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Amalur: buen rollo
Casa de Roberto y Josune, Olano (Álava)

Textos: Julia Moreno. Proyecto de Ismael Caballero


Amalur, la vivienda familiar de Roberto, Josune y su hijo Eneko, posee una peculiaridad intangible dentro de la bioconstrucción pero sumamente apreciada: su buena energía.
El terreno ubicado en el pueblo alavés de Olano, coincide con el final de la ladera sureste del Gorbea, monte emblemático de la cultura vasca y reconocido punto energético. La prospección geobiológica reveló más de 9.600 unidades bobys, una cifra superior a la habitual, aunque lo más destacable de este dato es la estabilidad y el equilibrio de dicha energía, algo poco frecuente, según nos contó el ingeniero técnico del proyecto y reconocido bioconstructor, Ismael Caballero.
La benéfica energía del terreno potenció o quizás simplemente permitió aunar las energías positivas de los protagonistas: promotores, técnicos y constructores para los que la obra ha supuesto un crecimiento personal, tal y como relata Caballero “cada uno de los implicados encontró lo que buscaba a lo largo de esta obra”. En el caso de los propietarios la realización de un sueño en el que se implicaron durante años, para los constructores superar retos que desde el gremio se descartan a priori y para los técnicos sortear las dificultades desde una fluidez y un entendimiento nada frecuentes. Todo ello se refleja en la armonía, calidez y buena onda que se respira en esta casa de dos plantas cuyo diseño imita a los antiguos caseríos vascos en una mezcla de sencillez y buen gusto, de técnicas antiguas y criterios modernos de bioconstrucción.

Amalur está construida sobre una estructura de madera, no se ha empleado hormigón, puesto que se pretendía reproducir la forma del caserío este debía serlo y no solo aparentarlo, fue la explicación de Ismael Caballero que subrayó la importancia de este hecho, ya que “una casa refleja lo que el inquilino lleva dentro”. En su construcción se emplearon materiales sanos como la piedra, los ladrillos y la madera de roble, en su mayor parte reutilizados, procedentes de una antigua construcción desmantelada a pocos metros de la casa.
Se ha evitado el PVC tanto en el cableado como en los conductos, que en ningún caso pasan por las cabeceras de las camas orientadas al norte. La instalación eléctrica cuenta con un desconectador Biosuit y los electrodomésticos son de bajo consumo energético. El sistema de calefacción, propano enterrado, se distribuye por muros bajo radiantes, concebidos a modo de alta inercia térmica compuestos por placas de corcho natural, ladrillo y piedra.
Las dos placas solares que calientan el agua de forma autosuficiente desde mayo a octubre y sirven de apoyo al sistema de calefacción, están situadas en la vena energética que recarga la energía del agua, una vena Chi procedente de la falda del Gorbea y que coincide con la puerta principal de la casa.


En cuanto al diseño se ha buscado crear zonas amplias, con techos altos y estancias luminosas, las pinturas naturales empleadas la revisten de colores suaves y todas las vigas han sido redondeadas para evitar aristas.

La casa cuenta además con dos porches (norte/sur), un huerto ecológico y una charca situada encima del mismo que almacena el agua de lluvia procedente de los canalones del tejado y que emplean para regar. El agua está en continuo movimiento circular, para lo que ha simulado una fuente que recrea el sonido del agua aportando un clima de relajación. Las plantas acuáticas se encargan del mantenimiento del agua y de su depuración y sirven de cobijo a los pequeños peces y a las ranas que la visitan.
A nivel técnico hay que señalar que se cometió un error al colocar Onduline en el tejado, un material no reconocido en bioconstrucción.


Los zapatistas
Construcciones Zapata se encargó, después de estudiar detenidamente el proyecto, de la ejecución de la casa. Esta constructora dedicada sobre todo a la rehabilitación de caseríos y bastante critica a la hora de aceptar proyectos sino se ajustan a su ética laboral, en cuanto al uso de materiales sanos y otros criterios profesionales como seguridad y dignidad en el trabajo, se enfrentó al reto de edificar una casa nueva con estructura de madera.
Para Txema Aguinaco, jefe de la obra, el reto consistía en atreverse a hacer las cosas que la mayoría aseguran “que no van a funcionar y luego comprobar que funcionan, lo que nos hizo cuestionarnos muchas cosas a todos. Las constructoras han aprendido ha hacer casas de hormigón y ya no salen de esto, una de las mayores trabas con las que nos encontramos es vencer la duda cuando te dicen que no se puede hacer, es desconcertante, no se experimenta, no se quiere correr riesgos”.
La comunicación entre los propietarios y los constructores ha sido fundamental y una de las causas del exitoso proyecto, la relación ha terminado en amistad. Josune refiriéndose a los obreros lo expresa así: “aunque ahora nosotros vivamos aquí”.
La casa de Olano nos aporta una lección importante y sutil, la calidad de la energía empleada en su construcción, el buen rollo entre las partes implicadas, la ausencia de discusiones, el fluir ante los acontecimientos adversos,... es una baza tan importante o más que los materiales, la técnica o los criterios en la constr
ucción.

El yin/yang
En el flujo del desarrollo de la casa, la energía telúrica ha sufrido un desequilibrio, con un aumento del yang sobre el yin. Esto se ha traducido a nivel práctico en un óptimo funcionamiento de todo lo relacionado con el calor y continuos problemas con el mundo del agua, conductos, ducha, bañera... Según nuestro experto en bioconstrucción, Ismael Caballero, esto se debe a que el influjo de yin representado en la vena de agua es permanente mientras que una chimenea termotelúrica situada en un punto del jardín permanece dormida y así seguirá si la evolución de la casa y sus ocupantes es armónica y positiva.
Al parecer el rápido embarazo de Josune tras un mes de habitar en la casa es otro síntoma de la alta energía del lugar y por supuesto en esa búsqueda energética del equilibrio, al pequeño ser le correspondía ser yang. Bienvenido Eneko y feliz morada en Amalur.

Ficha técnica
Fecha de ejecución: Julio del 2000
Superficie construida: 270 m2
Nivel de calidad: bueno
Promotores: Propietarios
Técnico: Ismael Caballero
Precio total del proyecto: 40 millones

© EcoHabitar y Julia Moreno 2004