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Aprovechamiento
del agua de lluvia
Todo
lo bueno bine de arriba. El aprovechamiento del agua es una asignatura
pendiente en nuestros edificios y tarde o temprano tendremos que afrontar
este grave problema.
Por
Alberto Mesanza
Más información: Tratamiento Natural del Agua agua@aguanatural.com
Creíamos
que el agua no se agotaría nunca. La hemos consumido descontroladamente
(se calcula que el consumo medio diario es de unos 300 litros por persona).
Hemos crecido, pero el agua es siempre la misma. Estamos abusando de
ella. Europa se encuentra al límite de sus posibilidades, y en
España estamos viviendo la terrible experiencia de las restricciones
de agua. Ha llegado el momento de plantearnos un nuevo consumo, más
racional, más inteligente, más solidario.
Lo cierto es que en nuestro país, especialmente en el mundo rural,
existía una sólida tradición de recogida de aguas
pluviales. Rara es la vivienda, con más de 100 años, que
no tenga su propio aljibe. Así es que, nos permitimos hacer un
humilde llamamiento para la recuperación de tan provechosa costumbre,
especialmente en esta época abocada definitivamente al cuidado
y ahorro de las aguas.
Las características del agua de lluvia la hacen perfectamente
utilizable para uso doméstico e industrial. Es un agua que nos
cae del cielo de forma gratuita, y que es conducida sistemáticamente
al alcantarillado, y desperdiciada. ¿Por qué no aprovecharla?
Hay países pioneros en Sistemas de recogida de agua de lluvia,
como Alemania, donde algunos distritos incluso subvencionan estas instalaciones,
ya que la oferta de agua no crece al ritmo de las aglomeraciones urbanas.
Los Berlineses consumen 400 millones de metros cúbicos de agua,
una vez y media más agua de la que cae por precipitaciones.
Las consecuencias ecológicas de estos consumos desmesurados ya
son notables en muchos sitios. La exagerada extracción de agua,
es un tema de preocupación constante en toda España, ya
que la salinización de los pozos de la zona mediterránea
es bien conocida, y de difícil solución. Capitales tan
importantes como Barcelona, están sufriendo una alta salinización
del agua de consumo. Prácticamente en todos los países
se están secando fuentes, arroyos y praderas, se mueren bosques
y las casas se agrietan, como consecuencia de la drástica disminución
de agua en las capas freáticas.
Si a esto añadimos que ya la mitad de los gastos para la canalización
de aguas residuales se derivan de la canalización del agua de
lluvia. Debido a la enorme edificación de las ciudades: casas,
fábricas, calles, etc., después de cada tormenta fluye
un inmenso aluvión de agua hacia las depuradoras. En consecuencia
hay que gastar millones para grandes alcantarillados o pozos de retención.
En este punto cabe destacar que las cisternas particulares podrían
aliviar de manera importante las depuradoras.
Debemos reconocer que para muchos usos caseros no se necesita la calidad
de agua potable, por ejemplo en el váter, gastamos alrededor
40 litros de agua potable a diario, consumo fácilmente reemplazable
por agua de lluvia, al igual que la limpieza general de la casa y el
funcionamiento de lavadoras y lavavajillas. No sólo dejamos de
malgastar agua potable, sino que, al ser el agua de lluvia mucho más
blanda que la del grifo, estamos ahorrando hasta un 50% de detergente.
Según cálculos del ministerio del medio ambiente en Hessen
(Alemania), se pueden sustituir, en un hogar medio, 50.000 litros anuales
de agua potable, por agua de lluvia.
Para poder conseguir una buena recogida de agua se deben considerar
algunas reglas básicas. La premisa será:
-Cuanto más simple y menos mantenimiento, mejor-
Y se debe evitar especialmente:
-
La
suciedad
- La luz
-
El
calor excesivo
Estos factores pueden convertir el agua almacenada en un caldo maloliente.
La condición previa para que una instalación funcione
bien, es una buena planificación, y la selección cuidadosa
de los diferentes elementos constructivos. Un punto importante que deben
tener en cuenta propietarios y arquitectos, es decidir de dónde
se recogerá el agua de la lluvia:
-
Techos
verdes y superficies de patios no son idóneos, porque conllevan
demasiada biomasa.
-
Techos
de tela asfáltica tiñen el agua de amarillo.
-
Techos
de fibrocemento (Uralita) desprenden fibras de amianto.
-
Cualquier
otro tipo de cubierta es apto.
Lo siguiente, que se necesita antes de la entrada a la cisterna, es un
buen filtro, para que lleguen al depósito la mínima cantidad
de materias indeseadas posibles. No es aconsejable la descarga del agua
de lluvia al aljibe sin filtros.
Si el agua es recogida sin un filtro, es desaconsejable su utilización
para las instalaciones de dentro de las casas, en todo caso podrían
servir para instalaciones simples en jardines.
Las instalaciones para el aprovechamiento del agua de lluvia tienen que
estar aseguradas contra reflujos, gases de la alcantarilla y animales,
por ejemplo contra ratas, a quienes les gusta moverse por el agua de las
cisternas.
Si se instala un sistema de recogida de agua pluvial en una casa ya construida,
se aconseja utilizar depósitos de polietileno en el sótano.
Los más convenientes son de formas delgadas y altas, porque el
rebosadero tiene que estar encima de la altura del reflujo de la alcantarilla.
Un material compatible con el medio ambiente es el polietileno reciclado.
No se recomiendan, por razones ecológicas, los depósitos
de PVC o los plásticos reforzados con fibra de vidrio. El depósito,
en ningún caso, debería dejar pasar la luz, ya que ésta
podría producir crecimiento de algas. Es importante considerar
la ubicación del mismo, ya que situarlo cerca de fuentes de calor
(calefacción, caldera, etc.) aumentaría considerablemente
el riesgo de proliferación de bacterias, de manera descontrolada.
La temperatura de almacenamiento ideal es por debajo de 12 ºC. Ésta
se logra, en la mayoría de los casos, con un depósito exterior
enterrado.
Si se comienza una nueva edificación, siempre se recomienda un
depósito enterrado, la excavadora ya está en el sitio para
los trabajos de excavación y será sencillo adaptar un buen
emplazamiento para el depósito de recogida.
El corazón de la instalación es la bomba. La menor potencia
posible y una óptima calidad, son las premisas para su elección.
Las mejores para esta aplicación son las de plástico (polietileno),
económicas, y mucho más duraderas en este tipo de agua,
que las de acero inoxidable.
Respecto a las tuberías, al no tener que cumplir necesariamente
las estrictas normas para agua potable, pueden ser empleadas de plástico,
entre ellos el polietileno. El agua de lluvia, al ser blanda, no las agrede.
La llave principal se ubicará en el sótano, y conviene indicar
en cada toma su procedencia: aguas pluviales.
Para mayor seguridad, se recomienda instalar un sistema de desinfección
por rayos ultravioleta, antes de la entrada del agua de recogida en las
instalaciones de la vivienda. Esto evitará la presencia de bacterias,
asegurando su potabilidad microbiológica, por lo cual ya no serán
necesarias precauciones adicionales en cuanto a su posible consumo.
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Así
se recoge la lluvia:
1 canalón. 2 caja de filtro con filtro de torbellino. 3
entrada. 4 almacén. 5 rebosadero. 6 pared separadora. 7
electrodos. 8 tubo de aspiración. 9 bomba. 10 conductos
agua útil. 11 conductos agua potable. 12 válvula
magnética. 13 salida libre. 14 aparato de distribución
con indicación de nivel de agua. 15 alcantarilla
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| Sistema
para la recuperación de lluvias |
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Si
tenemos en casa una cisterna para recogida de aguas pluviales, el
sol continuo durante semanas será motivo de preocupación.
Los váteres dependen del depósito de agua de lluvia,
por lo cual necesitaremos del agua allí almacenada. Si alguna
vez no llueve suficiente deberemos rellenar la cisterna con agua
potable
. En este caso, se deja correr el agua potable libremente
de un grifo al depósito. Normalmente esa entrada suplementaria
está regulada por flotadores. Avisan si está vacío
el depósito, abriendo el grifo de agua potable y apagan la
bomba automáticamente, cuando éste se llena. Se recomienda
la instalación de un dispositivo de interrupción electrónico,
que puede indicar también el nivel de agua de la cisterna.
1-
FILTRADO. Se efectúa antes de que el agua llegue al depósito
de recogida, de forma que la suciedad no entre en el mismo. (Fig.
2)
2- DEPÓSITO DE RECOGIDA. Donde se almacena el agua
que se escurre del techo ya filtrada. Los depósitos se eligen
en función de la vivienda, ya sea construida o de nueva construcción.
3- BOMBEO. Imprescindible para la distribución de
agua a través de todo el circuito del sistema. Se instala
una Electrobomba Centrífuga Multicelular de altas prestaciones
y bajo consumo eléctrico; silenciosa y de dimensiones reducidas.
4- REALIMENTACIÓN DEL AGUA POTABLE. El sistema prevé
el abastecimiento de agua potable a través de una válvula
magnética, en épocas de escasez de agua de lluvia.
5- INTERRUPTOR DE NIVEL. Acciona la válvula magnética
para el rellenado del depósito con agua potable, en tiempos
de poca lluvia.
6- SIFÓN DE DESCARGA. Para evitar derrames en caso
de sobrecarga del depósito.
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© Alberto Mesanza y EcoHabitar 2004.
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