Hay
que tener presente que todo desperdicio no utilizado es un recurso potencial
que puede volverse negativo y contaminante: de todos ellos la materia
fecal humana (y de otros animales) es quizás la más apta
a crear problemas si no está reciclada correctamente.
Culturalmente se ha establecido que es necesario utilizar agua para
llevarse la materia fecal de las casas… esta costumbre, hoy en
día, contamina muchísima agua potable innecesariamente,
y si uno quiere funcionar de una manera no parásita, es esencial
organizar el sitio donde uno vive (y donde uno puede controlar algo
de lo que pasa) de una manera más ecológica.
Esto puede hacerse como se vió en el n° anterior de ReHabitar,
minimizando la cantidad de agua que se va a ensuciar en los wateres
convencionales pero la solución idónea es instalar letrinas
de compost en su casa, sobretodo si uno está en el campo.
La letrina seca puede ser de varios modelos, algunos se pueden comprar
completamente hechos y con un sistema integrado muy sofisticado que
permite su funcionamiento en el interior de las casas (aunque se esté
viviendo en la ciudad o en un pueblo), sin que ocupen mucho espacio
o que sean difíciles de vaciar cuando el compost está
hecho. En Suecia ya hace más de 40 años que estos modelos
se comercializan y que están instalados en casas de campo. Si
este tipo de letrina seca os interesa, informaros de los distribuidores
o fabricantes que los venden en el estado español.
Pero si queréis construirlo vosotros mismos, no supone ningun
problema, siempre y cuando tengáis en cuenta los parámetros
a respetar para que funcione correctamente.
La letrina seca o toilette compost es un compost, esto implica que la
biomasa que se encuentra en ese sitio tiene que poder respirar (fermentación
aeróbica) para que no emanen malos olores, el mal olor es una
indicación de que algo esta fallando y hay que encontrar lo que
no funciona, puede ser debido a una carencia del aporte de celulosa
y carbono, (serrín o paja, papel) y/o exceso o falta de humedad
(el orín) y/o no suficiente temperatura. Contrariamente a lo
que otros recomiendan, en estos modelos se incluye también la
orina, facilitando así mucho su utilización (sobre todo
para nosotras, las mujeres).
Este "water" puede estar ubicado dentro de la casa, si se
instala en el primer piso y la cámara de recepción se
sitúa debajo, en el entresuelo. También puede estar en
el exterior pero colocado junto a la casa para permitir su acceso sin
tener que salir de ella, simplemente abriendo una puerta en la pared,
o en el jardín completamente aislado de la misma, lo más
cerca posible, para que sea fácil si hay que utilizarlo por la
noche o cuando hace mal tiempo. Si se encuentra dentro de la casa o
fuera, tener en cuenta que habrá que vaciarlo, y por consiguiente
situar la puerta de acceso a la cámara recipiente de tal manera
que ese trabajo resulte lo más fácil y rápido posible.


Se recomienda tener una cámara de recepción doble para
permitir que la materia fecal y serrín hayan pasado algún
tiempo compostándose antes de tener que vaciarla, de esta manera
habrá menos cantidad de materia a sacar y sobre todo ya no estará
"fresca" de esta manera la gestión de la letrina a
compost no se vuelve desagrabable.
Los materiales para la construcción de la caseta pueden ser diversos:
para la parte inferior que contiene la cámara de compostaje lo
mejor es construirlo de obra (ladrillos, piedra, bloques de cemento,
etc), si se usa madera habrá que tratarla con algún producto
(aceite, etc) para protegerla y vigilar para impedir que se pudra. La
parte superior puede ser de madera, de bambú, de ladrillos, de
adobe o lo que queráis.
Estos "wateres" no tienen porqué ser feos, se pueden
construir para que además de ser prácticos sean un espacio
agradable, estético, en el que uno se sienta bien mientras se
está aportando una materia fertilizadora, contribuyendo a la
riqueza de la cadena trófica orgánica, natural de nuestra
casa, nuestro planeta.
El tamaño de la cámara de recepción será
proporcional al n° de personas que van a utilizarla, aunque hay
un mínimo de capacidad (al menos: 1 metro de alto por 1 m de
ancho). Si estáis en un terreno con terrazas podéis utilizar
los desniveles para su construcción: la cabina superior a nivel
con el suelo por donde se entra, y en la terraza inferior, la cámara
de compostaje, pero si no es posible entonces tenéis que construirlo
con una pequeña escalera.
Si la parte inferior se construye de obra, para optimizar la aireación,
se instala una cañería/chimenea que sobrepasa el techo
de la caseta y que llega hasta la cámara inferior y sujetada
al techo de ésta, desde un lado hasta el otro, en esta parte
horizontal se le hacen cortes para que haya un máximo de aire
que entre y circule por ella.
Las paredes laterales de la cámara tendrán a cada lado
una pequeña ventana protegida con rejilla (de diámetro
de mosquitero) para impedir que moscas u otros insectos entren con el
aire, en este espacio.
La puerta que se ponga tiene que ser fácil de abrir y un acceso
que permita a una carretilla poder venir hasta ella cuando se vacíe
la letrina.
Una vez construida la estructura se prepara para su utilización:
El fondo de la cámara tiene que estar al mismo nivel que la tierra
donde está construido, sobre todo no hagáis ningún
agujero ya que eso haría más difícil la operacion
de vaciarlo y se corre el peligro de contaminar el subsuelo, el acuífero.
Indiferentemente de si el fondo esté sobre la tierra o sobre
una capa de cemento (si estáis dentro de una casa), se pone en
la base algunas ramitas para que el fondo respire y encima varias capas
de cartones o papeles para absorber el exceso de líquido que
podría llegar hasta ahí. Después de esta capa se
pone una buena cantidad de serrín y/o paja y a partir de ahí,
cada vez que se usa el "water” en vez de tirar la cadena
se pone, tratando de cubrir "la ofrenda" que se ha depositado
(incluyendo el papel), una dosis de serrín.
El serrín es el mejor material para este uso, aunque tenéis
que tener cuidado de que venga de madera (de cualquier árbol)
pero nunca de contrachapados. Si estáis en un sitio donde no
podéis obtener serrín se puede utilizar la paja y hasta
papel de periódico, previamente destrozado en tiritas (procuraros,
en ese caso, una de esas máquinas para destruir los documentos
que se usan en las oficinas, las hay pequeñas, manuales, que
no son caras).
De vez en cuando con un rastrillo, se aplana el cúmulo que se
forma al ir usándolo, y si hay olor, se estudia el problema para
darle la solución que corresponda: si está causado por
exceso de humedado por que la materia fecal no queda cubierta: añadir
serrín; si la causa es que todo está muy seco se riega
lentamente; si es por causa de demasiado frío proteger la cámara
dando un aislamiento térmico a las paredes.
Si se ha construido con 2 cámaras, cuando una está llena
se "cierra" esa parte, condenando la abertura, y se empieza
la utilización del otro lado hasta que se encuentre a mitad de
lleno; para entonces vaciáis la cámara primera poniéndola
en el compost (donde se compostan todas las basuras biodegradables de
la casa, etc., que idealmente, no se encontrará muy lejos de
la letrina) para que se le de el tiempo y las condiciones térmicas
necesarias para "pasteurizar" la materia fecal y garantizar
la inocuidad de su utilización. Sobre recetas de cómo
hacer un compost hay muchas, la que os propongo se la puede llamar "el
Compost del Gandul" ya que no requiere el darle vueltas o tener
que activarlo para que fermente, pero se deja "hacerse" al
menos durante 1 año.(en el próximo número veremos
este método).
A pesar de que en la creencia antroposófica se recomienda el
no utilizar este tipo de compost en los cultivos de plantas comestibles
(para no impedir el buen desarrollo espiritual que pudieran sufrir los
que comieran las plantas "contaminadas por los pecados de los que
habían defecado"...) una vez que bacteriológicamente
cualquier peligro de patógenos ha sido neutralizado, no hay razón
para excluir este compost de los sitios donde crecen las plantas comestibles.
La carga negativa moral que Steiner ha dado a este deshecho tiene más
bien el color de prejuicios culturales que de veracidad planetaria (Austria
en aquellos tiempos tenia una sociedad burguesa extremadamente acomplejada:
Viena en esa época también produjo Freud, Wilhelm Reich
y un poco mas tarde Jung...).
©
Emilia Hazelip y EcoHabitar.