrentan y cuáles son las expectativas que depositan en sus decisiones de consumo para que contribuyan a mejorar el mundo.

El informe se ha elaborado a partir de una encuesta a una muestra de 1.284 personas representativa de la población española, de las conclusiones extraídas de tres grupos de discusión con consumidores comprometidos con el consumo responsable, de una encuesta exploratoria a 340 personas para medir los hábitos de este tipo de consumidores, y de 26 entrevistas realizadas a expertos en consumo sostenible y nuevas economías.

De sus resultados se desprende que los consumidores españoles dan cada vez más importancia a los aspectos éticos y ecológicos a la hora de adoptar sus decisiones de compra: el 73% de los encuestados declara tenerlos en cuenta a la hora de decantarse por unos u otros productos.

El consumo: una herramienta muy potente para cambiar el mundo

Además, el 62% de los españoles cree que su consumo es una herramienta muy potente para cambiar el mundo, y el 57% se siente identificado con los mensajes de las nuevas economías al servicio de las personas y del planeta, a pesar de que la mayoría de ellos aún no conoce bien estas iniciativas.

Por otro lado, el estudio revela que los consumidores que están receptivos a consumir de manera más sostenible se enfrentan a barreras como la falta de información (60%), el precio (58%), la accesibilidad (54%) o incluso la dificultad para encontrar empresas responsables (52%).

En cuanto al precio, a pesar de que a menudo las opciones certificadas como más éticas, bio o eco, son más caras, el 10% de los encuestados reconoce que estaría dispuesto a pagar un sobrecoste sin condiciones y para cualquier tipo de producto. Este porcentaje se amplía ligeramente si ese sobreprecio es pequeño (36%) o si se trata de productos específicos y que se refieren a cuestiones con las que están especialmente sensibilizados (24%).

Según OCU, los consumidores son conscientes de que la coherencia completa es difícil de llevar a cabo, pues hay muchos matices que se desconocen, se recibe información contradictoria y es fácil que surjan dilemas. Sin embargo, también es evidente que los usuarios españoles practican ya un consumo más consciente, reflexionan más sobre el impacto de sus decisiones y miran más allá de sus intereses individuales a la hora de hacer la compra.

Además, la encuesta también demuestra que aquellas personas que ya están implicadas en las nuevas economías (circular, verde, colaborativa, social y solidaria, feminista, finanzas éticas…) adoptan de manera sistemática hábitos y decisiones de consumo más sostenibles. Y que existe correspondencia directa entre ideas y hechos: a más conciencia de los problemas, más hábitos de consumo sostenible se adoptan.

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Sobre NESI Global Forum

NESI Global Forum 2019 es una iniciativa impulsada por la Fundación Global Hub por el Bien Común en 2017 para co-crear una nueva economía más sostenible, justa, democrática y centrada en las personas. La Comunidad NESI (New Economy and Social Innovation) cuenta con una secretaría técnica que coordina toda su actividad, con una red de expertos que apoyan su desarrollo, con grupos que promueven proyectos a nivel local (NESI Local Hubs) y una comunidad NESI. En 2017, se celebró la primera edición de NESI Global Forum 2017 en Málaga, que tiene carácter bianual, y del 24 al 26 de abril tendrá lugar la segunda edición en la capital de la Costa del Sol. www.http://neweconomyforum.org.

Sobre OCU

OCU es una organización sin ánimo de lucro e independiente, gracias el apoyo de sus más de 250.000 socios. Como organización de usuarios, OCU tiene como objetivo contribuir e influenciar, para conseguir el bienestar común de todos los usuarios en España, con trasparencia y ofreciendo contenidos e informaciones cercanas y útiles que hacen posible que los usuarios se enfrenten a la contratación de servicios y adquisición de productos bien informados.   www.ocu.org

Cohousing en Europa, convivir compartiendo espacios

Un palacio en el centro de Milán, una modesta granja del Báltico o una antigua guardería en Metzingen y con capital privado, se transforman en co-viviendas adaptadas a las necesidades de sus habitantes para ganar calidad de vida.

La idea surgió en Dinamarca a mediados de los años 60 con el arquitecto Jan Gudmand-Høyer. Es una alternativa cada vez más demandada que consigue ofrecer pisos asequibles en buenas zonas porque se reducen los metros de vivienda privada pero se complementan con zonas comunes. Estas casas están planificadas para reducir los gastos de energía y agua. Comparten además jardín, coches y bicicletas. Suelen ser edificios en desuso que contribuyen a dinamizar la zona. Read more

EcoHabitar medio colaborador de NESI Global Forum 2019

EcoHabitar, publicación de referencia en el mundo de la construcción sostenible, será medio colaborador de NESI Global Forum 2019, el ‘Foro Global de la Nueva Economía e Innovación Social’, que celebrará su segunda edición del 24 al 26 de abril en Málaga.

De este modo, EcoHabitar difundirá la actualidad de NESI Global Forum 2019, que tratará de dar respuesta a tres necesidades básicas (alimentación, vivienda y vestido) y tres recursos que las hacen posibles (energía, finanzas y trabajo). El Foro está co-organizado por el Ayuntamiento de Málaga, la Diputación de Málaga y la Universidad de Málaga. Además, estará respaldado por CIFAL Málaga, dependiente del Instituto de las Naciones Unidas para Formación Profesional e Investigaciones (UNITAR), y cuenta con la colaboración de la Wellbeing Economy Alliance (WEAll), una iniciativa global que conecta movimientos que trabajan para crear una economía al servicio de las personas y el Planeta.

El Foro de la nueva economía desde 2017

Considerado como el ‘Davos’ de la nueva economía y la innovación social, en su primera edición celebrada en la capital de la Costa del Sol en 2017, reunió a más de 700 personas de más de 40 países, incluyendo referentes empresariales, académicos y del activismo social que trabajan para construir una nueva economía al servicio de las personas y el Planeta. De cara a la segunda edición, NESI Global Forum quiere superar el número de asistentes de 2017.

El NESI Global Forum 2019 se centrará en cómo alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas y cumplir con el Acuerdo de París y la Agenda del Cambio Climático, a través de la acción local. De este modo, el Foro se establecerá en el año 2030 para crear un ambiente especial. Los participantes serán invitados, durante el Pre-Foro (febrero-marzo), a descubrir soluciones que ya existen en diferentes sectores clave como la comida, la vivienda y el urbanismo, la moda sostenible, la energía, el trabajo y las finanzas. Durante el Foro NESI (del 24 al 26 de abril), ‘Soñar’ será la Ciudad perfecta 2030 y tratará de diseñar cómo pasar de la visión actual a la visión colectiva mediante la acción colaborativa para cada sector clave. Finalmente, habrá una llamada a la acción, al igual que en la edición de 2017 en la que se lanzó la Carta de NESI.

Hasta la fecha han confirmado asistencia ponentes como Peter Hoolbork, CEO de Social Enterprise UK; Marcos Eguiguren, CEO de la Global Alliance for Banking on Values; Pedro Tarak, cofundador de Sistema B; Stewart Wallis, presidente de la Wellbeing Economy Alliance (WEAll); Rajiv Joshi, director general y miembro fundador del B Team; o Amaya Apesteguía, especialista en consumo ético y colaborativo de OCU.

Sobre NESO Global Forum

NESI Global Forum 2019 es una iniciativa impulsada por la Fundación Global Hub por el Bien Común en 2017 para co-crear una nueva economía más sostenible, justa, democrática y centrada en las personas. La Comunidad NESI (New Economy and Social Innovation) cuenta con una secretaría técnica que coordina toda su actividad, con una red de expertos que apoyan su desarrollo, con grupos que promueven proyectos a nivel local (NESI Local Hubs) y una comunidad NESI. En 2017, se celebró la primera edición de NESI Global Forum 2017 en Málaga, que tiene carácter bianual, y del 24 al 26 de abril tendrá lugar la segunda edición en la capital de la Costa del Sol.

www.http://neweconomyforum.org

Vídeo: https://neweconomyforum.org/es/nesi-global-forum-2019-ES/

Sobre EcoHabitar

Revista referente en el sector de la bioarquitectura, la bioconstrucción y la biología del hábitat desde una perspectiva de la ecología profunda. Fundada en el año 2004, es pionera en la divulgación de una nueva forma de edificar desde la sostenibilidad real, la eficiencia energética, la salud y el respeto al entorno.

http://www.ecohabitar.org/


 

Más información y contacto:

Álvaro Sánchez Serrano. Coordinador de Comunicación del NESI Forum
Tfno: + 34 606 098 558
Email: alvaro@neweconomyforum.org
www.neweconomyforum.org
www.facebook.com/nesiforum

Cork Wise de Amorim recibe un premio a la innovación por la generación de suelos formados por corcho y materiales reciclados

Cork Wise ha recibido el premio a la innovación en arquitectura y construcción (Innovation Award for Architecture + Construction) por el suelo Wise by Amorim, la nueva generación de suelos con huella de carbono negativa presentado en BAU, la feria internacional de materiales de construcción celebrada en Alemania. Los pavimentos de corcho proporcionan una reducción de sonido natural altamente eficiente, pudiendo reducir hasta un 53% del ruido. Destaca el aislamiento térmico natural, la elevada eficiencia energética y la resistencia al impacto del corcho.

Todos los productos de Amorim Revestimentos tienen varias certificaciones que atestiguan la Calidad del Aire Interior, habiendo sido testados en más de 2.000 potenciales químicos.

El premio de arquitectura y diseño tiene como objetivo potenciar los productos y soluciones que destacan por ser particularmente adecuados a las necesidades de los arquitectos. La calidad funcional y de diseño, así como las soluciones técnicamente inteligentes y la diversidad de usos potenciales fueron criterios importantes en la evaluación.

Cork Wise by Amorim

Wise by Amorim marca la entrada en el mercado de la primera generación de suelos con la identidad Amorim. La nueva solución está formada por corcho y materiales reciclados, libres de PVC.

Es el resultado de una inversión de 12 millones de euros en I+D. Lanzado con el lema “Smart choice. Amazing sensations”, Wise se diferencia por ser un producto sostenible, sin descuidar sus características técnicas, como la impermeabilidad y la posibilidad de aplicación en grandes superficies, hasta 300 m2, sin necesidad de juntas de dilatación o de transición.

‘Laboratorio de Ideas en Ecodiseño’ en Extremadura para promover la arquitectura ecológica y sostenible

En Extremadura se ha puesto en marcha la iniciativa ‘Laboratorio de Ideas en Ecodiseño’, un espacio donde empresas, profesionales, emprendedores e investigadores, podrán compartir y promover el acceso a información y contenidos de interés relacionados con la sostenibilidad y el diseño de productos y servicios respetuosos con el medio ambiente. Se realizarán talleres que abordarán temas como el ecodiseño, la economía circular, la financiación, y la arquitectura ecológica y sostenible.

La inscripción en los talleres es abierta y gratuita.

Es una iniciativa promovida por el Instituto de Rocas Ornamentales y Materiales de la Construcción (INTROMAC) y se encuentra en el marco del proyecto transfronterizo DEGREN, con el objetivo de crear nuevas oportunidades de negocio e innovación en las regiones EUROACE, desde el punto de vista del ecodiseño.

La inscripción, abierta y gratuita, ya se puede formalizar en la página web del proyecto DEGREN (‘Centro Transfronterizo de Innovación Empresarial en Ecodiseño en la EUROACE – Design & Green ENgineering’), financiado por el Programa Operativo EP – INTERREG V A España Portugal (POCTEP) 2014-2020 de la Unión Europea.

Talleres del Laboratorio de Ideas en Ecodiseño

El primer taller se celebrará en Badajoz, el próximo 13 de febrero en el Parque Científico y Tecnológico de Extremadura, dirigido al sector del envase y el embalaje. En el taller se abordarán el ecodiseño y la prevención como herramienta clave en la economía circular del sector. La formación correrá a cargo del gerente de Sostenibilidad y Responsabilidad Social Corporativa de AENOR, José Magro, entidad de referencia en certificación de sistemas de gestión, productos y servicios.

Cáceres acogerá el segundo taller de esta iniciativa, el próximo 21 de febrero, organizado en colaboración con el Colegio Oficial de Arquitectos de Extremadura, y en el que se presentarán tendencias en ecodiseño aplicados al sector, así como fórmulas de financiación de proyectos y obras de arquitectura o urbanismo realizados con criterios ecológicos y de sostenibilidad.

El taller contará con la ponencia “Arquitectura Triple Balance para el desarrollo de los nuevos coworking y cohousing”, y será impartido por Iñaki Alonso, fundador y CEO del estudio de Arquitectura SATT, responsable, entre otros del proyecto “Entrepatios”, el primer edificio ecológico en derecho de uso de Madrid.

Asimismo INTROMAC ha previsto a lo largo de los próximos meses la celebración de sendos talleres sobre el corcho y la madera, y sobre el análisis de huella de carbono.

En el proyecto DEGREN participan la Fundación Fundecyt-Parque Científico y Tecnológico de Extremadura, la Universidad de Extremadura, y el Colegio Oficial Ingenieros Industriales de Extremadura (COIIEX) por parte española. Respecto a la participación portuguesa, el consorcio lo forman la Associação Nacional de Jovens Empresários (ANJE), el Cluster Habitat Sustentável (Centro HABITAT), el Centro Tecnológico da Cerâmica e do Vidro (CTCV) y el Instituto Politécnico de Leiria (IP Leiria).

Porky Hefer el artista de los nidos

El diseñador sudafricano Porky Hefer, famoso por sus “nidos”, ha diseñado un  albergue ecológico, construido artesanalmente y autosuficiente. El retiro africano, ubicado en Namib Tsaris Conservancy, a 30 km de The Nes, es la primera casa de nueva construcción del diseñador y ha conseguido ganar el premio a la mejor casa Wallpaper * 2019.

A 125 km de la ciudad más cercana, el albergue está casi escondido dentro del paisaje circundante. Los techos, hechos de cañas procedentes de las orillas del río Zambezi, en el norte de Namibia, proporcionan aislamiento natural al tiempo que crean una silueta apenas visible. Los ladrillos y el marco de acero fueron hechos a mano en el lugar.

Durante la ejecución del proyecto, Porky Hefer a utilizado las habilidades artesanos africanos. El la casa está repleta de muebles hechos a medida y elementos decorativos que reflejan el valor, tanto de los materiales locales, como de las técnicas locales. El diseño consta de tres habitaciones con baño y una sala de estar con un salón hundido con banquetas de cuero.

Hefer se inspiró en los nidos en forma de laberinto hechos por las aves tejedoras locales. Estos nidos pueden alojar a cientos de aves, que se reúnen en diferentes “habitaciones” dependiendo de las temperaturas. Las habitaciones exteriores se utilizan para la sombra diurna que ofrece espacios frescos y áreas interiores cálidas cuando las temperaturas nocturnas caen en picado.

Hechos a mano con materiales ecológicos, los nidos de hefer se han convertido en una marca reconocible al instante asociada con el diseñador. En 2018 diseñó diferentes asientos de gran tamaño que representan especies en peligro de extinción  para la fundación Leonardo Dicaprio y fabricados con materiales reciclados por artesanos en Ciudad del Cabo.

Reciclaje de biosólidos para hacer ladrillos sostenibles

¿Cómo puede reciclar las reservas mundiales de lodos de aguas residuales tratadas e impulsar la sostenibilidad en la industria de la construcción, todo al mismo tiempo? Convierte esos biosólidos en ladrillos sostenibles.

Los biosólidos son un subproducto del proceso de tratamiento de aguas residuales que se puede utilizar como fertilizante, en la rehabilitación de tierras o como material de construcción. Alrededor del 30 por ciento de los biosólidos del mundo se almacenan o envían a vertederos, usando tierras valiosas y potencialmente emitiendo gases de efecto invernadero, lo que crea un desafío ambiental.

Ahora, un equipo de la Universidad RMIT ha demostrado que los ladrillos de arcilla cocida que incorporan biosólidos podrían ser una solución sostenible para las industrias de tratamiento de aguas residuales y de fabricación de ladrillos. Publicado este mes en la revista  Buildings , la investigación mostró que la fabricación de ladrillos de biosólidos solo requería alrededor de la mitad de la energía que los ladrillos convencionales.

Además de ser más baratos de producir, los ladrillos de biosólidos también tenían una conductividad térmica más baja, transfiriendo menos calor para dar a los edificios un mayor rendimiento ambiental. La UE produce más de 9 millones de toneladas de biosólidos al año, mientras que los Estados Unidos producen alrededor de 7,1 millones de toneladas. En Australia, 327 000 toneladas de biosólidos se producen anualmente. El estudio descubrió que había una oportunidad importante para crear un nuevo mercado de reutilización beneficioso: los ladrillos. Alrededor de 5 millones de toneladas de los biosólidos producidos en Australia, Nueva Zelanda, la UE, los EE. UU. Y Canadá actualmente se envían a vertederos o reservas cada año. El uso de un mínimo de 15 por ciento de contenido de biosólidos en el 15 por ciento de los ladrillos producidos podría agotar estos 5 millones de toneladas.

Reciclar biosólidos de los vertederos del mundo

El investigador principal, Profesor Asociado Abbas Mohajerani, dijo que la investigación buscaba abordar dos problemas ambientales: las reservas de biosólidos y la excavación del suelo requerido para la producción de ladrillos. “Más de 3 mil millones de metros cúbicos de tierra arcillosa se desentierran cada año para que la industria global de ladrillos produzca aproximadamente 1,5 billones de ladrillos“, dijo Mohajerani, ingeniero civil de la Escuela de Ingeniería de RMIT. “El uso de biosólidos en ladrillos podría ser la solución a estos grandes desafíos ambientales”. “Es una propuesta práctica y sostenible para reciclar los biosólidos almacenados actualmente o en vertederos en todo el mundo”.

La investigación examinó las propiedades físicas, químicas y mecánicas de los ladrillos de arcilla cocida que incorporan diferentes proporciones de biosólidos, del 10 al 25 por ciento.

Los ladrillos reforzados con biosólidos pasaron las pruebas de resistencia a la compresión y el análisis demostró que los metales pesados ​​están en gran parte atrapados dentro del ladrillo. Los biosólidos pueden tener características químicas significativamente diferentes, por lo que los investigadores recomiendan pruebas adicionales antes de la producción a gran escala.

Los ladrillos de biosólidos son más porosos que los ladrillos estándar, lo que les otorga una conductividad térmica más baja

La investigación también mostró que la demanda de energía para la cocción de ladrillos se redujo hasta en un 48,6 por ciento para los ladrillos que incorporaban un 25 por ciento de biosólidos. Esto se debe al contenido orgánico de los biosólidos y podría reducir considerablemente la huella de carbono de las empresas de fabricación de ladrillos.

Los resultados de una evaluación comparativa del  ciclo de vida  y un  estudio de emisiones  realizado como parte de la investigación confirmaron que los ladrillos de biosólidos ofrecían un enfoque alternativo sostenible para abordar los impactos ambientales de la gestión de los biosólidos y la fabricación de ladrillos.

La investigación, financiada por las becas RMIT University, Melbourne Water y Australian Government Research Training Program, se publica en el “Número especial de materiales de construcción ecológicos” de  la revista Building  (enero de 2019, DOI: 10.3390 / buildings9010014).

FORUM HOLZBAU, Fórum Internacional de Construcción con Madera

FORUM HOLZBAU es una plataforma internacional que promueve el desarrollo de la construcción con madera en todo el mundo.

Desde hace 24 años organiza en Garmisch (Alemania) un congreso de referencia a nivel mundial para la construcción con madera, cuya calidad científica y técnica está avalada por cinco universidades de referencia a nivel mundial, como son: THS Rosenheim y TU Munich (Alemania), BFH Biel (Suiza), Universidad Aalto (Finlandia), TU Wien (Austria), UNBC Prince George (Canadá). Es uno de los congresos más grandes y relevantes sobre construcción con madera, con más de 1.800 participantes de todo el mundo.

Además del congreso central de Alemania, se celebran anualmente congresos organizados por Forum Holzbau en otros países europeos como Francia, Italia, Suecia/Noruega, Reino Unido, Polonia… a los que ahora se quiere incorporar España como respuesta al creciente interés que la construcción con madera despierta en nuestro país.

Se trata de un congreso centrado eminentemente en cuestiones técnicas y prácticas, enfocadas al mundo profesional. En paralelo a un programa de conferencias a cargo de ponentes de máxima relevancia internacional, se celebra una exposición donde las empresas pueden conocer y mostrar los últimos avances en productos y técnicas del sector

Biorregional. Rehabitar nuestras comarcas de una manera sostenible

Seguro de que muchos de los lectores de ReHabitar se han preguntado alguna vez: ¿Qué quiere  decir esta palabra? Significa volver a vivir en un cierto lugar, y también vivir en su lugar de otra manera.

No solamente se refiere a volver a vivir en una finca previamente abandonada, o en un pueblo abandonado en el campo, también se refiere a un concepto central del movimiento del biorregionalismo. Volver a vivir en el mundo mismo desde dentro y dejar de sentirse como un pasajero en la ‘nave espacial tierra’ dispuesto a explotar la naturaleza como si fuera algo aparte de nosotros. El biorregionalismo propone que la humanidad vuelva a vivir en el mundo como parte integrante de la naturaleza. Lo que significa rehabitar el mundo como participantes responsables en los procesos de la vida, adaptados a las condiciones particulares de cada ecosistema. Darnos cuenta de que tenemos que rehabitar nuestras propias biorregiones, nuestras comarcas, es una de las cosas más fundamentales que tenemos que hacer para promover el cambio hasta una sociedad humana sostenible.

Tenemos que adaptar la manera en que vivimos, producimos, construimos y trabajamos a las condiciones especiales de nuestra región local, su clima, su geología, sus ecosistemas. Así podemos aprovechar los recursos naturales de una región en concreto, y al mismo tiempo, guardar su biodiversidad y proteger los equilibrios dinámicos de sus ecosistemas. Es obvio, los seres humanos durante casi todo su historia como especie han vivido de esta manera adaptada, habitando sus biorregiones particulares. Casi todas las culturas indígenas del mundo muestran unas adaptaciones impresionantes a su entorno particular. Nos serviría mucho si aprendiésemos de estas culturas que evolucionaron en adaptación a los ecosistemas que habitaron. Eso no quiere decir que necesitamos volver a algún tipo de pasado de oro, pero tampoco nos sirve extinguir la diversidad y riqueza de conocimiento de esas culturas.

También es cierto que tenemos una historia de por lo menos cinco mil años de abuso de poder, de culturas dispuestas a dominar y explotar a sus vecinos y la naturaleza. Uno de los textos más antiguos de la humanidad, la épica de Gilgamesh, nos cuenta cómo este rey de la civilización de Ur, en la antigua Sumeria, mandaba cortar casi todos los enormes bosques de cedro que había en El Líbano para construir la gran ciudad de Ur. Además, Gilgamesh mataba al dios de los bosques, Humbaba, incitando a la venganza de los dioses. La deforestación provocaba la desertificación de la fértil Mesopotamia.

El cambio climático, cuyo efecto todavía podemos observar en esta zona del oriente medio, fue la causa de la caída de la civilización de Sumeria. Aparte de los impactos ambientales negativos de los grandes imperios del pasado, la mayoría de la humanidad vivía adaptada a sus biorregiones hasta muy recientemente. Sólo durante los últimos tres siglos, una gran parte de la humanidad se ha podido alejar de las demandas de sus biorregiones por el uso irresponsable y derrochador de las energías fósiles y con la revolución industrial que empujaba este abuso.

El concepto biorregión y la historia del biorregionalismo

Una de las personas claves en el estudio académico del biorregionalismo, Kirkpatrick Sale, entiende como biorregión la región natural, definida por las calidades del lugar, por lo que la naturaleza manda y no los hombres. El doctor Sale ofrece la siguiente definición del concepto biorregión: “es cualquier parte de la superficie del mundo cuyas fronteras aproximadas están determinadas por características naturales y no están impuestas por humanos. Las biorregiones son distinguibles de otras áreas por atributos particulares: flora y fauna, agua, clima, calidad y tipo de sus tierras, formas del paisaje; también son únicas por los asentamientos y culturas humanas a quienes estos atributos han dado su forma particular.” Kirkpatrick Sale comenta que “por supuesto la Naturaleza trabaja con flexibilidad y fluidez, por eso los límites entre biorregiones no son muy rígidos normalmente, pero al mismo tiempo los contornos de las regiones en sí mismas no son difíciles de identificar usando un mínimo de conocimiento ecológico.” 1 Un debate necesario sobre cómo se puede distinguir las dimensiones exactas de una biorregión ha hecho mucho daño al movimiento del biorregionalismo. Muchas veces, la manera más práctica de establecer las dimensiones de la biorregión local es empezar con la parte de agua de la zona, siguiendo la cuenca del sistema del río local y poder comparar sus términos con los ecosistemas existentes en esta zona y con variedad de factores geológicos y biológicos.

biorregional

KIRKPATRICK SALE una de las personas claves en el estudio académico del Biorregionalismo y autor de títulos como Escala Humana y Una visión Biorregional.

El movimiento del biorregionalismo nació a principios de los años setenta en el oeste de los Estados Unidos. Los primeros defensores del concepto fueron el escritor Peter Berg y el ecólogo Raymond Dasman trabajando para la organización Planet Drum (Tambor del Planeta) y la revista Raising the Stakes (Subiendo las apuestas). Básicamente, el biorregionalismo se ha desarrollado por un interés mantenido desde la base popular sobre cómo se puede efectuar un cambio social que dé como resultado que la gente actúe a la escala local para proteger y restaurar el medio ambiente y su diversidad. Es la diversidad a escala local en cada biorregión lo que le da su unicidad y su valor intrínseco. La diversidad de la vida entera está contenida en las distintas y diversas formas de vivir y en la biodiversidad de cada una de las biorregiones en el mundo. Nosotros dependemos de esta diversidad para sobrevivir.

El cambio hacia la sostenibilidad tiene que venir de nosotros, de la base popular. Las biorregiones individuales tienen que intentar satisfacer sus necesidades locales con recursos locales y renovables. En la foto, una de las asambleas del Consejo de Visiones para la Acción Biorregional celebrado el año pasado en Perú.

No es una teoría, es un movimiento con un plan de acción muy práctico

El biorregionalismo propone una estrategia muy sencilla para efectuar una transformación cultural. Manteniendo la comunicación, el intercambio de conocimiento y la cooperación internacional, enfoca la protección y restauración de los ecosistemas locales y de la biodiversidad autóctona de las comarcas. Como siempre, el cambio más efectivo viene de una base popular y afecta al sistema de abajo a arriba. No podemos esperarlo de los políticos ni de las empresas multinacionales: el cambio hacia la sostenibilidad tiene que venir de nosotros, de la base popular. Las biorregiones individuales tienen que intentar satisfacer sus necesidades locales con recursos locales y renovables. Tenemos que promover economías biorregionales muy diversificadas que reduzcan la dependencia de recursos importados desde lejos. Las redes de trueque y el desarrollo de medios de intercambio económico regionales son herramientas muy importantes para la creación de economías biorregionales.

El transporte no necesario empujado por la economía globalizada y la construcción de edificios y carreteras son algunos de los factores más grandes de la destrucción del medio ambiente. Tenemos que aprender a satisfacer nuestras necesidades como consumidores con recursos regionales renovables. ¿Por qué, por ejemplo, en 1996 Gran Bretaña tenía que importar 49 millones de kilos de mantequilla, si al mismo tiempo exportaba 47 millones de kilos? 2 No hay razón alguna para que la mantequilla importada desde Nueva Zelanda hacia Inglaterra se pueda vender por menos que la mantequilla producida en el país mismo. Alguien se ha olvidado de incluir todos los gastos escondidos y subvencionados por los bajos precios de petróleo y queroseno. Alguien no está incluyendo el efecto de estos transportes completamente innecesarios en el medioambiente y el clima. La degeneración medioambiental asociada a estos transportes innecesarios y sus efectos sociales, económicos y culturales son considerables, y los gastos asociados enormes, pero la mantequilla de Nueva Zelanda en Inglaterra sigue siendo más barata. Pensar en términos de biorregionalismo asume más responsabilidad y tiene mucha más razón y menos ignorancia ecológica.

Otro factor culpable de la degradación medioambiental es la construcción. Es responsable de una gran parte de los daños ecológicos que podemos observar. La construcción es la causa de más del 40% del consumo de energía y materia prima del mundo. A escala doméstica, unos cambios muy sencillos, como aprovechar la energía solar pasiva y mejorar el aislamiento de las casas, pueden reducir el gasto energético de una casa hasta en un 90%. A escala nacional, un estudio reciente en Inglaterra ha mostrado que los gastos nacionales del país podían ser reducidos en un 50% por ciertas adaptaciones eco-lógicas de todas las casas ya existentes.3 El uso de materiales autóctonos de la biorregión y el diseño bioclimático adaptado a las condiciones regionales son ejemplos de una buena práctica biorregional. La bioconstrucción juega un papel importante en la promoción de una conciencia biorregional.

Diseño ecológico a escala biorregional

Durante los últimos años, el concepto de biorregión ha tenido influencia en la agronomía, la arquitectura y algunas comisiones planificadoras. También es un concepto básico del diseño ecológico. En un compendio de diseño ecológico, recientemente publicado en inglés con el titulo Design for Sustainability (Diseño para la Sostenibilidad), Janis Birkeland explica que en la planificación biorregional somos informados por el conocimiento de la ecología local, y buscamos caminos para transformar la sociedad y sus instituciones hacia la educación pública y la democracia participativa y activa. Esta forma de tomar decisiones desde la base hacia arriba requiere fundamentalmente la participación activa de la comunidad en el proceso de planificación biorregional. El proceso anima y sostiene proyectos de auto-ayuda, y a través de proyectos de reciclaje y programas de regeneración, ayuda a que crezca un nuevo sentido de participación en la comunidad. Al mismo tiempo resuelve problemas locales. La planificación a escala biorregional consiste en combatir desde la raíz los efectos de la ignorancia ecológica, de la globalización y del desarrollo urbano.

Las herramientas básicas del biorregionalismo en su resistencia contra estas fuerzas de la centralización son el enfoque en el aumento del nivel de auto-suficiencia de las regiones, la democracia activa y participativa, la mediación y el consenso, y toda actividad que aumente el sentido de formar parte de la comunidad. La planificación biorregional usa indicadores tales como la justicia social, el concepto de la huella ecológica y también el concepto del espacio medioambiental con el fin de crear una base más justa para la racionalización de recursos. El proceso anima a toda la comunidad a desarrollar una visión compartida y positiva de cara al futuro; también estimula las actividades que restauran ecosistemas locales y las que ayudan en la transmisión de tradiciones que ofrecen a la comunidad valores sociales y ecológicos.4

A título individual, cada uno de nosotros puede empezar con el consumo justo y ecológico. Cada una puede reducir su consumo, reciclar lo que usa, y re-usar en lugar de tirar. ¿Desde dónde vienen las cosas que estoy consumiendo? ¿Puedo substituirlos por productos locales? ¿Hay proyectos de restauración ecológica, de reforestación, o de compost comunal por mi zona? ¿Cómo puedo aprender más sobre la ecología, la geología, el clima, las costumbres, la artesanía y la arquitectura propia de mi región? ¿Cómo voy a encontrar a gente en mi zona que también esté preparada para aceptar la responsabilidad que tenemos, gente con quienes puedo aprender de nuevo cómo se puede rehabitar la biorregión en que vivimos? Todas estas son preguntas que podemos hacernos. Con estas preguntas empieza el futuro biorregional y el cambio hacia una humanidad que participa de forma apropiada en los ciclos de la naturaleza. El eslogan del Foro Social Mundial de Puerto Alegre es: Otro mundo es posible. El biorregionalismo podría ser un camino para aprender a llegar a este otro mundo.

La biorregión como parte del cuerpo de Gea y la participación apropiada en un planeta vivo

Muchos estudios científicos han demostrado que son los ecosistemas más diversos los que tienen mayores probabilidades de sobrevivir y adaptarse a cambios climáticos drásticos, o a cambios de otras condiciones medioambientales. Además, los estudios de los sistemas climáticos y ecológicos de la tierra han demostrado qué factores bióticos están contribuyendo fundamentalmente a la autorregulación de la composición de gases en nuestra atmósfera, y al mantenimiento de una temperatura media, que permiten la existencia de vida en este planeta. En estos descubrimientos más recientes se sostiene la teoría Gea, que propuso el químico atmosférico James Lovelock en los años setenta. La teoría propone qué factores bióticos y factores abióticos están profundamente interconectados en ciclos de autorregulación, que mantienen condiciones favorables para la vida en el planeta. Para explicar estos ciclos tenemos que entender la tierra como un organismo, como un planeta vivo. La teoría de Gea es una teoría de fisiología a escala planetaria, es geo-fisiología. Pensar en términos de Gea ayudaba a los primeros activistas del biorregionalismo a entender cómo toda la vida en el planeta está profundamente interconectada y es interdependiente. Por el valor intrínseco de cada forma de vida y también por la profunda interdependencia, tenemos que respetar toda forma de vida en cualquier lugar. Como lo ha dicho el fundador de la permacultura, Bill Mollison: “Empieza en la puerta de tu casa y trabaja desde allí fuera.” Obviamente, la permacultura trabaja mucho con el concepto de la biorregión casi desde sus principios. El biorregionalismo, la permacultura y la geo-fisiología entienden perfectamente que la salud del mundo, la salud de Gea depende de la salud de cada una de las biorregiones que forman parte del cuerpo de Gea.

La mala noticia es que Gea está enferma. Hoy en día podemos observarlo y cada año es más evidente: nos estamos enfrentando a un cambio climático a escala global. Cada mes salen más resultados de estudios científicos que indican que estos cambios están relacionados, si no provocados, por el uso irresponsable del petróleo, del carbón y del gas natural durante los últimos tres siglos. Estamos justamente dentro de una ola de extinción más grave que la desaparición de los dinosaurios. Siguiendo estimaciones conservacionistas, la biosfera está perdiendo entre 120 y 140 especies cada día. Gary Coates, de la Universidad de Kansas (EEUU) está convencido de “que la civilización industrial va a tener que transformarse muy rápido, cambiando su ética del ‘negocio como siempre’, enfocado al crecimiento económico, por una sociedad de la creación continua y estable. Esta gran transformación cultural se tiene que efectuar dentro de los próximos 50 a 100 años. Si no conseguimos esta transformación, vamos a experimentar este punto de cambio en la historia como el periodo más violento, con más sufrimiento y destrucción que nos podamos imaginar.5Vivimos en un tiempo crítico de la historia de la humanidad y por eso nos toca confrontar la responsabilidad que cada uno de nosotros tiene para efectuar los cambios necesarios.

Es muy fácil sentirse sin poder y atrapado en un sistema demasiado grande y globalizado, pero somos todos participantes en nuestras comunidades de una manera u otra, y es exactamente ahí donde tenemos que efectuar el cambio. Como ha dicho el economista Chileno Manfred Max-Neef, ganador del Right Livelihood Award (el premio Nóbel ‘alternativo’): “Es absolutamente imposible tener participación en un sistema gigante, la participación puede ocurrir sólo a escala humana. Eso quiere decir, en la escala donde las personas tienen su cara y su nombre, donde las personas se conocen y no donde están nada más que abstracciones estadísticas.” Es en la escala humana de nuestras comunidades donde podemos empezar a vivir de una manera más responsable y sostenible, y eso depende de la participación de cada uno de nosotros en el gran trabajo de rehabitar nuestras biorregiones. La biorregión sostenible depende de la cooperación de todas las comunidades que la habitaron. Igual que el estado medioambiental y la biodiversidad del mundo dependen en último lugar de la sostenibilidad de cada biorregión. Si eso es cierto, por fin empezamos a entender que en este mundo todo está interrelacionado, que somos participantes del proceso si aceptamos la responsabilidad relacionada o no. Eso es una lección muy básica de la sostenibilidad. El antiguo mito griego de Gea, madre de todos e hija del Caos, resurge desde la conciencia colectiva, desde la anima mundi (desde el alma de un planeta vivo), para ofrecernos esta enseñanza importante.

Es absolutamente imposible tener participación en un sistema gigante, la participación puede ocurrir sólo a escala humana. Eso quiere decir, en la escala donde las personas tienen su cara y su nombre, donde las personas se conocen y no donde no son más que abstracciones estadísticas, comenta el economista MANFRED MAX-NEEF.


Articulo publicado en el nº 10 de la revista ReHabitar. Invierno de 2004.

  1.  Dwellers in the Land – The Bioregional Vision, Kirkpatrick Sale, New Society Publishers, 1991, p55
  2. – From the Ground Up – Rethinking Industrial Agriculture, Helena Norberg-Hodge, Peter Goering, John Page, International Society for Ecology and Culture, ZED Books, 2001
  3. -Design for Sustainability – A Sourcebook for Integrated Eco-logical Solutions, Janis Birkeland, Earthscan Publ. 2002, p.14
  4. – Design for Sustainability – A Sourcebook for Integrated Eco-logical Solutions, Janis Birkeland, Earthscan Publ. 2002, p. 238
  5. – Dwellers in the Land – The Bioregional Vision, Kirkpatrick Sale, New Society Publishers, 1991, p31

Comunidades sostenibles. Educación de Diseñadores de Ecoaldeas (E.D.E.)

Comunidades Sostenible. Durante las últimas cuatro semanas, entre el día siete de octubre y el cuatro de noviembre del 2006, participé en un entrenamiento de instructores de diseñadores de ecoaldeas en la Fundación Findhorn por el Norte de Escocia.

Allí tuvo lugar uno de los primeros programas piloto de la nueva iniciativa de “Gaia Education” (Educación Gea), un consorcio internacional de educadores asociado a la G.E.N. (Red Global de Ecoaldeas). En sí misma la G.E.N. (Global Ecovillage Network), lleva mas de 10 años como una O.N.G que ofrece consultoría a las Naciones Unidas y facilita la cooperación global, regional, y local de miles de comunidades por todo el mundo, promocionando un enfoque holístico a los desafíos diversos de la sostenibilidad.

El currículo para la,”Educación de Diseñadores de Ecoaldeas” (E.D.E.) fue creado por educadores procedentes de varias de las ecoaldeas más establecidas como ”Crystal Waters” en Australia, ”Auroville” en la India, “Lebensgarten” y “Sieben Linden” en Alemania, Findhorn en Escocia y varias otras ecoaldeas e instituciones como el “Satyana Institute” de WILL KEEPIN y el “Village Design Institute” de CHRIS MARE. En Octubre de 2005, durante una conferencia internacional celebrando la primera década de la Red Global de Ecoaldeas, lanzaron este currículo holístico que indicaba estrategias claras para la creación de comunidades, ciudades y biorregiones sostenibles, apoyando así la base de una civilización humana sostenible.

El currículo está endosado por la UNITAR, el Instituto de Entrenamiento e Investigación de las Naciones Unidas, y es una contribución oficial a la década de la educación para el desarrollo sostenible de las Naciones Unidas (2005-2014).

Representantes de todo el mundo aprendiendo el diseño de comunidades sostenibles

Con tantas credenciales internacionales, no sorprende que nuestro grupo de 34 personas incluía representantes de veintiuna naciones: de la China, Sudáfrica, Estados Unidos, Canadá, Estonia, Inglaterra, Escocia, Argentina, Brasil, Alemania, Tailandia, Japón, Bélgica, Francia, España, Portugal, Irlanda, México, Grecia, Palestina e Irak. Por supuesto es una experiencia muy especial compartir cuatro semanas de estudios de diseño social, ecológico, económico, y con tanta diversidad de gente se aprende a varios niveles. Formamos una comunidad autoeducativa aprendiendo de su riqueza y sabiduría interna. Los profesores fueron participantes y facilitadores de este proceso de intercambio de conocimientos y experiencias. A pesar de tanta diversidad no hubo enfrentamientos, y los pocos momentos de problemas interpersonales que surgieron fueron tomados por todos como una oportunidad para aprender la mediación y facilitación de conflictos. El balance de géneros fue más o menos equilibrado, las edades variaron entre 25 y 60 años, y las ocupaciones profesionales en nuestro grupo fueron casi tan diversas como nuestras procedencias: había varios arquitectos, científicos, artistas, académicos, activistas, trabajadores de O.N.G.s, estudiantes, diseñadores, ingenieros, educadores, funcionarios y gerentes de proyectos de desarrollo, fruticultura y permacultura.

El currículo incluye cuatro secciones distintas pero interrelacionadas: la ideología y las valores de una con ciencia holística, el diseño social, el diseño ecológico, y el diseño económico. Dedicamos una semana entera a cada de estas secciones. Por las mañanas enfocamos el contenido del currículo, y como participamos en un entrenamiento de instructores usamos las tardes practicando la enseñanza de los conceptos en grupos pequeños. Cada persona tenía la oportunidad de enseñar varios talleres breves empezando con cinco minutos y subiendo poco a poco hasta tres cuartos de hora.

La primera semana empezó con una presentación por Jonathan  Dawson, el director actual de la Red Global de Ecoaldeas, sobre los resultados de la investigación de la huella ecológica de la eco-aldea de Findhorn, que fue asistido por los expertos del ”Stockholm Environment Institute” (El Instituto del Medio Ambiente de Estocolmo). Mientras todavía queda la necesidad de reducir la huella ecológica aún más, la eco-aldea de Findhorn con su parque eólico comunitario, sus sistemas de agricultura comunitaria local, sus coches compartidos, tecnologías y casas ecológicas y los cambios de hábitos asociados a una vida más comunitaria, ha conseguido reducir su huella ecológica a menos de la mitad de la media nacional de Inglaterra y otros países del Norte de Europa.

Cada mañana antes de las clases, teníamos la oportunidad de practicar la meditación con Pracha  Hutanuwatr, un activista tailandés que fue monje budista por doce años antes de dedicar su vida a un activismo espiritual comprometido a mejorar problemas sociales y ecológicos. Durante la primer semana enfocada a la ideología y conciencia holística, dialogamos con Pracha sobre lo que significa el trabajo de transformar su conciencia y expandir su círculo de compasión desde el ”yo egocéntrico”, hacia la comunidad, los ecosistemas, y todos los seres vivos, hasta ser capaz de identificarse con su ”yo ecológico”; un concepto central del budismo y también de la ecología profunda. Integrar las prácticas humanas en los procesos de la naturaleza y aprender de la naturaleza en vez de intentar dominarla son los resultados de esta actitud.

Una de las famosas casas de barriles de whiskey, hecho con madera reciclada (foto: Daniel C. Wahl)

Ecología profunda

Para facilitar este proceso de identificación con la comunidad de la vida entera nos pusimos a trabajar con las prácticas de la ecología profunda desarrolladas por Joanna  Macy  y John  Seed. Compartimos la pena por el derroche de los ecosistemas, la pérdida de biodiversidad y de la riqueza cultural de la humanidad y la futilidad de la guerra. Compartir este dolor por lo que está pasando en el mundo, que normalmente llevamos oculto dentro, con otra gente es una experiencia muy emocionante. Organizamos un ”consejo de todo los seres”, un práctica de la ecología profunda en la cual cada persona elige un aspecto de la vida o una especie para representarla y hablar en su lugar durante el consejo. Creamos máscaras muy artísticas para convertirnos en varias especies de árboles, flores, animales, el viento, el agua, y la fertilidad de la tierra. Cada vez que participo en este ritual, me sorprende de nuevo la sabiduría y autoridad que surge cuando prestamos nuestras voces humanas a los otros seres de la comunidad de vida.

Los procesos de facilitación May East, la directora del proyecto E.D.E en Findhorn y una de los fundadores de la G.E.N. y de ”Gaia Education”, facilitaba un proceso de profundización del conocimiento de la ideología y conciencia holística a través de varias conversaciones sobre las ciencias como la física cuántica, la teoría de sistemas complejos, y la ecología, que acumulen pruebas de cómo de verdad vivimos todos en un planeta y un universo de interconexión y interdependencia fundamental.

Además realizamos en varios ejercicios prácticos enfocados a generar un sentido de comunidad y de confianza mutua entre nosotros. Todos los desafíos fueron diseñados de una manera en que la única solución viable precisara de la cooperación entre todos los participantes. Este espíritu de la colaboración también fue promocionado a través de arte colectivo. En un proyecto de colaboración artística varios grupos pequeños se dedicaron a decorar un pétalo de una flor compuesta por las contribuciones de todos nosotros.

Durante una tarde el grupo trabajó en la regeneración ecológica y recuperación artística de un arenal abandonado del antiguo aeropuerto militar, donde la eco-aldea de Findhorn fue iniciada hace más de cuarenta años.

Diseño social

La segunda semana se dedicó al tema del diseño social, que es la base de una comunidad sana y una ecoaldea, capaz de un desarrollo flexible y de superar los conflictos que forman parte natural de la vida comunitaria. Dialogamos sobre cómo se pueden evitar conflictos estructurales en la formación de proyectos de ecoaldeas a través de una declaración escrita, de la visión y de la misión del proyecto, al igual que una afirmación de los valores y aspiraciones comunes. Intentar expresar esta base colectiva del proyecto durante la fase del primer encanto, puede ofrecer un punto de referencia cuando los primeros conflictos interpersonales surgen a posteriori.

Otros temas importantes del diseño social incluyeron talleres de comunicación no-violenta (‘Non Violent Communication”), de ”coaching”, y de mediación y facilitación de conflictos con profesionales de la Fundación Findhorn. Enfocamos un día a la salud individual y comunitaria, relacionado con la salud de ecosistemas y la planetaria. El tema del último día de la 2ª semana, lo dedicamos a cómo se podían diseñar sistemas complejos como comunidades no aisladas, pero conectadas con sus propias biorregiones de manera sostenible que permitiese responder a la mayoría de las necesidades de sus habitantes con los recursos ecológicos, naturales y sociales autóctonos.

La conclusión fue que no es posible diseñar comunidades sostenibles sin, al mismo tiempo, enfocar el diseño de ciudades, regiones y una civilización humana también sostenible. El reto más importante para la humanidad, durante el siglo XXI, es dar forma a una humanidad sostenible a través de la cooperación local, regional, y global. La pobreza, la desigualdad nacional e internacional, las guerras y la degradación ecológica, son problemas interrelacionados que necesitan respuestas de diseño integrado y holístico al nivel local y global. El diseño de ecoaldeas ofrece una estrategia por donde podemos empezar a hacer realidad el sueño de una civilización humana sostenible.

Diseño ecológico

La tercera semana del curso de Educación de Diseñadores de Ecoaldeas (E.D.E), fue dedicado al diseño ecológico y trataba todos los temas que normalmente están asociados con el diseño sostenible: la construcción y restauración ecológica, sistemas de energías renovables, ecomáquinas y otros aspectos de ingeniería ecológica, modos de transporte más sostenibles y la creación de sistemas de alimentación sostenibles a través de la permacultura y la agricultura ecológica.

Michael  Shaw , el director del”Ecovillage Institute” (Instituto de EcoAldeas), es un experto en tratamiento ecológico de desagües y diseño de comunidades sostenibles. Nos explicó los detalles del diseño de ecomáquinas. Para concretar la práctica, Michael facilitaba dos proyectos reales de diseño de ecoaldeas: uno situado en dos hectáreas en el lugar de una antigua fábrica en medio de la ciudad brasileña de Sao Paulo y el otro una ecoaldea rural de 140 ha. en el estado de Washington (EE.UU.). Trabajamos en dos equipos de varios grupos pequeños y, al final de la semana, presentamos planes detallados sobre la infraestructura de cada ecoaldea, con modos de construcción, producción de alimentos y estimaciones del uso de agua y energía, con detalles sobre diversas tecnologías para su generación y utilización.

Durante los fines de semana había la oportunidad de profundizar nuestros conocimientos sobre las prácticas de la construcción ecológica. Galen Fuford, también del Instituto de Ecoaldeas, guiaba grupos en varios proyectos, como la construcción de un horno de barro, un taller de sistemas fotovoltaicos, la construcción de un modelo real de una depuradora ecológica de desagües y una visita de la ecomáquina de Findhorn, (ver EcoHabitar Nº 9, pp.33-37), con análisis de su funcionamiento. El Instituto de ecoaldeas ha instalado sistemas de ingeniería ecológica en muchos países, incluso Rusia, Hong Kong, India, y Bolivia. Actualmente forma parte de un gran equipo de consultores de diseño sostenible, colaborando en un proyecto de construcción de una ecociudad de más de 20.000 personas en ”Harlow North” al Norte de Londres.

Comunidades sostenibles

Muchos de los participantes tenían conocimiento previo de los principios de la permacultura, algunos trabajan en sus propios proyectos permaculturales para conseguir sus licencias como instructores. Dedicamos un día entero a la revisión de la permacultura, que informe la filosofía y práctica de todo el programa de E. D.E. Visitamos la granja comunitaria de la eco-aldea y ayudamos en la cosecha de pepinos y chiles dentro de uno de las invernaderos.

Por la tarde, el grupo entero se dedicó a cocinar un banquete internacional para las más de 120 personas, utilizando para ello el comedor de Findhorn. La autosuficiencia en la producción de la mayoría de la verdura consumida por la ecoaldea, colabora en la reducción de la huella ecológica de la comunidad. La agricultura, la panadería, la tienda ecológica, varios negocios de bioconstrucción y el diverso programa educacional, contribuyen en la formación de una sólida economía local y en la creación empleo para los habitantes.

El ‘Centro de la Comunidad’; en la planta alta tuvo lugar el curso E.D.E. La planta baja es el comedor y la cocina comunal (Foto: Daniel C Wahl)

Diseño económico

El diseño económico fue el tema central de la última semana dirigida por Jonathan  Dawson. Empezamos dialogando sobre las estructuras y procesos que actualmente contribuyen a una economía global insostenible: las externalidades y subsidios económicos repercuten en los precios de fuel y en los bienes de consumo transportados por todo el mundo, los cuales no reflejan los costes sociales, ecológicos reales y a largo plazo. Las tarifas de comercio internacional manipulan el ”mercado libre” a favor de los países ricos. Existen problemas intrínsecos al sistema de tasas basado en tasar trabajo en vez de tasar el uso de materias primas y energía. Igualmente, sistemas monetarios basados en el interés y la creación de dinero virtual basado en deudas y créditos no pueden ser sostenibles a largo plazo.

Dedicamos mucho tiempo a explorar los nuevos sistemas de dinero local o regional, que existen en varios países, como las redes de trueque en Argentina, las ”Horas“ de Ithaca en EE.UU., el ”Crédito“ de la ecoaldea italiana de Damanhur, el propósito del ”Saber“ desarrollado para facilitar el intercambio de conocimiento en Brasil, y el ”Eko“ la moneda comunitaria de Findhorn. Estos medios de intercambio alternativos juegan un papel muy importante en reforzar las economías locales y protegen las regiones de las fluctuaciones, cada vez más inestables de las economías nacionales y global.

Otros temas del diseño económico incluyeron: cómo ganarse la vida justamente (ver EcoHabitar Nº 1, pp.44-45); las formas legales y estrategias para montar negocios sociales y ecológicamente responsables; la creación de cooperativas de productores, de parques eólicos comunitarios y de compañías de fideicomiso y fundaciones que garantizan el mantenimiento de las tierras y recursos comunes de una ecoaldea.

Diseño holístico

Intentar establecer una eco-aldea o transformar comunidades existentes hacia la sostenibilidad, requiere claramente de un proceso de diseño cooperativo e integrado que considere las sinergias que se pueden crear en la tierra fértil donde conectan los aspectos sociales, ecológicos y económicos de un diseño holístico. La ideología, la conciencia y los valores que guían el diseño hacia la sostenibilidad y la consideración de las generaciones futuras, se puede entender como el ”meta-diseño” que resulta de cambios inmateriales que de repente afectan nuestra manera de ser y todos los diseños materiales como resultado de estos. Al final, es al nivel del meta-diseño de la conciencia humana, más allá del cambio de paradigmas y de las innovaciones tecnológicas, sociales y económicas, donde se decide si la humanidad tiene la capacidad de adaptarse de una manera sostenible a los cambios climáticos y ecológicos del siglo XXI.

Me siento más cómodo al saber que existen personas como las que han compartido conmigo la riqueza de la amistad, enseñanza, experiencia, pasión y compasión por el mundo y la familia de los seres humanos, viajando hacia una nueva conciencia de interdependencia y colaboración. A través de las diversas actividades de mis compañeros del curso E.D.E. Findhorn 2006 en sus 21 diferentes países de orígen, continuará la transformación hacia una civilización sostenible; de esto estoy convencido.

El hermoso mosaico de la emergente visión de una humanidad sostenible está compuesto por miles y miles de diversas y sanas comunidades y biorregiones sostenibles. La perspectiva holística ofrecida por los nuevos cursos de Educación de Diseñadores de Eco-aldeas y la estrategia integrada del diseño de comunidades sostenibles, ofrece la esperanza de que todavía existe la posibilidad de cambiar el rumbo, empezar a diseñar y crear un futuro sostenible, digno y humano.


Este artículo apareció en el nº 13 de primavera de 2007. Ver aquí.