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Can
Martí agroturoismo
Familia Isabelle y Peter Brantschen
07810 San Juan- Ibiza
tel 971 333 500
Fax: 971 333 112
brantscchen@wanadoo.es |
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Aquel
primer proyecto fue mutando paralelamente a su proceso de desarrollo
personal, a medida que crecía su conciencia por la salud
y consecuentemente por la del medio que les rodeaba, fue forjándose
poco a poco lo que hoy es su residencia permanente y medio de
vida.
Cautivados por el ambiente cosmopolita y tolerante de la isla
fue en el año 1993 cuando por fin encuentran una finca
con las características idóneas para establecerse
y desarrollar sus inquietudes, su visión del mundo: Ca’n
Martí. Allí han logrado unos niveles de coherencia
con sus principios tanto en el ámbito medioambiental como
en el desarrollo sostenible realmente inspiradores.
Peter se ocupa de la organización de las labores agrícolas
y es habitual verle rodeado de papeles en su pequeño despacho
desde el que controla la administración de las diversas
actividades. Activista inagotable no cesa de movilizar personas
y recursos por causas verdes, actividad reconocida con el premio
” Sabina” , galardón otorgado por la principal
asociación ecologista de las Pitiusas. Isabelle ilumina
las labores de intendencia en el agroturismo, y doy fe de que
su cocina además de biológica es…exquisita.
También la encontramos al frente del mercado semanal. A
Tom, adolescente de 13 años, acompañado de Paco,
su hermano de 11, excelentes deportistas, ibicencos de sangre
europea como tantos otros jóvenes de la isla, se les ve
a menudo jugando con la burra Titane, su hijo Zidi y el último
miembro de la familia, Ringo, perrito lanudo y travieso.
La finca está situada en el Norte de la isla que es la
zona alta y menos castigada por la industria turística,
a escasos 500 metros del pueblo de Sant Joan, está escondida
en un valle que le proporciona total aislamiento e incluso un
microclima favorable. Con una superficie de 10,5 Ha., la finca
cuenta con un buen número de bancales antiguos aptos para
el cultivo y de una zona forestal rica en producción de
recursos.
Su primera preocupación fue la restauración de la
vieja casa. No hay más que ver el resultado para darse
cuenta del excelente y cuidadoso trabajo realizado en estos últimos
10 años. Para la restauración se han respetado de
forma inmejorable las características, materiales y formas
propios de la arquitectura popular. Las ampliaciones y reformas
se han realizado teniendo en cuenta los criterios de la bioconstrucción
integrándose perfectamente a la vieja casa. La energía
eléctrica se solventó en primer lugar con paneles
fotovoltaicos suficientes para lograr autonomía. Hoy son
la primera instalación que se ha conectado a la red, no
sin un gran esfuerzo por salvar desconocimiento de técnicos
y desinterés de la administración.
Para el desarrollo de la finca se acudió a profesionales
del diseño en Permacultura. Fueron Ruth Bond y Rory Corcoran
quienes pasaron 10 días en la finca observando e inspirándose
para presentar un diseño en el que se incluían todos
los elementos para lograr un sistema productivo y sostenible.
Huertas, Jardín Mandala, Sistema de depuración y
reutilización de aguas residuales, cereales, incluyendo
una zona de plantas subtropicales. De modo natural, el sistema
se fue aclimatando y adaptando al lugar y a las necesidades en
un proceso de depuración en el que algunos elementos desaparecieron
y brotaron otros más necesarios o que simplemente prosperaron
y establecieron mejor sus conexiones. Hoy en día, la finca
produce los frutos necesarios para el autoconsumo, el de los clientes
del agroturismo y el de la pequeña tienda que abre todos
los viernes en uno de los corrales reformados.
Se siega el cereal para alimentar a los animales y se muele el
necesario para cocer el pan en el horno de leña. La huerta
proporciona abundante y gran variedad de verdura de temporada,
un bosque comestible de algarrobos, almendros, albaricoques, naranjos
y demás frutales les proveen de vitaminas frescas durante
todo el año. El bosque lo van limpiando poco a poco produciendo
puntales para los frutales, leña para el hogar y biomasa
para generar compost con el sistema perfeccionado por Jean Pain.
Para la apertura del agroturismo también encontró
con complicaciones propias del pionero en cuanto a permisos de
apertura y certificaciones. Es el primer agroturismo que ha nacido
como tal en la isla, en el que se ha concebido la actividad turística
como complemento a la agropecuaria. Can Martí se publicita
como ecoturismo y suele atraer a clientes con esa orientación
ecologica. De vez en cuando, la familia Brantschen, se encuentra
con gente que distorsiona esa intención, pero la mayoría
de las ocasiones, se sienten gratificados al percibir que han
logrado encender una chispa en la conciencia de sus huéspedes
y que su modo de vivir puede ser modelo de futuro para otros.
Agroturismo
Can Martí dispone de cinco apartamentos, distinguidos con
el nombre de árboles característicos del lugar.
Algunos forman parte de la casa principal aunque con entrada propia
y total independencia y otros están perfectamente integrados
en el paisaje aprovechando los desniveles de los bancales y utilizando
antiguos corrales reformados. Un laberinto de senderos empedrados,
pérgolas cubiertas de flores y masas verdes dan el frescor
y proporcionan intimidad y misterio a los diferentes volúmenes
construidos. Los interiores son de ensueño; en ellos se
puede apreciar la austeridad “zen” de la arquitectura
popular ibicenca mezclada con el confort centroeuropeo y pinceladas
de decoración oriental. Entre los servicios que ofrecen,
cabe destacar las bicicletas, el Renault 4, perfecto vehículo
para explorar la isla, y el exquisito desayuno biológico
preparado por Isabelle. Los precios oscilan entre los 95 y los
155 euros en temporada alta y algo menos en temporada baja. Durante
algún mes del invierno, la finca permanece cerrada para
recuperar el sosiego y la intimidad familiar alterados durante
la temporada.
El viernes mercado
Cada viernes los lugareños podemos ir a visitar Can Martí
para comprar los artículos que nos ofrecen en la tiendecita
instalada en uno de los anexos, al pié mismo de las huertas
que llenan de verdura las estanterías. Allí encontramos
pan fresco cocido por ellos en el horno de leña, todas
las frutas y verduras producidas en la finca por ellos, además
de varios productos de la península con el objeto de conseguir
una oferta completa. Los productos frescos se complementan con
otros muchos envasados venidos de lejos. Es el único lugar
en la isla donde se puede comprar miel de Chiapas, café
africano o azúcar mascobado elaborado por las pequeñas
cooperativas de la isla de Panay, productos de comercio justo
que hacen de la pequeña tienda un lugar con un alto valor
añadido.
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Can Martí agroturoismo
Familia Isabelle y Peter Brantschen
07810 San Juan- Ibiza
tel 971 333 500
Fax: 971 333 112
brantscchen@wanadoo.es
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